Cuba denunció el acuerdo no vinculante de Copenhague 2009

El documento presentado no garantiza la adopción de medidas mínimas que permitan evitar una gravísima catástrofe para el planeta y la especie humana

Cuba denunció el acuerdo no vinculante de Copenhague

El ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció el acuerdo de Copenhague de 2009 en la sesión final de la Cumbre Climática de las Naciones Unidas, en Copenhague, Dinamarca, el 18 de diciembre de 2009.

Su denuncia sobre lo ocurrido esta semana en Copenhague es recogida en esta intervención que realizó ante el pleno de esta Conferencia de las Partes en Copehnague:

Hace ya cuatro horas el presidente Obama anunció un acuerdo que no existe; falta el respeto a la comunidad internacional, se comporta como un jefe imperial.

El documento que usted varias veces afirmó que no existía, señor Presidente, aparece ahora. Todos hemos visto versiones que circulan de manera subrepticia y que se discuten en pequeños conciliábulos secretos, fuera de las salas en que la comunidad internacional, a través de sus representantes, negocia de una manera transparente.

Resulta, señor Presidente, que el documento que no existió, existe. Lamento profundamente la manera en que usted ha conducido esta conferencia.

Puedo anticiparle que la delegación de la República de Cuba ha decidido no aceptar el proyecto de declaración que usted presenta. No requiero consultas adicionales en ningún marco ni formato, y, por tanto, declaro que en esta conferencia no existe consenso sobre este documento.

Sumo mi voz a la de los representantes de Tuvalu, Venezuela y Bolivia. Cuba considera extremadamente insuficiente e inadmisible el texto de este proyecto apócrifo. La meta de 2º centígrados es inaceptable y tendría consecuencias catastróficas incalculables, en particular para los pequeños Estados insulares. Significaría un grave impacto en numerosas especies de la biodiversidad.

El documento que usted, lamentablemente, presenta no contiene compromiso alguno de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Conozco las versiones anteriores que también, a través de procedimientos cuestionables y clandestinos, se estuvieron negociando en corrillos cerrados que hablaban, al menos, de una reducción del 50% para el año 2050. Tengo conmigo aquí esas versiones anteriores, que valdría la pena ofrecer a los medios de prensa y a los representantes de la sociedad civil y hacer públicas en esta sala.

El documento que usted presenta ahora, omite, precisamente, las ya magras e insuficientes frases clave que aquella versión contenía. Este documento no garantiza, en modo alguno, la adopción de medidas mínimas que permitan evitar una gravísima catástrofe para el planeta y la especie humana.

El texto de este documento, para Cuba, es incompatible con el criterio científico universalmente reconocido, que considera urgente e insoslayable asegurar niveles de reducción de, al menos, el 45% de las emisiones para el año 2020, y no inferiores al 80% o 90% de reducción para el 2050.

Este vergonzoso documento que usted trae es también omiso y ambiguo en relación con el compromiso específico de reducción de emisiones por parte de los países desarrollados, responsables del calentamiento global por el nivel histórico y actual de sus emisiones, y a quienes corresponde aplicar reducciones sustanciales de manera inmediata. Este papel no contiene una sola palabra de compromiso de parte de los países desarrollados.

La delegación de Cuba reitera, además, su convicción de que la reducción de las emisiones de carbono de los países del Sur no puede formularse de manera que obstaculice el ejercicio del derecho al desarrollo. Este papelucho ignora ese concepto.

Todo planteamiento acerca de la continuación de las negociaciones para adoptar, en el futuro, acuerdos de reducción de emisiones, debe incluir, inevitablemente, el concepto de la vigencia del Protocolo de Kyoto, y de que estos acuerdos serán parte de un segundo período de compromisos de dichos protocolos. Su papel, señor Presidente, es el acta de defunción del Protocolo de Kyoto que mi delegación no acepta.

La delegación cubana desea hacer énfasis en la preeminencia del principio de “responsabilidades comunes, pero diferenciadas”, como concepto central del futuro proceso de negociaciones. Su papel no dice una palabra de eso.

