Banco Mundial culpa a los biocombustibles del encarecimiento de la comida

Un informe del BM culpa a los biocombustibles del encarecimiento de la comida

Plantas de arroz en Bangkok (Tailandia). Tailandia es el más grande exportador de arroz del mundo y podría aprovechar un proceso desarrollado por científicos chinos para convertir espigas de arroz, el tallo que no se usa y las hojas de la planta, en Biogas. EFE
Londres, 4 jul (EFE).- Los biocombustibles han hecho que los precios de los alimentos se elevasen en un 75 por ciento en todo el mundo, según un informe confidencial del Banco Mundial (BM) filtrado al diario “The Guardian”.Esos datos desmienten las afirmaciones del Gobierno estadounidense en el sentido de que los combustibles de origen vegetal contribuyen a la carestía de los alimentos en menos de un 3 por ciento, señala el periódico.

Según algunas fuentes, el informe, terminado en abril, no se ha publicado hasta ahora para no poner en apuros al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, que ha atribuido ese encarecimiento fundamentalmente a la mayor demanda de alimentos en China y la India, y evitar tensiones entre la Casa Blanca y el BM.

El informe del Banco Mundial explica que “el rápido crecimiento de la renta en los países en desarrollo no se ha traducido en un fuerte aumento del consumo de cereales y no ha contribuido de modo importante a la subida de precios”.

Incluso las sequías en Australia han tenido sólo un pequeño impacto en ese fenómeno, señala el informe, que atribuye por el contrario el máximo impacto a la fuerte demanda de biocombustibles por parte de Europa y Estados Unidos.

“Sin el incremento de (la demanda de) biocombustibles, las reservas mundiales de trigo y maíz no habrían caído sensiblemente y los aumentos de precios debidos a otros factores habrían sido moderados”, explica el documento.

El documento confidencial del Banco Mundial llega en un momento crítico para las negociaciones multilaterales sobre la futura política mundial en materia de combustibles.

La carestía de los alimentos será u no de los temas que se tratará en la cumbre de países industrializados (G8) que se celebra la próxima semana en Hokkaido (Japón).

Según Robert Bailey, experto de Oxfam, “los dirigentes políticos parecen empeñados en suprimir e ignorar las claras pruebas de la importante contribución de los combustibles a los recientes aumentos de precios de los alimentos”.

“Los políticos se dedican a contentar a los lobbies industriales, pero la gente en los países pobres no tiene qué comer”, denuncia Bailey.

El incremento del precio de los combustibles ha hundido en la pobreza a otros cien millones de personas en todo el mundo y ha desencadenado desórdenes en numerosos países, desde Bangladesh hasta Egipto.

El precio de la cesta de alimentos examinados en el estudio del Banco Mundial aumentó un 140 por ciento entre el año 2000 y el pasado febrero.

Según el informe, el encarecimiento de la energía y de los fertilizantes sólo contribuyó en un 15 por ciento de ese incremento mientras que un 75 por ciento corresponde a los biocombustibles.

Esto último se debe a tres factores: en primer lugar, buena parte de la producción de cereales se ha dedicado a combustibles en vez de a alimentos.

Así, más de un tercio del maíz estadounidense se utiliza actualmente para producir etanol y más de la mitad de los aceites vegetales en la UE se dedican a producir biodiesel.

En segundo lugar, se ha animado a los agricultores a dedicar una superficie mayor a la producción de biocombustibles y todo ello ha desencadenado además la especulación financiera en torno a los cereales, lo que ha contribuido a elevar aún más los precios.

El informe precisa, sin embargo, que los biocombustibles derivados de la caña de azúcar, una especialidad del Brasil, no han tenido un impacto tan fuerte como los del maíz y otros productos.

“Esta claro que algunos biocombustibles tienen un enorme impacto en el precio de los alimentos, comentó anoche el ex principal asesor científico del Gobierno británico, David King.

“Al apoyar a los biocombustibles subvencionamos los incrementos de precios de los alimentos sin hacer nada a favor del cambio climático”, denunció King.

Bacteria transgénica puede producir biocombustible

El biocombustible ya tiene su bacteria

BBC Ciencia

Ante la crisis alimentaria que amenaza al mundo, los biocombustibles producidos con plantas no parecen ser una buena opción para solucionar los problemas del medio ambiente.

Universidad de Terxas)

Al modificarla genéticamente la cianobacteria fue capaz de producir celulosa y azúcar.

Pero ahora científicos en Estados Unidos parecen haber encontrado una nueva fuente para el desarrollo combustibles que no perjudiquen al planeta.

Investigadores de la Universidad de Texas, en Austin, desarrollaron una cianobacteria que, dicen, es capaz de producir celulosa y azúcar para conversión a etanol y otros biocombustibles.

Según estos científicos, el microbio podría eventualmente abastecer una parte importante de las necesidades de combustible para transporte en el EE.UU.

“Esta cianobacteria podría potencialmente ser una fuente muy barata para obtener azúcares para etanol y otros combustibles” afirma el doctor David Nobles, autor del estudio publicado en la revista Cellulose.

Celulosa

Las cianobacterias son organismos unicelulares que crecen en el agua, que poseen pigmentos fotosintéticos y que liberan oxígeno durante su metabolismo.

