Reportaje de Elcuara.com sobre la cadena humana por los delfines

Arrancando desde las 5 pm en plena Ave. Balboa, exactamente en el Parque Urracá, se procedió con una gran protesta, todos vestidos de Azul con cánticos rechazando y repudiando los Delfinarios que está pensando en construir la Cía Ocean Embassy, por otro lado dentro de los cánticos se decían “Martín donde estás? Ruben Blades donde estás? Panamá no se vende!, los Delfines no se venden! no queremos Delfinarios en Panamá!” Y entre los distintos carteles habían algunos que decian: Anam Recapacita, No al Cautiverio, Fuera asesinos de Delfines, Alto a la captura y sufrimiento de Delfines, entre otros.

Si quieres ver muchas más fotos de esta actividad cívico ambiental por favor accede al catálogo de fotos de elcuara.com: http://www.elcuara.com/f/ProtestaDelfines15marz07/

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Martín, Martín no vendas al delfín

Los lugareños de la Bahía de los Delfines de Bocas del Toro, están en pie de lucha y no permitirán que sus delfines sean capturados vilmente por Ocean Embassy, empresa de oscuro pasado materno, quien pretende, con la complicidad de personeros corruptos del gobierno nacional, capturar delfines de Bocas del Toro para llevarlos al cautiverio para actividades de circo.

La consigna que gritaron en la manifestación realizada este 14 de marzo fue:  Martín, Martín no vendas al delfín.

No a la Ley No. 2 de 2006 que vende nuestras islas y costas al mejor postor

Marzo 14, 2007.  El pueblo Gnobe del Archipiélago de Bocas del Toro, dice no a la venta del país y sus islas.

El aristocrático delfín

El aristocrático delfín

Por: Fernando Prieto-Tapia
Ambientalista
ajc17pa@yahoo.com

No voy a tratar sobre la vida de algún delfín (príncipe heredero) al trono de Francia, que con sus vidas llenas de lujo, boato e intrigas palaciegas, llenan los libros de historia. Estas líneas son para destacar a un noble animal marino, que con su inteligencia y habilidad surca los mares del mundo. Desde que los primeros marinos se aventuraron a navegar, guiados por la sed de riquezas y aventuras, se encontraron con sorprendentes criaturas que nunca antes la gente de su tiempo habían conocido; por su costumbre de escoltar a los barcos, llamó la atención de estos “lobos de mar” por su vivacidad y simpatía, pronto se tejieron múltiples leyenda e historias sobre estos.

Lo cierto es que la relación entre los delfines y humanos es muy antigua, en los anales de la navegación, algunos náufragos aseguran que han sido auxiliados por los delfines en medio del mar, sirviendo de compañía, protegiéndolos de los depredadores y guiándolos a la costa más cercana. El caso que en lo personal más me impactó fue el de Elian González, al quedar a la deriva. En el estrecho entre Cuba  y Miami, este balsero se encontraba solo, ya que los otros compañeros de infortunio, incluyendo a su madre, se habían ahogado; él afirma que en las horas que permaneció en el agua unos delfines lo escoltaron hasta que fue rescatado.

La ciencia natural luego de muchos años de estudio, ha catalogado al delfín como un mamífero marino, incluyéndolo en el orden de los cetáceos, junto con las ballenas y las marsopas; todos tienen que salir a la superficie a tomar aire y amamantar a sus crías. Existen alrededor de 32 especies de delfines en los océanos del planeta. Viven en grupos grandes o pequeños, con una estructura organizativa compleja y se comunican con una serie de complicadas señales acústicas, estudios en cautiverio han demostrado que son capaces de aprender labores con cierto grado de dificultad y se plantea que su nivel de inteligencia es, por lo menos, igual que el de los primates.

A pesar de todas las bondades de este ser, por culpa de la pesca industrial, cientos de miles de estos cetáceos han muerto en las redes de atuneros, de la manera más cruel y vil. Incluso, en un reciente reportaje de la cadena Telemundo se observaba cómo en Japón se capturaba a decenas de estos, arrinconándolos en una bahía, para después matar a la gran mayoría a arponazos y unos pocos los dejaban con vida ¡para exportarlos a un acuario en República Dominicana!

Podemos proteger a estos pacíficos animales, ¿Cómo? sólo comprando tunas que tengan el sello de protección al delfín, también oponiéndonos a la construcción del acuario, para la recreación de una elite, que sólo benefician a un inversionista, encerrando a los delfines en una suerte de cárcel La Joya acuática. Resulta curioso y digno de estudio, la velocidad y las facilidades dadas a este proyecto y  si a alguien le queda dudas que es un simple negocio, solo hay que ver el dinero gastado en publicidad para defender lo indefendible, tratando en vano de manipular a la opinión publica, con la añeja excusa de la creación de empleos y que toda inversión que dé dinero, es buena, ética y moral.

Criterios sobre la reglamentación de la ley del corredor marino de Panamá

Muchos de estos criterios fueron ignorados

1. ANAM TIENE COMPETENCIA PARA SER CONSULTADA EN MATERIA DE VIDA SILVESTRE MARINA

La Ley Nº 24 de 1995, regula todo lo relativo a la vida silvestre panameña, incluida la vida silvestre marina. En este aspecto, la ANAM debe ser consultada sobre su explotación por la AMP o su equivalente, según el artículo 4.4 de esta norma que es complementaria de la Ley General de Ambiente.

En el caso específico de los delfines nariz de botella, al estos encontrarse en la lista anexo relativa a la Convención Internacional sobre el Tráfico de Especies de Flora y Fauna Amenazadas (CITES) y de la Convención de Especies Migratorias (CME), siendo la ANAM el punto focal de ambas convenciones, su concepto es necesario en cuanto al estado de estas especies, las cuales se determinan como vulnerables.

