UNESCO ordena a Panamá a proteger el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá

UNESCO ordena a Panamá a proteger el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá

Burica Press – 16 de julio de 2011. El Comité del Patrimonio Mundial de la Organización de las Unidas Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en su última sesión de junio de 2011 ha solicitado al Estado de Panamá con la Decisión WHC-11/35.COM/7B del 7 de julio de 2011, a presentar para la evaluación del Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, todos los proyectos, estudios y propuestas relacionadas con las alternativas para futuros trabajos de la Cinta Costera, incluyendo las especificaciones técnicas del proyecto, así como las evaluaciones de impacto del patrimonio para su revisión antes de su aprobación.

La UNESCO en su decisión retoma las recomendaciones emanadas de la misión del Centro de Patrimonio Mundial/ ICOMOS y toma sus recomendaciones y pide al Estado Parte una serie de acciones de manejo, conservación y administración del bien, que incluye completar una política completa integral y apoyada legalmente para la propiedad; completar y aprobar el establecimiento del Centro Histórico como un distrito especial, y delimitar y definir los límites de la propiedad para su presentación al Centro del Patrimonio Mundial, y definir sus zonas de amortiguamiento incluyendo su marco regulador para su aprobación por el Comité del Patrimonio Mundial y poner en funcionamiento una sola autoridad de gestión responsable de la propiedad para asegurar la coordinación de las actividades en ambos componentes de la propiedad y el cumplimiento de las medidas reglamentarias.

Además le solicita completar la revisión del Plan de Emergencia presentado en el 2009, e identificar las medidas prioritarias para la implementación y aplicación adecuada de las mismas, incluidos los recursos necesarios.

UNESCO solicita suspensión de Cinta Costera Fase 3 por el Casco Antiguo

La UNESCO ha solicitado suspender la construcción de la Fase 3 del Proyecto Cinta Costera, “que potencialmente podría tener un impacto sobre el Valor Universal Excepcional del bien, y someter al Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, de conformidad con el párrafo 172 de las Directrices Operativas, las alternativas incluidas las especificaciones técnicas para el proyecto, así como evaluaciones de impacto en el patrimonio para su revisión antes de su aprobación”

En la última parte de la decisión, la UNESCO también pide al Estado Panameño a presentar al Centro del Patrimonio Mundial, en febrero de 2012, un informe actualizado sobre el estado de conservación de la propiedad y la aplicación de la anterior, para su examen por el Comité del Patrimonio Mundial en su 36ª reunión en 2012.

Casco Viejo de la ciudad de Panamá en 1860. Foto: Eadweard Muybridge; Fuente: Flickr.com/Yanilka Batista

La UNESCO decidió inscribir esta propiedad sobre la base de tres criterios culturales, teniendo en cuenta que Panamá fue el primer asentamiento europeo en la costa del Pacífico de las Américas, en 1519 y que conserva intacto el trazado de calles al estilo clásico español de calles y avenidas perpendiculares que forman manzanas homogéneamente cuadradas (damero), así como la arquitectura de sus edificios, en la que el estilo español se mezcla de forma insólita con el francés y el americano primigenio. En este histórico se localiza el Salón Bolívar, donde el Libertador Simón Bolívar trató infructuosamente de establecer un congreso continental multinacional en 1826.

De acuerdo a los criterios para definir Sitios de Patrimonio Mundial el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá es un un ejemplo sobresaliente de edificaciones o conjunto arquitectónico o paisaje que ilustra una etapa importante en la historia humana, que entre otras cosas resalta el valor universal excepcional.

Por su parte el Ministro de Obras Públicas (MOP), Federico Suárez, en representación del gobierno panameño, desmiente que la UNESCO haya ordenado la suspensión de la construcción del proyecto de Cinta Costera Fase III. Él indica que la UNESCO y “el Gobierno Nacional evaluarán y analizarán en conjunto los informes técnicos ambientales, sociales y patrimoniales existentes sobre cada una de las tres propuestas para la interconexión vial entre avenida Balboa y la avenida de Los Poetas” en la ciudad de Panamá.

El proyecto de Cinta Costera Fase III propuesta por el gobierno de Panamá ha unificado el rechazo de grupos de la sociedad civil panameña quienes argumentan que dicha propuesta de carreteras rodeando el Casco Viejo de la ciudad es inaceptable, porque destruye la naturaleza histórica y paisajística del Sitio de Patrimonio Mundial.

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VEA ADEMÁS

Decisión fina 35 COM 7B.130 adoptada

129. Sitio arqueológico de Panamá Viejo y distrito histórico de Panamá (Panamá) (C 790bis)

Decisión: 35 COM 7B.130

El Comité del Patrimonio Mundial,

Habiendo examinado el documento WHC-11/35.COM/7B,

Recordando la Decisión 34 COM 7B.113, aprobada en su 34 ª reunión (Brasilia, 2010),

Toma nota de los esfuerzos realizados por el Estado Parte para mejorar el estado de conservación de la propiedad, en particular en los aspectos referentes al sistema de gestión y la suspensión de la ejecución del proyecto Cinta Costera dentro de la propiedad;

También toma nota del compromiso del Estado Parte a presentar para la evaluación del Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, todos los proyectos, estudios y propuestas relacionadas con las alternativas para futuros trabajos de la Cinta Costera, incluyendo las especificaciones técnicas del proyecto, así como las evaluaciones de impacto del patrimonio para su revisión antes de su aprobación;

Toma nota además de los resultados de la misión de monitoreo reactiva conjunta del Centro del Patrimonio Mundial/ICOMOS y toma sus recomendaciones y pide al Estado Parte lo siguiente:

a) Completar una política completa integral y apoyada legalmente para la propiedad,

b) Completar y aprobar el establecimiento del Centro Histórico como un distrito especial, y delimitar y definir los límites de la propiedad para su presentación al Centro del Patrimonio Mundial, y definir sus zonas de amortiguamiento incluyendo su marco regulador para su aprobación por el Comité del Patrimonio Mundial,

c) Poner en funcionamiento una sola autoridad de gestión responsable de la propiedad para asegurar la coordinación de las actividades en ambos componentes de la propiedad y el cumplimiento de las medidas reglamentarias,

d) Completar la revisión del Plan de Emergencia presentado en 2009, identificar las medidas prioritarias para la implementación y un plan práctico para aplicación, incluidos los recursos necesarios,

e) Suspender la construcción de la Fase 3 del Proyecto Cinta Costera, que potencialmente podría tener un impacto sobre el Valor Universal Excepcional del bien, y someter al Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, de conformidad con el párrafo 172 de las Directrices Operativas, las alternativas incluidas las especificaciones técnicas para el proyecto, así como evaluaciones de impacto en el patrimonio para su revisión antes de su aprobación;

También pide al Estado Parte a presentar al Centro del Patrimonio Mundial, en febrero de 2012, un informe actualizado sobre el estado de conservación de la propiedad y la aplicación de la anterior, para su examen por el Comité del Patrimonio Mundial en su 36ª reunión en 2012.
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Traducción: Burica Press del documento original publicado en línea (Caso 129): http://whc.unesco.org/archive/2011/whc11-35com-20e.pdf

UNESCO exige estudios técnicos del plan de cinta costera en el Casco Viejo

Cinta costera fase III

Unesco no avala interconexión

La fase dos de la cinta costera se hizo a pesar de que el Comité de la Unesco pidió al Gobierno panameño detener la obra.

Delegación. Maruja Herrera, directora del Inac, y Federico Suárez, ministro del MOP, representaron al país ante la Unesco, en París. LA PRENSA/Mónica Palm

Mónica Palm
Enviada Especial

mpalm@prensa.com

La interconexión de las avenidas Balboa y de los Poetas –que es parte de la tercera fase de la cinta costera– no se desarrollará por el momento, a la espera de que un panel internacional de expertos analice las propuestas técnicas.

A eso se comprometieron el ministro de Obras Públicas, Federico Suárez, y la directora del Instituto Nacional de Cultura (Inac), Maruja Herrera, a cambio de que el Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) no incluyera al conjunto monumental del Casco Antiguo y Panamá Viejo en la lista de Patrimonio en Peligro.

“No se va a dar inicio (a la obra) hasta tener los estudios y haber cumplido con todos los parámetros para que Unesco esté satisfecha”, prometió ayer Suárez, en París, al término de la sesión en la que el Comité examinó la situación del conjunto monumental.

“Vamos a estar cruzándonos toda la información. Si hay que regresar (a París), regresamos. Estamos reactivando una relación con Unesco que se había perdido”, recalcó.

Suárez advirtió de que el contratista de la obra, la constructora de capital brasileño Norberto Odebrecht, está habilitada únicamente para desarrollar otros componentes del proyecto, que excluyen la vialidad, como rellenos “para hacer canchas deportivas, de esparcimiento social y ciclovías” en El Chorrillo y Barraza. También un rompeolas y el soterramiento de cables de alta tensión en avenida Balboa.

