En peligro Reserva Hidrológica de Majé

ÁREA PROTEGIDA.

Majé perdió 6 mil 412 hectáreas de bosques

La reserva proporciona el 11% de agua para el funcionamiento de la hidroeléctrica de Bayano.

A PRENSA/Carlos Lemos
ambiente. Es una de las reservas naturales más importantes y está en serio peligro por la devastación.

José Somarriba Hernández
jsomarriba@prensa.com

Los efectos de la tala indiscriminada de bosques en la Reserva Hidrológica de Majé, en el distrito de Chepo, empiezan a verse con más claridad.

La zona – en 1986, cuando fue creada, contaba con 17 mil 34 hectáreas de bosque– hoy tiene 10 mil 597.1 hectáreas de área boscosa, o sea que ha perdido unas 291.4 hectáreas por año.

En la región, la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) cuenta con tan solo tres guardaparques para evitar la tala e invasiones, que han causado la devastación de 64.1 kilómetros cuadrados de bosque. Esto representa más que el área total de San Miguelito, que posee 50.1 kilómetros cuadrados de superficie.

La reserva de Majé provee agua a la hidroeléctrica de Bayano, que a su vez proporciona el 10% de la electricidad que consume el país.

DEforestación. EN 22 AÑOS SE HAN PERDIDO 6 MIL 412 HECTÁREAS DE BOSQUE.

En peligro reserva hídrica de Majé

Ninguno de los 800 pobladores de la zona protegida de Majé tiene título de propiedad.

Para llegar a Pavita se toman cuatro horas: 45 minutos en el río Bayano y varias horas a pie.

La Prensa /Carlos Lemos
DESNUDAS. Las montañas están perdiendo su cubierta boscosa, en una zona declarada como reserva hidrológica.

José Somarriba Hernández
jsomarriba@prensa.com

La reserva hidrológica del río Majé, uno de los principales afluentes del río Bayano, se encuentra en peligro de desaparecer debido a la deforestación indiscriminada en esa zona protegida.

Según estudios de AES Panamá, empresa que administra la hidroeléctrica localizada en el lago Bayano, en 1986 la reserva tenía 98.9% de su superficie cubierta con árboles (17 mil 34 hectáreas de las 17 mil 220.3 que tiene en total).

En 2008, 22 años después, la superficie boscosa cubre apenas el 61.5% de la reserva: 10 mil 597.1 hectáreas. Seis mil 412.8 hectáreas o 64.1 kilómetros cuadrados han sido deforestados, una superficie mayor que la del distrito de San Miguelito, que tiene 50.1 kilómetros cuadrados.

Un equipo periodístico de La Prensa recorrió el lugar y pudo comprobar que grandes extensiones de montañas, que antes eran zonas selváticas, hoy están invadidas de la llamada “paja canalera”, luego de ser deforestadas hace algunos años.

Otros sectores han sido cortados recientemente por campesinos que residen en la zona o por nuevos colonos que invaden las tierras en busca de zonas de cultivo , para la ganadería o, sencillamente, para vender.

La situación fue confirmada por Abdiel Delgado, jefe de Áreas Protegidas de la Regional de Panamá Este de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).

De hecho, dijo Delgado, la tala de árboles sin permiso de la Anam propició la apertura de ocho procesos administrativos contra moradores que han cortado en zonas boscosas de sectores como Pava y Majé Cordillera.

La Anam ha puesto en conocimiento de la Fiscalía Undécima, especializada en delitos ambientales, de cuatro casos ocurridos en 2007 y de otros cuatro este año.

Sin embargo, el funcionario se quejó por la poca ayuda que reciben de la Corregiduría de El Llano, pues “hemos enviado notas y pedido apoyo para sacar a los nuevos invasores y, en los últimos dos años, no hemos recibido respuesta”.

El asunto es delicado, argumentó Delgado, señalando la ribera del río Majé, en donde se nota una marca de agua de vieja data en las paredes de un acantilado que bordea el afluente. Ahora, la corriente corre cuatro pies por debajo de esa marca. “Esa es señal de sedimentación; eso es lo que queremos evitar”, dijo el funcionario.

El río Majé provee el 11% del agua que usa la hidroeléctrica Ascanio Villalaz. La planta, por su parte, aporta el 10% de la electricidad que se usa en el país.