2. LA RESOLUCIÓN QUE APRUEBA EL ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL CORRESPONDIENTE, NO APRUEBA LA ACTIVIDAD DE EXHIBICIÓN DE DELFINES

La Resolución Administrativa correspondiente no está aprobada, puesto que en la misma se mencionan los peces pelágicos, más no los mamíferos marinos que serían la mayor atracción de la actividad.

3. LA LEY Nº 5 DE 2005 CASTIGA LA MUERTE DE ESPECIES AMENAZADAS

De resultar exacta la afirmación de la incidencia de mortandad de estos delfines en cautiverio, el responsable podría enfrentar las disposiciones administrativas y penales del caso, dado que si se expiden permisos para su captura por parte de las autoridades competentes, éstos difícilmente podrían incluir la muerte de los especimenes.

En materia penal, la Ley Nº 5 de 2005 castiga la muerte de especies acuáticas amenazadas, al privar la responsabilidad objetiva en esta norma, no importaría si el causante de la muerte hubiere tenido intención o no de causar el daño ambiental, sólo comprobando el nexo causal es suficiente como para responsabilizarle del hecho punible.

4. LA PROPUESTA DE REGLAMENTO PARECE DEJAR SIN UTILIDAD LA LEY DE CORREDOR MARINO

La idea de la creación del corredor marino de Panamá era precisamente la protección de los cetáceos de la captura con fines lucrativos, independientemente de la naturaleza de la industria, con el compás abierto en el reglamento, sólo aquellas industrias consuntivas serían las privadas de capturar a los mismos.

Las excepciones de “caza científica” y de “recreación”, recuerdan a la justificación japonesa para sortear las disposiciones de la CBI, como a la posible transformación de las aguas panameñas en una alternativa para la importación de especies amenazadas con criterios económicos. Todo esto, en aguas de un “corredor” creado para la seguridad de estos mamíferos.

La descrita certificación de la Oficina de Asesoría Legal de AMP, debería ser consultada con las instancias correspondientes del MEF, dado que éstas no son funciones de los asesores legales de ninguna Institución Pública.

La AMP debe tomar en cuenta en este reglamento, todas las instancias de cooperación entre esta entidad y la ANAM, establecidas desde la Ley Nº 24 de 1995 (artículo 4.4), el Decreto Ley Nº 8 de 1998 (artículos 4 y 32), la Ley Nº 41 de 1998 (artículos 85 y 86) y, sobre todo, la misma Ley Nº 13 de 2005.

5.  ES POTESTAD DEL ÓRGANO EJECUTIVO LA REGLAMENTACIÓN DE LA LEY

Debe ser un sólo reglamento que incluya todos los aspectos a regular en esta ley, que luego de terminados y discutidos con transparencia por el comité directivo y con las debidas consultas ciudadanas, debe salir un documento único, que debe ser remitido al Ejecutivo para que sea finalmente reglamentado.  La Ley de Transparencia obliga que todos las leyes y reglamentos sea discutida o consultada en el seno de la sociedad panameña.  Este reglamento no es la excepción.

Ante tanto abuso y corrupción los panameños comienza a despertar y exigir responsabilidades y buenos procedimientos: cadena humana del 15 marzo 2007

Reglamento de excepciones de captura de mamíferos marinos en Panamá

Preámbulo de discusión

Inmediatamente a este préambulo de discusión ustedes pueden ver los dos archivos de las excepciones.

El Frente por la Defensa de los Delfines, tiene varias posiciones jurídicas bien establecidas.  Una de estas es la que introducimos a continuación:

La Ley 13 de 5 de mayo de 2005, estableció el Corredor Marino de Panamá para la protección y conservación de los mamíferos marinos, el cual comprende todas las aguas marinas bajo jurisdicción de la República de Panamá, con el objetivo de promover la investigación de los mamíferos marinos, el avistamiento, la recreación, la educación y la terapia a campo abierto (o sea, no confinado o en cautiverio), así como de concienciación ambiental y de vigilancia ciudadana. Nótese que la letra y espíritu de esta ley no impulsa en lo absoluto, la cacería, captura o recolección de ningún mamífero marino en el Corredor Marino de Panamá, definido aquí este corredor como –el paso regular en aguas marinas que utilizan diversas especies para realizar múltiples actividades. Pésima definición, por cierto!Esta misma ley también prohíbe, expresamente, en su artículo 14, la caza o captura de los mamíferos marinos, salvo las excepciones que establezca el Comité Directivo (a la cual le agregaron la frase –con relación a la captura para el cautiverio–). Ante este artículo enunciado y apegado al significado de la palabra cautiverio que es el “estado de privación de libertad de los animales silvestres”, es obvio, que sigue imperando el supremo espíritu y letra de la ley en cuestión, en su artículo 1. Por tanto, se hace sobreentendido que las autorizaciones para el cautiverio, sólo se pueden dar bajo condiciones excepcionales y de corta duración, en casos críticos de rescate o recuperación de animales varados o enfermos. Esta ley tampoco autoriza capturas de mamíferos, para investigación científica per se, mucho menos para mantenerlos en cautiverio. Por tanto, mal puede el Comité Directivo aprobar excepciones de cautiverio para exhibiciones públicas o programas interactivos y de educación y mucho menos para investigaciones científicas abiertas. La única forma que el espíritu y letra de la ley no sea violada, por expedir permisos científicos para capturas de mamíferos marinos, es sí y solo sí, el permiso de captura se permite ante las evidencias concretas que una epidemia u otro tipo de afectación está poniendo en riesgo las poblaciones naturales y la captura y puesta en cautiverio permite hacer los análisis correspondientes, hasta que el animal se recupere y sea inmediatamente liberado con procedimientos científicos estándares. La ley sólo autoriza investigaciones, utilizando como objeto o sujeto de estudio a los mamíferos marinos en campo abierto, o sea libres, no en cautiverio y mucho menos para ser utilizados como mascotas circenses, so pretexto educativo, pero con obvios fines lucrativos.