El peligro

El Comité de la Unesco estuvo a punto de incluir a Panamá en la lista en peligro, temerosa de que la nueva vialidad atentara contra el valor universal del sitio.

El primer jalón de orejas viene desde el año pasado, con la fase dos de la cinta costera, que no es otra cosa que el relleno en lo que antes era el muelle fiscal, contiguo al Mercado del Marisco y justo en las vías de acceso al Casco Antiguo.

“La fase dos se hizo a pesar de que el Comité pidió detener la obra. Se les pidieron los estudios de impacto y no los presentaron”, recordó Nuria Sanz, jefa de la Unidad de América Latina y el Caribe del Comité.

El último desencuentro lo constituyó un informe suscrito en abril de 2011 por Sanz e Isabel Rigol, asesora de Icomos Internacional (organismo asesor de Unesco en materia de conservación), en la que se pidió “detener” la tercera fase de la cinta costera y realizar estudios para medir el impacto de la obra en el Casco Antiguo.

Para preparar ese informe, Sanz y Rigol hicieron una visita de “monitoreo” al país, en octubre de 2010. “El Presidente (Ricardo Martinelli) nos atendió, nos dio tres horas de su tiempo y nos dijo que el plan era el túnel, y que se estudiaban otras alternativas”, recordó Sanz.

Desde entonces han solicitado los estudios del túnel. Hasta ahora solo han recibido uno técnico y otro socioeconómico que les fueron entregados personalmente en la capital francesa, el 9 de junio, por Suárez y Herrera.

Odebrecht tiene una “propuesta opcional”, que es una costanera –que en Unesco han denominado autopista de circunvalación de la península, Patrimonio Mundial de Panamá”–, pero sobre ese plan, el organismo solo ha recibido esquemas y dibujos.

“De eso no tenemos los estudios técnicos ni arqueológicos ni nada.. Según ellos, es sistemáticamente más barata, casi el doble”, dijo Sanz.

Hay una tercera opción, la de una “carretera marítima con puente”, pero con esta propuesta pasa como con la costanera: no hay un estudio; solo dibujos. Ahí se puede apreciar que la península del Casco quedaría “encapsulada” por el puente.

El ministro también habló en Unesco de una “cuarta alternativa”, que sería una especie de “combinación” de tramo marino con relleno. Sanz tampoco sabe mucho de eso.

El Comité no facilitó copias de los dibujos y Suárez prometió entregarlos, la próxima semana, a este diario.

compromiso adquirido

El Casco Antiguo-Panamá Viejo se salvó de entrar en la lista, por esta vez.

El Comité –que la víspera de la sesión tenía un proyecto de resolución para enlistar el conjunto monumental– cree ahora que Panamá tiene una buena disposición en proteger el valor del sitio, “y que no se va a avanzar en ningún proyecto de cinta costera tres hasta que no se sometan para análisis las propuestas técnicas, ambientales, sociológicas y antropológicas de cada una de las propuestas”, resumió Sanz.

También se solicitó delimitar la zona de amortiguamiento, con su respectiva reglamentación, así como tomar las acciones legales para acabar con los “casos pendientes”: PH Plaza Independencia y hotel Central, dos proyectos que se desarrollaron en desafío a las normas de restauración vigentes en la zona.

Igualmente se habló de establecer medidas que incentiven la rehabilitación del patrimonio, “y no la especulación”. Al respecto, la directora del Inac anunció que se expropiarán los inmuebles que están “en estado ruinoso y de abandono”.

“Ya se han puesto las multas correspondientes. Los dueños tienen que poner sus propiedades en valor”, advirtió Herrera.

El Comité otorgó plazo hasta febrero de 2012 para presentar un informe con los avances.

El organismo internacional pondrá todo esto en blanco y negro y emitirá una resolución, que será consensuada por los 21 países miembros del Comité –en presencia de la delegación panameña–, y que podría ser dada a conocer en agosto próximo.

‘Se atendió el clamor de un país’

Luego de la decisión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), las reacciones no se hicieron esperar por parte de los activistas del Casco Antiguo. Patrizia Pinzón, miembro de la Asociación de Vecinos y Amigos del Casco Antiguo, cree que la Unesco ha atendido el clamor de un país por la conservación de su historia. “Esperamos que el Gobierno recapacite y que realmente estudie cuál es la mejor opción de conexión entre la ciudad y Nuevo Amador, sin dañar el Casco Antiguo y sus 300 años de historia”, destacó.

Hildegard Vásquez, directora de la Fundación Calicanto, calificó la decisión como “positiva”, ya que brinda un período de gracia de seis meses para que las cosas se hagan mejor. Dijo que están dispuestos a apoyar al Gobierno con el fin de encontrar una solución técnica a la fase tres de la cinta costera, sin que afecte el Casco Antiguo. Fernando Díaz, miembro de la Alianza pro Ciudad, consideró prudente la decisión de la Unesco de solicitar la suspensión de la tercera fase de la cinta costera.

Dijo no comprender por qué se adjudicó un proyecto que ni el Gobierno tenía claro. Héctor Brands, del Movimiento Nueva Generación, señaló que la última palabra la tiene el Gobierno, ya que como país debemos tomar decisiones.

ohigginis arcia jaramillo aleida samaniego C.

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San Felipe, Ciudad de Panama es el área más antigua de la ciudad de Panamá, luego de Panamá Viejo. Esta localizada en una estratégica península. Su escenario natural es parte de la riqueza del área. Fue inscrito en la Lista de Sitios de Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1997.

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Cinta costera

Panamá acuerda aplazar vialidad en Casco Antiguo

Un panel de expertos analizará las propuestas que presente Panamá para interconectar las avenidas Balboa y de los Poetas.

HISTORIA. El Casco Antiguo estuvo a punto de ser incluido por la Unesco, en la lista de Patrimonio en Peligro. LA PRENSA/Archivo

Mónica Palm
Enviada Especial

mpalm@prensa.com

El Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) estuvo a punto de incluir al Casco Antiguo y Panamá Viejo en la lista de Patrimonio en Peligro.

Lo que salvó al conjunto monumental fue el compromiso del Gobierno panameño de que un panel de expertos analice las propuestas para interconectar las avenidas Balboa y de los Poetas.

“El Comité ha dicho que no se avance hasta que se hagan los estudios”, resumió Nuria Sanz, jefa de la sección de América Latina y el Caribe del Comité, que desde el domingo se reúne en París.

La situación del Casco Antiguo y Panamá Viejo fue analizada en la sesión de ayer. En la víspera se repartió un “proyecto de resolución” en el que se pedía su inclusión en la lista en peligro.

El proyecto fue modificado, ante la “buena disposición” de las autoridades panameñas de no hacer la interconexión vial sin someter a debate los estudios técnicos, ambientales, arqueológicos y socioeconómicos.

El ministro de Obras Públicas, Federico Suárez, que en las dos últimas semanas ha viajado dos veces a París para dar explicaciones de la fase tres de la cinta costera, dijo reconocer a Unesco como un ente asesor, y prometió que se le dará toda la información para que el organismo quede “satisfecho”.

No se ha definido cómo será la vialidad: si a través de un túnel, una costanera o un puente marino. Sanz dijo que solo cuentan con información sobre la primera opción, y que de las otras apenas conocen “dibujos”.

El día anterior se debatió la posibilidad de incluir Portobelo-San Lorenzo en la lista en peligro, pero esto se evitó con la promesa de tomar medidas que garanticen su valor patrimonial.

La primera vez que el Comité pidió detener la fase tres de la cinta, el presidente, Ricardo Martinelli, ignoró la recomendación y su gobierno entregó la orden de proceder a Norberto Odebrecht, contratista de la obra.

Industria panameña sigue contaminando

INDUSTRIAS EN LA MIRA POR DESECHOS

FISCALIZACIÓN

KEREM PÉREZ
kperez@prensa.com

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Desechos. Algunas industrias depositan los desechos en los ríos.LA PRENSA/C. Lemos

Los altos niveles de contaminación  en los afluentes y ríos del país, provocados por empresas o industrias, encienden las alertas de las autoridades y ambientalistas.

Hasta la fecha, las autoridades no han concluido con los procesos de análisis  de las 79 industrias y compañías a las que se les ha identificado por presentar irregularidades ambientales.

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) no revela cuáles son, pero detalla que la mayoría de las empresas se dedica a la construcción, el turismo, la energía, la elaboración de productos alimenticios y bebidas, las actividades agrícolas, la ganadería, la silvicultura, la explotación de minas de canteras, la manufactura o la pesca.

La Anam exige un Programa de Adecuación y Manejo

Ambiental (Pama), en el cual las compañías deben presentar un cronograma de actividades y adecuaciones que corrijan  los altos niveles contaminantes en sus desechos, que debía haber concluido en el año 2005.

De acuerdo con Jesús Grimaldo, jefe del departamento de adecuación y manejo ambiental de la Anam, a todas las industrias que ya operan se les exige un diagnóstico a través de una auditoría ambiental.