También se les conoce como algas verdiazules, (aunque no son algas).

Los científicos lograron desarrollar este organismo modificando una cianobacteria con genes productores de celulosa provenientes de una bacteria no fotosintética utilizada en la producción de vinagre, la Acetobacter xylinum.

La nueva cianobacteria resultante, aseguran, es capaz de producir una forma gelatinosa de celulosa relativamente pura que puede fácilmente descomponerse en glucosa.

Ma�z

La producción de biocombustibles con plantas ha sido ampliamente criticada.

El problema con la celulosa producida a partir de plantas, explican los autores, es su dificultad para fragmentarse debido a que es una sustancia muy cristalina.

Pero los científicos descubrieron que la cianobacteria puede segregar grandes cantidades de glucosa o sacarosa, que son azúcares que pueden ser cultivados directamente del organismo.

Uno de los factores más costosos en la producción de etanol de celulosa es el uso de enzimas y métodos mecánicos para fragmentar la celulosa.

Con la cianobacteria, dicen los autores, este proceso no sería necesario.

Y otra ventaja, agregan, sería la reducción en la cantidad de tierra cultivable dedicada a la producción de combustibles.

Tal como señala el doctor Nobles, la cianobacteria podría ser producida a mayor escala en instalaciones industriales o en tierras no agrícolas utilizando agua salada no apta para consumo humano o cultivos.

Hasta ahora, sin embargo, la investigación está en sus primeras etapas y todavía falta probar que la cianobacteria puede ser producida a escala industrial.

Visualizan crisis alimenticia en el mundo

Crisis de alimentos será peor: FMI

Más allá del hambre y los riesgos de hambruna, está ‘la malnutrición’, según Strauss-Kahn.

La historia está llena de guerras que han comenzado a causa de problemas de este tipo, concluyó.

Dominique Strauss-Kahn
Dominique Strauss-Kahn

PARÍS, Francia/EFE

El director gerente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, teme que “lo peor” esté por venir en los disturbios causados por la crisis alimentaria en países pobres y pide que se replantee la producción de biocombustibles hecha con productos agrícolas que sirven para la alimentación.

“En las revueltas del hambre, lo peor, por desgracia, está quizás por delante de nosotros”, dijo Strauss-Kahn en la emisora Europe 1 , al tiempo que añadió que “cientos de miles de personas van a ser afectadas”.

El responsable del FMI explicó que más allá del hambre y los riesgos de hambruna, está “la malnutrición” y recalcó que los niños mal alimentados llevan las secuelas durante “toda su vida”.

“Es extremadamente grave. El planeta debe afrontar eso”, sentenció Strauss-Kahn, quien reiteró su reciente afirmación de que la crisis actual puede llevar a “guerras”.

Afirmó que “no se trata de asustar, sino de ver la realidad” y explicó que, cuando hay situaciones “tan dramáticas”, la población critica a sus gobiernos, aunque hayan hecho lo que han podido, y pueden hacer caer a ejecutivos democráticamente elegidos.

“La historia está llena de guerras que han comenzado a causa de problemas de este tipo”, concluyó.

Por otra parte, el director del FMI consideró que los biocombustibles producidos con productos agrícolas alimentarios plantean “un verdadero problema moral”.

“Cuando producimos biocombustibles basados en productos agrícolas que no se usan para alimentos, eso está bien. Pero cuando se hacen en base a productos alimenticios, eso representa un gran problema moral”, afirmó Strauss-Kahn a la radio Europe 1.

Al ser consultado sobre si apoyaría una posible moratoria de los biocombustibles, Strauss-Kahn dijo: “Cuando usen productos alimenticios”.

Los países necesitan alcanzar un equilibrio entre enfrentar los problemas ambientales y el deber de asegurar que la gente no muera de hambre, sostuvo, agregando que las protestas que ocurrieron alrededor del mundo por las alzas en los alimentos podrían agravarse.

“Cientos de miles de personas se verán afectadas”, declaró.

FAO abordará el alto costo de los alimentos

XXX conferencia.

FAO abordará el alto costo de los alimentos

EFE/FERNANDO BIZERRA JR
José Graziano da Silva

BRASILIA, Brasil/EFE

La carestía de los alimentos y el rol de los biocombustibles centrarán la XXX Conferencia Regional de la FAO, que comenzó hoy en Brasilia con reuniones técnicas, en las que se afinarán los documentos que deberán aprobados el próximo viernes.

El aumento de los precios de los alimentos en el mundo no está en la agenda formal de las discusiones, pero fuentes de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) adelantaron que será uno de los principales asuntos, sobre todo por la urgencia que supone para millones de personas en el planeta.

En las últimas semanas, la carestía y escasez de alimentos ha provocado disturbios en Egipto, Camerún, Costa de Marfil, Senegal, Burkina Faso, Etiopía, Indonesia, Madagascar, Filipinas y Haití, donde se ha registrado la situación más grave.

Las manifestaciones en el país más pobre de América tuvieron un alto grado de violencia, provocaron al menos cinco muertes y fueron interpretadas por muchos como un aviso.

El brasileño José Graziano da Silva, director regional de la FAO, atribuyó la crisis alimentaria a tres factores: el cambio climático, el aumento de la demanda y “ataques especulativos” en los mercados globales.

