Kuna Yala un paraíso de las tortugas laúd

ESPECIE. Los INDIGENAS kunas las consideran animales sagrados.

Un nido de tortugas laúd

Las playas en la frontera entre Panamá y Colombia esconden 6 mil nuevos nidos de esta especie.

Las tortugas laúd están, según los expertos científicos, en grave peligro de extinción.

EFE
REPRODUCCIÓN. Las crías macho llegarán al mar y no volverán a pisar tierra firme otra vez, pero las hembras siempre regresarán al lugar donde nacieron para poner sus huevos.

Rosina Ynsenga
Especial para La Prensa

Las tortugas laúd están, según los expertos, en grave peligro de extinción. Pero las playas en la frontera entre Panamá y Colombia escondían una gran sorpresa para el grupo de científicos españoles de la Estación Biológica de Doñana, que pertenece al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Luego de tres años de estudios, este equipo de expertos ha censado 6 mil nuevos nidos anuales de esta especie en una extensión de 100 kilómetros de costa.

Este descubrimiento ha sorprendido al mundo científico y convertido ese rincón en el cuarto enclave de reproducción de este tipo de tortuga, de la que desapareció casi el 90% en el siglo XX. Los otros puntos del planeta son Gabón, Guayana y la isla de Trinidad.

La razón que hasta ahora no se supiera de esta playa panameña, donde cada año se puede censar entre 3 mil 600 a 4 mil nidos, es la protección que los indios kuna les han proporcionado a las tortugas. Esta cultura indígena considera sagrados a estos animales. Además cree que si se les produce algún daño, la comunidad de pescadores estaría en peligro.

Esta creencia ha protegido en Panamá a esta especie que está declarada “en peligro crítico de extinción” por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza. Estas tortugas son las más grandes de todas, al superar los dos metros y alcanzar los 800 kilos de peso.

Además, tienen un gran número de características muy diferentes de otras de su especie, como es su peto, que al tener una forma semicilíndrica puede recordar al laúd.

Por esto recibe su nombre. Pero si hay algo que las distingue es la base de su alimentación que se centra en un 95% en medusas, incluidas las más tóxicas.

Las crías macho al llegar al mar no volverán a pisar tierra firme otra vez, pero las hembras siempre regresarán al lugar donde nacieron para poner sus huevos. Aunque no se aparean hasta que alcanzan los 10 años, a partir de ahí lo harán cada cuatro años.

La tortuga laúd tiene una concha blanda que puede dañarse con facilidad, por esta razón prefiere playas con arena blanda y aguas poco profundas. Debido a su peso, las hembras eligen la línea más alta de la marea para excavar un nido de una profundidad de un metro, el más hondo de su especie, donde deposita sus huevos en la arena. La temperatura de la arena y del ambiente serán los que determinen el sexo de las crías. El calentamiento global está provocando que se den más hembras que machos en los nidos. Algo que puede poner en peligro el equilibrio de la especie.

Además, está considerada una de las tortugas más viajeras, ya que realizan largas travesías interoceánicas porque son muy veloces. Pero cuando tienen que anidar, vuelven a recorrer grandes distancias para dejar los huevos en sus playas natales. En este caso, la sorpresa ha sido que muchas lo hacen en suelo panameño. Una noticia que ha sorprendido a todos, menos a los guardianes de las tortugas laúd, que durante décadas han mantenido el secretismo y han protegido este enclave en Kuna Yala, situado en una zona de difícil acceso.

Kuna Yala, el mejor lugar para sus nidos

Ante el gran número de nidos existentes en las costas panameñas, se cree que este paraíso aislado ha permitido que un gran número regrese a estas playas. En otros lugares, según los expertos, lo normal es encontrar una media de 100 nidos por kilómetro de playa, de los cuales solo tendrán éxito entre el 20% al 30%.