Esta se realiza por entes privados debidamente aprobados por la institución.

Cada auditoría refleja el tipo de desecho que es expulsado por la empresa, y cuál es la magnitud de su impacto al medio ambiente.

Hay todo tipo de contaminante, como el ruido, vibraciones, emisiones atmosféricas (dióxido de carbono), aguas y suelo.

A la contaminación que más se le presta atención es a la de los desechos depositados en fuentes fluviales (ríos, quebradas) mares, etc.) y alcantarillados.

No obstante, Grimaldo enfatiza que cada empresa tiene su particularidad, puede tener una de estas fallas o varias en su conjunto, dependiendo de su actividad.

“Si luego de la auditoría ambiental, la empresa registra niveles altamente contaminantes en sus desechos vertidos en aguas, se le exige establecer una planta de tratamiento para reducir estos niveles, y en el caso que no cumpla con la normativa, se le multa”, explica Grimaldo.

A cada empresa que ya cuenta con un Pama se le da seguimiento, para que no incurra nuevamente en irregularidades.

El funcionario aclara que toda empresa que elabore productos o tenga dentro de su actividad la utilización de agua requiere una planta de tratamiento. También debe presentar una caracterización de las aguas donde deposita sus desechos, a fin de verificar que la carga contaminante no esté por encima de los niveles máximos.

En este sentido, Juan Francisco Kiener, vicepresidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), explica que el sector industrial en los últimos años se ha inclinado con más intensidad a cuidar el medio ambiente.

Kiener señala que no sólo se les debe exigir a las industrias  el establecimiento de plantas de tratamiento, sino  también  un conjunto de medidas como la reducción en el uso de papel, la energía, y  el reciclaje.

El industrial asegura que ellos no son el único que sector que está cumpliendo con los parámetros establecidos por la Anam.

“La mayoría de las medidas (plantas de tratamiento de agua) son costosas para las compañías pequeñas, pero, a pesar de ello el sector está cumpliendo. Estas pueden oscilar entre 200 mil dólares y 5 millones de dólares, dependiendo del volumen de agua que utiliza y el tipo de actividad”, explica Kiener.

El Centro Nacional de Producción Más Limpia detalla en su página web que existe un total de 200 empresas que están cumpliendo las medidas, de estas  87 son del sector energía e industria y  53, agroindustrias.

Para José González Jaramillo, miembro de Oilwatch Panamá, es necesario que se lleve a cabo un programa de desarrollo territorial que incluya el uso de agua. “No hay coherencia entre las  políticas públicas y la  gestión ambiental”, afirma González Jaramillo.

El activista ambiental sostiene además que las autoridades no están exigiendo las normas establecidas por la Organización Mundial de la Salud, como es el caso de las construcciones.

Vallas del mal gusto y la contaminación

CONTAMINACIÓN VISUAL

‘Valla’ a la peste

Pedro Altamiranda
opinion@prensa.com

La peste de las vallas. Mal endémico panamensis. Por donde vayas: “Vallas”. O como dice el polvoriento bolero: “doquiera que tu vayas…” “Vallas”.

Panamá es la gran Salsipuedes del anuncio que brinca en un pie. A ambos lados de la calle o avenida te reciben estas cruces visuales al mejor estilo del final de Espartaco.

Sacas la cabeza y te estrellas con una seductora guial que te ofrece una fragancia, o con una cerveza con su medallón apantallador, o con celulares de todo tipo que casi quintuplican, seguros, aviones, bancos y más bancos… en fin una verdadera currumbamba de productos que incluso pueden ilustrar tus noches de pesadilla publicitaria.

Cada 100 metros (medida de atletismo vehicular) ¡chas! te recibe un muppie o si lo prefieres, esa lápida publicitaria de “doble cara” que hace de la ciudad un gran cementerio Amador, ah y luego te quiña el ojo una valla horizontal y más adelante una doble horizontal, y una vertical, como quien dice para variar el paisaje, y una unipolar o ¿bipolar? Y otra de dos caras y más allá otra como mona encaramada en lo alto de un esperpéntico edificio obra de nuestros “arquichuecos” o bien recostada sobre una de sus paredes laterales y como colofón otras sobre un paso elevado, que no paso porque de paso nadie utiliza.

Y de repente se cuela una pantalla de televisión gigantesca y otra, sin contar con la gran telaraña (la de el ladrón de Bagdag es niña de pecho) de cables y yucas con que nos regalan las flamantes compañías de electrificación y telefonía. Pero, qué veo, mansa creatividad, tres ciclistas arrastrando cada uno su flamante valla y camiones–vallas o vallatrocs.

¡Machín! ¡Qué quieres que te diga, pana…! Indigestión visual, que sólo se cura cuando el Gobierno (léase Alcaldía) le apriete las tuercas a los valleros y los haga recoger su chatarra disfrazada. Pero eso, espéralo sentado.

Así, podemos afirmar con contundencia que Panamá pare más vallas que un cui, que ya es decir, ¡ahhh! … y todas, toditas con sus correspondientes permisos de colocación criminal, autenticados, refrendados, autorizados y aupados, pero es que claro, te has olvidado que vivimos en un país donde al panameño, su habitante, le encanta el plátano, y más si es funcionario público. Sí, sí, una tajadita por aquí, otra tajada por acá o tajadón y … venga la valla.

No vaya–mos muy lejos y allí está la antigua Zona del Canal. Y para muestra un botón. Tenía dos cosas maravillosas, cableado subterráneo y cero publicidad contaminante. Ah, era hermoso pasearse y disfrutar de sus predios tanto como admirar el sitio de una dama donde la espalda se le convierte en media luna. Pero vino la “vallanitis” o “vallamanía” que es meterte una valla donde ya otra no cabía para bien de la Alcaldía.

En la famosa película de don Siegel La invasión de los usurpadores de cuerpos, unas semillas venidas de otro mundo suplantan a los humanos que se duermen, deshumanizándolos. Igual ocurrirá dentro de poco aquí, cuando a falta de espacio para incrustar otro de estos godzillas urbanos hagan surgir los hombres–vallas (como en los años 10), verdaderos emparedados humanos ambulantes.

Lo peor es que la noche tampoco nos da el reparador descanso a nuestras golpeadas retinas. Allí te apaña, como retortijón, el vallón.

La encementada cinta costera, desde donde el mar no se ve ni con lente de aumento todavía goza de una virginidad monasteril, pero no tardará en perderla. Cogemos apuestas.

Lo peor es que al alcalde Valla–rino se le resbala, como que tiene el gusto debajo del talón de Aquiles y al Municipio y su bonche de ineptos por igual, por lo que seguirán fluyendo los permisos. Pero qué más da si Bern acabó con la mejor vista de la pequeña pero hermosa bahía (ya no la podemos ni Ver–n), Colamarco con el Paseo Balboa, y los cuatro jinetes del Apocalípsis (B.B.S.M.) con la zonificación de la ciudad. Esto de las vallas, viéndolo bien, es chicha de piña.

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Las más asqueroas vallas dentro de todas las vallas asquerosas están las que atiborran a la Provincia de Colón.

Burica Press

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LOS CONTRATOS OCULTOS DE COLAMARCO Y ARROCHA

La ciudad capital sitiada por vallas

08-27-2009 | JULIO ALFARO
jalfaro@laestrella.com.pa

De un día para otro llenaron la vía hacia el Puento Centenario de vallas.  Para colmo esta área es parte del Parque Nacional Camino de Cruces.
De un día para otro llenaron la vía hacia el Puento Centenario de vallas. Para colmo esta área es parte del Parque Nacional Camino de Cruces. Foto: La Estrella de Panamá

La maniobra se dio con la política en plena efervescencia

Nacional PANAMÁ. La proliferación de vallas publicitarias en puentes peatonales, y algunas áreas de la vía del puente Centenario tiene su génesis en dos decretos emitidos por la Alcaldía de Panamá, con cuatro años de diferencia y numerosas implicaciones a su alrededor.

En el año 2005, se promulgó el Decreto 1018, que declaró “áreas libres de publicidad exterior” las zonas contiguas a las vías del acceso Este del puente Centenario. El tramo señalado comprende desde el entronque con la vía que conduce al relleno sanitario de Cerro Patacón al puente Centenario, y viceversa.

La disposición, firmada por el alcalde Juan Carlos Navarro, y la secretaria general de la Alcaldía, Norberta Tejada Cano, prohibía la instalación de estructuras publicitarias “en cualquiera de sus formas” en las áreas y tramos antes mencionados.

Este decreto, además, desarrollaba lo dispuesto en el Acuerdo Municipal 72, de 26 de junio de 2000 —adoptado siendo Navarro alcalde— en cuanto a regulación sobre instalación de estructuras publicitarias en el distrito de Panamá.

El pasado 28 de abril cambiaron abruptamente las reglas de este juego.