SIN TÍTULOS DE PROPIEDAD

Creada en 1996, la reserva hidrológica tiene dentro de sus límites varios poblados que existían antes: además de Pava y Majé Cordillera estaban Pavita y Unión Emberá.

Pero luego fueron creándose otros asentamientos como Quebrada Flecha, Quebrada Agua Fría y Pedregoso, contó Delgado.

Por eso es que, además de un problema ambiental, la situación en la reserva es también un problema humano.

Ninguno de los moradores del área –unos 800– tiene título de propiedad o derecho posesorio, por ejemplo, y todos ven en la Anam la entidad enemiga que los quiere despojar de sus tierras.

“No queremos sacar a nadie, menos a los pobladores viejos, pero buscamos evitar la deforestación y que no hayan más invasiones, pues hemos recibido quejas de que en Pava hay ganaderos que pagan a personas para que les hagan potreros”, explicó Delgado.

De acuerdo con el funcionario, la relación se ha vuelto tan tirante que es difícil recorrer la zona a pie y sin la compañía de agentes de la Policía Nacional, pues algunos compañeros han sido amenazados por taladores o por cazadores furtivos.

Los residentes, además, se oponen a que la Anam construya un puesto de vigilancia dentro de la reserva, lo que dificulta aún más el trabajo de inspección.

Para rematar, en Pava y Majé –según se quejaron los funcionarios de la Anam– fueron construidas dos “escuelas dignas” que antes eran “escuelas rancho”.

El problema con esto es que, como explicó Álvaro Castillo, trabajador de la regional de Panamá Este de la entidad, “esto permitirá que más personas se asienten en la zona y deforesten más”.

Un lugar lejos de todo

Para llegar a Pavita –después de 45 minutos de navegación por el río Bayano– hay que caminar durante tres horas. Eso si no ha llovido recientemente, porque los caminos en la región son trochas de fango.

Si se quiere ir hasta Pava, por su parte, hay que invertir hora y media más de camino; y para Majé, dos horas más.

Nelly Sánchez tiene 20 años de residir en Pavita y ella depende del jengibre, el ñame, el arroz, el maíz y el culantro que su esposo cosecha para la venta, aun cuando tienen una “tiendita” con la que logran algunos otros ingresos.

Es que vivir en Pavita no es fácil, ni barato. Un tanque de gas de 25 libras, por ejemplo, cuesta siete dólares, mientras que en la capital vale 4.37 dólares. “Es que nos cuesta transportarlo por el río, por el precio de la gasolina, y luego traerlo a caballo. Todo eso nos sale en más de seis dólares”, explicó Sánchez.

Según contó, no han podido tramitar la titulación de sus tierras –20 hectáreas– porque están dentro de la reserva hidrológica. Su hijo mayor, Irving, fue uno de los sancionados por talar parte de esa zona protegida, en Majé Cordillera.

“Tenemos algunas vaquitas [20], pero ¿cómo aumentamos la cantidad de animales si ningún banco nos presta? No tenemos título de propiedad y ahora la Anam nos multa ”, se quejó Sánchez.

Dioselina Ojo, por su parte, se queja del abandono. “Aquí está prohibido enfermarse. Eso es difícil porque no hay agua potable, ni centros de salud, ni medicinas. Un solo resfriado nos puede complicar”, contó.

Hace poco, su padre sufrió un derrame cerebral y hubo que sacarlo en hamaca hasta la desembocadura del río Majé. Una lancha cobró 35 dólares por trasladarlo al puente del río Bayano. “Ha mejorado, pero sigue enfermo. Está en Chepo, que es más céntrico por si recae”, dijo Ojo.

Para ella, de nada vale tener 30 ó 40 hectáreas si no las puede trabajar. Justifica, además, los cortes en las montañas que, después de un par de años, ya no sirven porque las tierras se desgastan y hay que buscar entonces nuevos predios para sembrar.

Dioselina se quejó además porque la Anam demora para dar los permisos para cortar la madera que cae por efecto de la erosión de los ríos o por un rayo o por derrumbes. “Aquí no hay devastación [en Pavita], pero vaya a ver en Majé Cordillera; allá sí se nota la diferencia”, destacó.