Ante esta situación, nuestro análisis jurídico indica que el reglamento es ilegal por fondo, forma y procedimiento. Y para, colmo de los colmos, en abierta violación de Ley 13 y la Constitución Nacional, el Administrador General de la Autoridad de los Recursos Acuáticos (ARAP), en abuso de sus facultades legales y extralimitación de funciones ha emitido en la gaceta oficial, a nombre propio, la Resolución Administrativa ARAP No. 2 de 29 de enero de 2007, por la cual se norma la captura de mamíferos marinos en Panamá para el cautiverio. En ningún considerando de esta resolución, la ley lo faculta expresamente a emitir como resolución administrativa, un reglamento de una ley, que por Constitución (Art. 183, Acápite 14) es competencia del Presidente de la República al indicar que es función del Presidente, reglamentar las leyes que lo requieran para su mejor cumplimiento, sin apartarse en ningún caso de su texto ni de su espíritu. Igualmente, el artículo 17 de esta ley (Art. 17) dispone que es el Órgano Ejecutivo, quien reglamentará la presente esta ley y según la Constitución, este órgano del Estado está constituido por el Presidente de la República y los Ministros de Estado. Por ningún lado incluyen a la ARAP como persona natural o jurídica con estas mismas facultades.

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Reglamento de excepciones aprobado por el Comité, que no fue aprobado por Fundación Mar Viva, Smithsonian Tropical Research Institute, aún así el mencionado documento, contiene ciertos controles claves que fueron eliminados en la resolución oficial expedida por ARAP.

Reglamento de excepciones de capturas de mamíferos marinos

Reglamento de Excepciones del Administrador de la ARAP, Richard Pretto

Esperamos que estos documentos les den luces a los que quieren hacer un análisis concienzudo del tema.

Delfinarios en México, un informe crítico

INTRODUCCION

Este estudio tiene por objeto dar a conocer los aspectos básicos de la industria de los delfinarios en México, así como de realizar un primer inventario que tome en cuenta las empresas involucradas, las diversas instalaciones y los animales existentes en cada uno de ellos.

Pretende también hacer un breve análisis de aspectos como son el estado de salud de los delfines cautivos, así como de las principales causas de muerte que encontramos los autores, ya que no existen estadísticas al respecto.

La duración total de este estudio es de dos años, aunque las visitas finales se planearon para un periodo de 4 meses, para hacer un recuento final. Se visitó cada uno de los delfinarios descritos, y la información se complementó con documentación oficial, ya fuera proporcionada por las mismas empresas o por las oficinas gubernamentales. También se emplearon documentos e información confidencial recabados a lo largo de esta investigación.

La investigación consistió básicamente en visitar los delfinarios e instalaciones de “nado con delfines” que se encuentran en México. Esta visita se inició en febrero de 1998, y conjuntamente se hizo una visita final en el período de julio a agosto de 1999.

Se describen primero las instalaciones existentes en el Estado de Quintana Roo y en la Península de Yucatán; se menciona la existencia de un acuario que se ubica en el puerto de Veracruz; enseguida se hace referencia a la Empresa Convimar y sus instalaciones en diferentes partes de la república. Por ultimo, se presenta la información obtenida de otros delfinarios existentes en puntos importantes del país: Acapulco; México, D.F.; Guadalajara y Puerto Vallarta.

Se mantuvo también una entrevista con el biólogo Héctor Pérez-Cortés Moreno en la ciudad de La Paz, Baja California, con quien se discutió largamente el tema de los delfinarios, y facilitó en Julio de 1999 una copia del borrador de reglamento que deberá regular la actividad de las instalaciones en un futuro cercano.

La calidad y cantidad de la información recogida en cada lugar es irregular debido a la dificultad existente en recabar la misma. Sólo después de la publicación de este informe y en la medida que se profundice la búsqueda de información se podrá tener un panorama completo al respecto.

Ver informe completo en formato pdf: Realidad de los delfinarios en México

No la esclavitud de delfines en Panamá

CADENA HUMANA EN LA AVE. BALBOA

¡No al delfinario!

LA PRENSA/Bernardino Freire

Ciudadanos con ilustración ambiental participaron de esta actividad que se dio desde las 5:oo a 8:00 pm.

Al menos 500 personas protestaron ayer en contra de la creación de delfinarios en las costas panameñas. Desde las 4:30 p.m., ambientalistas y miembros de otros grupos civiles –vestidos de azul y con muñecos inflables de delfines– se apostaron a la orilla del Parque Urracá, en la Avenida Balboa, con letreros que decían: ‘No más crimen ambiental’ y ‘Delfinario es igual a esclavitud’.

Manifestación a favor de los delfines

Protesta contra creación de delfinario en San Carlos

 AMPLIAR 

No apoyan cautiverio. [ Foto: Omar Batista / EPASA ]

Isidro Rodríguez

PANAMA AMERICA16 de marzo de 2007

PROTECTORES DE la naturaleza participaron ayer de la protesta en defensa de los delfines.

El llamado de atención se dio en los predios del Parque Urraca, donde acudieron integrantes del comité directivo del frente para la defensa del delfín y panameños amantes de los animales.