Por estar enfrascado en la campaña electoral, como compañero de fórmula presidencial de Balbina Herrera Araúz en el Partido Revolucionario Democrático (PRD), Juan Carlos Navarro pidió una licencia de su cargo, encargando al vicealcalde, Iván Arrocha Chevalier de la comuna capitalina.. y fue allí donde comenzó el verdadero cambio.

MODIFICACIÓN OCULTA

Cinco días antes de las elecciones presidenciales, Arrocha puso su firma en el Decreto 316, por el cual se derogó “en todas sus partes” la norma que Navarro había puesto en vigencia cuatro años antes.

No conforme con esto, Arrocha “agregó” algunas disposiciones, como parte del desarrollo del acuerdo de 26 de junio de 2000, admitiendo la instalación de este tipo de publicidad en servidumbres públicas, autopistas y corredores.

El alcalde encargado justificó además la derogatoria del Decreto 1018 en la necesidad de incorporar “más áreas para la explotación de la actividad de publicidad exterior”.

Añadió otras dos razones a su decisión; la primera, “descongestionar visualmente algunos sectores afectados” en la ciudad capital. La segunda, “incrementar los ingresos en concepto de impuestos”.

Otro detalle. El decreto de Arrocha sólo permite la instalación de estructuras publicitarias “tipo unipolar” (un gran anuncio sostenido por un poste que le proporciona soporte y altura) “a una distancia no menor de 500 metros entre una y otra estructura.

Un recorrido por el acceso Este del puente Centenario contradice claramente lo que expresa la disposición municipal.

Un último aspecto. Los dos decretos tienen un denominador común. La firma de Norberta Tejada Cano, secretaria general de la Alcaldía de Panamá hasta hace un par de meses. La ex funcionaria no respondió las llamadas que se le hicieron para hablar sobre el asunto.

REACCIONES

Luego de la denuncia publicada ayer por La Estrella , las reacciones ante la situación se multiplicaron.

El Ministerio de Obras Públicas (MOP) inició una serie de procesos legales contra las empresas que han incumplido con las leyes sobre instalación de vallas en áreas de servidumbre vial.

Por otro lado, la Alcaldía de Panamá, a través de la Dirección de Legal y Justicia está examinando el marco legal pertinente al Decreto 316. para determinar sus implicaciones.

No fue posible contactar al ex alcalde Iván Arrocha, pese a numerosos llamados que se le hicieron, e incluso, a personas que lo conocen.

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La contaminación que se ve


CÉSAR E. ESCOBAR VÁSQUEZ
cescobar@elsiglo.com

¿Cuándo se regulará el exceso de propaganda en las calles?

En ciudades latinoamericanas como Bogotá, Medellín, Santiago de Chile, Sao Paulo, recientemente, se ha prohibido el exceso de publicidad exterior, como vallas, carteles, pancartas, etc. y en otros países, han ido más lejos, como España, en donde existe una ley de protección ambiental que permite multar a las empresas que coloquen carteles que estropeen el paisaje y el entorno de un parque natural. Pero en Panamá poco es lo que se hace por evitar la contaminación visual. Con la llegada del proceso electoral, también ha proliferado la contaminación visual causada por este tipo de publicidad.

Solo hay que dar una vuelta por corregimientos como Bella Vista, San Francisco, Betania y Pueblo Nuevo para evidenciar la proliferación de este tipo de propaganda.

El arquitecto urbanista Álvaro Uribe, comentó que el problema de la contaminación visual se debe a la falta de educación que existe entre los panameños y que a pesar de que nuestro país se perfila como una de las ciudades modernas del continente, somos un poco provincianos en este tema, puesto que no le prestamos interés a nuestro entorno natural. Sin embargo, la publicidad en la calle no deja de ser una cuestión relativa, pues no existen áreas destinadas para tal fin. Pero, ¿realmente afecta al ser humano el exceso de publicidad? Según estudios científicos, el exceso de propagandas publicitarias afecta al ser humano, los mismos pueden provocar dolor de cabeza, estrés por saturación de colores y elementos o distracciones peligrosas para los conductores cuando desvían la atención para ver un cartel concreto en la carretera o sustracción de datos de interés cuando ocultan señalizaciones de tráfico o de tipo informativo. En septiembre de 2005 los alcaldes de Panamá, Arraiján y La Chorrera firmaron un acuerdo para evitar la contaminación visual sobre las autopistas, como una forma de evitar accidentes automovilísticos por causa de las vallas.

Otro de los efectos perjudiciales de estas vallas, es que ha proliferado su instalación en las barandas de los puentes peatonales, lo que ha sido aprovechado por delincuentes para cometer asaltos en estos lugares.

En el aspecto legal, la Alcaldía mantiene el acuerdo municipal No. 72 del 26 de junio, mediante el cual se encuentra reglamentado por los Decretos 1768 y 766, en el mismo se dictan normas sobre trámites, dimensiones y ciertas formalidades que deben llevar las vallas publicitarias para la obtención del permiso municipal.

En cuanto a cifras Fernando Arias, jefe de Publicidad Exterior de la Alcaldía, explicó que para el año 2008 se tramitaron 456 solicitudes para la ubicación de publicidad, de éstas se entregaron 327 permisos que cumplían con los requisitos y se rechazaron 129. También se practicaron 137 operativos donde se removieron 2,518 estructuras ilegales, se impusieron 242 citaciones a los propietarios de las vallas y de esta cifra 200 han sido sancionados con multas que van desde los 25 a 10 mil dólares.

Para el candidato independiente a la Alcaldía, Miguel Antonio Bernal, el problema de la contaminación visual, además de la contaminación auditiva, es grave. Comentó que la ciudad de Panamá requiere estar dotada de una personalidad propia y dentro de ella se deben buscar los mecanismos apropiados, previa consulta y previa educación ciudadana, para ponerle un alto a la dañina contaminación visual, comprometiéndose, a sí mismo a aplicar las normativas internacionales ya existentes en materia de anuncios publicitarios.

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Contaminación visual:
Una oportunidad para sentar un precedente

Al señor Procurador de la Administración.

Licenciado
Oscar Ceville
Procurador de la Administración

Estimado Licenciado Ceville:

Soy un padre de familia que cotidianamente lleva a su hija a la escuela, utilizando la autopista de acceso al puente Centenario. Me he ganado la vida trabajando en la profesión de biólogo y llevo 30 años dedicado a temas de educación ambiental y ecología, razones que me motivan a dirigirme a usted. De mis padres no recibí mayor herencia en dinero ni propiedades, pero sí legados invaluables que hicieron de la vida de ellos dos, de la mía – y espero que también de la de mis hijos –, una existencia bastante feliz y digna. Me refiero a valores como el respeto y el asombro ante la naturaleza.

Cada vez que hacemos ese viaje con mi hija desde Gamboa, transitamos por dos parques nacionales: el Soberanía y el Camino de Cruces. Y a pesar de ir en movilidad disfrutamos de la belleza natural ahí protegida. No es difícil observar sus cambios estaciónales, sean estos las impresionantes migraciones de rapaces en noviembre o de mariposas en agosto, o la floración simultanea de robles, guayacanes y nazarenos tras las primeras lluvias del año. Como sucede en pocas ciudades capitales, esos paisajes brindan calidad de vida a los miles de ciudadanos que transitamos diariamente. Además, y esto es muy importante señor Procurador, son una referencia: nos enseñan por comparación, cómo es una carretera libre de contaminación visual.

Un acertado decreto municipal del año 2005 declaró esta autopista libre de publicidad externa. En una ciudad tan maltratada por la contaminación visual como la nuestra, ese decreto fue una demostración lo que somos capaces de hacer, cuando queremos y cuando hay voluntad política.

Pero ahora el decreto municipal No. 316 del 28 de abril del 2009 ha derogado al anterior e inmediatamente ha autorizado la instalación de vallas unipolares cada 500 metros , negándonos a todos el derecho a una autopista –¡La única en todo el país!– sin contaminación visual. Son casi 80 enormes vallas de tipo unipolar (16×32 pies) las que esperan poder levantar.

No hay que ser abogado, señor Procurador, para escarbar un poco este asunto -comprobar fechas, aprobaciones, beneficiarios…-, y encontrar anomalías e ilegalidades escandalosas. Solo por eso habría que retirar esas vallas inmediatamente y derogar el decreto de marras. Pero ahí estamos, considerando aun si procede o no procede tolerar esa falta de respeto a todos, incluyendo a la ecología…

Como sabemos, señor Procurador, conseguir este acto de justicia que sentará un precedente en el país, solo se logrará si primero, en el marco de la demanda interpuesta contra el decreto en la Corte Suprema de Justicia, la Procuraduría de la Administración a su cargo da una opinión favorable ante la Alcaldía.