Así, mientras la Anam denuncia el peligro para la reserva, los moradores se sienten amenazados y han formado un comité para luchar por sus tierras. De hecho, se reunirán el próximo 15 de octubre y allí, ojalá con la presencia de periodistas, denunciarán “los atropellos de la Anam”, aseguró Gualdestrudis Mata.

EFECTOS DE LA DEFORESTACIÓN

.CREACIÓN: La Reserva Hidrológica de Majé fue creada el 10 de julio de 1996.

.1986: La zona tenía 17 mil 34 hectáreas de bosque. Los matorrales densos ocupaban unas 104.1 hectáreas, y los pastizales, 82.2 hectáreas.

.2008: La superficie boscosa es de 10 mil 597 hectáreas. Los matorrales densos ocupan ahora 2 mil 604.7 hectáreas, y los pastizales, 4 mil 18.5 hectáreas.

Doce años de creación de Majé

La Reserva Hidrológica de Majé fue creada mediante Resolución 08-96 de la Junta Directiva del antiguo Instituto de Recursos Naturales Renovables (Inrenare), el 10 de julio de 1996.

Entre los principales objetivos de su creación estaban: mantener la capacidad hídrica de la cuenca para generar energía eléctrica; controlar la erosión y sedimentación de los cursos de agua; y mejorar la calidad de vida del área apoyando el desarrollo rural a través del uso racional de los recursos naturales renovables.

También señala la resolución, la elaboración de un plan de manejo de la zona protegida que propondría acciones de corto, mediano y largo plazo para su ejecución.

Además, el documento señala de forma clara el carácter inadjudicable –establecido en la Ley No. 93 de 1976– de las tierras dentro de la reserva.

No obstante, el jefe de áreas protegidas de la Regional de Panamá Este de la Autoridad Nacional del Ambiente, Abdiel Delgado, explicó que la resolución –tal como está– solo podría ser cambiada a solicitud de los pobladores más antiguos de la zona.

“Para que obtengan sus títulos de propiedad, habría que hacer una nueva resolución que modifique la anterior. Pero deben comprometerse a no talar más selva y a cuidar los recursos”, añadió el funcionario.

Concesiones hídricas producirán conflictos sociales

AGUA POTABLE.

Concesiones arriesgan paz nacional

El Gobierno debe hacer un estudio de las reservas acuíferas necesarias a futuro, afirman dirigentes.

LA PRENSA/David Mesa
ESCASEZ. Cada vez se hace más difícil que las comunidades pobres tengan acceso al agua potable.

José Quintero De León
jquintero@prensa.com

Las concesiones para explotar fuentes hídricas, aunque sean temporales, arriesgan la seguridad acuífera de las comunidades, lo que puede acelerar un estallido social por la falta del agua como ya se observa con los cierres de calles.

La advertencia proviene de Larissa Duarte, del Frente Unido por el Río Cobre, y de Yakarta Ríos, de Consumo Ético. Ambas participaron de las reuniones de la Comisión de Ambiente de la Asamblea Nacional, la cual discute actualmente propuestas de ley que intentan regular los recursos hídricos del país y el pago por servicios ambientales.

Según Duarte, el vicepresidente Rubén Arosemena les prometió incluir su participación en la Concertación Nacional, pero estima que este proceso ya pasó de las consultas a la implementación de acuerdos y el tema de ambiente no fue abordado con todo rigor.

El frente, dijo, espera la respuesta, ya que el Estado debe trazar una política de manejo científico y con participación ciudadana antes de otorgar concesiones para explotaciones de agua potable, hidroeléctricas o minería, a la ligera.

Para el diputado Vitelio Ortega, de la subcomisión de Ambiente, las concesiones permanentes fueron eliminadas y solo subsisten las temporales, que serán reguladas. Pero Ríos dice que estas son a 25 años y el Gobierno debe suspender su concesión para hacer un estudio de las reservas de agua a futuro.

Concesiones de fuentes de agua serán temporales

PROYECTO DE LEY.

Concesiones de fuentes de agua serán temporales

Los permisos permanentes de fuentes hídricas se eliminaron durante las reuniones de consultas.

José Quintero De León
jquintero@prensa.com

Las concesiones permanentes de los recursos hídricos nacionales ya no serán un dolor de cabeza para quienes estimen que puedan privatizarse.

