Manglares siguen amenazados

Actividades agrícolas destruyen manglares

Los manglares son los más afectados. ESPECIAL PARA LA PRENSA/Sandra Alicia Rivera

Sandra Alicia Rivera
DAVID, CHIRIQUÍ.

nacionales@prensa.com

El director regional de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), Harmodio Santamaría, afirmó que han recibido denuncias de que existen personas que  hacen uso inadecuado de las áreas de manglares.

La Anam y la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá están realizando operativos e inspecciones técnicas, recorridos rutinarios y recorridos para identificar estos sitios.

Aseguró que uno de los problemas más graves es en áreas de manglares, que los pone en peligro, atacando este sistema tan frágil y vital para la población.

De acuerdo al funcionario, las áreas marinas con humedales se consideran como lugares dedicados a la conservación de especies.

MIVI zonificó manglares para urbanizaciones

JUAN DÍAZ

El Mivi cambió uso de suelo en área de manglar

La dirección de Áreas Protegidas de la Autoridad Nacional del Ambiente criticó al Ministerio de Vivienda por violar normas que protegen los manglares.

josé arcia
jarcia@prensa.com

Unas 18.5 hectáreas de manglar en el área sur de Juan Díaz están en riesgo como consecuencia de un cambio de uso de suelo que aprobó el Ministerio de Vivienda (Mivi) en enero de 2007, para realizar el proyecto Santa María Golf & Country Club. La decisión fue tomada bajo la administración de la entonces ministra Balbina Herrera, quien dejó la cartera en abril de 2008.

El proyecto incluía unas 23.5 hectáreas de manglar, pero el promotor modificó los planos y excluyó nueve hectáreas. Sin embargo, de acuerdo con el estudio de impacto ambiental (EIA), se talarán otras cuatro hectáreas para la canalización del río Juan Díaz. El estudio fue aprobado por la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) en febrero de 2008.

Los grupos ambientalistas están cuestionando al Mivi por haber otorgado los cambios de uso de suelo, que permitirán desarrollos urbanísticos en áreas de manglar que fueron identificadas por el propio Mivi como zonas de reserva ecológica, a través de la Resolución 1-80 del 3 de enero de 1980.

En el año 2000, se aprobó el Decreto Ejecutivo No. 205 de 28 de diciembre, que también estipula que deben conservarse los manglares de Juan Díaz.

Para el viceministro del Mivi, José Batista, para aprobar el proyecto no hubo cambio de uso de suelo porque esas áreas no tenían categorías de uso. “Lo que hicimos fue asignarle al proyecto un uso de suelo en respuesta a un plan de desarrollo que ellos presentaron”, explicó el funcionario.

cambio de zonificación en área protegida

Nuevo uso para el manglar

Parte del proyecto Santa María Golf & Country Club ocupará 18.5 hectáreas de manglar en Juan Díaz, que eran zonas de reserva ecológica.

trabajos. La empresa ya ha empezado el movimiento de tierra en la zona del proyecto. Los grupos ambientalistas consideran que el Ministerio de Vivienda violó las normas. LA PRENSA/Carlos Lemos

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

El Ministerio de Vivienda (Mivi) otorgó un cambio de uso de suelo en la zona sur de Juan Díaz que preocupa a los grupos ambientalistas, porque permite la urbanización de áreas que estaban destinadas a la conservación desde la década de 1980.

En enero de 2007, el Mivi emitió la Resolución No. 02-2007, mediante la cual aprobó cuatro categorías de uso de suelo al proyecto Santa María Golf & Country Club: residencial de mediana densidad (R2B), residencial de alta densidad (RM3), comercial de alta densidad (c-2) y área verde o campo de golf y parque (AV).

Los cambios de zonificación incluyeron zonas de manglar y humedales que el propio Mivi destinó como área restringida y de reserva ecológica desde 1980.

Las preocupaciones

Desde mediados del año pasado, grupos conservacionistas han estado cuestionado este cambio de uso de suelo.

El primero en hacerlo fue la Sociedad Audubon de Panamá, que señaló que las nuevas zonificaciones son “violatorias a las normas vigentes”.

La propia directora de Áreas Protegidas de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), Aleida Salazar, señaló: “Quisiéramos conocer en base a qué norma el Mivi aprobó este proyecto urbanístico”.

Ambas opiniones quedaron plasmadas en los informes que se incluyeron en el estudio de impacto ambiental (EIA) que la sociedad Trilux Holdings, responsable del proyecto, presentó ante la Anam para su evaluación. El EIA fue aprobado por la Anam en febrero de 2008.

El Centro de Incidencia Ambiental (Ciam), por su parte, también ha cuestionado el proyecto y está buscando toda la documentación para demandar ante la Corte Suprema de Justicia (CSJ) los cambios de uso de suelo.

Leslie Marín, abogado de Ciam, dijo que el recurso será presentado en los primeros días de enero de 2009.

Marín explicó que las acciones en contra de la decisión del Mivi se están haciendo ahora porque la entidad les negó, al principio, algunos de los documentos solicitados.

Luego de cuatro meses de haber presentado un hábeas data ante la CSJ, el mes pasado salió el fallo obligando al Mivi a proporcionar la información.

En el centro de estos cuestionamientos están 18.5 hectáreas de manglar que serán taladas porque forman parte del proyecto, en el que se planea construir unas 4 mil viviendas de “lujo”, además de una cancha de golf de 18 hoyos.

“El área propuesta para la ejecución del proyecto urbanístico presenta característica muy especiales, que además de su valor ecológico… cumple importantes funciones climáticas previniendo inundaciones…”, señaló el informe de Salazar, directora de Áreas Protegidas.

Bolívar Zambrano, director de Evaluación de la Anam, dijo que el EIA se aprobó, pero se prohibió la tala de manglar para el desarrollo del proyecto.