En la Comarca de Kuna Yala los científicos han encontrado cerca de 900 nidos a lo largo de un kilómetro. Cada tortuga deposita en el nido una media de 110, pero solo 70 son fértiles y se diferencian porque son alargados. Los restantes 40 no llegarán a romperse y tienen un tamaño más pequeño.

Si se calcula que hay cerca de 4 mil nidos al año y cada uno de ellos tiene una media de 70 huevos, estas playas albergarían cerca de 280 mil huevos. Por lo que si en las costas panameñas suelen eclosionar un 70% de ellos, cada año 196 mil nuevas tortugas laúd asoman sus cabecitas y andan por primera vez en las blancas arenas de los kunas antes de comenzar a nadar en sus cálidas aguas.

Especies de fauna y flora amenazadas y en peligro de extinción en Panamá

Animales y plantas en peligro de extinción o amenazadas de Panamá (2008)

Burica Press, Panamá, 14 de mayo de 2008.

La Gaceta Oficial del 7 de abril de 2008 ha publicado la Resolución No. AG. 51-2008, por el cual se reglamenta lo relativo a las especies de fauna y flora amenazadas y en peligro de extinción y se dictan otras disposiciones, abajo desplegada.  Dicha gaceta se puede acceder al vínculo: http://www.gacetaoficial.gob.pa/pdfTemp/26013/8900.pdf.  Quedan derogados los listados de especies de fauna — en peligro de extinción –de 1980.  De ahora en adelante se debe utilizar este listado oficial, que ahora también incluye  plantas.

Los listados anexos (que no fueron oficialmente publicados) son extensos y los adjuntamos a continuación:

anexos-resol-especies-amenazadas-de-panama.

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REPÚBLICA DE PANAMÁ

AUTORIDAD NACIONAL DEL AMBIENTE (ANAM)

RESOLUCIÓN No. AG – 0051-2008

“Por la cual se reglamenta lo relativo a las especies de fauna y flora amenazadas y en peligro de extinción, y se dictan otras disposiciones”.

La suscrita Administradora General, de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), en uso de sus facultades legales, y

CONSIDERANDO:

Que la Constitución Política de la República de Panamá, en su artículo 120 establece que el Estado reglamentará, fiscalizará y aplicará oportunamente las medidas necesarias para garantizar que la utilización y el aprovechamiento de la fauna terrestre, fluvial y marina, así como de los bosques, tierras y aguas, se lleven a cabo racionalmente, de manera que se evite su depredación y se asegure su preservación, renovación y permanencia.

Que la Ley 41 de 1 de julio de 1998, “General de Ambiente de la República de Panamá” en su artículo 5, crea la Autoridad Nacional del Ambiente como la entidad autónoma rectora del Estado en materia de recursos naturales y del ambiente, para asegurar el cumplimiento y aplicación de las leyes, los reglamentos y la política nacional del ambiente.

Que la precitada Ley 41, establece en el artículo 7, numeral 5 que la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) tendrá dentro de sus funciones emitir las resoluciones y normas técnicas y administrativas para la ejecución de la política nacional del ambiente y de los recursos naturales renovables, vigilando su ejecución de manera que se prevenga la degradación ambiental.

Que la Ley 24 de 7 de junio de 1995, “Por la cual se establece la legislación de la Vida Silvestre en la República de Panamá”, en su artículo 1 señala que la vida silvestre es parte del patrimonio natural de Panamá y declara de dominio público su protección, conservación, restauración, investigación, manejo y desarrollo de los recursos genéticos, así como especies, razas y variedades de la vida silvestre, para beneficio y salvaguarda de los ecosistemas naturales incluyendo aquellas especies y variedades introducidas en el país y que, en un proceso de adaptación hayan sufrido cambios genéticos en los diferentes ecosistemas y es reglamentada a través del Decreto Ejecutivo 43 de 7 de julio de 2004.

Que el artículo 2 de la referida Ley 24, indica que son objetivos de la misma, coadyuvar en el cumplimiento de las obligaciones contraídas por el Estado en los tratados internacionales, relativos a la conservación de vida silvestre, desarrollando sus preceptos para su correcta aplicación.