Vitelio Ortega, diputado presidente de la subcomisión técnica de población, ambiente y desarrollo de la Asamblea Nacional, informó ayer que el aspecto más álgido del proyecto de ley de Gestión de los Recursos Hídricos de la República, las concesiones de las fuentes de agua, se discutió, generó modificaciones y se consensuó con las partes interesadas.

Explicó que ya se eliminó el concepto de las concesiones permanentes y se aclaró que aquellas de tipo temporal se restringirán mediante procedimientos estrictos, como es la variación de los períodos para su futura renovación.

Ello, indicó, permitirá a la comunidad darse por enterada y participar sobre la conveniencia de revalidar el uso de una determinada fuente hídrica.

A pesar de este consenso, la organización no gubernamental Consumo Ético ha sido incisiva y constante. Su vocera, Yakarta Ríos, plantea que el texto del proyecto no debe albergar vaguedades que impliquen la posibilidad de que las fuentes hídricas puedan ser cedidas para uso comercial o industrial, en vez de consumo humano.

Esta semana, la subcomisión abordó las servidumbres y zonas de protección del recurso hídrico. De los 126 artículos se han consensuado 80 y se espera concluir a finales de abril.

El ocaso de la cuenca del Río Chilibre

MEDIO AMBIENTE. CUATRO EMPRESAS HAN SIDO SANCIONADAS Y SE INVESTIGA a DOS.

Contaminación en afluente del Chagres

El río Chilibre presenta un aspecto turbio, su color es blancuzco y expide un olor desagradable.

Juan Antonio Ducruet dice que las tomas de las potabilizadoras no presentan contaminación.

 

LA PRENSA/David Mesa
Río chilibre. En un recorrido de ocho horas se pudo apreciar pedazos de bicicletas, botellas plásticas y de vidrio, así como excretas de animales conducidas a través de canales que desembocan en el río.

Urania Cecilia Molina
umolina@prensa.com

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) hará una evaluación de la calidad del agua del río Chilibre, luego de que moradores de este sector denunciaran que “el afluente está contaminado”.

El río Chilibre es parte de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá y desemboca en el río Chagres, que abastece de agua potable a Panamá y Colón. Sus aguas están turbias, blancuzcas y huelen mal.

Lizandro Arias, de Anam, dijo que cuatro de cinco porquerizas fueron sancionadas, e investigan dos empresas de asfalto y una cantera.

Diagnósticos ambientales de la Autoridad del Canal de Panamá revelan que estas aguas tienen “altos grados de contaminación microbiológica y que al lugar van a parar descargas industriales y de tanques sépticos”. Sin embargo, Juan Antonio Ducruet, director del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales, dijo que los monitoreos a las tomas de agua de las potabilizadoras de Panamá y Colón no muestran grados considerables de contaminación.

DAÑOS. AGUA NO ES APTA PARA ACTIVIDADES DOMÉSTICAS.

Contaminación, el ocaso de un río

Las aguas del Chilibre no han sido inspeccionadas por la Anam en los últimos tres años.

En ese sector se ha sancionado a porquerizas, canteras y asfalteras, entre otras industrias.

LA PRENSA/David Mesa
DECEPCIÓN. Los lugareños de Chilibre no tienen reparo en mostrar cada punto del río que dejó de ser un área para la recreación.

Urania Cecilia Molina
umolina@prensa.com

Piedras de hasta un metro de alto rompían el recorrido natural del afluente y en algunos puntos lo aprisionaban hasta convertirlo en pequeños lagos. Sitio ideal para tomar un chapuzón durante el verano.

Sin embargo, en el torrente de 80 kilómetros cuadrados de superficie del río Chilibre, solo los más osados (niños y jóvenes) se bañan, y lo hacen cuando logran escapar de la mirada de sus padres, quienes se lo tienen prohibido.

Isael Martínez, un lugareño de 45 años, dice que ahora nadie se puede bañar en el río, porque está contaminado.

Pero antes, cuando él era un niño que iba a la escuela primaria y aprendió a nadar con sus amigos, era otra cosa: la corriente era limpia y caudalosa.

Martínez hablaba de lo “bonito” que era el río, mientras efectuaba una travesía de ocho horas por la ribera de un torrente natural que ya no tiene peces ni aguas cristalinas.