Martín Sosa, director general del Santa María Golf & Country Club, dijo que la primera frase del proyecto no incluye áreas de manglar, “y para las siguientes fases haremos las evaluaciones ambientales”.

En el EIA que entregó a la Anam, Sosa plantea que se añadirá al programa de reforestación de manglar en el estero de Chame.

José Batista, viceministro del Mivi y quien ocupaba el cargo de director de Desarrollo Urbano del Mivi cuando se cambiaron los usos de suelo, dijo que el proyecto Santa María Golf ha sido “satanizado”. Se trata de una obra residencial “donde hemos sido estrictos con el tema ambiental”, dijo.

A juicio de Batista, los nuevos usos de suelo no fueron otorgados para las áreas de manglar. Incluso, dijo, a los promotores del proyecto se les obligó a hacer cambios para que sacaran esas áreas protegidas.

PUNTOS PARA RECORDAR

Terreno.
Con más de 200 hectáreas, el proyecto afectará 18.5 hectáreas de manglar.

Usos.
Santa María Golf & Country Club es un proyecto de residencias de lujo que incluye un campo de golf.

Manglares siguen en riesgo

SE HAN REFORESTADO UNAS 300 HECTÁREAS DE MANGLAR EN LAS COSTAS DEL PACÍFICO PANAMEÑO

Manglares siguen en riesgo

La Autoridad Nacional del Ambiente reconoce que en el país se ha perdido un 75% de los bosques de manglar y que el 25% que queda está en peligro por la intervención humana.

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

El 75% de los bosques de manglar ha sido destruido y el resto está en peligro de desaparecer. Así lo reconoce la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) en un comunicado publicado en su página web.

“En los últimos años se ha registrado una fuerte intervención humana que ha afectado estos bosques y la biodiversidad propia de los manglares”, señala la nota de prensa, que cita a Aleida Salazar, directora de Áreas Protegidas y Vida Silvestre de la entidad.

La Anam señala que para contrarrestar esta situación, en los últimos tres años han reforestado unas 300 hectáreas de mangle –con la siembra de 33 mil plantones– en las costas del Pacífico panameño, con ayuda de las comunidades.

La reforestación se ha realizado dentro de las nueve zonas de manglar que están en la categoría de áreas protegidas.

Ariel Rodríguez, biólogo y profesor de la Universidad de Panamá, duda que se haya destruido el 75% de los manglares del país.

Sin embargo, dijo que el tema es preocupante por la importancia que tienen estos ecosistemas que, además de funcionar como barreras naturales para las comunidades costeras ante fenómenos climáticos, sirven como zonas de reproducción para diversas especies marinas.

Además, en algunos sitios del país son lugares de anidación y alimentación de aves migratorias.

Rodríguez dijo que la destrucción de los manglares se da más por “corrupción” en las estructuras gubernamentales, que por falta de leyes que los protejan.

Un estudio del Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (Cathalac) sobre los manglares, presentado a mediados de este año, señala que las leyes no se cumplen por “desconocimiento de las autoridades” y por “poderosos intereses políticos y económicos”.

UICN insta a Mesoamérica a la conservación de los manglares

IV periodo de sesiones en el Congreso Mundial de la Naturaleza realizado del 5 al 14 de octubre de 2008 en Barcelona, España

UICN insta a Mesoamérica a la conservación de los manglares

Debido a que los manglares contribuyen a disipar la fuerza y disminuir el daño que causan los eventos climáticos costeros potencialmente catastróficos como trombas marinas, tornados y otros, producto de los cambios climáticos globales que enfrentamos se hace necesario prevenir o evitar la pérdida de biodiversidad que habita estos ricos ecosistemas, por lo que se destaca la importancia de tomar en cuenta que los bosques de manglares en Panamá y otras regiones de Mesoamérica, se encuentran severamente amenazados por la conversión a otros usos debido al desarrollo turístico y urbano no planificado adecuado.

Destacaron además que es de vital importancia para los panameños de reconocer que tenemos la capacidad colectiva de reducir las amenazas.

Costas con manglares en el Golfo de Chiriqui, Rep. de Panamá

Costas con manglares en el Golfo de Chiriquí, Rep. de Panamá

Manglar, Rizophora mangle

En la solicitud la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha instado a los gobiernos de región mesoamericana a incorporar el impacto de la destrucción de manglares, en la gestión del riesgo relacionada a las amenazas que se asocian al cambio climático; a hacer valer sus compromisos nacionales relativos a conservar los humedales, especialmente los manglares, en el marco de la Convención de Ramsar sobre los Humedales y en particular a los Gobiernos centroamericanos que alcancen los objetivos propuestos en la “Política centroamericana para la conservación y uso racional de los humedales”, e incorporar al sector privado y la sociedad civil en las áreas de planificación y prevención de los riesgos y mitigación de los impactos asociados al cambio climático en las áreas costeras.

En este sentido, el Congreso Mundial de la Naturaleza, ofreció orientación para la implementación del Programa 2009-2012, donde se le solicitó a la Directora General que, en consulta con las Comisiones y los Comités Nacionales de la UICN, que priorice acciones concernientes a la conservación del ecosistema de manglar en Mesoamérica.

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RESOLUCIÓN APROBADA EN LA REUNIÓN MESOAMERICANA DE LA UICN, 2007

Recomendación 023: Conservación de manglares

Comprendiendo que los bosques de manglares funcionan como control de impactos al ser nuestra primera línea de defensa contra los eventos climáticos costeros potencialmente catastróficos a nuestra sociedad, producto de los cambios climáticos globales que enfrentamos y para prevenir o evitar la pérdida de biodiversidad que habita estos ricos ecosistemas y tomando en cuenta que los bosques de manglares se encuentran severamente amenazados por el desarrollo urbano que se da en el país y debido a que tenemos la capacidad colectiva de reducir las probabilidades de que ciertos eventos y fuerzas puedan tener consecuencias devastadoras en nuestra gente y en los ecosistemas de manglares ubicados en ambas costas e islas de nuestro territorio,

Recomendamos al Gobierno de Panamá:

1. Trabajar en incorporar el impacto de la destrucción de manglares en la gestión de riesgo relacionada a las amenazas que se asocian al cambio climático

2. Hacer valer su compromiso de estado de conservar los manglares de nuestro país y revisar la Ley 2 de 7 de enero de 2006 y su Artículo 33 que dice: ‘Quedan prohibidos la tala, el uso y la comercialización de los bosques de manglar, de sus productos, partes y derivados; se exceptúan los proyectos de desarrollo turístico, previa aprobación del estudio de impacto ambiental y cumplimiento de la legislación vigente’.