Ariel Sucre, de la fundación Humanitas, dijo que esta protesta se debió al sentir de diversos grupos ambientalistas que conscientes del daño que se les quiere provocar a los delfines manteniéndolos en cautiverio objetan la práctica que quiere implementar la empresa Ocean Embasy Panama, en San Carlos.

Sucre indicó que esta concesión constituye una violación a la ley que estableció el Corredor Marino de Panamá.

Usted decide sobre los delfines en cautiverio

Le presentamos en una sola entrada varias posiciones sobre el tema de captura de delfines en Panamá, en medio de intereses genuinos e intereses creados.  Quién es quién le corresponderá juzgar a usted.  Usted de esto sólo le corresponde investigar más para quedar claro en su posición basado en la ciencia, la lógica, la razón y la ética.

Burica Press

domingo 03 de diciembre del 2006
Consideraciones legales sobre la captura de delfines Giovanni Olmos Espino

Ex fiscal especialista en delitos contra el ambiente

APARTE DE cualquier discusión que despierte el tema de la captura o recolección de mamíferos marinos, específicamente de los delfines, tengo a bien plantear mi humilde opinión sobre los aspectos legales que sobrevienen en razón a la Ley de la ARAP, la del Corredor Marino y las correspondientes reglamentaciones dictadas en esta materia.

Panamá, de forma muy incipiente, ha iniciado el proceso de transformación de su política en materia de gestión de los recursos marinos costeros. Es por ello que, por medio de la Ley 44 de 23 de noviembre de 2006, por la cual se crea la Autoridad de los Recursos Acuáticos, se postula la gestión integrada de las zonas costeras para garantizar su correcta administración y control de estos valiosos recursos. No obstante, para una efectiva gestión, es necesario que se fijen los controles que exige una actividad como ésta, bajo normas de fiscalización que garanticen el uso adecuado y racional de los recursos, que incluya la investigación científica,  como guía en la toma de decisiones. Para lograr los objetivos trazados en la ley, se requiere de una planificación ambiental acorde a la política del Estado en materia de protección y conservación de los recursos naturales.

El tema de la inagotabilidad de los recursos marinos es del pasado.  En la época clásica del Derecho Internacional, las flotas pesqueras de altura ejercían su actividad sin limitaciones basando en la falsa creencia de que el mar era una fuente inagotable de los recursos y por ello, la libertad de pesca se consagro como una norma consuetudinaria. El ejercicio de este derecho consuetudinario quizás contribuyó al  crecimiento vertiginoso de la industria pesquera como factor en la degradación de algunos recursos marinos costeros, tal es el caso de la pesca de atún, el que  obligó a los Estados firmar un Acuerdo de Conservación de los Delfines, dirigido a controlar la reducción de muerte  progresiva incidental  de delfines en la pesquería del atún.  Sería interesante conocer la estadística de muerte de delfines por la pesca de atún.

La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, suscrita en Montego Bay, el 10 de diciembre de 1982, incorpora los derechos, obligaciones y prohibiciones sobre el acceso de los recursos marinos.   Establece que el Estado ribereño determinará la captura permisible, a la luz de su normativa, de los recursos vivos en su zona económica exclusiva.  Igualmente, establece el deber de los Estados de conformar un archivo actualizado de las medidas adecuadas para asegurar la conservación y administración de los recursos marinos.

Siendo consecuente con estas normas, Panamá ha divulgado una serie de disposiciones que postulan estos criterios,  tales como el Decreto Ley 17 de 1959 relacionado a la pesca, la ley 13 de 2005 por el cual se crea el Corredor Marino de Panamá, donde éste último acude al criterio de la prohibición de la captura de mamíferos marinos en este espacio natural, y por vía excepción, es permitida la captura bajo estrictas normas científicas y técnicas que emita el Comité del Corredor Marino. 

Sobre ese particular, la Ley 44 de 23 de noviembre de 2006, dota de poderes a la ARAP para expedir las normas reglamentarias sobre el manejo de los recursos marinos costeros. Dentro de este contexto, la potestad reglamentaria, en el caso de la captura o recolección de delfines fue ejercida por esta autoridad al expedir por vía de Resolución reglamentaria, las normas que regulan la Recolección de Mamíferos Marinos en Aguas Jurisdiccionales de la República de Panamá (Resolución ADM/ARAP, No. 02 de 29 de enero de 2007), la cual se deriva de la decisión que adoptó el Comité del Corredor Marino de Panamá, mediante acuerdo celebrado el 18 de enero de 2007. Esta norma postula el deber del Estado de garantizar que los mamíferos marinos no sean objeto de apropiación privada, aprovechamiento alimenticio, exterminio, trato crueles y/o exportaciones, permitiendo la recolección para cautiverio con base a las excepciones que disponga el Comité Directivo del Corredor Marino de Panamá en concordancia con el Derecho Internacional, la Constitución y las normas vigentes.

Esa resolución, con un criterio preventivo y precautorio, establece el denominado Permiso Especial de Recolección de Mamíferos Marinos en las Aguas Jurisdiccionales.