Por respeto a nuestros hijos, que merecen poder creer que en el país hay gente honesta, por respeto a nuestras leyes y a nuestras áreas protegidas, como ciudadano y con la debida consideración señor Procurador, yo lo emplazo a usted a no demorar más y dar pronto una opinión favorable a la revocación del decreto municipal No. 316.

Atentamente,

Jorge Luis Ventocilla
8-424-791
ventocilla.jorge@gmail.com
Septiembre 2009

09.09.2009

Ciudad de Panamá y la pesadilla del cemento!

EL MALCONTENTO

La pesadilla de cemento

Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com

Algún día será convocado el Tribunal Internacional del Buen Gusto y los Espacios Amigables y allá, como en tiempos de brujas e iluminados, serán quemados a fuego lento –esta es una figura metafórica– los constructores y arquitectos que han convertido la ciudad de Panamá en el museo del sinsentido, la estética antiestética y el espacio privado.

No solo se ha construido de manera compulsiva, ilegal y de espaldas a un proyecto de capital que podría haber convertido a Panamá en un ejemplo en Latinoamérica, sino que no hay dos edificios que combinen, los arquitectos tienen un problema al rematar las torres y optan por ponerle cofia o copete a cuál más horripilante, y los constructores, obsesionados por el beneficio por metro cuadrado nos han convertido en la ciudad hito de la falocracia: todo hacia arriba a ver quién la tiene más… ¿alta?

Sortear todo este enjambre de torres es todo un mérito si se va a pie y encontrar espacios públicos donde sentarse a tomar el fresco –rodeado por 15 edificios de 30 plantas– o departir con vecinos o amigos es casi heroico. La ciudadanía se ha acostumbrado a este paisaje, y los anuncios de radio y televisión le insisten en que esto es “desarrollo”, “modernidad”, “como en Dubai…”.

La necesidad de espacios públicos es tan evidente que las panameñas y panameños se han lanzado a la llamada cinta costera a caminar, hacer ejercicio o festejar con cualquier excusa. El sitio no es agradable… se camina entre una vía de varios carriles con polución y ruido y una Bahía aún contaminada con algunos trocitos verdes salpicando el decorado. Pero la gente necesita de espacios públicos en una ciudad tomada por el cemento, los puentes, los elevados en medio del caos, los camiones de las constructoras y locales de lujo que se creen con el derecho de considerar la vía pública como su estacionamiento privado.

Toca una reflexión. El domingo, en este periódico, el urbanista Arturo Samper ponía los puntos sobre las íes y llamaba a los adefesios urbanísticos como lo que son: “fallas” que repiten los errores que otros países ahora están revirtiendo.

Hemos escuchado de muchos de nuestros políticos que el anhelo es ser primer mundo pero parece que cuando viajan no miran (o debe ser que en los hoteles de cinco estrellas en los que se alojan no se percibe la realidad). En muchos de esos lugares, y en muchas de las capitales de Latinoamérica, ya no se ven torres de cables eléctricos en la ciudad, el ordenamiento urbano se cumple, no hay casi ningún elevado que afee la ciudad y empeore la calidad de vida de sus ciudadanos, se está apostando por el transporte público e incluso por la peatonalización de las áreas céntricas y los parques son las nuevas catedrales de nuestra era.

He hecho referencia a las palabras de Samper porque, a veces, se hace más caso al experto extranjero que a las voces locales. La Alianza Pro Ciudad y otras organizaciones de la sociedad civil lanzan permanentes alarmas sobre los desastres urbanísticos que se han cometido y se van a seguir cometiendo en la capital. El fin de Bellavista, la muerte inducida de San Francisco, el complejo entramado de San Miguelito, los atentados contra el Patrimonio en San Felipe o en Panamá La Vieja… todo se ha dicho y todo se ha ignorado.

El nuevo Gobierno no va por un camino diferente al terrible derrotero que tomó el anterior. La continuación de la cinta costera hasta Casco Viejo es tan peligrosa como tratar de abrir una guayaba con un martillo sin hacer estragos; el metro es un proyecto tan fastuoso como inviable –el famoso ejemplo de Santo Domingo es para reírse con un par de líneas que no sirven para mejorar la vida de los ciudadanos sino para “sentirse” primermundista–, y en Vía Argentina, antes de ordenar el caos vehicular actual se plantea una obra innecesaria y pedante al servicio del ego del arquitecto del reino, financiada con el Prodec.

Es hora de que los ciudadanos nos paremos ante estos despropósitos. La ciudad que construimos es la que nos devuelve violencia, estridencia y malestar… La ciudad que podemos construir aún debe ser a escala humana, respetuosa con el concepto de lo público, sin más rellenos ni pegotes, sin más torres que solo sirven para lavar plata o para enriquecer a unos pocos. Es hora de parar la locura del cemento antes de que nos parezcamos al monstruo que comenzamos a ser.

Cinta costera es una falla urbanística

ENTREVISTA

Un urbanismo lleno de fallas

Un consultor del BID da una mirada al desarrollo urbano del distrito capital. Cuestiona algunos proyectos públicos.

PROYECCIÓN. Arturo Samper diseñó el primer ‘Plan de espacio público’ de Bogotá, Colombia. CORTESÍA/Arturo Samper
Perfil
TRAYECTORIA.

Arquitecto, diseñador y planificador urbano. Arturo Samper obtuvo su título de arquitecto en la Universidad de los Andes, en Bogotá.

Adquirió una maestría en planeación urbana y una maestría en arquitectura con especialización en diseño urbano de la Universidad de Pennsylvania en Philadelphia.

Desde 2006 asesora al Gobierno panameño en materia de urbanismo y en el programa nacional de administración de tierras.

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

Arturo Samper, un colombiano naturalizado canadiense, ha asesorado a las autoridades gubernamentales panameñas en materia de urbanismo en los últimos tres años, como consultor del Banco Interamericano de Desarrollo.

Desde Estados Unidos nos ofrece, por correo electrónico, sus perspectivas de la ciudad de Panamá, en las que considera la cinta costera como una falla urbanística, los buses articulados como una mejor opción de transporte para la ciudad capital –en vez del metro– y aboga por una transformación del Ministerio de Vivienda. La propuesta está en la Asamblea Nacional.

La ciudad de Panamá ha experimentado un desarrollo urbano en los últimos años. Se han dado cambios de zonificación que la ciudadanía ha salido a cuestionar. ¿Qué piensa usted de todo esto?

Según datos de la Junta de Planificación de Panamá, parecería que son muy pocos los cambios de zonificación que esta ha aprobado desde que se constituyó en 2006.

Por lo tanto, muchos de los grandes edificios que hoy se ven, están sobre propiedades que ya tenían un uso del suelo y densidad.

Lo que sí es claro, sin embargo, es que el código de zonificación que se aplica es vetusto. Fue concebido en una época en la que “alta densidad” era lo que reflejaba una edificación de 12 pisos (Vía Argentina, Vía Brasil, por ejemplo) y no las torres de 60 pisos de hoy.

Por esto, lo que la ciudad de Panamá necesita es un nuevo código de zonificación.

Según su experiencia internacional, ¿cuáles son las fallas en cuanto a diseño urbano de la ciudad de Panamá?

Personalmente veo la cinta costera como una falla, pues cuando la mayoría de las ciudades del mundo están desmontando sus autopistas del borde del mar para reclamar el espacio exclusivamente para el peatón, Panamá está instalándola.

También veo las concesiones de playa y/o fondo de mar como una gran falla, pues representan la toma del espacio y patrimonio colectivo para el beneficio directo de unos pocos, es decir, los que pueden pagar.

Me disculparán algunos, pero siempre he visto el hotel Miramar más bien como el “Mírame” o el “Solo yo miro”.

La ciudad de Panamá (Arraiján y San Miguelito incluidas) lo que tiene es un potencial impresionante: tres aeropuertos, las instalaciones de las antiguas bases, el Canal, los parques Metropolitano y Soberanía, los conjuntos históricos, Ancón, los corredores turísticos de Amador, y su geografía. Estos son hitos a partir de los cuales se puede construir o reconstruir una ciudad de impresionante valor urbanístico. El reto, para mí, está en tres frentes: primero, en estructurar operaciones urbanas y rurales de escala (en vez de ir predio a predio), analizando en cada caso la manera en que los promotores asuman muchos más costos sociales y de infraestructura que los que actualmente asumen.

¿Qué cosas se pueden rescatar del urbanismo panameño?

La ciudad de Panamá tiene su propia historia y carácter, y es sobre ellas que se debe construir. Vea los ejemplos de La Exposición, o los barrios de los años 50, ó los conjuntos de la antigua Zona del Canal. Con estos ejemplos basta para tomar referencias y darles continuidad sobre el espacio urbano, el medio ambiente y la arquitectura. Una calle, como la Vía Argentina o la Vía Brasil, es motivo de orgullo en cualquier ciudad del mundo. Desafortunadamente, muchos de los proyectos de hoy están orientados al mercado de consumo externo. Por eso, hay que buscar promotores, proyectos y proyectistas que piensen más en el mercado interno.