3. Retomar las recomendaciones de SENACYT, principalmente en las zonas costero-marinas, en cuanto a ‘incorporar al sector privado y la sociedad civil en las tareas de prevención y control de las consecuencias del cambio climático mediante alianzas basadas en reglas claras, información adecuada e incentivos directamente vinculados a la mitigación.

4. Darle seguimiento al análisis de vulnerabilidad ya iniciado de nuestros ecosistemas, en especial el de manglares, para elaborar planes de prevención y recuperación ante desastres naturales que nuestras comunidades costeras enfrentarán por el cambio climático.

Devastación de manglares en Colón no termina

ÁREAS REVERTIDAS.

Piden cambio a uso de suelo

José Arcia
jarcia@prensa.com

Stanley Heckadon, científico del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, planteó ayer la necesidad de reformar el plan de uso de suelo de la región interoceánica, con la finalidad de conservar las pocas áreas de manglar que quedan en Coco Solo, Colón.

La Ley 21 del 2 de julio de 1997, en la cual se establece el plan de uso de suelo de las áreas revertidas, destinó Coco Solo al desarrollo de la actividad portuaria e industrial. Heckadon dijo que sería bueno que el Gobierno “reenfoque” el uso de suelo de esa área para conservar los manglares.

El científico explicó que cuando se creó la ley, había poca información sobre la importancia de estos ecosistemas, pero esa realidad ha cambiado.

DEvastación de manglares en colón causa preocupación.

Piden que se modifique plan de uso de suelo

LA PRENSA/Carlos Lemos
Crecimiento. La ampliación de instalaciones portuarias avanza sobre áreas de manglar.

José Arcia
jarcia@prensa.com

Reformar el plan de uso de suelo de la región interoceánica, con la finalidad de conservar los manglares de la ciudad de Colón, planteó ayer el científico del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, Stanley Heckadon.

La propuesta obedece a las devastaciones que sufre ese ecosistema como consecuencia del desarrollo portuario y la expansión de la Zona Libre de Colón.

Heckadon dijo que cuando se creó la Ley 21 del 2 de julio de 1997, por la cual se aprueba el plan para el desarrollo de la región interoceánica y el plan general del uso, conservación y desarrollo del área del Canal, había poca información sobre la importancia de los manglares, pero eso ha cambiado en años recientes.

No solo se cuenta con la literatura científica sobre la importancia del ecosistema, sino que también hay ejemplos concretos de cómo su devastación representa un peligro para las comunidades costeras.

“Sería bueno que el Gobierno reenfoque el uso de suelo en Coco Solo, en Colón”, dijo Heckadon, ya que la Ley 21 destinó el área “a la actividad portuaria e industrial”.

Es un tema que le he planteado a las autoridades gubernamentales, pero hasta el momento no han emitido ninguna consideración, dijo Heckadon.

Para el ambientalista Ariel Rodríguez “lamentablemente, el daño ya está hecho” en nombre de un “ desarrollo que ha sido desordenado”.

La ampliación de instalaciones portuarias en la ciudad de Colón fue motivo de debate en mayo de 2007, cuando entidades gubernamentales, ambientalistas y científicos discutieron sobre los daños que las construcciones han causado al ecosistema marino-costero.

Las negociaciones concluyeron con un acuerdo, según el cual la empresa Colon Container Terminal se comprometía a dejar una servidumbre de 125 metros a lo largo de la carretera hacia isla Galeta.

Rodríguez considera que es “muy peligroso” hablarle al Gobierno de modificar el uso de suelo de la región interoceánica, porque terminaría por tomarse las áreas protegidas para destinarlas al desarrollo.

El problema es que la actividad portuaria en Colón carece de una política ambiental, dijo, pero ese desarrollo se podría dar sin afectar ecosistemas sensibles, como los manglares.

Exigen castigo por daños al manglar de Juan Díaz

MANGLARES DE JUAN DÍAZ.

Ambientalistas exigen castigo

Las autoridades ambientales investigan qué sustancia química contaminó la zona costera.

José Arcia
jarcia@prensa.com

Un grupo de ambientalistas exigió a las autoridades vinculadas a la protección del ambiente aplicar sanciones enérgicas a los responsables de la contaminación de un área de manglar en Juan Díaz.

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) investiga a la empresa Gases Industriales por el derrame de una sustancia química que supuestamente ha causado serios “daños al ecosistema” en esa zona.

Alida Spadafora, directora de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza, consideró que las autoridades deben ser rigurosas en la aplicación de las normas ambientales.

Mir Rodríguez y Ariel Rodríguez, biólogos de profesión y ambientalistas, dijeron que lo sucedido en Juan Díaz es un reflejo de la debilidad que hay en cuanto a vigilancia ambiental, y exigieron la recuperación del ecosistema dañado por la sustancia química.

Proceso de una investigación

. 26 DE FEBRERO DE 2008: La Anam recibe una denuncia por daño ambiental.

. 3 DE MARZO: La Anam inspecciona el lugar y empieza una investigación administrativa.

. 21 DE ABRIL: Emite un informe que señala daños ambientales.

juan díaz. preocupación por los ecosistemas marino costeros.