Indubio Pro Natura

Los esquemas jurídicos se construyen para que sirvan de instrumento en la realización de un orden justo.  De otro modo, el Derecho estaría deshumanizado y a la merced de una interpretación rutinaria y miope por parte de los administradores de justicia. En una sociedad cada vez más materialista y moderna, se hacen más complejas las relaciones sociales que deben proponerse siempre para la realización del bien común.  Las leyes no deben servir a los intereses de ningún sujeto ni grupo en particular. Afirmación  compartida por todas las escuelas modernas en materia de interpretación jurídica.
Existen diferentes principios en el Derecho como el Indubio Pro Reo, que señala que en las actuaciones penales, toda duda favorece al sindicado y a la hora de condenarlo, el juez debe estar plenamente convencido, con base a las pruebas, que la conducta atribuida fue efectivamente cometida por el reo.  Si hay dudas, el juez debe resolver a favor del acusado.
En el Derecho Laboral, el Indubio Pro Operario establece que en caso de duda sobre el alcance de las disposiciones legales, reglamentarias o contractuales, se aplicarán en sentido más favorable a los trabajadores, por ser la parte más débil de la relación laboral.
En el Derecho Ambiental, el Indubio Pro Natura  sostiene que la duda favorece al que defiende la vida, la salud y el ambiente. Constituye una responsabilidad ineludible del Estado en materia de seguridad ambiental y su aplicación constituiría un avance importante, en el contexto nacional que vivimos, de agudos conflictos sociales y de gran incertidumbre por parte de la población frente al desarrollo desordenado, contaminante e irrespetuoso del entorno que venimos observando. La materia ambiental es eminentemente precautoria y se impone para prevenir daños de imposible o de difícil reparación.
Pero, en un país de profundas contradicciones como el nuestro,  se aprueban leyes a favor de la riqueza natural, y por otro lado, se dictan normas o reglamentos que la contrarrestan o afectan, generando una peligrosa incoherencia legal.  Para muestra un botón: La resolución ADM/ARAP No. 02 de 29 de enero de 2007, por la cual se pretende normar la recolección (captura) de mamíferos marinos en las aguas jurisdiccionales de Panamá para cautiverio, que entra en abierto conflicto con el espíritu y objetivos de la Ley No. l3 de 2005, que establece el Corredor Marino de Panamá para la protección y conservación de los mamíferos marinos y otras actividades a campo abierto.
Panamá tiene un reconocimiento importante en el mundo gracias a su rica biodiversidad, pero la corrupción, la vanidad, el egoísmo, el utilitarismo desmedido, la falta de visión, el rejuego de intereses económicos y políticos, están generando graves daños ambientales a presente y a futuro. La citada reglamentación, representa una manipulación de las normas administrativas, tanto en la forma como en el fondo, para que en Panamá se legitimen las actividades de una empresa llamada Ocean Embassy, quienes tienen proyectado construir tres delfinarios, para capturar delfines nariz de botella silvestres de Bocas del Toro y del Golfo de Panamá, para mantenerlos en cautiverio y esclavizarlos en pequeños estanques para que realicen piruetas y actos de circo con fines lucrativos. ¿Por qué  nuestras autoridades favorecen apresurada, confusa y sospechosamente un dañino Indubio Pro Empresario, a pesar de la advertencia de expertos que sostienen, con rigor científico, que la captura, el cautiverio, entrenamiento y esclavitud de los delfines no educa y promueve un negocio inmoral y antitético, que ha sido superado en muchas latitudes que promueven el avistamiento de éstos y otros cetáceos a campo abierto, libres y felices en su hábitat? ¿En que país vivimos?

Susana A. Serracín Lezcano
Abogada ambientalista
susana_serracin50@yahoo.com



Entre delfines, mojarras y tintoreras

Discrepo con quienes impulsan el propósito nada oculto de convertir al país en una especie de mercado persa, del “pro  mundi beneficio”, donde cualquiera que esgrima un fajo de billetes pueda hacer y deshacer,  adueñándose ya sea de un río, una plaza, como el clamoroso auge inmobiliario que ahora parece apuntar hacia  el mar, con islas, playas y desde luego, la riqueza marina.  Prefiero  celebrar el boom informativo de mis colegas periodistas y medios de comunicación en torno a las alternativas ambientales y las crecientes angustias planetarias.
  Esto viene al caso con el llevado y traído asunto de los delfines y el delfinario propuesto.  Confieso que sobre este tema conozco  algo  y nada.  Tampoco sobre  los tiburones, chovecas, ni de pulpos. Algo sobre las cojinúas y corvinas cuando las veo en el plato. De camarones, langostinos y langostas, ni hablar. Lo que me llama la atención, muy positivamente, por cierto, es la movilización alrededor del tema de los delfines.  Me atrevería a decir que se trata de una expresión de la conciencia ambiental de ciertas áreas de la opinión pública, a diferencia de hace algunos años, cuando hablar de la naturaleza provocaba risitas y expresiones de demencia.
 De eso  conversé con Alexandra Costeau, la nieta del venerable Jacques, defensor por excelencia de los  mares y sus habitantes: “Si seguimos en la carrera del egoísmo, devorando los recursos, la energía y los alimentos, sólo nos quedará el mar; y si también lo dañamos como ultima reserva alimenticia de la humanidad, se desatará una guerra  impredecible. Ustedes, en este país maravilloso, han hecho bien comenzar a ordenar los recursos del mar,  les felicito”, me dijo esta hermosa dama en su visita a la sede de la Autoridad de los Recursos Acuícolas (ARAP). Y esto me recordó  el atentado contra  los tiburones, a los que en nuestros  mares,  le cortan las aletas para los mercados asiáticos, dejándolos indefensos,  tal como nos los demostró una denuncia de  la organización “Albatros”.
  En el  caso de los delfines, de un lado escucho que estos dulces animalitos serán capturados y confinados en sitios de exhibición en Chame, virtualmente condenados al exterminio. Del otro, que no hay tal, que con buen manejo aquellos que alcancen el Oscar,  pueden mantenerse, procrearse  y recrear multitudes. Vuelvo a aceptar que no conozco a Fleeper. Ni don Adán,  ni doña Nena    estuvieron  en condiciones de  mandarme a Disney, así que tuve que conformarme con ver los maravillosos cuacos desde la  Avenida Balboa  de nuestra infancia y al tal “Fleeper” (no sé cuántos años tenga ya)  en el Teatro-Cine Ancón o en los anuncios de turismo.
 En  medio de todo esto se respira, para quienes sabemos leer entre líneas, una especie  de “serruchadera” de baja intensidad, en algunos casos con los  deseos tampoco ocultos, de matar o debilitar en su cuna la reciente entidad llamada a poner orden en la actividad pesquera, fundamentalmente. Igual ocurrió con ANAM en sus primeras etapas y, muy específicamente, con el proyecto original de la ley que tipifica el  delito ambiental. “¿Por qué no una campaña de alta intensidad contra las naves rastreadores del suelo marino, que arruina nuestros mares y nos condena a la pobreza?”, escuché de los pescadores artesanales de Puerto Armuelles, asistidos hoy por el Programa Multifase que adelanta el Consejo Nacional para el Desarrollo Sostenible -CONADES- en Chiriquí – Bocas del Toro. ¿Cuáles son las razones verdaderamente científicas que se exponen para justificar una y otra  posición y no de un solo  lado?  Lo ignoro. Pero ojo, que las tintoreras de siempre están al acecho para desviar las positivas regulaciones  de la Ley  de la ARAP, burlar sus objetivos y asegurarse al final la parte del león, sin importar barrer, como en otras áreas, con  los bosques, playas, islas y cuanto recurso natural se considere  comerciable, incluyendo al humano. Y esto, en nombre de un  ambientalismo tan falso, como acomodaticio. Hoy, hasta los grandes monstruos industriales campeones de la contaminación y el caos ecológico planetario, asesinan segundo a segundo  a la humanidad empleando recursos infinitos para enmascarar, torcer y  desvirtuar el verdadero sentido de los principios ecoambientales. Nada nuevo, por cierto, ni  casual. 
Me mantengo alerta y cauteloso. En casos tan delicados como éste, preferiría administrar mejor mi militancia y activismo de toda una vida promoviendo, por ejemplo, consultas con la comunidad científica local, responsable, conocedora y consciente que el humano puede y deberá en futuro,  convivir con otros seres, plantas y animales, comprenderlos y  descifrar sus misterios, si quiere sobrevivir, puesto que la naturaleza está reñida con la politiquería, la devastación, demagógica hipocresía y la salvaje e insaciable voracidad de algunos.