El trinar de los pájaros se escucha entre una vegetación que se niega a sucumbir, ante el avance de la basura que amenaza con destruirla.

En sus orillas hay restos de bicicletas, llantas de carros, latas de soda, botellas quebradas, cartuchos de todos los tamaños y colores, además de ganchos de cabello y el típico olor nauseabundo de las aguas sucias.

Sí. El río hermoso y de cascadas cuyas piedras parece que las colocó el hombre, a propósito, está contaminado.

DEFENSA DE UN RÍO

El río Chilibre nace en Cerro Peñoncito del corregimiento Las Cumbres y desemboca en el río Chagres, fuente de agua potable para las ciudades de Panamá y Colón.

El director metropolitano de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), Lizandro Arias, mencionó que el torrente de agua no está dentro de los siete a los que hacen monitoreo; de hecho, hace tres años que no lo inspeccionan.

Aun así, las quejas de los moradores de la comunidad lo motivaron a acercarse al lugar y mirar el río.

Lo que vio no fue de su agrado: el agua corría, pero era blancuzca, con un bajo nivel y había pocas especies marinas. “El río, a simple vista, en forma muy general, refleja impactos”, dijo.

El efecto de los impactos (descargas) no ha sido medido, pero un diagnóstico de la División de Administración Ambiental – Sección de Manejo de la Cuenca – Unidad de Educación y Relaciones con la Comunidad de la Autoridad del Canal de Panamá sobre la subcuenca de Chilibre, de julio de 2006, detalla que las afectaciones directas van desde descargas de industrias hasta las provenientes de tanques sépticos.

El recorrido junto a Martínez continuó. El ruido de una culebra que serpentea rompe el silencio de los siete viajeros, cinco de ellos, de la comunidad.

El grupo, al que también acompañaban dos perros, sigue, y de repente encuentra un sitio donde el agua está negruzca y el mal olor es notable. En ese sector hay una porqueriza.

Martínez parece no estar afectado por las horas de camino. Su meta era mostrar los daños del río y llamar la atención de las autoridades para que se corrijan las fallas de las que culpan a los agentes económicos del área .

Por su parte, Arias dio a conocer que en Chilibre se ha sancionado a porquerizas, canteras y asfalteras, entre otras industrias.

Tanto Martínez como sus vecinos esperan que estas medidas contribuyan a devolverles el esplendoroso río.

DETALLES IMPORTANTES

. ENFERMEDADES: Trabajos realizados para medir el impacto de las descargas que llegan al río, han revelado la presencia de bacterias coliformes E. Coli.

. SIN VIDA MARINA: Anam, en una visita, advirtió la ausencia de peces.

. CHILIBRE: Moradores se han organizado para impedir la creación de nuevas industrias.

Concluyó primer monitoreo al Sitio de Patrimonio Mundial La Amistad Panamá- Costa Rica

Concluyó primer monitoreo al Sitio de Patrimonio Mundial La Amistad Panamá- Costa Rica

Bocas del Toro, BURICA PRESS, 25 de febrero de 2008

La misión de la UNESCO, concluyó este sábado su misión a Panamá. La última reunión fue celebrada en la noroccidental provincia de Bocas del Toro, área más cercana al Sitio de Patrimonio Mundial La Amistad que comprende el Parque Internacional La Amistad (PILA) tanto de Costa Rica como de Panamá.

En esta última reunión participaron decenas de organizaciones y grupos comunitarios tanto de Panamá y Costa Rica, donde se hizo nuevamente una recopilación de evidencias que puedan dar luces a la UNESCO del verdadero estado de conservación del Sitio de Patrimonio Mundial en los dos países. En Costa Rica se desarrollaría la sesión final de la misión de la UNESCO antes de partir a París.

Foro UNESCO Sobre PILA

En esta última reunión plenaria en Panamá, los temas que pudieran afectar el Sitio de Patrimonio Mundial fueron discutidos en grupos de trabajo durante una hora y luego se hizo una plenaria breve. Se espera que la UNESCO incorpore estos hallazgos a los que ya ha encontrado en los días previos de reuniones con diferentes grupos gubernamentales y no gubernamentales y empresa privada, más los reconocimientos de campo que también realizaron. Los temas considerados fueron: Represas, gestión institucional, Plan de Manejo, pueblos indígenas, pueblos campesinos, Minería e hidrocarburos, tala y cacería ilegal, entre otros. Cabe destacar que fueron detectados muchos impactos ambientales y sociales en cada uno de estos rubros analizados por los diferentes grupos de trabajo.