Que el numeral 8 del artículo 4 de le precitada Ley 24, establece que la autoridad competente en materia de vida silvestre, en la República de Panamá, es el Instituto Nacional de Recursos Naturales Renovables (actualmente ANAM), a través de la Dirección de Áreas Protegidas y Vida Silvestre, que tendrá, además de las ya establecidas por Ley, la elaboración y revisión periódica de la lista de especies amenazadas, en peligro o en vía de extinción.

Que la Ley 14 de 28 de octubre de 1977, por la cual se aprueba la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), prohíbe el comercio internacional de especies de la fauna y flora que se encuentren en peligro de extinción, insta a la cooperación internacional para lograr una eficaz protección de ciertas especies de la flora y fauna silvestre contra su explotación excesiva, amenazadas por el comercio y reglamenta el comercio de especimenes incluidas en los apéndices I, II y III.

Que al tenor de la Convención sobre Especies Migratorias de Animales Silvestres, aprobado mediante Ley 5 de 3 de enero de 1989, se reconoce que la fauna silvestre en sus numerosas formas, constituye un elemento irremplazable de los sistemas naturales de la tierra, que tiene que ser conservado para el bien de la humanidad.

Que mediante Ley 2 de 12 de enero de 1995, se aprobó el Convenio sobre la Diversidad Biológica, adoptado en la Conferencia Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo, celebrada en Brasil, Río de Janeiro en 1992, donde se reconoce el valor intrínseco de la diversidad biológica y de los valores ecológicos, genéticos, sociales, científicos, educativos, culturales, recreativos y estéticos de la diversidad biológica y sus componentes.

Que mediante Ley 9 de 12 de abril de 1995, se aprueba el Convenio para la Conservación de la Biodiversidad y Protección de Áreas Silvestres Prioritarias de América Central, en donde los gobiernos reafirman su decisión de enfrentar con acciones enérgicas, la preservación, rescate, restauración, utilización racional de los ecosistemas, incluyendo las especies de flora y fauna amenazadas, y se comprometen en tomar las medidas que estén acordes a sus posibilidades para asegurar la conservación de la biodiversidad y su uso sostenible.

Que por lo antes expuesto, la suscrita Administradora General de la Autoridad Nacional del Ambiente, No 26013 Gaceta Oficial Digital, lunes 07 de abril de 2008.

RESUELVE:

ARTÍCULO 1: Reglamentar lo relativo a las especies de fauna y flora amenazadas y en peligro de extinción.

ARTÍCULO 2: Crear un Listado de Especies Amenazadas de Panamá, en el que se incluirán, aquellas especies, subespecies o poblaciones de la flora y fauna silvestres que requieran medidas específicas de protección en el marco territorial de Panamá.

ARTÍCULO 3: Para decidir la categoría en que haya de quedar una especie, subespecie o población, se tendrán en cuenta los factores determinantes de la situación de amenaza en que se encuentre la misma en toda su área de distribución natural dentro del territorio de Panamá.

ARTÍCULO 4: Acoger los criterios utilizados por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) y tomar en cuenta la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES), y otras, para clasificar las especies, subespecies o poblaciones que se incluyan en el Listado de Especies Amenazadas.

ARTÍCULO 5: Compete al Departamento de Biodiversidad y Vida Silvestre de la Dirección de Áreas Protegidas y Vida Silvestre de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), la tramitación y resolución de los expedientes de autorización referidos a cualquier especie incluida en este listado.

ARTÍCULO 6: El Listado de Especies Amenazadas incluirá, para cada especie, subespecie o población catalogada, los siguientes datos:

  1. La denominación científica y sus nombres vulgares, si es el caso.

  2. La categoría en que está catalogada.

ARTICULO 7: Las especies de flora y fauna listadas en los anexos de la presente resolución, deberán ser revisadas y actualizadas cada cinco (5) años.