Según Graziano, la especulación con alimentos es similar a la que ha disparado los precios del petróleo y está relacionada además con el derrumbe del dólar en el mundo, que ha provocado lo que calificó de “fuga de divisas” hacia activos más rentables, como alimentos.

Graziano sentenció que “la solución de la crisis del dólar es parte de la solución del hambre” y apuntó que “desafortunadamente, eso afecta más a los más pobres, a los más débiles”, aunque admitió que la balanza de muchos de los países en desarrollo, como el propio Brasil, se ha beneficiado del aumento de los alimentos.

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banco mundial.

Solicitan incluir tema alimenticio

WASHINGTON, Estados Unidos /AP

América Latina expresó ayer su profunda preocupación por el incremento de los precios internacionales de los alimentos y las materias primas, y pidió al Banco Mundial poner en el centro de su agenda de desarrollo los “objetivos olvidados” del milenio sobre la lucha contra el hambre y malnutrición.

“Se requiere con urgencia de recursos adicionales de donantes para los programas de abastecimiento alimentario, a fin de enfrentar la emergencia”, dijo el ministro argentino de Economía Martín Lousteau. “El banco puede apoyar en el diseño de programas de bienestar social y mecanismos alternativos para hacer más efectivo el acceso a los alimentos”.

Similares pronunciamientos tuvieron el ministro brasileño de Hacienda Guido Mantega y el guatemalteco de Finanzas Juan Alberto Fuentes Knight, quienes al igual que su colega argentino hablaron ante el Comité de Desarrollo.

En la actual reunión de gobernadores, la primera de dos que el Banco Mundial realiza anualmente, la institución ha dedicado prácticamente toda su atención a la forma de enfrentar la crisis de alimentos, que unida a la de materias primas y la desaceleración de la economía mundial configuran, según su presidente, “una tormenta perfecta”

El dilema de subsidiar la bioenergía

análisis.REEMPLAZAR LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS ES NEGATIVO.

El dilema de subsidiar la bioenergía

Algunas políticas inadecuadas están manteniendo proyectos ineficientes.

Los incentivos al cultivo del maíz para el desarrollo de biocombustibles están distorsionando el mercado.

LA PRENSA/Mario A. Muñoz
TECNOLOGÍA. Para abaratar el costo del combustible añadiendo un 10% de etanol a la gasolina, se requieren cuatro plantas que produzcan al menos cuatro millones de galones al año, según Intracorp.

Mario A. Muñoz
andresm@prensa.com

Los biocombustibles hace poco tiempo representaban la esperanza verde, la solución ante el alza del precio del petróleo y una oportunidad de desarrollo para muchas comunidades rurales. Hoy el panorama es menos positivo y todo por el encarecimiento de los alimentos.

Acaba de señalarlo el propio presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick: “los elevados precios de los alimentos se prolongarán durante años, debido en gran medida a la mayor producción de biocombustibles, que está desviando parte de la cosecha de granos como el maíz”.

Con esto en mente, algunos sugieren que la idea de extraer energía a partir de bienes agrícolas debería ser desechada.

Sin embargo, expertos del sector aseguran que lo que realmente está causando el problema son algunas políticas inadecuadas que permiten mantener proyectos ineficientes a base de subsidios, como en el caso de los incentivos que se están dando en Estados Unidos para el desarrollo de biocombustibles.

Alberto Trejos, ex ministro de Comercio de Costa Rica, explica que desviar maíz para producir combustible no solo no resuelve el problema sino que crea nuevos.

La producción de etanol a partir de maíz se ha cuadruplicado en seis años, lo que ha disparado la demanda del grano y por eso se han registrado precios tan altos en el mercado.

“Para generar un barril de etanol en Estados Unidos se requiere consumir un barril de petróleo en el proceso de producción”, señaló Trejos en un foro reciente sobre el tema de Incae Business School, en Alajuela, Costa Rica.

El Gobierno de Estados Unidos (EU) subsidia con 70 centésimos cada galón de etanol, cuyo valor se ubica en torno a 2 dólares, y al mismo tiempo impone una barrera arancelaria de 40% al etanol de Brasil, que al ser un derivado de la caña resulta ser un producto más eficiente (ver tabla).

De este modo, una decisión positiva para productores locales tiene un impacto negativo global, advierte Trejos, quien opina que este subsidio debería ser eliminado para dejar que el mercado y la fuerza del comercio actúen. Si se eliminaran los incentivos al uso del maíz, éste sería reemplazado por la caña de azúcar o cultivos más eficientes.

El costo de producción de caña de azúcar en Brasil es de 10 dólares por tonelada, en cambio en EU es más del doble, 28 dólares. Brasil está empleando tierras que estaban en desuso.

La investigación para generar otras fuentes de energía recién comienza y está motivada por el repunte del petróleo.

El crudo caro está impactando la inflación de los países, los ingresos per cápita, el producto interno bruto de los países y la productividad.

Subsidios en Panamá

En el país la política energética incluye la diversificación de la balanza energética, con la promoción de nuevas tecnologías, para poder contar con fuentes propias de energía.

Esta promoción incluye el otorgamiento de incentivos fiscales para la incorporación de energías renovables a la matriz energética nacional, según el Ministerio de Comercio e Industrias (Mici).