¿Qué piensa sobre las políticas de ordenamiento territorial de Panamá?

Las políticas de ordenamiento territorial de Panamá están muy bien expresadas en diversas leyes, entre las que se destacan la Ley 21 de 1997, la Ley General del Ambiente (Ley 41 de 1998), la Ley de Cuencas (Ley 44 de 2002), la Ley 6 de 2006, la Ley 44 de 2006, y los decretos ejecutivos 283 de 2006, 209 de 2006 y 23 de 2007, entre otros.

En su conjunto, bien podría decirse que estos documentos cubren las principales áreas de actuación de los distintos actores, a través de cuya acción se transforma y por consiguiente se ordena o reordena el territorio.

Por esto, creo que el reto hacia el futuro está más en el marco institucional para el ordenamiento territorial, que en las políticas que definen el tema.

¿Cuáles son las nuevas tendencias en materia urbanística para construir una ciudad más justa?

La principal respuesta a esta compleja pregunta está en el artículo 3 de la Ley 6 de 2006, que señala que el desarrollo territorial se hará garantizando la propiedad privada, pero también haciendo cumplir la función social y ecológica de esta. Debe prevalecer del interés general sobre el particular, así como el reparto equitativo de cargas y beneficios.

Añadiría que entre los asuntos más urgentes está poner en marcha un programa sólido de formación humana en estos temas del desarrollo, con el fin de lograr ordenamiento e institucionalidad para la gestión territorial.

Hay que controlar las operaciones liberales en el mercado de las tierras y en el inmobiliario para permitir un desarrollo más equitativo, y esto solo se logrará con la formación de mentes jóvenes en estos temas.

Tiemblan las torres ilegales de San Francisco

futuro incierto para condominios en construcción

Mivi se burló de zonificación en San Francisco

Los edificios en construcción en el corregimiento de San Francisco están bajo la lupa, luego de que la Corte Suprema calificara una norma que dictó Balbina Herrera en el 2005, cuando era ministra de Vivienda, como ilegal.

La Resolución No. 235-2005 del Mivi eliminó las restricciones a la altura de las edificaciones y el 35% de espacio requerido para áreas verdes.

De esta medida se aprovecharon varios promotores, que levantaron rascacielos en fincas donde antes solo se permitían edificios de 15 pisos. El equipo legal del ministro Carlos Duboy evalúa el alcance del fallo de la Corte.

fallo reivindica a vecinos por cambio inconsulto de zonificaciones

La Corte pone a temblar las torres de San Francisco

La Sala III anuló una decisión de Balbina Herrera, que dejó ‘al arbitrio’ de los promotores la altura de los edificios.

DESAFÍO. En la Vía Cincuentenario, hay varios rascacielos. La norma dice que la altura permitida es de hasta 15 pisos, incluyendo los de estacionamientos. LA PRENSA/Noriel Gutiérrez

Mónica Palm
mpalm@prensa.com

Un fallo de la Corte Suprema de Justicia acaba de poner en jaque a varios condominios en construcción en San Francisco.

Hace una semana, los magistrados de la Sala III, Víctor Benavides (ponente), Jacinto Cárdenas (suplente de Winston Spadafora) e Hipólito Gill (suplente de Adán Arjona), declararon nula por ilegal una decisión del Ministerio de Vivienda (Mivi) que modificó los parámetros a las normas de zonificación y eliminó el 35% requerido para áreas verdes en el mencionado corregimiento.

Hasta entonces, la altura para las fincas con zonificación de uso de suelo RM (residencial de mediana densidad) y RM1 (residencial de alta densidad) era de hasta seis y 15 plantas, respectivamente, incluyendo las losas de estacionamientos.

Esas condiciones fueron establecidas en la Resolución No. 112 de 2003, que firmó el entonces ministro de Vivienda, Miguel Batista. Del mismo modo, se establecieron límites a la altura de las zonificaciones MCU1, MCU2 y MCU3 (mixto comercial urbano de baja, mediana y alta densidad), dependiendo de la línea de construcción.

El ordenamiento fue aplicado en todo el territorio de San Francisco, exceptuando los sectores de Boca La Caja y San Sebastián.

Pero estas limitaciones no durarían mucho tiempo.

De un plumazo

El 31 de agosto de 2005, apenas un año después de haber sido designada ministra de Vivienda, Balbina Herrera dictó la Resolución No. 235-2005, que eliminó casi todas las restricciones contenidas en la resolución de 2003.

De un plumazo y sin consultar, Herrera decidió que la altura de las edificaciones sería determinada “según la densidad” de cada finca.

Así, donde antes solo se permitía un edificio de 15 altos, de pronto se alzó una torre de hasta 60 pisos. La altura quedó “al arbitrio” de los promotores.

La decisión de Herrera tuvo mayor alcance en la Vía Cincuentenario, donde casi todos las fincas son RM1. A lo largo de ese tramo, actualmente se levantan siete rascacielos: Moon Tower, Sorrento del Mar, Vision, Puntarenas, Icon (ya casi listo), Bahía del Golf y Náutica.

Una medida inconsulta

Semejante permisividad no fue del agrado de los vecinos.

Organizados en la Asociación de Residentes de la Urbanización Altos del Golf, Loma Alegre y áreas aledañas, el grupo presentó una demanda de nulidad en contra de la Resolución No. 235, que fue admitida por la Sala III el 28 de mayo de 2008.

Los quejosos alegan que la actuación de Herrera violó la Ley 6 de 2002 (“Ley de Transparencia”), ya que jamás convocó a un foro público para consultar a los afectados. El criterio fue compartido por la Procuraduría de la Administración, que también pidió anular el acto. En su fallo, la Sala III consideró que hubo “irregularidades” en las actuaciones de las autoridades del Mivi.

El abogado de los residentes opinó que todo proyecto que se encuentre en movimiento de tierra, colocación de pilotes, fundaciones o construcción de losas de estacionamiento, tendrá que ajustarse a las limitaciones contenidas en la resolución de 2003.

No quedó claro qué pasará con los edificios que ya van por el piso 16 o por encima de éste.

El ministro de vivienda actual, Carlos Duboy, informó que los proyectos en construcción serán revisados, “para ver si cumplen con las normas vigentes”.

Los retos del urbanismo

Los retos del urbanismo

RODRIGO MEJÍA-ANDRIÓN
economia@prensa.com

OPINIÓN

Si queremos dar un vuelco al caos panameño tenemos que enfrentar el reto desde otra trinchera, la actual quedó desbordada por el tiempo e inacción. En 1958 surge el Instituto de Vivienda y Urbanismo como entidad autónoma bien estructurada. Su primer director, ingeniero Norberto Navarro, realizó una fecunda labor en vivienda, apoyado en la planificación que manejaba el arquitecto urbanista Jorge R. Riba, actual presidente de Alianza Pro Ciudad. Allí nacieron estupendas fórmulas para construcción de casas por las propias familias, bajo la dirección de capataces y arquitectos.

También se construyeron edificios de tres y cuatro altos, tanto en Curundú, Calidonia y San Miguelito, gran acierto aplaudido por la Sociedad Interamericana de Planificación, por insertar a los más pobres en pleno centro de actividad, cercanos a escuelas y empleos.

El Instituto de Vivienda y Urbanismo produjo intensos estudios con arquitectos, ingenieros, urbanistas, abogados, sociólogos, antropólogos y geógrafos, creando planes maestros para sectores del distrito y poblaciones del interior, e impulsó la especialización de sus colaboradores con postgrados y maestrías tan necesarias en el país.

La dictadura construye edificios de tantos pisos que requieren ascensores, los que no tardan en fallar por falta de mantenimiento. Incrementa la exagerada construcción de miles de casitas iguales, en barriadas sin límites ni adecuada infraestructura, faltas de escuelas, parques, calles apropiadas, aceras, centros de salud, guarderías, permitiendo a la vez invasiones descontroladas, aupadas por políticos.

No se hacen ciudades, solo suburbios. Con este concepto de “viviendismo”, peligrosísima moda que envilece a las ciudades, nace el Ministerio de Vivienda (Mivi), donde dirigen profesionales de toda clase de disciplinas, aun los más alejados del tema. Una muestra de desatinos fue el ministerio de Sánchez Cárdenas, quien quitó tres mil doscientos metros al único parque de Punta Paitilla y alrededores para pasarlo al Club Unión. Como corolario desmanteló la Dirección de Desarrollo Urbano, excelente grupo de especialistas formado por los ministros anteriores: Raúl E. Figueroa, Guillermo Quijano y Laurencio Guardia, quienes siguieron la dirección correcta.

La gestión consecuente de estos ministros buscó la contratación de un consorcio internacional para preparar el Plan Metropolitano de Desarrollo del Atlántico y el Pacífico, que costó millones y no se ha seguido por ineficacia del Mivi, perdiendo así, además de los cinco millones invertidos, 10 años de estos tiempos de increíble actividad constructora, sin revisión de normas, sin estudios de zonificación por barrios o sectores, dejando que promotores de toda clase y condición presentaran abusivos proyectos, prontamente aprobados por directrices del Ejecutivo de que toda construcción es progreso, falacia que hoy todos pagamos.