ARTÍCULO 8: Con carácter periódico, los datos relativos al tamaño de la población afectada y su área de distribución serán actualizados, incorporando al listado las correspondientes revisiones.

ARTÍCULO 9: La custodia, mantenimiento y actualización del Listado de Especies Amenazadas corresponde al Departamento de Biodiversidad y Vida Silvestre de la Dirección de Áreas Protegidas y Vida Silvestre de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).

ARTÍCULO 10: La inclusión o exclusión de una especie, subespecie o población en el Listado de Especies Amenazadas, o el cambio de categoría dentro del mismo, se realizará mediante una addenda a la presente Resolución administrativa.

ARTÍCULO 11: Las infracciones que se cometan en relación con las especies, subespecies y poblaciones incluidas en el Listado de Especies Amenazadas de Panamá les será de aplicación el régimen sancionador previsto en la normativa legal respectiva.

ARTÍCULO 12: La Autoridad Nacional del Ambiente, a través de la Dirección de Áreas Protegidas y Vida Silvestre, podrá entregar a centros de carácter científico, cultural o educativo los ejemplares que se decomisen como consecuencia de infracciones cometidas a las disposiciones de la presente Resolución. En el caso de ejemplares vivos, la entrega se efectuará únicamente cuando su readaptación a estado salvaje no sea posible.

ARTÍCULO 13: Quedan incluidos en el Listado de Especies Amenazadas las especies, subespecies y poblaciones que se determinan en los anexos de la presente Resolución.

ARTÍCULO 14: La presenta resolución protegerá las especies que aparecen en los listados anexos, tomando en cuenta cualesquiera cambios en los nombres científicos, que surjan en el futuro como resultado de revisiones taxonómicas de familias, géneros y especies, y todas las sinonimias que hacen referencia a las especies listadas.

ARTÍCULO 15: Advertir que los anexos forman parte integrante de la presente resolución y son de obligatorio cumplimiento.

ARTÍCULO 16: La presente Resolución comenzará a regir a partir de su publicación en la Gaceta Oficial.

ARTÍCULO 17: Queda derogada la Resolución No. DIR-002-80, “Por la cual se declara animales silvestres en peligro de extinción y con urgente necesidad de protección”, de la Dirección Nacional de Recursos Naturales Renovables del Ministerio de Desarrollo Agropecuario.

FUNDAMENTO DE DERECHO: Constitución Política de la República de Panamá; Ley 14 de 28 de octubre de 1977; Ley 5 de 3 de enero de 1989; Ley 2 de 12 de enero de 1995; Ley 9 de 12 de abril de 1995; Ley 24 de 7 de junio de 1995; Ley 41 de 1 de julio de 1998; Decreto Ejecutivo 43 de 7 de julio de 2004; y demás normas concordantes y complementarias

Programa de conservación del manatí en San San

BOCAS DEL TORO Contaminación afecta ecosistemas.

Manatíes en riesgo de extinción

Elaboran estudio para diseñar una plan que permita la conservación de las especies de manatí.

Se estima que Panamá tiene la población más grande de manatíes de Centroamérica.

CORTESÍA/ Kherson Ruiz
MUERTE. Un manatí fue encontrado muerto en un área de los humedales, en Bocas del Toro.

Amilcar Villarreal
Changuinola, Bocas del Toro

Se estima que en las aguas panameñas viven más de 3 mil manatíes de 100 especies diferentes, la comunidad más grande en todo Centroamérica de esta especie que actualmente está en peligro de extinción.

Actualmente moradores de la provincia de Bocas del Toro, agrupados en la asociación Anvecona, realizan un estudio de ecología y comportamiento del animal que es financiado por el programa de cuencas criticas de la Agencia Internacional para el Desarrollo, además de otras organizaciones nacionales e internacionales como fundación Natura, donde se realizó el estudio preliminar que sirvió de base para iniciar el estudio del manatí.