Piden sanción por daños a manglares

ANCON exige que se detengan las actividades que afectan los ecosistemas marino costeros.

La Anam investiga a Gases Industriales por derrame de sustancia química en los manglares de Juan Díaz.

LA PRENSA/Carlos Lemos
irresponsabilidad. Un químico está destruyendo parte del ecosistema marino.

José Arcia
jarcia@prensa.com

Varios ambientalistas mostraron su preocupación por los daños ocasionados a los manglares de Juan Díaz, y piden a las autoridades la aplicación rigurosa de las leyes. La directora ejecutiva de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), Alida Spadafora, dijo que este tipo de actividades no se puede permitir.

Lucía Lasso, de la Alianza para la Conservación y el Desarrollo, dijo que el problema es que los manglares son vistos como un lugar “cochino” que no se debe conservar.

Estas declaraciones surgen luego de que residuos químicos fueran vertidos en los manglares de Juan Díaz, y que la Dirección Regional de Panamá Centro de la Autoridad Nacional del Ambiente empezara una investigación contra la empresa Gases Industriales como la posible responsable del daño ecológico.

“Hay que parar este tipo de cosas”, dijo Spadafora, quien además pidió a las autoridades ambientales llegar “hasta las últimas consecuencias” para hacer que los culpables paguen por los daños ocasionados al ecosistema.

Lasso insistió en que es el momento de cambiar la percepción sobre los manglares.

Manglares de Panamá siguen amenazados

CATHALAC REALIZÓ UNA INVESTIGACIÓN DE 1O MESES.

Intereses económicos amenazan los manglares

Un estudio determinó que la política y el dinero podrían estar por encima de las leyes que protegen ese ecosistema.

LA PRENSA/Carlos Lemos
incendio. En marzo pasado, unas 20 hectáreas de manglar quedaron hechas cenizas, en Juan Díaz.

José Arcia
jarcia@prensa.com

Los manglares del país están condenados a desaparecer, si la tala y las incongruencias en las leyes que regulan las zonas marino costeras continúan.

A esta conclusión se llega tras analizar una investigación del Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (Cathalac) realizada durante los primeros 10 meses de 2007, en la cual analizaron la situación de los manglares y las normas jurídicas que buscan la protección de las zonas marino costeras.

El estudio –que abarcó el golfo de San Miguel, en Darién, el golfo de Montijo, en Veraguas, y el golfo de Chiriquí, en Chiriquí– plantea que las leyes no se cumplen por razones como “desconocimiento de las autoridades” y “poderosos intereses políticos y económicos que parecen estar por encima de las normas legales existentes”.

Los resultados, que fueron presentados ayer, hablan además de leyes contradictorias y de falta de coordinación entre las entidades que velan por la protección y el aprovechamiento de los manglares.

La investigación también determinó que en el golfo de Chiriquí, desde 1979 a 2004, hubo una disminución del 21% de la cobertura del bosque de manglar. En el golfo de Montijo fue de 11.5% entre 2000 y 2006, y en el golfo de San Miguel se registró un bajo nivel de intervención.

ESTUDIO.

Cuestionan leyes sobre manglares

Cathalac analizó la situación de las zonas costeras en tres puntos de país.

LA PRENSA/Carlos Lemos
DAÑO. Unas 20 hectáreas de manglar, en Juan Díaz, fueron incendiadas hace poco.

José Arcia
jarcia@prensa.com

Contradicciones e incongruencias: son los términos que definen las leyes que regulan los ecosistemas marino costeros, de acuerdo con un estudio del Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (Cathalac) que analiza, entre otros aspectos, las leyes que se refieren a la protección de las zonas de mangle.

Las normas más recientes que se han aprobado y que hacen referencia a la protección de los manglares son: la Ley 2 del 7 de enero de 2006, mejor conocida como Ley insular, y la Ley 44 del 23 de noviembre de 2006 que crea la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (Arap).

La primera establece que “queda prohibida la tala, el uso y la comercialización de los bosques de manglar…”. Sin embargo, a renglón seguido plantea que se “exceptúan los proyectos de desarrollo turístico, previa aprobación del estudio de impacto ambiental”.

La segunda, por su parte, plantea que los recursos marino costeros constituyen patrimonio nacional, y su aprovechamiento, manejo y conservación estarán sujetos a las disposiciones que, para tal efecto, emita la Arap.

El científico Noel Trejos, quien participó en el estudio, dijo durante la presentación que “son notorias las contradicciones que se presentan en estas leyes”. Lo que es peor, esta situación es un indicio de que cada institución del país trabaja por separado y crea sus propios decretos, sin tomar en cuenta los sectores involucrados. “Hay un grave problema de descoordinación institucional”, recalcó.

El estudio de Cathalac también habla sobre la pérdida de áreas de manglar, ocasionada por actividades agrícolas, la extracción de madera y por el turismo.

CASOS RECIENTES

El tema de los manglares trajo a colación el incendio provocado en el área de Juan Díaz, hecho ocurrido a mediados de marzo pasado, cuando se afectaron 20 hectáreas de zona costera.

El administrador de la Arap, Reynaldo Pérez Guardia, se comprometió ayer, durante la presentación del informe, a realizar reuniones de trabajo para determinar si se deben efectuar cambios en las normas relacionadas a la protección de los ecosistemas marinos.

Para empezar, el informe de Cathalac plantea que la Arap y la Autoridad Nacional del Ambiente deben establecer mecanismos para lograr una coordinación adecuada que garantice el manejo y conservación de las áreas protegidas con recursos marinos.

Áreas por conservar

.SIN TALAR: El año pasado la cobertura boscosa de manglar de Panamá comprendía una superficie de mil 813 kilómetros cuadrados.

.CONCENTRACIÓN: La mayor parte de los manglares se encuentra en el Pacífico, particularmente en los golfos de San Miguel, de Panamá y de Chiriquí.