Urge volver al amparo de una Autoridad de Planificación, integrando actividades hoy disgregadas en varias entidades no coordinadas, única fórmula de lograr una ciudad competitiva, que vuelva a atraer a extranjeros que hoy se declaran estafados por promotores y autoridades. Nunca antes hubo tanto irrespeto a la urbe, tanto desacierto de las autoridades municipales, tanto reglamento obsoleto que el Mivi no renueva y que causa tanto daño.

Añoro la época del Instituto de Vivienda y Urbanismo y sus normas. Otra ciudad tendríamos si aún existiera. Tengo esperanzas en el nuevo gobierno, que comprende que no podemos seguir montados en un caballo de tres patas. Debemos cambiar de montura, nos urge. Me conforta que Carlos Duboi anunciara la creación de un Vice Ministerio de Planificación en el Mivi. Excelente inicio.

El autor es arquitecto

Ciudad de Panamá un dechado de corrrupción y mal gusto urbanístico

Las autoridades guardan silencio

Caos urbanístico

En la ciudad de Panamá, las violaciones a las normas de construcción son el resultado de los cinco años de Jaime Salas como ingeniero municipal.

INFRACCIÓN. La construcción de un hotel, en calle 49, Bella Vista, se ha tomado el espacio público, lo que impide el libre y seguro tránsito. Esta acción viola un Acuerdo Municipal de 2006, cuyo cumplimiento debe ser vigilado por el Ingeniero Municipal. LA PRENSA/Carlos Lemos

Mónica Palm
UNIDAD DE INVESTIGACIÓN

mpalm@prensa.com

La ciudad de Panamá es un caos urbanístico, una mezcla –a partes iguales– de cemento y violaciones a las disposiciones que regulan las obras de construcción y los espacios públicos, en un sector que mueve millones de dólares en inversiones.

Los responsables directos de semejante anarquía son el alcalde Juan Carlos Navarro y el ingeniero municipal Jaime Salas.

El poderío de este último se puede cuantificar en los 18 mil permisos de construcción que –según sus propios cálculos– ha expedido como ingeniero municipal.

“Estamos hablando de 3 mil 500 millones de dólares de inversión que pasaron por esta dirección durante estos cuatro años y medio que tenemos”, señaló.

Este diario tiene semanas de investigar las violaciones en materia de desarrollo urbano, sin respuesta de las autoridades municipales.

Jaime Salas da la cara por una ciudad donde se multiplican las obras de construcción que violan abiertamente las leyes de desarrollo urbanístico

Una ciudad depredada

En la capital no se construye, demuele u ocupa nada si el Ingeniero Municipal no otorga un permiso. He aquí el resultado de cinco años de gestión.

Plaza Independencia. Se permitió la construcción, pese a que su promotor agregó pisos y destruyó fachadas y patios internos, lo que está prohibido por ley.1208208
Puente vehicular Sobre el río Matasnillo. Es un proyecto de los dueños del Multicentro, para conectar el ‘mall’ con una pequeña calle en Marbella.

TEXTO: Mónica Palm
FOTOS: CARLOS LEMOS

panorama@prensa.com

El sitio web de la Alcaldía de Panamá, en el link correspondiente a Ingeniería Municipal, dice que “impulsa y fortalece el ordenamiento del desarrollo urbanístico y la infraestructura municipal, mediante el control y aplicación de las normas de Desarrollo Urbano”.

Pero un vistazo por las calles de la ciudad muestra que, en la práctica, sucede otra cosa. Un recorrido da ejemplo del caos.

Por todas partes hay incumplimiento de las normas de construcción. Violaciones que se repiten una y otra vez. Si se hiciera un balance de nuestra realidad urbana, ¿cómo se habría de valorar el desempeño de Jaime Salas, ingeniero municipal por los últimos cinco años? ¿Cuál sería su legado, a 34 días de dejar la jefatura de la Dirección de Obras y Construcciones Municipales?

Las Torres de Babel

A lo largo de Avenida Balboa y Punta Pacífica se construyen las torres más altas de Latinoamérica. La mayoría tiene un volumen que sobrepasa la línea de construcción o invade el espacio público, incumpliendo todas las disposiciones relacionadas con el libre y seguro tránsito peatonal por las aceras.

El Acuerdo Municipal 148 de 2006 obliga a los constructores a colocar vallas perimetrales, e instalar redes de retención de escombros, mallas de protección y cobertizos sobre las aceras, “para garantizar la libre y segura circulación de los peatones”. Eso no lo saben, por ejemplo, en el proyecto hotel Emperador en Bella Vista, calle 49, donde no se tomaron estas medidas; más bien, lo contrario: en la entrada montaron una puerta cochera que invade por completo el espacio público.

El mismo acuerdo dispone que las aceras solo pueden utilizarse “temporalmente” para cargar y descargar materiales, “guardando un espacio que no ocupe más de 1.20 metro lineal del largo de la acera por el 40% de su ancho”. Y si no hay acera, toda la carga y descarga deberá realizarse dentro de la propiedad. No obstante, en un lugar tan a la vista de las autoridades como Obarrio, este diario constató que una obra que se levanta en la cuadra lateral al Parque Harry Strunz, se ha apropiado de parte de él para colocar ahí sus materiales.

Se supone que todo esto lo debe vigilar la Dirección de Obras y Construcciones Municipales. Los infractores se exponen a multas que van de 50 dólares a 100 mil dólares, y no podrán reanudar la obra hasta pagar y rectificar. Las multas las impone el Ingeniero Municipal.

Salas no precisó a cuánto asciende lo recaudado durante su gestión, que empezó el 2 de septiembre de 2004. Aunque le prometió a este diario que haría llegar la cifra Eso nunca sucedió.

Un puente brillante

¿Otro legado de Salas? Una servidumbre privada, encima de un río.

Luna Brillante, S.A., operadora del Multicentro, construye un puente vehicular sobre la desembocadura del río Matasnillo para unir así el boulevard Elhayek (a un costado del centro comercial y del hotel Decápolis) con una pequeña calle sin salida, denominada Barreduela A, en Marbella.

Se trata de la misma empresa que, en el año 2003, intentó construir una rampa de acceso al Multicentro, hasta que un fallo de la Corte Suprema frustró sus planes.

La construcción del puente se da sobre fincas que pertenecen a Luna Brillante. En Barreduela A –originalmente, un conjunto de apenas 11 casas y un edificio de 12 apartamentos– la empresa compró varios dúplex que ya demolió. Ahí levantó los pilotes del puente.

Los vecinos alegan que la calle es muy estrecha, con solo dos paños y una función “muy local”. Esa callecita será ahora una de las entradas al hotel y al mall. No es difícil imaginar el congestionamiento vehicular que se avecina.

Patrimonio en peligro

De los desafíos a las normas de urbanismo no se salva ni el Casco Antiguo, desde 1997 declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

En el ocaso de su gestión, Ingeniería Municipal ha permitido que se reanuden las obras de un edificio de seis pisos en San Felipe, a pesar de que la norma dice que en ese sector no pueden haber inmuebles de más de cuatro pisos.

Salas, incluso, ignoró la petición de la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico, que el 3 de abril de 2009 solicitó la paralización “indefinida” de las obras, al comprobar que lo que se hacía en campo no se parecía en nada a lo aprobado en planos.

Pero Salas tiene otro criterio. “Lo que está en el plano es lo que ellos tienen construido”, dijo recientemente en una entrevista.

Le sobran las advertencias de la posible falsificación de esos planos. Incluso, hay una denuncia penal en curso abierta en el Ministerio Público.

Pero como la denuncia la puso una asociación sin fines de lucro (Icomos Panamá) y no Patrimonio Histórico, Salas le quita validez.

“Ellos no son parte del proceso… Han presentado una querella en el Ministerio Público, que no sé de qué es”, dijo con desprecio.

La Asociación de Vecinos y Amigos del Casco Antiguo (en formación) advirtió que si persisten las anomalías en el Casco Antiguo, se corre el riesgo de perder la calificación de Patrimonio Histórico de la Humanidad, con su consecuente impacto económico, ya que el barrio representa el segundo destino turístico de Panamá.

Vecina, ¿me pasa el taladro?

Otro resultado de la gestión de Salas: los permisos de ocupación. Entre 2008 y lo que va de 2009, Acodeco recibió 13 quejas de consumidores contra proyectos “que tienen permisos municipales de construcción y no cumplen con los estándares de construcción”.

Diana de la Guardia dice ser una de esas capitalinas que son víctimas de la irresponsabilidad de Jaime Salas.