Según Kerson Ruiz, presidente de la organización, en la actualidad se evalúan las condiciones del hábitat de la especie, “tratamos de conocer la forma cómo el hábitat interactúa con las especies y cómo el animal interactúa con el ecosistema”.

La organización comunitaria Anvecona, que se preocupa por la conservación de la flora y la fauna, realiza un estudio para conocer más sobre las costumbres de la especie y conseguir los datos para elaborar un plan de desarrollo turístico que permita la conservación de estos mamíferos.

“Básicamente, estamos trabajando en el seguimiento de un especimen que fue capturado y marcado. Para evaluar su comportamiento, conocer sus zonas de alimentación, las horas en que come y la dinámica de la población, época de reproducción, entre otros.

Posteriormente se elaborará un plan ecoturístico que gire en torno a la observación de estos animales.

Para Ruiz la especie está perdiendo su espacio vital , citó como ejemplo las zonas de la comarca como río Manantí y la boca de Guaribiara, en donde los asentamientos humanos han crecido, lo que ha desplazado a estos animales .

En el caso de Changuinola, destacó la situación que se da en la laguna de Finca 60, en la que se ha introducido una lancha de transporte marítimo que erosiona toda la franja del humedal y eso hace que el ecosistema se deteriore .

En San San, al contrario, “mantenemos un ecosistema estable y sano, que aún con algunos problemas de contaminación, en conjunto todavía se mantiene como un buen lugar para los animales.

Los manatíes son grandes mamíferos marinos que llegan a pesar hasta mil libras y alcanzan un tamaño que supera los 3.60 metros de longitud.

Al igual que las ballenas, sus grandes cuerpos solo pueden ser sostenidos en un ambiente acuático, ya que en tierra su peso corporal aplastaría sus órganos internos.

Fishes population in Changuinola River are threatened

National Institute of Water and Atmospheric Research
PO Box 8602
Christchurch,
New Zealand

13 February 2008

Dr .W. O. McLarney
Director, Stream Monitoring Program
Asociacion ANAI
San José
Costa Rica

Re: Listing of La Armistad World Heritage Site as a Site in Danger

You request my response to the assertion that “it is common knowledge” that the effects of impoundment “can be efficiently mitigated, guaranteeing the permanence” of diadromous species in the rivers of the region.

Based on my broad knowledge of diadromous fish, globally, and over more than 30 years of research on these fishes, the claim that the impacts of impoundment can be mitigated” is simply not credible. There are several reasons for this.

There has been substantial development of fish pass technology to assist the passage of large anadromous fishes like salmonids and shad, where there are major impoundments on river systems in both eastern and western North America, and also in Europe. However, firstly, it is well recognized that these fish passes are of only limited effectiveness, and intense effort has to be invested in facilitating passage by the fish, despite the expenditure of huge sums to design and construct fish passage facilities. In essence, they only work to a limited degree and much effort is invested in also facilitating passage by trucking of the fish past impoundments.

Secondly, and of much more importance, none of this technology is relevant to the passage of migrating amphidromous fishes which predominate in the rivers of Central America and the Caribbean. This is because the upstream migrating life stages of these fish are quite different from large, strong-swimming anadromous salmonids and shads. Amphidromous gobies, like those in the rivers of Central America, migrate upstream as small juveniles, usually less than 40 mm long; these lack powerful swimming and jumping abilities, and proven fish pass technology is inapplicable to the migration of these species. They achieve their upstream movement by climbing up wetted surfaces where dams impede migration. As far as I am aware, there is no seriously effective technology for assisting upstream passage by these fishes, and the assertion that the effects of impoundment can be efficiently mitigated is, to my knowledge, untrue.

Moreover, even if passage past impoundments can be achieved, which remains unproved and dubious, there remains the loss of very substantial distances of stream channel in which these fishes would customarily live as a result of the conversion of flowing river and stream channels, to near-stationary lake habitat so that the outcome of impoundment also generates the loss of substantial areas of aquatic habitat suitable for these fish species to inhabit.