Cómo y en qué medida se podrían incorporar incentivos fiscales o subsidios en Panamá es lo que tiene estancada la ejecución de la norma que obliga a reemplazar el 10% de combustible por etanol, tal como lo ha propuesto el Mici.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se opone a otorgar subsidios para fomentar este tipo de proyectos. Este despacho encargó a la firma Intracorp un estudio que concluyó que es factible técnica y financieramente el proyecto.

Pavel Molina, que participó en esa consultoría, señaló que “debido a los precios del mercado, en la actualidad el etanol hecho en Panamá no necesita ningún tipo de protección para ser competitivo”.

En cuanto a la palma africana, otra fuente de energía alternativa, la productividad en Panamá es de 280 dólares por tonelada, mejor que en otros países como Malasia e Indonesia. El rendimiento de 10 toneladas de palma, sin embargo, es inferior a la de esos países.

Panamá puede recurrir a la siembra de 50 mil hectáreas de caña de azúcar sin incurrir en un alto costo de oportunidad, según Intracorp. Esto es sin sacrificar su producción agrícola actual ni deforestar bosques.

Los productores de etanol no necesitan ningún subsidio a los precios actuales, más bien ello representa una oportunidad de negocio, destaca Molina. La protección a los productores de etanol debe ocurrir únicamente cuando el precio internacional del biocombustible caiga por debajo de 1.40 dólar por galón.

Eduardo Vallarino, presidente de la Asociación de Productores Panameños de Energía Renovable, dijo que se requiere una decisión pronta del Gobierno porque la demora cuesta dinero, y descartó que se necesiten subsidios para el desarrollo de proyectos de bioenergía. “Lo que se requiere es facilidades y velocidad”.

EFECTOS MUNDIALES

CULPABLE: Tanto el Fondo Monetario Internacional como el Banco Mundial señalan a la bioenergía como responsable principal de los altos precios de alimentos.

FUENTES: Para los biocombustibles se usan productos de origen vegetal, como el maíz en EU, la mandioca en China, la caña de azúcar y la soja en Brasil y el aceite de palma en Indonesia.

BÁSICOS: Los cambios en el precio del trigo se trasladaron a la harina, el pan y otros derivados. La subida de la soja se reflejó en los aceites para cocinar y la margarina. El pollo, la carne de ganado y los lácteos también subieron.

Biocombustibles, principales culpables en crisis alimentaria

Biocombustibles, principales culpables en crisis alimentaria

El Banco Mundial advierte que la pobreza se podría incrementar entre un 3% y 4%

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha prometido lanzar créditos por 48 billones de dólares para la producción de biocombustibles, lo que generó protestas. / Foto EFE
Washington, EEUU /EFE. —Los biocombustibles, que nacieron con la promesa de convertirse en alternativa “verde” al petróleo, se encuentran en los primeros puestos de la lista de culpables de la crisis global desatada por el alza de los precios de los alimentos.
Tanto el Fondo Monetario Internacional (FMI) como el Banco Mundial (BM), que celebran este fin de semana su reunión de primavera, han puesto de manifiesto durante los últimos días la conexión entre ambos fenómenos.
El debate sobre sus ventajas gana así un renovado protagonismo, aunque el creciente uso de productos de origen vegetal como el maíz en EEUU, la mandioca en China, la caña de azúcar y la soja en Brasil y el aceite de palma en Indonesia para la generación de combustibles y su posible impacto en los precios de la comida es desde hace tiempo objeto de estudio académico.
Corinne Alexander y Chris Hurt, de la Universidad de Purdue (Indiana), señalan en un extenso análisis de finales del 2007 que la demanda de maíz y soja aumentó rápidamente durante los primeros años de la era de los biocombustibles, cuya producción despegó con fuerza alrededor del 2000.
Eso hizo que subieran los precios de ambas cosechas y se tradujo en un incentivo para destinar más acres a esos cultivos, sobre todo el maíz, lo que redujo el espacio para otros productos, que también se encarecieron, al continuar la demanda y contraerse la oferta.
Los cambios en el precio del trigo se trasladaron a la harina, el pan y otros derivados. La subida de la soja se reflejó en los aceites para cocinar y la margarina.
El pollo, la carne de ganado y los lácteos también subieron, ya que los citados animales son grandes consumidores de maíz y soja.
Lo anterior se sumó a otros factores como las sequías recientes en países productores como Australia, la subida del petróleo y el consiguiente encarecimiento de fertilizantes y costes de transporte y los cambios en la dieta en países como China, cuyo consumo de carne per cápita ha aumentado un 150% desde 1980.
Esa combinación fatídica ha impulsado en un 48% los precios de los alimentos desde finales del 2006, según el FMI, y provocado revueltas —en algunos casos violentas— en países tan distantes como Egipto, Pakistán, Haití o Burkina Faso.
Como consecuencia, varias docenas de naciones han impuesto algún tipo de control sobre los precios y más de 30 afrontan riesgos de desestabilización, según el Banco Mundial, que calcula que la pobreza podría aumentar entre un 3% y un 4% en los próximos años a raíz de la actual crisis.
El rostro de esta tragedia es humano, como queda de manifiesto en la mirada perdida de los niños desnutridos que estos días han vuelto a aparecer en algunos medios de comunicación.
De ahí que hayan empezado a multiplicarse los llamados para frenar los biocombustibles, sobre todo los que se producen a base de maíz en los países ricos.
Brasil utiliza fundamentalmente caña de azúcar, que ofrece las mayores ventajas contra el cambio climático.