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Vea además: http://burica.wordpress.com/category/manglares/

Denuncia penal por la destrucción de manglares

Delito ambiental
Denuncia penal por la destrucción de manglares

Evelio Valdés

DAVID, Chiriquí. Una denuncia por la supuesta comisión de delito ambiental fue interpuesta en el Ministerio Público (MP) por el administrador de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) en Chiriquí, José Ricardo Muñoz, en contra de Gilberto Álvarez, luego que este último ordenara la devastación de mangle de todo tipo y excavación de unas zanjas de más de dos kilómetros en toda la costa de la playa El Nanzal, en San Lorenzo.

El administrador regional de la ARAP aseguró que la devastación de manglares es un hecho punible, por lo que se procedió a interponer la denuncia ante el MP por la probable vinculación en la ejecución de este hecho punible de Álvarez.

Según explicó, la ARAP recibió la denuncia y se realizó una inspección, al lugar de los hechos, donde sorprendió a dos personas talando y quemando el manglar.
Recalcó que se desconoce cuál era el objetivo de excavar una zanja a lo largo de la servidumbre pública y en especial a pocos metros de la playa.

“Es un hecho punible y tipificado como delito ambiental de la ley ambiental y de la Ley 44 que rige los recursos acuáticos, el cual es penalizable y no entendemos cuál fue la intención al construir ese canal de más de dos Km de largo en este lugar”, dijo Muñoz.

Recalcó que solicitará a las autoridades correspondientes que se penalice y se ejecuten las sanciones necesarias, porque no se puede seguir permitiendo que muchas personas abusen de los recursos naturales.

Defensoría le sigue la pista a hidroeléctricas

Defensoría amplía inspección a hidros

ENERGÍA. La Defensoría del Pueblo informó que se ampliará la investigación en los proyectos hidroeléctricos Bonyic y Chan 75, para determinar si Empresas Públicas de Medellín, S.A. y AES Changuinola, S.A. están cumpliendo con los contratos.

Críticas por fallo ambiental sobre manglares

PUNTA CHAME. CASO CHARRO ESPINO.

Críticas por fallo ambiental

Se sienta un precedente de que se puede destruir un ecosistema y zafarse de la justicia, dice Ariel Rodríguez.

El ambientalista Leslie Marín afirma que el término irreversible ha ‘maniatado’ la lucha ambiental.

José Arcia
jarcia@prensa.com

Como un precedente nefasto para la lucha contra los delitos al ambiente calificaron los ambientalistas el sobreseimiento provisional que el juez de La Chorrera, Ricardo Mazza, dictó a favor de Rodolfo Charro Espino, tío del presidente, Martín Torrijos, por la devastación de 38 hectáreas de zona costera en Punta Chame.

Ariel Rodríguez señaló que con esa decisión pierde tanto la naturaleza como sus usuarios, que “somos todos nosotros”.

Lo más grave del tema, dice, es que se sienta el precedente de que cualquiera puede destruir un ecosistema y zafarse de la justicia, si se considera que no hay un daño irreversible. “Nadie puede demostrar que una destrucción ambiental puede recuperarse con una reforestación, sobre todo si es manglar, un ecosistema complejo”, enfatizó el biólogo.

Mazza basó su dictamen en que no se probó, de manera fehaciente, que haya un “daño irreversible al ecosistema”.

Leslie Marín, abogado y ambientalista, sostuvo que el término irreversible ha maniatado la lucha ambiental al momento de comprobar un delito. “Es un pretexto fantástico que han encontrado quienes cometen delito ecológico para no ser castigados”, agregó. Sin embargo, explica, el panorama puede cambiar el próximo mes cuando entra en vigencia el nuevo Código Penal, en el que se eliminó el término irreversible como condición para probar un delito ecológico.

La ambientalista Raisa Banfield dijo que el fallo es una “burla a la Nación” y que demuestra desconocimiento ambiental por parte de las autoridades.

En tanto, Manuel Rivera, un estudiante de biología que estuvo ayer en la zona devastada, se lamentó tanto del fallo del juez como de la devastación. “Nos dejaron un escombro de manglar y no pasa nada”.

La Fiscalía de La Chorrera, apeló el fallo.

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PUNTA CHAME. EL TÍO DEL PRESIDENTE fue sobreseído por delito ambiental.

Espino no reforestó la zona devastada

Anam ordenó reforestar las 38 hectáreas afectadas, pero no tiene registro de que Charro Espino lo haya hecho.

Arap debe dar seguimiento a la orden, pero solo tiene registro de que se afectó y reforestó 1.76 hectárea.

LA PRENSA/Jorge Fernández
DAÑOS. La zona devastada, que corresponde a humedal y área influenciada por las mareas, se seca poco a poco a raíz de la tala del manglar.

José Arcia
jarcia@prensa.com

La reforestación que hizo Rodolfo Charro Espino en Punta Chame y por la cual el juez de La Chorrera Ricardo Mazza lo sobreseyó del delito ecológico, es un misterio.

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) no tiene registro de la reforestación que debió realizar Charro Espino por la devastación de 38 hectáreas de zona costera en Punta Chame. Así lo informó Harley Mitchell, director de asesoría legal de la entidad.

La Anam, mediante resolución No. AG-0407-2007, multó a Espino con la suma de 85 mil 370 dólares y ordenó la recuperación del área afectada.

Mitchell dijo que la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (Arap) es la encargada de darle seguimiento al proceso de reforestación por tratarse de una área de humedal.

Kriss Poveda, directora de asesoría legal de la Arap, dijo que Espino sembró un poco más de 8 mil plantones de árboles, a razón de la devastación de 1.76 hectárea.

“Nosotros tenemos registrada 1.76 hectárea afectada y no 38″, dijo. Un informe de la Autoridad Marítima de Panamá del 6 de febrero de 2007 señala 1.76 hectárea afectada, pero la Anam, dos meses después, determinó la afectación de 38 hectáreas.