I therefore suggest that ANAM, the Panamanian Natural Resources Authority is likely to be unable to provide an assurance of successful and efficient mitigation of the effects of impoundment on riverine fish faunas, and thereby meet its requirements for acceptable management or mitigation of environmental impacts.

R. M. McDowall
Fisheries Scientist (PhD, Harvard University; Fellow of the Royal Society of New Zealand)

Tiburones amos y guardianes del mar

ESPECIES.  EQUILIBRIO NATURAL EN LOS OCÉANOS.

Guardianes del mar

Los tiburones tardan entre cinco y siete años en llegar a su madurez sexual y estar listos para su reproducción.Pueden producir desde uno hasta 100 organismos por camada, y el índice de mortalidad es de 50%.

CORTESÍA/Fundación Mar Viva
Tiburón martillo

Crisly Florez
cflorez@prensa.com

Aunque los tiburones tienen una mala reputación, porque en ocasiones han causado la muerte de seres humanos, son parte importante de la cadena alimenticia.

Además, son animales que contribuyen en gran medida con el equilibrio natural de los océanos, eliminando a los peces u otros animales viejos, enfermos o heridos; de esta manera, los que sobreviven son animales en plenitud y pueden reproducirse manteniendo la fuerza genética de las especies, explica el biólogo marino de la Universidad de Panamá, Aramís Averza.

Los tiburones existen hace 400 millones de años. Hay unas 340 especies de distintas formas y hábitos. Los hay tan grandes, como el tiburón ballena, que puede medir hasta 15 metros, y otros tan pequeños que llegan a medir solo medio metro.

Son animales de hábitos alimenticios nocturnos, y principalmente comen peces, moluscos y crustáceos; un grupo minoritario se alimenta de mamíferos, tortugas y aves marinas e, incluso, de otros tiburones, cuenta Gabriela Etchelecu, directora ejecutiva de la Fundación Mar Viva.

Tienen un ciclo de reproducción lento. Tardan de cinco a siete años en llegar a su madurez sexual para su reproducción. Pueden producir de uno a 100 organismos por camada, y el índice de mortalidad es de 50%, dice el biólogo marino.

Averza añade que algunos de los tiburones presentan lo que se conoce como canibalismo intrauterino (el primer animal en formarse dentro del útero de la madre se alimenta de los demás, dando como resultado un solo bebé, muy fuerte). Otros ponen huevos y algunos, que se consideran los más evolucionados, tienen una especie de cordón umbilical.

La mayoría de las especies se reproduce una vez al año, pero hay algunas que deben esperar hasta dos años para ello.

El biólogo hace referencia al explorador y científico Jaques Cousteau quien decía, según un artículo publicado en la revista Selecciones en 1977, que los grandes depredadores sobre la tierra habían sucumbido ante el hombre, menos el tiburón. Pero esto ha cambiado en los últimos años.

Etchelecu afirma que los tiburones contribuyen a mantener estables las poblaciones de determinadas especies, que si llegaran a sobrepoblar los mares causarían un desequilibro tremendo en el ecosistema. Esto ocurrió en Australia, cuando al disminuir las poblaciones de tiburones, también disminuyeron las de langostas debido a que eran depredadas por los pulpos. Estudios determinaron que los tiburones contribuían a mantener las poblaciones de pulpo equilibradas, de manera tal que estas no depredaran excesivamente las langostas.

En el caso de Panamá, dice Averza, en la isla Taboga hay un incremento en la población del pez globo, también llamado puercoespín de mar, cuyo nombre científico es Arothron meleagris, el cual depreda todos los organismos que tienen conchas, como almejas y caracoles, entre otros.

Este pez normalmente sirve de alimento a los tiburones, pero ha habido una disminución de tiburones por el aumento del consumo de productos hechos a base de su aleta.