Biocombustibles agudizan la escasez de alimentos

ALIMENTACION: Aunado al crecimiento dela población

Biocombustibles agudizan la escasez de alimentos

Generalmente el uso de los cereales era para la producción de féculas y edulcorantes y, por lo tanto, era muy estable, pero ahora se destinan unos 100 millones de toneladas de cereales para biocombustibles

Mireya Rodríguez

PA-DIGITAL

Importación. En Panamá todo el maíz que se importa proviene de Estados Unidos y es destinado para la alimentación animal.

La escasez de alimentos a nivel mundial, sobre todo de cereales, no solo se debe al crecimiento de la población de países como China e India.Según el Fondo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el cada vez creciente sector de los biocombustibles está absorbiendo gran parte de la producción mundial de cereales.

Históricamente el uso de los cereales estaba relacionado con la producción de féculas y edulcorantes y, por lo tanto, era muy estable.

Pero ahora se estima que actualmente se utilizan para la producción de biocombustibles al menos 100 millones de toneladas de cereales.

De este total, el maíz representa al menos 95 millones de toneladas, equivalentes al 12% de su utilización mundial total.

El maíz es el cereal principal que se utiliza para la producción del etanol y los Estados Unidos detenta el liderazgo mundial del sector.

La FAO prevé que en 2007/08 los Estados Unidos destine a la producción de etanol 81 millones de toneladas, o sea 32 millones de toneladas (37% más que en la campaña anterior).

En Panamá todo el maíz que se utiliza para la alimentación de los animales proviene de Estados Unidos.

Lo anterior indica que el precio de los subproductos de aves, bovinos y porcinos podría seguir en aumento. Localmente la producción del grano se estima en 900 mil quintales, que son utilizados para el consumo humano.

Existencias.
Como consecuencia de la fuerte demanda y del déficit de la producción, las existencias mundiales de cereales durante este año descenderían a 405 millones de toneladas, 22 millones de toneladas menos que su nivel anterior.

Biocombustibles amenazan millones de vida

tendenciaS.Consumo de China E India no se detiene.

Biocombustibles amenazan vida de millones: Beddington

Para 2030, la demanda de energía habrá crecido en un 50%, y la de alimentos, en igual porcentaje.

Científicos advierten que si se dedican muchos cultivos al desarrollo de combustible, escaseará el alimento.

EFE/Alejandro Bolívar
PROBLEMA. Las inversiones crecientes para proyectos de biocombustibles ponen en riesgo la producción mundial de alimentos.

LONDRES, Inglaterra / EFE

El recurso creciente a los biocombustibles supone una amenaza a la producción mundial de alimentos y puede poner en peligro la vida de millones de personas en todo el globo.

Esa es la advertencia lanzada en Londres por el profesor John Beddington, principal asesor científico del Gobierno británico, en su primer discurso público importante desde su nombramiento para el cargo.

“Es muy difícil imaginarse cómo el mundo va a poder producir suficientes cosechas para generar energía renovable y satisfacer al mismo tiempo la enorme necesidad de alimentos”, señaló.

Según Beddington, para el año 2030, la población mundial habrá crecido tanto que será necesario incrementar en un 50% de la producción alimentaria y para 2080 habrá incluso que doblarla.

Pero la carrera hacia los biocombustibles significa que cada vez habrá más tierra arable entregada para su producción, en lugar de alimentos.

Según el profesor Beddington, el riesgo de escasez de alimentos en los próximos 20 años es tan agudo que los políticos, los científicos y los agricultores tienen que ponerse ya a buscar soluciones.

Los científicos predicen que las sequías serán más frecuentes a lo largo del siglo, y la demanda de agua será cada vez mayor no solo porque habrá muchos más millones de personas para beberla, sino también porque habrá mucha más necesidad de ella para las cosechas.

La producción de una tonelada de trigo requiere, por ejemplo, 50 toneladas de agua.

Según Beddington, al igual que los gobiernos han decidido tomar medidas contra el cambio climático, es preciso hacer algo para evitar futuras hambrunas.

“La demanda (de alimentos) ha crecido enormemente en el mundo, particularmente en China y la India. Para el año 2030, la demanda de energía habrá crecido en un 50%, y la de alimentos, en igual porcentaje”, dijo el científico.

Beddington calificó, por otro lado, de “locura” la destrucción de los bosques tropicales para cultivar biocombustibles.

Las advertencias coinciden con las pronunciadas el jueves en el Parlamento europeo por Josette Sheerean, directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos. Según dijo, la producción de biocombustibles ha apartado muchas tierras de la cadena alimentaria.

Etanol sube precios de alimentos

ENERGÍA.El maíz ha subido un 20%, un récord en la bolsa CBOT de Chicago.

Etanol encarece precios de alimentos

Cerca de 33% del maíz que se produce en EU se usará para fabricar combustible en los diez próximos años.

Un estudio de la Universidad de Princeton dice que el etanol causa más perjuicios ambientales.