MEDIO AMBIENTE.CHARRO ESPINO BUSCA ANULAR MULTA DE la ANAM.

Contradicciones de un proceso

En el área afectada existen algunos troncos de mangle quemados y el sector está lleno de ceniza.

La Arap, por su parte, solo tiene registrado un daño a 1.76 hectárea de manglar talado.

LA PRENSA/Jorge Fernández
DESEQUILIBRIO. La zona de manglar devastada mostraba el pasado miércoles un ecosistema seco.

José Arcia
jarcia@prensa.com

Lo ideal es que Rodolfo Charro Espino, tío del presidente, Martín Torrijos, reforeste la zona costera destruida en Punta Chame. Esa es la opinión de Harley Mitchell, director de asesoría legal de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).

En abril del año pasado, la Anam determinó que se devastaron 38 hectáreas de las que 26 correspondían a manglar. De esas 38 hectáreas devastadas, poco más de tres habían sido rellenadas de arena con una altura de entre uno y dos metros .

La Anam multó a Espino por no contar con un estudio de impacto ambiental para esos trabajos. Multa que aún no ha sido cancelada.

Todo estos aspectos constan en el expediente de la investigación que realizó la Fiscalía de La Chorrera por delito ecológico.

EL DAÑO

El área que Espino cubrió con arena está llena de maleza, y en el resto se observan los troncos de mangle talados, como se pudo constatar durante un recorrido el pasado miércoles.

En la entrada principal a la zona, algunos troncos de mangle ardían y el área estaba llena de ceniza. “Este incendio tiene que ser reciente, porque de lo contrario no hubiera tanta ceniza”, sostuvo Manuel Rivera, ambientalista y estudiante de biología.

“Nos dejaron un escombro de manglar y no pasa nada”, manifestó. Se refería a la devastación y al fallo del juez de La Chorrera, Ricardo Mazza, que dictó sobreseimiento provisional a favor de Charro Espino.

EL DICTAMEN

El juez Mazza basó su fallo en que no se logró “demostrar” que Espino cometió delito contra el ambiente, porque no se comprobó de “manera fehaciente que existe un daño irreversible al ecosistema” .

Mazza también sustentó su decisión del pasado 15 de abril en una resolución del 11 de junio de 2007 de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (Arap) desactualizada.

La citada resolución de Arap se fundamentó en un informe de la Autoridad Marítima de Panamá, de febrero de 2007, cuando Espino había talado 1.76 hectárea de zona costera. En ese mismo documento se menciona la reforestación con la que debía cumplir Espino.

Dos meses después la Anam determinó que se habían deforestado 38 hectáreas, sin embargo, un memorando de Arap de la misma fecha reportó que Espino reforestó solo 1.76 hectárea, lo que dejó por fuera 36.24 hectáreas.

Kriss Poveda, directora de asesoría legal de la Arap, se justificó diciendo que en los archivos de la entidad solo consta una devastación de 1.76 hectárea y no de 38 hectáreas como sentenció Anam.

Un precedente funesto para el medio ambiente

Un precedente funesto para el medio ambiente

15 DE ABRIL. El juez segundo del Tercer Circuito Judicial de La Chorrera, Ricardo Mazza, confirmo lo que muchos habían previsto desde el año pasado: dictó un “sobreseimiento provisional” en el proceso que se le sigue a Rodolfo Charro Espino por la devastación de 38 hectáreas de manglar en Chame.Dice, sobre este fallo, el editorial de La Prensa del 15 de abril pasado: “El sistema de justicia fue puesto a prueba y una vez más falló”, Y es que el fallo no es tanto absurdo como ilógico. No digo que “inexplicable” porque todos saben la “explicación” de tal fallo.

El que los hermanos Fontane retiraran la demanda por delito ecológico, debido a un acuerdo “extrajudicial” con el Sr. Espino es aceptable en nuestro sistema, pero de ninguna manera disminuye o anula el delito.Aceptar esto sería aceptar que la violación de las leyes y los fallos se compensa con dinero, o con influencias, lo que es totalmente inmoral (aunque no infrecuente en Panamá).Según el juez Mazza, este fallo se debió a que “no se logro demostrar que Espino cometió delito contra el medio ambiente, debido a que no se probó, de manera fehaciente, que hubiera daño irreversible al ecosistema” (sic).Lo que es un argumento no solo vago sino incorrecto, propio de un desconocedor de este tema tan especializado.

El juez ante todo, se debe basar en el principio “Pro Natura”, obligatorio en estos procesos ambientales.Pero además tenemos que el juez aparentemente ignora los peritajes técnicos hechos por consultores independientes y de la Universidad Tecnológica, en los que no queda duda del daño irreversible al ecosistema.También interpreta, en la parte que le favorece al fallo, el detallado y excelente peritaje de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), en el que se determina la violación de las normas, por no presentar el estudio de impacto ambiental y por el daño a los manglares de la desembocadura del río Chame.

Por esto, la Anam (Resolución AG-0407-2007), multa al Sr. Espino con poco más de 85 mil dólares. Y lo obliga a la recuperación del área afectada (no de otra área diferente). El fallo del juez Mazza contradice técnicamente al de la Anam.La mencionada resolución de la Arap se basa en una inspección dudosa que se hizo anteriormente, y que determinó que se habían devastado poco mas de 1.0 hectárea de manglar, por lo que, según la Arap, esto se compensó con una reforestación de mangle por parte del Sr. Espino, en un área determinada.Según un curioso informe de la Arap, esta reforestación se cumplió, pero cuando se fue a hacer la inspección la mayoría de los arbolitos no estaba y se atribuyó esto a que los cangrejos se los habían llevado. (sic).La realidad es que en Chame, 38 hectáreas de manglar fueron taladas, arrasadas con tractores, quemadas y en parte rellenadas con arena extraída de la playa.