Adán Castillo Galástica
Comunicador, consultor y promotor agroambiental



Fuente:  El Panamá América, 16 de marzo de 2007

Canal de Panamá como objetivo terrorista no es novedad

Qué pasa si este ataque se da cuando está de paso un barco cargado con material radioactivo.  El daño sería peor.  Por eso es que desde siempre se ha solicitado negar acceso de estos barcos por el Canal.  El Canal de Panamá sólo se defiende si somos respetuosos del derecho internacional y nacional, si somos promotores de la paz y el bienestar de todos los ciudadanos de Panamá y el mundo. 

El problema es que tenemos gobiernos lacayos de gobiernos extranjeros, lo cual da cabida a que seamos como país, objetivo de disidentes que utilizan métodos destructivos para sus reevindicaciones.

Burica Press

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PLAN | El terrorista Khalid Sheikh Muhammad hizo serias revelaciones
Canal de Panamá era objetivo de Al Qaeda

La capacitación es la mejor manera de proteger la vía, dijo Alberto Alemán Zubieta.
 AMPLIAR 

Todo en calma Así estaba ayer este trayecto de la vía, por las esclusas de Miraflores. [ Foto: Gabriel Rodríguez / EPASA ]

Luis Alberto Castillo C.

PANAMA AMERICA

EL BOMBARDEO y la destrucción del Canal de Panamá, era uno de los objetivos de un grupo perteneciente a la organización terrorista Al Qaeda, que dirige el extremista islámico, Osama bin Laden, según lo confesó el terrorista paquistaní, Khalid Sheikh Muhammad.

En su declaración, que fue desclasificada ayer por El Pentágono, Muhammad relata que él era el encargado del planeamiento, entrenamiento y el financiamiento de la operación para destruir el Canal de Panamá, en su calidad de director de operaciones de Bin Laden para organizar, planear y ejecutar las acciones del 11 de septiembre.

Muhammad, preso actualmente en la base militar de Estados Unidos en Guantánamo, Cuba, comandó las operaciones militares alrededor del mundo bajo las órdenes de Osama y Ayman Al-Zawahiri, jefes de la red terrorista.

También es responsable de la fabricación de armas químicas para la organización Al Qaeda.

Además de las acciones planeadas contra el Canal, Muhammad preparaba el bombardeo de importantes puentes en Nueva York, contra la torre Sears en Chicago y contra centros nocturnos frecuentados por estadounidenses e ingleses.

Igualmente, planeaba asesinar a ex presidentes de Estados Unidos, incluyendo a “Jimmy” Carter.

Confesó que era el responsable de las operaciones para destruir embajadas estadounidenses en Indonesia, Japón y Australia y de las embajadas israelíes en India, Filipinas, Australia y Azerbayán.

Planeó el asesinato del papa Juan Pablo II cuando visitó Manila, capital de Filipinas en 1995.

Manifestantes defienden delfines en Panamá

03/16/2007 | 02:05:19 am
NACIONAL
Manifestantes protestan contra el establecimiento de delfinarios
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PANAMA | ACAN-EFE

Unas trescientas personas, agrupadas en el Comité Directivo del Frente para la Defensa del Delfín (FREDEDEL), realizaron hoy un manifestación en rechazo a la posibilidad de que se construyan tres delfinarios en este país.