WASHINGTON, Estados Unidos
BLOOMBERG

Los planes de Estados Unidos de reemplazar un 15% de su consumo de gasolina con combustibles hechos a base de cosechas, como el etanol, ya están teniendo consecuencias imprevistas, conforme aumentan los precios de los alimentos y de los fertilizantes.

Cerca de 33% del maíz que se produce en Estados Unidos se usará para fabricar combustible durante los diez próximos años, en comparación con 11% en el 2002, calcula el Departamento de Agricultura.

El maíz ha subido un 20% a un récord en la bolsa CBOT de Chicago a partir del 19 de diciembre, el día en que el presidente George W. Bush refrendó un proyecto de ley que dispone la quintuplicación de los combustibles de fuentes renovables para el 2022.

El alza de la demanda de maíz contribuyó a que los precios de los alimentos subieran un 4.9% el año pasado, lo máximo desde 1990, y reducirá las existencias mundiales del grano a lo mínimo en 24 años, según estadísticas gubernamentales. Si bien los partidarios del etanol dicen que es más limpio que la gasolina, un estudio de la Universidad de Princeton publicado este mes dice que el etanol causa más perjuicios ambientales que los combustibles fósiles.

“Estamos ordenando y subvencionando algo que distorsiona el mercado”, dijo Cal Dooley, ex congresista federal de California, quien representa compañías como Kraft Foods Inc. y General Mills Inc. en calidad de presidente de la Grocery Manufacturers Association, la asociación de los fabricantes de víveres, con sede en Washington. “No hay exceso de materia prima, y los precios están subiendo”.

Combustibles alternativos

La ley de combustibles dispone que Estados Unidos utilice 36 mil millones de galones (136 mil 270 millones de litros) de combustibles renovables para 2022, de los cuales 15 mil millones de galones podrán provenir del etanol hecho de maíz. La capacidad productiva actual del país es de unos 8 mil 60 millones.

Los precios del petróleo se triplicaron a partir del final del 2003 y esto hizo que el Gobierno examinara más detenidamente los combustibles alternativos. Ahora la competencia por el maíz está dando lugar al aumento de los costos de las compañías de alimentos, elevando los precios de todo desde el ganado hasta los productos lácteos.

El precio del maíz se ha duplicado en los dos últimos años, y sentó recientemente una marca de 5.29 dólares por bushel en Chicago.

Moralidad y biocombustibles

Tierras divididas

Mientras crece el interés por los biocombustibles, los países defienden sus cosechas más importantes por el temor a perder la producción vital del sector de alimentos
Yenifer Bolívar
ybolivar@prensa.com 

DEMANDA. El sector de alimentos y el energético se disputan las cosechas mundiales de maíz, por lo que los precios se han disparado. Bloomberg

La producción de biocombustibles o agrocombustibles, como también se les conoce, utilizando como materia prima alimentos, se ha convertido en un tema sensible porque involucra dos sectores importantes en el desarrollo de los países: alimentación y energía.

Aunque el tema no es nuevo, en los últimos tres años la producción de etanol a base de maíz ha provocado el incremento en la demanda del grano y, en consecuencia, un encarecimiento que no solo ha provocado una oleada de aumentos en otros productos agrícolas, sino que ha presionado a los productores de leche, carne y pollo que ahora tienen que pagar más para alimentar a los animales.

El Instituto de Investigación de Políticas de Alimentación Internacional (Ifpri) elaboró un informe que proyecta que alzas constantes del petróleo y el rápido incremento global en la producción de biocombustibles impulsarán el aumento del precio del maíz en un 20% para 2010 y un 41% para 2020.

El mismo informe estima que los precios de semillas oleaginosas, incluyendo soja, colza y semillas de girasol, se incrementarán en un 26% para 2010 y en un 76% para 2020; el trigo, en un 11% para 2010 y en un 30% para 2020.

Con lo anterior, el sector agrícola está en medio de un gran dilema: producir para el sector alimenticio, para agrocombustibles o compartir sus cosechas. Quizás la respuesta sería fácil si los agricultores se dejaran llevar por los altos precios provocados por la demanda, pero la realidad es que más allá del negocio, hay una responsabilidad con la seguridad alimentaria de los países.

El Ifpri calcula que las naciones están usando hasta el 20% de su producción de granos en biocombustibles. Solo en Estados Unidos por cada hectárea cosechada de caña de azúcar se producen 6 mil litros (mil 764 galones) de etanol.

Pero no todo queda ahí porque la demanda por los granos, además de aumentar los precios, ha activado una alerta mundial por el posible desabastecimiento, que se ve presionada también por el cambio climático.

Caen las cosechas

El Consejo Internacional de Granos recortó recientemente sus pronósticos para las cosechas mundiales de trigo a 602.5 millones de toneladas, y de maíz a 765.2 millones, en el período agrícola 2007/08.

El organismo había proyectado en noviembre de 2007 una producción global de trigo de 602.9 millones de toneladas y de maíz de 767.3 millones. A pesar de la reducción, las cosechas de los dos cereales estarían por encima de la producción de la campaña 2006/07, que fue de 591.5 millones de toneladas para el trigo y de 698 millones para el maíz. Lo anterior parece ser un buen panorama, pero no se tomó en cuenta el uso para la producción de etanol que aumenta cada año. (Ver tabla: Maíz frente a etanol en EU).