Este proyecto de declaración omite compromisos concretos de financiamiento y transferencia de tecnologías hacia los países en desarrollo como parte del cumplimiento de las obligaciones contraídas por los países desarrollados bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. El documento se limita a la idea de que los países desarrollados participen en una llamada movilización de recursos que se dice que pueden ser públicos o privados, bilaterales o multilaterales, o provenir, incluso, de fuentes alternativas. Los países desarrollados, que imponen sus intereses mediante su documento, señor Presidente, evaden cualquier compromiso concreto.

La delegación de Cuba reitera su protesta por las graves violaciones de procedimiento que se han producido en la conducción antidemocrática del proceso de esta conferencia, especialmente, mediante la utilización de formatos de debate y de negociación, arbitrarios, excluyentes y discriminatorios. Lo que usted llama, señor Presidente, “un grupo de líderes representativos” es, para mí, una grosera violación del principio de igualdad soberana que consagra la Carta de las Naciones Unidas, un mecanismo que intenta imponer decisiones a la comunidad internacional y manipular a la opinión pública. La formulación no transparente de proyectos de documentos ha sido constante en esta conferencia.

Debo expresar, señor Presidente, mi protesta y preocupación por la restricción del acceso de las organizaciones no gubernamentales a esta conferencia.

La delegación de Cuba hace parte de las posiciones expresadas por los Estados miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, en particular de los discursos de los presidentes Hugo Chávez y Evo Morales.

Señor Presidente, le solicito formalmente que esta declaración sea recogida en el informe final sobre los trabajos de esta lamentable y bochornosa 15 Conferencia de las Partes.

Edición: Burica Press.

Servirá de algo la cumbre sobre cambio climático?

Copenhague: ¿servirá de algo?

Deslizamientos en China Ad portas de la cumbre de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Copenhague, que se realizará en diciembre, hay fuertes dudas que se pueda llegar a un acuerdo internacional sobre la reducción de las emisiones de gases que provocan el calentamiento global.

En la reunión preliminar en Barcelona no hubo consenso entre los 180 países asistentes para elaborar un documento que reemplace al Protocolo de Kioto, que vence en 2012.

Lea: Malas noticias sobre el cambio climático

Los países más pobres señalan que las naciones industrializadas no han dado cifras concretas sobre la reducción de sus emisiones de carbono, mientras que éstas insisten en que son las economías emergentes -como China e India- quienes deben esforzarse por disminuir la liberación de gases tóxicos.

Otro problema clave es el dinero. No hay consenso sobre cuánto deben pagar los países ricos para ayudar a los más susceptibles a enfrentar inundaciones y hambrunas provocadas por el cambio climático.

Un factor que frena el avance es que nadie está poniendo las cartas sobre la mesa y críticos advierten sobre no actuar antes de ver qué van a hacer los demás.

Fuente: BBC Mundo

Fotos de glaciares de la Patagonia: La Prensa, Panamá

 El proceso de retracción de los hielos en Patagonia es un proceso antiguo. Los primeros colonos y científicos que visitaron la región, a fines del siglo XIX, notaron que los glaciares se encontraban en un proceso de lenta retracción, que se acelera durante las ultimas décadas y es muy marcada a partir de mediados de 1970, donde coincide con un aumento de las temperaturas en Patagonia.

Alejandro Balaguer, Especial para La Prensa.

El hielo del Ártico se derrite sin precedentes

El Ártico se calienta sin precedentes

Richard Black

BBC

Las temperaturas del Ártico son ahora las más elevadas de los últimos 2.000 años, según investigadores.

Los cambios en la órbita de la Tierra llevaron a siglos de enfriamiento, hasta hace 100 años cuando la temperatura empezó a incrementarse de forma acelerada en la medida que aumentaban las emisiones de gas que producen el efecto invernadero.

Para el estudio publicado en la revista Science, científicos tomaron muestras de núcleos del hielo, de anillos de árboles y de sedimentos de lagos en 23 lugares. Un muestreo lo suficientemente bueno para obtener una idea, década a década, de las temperaturas en la región.