La manifestación se llevó a cabo en la concurrida Avenida Balboa de esta capital, donde se gritaron consignas y se mostraron pancartas contra la estatal Autoridad de los Recursos Acuáticos (ARAP) y la empresa Ocean Embassy Panamá.

La ARAP dio a conocer, en enero pasado, un resuelto en donde se permite la recolección de mamíferos marinos, con fines de cautiverio, en las aguas jurisdiccionales de Panamá.
Para los conservacionistas la resolución “vulnera en forma y fondo todos los principios de conservación de los mamíferos marinos”.

La Ocean Embassy Panamá tiene proyectado establecer delfinarios en las regiones de San Carlos (al oeste de la capital), Bocas del Toro (provincia fronteriza con Costa Rica) y en las Islas de las Perlas (pacífico panameño), luego de obtener la concesión para ello.

Entre las organizaciones presentes en la protesta estuvieron el Servicio Paz y Justicia en Panamá (Serpaj-Panamá), Alianza para la Conservación y el Desarrollo, Coordinadora Campesina por la Vida (CCV) y el Grupo Activista Ambiental de Biología.

La FREDEDEL repartió un manifiesto en el que, entre otras cosas, hace un llamado a otras agrupaciones nacionales e internacionales, “para que nos brinden su respaldo a fin de que evitemos esta agresión a la vida”.

Asimismo, explican que “la concesión a Ocean Embassy constituye una violación de la letra y espíritu de la ley que estableció el Corredor Marino de Conservación del Pacífico Este Tropical para la protección y conservación de los mamíferos marinos”, que va desde Costa Rica hasta Ecuador.

Por otra parte, la Ocean Embassy Panamá entregó hoy a la prensa un comunicado en el que “rechaza todas las acusaciones vertidas por activistas, quienes están en una campaña para cerrar los acuarios e instituciones zoológicas de credibilidad internacional”.

La empresa, instalada en Panamá desde hace tres años, rechaza estas actitudes que tratan de “detener los beneficios que Ocean Embassy Panamá quiere traer a este país, con la instalación del mejor parque de vida marina en Latinoamérica”.

El comunicado, firmado por el vicepresidente ejecutivo, Mark Simmons, destaca que el proyecto beneficiará a una gran cantidad de panameños, quienes “ocuparán el 96 por ciento de las plazas de trabajo, de los 1,200 empleos que se crearán”.

Cinta costera en la ciudad de Panamá

HAY QUE SUMAR IDEAS.

La cinta costera

I. Roberto Eisenmann, Jr.

Como es natural para todos los que hoy nos preocupamos por la calidad de vida de nuestra capital, asistimos a una convocatoria hecha por la Alianza Pro-Ciudad, en la que se presentó un proyecto conceptual para la cinta costera que lleva el apoyo de la organización y de una comisión ambiental de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede).

Por el Gobierno asistieron José Batista, del Mivi, y el viceministro del MOP, Luis Manuel Hernández.

Hubo un lleno completo de ciudadanos y ciudadanas ya concienciados y exigentes sobre las construcciones en la ciudad.

Luego de las presentaciones hechas por respetados profesionales de la arquitectura y urbanismo, se dio un interesante período de preguntas y respuestas durante el cual intervinieron en varias ocasiones los dos funcionarios que representaban a entidades de gobierno.

El debate produjo algunos elementos clave muy claros que la ciudadanía y el Gobierno tienen que considerar respecto al proyecto de cinta costera.

Primero: El movimiento mundial moderno respecto a frentes de mar de las ciudades costeras, es que se eliminen o escondan las construcciones viales para recobrar espacios públicos para los seres humanos residentes de las ciudades. Así, en las ciudades más progresistas los frentes de mar se recobran para parques, paseos, áreas de presentaciones culturales al aire libre, etc… . o sea, el tema dominante es la calidad de vida de la gente que allí reside.

Segundo: el proyecto que manosea el Gobierno, contrario a todo el movimiento mundial anotado, es esencialmente un proyecto vial; el objetivo primario es el automóvil, no el ser humano. Así se pretende una extensión del Corredor Sur y que esta construcción vial de vía rápida en gran medida financie un parque de lado y lado. El MOP –iniciador del proyecto– se preocupa por el asunto vial (los carros), y deja en manos del Mivi lo de cómo manejar un supuesto parque dividido entre automóviles a velocidad. Debido a que es una “extensión del Corredor”, la mayoría de los estudios técnicos los ha hecho ICA, aspirando a construir el proyecto sin pasar por licitación (¿inicios de la piñata típica de fin de período presidencial?).

Tercero: El proyecto presentado por los arquitectos de la organización ciudadana Alianza Pro-Ciudad coincide con el movimiento moderno mundial, y es prioritariamente un proyecto para el ser humano… o sea… recobra el litoral como espacio público para la gente, atendiendo los problemas viales como complemento.

Cuarto: El costo de la cinta costera podría estar entre B/.70 millones y B/.225 millones, que aún en su cifra máxima es auto-financiable con concesiones y valorización de las propiedades beneficiadas (caso del diseño de la ciudadanía), en vez de por fondos públicos y peaje vial (como propone el proyecto del Gobierno).

Finalmente: es bastante claro que la ciudadanía rechaza el proyecto para carros (ICA) y la destrucción del más importante potencial espacio público de la ciudad). Estoy seguro de que los ministros Balbina Herrera y Benjamín Colamarco no meterán a su gobierno en el berenjenal que supone un proyecto contra toda la ciudadanía ya consciente y militante. Es hora de reconocer que la gobernabilidad se logra participando a la ciudadanía en la formulación de proyectos humanos que también atiendan el problema vial. En esta oportunidad tienen la ventaja de que existe una ciudadanía propositiva. Es más, he visto que otros prestigiosos arquitectos ensayan con anteproyectos con financiamientos creativos, lo cual hace recomendable una convocatoria a concurso de diseño nacional e internacional… ¿imaginan una ciudad con una cinta costera diseñada por un Calatrava, Gehry u otro de igual fama mundial, como parte de un equipo de un grupo de arquitectos panameños?

