La increíble migración de otoño de aves

La increíble migración de aves

Dentro de pocas semanas, una mañana cualquiera saldremos fuera de nuestros hogares, miraremos hacia el cielo y veremos una nube de cientos de miles de aves planear por los cielos panameños, en su mayoría en ruta hacia la Patagonia.

Es un espectáculo anual digno de observar, y que ha venido ocurriendo por miles de años. Nos debe hacer reflexionar acerca de lo maravillosa que es la naturaleza y sus integrantes. Igualmente, es necesario darnos cuenta que de nosotros, los seres humanos, depende que este increíble viaje de subsistencia siga ocurriendo.

El fenómeno de la migración de aves, es tan antiguo que se encuentra referencia en el Antiguo Testamento, también hay escritos de hace cinco mil años que nos indican que en Chipre se asociaba a la migración de aves con las fechas apropiadas para la siembra. Y es que la migración de aves es tan antigua como las estaciones. La reducción de alimento a raíz del invierno en el Hemisferio Norte hace que las aves busquen comida en el Hemisferio Sur, donde es verano. Aproximadamente unas 300 especies migran desde EE.UU., Canadá y México hacia el sur durante los meses de octubre y noviembre.

 Aves playeras de panama

Hay cuatro principales rutas del Norte hacia el Sur y de éstas, tres se juntan en Panamá. Volando tan bajo como al nivel del mar, o tan alto como a 10 mil metros de altura (patos y gansos). Podemos ver desde pequeñas aves como las Golondrinas (Swallows), Tyranos Tropicales (Kingbirds) y Reinitas (Warblers) a aves rapaces como los Halcones de Swainson, Gavilan Aludo, Gallinazos Cabeza Roja, Halcones Peregrinos, Aguilas Pescadoras y también Aves Playeras como; Chorlitos (Plover), Playeros Occidentales (Western Sandpiper), Playero Aliblanco (Willet) y Zarapito Trinador (Wimbrell) para mencionar unas cuantas. Estas aves vienen usando Panamá como puente aéreo, descanso y algunas incluso se aparean aquí.

De las 972 especies de aves registradas en Panamá, el 15% son aves migratorias comunes. En el año 2004 se contaron 3.1 millón de aves rapaces y en un solo día se registró desde la cima del Cerro Ancón, el paso de 640 mil rapaces, en su mayoría Gallinazos Cabeza Roja.

Es un espectáculo increíble; cómo estas magníficas rapaces buscan la cálida corriente que les permitirá planear durante la mayor parte de su viaje y de esa manera ahorrar energía. Asombroso cómo todas las aves saben exactamente hacia donde se dirigen sin una brújula o mapa y algunas recorren hasta 13 mil kilómetros de distancia.

Por estudios se sabe que las aves establecen rutas precisas que pueden depender del sol y las estrellas, cadenas montañosas, ríos, valles e inclusive detectar los campos magnéticos terrestres.

Es admirable las velocidades que pueden alcanzar las aves en sus migraciones, ya que se ha podido establecer que algunas especies pequeñas logran recorrer hasta cuatro mil kilómetros en cinco días.

Pero el viaje no es libre de peligros, ya que las aves se tienen que enfrentar a los estragos del clima y amenazas de otros animales o del hombre.

Durante la migración, algunas especies de aves no llegan hasta Suramérica y se hospedan en Panamá, éstas, dependiendo de su especie utilizan distintos hábitats como sus hogares temporales. Por ejemplo, las aves pequeñas como las reinitas y tyranos tropicales prefieren los bosques secundarios como los que encontramos aledaños al Canal: Clayton, Albrook, Parque Metropolitano, Gatún, San Lorenzo o Escobal, de ahí que estos bosques son importante factor para la exitosa continuidad de estas migraciones e inclusive de la supervivencia de estas aves.

Sin embargo, las Playeras necesitan de los humedales, que son áreas de tierra planas inundadas permanente o intermitentemente por agua dulce o salada (ciénagas, pantanos o esteros) y de manglares (eco sistema formado por árboles muy tolerantes a la sal). Se pueden apreciar muy fácilmente estas aves playeras desde Panamá Viejo en la marea baja.

Con el debido manejo y no destrucción de estos eco-sistemas haremos posible que estas aves logren su debido descanso en nuestro país, tal y como han venido haciendo a lo largo de los siglos.

Sin embargo, el paso de las aves por nuestro país no es sólo beneficioso para las aves, sino también para nosotros. Cientos de observadores de aves vienen todos los años en la época de migración de aves para aumentar sus registros. Como consecuencia, es una gran entrada de dinero para la industria turística y que beneficia a muchos en todo el país, inclusive en áreas rurales. Desde hoteles, a Tour Operadores, Guías, Transportistas y restaurantes. Es un mercado que ayuda al desarrollo sostenible y al micro empresario.

También es beneficioso para nosotros, ya que muchas de las aves se alimentan de grandes cantidades de insectos, reduciendo las poblaciones de los molestos mosquitos y moscas. Otras son comedoras de frutas y contribuyen a la dispersión de semillas y, por ende, plantan árboles y arbustos. Es un mutualismo o interacción biológica en la que todos nos beneficiamos.

Les exhorto a que todas los días de octubre y noviembre miren al cielo para que puedan apreciar el grandioso espectáculo que nos brinda la madre naturaleza y protejan el hábitat temporal de estas increíbles aves que todos los años hacen su viaje por Panamá.

Rina Stella Barba

Guía de Turismo y Licda. en Administración de Empresas.

Correo: rina_stella@yahoo.com

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