Lago en región del ÁrticoDe los sedimentos de los lagos se pueden obtener registros de temperatura del Ártico.

El resultado es muy parecido a un “palo de hockey”, cuya curva está en los últimos diez años (entre 1998-2008), que aparecen como lo más calurosos de toda la serie.

“La señal más persuasiva en la reconstrucción (de las temperaturas) es el enfriamiento general que tuvo lugar durante los primeros 1.900 años (de registro)”, explica el jefe de la investigación Darrell Kaufman, de la Universidad del Norte de Arizona, Estados Unidos.

“El siglo XX contrasta con el ritmo de enfriamiento que debió continuar. Los últimos 50 años han sido los más calurosos del estudio de 2.000 años, siendo la última década especialmente dramática”, le dijo a la BBC.

En promedio la región se enfrió a un ritmo de 0,2ºC por milenio hasta el año 1900. Desde entonces la temperatura aumentó un 1,2ºC.

Dos milenios de temperatura ártica

Buena parte del debate sobre cambio climático se centra en el período templado medieval, o mejor conocido como Anomalía Medieval del Clima, un período que ocurrió hace 1.000 años, y que sugiere que los vikingos que colonizaron Groenlandia pudieron cultivar uvas.

Análisis recientes muestran que en efecto la temperatura era más cálida en esa región hace 1.000 años, pero no tan alta como lo es ahora.

“Esto es una prueba de que el Período Templado Medieval es real, y que es una excepción de la tendencia general de enfriamiento”, comentó Eystein Jansen de la Universidad de Bergen, Noruega.

“También muestra que hay mucha variabilidad en una escala del tiempo de 100 años, y probablemente más en el Ártico que en ninguna otra parte”.

El profesor Jansen fue la persona que coordinó y escribió el capítulo de paleo clima en la última evaluación del Panel Intergubernamental del Cambio Climático.

Fluctuación ártica

GlaciarUna de las pruebas más visibles del aumento de temperatura es el derretimiento de glaciares.

La raíz de la causa del lento enfriamiento era la “fluctuación” orbital que lentamente varía, a lo largo de miles de años, mes en el cual la Tierra pasa más cerca del sol.

Esta oscilación disminuye lentamente la cantidad total de la energía solar que llega a la región ártica en verano, lo que tuvo efecto en la temperatura hasta que empezó el efecto invernadero.

“El siglo XX es el primero en que la energía que proviene del sol no es la fuente más importante de la temperatura del Ártico”, dijo otro miembro del equipo, Nicholas Mckay, de la Universidad de Arizona.

El reciente calentamiento del Ártico se ha manifestado con mayor claridad la drástica contracción de la extensión de hielo en el mar.

Calentamiento global, antes de lo esperado

Calentamiento global, antes de lo esperado

Laura Plitt

BBC Mundo, Medio Ambiente

TierraEl estudio incluye entre sus variables la incidencia del fenómeno de ‘El Niño’, la actividad volcánica y el ciclo del sol.

Durante los próximos cinco años la temperatura promedio del planeta aumentará mucho más rápido de lo previsto, concluyó un estudio llevado a cabo por dos científicos estadounidenses, que atribuyen este aumento a la intensificación de la actividad solar.

Ésta es la primera investigación que evalúa a medio plazo el impacto en la temperatura global de cuatro factores: los gases con efecto invernadero, las fases del ciclo solar (cuya duración se extiende por 11 años), la actividad volcánica y el fenómeno conocido con el nombre de ‘El Niño’, que se produce aproximadamente cada cuatro años, cuando se calientan las aguas superficiales del Pacífico Central.