Es sumando ideas y con la transparencia de concurso público como se logrará la cinta costera que todos queremos para nuestra ciudad capital.

Publicidad engañosa de capturadores de delfines

EN CONTRA DE LA CACERÍA DE DELFINES.

Una publicidad engañosa

Álvaro González Clare

La gran mayoría de los panameños que están en contra de la cacería de los delfines, aprobada por la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) y la creación de acuarios en Chame, Bocas del Toro y Las Perlas promovidos y construidos por Ocean Embassy, debe estar desconcertada por la publicidad que promueve en los medios escritos locales, exaltando su experiencia, reconocimiento y compromisos, pero sobre todo por la declaratoria de principios que enuncia: “condenamos enérgicamente la caza y maltrato de delfines, ballenas y otras especies de mamíferos marinos”, entre otros atributos morales de la empresa, dignos de madre Teresa de Calcuta.

Por esto es necesario que quienes hemos optado por oponernos públicamente a este proyecto, aportemos para que la comunidad se ilustre y pueda reconocer con claridad la publicidad engañosa que pretende usar Ocean Embassy para convencernos de las supuestas bondades de su nefasto proyecto.

El agravante semántico del primer enunciado de la declaratoria de principios, condena la cacería y el maltrato de los delfines acogiéndose a la cantaleta que han practicado durante décadas los que se dedican a este negocio internacional. Las empresas aducen que ellos no “cazan” los delfines, sino que los recolectan o capturan para llevarlos a los acuarios. Es obvio que para mantenerlos vivos en sus acuarios deben capturarlos o apresarlos y no cazarlos en el sentido literal de la palabra que significa matarlos, basándose en esto es que publican esta aberración semántica que nos trata como ignorantes tercermundistas, tal vez movidos por la pésima impresión que han tenido de nosotros a través de las actuaciones de nuestras autoridades y gobernantes.

El asunto es un vulgar juego de palabras, entre cazar y recolectar, que semánticamente pretende confundir nuestra conciencia comunitaria, para distraernos de lo sustantivo y trágico del verdadero significado que esconde el proyecto.

Lo que significa recolectar es, que para lograr tener los 28 delfines que requiera el acuario, se debe capturar anualmente 100 delfines silvestres para hacer un muestreo. Como el proyecto requiere cinco años para completarse, será necesario capturar por lo menos 500 delfines.

La verdad de la captura o recolección como ellos la llaman, es un procedimiento muy violento, que equivale al secuestro de un humano, del cual no tenemos mayor información porque los recolectores no tienen la obligación de informar los daños que causan a las manadas que capturan. Lo que sí sabemos es que las manadas de delfines son perseguidas en botes rápidos hasta que quedan exhaustos, para entonces ser rodeados por mallas y redes, extraídos del agua en grupos, para que el equipo de expertos revise hasta encontrar el espécimen deseado. Los más afortunados son tirados de vuelta al agua y los seleccionados son llevados a tierra para iniciar su cautiverio, que equivale a mantener a un humano confinado en un ascensor oscuro por el resto de su vida.

Todo este proceso desconsidera la trágica separación de los delfines hembra de sus crías, a pesar de que los captores saben bien que entre la madre y su cría existe una íntima y compleja relación de afecto que dura 5 años. La violenta y permanente separación es sin lugar a duda terriblemente traumática para ambos y la causa que más muertes produce el proceso de recolección.

Lo otro que llama la atención en la declaratoria de principios de Ocean Embassy, es que enérgicamente condenan el maltrato de los mamíferos marinos. Nuevamente los moralistas declarantes de esta empresa que lucra del sufrimiento de los delfines, pretende tomarnos por ignorantes. Es bien sabido, y así lo debe saber la ARAP, que según nos informa The Dolphin Project: La actuación de los delfines en cautiverio es lograda a través de métodos de entrenamiento controlados y estrictos, que se aprovechan del hambre y la total dependencia que el delfín crea con su entrenador para sobrevivir a duras penas los cinco años de cautiverio.

Los delfines son animales salvajes que gozan de libertad para nadar y entretenerse en familias y manadas, por lo que su comportamiento natural no responde a los juegos circenses manipulados en los delfinarios. El espectáculo que pretende instalar Ocean Embassy en Panamá será el resultado de un proceso de tortura física y de degradación del estado natural de estos maravillosos mamíferos marinos, sin ninguna trascendencia cultural para los panameños, excepto lucrativa para la empresa.

Los que nos oponemos a esta aberrante iniciativa que es de la prehistoria temática ambiental, no nos oponemos a que Ocean Embassy se instale en Panamá y promueva el desarrollo turístico de nuestro maravilloso patrimonio natural, sin causarnos daños ambientales y degradar nuestra imagen nacional en el extranjero. Puede hacer la inversión en los sitios que planea, promoviendo los avistamientos de los delfines y las ballenas en su medio natural, permitiendo que los panameños y extranjeros aprendan y reconozcan que no hay nada más precioso que ver a los cetáceos pasearse libremente en el paisaje marino de nuestras costas, islas, estuarios y mar abierto.

Es inexplicable la obtusa persistencia que mantiene el Ejecutivo en sostener vigente el proyecto de Ocean Embassy, a pesar de que la gran mayoría de los panameños no la apoyamos y reconocemos la alternativa de los delfinarios naturales.

 

El autor es arquitecto

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