El último informe de FCStones sobre granos forrajeros advierte que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) muestra cambios importantes en la tabla de oferta y demanda de granos a nivel mundial, por lo que cada día se refuerza la idea de un cambio sustancial en la superficie sembrada de maíz para el próximo ciclo agrícola.

En el caso de Panamá se registra un déficit en la producción de maíz, resultado del gran consumo que implica el desarrollo de la avicultura y porcicultura. Esto es un fenómeno histórico y en la actualidad la demanda es de unos ocho millones de quintales anuales, de los cuales solo se producen 1.2 millón.

Poca rentabilidad del etanol

Además de la tendencia alcista, el maíz está arrastrando a otros cereales como el trigo y la soja a incrementos nunca antes vistos, y acorralando al sector ganadero y avícola.

Arturo Melo K., gerente de la división de alimentos del Grupo Melo, reconoce que desde finales de 2006 el sector ha notado la tendencia alcista de los granos y todos los productos agrícolas y, según él, tiene que ver principalmente con la demanda de alimentos a nivel mundial, que no se acompaña con un incremento de la superficie sembrada. “El maíz está en una espiral ascendente, y producir combustible utilizando como materia prima los alimentos no es la mejor forma de resolver un problema energético. Creo que realmente es hasta inmoral hacerlo”, señala Melo.

La firma consultora FCStone también hace referencia a la reducción de la rentabilidad que las plantas de etanol y dice que hace un año el etanol se encontraba a un precio de 4 dólares por galón, mientras que hoy día se ubica en 2.21 dólares. Roberto Lombana, presidente de la Asociación de Molinos de Trigo de Panamá reconoce la crisis que atraviesan los granos, y asegura que poco o nada se puede hacer “porque son precios internacionales”.

La tonelada de trigo en 2006 costaba 210 dólares; en 2007, 425 dólares; y en las primeras semanas de enero de 2008 ya superaba los 500 dólares. FCStone advierte además que ya comienzan a escucharse comentarios sobre la falta de semilla de frijol de soja para siembra, lo que suma una nueva presión sobre el sector.

Científico con sentido ecológico

Científico con sentido ecológico

Para Leopoldo Manso el aprovechamiento de los residuos en la industria es un tema fundamental. Actualmente desarrolla un proyecto para la elaboración de biodiésel a partir de aceite comestible de desecho

Zoraida Chong zchong@prensa.com

Perfil
Investigación

Leopoldo Manso es graduado de la Escuela de Bioquímica de la Universidad de La Habana, donde también se especializó en alimentos. En Cuba estuvo al frente del Laboratorios de Higiene de los Alimentos en el Ministerio de Salud y luego pasó a la Academia de Ciencias de Cuba como investigador en el área de bioconversión. En 1993 regresó a Panamá y comenzó a trabajar como investigador en el Centro de Producción e Investigaciones Agroindustriales de la UTP.
LA PRENSA | Gabriel Rodríguez

Leopoldo Manso es especialista en química de alimentos, y ha dedicado su vida a investigaciones relacionadas con la agroindustria, sin embargo, hace dos años inició un proyecto para la elaboración de biodiésel a partir de aceite de cocina reciclado.

El estudio es parte de su labor en el Centro de Producción e Investigación Agroindustrial de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) y se trata de un proyecto piloto que permitirá alcanzar estándares de calidad que luego puedan ser reproducidos a mayor escala.

Panameño de nacimiento, Manso se formó en la Universidad de La Habana y trabajó en la Academia de Ciencias de Cuba durante varios años.

Con un dejo de acento cubano aclara que en la aventura del biodiésel lo acompañan Marcelo Coronado y Nelson Barranco, también investigadores de la UTP.

El primer objetivo de este equipo fue montar una planta pequeña; el segundo, que su producto cumpliera con las normas internacionales, algo que ya lograron.

Finalmente, tenían que probar el combustible ecológico en un vehículo a lo largo de un periodo relativamente largo para determinar sus efectos, positivos o negativos, en el mismo.

“Una persona puede producir biodiésel, como en un programa de televisión, en una licuadora, pero eso se lo echa a su carro y él mismo es responsable de lo que le pasa a su vehículo, pero para la comercialización tiene que estar respaldado por la Dirección General de Hidrocarburos, que garantice que no dañe los carros”, explica. Por otro lado, como científico e investigador de la UTP, Manso busca que sus proyectos sean comercialmente viables.

“El investigador no puede perder de vista el aspecto económico. Recoger todo el aceite y transportarlo resulta costoso, por eso lo ideal sería aprovechar el que generan grandes productores, como los hospitales”. En este sentido, sabe que este tipo de industria difícilmente podría competir con la producción de combustibles fósiles a gran escala, pero su meta va más allá de eso.

“Al utilizar aceite reciclado no estamos compitiendo con la producción de alimentos, sino que estamos trabajando a favor de eliminar un residuo. Mientras la disponibilidad de tierras cultivables disminuye por su utilización para la producción de biocombustibles, los residuos van en aumento, porque cada vez hay más comida rápida”.

Los estudios sobre biodiésel de Manso y sus compañeros estarán listos a finales de este año, incluso, la parte de viabilidad económica, sin embargo, ya se tienen adelantos de sus posibles aplicaciones.