Entre los grupos indígenas y comunitarios de Panamá, asistentes al evento hubo un rechazo al informe de la Autoridad Nacional del Ambiente de Panamá que en contraste con el informe del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) de Costa Rica, fue un informe ajeno a la realidad e intentaba sólo desestimar la petición realizada por los ambientalistas a la UNESCO. “No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír” en relación a la postura “inmadura” de la ANAM ante la visita de la UNESCO durante la semana del 19 al 23 de febrero en Panamá, argumentó el profesor universitario y ecologista Ariel Rodríguez de la Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD).

La comunidad de Charco La Pava, área sitiada por la policía nacional de Panamá desde el 6 de enero de 2008 con tal que la empresa AES Changuinola siga construyendo los primeros avances de la represa de Chan 75, esperaron con ansias a la misión de la UNESCO para que constataran las condiciones de violencia con la que se les está imponiendo a la fuerza un proyecto hidroeléctrico, indicó el dirigente Ngobe Florencio Quintero. “La empresa AES con la ayuda de la policia han ingresado a la fuerza a cuanta finca les ha dado la gana contra nuestra voluntad y las han destruido”. “Lamentamos que la UNESCO no haya sido testigo directo en Charco… de la violación de nuestros derechos fundamentales” acotó.

Los detractores de los grupos ambientales y la empresa AES insisten que las obras de las tres represas planteadas sobre el cauce del río Changuinola no están localizadas dentro del PILA, sino el en área de amortiguamiento denominado Bosque Protector Palo Seco y que por tanto esta área prístina no será afectada, sin embargo los ambientalistas argumentan que las represas en áreas protegidas de Panamá son inaceptables e ilegales y que serán un fuerte detonante para invadir nuevas áreas del sitio de Patrimonio Mundial y realizar actividades lesivas a la integridad del mismo, pero el principal argumento ambientalista es el efecto barrera aguas arriba y aguas debajo de las represas y los embalses que cambiarían drásticamente la biodiversidad acuática del PILA, ya que la mayor parte de la cuenca de este río nace en esta área protegida.

El elemento social y cultural que está en juego con las amenazas tiene en jaque al pueblo Naso Teribe y a un sector Ngobe de las riberas del Río Changuinola.

En abril de 2008 la misión que vino a Panamá debe entregar al Comité de Sitios de Patrimonio de la UNESCO los hallazgos obtenidos en la gira que han realizado al Sitio en Panamá y Costa Rica. Marck Patrick, jefe de la Misión de la UNESCO indicó que ellos verán todo la información que han recopilado para hacer las recomendaciones a los gobiernos de Panamá y Costa Rica sobre el manejo del PILA, con tal que se respeten los parámetros de gestión ambiental de los Sitios de Patrimonio Mundial de Humanidad, en el caso que sus hallazgos así lo constaten.

El Center for Biological Diversity, quien fue una de las organizaciones líderes en lavantar la petición ante la UNESCO manifestó total complacencia por la visita de la UNESCO en Panamá e indicaron a través de sus voceros Jason Gray y Linda Barrera que “Como lo han expresado varios líderes ambientales de Chiriquí, aún sin saber si el PILA será declarado sitio de Patrimonio Mundial en Peligro, como individuos y asociaciones ambientalistas preocupados por el legado del PILA, hemos obtenido un nivel de participación en el futuro del PILA sin precedencia. Por primera vez, un grupo muy grande y diverso ha podido exigir una mejor gestión y protección del PILA.”

Los ambientalistas panameños han solicitado debido a los inminentes proyectos hidroeléctricos y a la evidente ausencia de gestión ambiental adecuada en el PILA y áreas protegidas circunvecinas, que el PILA sea declarado por la UNESCO como Sitio de Patrimonio de la Humanidad En Peligro, con tal que esta alerta detenga proyectos que afectan la integridad del Sitio y por otro lado mejore substancialmente la gestión de manejo que impida que el PILA sea un territorio propenso a ser degradado significativamente en un futuro cercano.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 504 seguidores