Actualmente, algunas especies se encuentran bajo la categoría de la lista roja de la Unión Mundial para la Naturaleza como “especie vulnerable” o “especie próxima a ser amenazada”, lo cual da una alerta sobre el descenso en algunas de sus poblaciones.

DATOS CLAVES

PROBLEMÁTICA – Los pescadores industriales y artesanales cortan las aletas del animal y luego lo tiran vivo al mar, dejando al tiburón sufriendo y desperdiciando el resto del cuerpo.

PRODUCTOS – No solo la aleta del tiburón es un producto consumible, también lo es el cuero y la carne, que puede ser usada para hacer ceviche, explican los expertos.

Protección de especies

En Panamá se prohíbe la descarga de aletas que no estén pegadas parcialmente al cuerpo del animal.

CORTESÍA/Fundación Mar Viva
ESPECIES. En el país los tiburones más capturados son el punta negra, azul, oceánico, sierra, toro, tigre y el zorro ojón.

Crisly Florez
cflorez@prensa.com

El aumento del consumo de aleta de tiburón mantiene a estos animales en peligro y amenaza con hacerlos desaparecer. Algunas especies ya se encuentran en listas rojas.

En el mercado, la aleta de tiburón se vende como un afrodisíaco, sin embargo, esto no funciona como tal, explica el biólogo marino Aramís Averza. El especialista afirma que esos “son cuentos, la aleta no sirve para eso, pero con esa falsedad es que la venden”.

Explica que como consecuencia, cada vez se ven menos especies donde antes eran abundantes, como por ejemplo, en Taboga, Taboguilla y Las Perlas, entre otros sitios. Además, sus tallas han disminuido, ahora los tiburones son más pequeños.

Las principales actividades de pesca que están impactando negativamente en algunas poblaciones son: el aleteo (cortar la aleta y desechar el cuerpo), la captura incidental (cuando un arte de pesca no selectiva captura especies no objetivos que luego son desechados) y la pesca de juveniles (cuando aún no se han reproducido ni una sola vez), explica Gabriela Etchelecu, bióloga marina y directora ejecutiva de la Fundación Mar Viva.

Por su parte, Leyka Martínez, directora general de ordenación y manejo integral de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), explica que en el país se está capacitando con talleres a los cerca de mil 500 pescadores industriales y a casi 13 mil 060 pescadores artesanales para que se conciencien sobre la pesca adecuada y aprovechamiento del animal.

Además, afirma la funcionaria que se está informando sobre la llamada ley del aleteo, que es la Ley 9 de 16 de marzo de 2006, por medio de la cual se prohíbe la práctica del aleteo de tiburones y se incentiva a utilizar el resto del producto.

Además, prohíbe la descarga de aletas que no estén pegadas parcialmente al cuerpo del animal. Tampoco se están dando nuevas licencias de pesca de tiburón.

Según un informe de la Fundación Mar Viva, en Panamá las especies de tiburón más capturadas son: punta negra, azul, oceánico, sierra, toro, tigre, zorro ojón, y tres especies de tiburones martillo, la mayoría de ellos aparecen en la lista roja 2007 de la Unión Mundial para la Naturaleza, bajo las categorías de especies vulnerables o como especies con bajo riesgo de amenaza. “Lo que indica que si no tomamos acciones preventivas ahora para mantener sus poblaciones, en unos años pudieran ubicarse en otras categorías más críticas, como es la de especie amenazada o especie críticamente amenazada (disminución del 80% de su población)”.

El informe agrega: “basados en los datos de exportación de carne de tiburón, suministrados por la Contraloría General de la República y los datos de oferta y demanda registrados por el Mercado de Marisco, en Panamá, para 1997 el 72% de la producción de carne de tiburón fue absorbida por el mercado nacional (este dato no incluye las ventas de otros mercados, supermercados y pescaderías ni plantas procesadoras a lo largo y ancho de la República)”.

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