Según le dijo a BBC Mundo Judith Lean, del Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos y co-autora del estudio junto a David Rind, del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, si ‘El Niño’ no gana fuerza ni se produce una erupción volcánica, “se acelerará el aumento de la temperatura a partir de ahora hasta 2014, aproximadamente, y desde esa fecha hasta 2020 tendrá lugar un período de temperaturas más bajas”.

clic Vea: El regreso de “El Niño”

El estudio se dio a conocer poco después de que los climatólogos anunciaran que ‘El Niño’ había comenzado a tomar forma. Ello produjo cierta alarma por las devastadoras consecuencias que el fenómeno trajo en 1998, cuando provocó una serie de desastres naturales que causaron miles de muertes y cuantiosos daños materiales.

Si tenemos un ‘El Niño’ importante, en aproximadamente medio año se superarán las temperaturas récord alcanzadas en 1998

Judith Lean, autora del estudio

Entonces, ¿qué podría pasar si este año ‘El Niño’ cobrara la misma fuerza que en 1998?

“Si tenemos un ‘El Niño’ importante, en aproximadamente medio año se superarán las temperaturas récord alcanzadas en 1998″, el año más caluroso del milenio, señala Lean.

“Sobre todo”, agrega, “porque el contexto, diez años más tarde, es mucho más cálido debido a los gases con efecto invernadero. Aunque las temperaturas máximas, tomando en cuenta la actividad solar, dijo Lean, “podrían alcanzarse en 2015″.

Menos argumentos para los escépticos

Sol

La actividad solar alcanzará su punto máximo en aproximadamente cinco años.

Otra de las conclusiones de la investigación hecha por tierra los argumentos de los escépticos, que niegan el cambio climático basándose en que en los últimos siete años las temperaturas no han registrado aumentos significativos.

“El hecho de que durante los últimos años la temperatura no haya mostrado un gran aumento no significa que el clima ha dejado de responder al incremento de los gases con efecto invernadero”, le aseguró Lean a BBC Mundo. “El calentamiento ha tenido lugar, pero no se ha evidenciado por las variaciones naturales del clima”.

Muchos se confunden y creen que si la temperatura no está aumentando, la tierra entonces no se está calentando por los gases contaminantes

Judith Lean

Entre estas variaciones naturales la científica menciona el bajo grado de actividad solar, la ausencia de ‘El Niño’ y la erupción de un volcán, que, cuando ocurre, provoca una disminución global de las temperaturas de 0,3º centígrados.

“La gente e incluso los científicos tienden a pensar que si los gases con efecto invernadero provocan calentamiento global, deberíamos registrar como consecuencia un aumento constante de la temperatura. Se olvidan de las variaciones naturales. Muchos se confunden y creen que si la temperatura no está aumentando, la tierra entonces no se está calentando por los gases contaminantes”, explica Lean.

Complementarios, no contradictorios

Si como explica el estudio la temperatura aumentará más rápido de lo previsto en los próximos cinco años, ¿cometió un error en sus cálculos el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés)?

“En absoluto”, aclara Lean. “El IPCC hizo una evaluación a largo plazo, concentrándose en lo que pasará al final del siglo. Nosotros en cambio pusimos el foco en una escala de tiempo más pequeña para ver lo que pasará en unos cinco o diez años”.

La información no es contradictoria sino complementaria. Eventualmente, la temperatura aumentará en cien años, “pero en el medio, no va a continuar aumentando a un ritmo promedio”, concluye Lean.

El estudio aparecerá en la publicación especializada Geophysical Resarch Letters.

Cambio climático, “irreversible”

Cambio climático, “irreversible”

BBC Ciencia

Muchos de los efectos dañinos que ha causado el cambio climático en el planeta son irreversibles.

Emisiones de carbono

Muchos de los efectos del cambio climático serán irreversibles durante 1.000 años.

Éste es el pesimista mensaje de un equipo internacional de científicos que afirma que aún si logramos de alguna forma reducir las emisiones de carbono las temperaturas en el mundo seguirán altas durante 1.000 años.

El informe fue llevado a cabo por el Laboratorio de Investigación del Sistema de la Tierra de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que depende del Departamento de Energía.

Y fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (Actas de la Academia Nacional de Ciencias).