La mayoría de la fauna del manglar fue exterminada, como constan los innumerables restos de crustáceos y moluscos que se observan en las áreas no rellenadas con arena.Este daño es irreversible e irrecuperable, no solo por razones técnicas, sino por razones prácticas, ya que hoy día estas tierras están costando más de 100 dólares el metro cuadrado.Y nadie va a reforestar con mangle en ellas, por más resoluciones de la Anam que salgan.

Eduardo A. Esquivel R.

Smithsonian no avala la destrucción de manglares

Smithsonian no avala la destrucción de manglares

Redacción
periodistas@estrelladepanama.com

En referencia a la noticia ilustrada en la primera plana de una diario de la localidad, el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales aclara que en ningun momento ha avalado la firma de un acuerdo entre la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá y la empresa Manzanillo International Terminal.

Señala la nota que el Instituto Smithsonian ha mantenido conversaciones con dicha empresa, la que ha tenido a bien apoyar el programa educativo dirigido a estudiantes de Colón que realizan estudios en Punta Galeta.

Además del Smithsonian opera en Isla Galeta, provincia de Colón, el Laboratorio Marino de Punta Galeta, sitio en el que adelanta investigaciones desde la década de 1960. Desde entonces, las indagaciones científicas se centran principalmente en el estudio de los ecosistemas de manglares, su conservación y recuperación.

Por otra parte se señala que desde el año 2000, este instituto lleva a cabo un programa público de educación ambiental dirigido a maestros, estudiantes, comunidades y público en general de la ciudad de Colón y áreas aledañas.

Este programa, que en 2007 contó con cerca de 8,000 visitantes, busca elevar la conciencia y el aprecio del valor que tienen los ecosistemas costeros especialmente los manglares para la humanidad.

Smithsonian avala destrucción

Medio ambiente frente a desarrollo

LA PRENSA/Carlos Lemos

El rechazo de los ambientalistas de Colón a la expansión del puerto de Manzanillo cayó en saco roto. Durante un recorrido de este diario, se constató el avance en la devastación de 18.3 hectáreas de mangle en ese sector. La acción fue legalizada cuando el Gobierno, la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá y la empresa Manzanillo International Terminal firmaron un acuerdo –con el aval del Instituto Smithsonian– que permitió tumbar mangle de áreas que fueron medianamente intervenidas.

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El Smithsonian no es el único administrador del área Protegida de Galeta. Tal decisión de avalar una destrucción semejante debió incluir muchas partes.

Además, no es correcto que una institución que no es panameña, avala este tipo de hechos.

En fin esto demuestra que las autoridades ambientales están divorciados de la realidad ambiental de este país y tanto la ANAM como la ARAP son ecotíteres colgados en una pared y que hacen reír a los desarrollistas que sólo le interesa de Panamá el vil metal.

Burica Press

Sigue devastación de manglares

DELITO ECOLÓGICO. ANAM INVESTIGA a una empresa, Y HAY UN PROCESO PENAL ABIERTO.

290 hectáreas de manglar devastadas

270 hectáreas ubicadas en el refugio de vida silvestre de isla Cañas, en Tonosí, fueron taladas.

Otras 20 hectáreas fueron quemadas en Juan Díaz, en un área que aves migratorias usan como sitio de descanso.

Alcibiades Cortés
Urania Cecilia Molina

panorama@prensa.com

No cesa la destrucción de los ecosistemas vitales para el equilibrio natural. Ahora se trata de 290 hectáreas de manglar en Tonosí, Los Santos, y en Juan Díaz, Panamá.

270 de las hectáreas afectadas forman parte del refugio de vida silvestre de isla Cañas; mientras que las otras 20 pertenecen a un humedal ubicado en Juan Díaz, que forma parte de una franja de manglares que rodea la ciudad, la cual usan miles de aves migratorias cada año, a su paso por el país.

La asesora legal de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) en Los Santos, Lelia Ruiloba, informó que durante la investigación por la tala en el refugio de vida silvestre se identificó a una empresa (cuyo nombre no reveló) como la responsable del hecho. Además, la Personería Municipal de Tonosí abrió un proceso por delito ecológico por este caso.

En tanto, en Juan Díaz, aunque el director metropolitano de la Anam, Lisandro Arias, estima que en la mayoría de esas quemas hay mano criminal, por los pocos datos que tienen presume que el hecho, ocurrido la semana pasada, quedará impune.

La destrucción de manglar es un delito ecológico y quienes sean responsables se exponen a una condena de hasta tres años de prisión.

DELITO AMBIENTAL. Se dañaron bosques de Estero Negro, Góngora, Calabazo e Indio.

Denuncian tala de 270 hectáreas en isla Cañas

El expediente se remitió a Panamá, porque la regional de Anam no puede aplicar una multa tan alta.Se talaron esteros, albinas, manglares y ojos de agua, y se perdieron especies marinas y terrestres.

ESPECIAL PARA LA PRENSA/ Alcibiades Cortés.
TRASCENDENCIA. La tala se registra donde el Inac ha identificado sitios arqueológicos de importancia histórica de América.

Alcibiades Cortés
ISLA CAÑAS, Los Santos

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) en Los Santos confirmó que se adelanta una investigación relacionada con la tala indiscriminada de mangles en 270 hectáreas ubicadas en el refugio de vida silvestre de isla Cañas, distrito de Tonosí, donde también se afectaron importantes sitios arqueológicos de esa zona.

Ayer Lelia Ruiloba, asesora legal de la administración regional de la Anam en Los Santos, detalló que luego de conocer la tala ilegal, la institución inició un proceso administrativo en cuatro áreas: Estero Negro, Góngora, Calabazo e Indio, que se encuentran dentro del refugio en mención.

De acuerdo con Ruiloba, en la investigación se identificó una empresa, que no mencionó por su nombre, como la supuesta responsable de esta tala ilegal dentro de la región.