“Nosotros tenemos un automóvil que se mueve exclusivamente con biodiésel, así mismo lo pueden hacer otras universidades, hospitales y cualquiera que genere aceite comestible de residuo, es cuestión únicamente de tener el conocimiento sobre un método que cumpla con los estándares internacionales”, argumenta.

Y es que la planta de biodiésel de la UTP no ocupa más de 15 metros cuadrados, y tiene capacidad para producir hasta 200 litros diarios del biocombustible.

La inclinación del especialista por la investigación sobre residuos no es nueva. De hecho, otro de sus proyectos estrella es el secador de alimentos, que en 2007 le valió el segundo lugar del concurso realizado por el Ministerio de Comercio e Industrias, en la Semana de la Inventiva y la Innovación.

Ese estudio ya se completó y actualmente se está instalando un secador en una empresa productora de café en Boquete. En su primera etapa, el mecanismo permitirá secar media tonelada de grano diariamente.

En un mundo que enfrenta las consecuencias de la industrialización, como la contaminación y el cambio climático, pero que al mismo tiempo vive el rápido desarrollo de países que antes se dedicaban a actividades de mera subsistencia, todo parece indicar que el tema de los residuos, que tanto interesa a Leopoldo Manso, seguirá vigente por tiempo indefinido.

Europa revisa los biocombustibles

Europa revisa los biocombustibles

Roger Harrabin
BBC


Un trabajador en una plantación en Indonesia.

Cultivos de aceite de palma contribuyen a la destrucción de las turberas en Indonesia.

El jefe de Medio Ambiente de la Unión Europea (UE) admitió que Europa no previó los problemas ocasionados por su política de obtener de fuentes vegetales hasta el 10% de la gasolina y el diesel utilizados en las vías.

Informes recientes advierten del aumento en los precios de los alimentos y la destrucción de las selvas tropicales debido al incremento de la producción de biocombustibles.

 Medir el impacto social

El gobierno comunitario de Bruselas prometió nuevos lineamientos para asegurar que sus metas no resulten afectadas.

El comisario de Medio Ambiente de la UE, Stravros Dimas, indicó que sería mejor no cumplir con las metas que cumplirlas a costa del daño a los pobres y al medio ambiente.

Medidas drásticas

Hace dos años, los biocombustibles parecían la solución perfecta para las empresas fabricantes de vehículos que estaban bajo presión para disminuir las emisiones de gases contaminantes.

Maz cultivado en Alemania (Foto: Archivo)

Combustibles derivados de cultivos como el maíz producen un aumento de los precios.

Todo apuntaba a que en vez de sólo revolucionar el diseño automotriz, en general los fabricantes podían reducir la contaminación producida por los vehículos si los conductores utilizaban una mayor cantidad de combustibles provenientes de plantas que habían absorbido dióxido de carbono (CO2) mientras estaban creciendo.

A la UE le gustó la idea e inmediatamente fijó metas sobre la utilización de biocombustibles.

Desde entonces, una serie de informes han advertido que algunos biocombustibles casi no reducen emisiones de gases contaminantes.

Peor el remedio…

Otros biocombustibles pueden ocasionar la destrucción de los bosques tropicales, provocando no sólo un incremento en el precio de los alimentos sino que grandes firmas agroindustriales desalojen a comunidades pobres con el fin de convertir el terreno en cultivos para la producción de biocombustibles.

Hemos visto que los problemas ambientales y sociales causados por los biocombustibles son más grandes que lo que calculamos. Por eso debemos ser más cuidadosos
Stravros Dimas, comisario de Medio Ambiente de la UE

“Hemos visto que los problemas ambientales y sociales causados por los biocombustibles son más grandes que lo que calculamos. Por eso debemos ser más cuidadosos”, le dijo Dimas a la BBC.

“Debemos tener un criterio para establecer metas sustentables, incluidos los temas sociales y ambientales, debido a que existen algunos beneficios derivados de los biocombustibles”, añadió.

Dimas indicó que la UE introducirá un programa de certificación para combustibles de origen vegetal y prometió tomar medidas drásticas contra el uso de biodiésel derivado del aceite de palma, el cual está ocasionando la destrucción de las turberas en Indonesia.

Algunos analistas dudan que exista un aceite de palma “sustentable” debido a que cualquier tipo de este aceite utilizado como carburante simplemente aumenta la demanda por el producto en los mercados mundiales, que a su vez está dominado principalmente por las empresas de alimentos.

Expansión de EE.UU.

Dimas afirmó que era vital para las reglas de la UE prevenir la pérdida de biodiversidad, la cual describió como otro gran problema para el planeta junto al cambio climático.

Este lunes, la Royal Society -la Academia de Ciencias del Reino Unido- publicará un amplio informe sobre los biocombustibles.

Se espera que el informe haga un llamado a la UE para que sus directrices garanticen que todos los biocombustibles en Europa reduzcan genuinamente las emisiones de los gases que producen el efecto invernadero.

En Estados Unidos el gobierno aprobó una nueva ley energética que autoriza un importante aumento en la utilización de combustible derivado del maíz que, según algunos analistas, es inútil en el combate de las emisiones de dióxido de carbono.

La ley también prevé una inmensa expansión del combustible de plantas leñosas pero la tecnología para esto aún no ha sido probada.

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