Los científicos advierten que si los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera continúan aumentando, habrá cada vez menos precipitaciones en áreas que ya están secas.

Agregan que actualmente los océanos están retrasando el calentamiento global al absorber calor, pero eventualmente liberarán ese calor en la atmósfera.

El futuro, peor

Según los científicos, éste es el momento en que los políticos deben compensar los daños medioambientales que han sido causados por la contaminación causada por el hombre.

Sequia

El principal impacto será en la precipitación de lluvia en áreas que ya están secas.

Porque de lo contrario, lo peor está por venir, expresan.

“Este informe no nos dice que todo está perdido” dijo a la BBC Susan Solomon, principal autora del estudio.

“Lo que afirma es que parte de lo que ya hemos causado es irreversible, pero ahora es el momento de tomar mejores decisiones para el futuro. Porque es en el futuro cuando ocurrirán los mayores cambios en el clima”, expresa la científica.

El estudio analiza las consecuencias de permitir que el CO2 continúe concentrándose en distintos niveles más altos del actual (concentraciones de 385 partes por millón, ppm).

Los científicos descubrieron que aún si logramos detener completamente hoy las emisiones de carbono, los cambios en las temperaturas de la superficie, las precipitaciones, y el aumento en los niveles del mar serán en gran parte irreversibles durante 1.000 años.

El aumento en el nivel de los mares causarán cambios irreversibles futuros en la geografía de la Tierra ya que muchas costas e islas eventualmente quedarán sumergidas”
Dra. Susan Solomon

Pero si permitimos que el CO2 continúe aumentando a entre 450 y 600 ppm, los resultados serán persistentes disminuciones en las precipitaciones de lluvia, particularmente en zonas ya secas del sur de Europa, el norte de África, el suroeste de Norteamérica y partes de Australia.

“El calentamiento que ya estamos viendo es de 0,75 grados centígrados” dice Susan Solomon.

“Pero si seguimos produciendo emisiones a la tasa actual será muy fácil que aumente a 1,5 grados centígrados y esto causará enormes cambios, particularmente en las precipitaciones de lluvia”, agrega.

La reducción en las precipitaciones de lluvia, dicen los autores, no sólo durarán unas cuantas décadas sino que se cree que permanecen así durante siglos y tendrán una serie de impactos distintos en cada región.

Por ejemplo, una disminución en los abastecimientos de agua para uso humano, aumento en la frecuencia de incendios, cambios en los ecosistemas y expansión de los desiertos.

Y también resultará afectada la agricultura de trigo y maíz en regiones que dependen de la lluvia para la alimentación, como África.

Cambios geográficos

Según los científicos, sólo tomando en cuenta el aumento en la temperatura de las aguas oceánicas, el estudio muestra que para el año 3000 el nivel de mar promedio aumentará entre 0,4 y 1 metros si el CO2 se mantiene a 600 ppm.

Nivel de mar

El aumento en el nivel del mar causará cambios en la geografía del planeta.

Pero si las concentraciones de CO2 llegan a 1.000 ppm, esas cifras se duplicarán.

“Y el aumento en el nivel de los mares causarán cambios irreversibles futuros en la geografía de la Tierra -dicen los autores- ya que muchas costas e islas eventualmente quedarán sumergidas”.

¿Hay algo entonces que se pueda hacer para prevenir estos cambios? o ¿nos espera solamente la catástrofe?

Según Susan Solomon, “los seres humanos somos muy adaptables y sin duda nos adaptaremos a los cambios”.

“Pero debemos preguntarnos cuánto daño queremos realmente que sufra el planeta, cuánto cambio climático debemos permitir y cuánto tendremos que aceptar como alimento suficiente para la humanidad”.

“Creo que éste el momento de plantearnos estas preguntas, de hacer algo para evitar estos cambios, y no sólo sentarnos a esperar que ocurran”, expresa la investigadora.

Las conclusiones de la NOAA surgen al mismo tiempo en que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordenó a su Agencia de Protección del Medio Ambiente revisar las normativas sobre emisiones de carbono para vehículos particulares.

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