Dijo que luego de practicar las etapas de pruebas y alegatos, la oficina regional de la Anam en Los Santos se inhibió del proceso, porque la cuantía de la multa a aplicar en este caso excede el monto que tienen ellos como administradores regionales de la institución.

Por lo anterior, confirmó que el expediente del proceso que adelanta la institución se remitió a la administración general de la Anam, donde se tomará la decisión relacionada con este hecho.

El expediente de este caso se envió también a la Personería Municipal de Tonosí, donde se está adelantando un proceso penal por el delito ecológico en detrimento de esta área protegida.

En las 270 hectáreas se talaron esteros, albinas, manglares y lugares en donde hay ojos de agua, y se vio afectado el hábitat por la pérdida de importantes especies animales.

La depredación detectada se realizó en la zona de tierra firme del refugio de vida silvestre de isla Cañas, confirmó la Anam.

Además, la tala se registra en donde el Instituto Nacional de Cultura (Inac) ha identificado sitios arqueológicos de importancia histórica contemporánea de América.

Isla Cañas está ubicada en el corregimiento del mismo nombre, distrito de Tonosí. Tiene una extensión de 23 kilómetros cuadrados y un área de 832.5 hectáreas.

Esta ínsula en su parte más angosta mide 175 metros, y en su lado más ancho mide mil 325 metros. Está separada de tierra firme por un canal.

En la zona intervenida abundan las especies más comunes de mangles que hay en las costas de Los Santos: mangle rojo, mariangola, mangle botón y mangle salado.

DELITO AMBIENTAL. Ley prevé prisión de hasta tres años.

Fuego consume área de manglar en Juan Díaz

Las autoridades confirman que 20 hectáreas de paja y manglar resultaron afectadas por las llamas.

ANCON pide al Gobierno que tome acciones de vigilancia, a fin de evitar las quemas de estos hábitats.

LA PRENSA/ David Mesa
visita. Los manglares de Juan Díaz sirven como área de descanso para las aves migratorias.

Urania Cecilia Molina
umolina@prensa.com

Los pájaros que sobrevolaban el área era lo único que quedaba de lo que hasta el jueves de la semana pasada era un área llena de vida.

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) informó que son 20 las hectáreas de paja y manglar que se quemaron entre el viernes y el sábado de la semana pasada. Una situación que preocupa a ambientalistas como la directora de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), Alida Spadafora, porque las quemas afectan, entre otras cosas, la calidad del aire que respiran las personas que viven en los alrededores.

“ANCON hace un llamado a la sociedad panameña y al Gobierno para que haya mayor acción y vigilancia, de modo que estos importantes bosques no sean degradados ni arrasados”, dijo Spadafora.

Aunque el director metropolitano de la Anam, Lisandro Arias, considera que en la mayoría de estas quemas “existe mano criminal”, y que el país tiene una ley de delitos contra el ambiente que contempla el castigo que se les impondrá a los incendiarios de “masas vegetales” (de uno a tres años de prisión y de 50 a 150 dólares de multa), es bastante probable que esta devastación quede sin responsable.

Esto porque, según informó ayer Franklin Rodríguez, de la División de Bomberos Voluntarios especializados en incendios forestales, se desconoce dónde empezó el fuego.

“Fue por allá atrás”, dijo el pasado martes un pepenador, que prefirió no dar su nombre.

Por su lado, Arias, de la metropolitana de la Anam, explicó que la entidad no tiene capacidad coercitiva, es decir que no pueden aplicar sanciones.

En todo caso, precisó, las sanciones penales están en manos de las fiscalías de ambiente, mientras que las investigaciones judiciales corren por cuenta de la Dirección de Investigación Judicial.

Spadafora explicó que los manglares son ecosistemas ricos que albergan especies marinas como moluscos, crustáceos y peces, entre otras varias. El manglar de Juan Díaz, además, es importante porque sirve como lugar de descanso de aves migratorias, como las que se veían ayer cantando y volando sobre el manglar ahora hecho cenizas.

Declaran a los humedales y manglares como zonas especiales de manejo

Gobierno panameño declara como zonas especiales a humedales marino-costeros
REDACCION

PA-DIGITAL

Hoy fue informado por fuentes oficiales en Panamá que se ha declarado a las áreas de humedales marino-costeros, especialmente los manglares, como zonas especiales, debido a que su alteración puede tener impactos directos en el ambiente.
En este resuelto la Autoridad de los Recursos Marinos (ARAP) prohíbe en las zonas declaradas especiales la tala, uso, comercialización y el desmejoramiento de cualquier humedal marino-costero, de sus productos, partes y derivados.
De igual manera, impide la modificación del perfil del suelo o la construcción de obras de ingeniería o de cualquier otro tipo, que modifiquen o interrumpan el flujo o aporte hídrico que deben recibir estos humedales.
Se exceptúa en esta disposición las medidas que establezca la ARAP, de acuerdo con los reglamentos respectivos, fundamentados en principios de sostenibilidad.
La reglamentación protege áreas específicas de espacios naturales y seminaturales, cuya alteración pudiera generar impactos directos en el orden ecológico, tales como las desembocaduras de los ríos y zonas arenosas, que son importantes para la regulación de los ciclos hidrológicos estacionales.
Los humedales marino-costeros, particularmente los manglares, son bienes de uso público, cuya protección está sustentada en más de cinco leyes, la convención de Ramsar (Irán, 1971) y la Constitución Nacional.
Los manglares funcionan como zona de amortiguamiento a la erosión causada por los oleajes y los fuertes vientos, control de inundaciones, impacto de las tormentas.
Además, como hábitat de aves, reptiles, refugio y vivero de especies marinas de alto valor comercial nacional (camarón, langosta y peces), añade.

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Ver texto completo en: http://burica.wordpress.com/2008/02/28/declaracion-de-humedales-marino-costeros-los-manglares-de-la-republica-de-panama-como-zonas-especiales-de-manejo/

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