Como Ingeniero Municipal, otorgó permiso de ocupación –desde julio de 2008– a un condominio frente al mar denominado Ocean One, en Costa del Este. Más de 10 meses después, el edificio no está terminado, según de la Guardia, residente del edificio de 75 apartamentos, aunque solo 28 están ocupados.

De la Guardia convive con electricistas, plomeros y desechos de la construcción, que alegremente almacenan en los lobbys y estacionamientos. No se sabe si algún día terminarán. Lo que más le molesta es que aunque no ha terminado su trabajo, el constructor del edificio ya cobró, puesto que el banco le desembolsó el 100% del monto de la hipoteca.

“Jaime Salas no mide el daño y las consecuencias que tiene el otorgar los permisos de ocupación cuando el apartamento no está listo”, se quejó.

Salas, en su defensa, señaló que el Acuerdo Municipal 116 de 1996 le faculta para otorgar permisos de ocupación “parciales” o cuando el inmueble se encuentre sin terminar “en lo que respecta a acabados”. Lo que no dice es que ese mismo acuerdo, en su artículo 60, excluye los “inmuebles incorporados o por incorporarse al régimen de Propiedad Horizontal”.

Adolfo Linares, presidente de la Cámara de Comercio y también residente en un edificio a medias, pero con permiso de ocupación, consideró que Salas está violando la ley “total, abierta y vulgarmente… Inclusive, es confeso”.

“Él solo puede hacer lo que la ley le permite, y el artículo 60 del Acuerdo 116 es claro al respecto”, acotó.

El promotor del P.H. Ocean One es Saúl Faska, de F&F Properties. Esta misma empresa es la responsable del Star Bay, cuya construcción está vinculada al derrumbe de una acera en Avenida Balboa, y del Porto Fino, en San Francisco, donde recientemente explotó un ducto de gas en el interior de un apartamento.

Cuando este diario le preguntó por Salas, Faska dijo tener muy buena opinión de la gestión de éste como Ingeniero Municipal.

¿Por qué el gremio constructor lo protege? ¿Qué responsabilidad le cabe al alcalde Juan Carlos Navarro? ¿Cómo llegó a ser Ingeniero Municipal? ¿Es compatible su cargo, con la operación de un negocio particular, vinculado al sector?

ENFOQUE
Una ciudad rebajada a la mediocridad

Brooke Alfaro*
brooke@cwpanama.net

OPINIÓN. En los últimos cinco años, los funcionarios del Mivi y del Municipio de Panamá han violado normas vigentes en materia de desarrollo urbano, dejando de lado su obligación de planificar para un ordenado crecimiento urbano.

Muchas veces parecieran estar al lado y en complicidad con algunos promotores interesados solo en lucrar. Por ello vemos cómo una bella ciudad es hoy un ejemplo de mediocridad, en la que la calidad de vida empeora a diario. No han implementado un existente Plan Metropolitano de Desarrollo, lo dejaron engavetado o es manipulado a su conveniencia. Por ejemplo, el Plan, aprobado por Decreto Ejecutivo, señala que los manglares y humedales de Tocumen y Juan Díaz son reservas ecológicas y áreas verdes no desarrollables, pero increíble como suena, lo violan para permitir en muchas de estas áreas un desarrollo residencial. Y no fue por falta de terreno. ¿A conveniencia de quién lo hicieron? Ciertamente no de la ciudad.

Perdimos una oportunidad de oro para hacer algo exquisito en Amador. Punta Pacífica parece un gueto de lujo, sin un solo parquecito público. Se nos fue Bella Vista y con ello parte de nuestra identidad y herencia histórica. San Francisco se transforma de forma caótica. Se irrespetan las normas del Casco Antiguo y áreas revertidas, etc.

Nunca antes se han visto tantas comunidades organizadas para tratar de proteger los barrios donde viven. De poco ha servido. Las “consultas públicas” son un show, pues al final el Mivi y el Municipio hacen lo que les viene en gana, como vimos recientemente en las áreas revertidas.

Allí todas las comunidades rechazaron múltiples proyectos por ilegales e impopulares, pero los funcionarios, sin ninguna pena, procedieron a cambiar la ley. Por ello ya no tendremos en Panamá una “ciudad jardín” y muchos bosques urbanos serán reemplazados por barriadas de lujo y edificios altos.

Como sociedad civil debemos demandar un ordenamiento territorial para la ciudad. En caso contrario, seguiremos teniendo áreas diseñadas para densidades bajas con grandes edificios y los consecuentes tranques y colapso de la infraestructura. Seguiremos teniendo ministros que regalan valiosos terrenos de parques públicos para hacer clubes privados; más hoteles que obstaculizan la vista a la bahía y troncan vías primarias; menos áreas verdes, y más Figalis brotando impunemente por todos lados.

*El autor es arquitecto y pintor

Hotel el emperador En calle 49, Bella Vista. Un ejemplo de apropiación del espacio público. Ingeniería Municipal tiene poder para imponer las sanciones que contempla el Acuerdo 148 de 2006. Midrasha talmud torah Sinagoga en Bella Vista, en fase de ampliación y remodelación. La nueva infraestructura se toma espacio público.
Marina Park En el corregimiento de Bella Vista. El piso superior invade la línea de construcción. Punta Marina Edificio de dos torres de 57 y 47 niveles, en la calle Heliodoro Patiño, en Punta Paitilla. Empezó su cons- trucción, aunque sus promotores aún no tienen concesión para rellenar fondo de mar.
Burges Es un bar, en la planta baja de un edificio en calle 47, Bella Vista. Ahora mismo se construye una tarima en el área de estacionar. Colinda con una escuela. Desconocido Frente a la cinta costera, a dos cuadras del restaurante Boulevard. Casi ponen el ‘lobby’ en la Avenida Balboa. Sin letreros a la vista que indiquen el nombre del proyecto. Otra violación a las normas.
El llantero Solo se le autorizó acceso para la actividad comercial desde Vía Israel. Cuando la empresa incumplió y abrió un ingreso por las calles 68 y Flor del Espíritu Santo, Salas se negó a cerrar el acceso, como pidió el director de Desarrollo Urbano. Ocean One Edificio en Costa del Este. Tiene permiso de ocupación desde julio de 2008. 10 meses después, no está terminado. En la foto, el estado de una de las cocinas. Se expidió el permiso, aunque la ley exige un acabado al 100%.
PLaza panamá Frente a Niko’s Café, en Vía Israel. La losa superior sobrepasa la línea de construcción. H-Tech En calle 53, urbanización Obarrio. Su volumen superior sobrepasa la línea de construcción.
Bella Mare Torre de apartamentos en Punta Pacífica. La losa de los pisos superiores está fuera de la línea de construcción. Venetian Tower En Punta Pacífica. Al igual que Bella Mare, la losa de estacionamientos se sale de la línea de construcción permitida.

Piden conservación de bosques urbanos

NATURALEZA. También que sea valorizada el agua

Piden conservación de bosques urbanos

Grupos ecologistas que el pasado lunes, conmemoraron el Día Nacional de los Bosques Urbanos, exigen respeto a ley del ambiente.

Melquisedec Quintero
PA-DIGITAL

Flora. Importante fomentar la arborización en la ciudad.

La aparición de peces muertos flotando en ríos, proyectos mineros, así como la proliferación de construcciones en la metrópoli, preocupan a sectores de la sociedad civil, en particular los ambientalistas.

Entre estos grupos están la Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD), el Centro de Incidencia Ambiental (CIAM), en conjunto con el Centro de Estudio de Recursos Bióticos (CEREB), han mancomunado esfuerzos en la lucha por conservar los bosques, paralelo a la valorización del agua como recurso hídrico.

Raiza Banfield, directora del CIAM, solicitó al Gobierno una postura más enérgica en materia de normas que regulen la actividad de los grandes inmobiliarias, las que a su juicio ponen en peligro el ecosistema de las áreas boscosas cercanas a los lugares en construcción.

En este sentido, Susana Serracín, abogada ambientalista cuestionó la labor de la Asociación Nacional del Ambiente (ANAM), debido a que muchos de lo proyectos en el país, no cumplen los requisitos que establece la ley sobre preservación del ambiente.

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El Centro de Incidencia Ambiental, la Alianza para la Conservación y el Desarrollo y la Universidad de Panamá , Centro de Estudios de Recursos Bióticos, en reciente ceremonia en el Museo Reina Torres de Araúz, otorgaron reconocimiento a un grupo de comunicadores que han apoyado la defensa del agua, de los ríos y de los bosques de Panamá. La periodista Malema De León, de Panamá América, recibió la distinción por sus trabajos periodísticos sobre la protección del agua.

Carmencita Tedman, Cecilia MacIntyre ( en representación de Juan B. Gómez) y Carlos E. Rangel.

Carmencita Tedman, Cecilia MacIntyre ( en representación de Juan B. Gómez) y Carlos E. Rangel.

Malema De León, Raúl Carranza y Raisa Banfield.

Malema De León, Raúl Carranza y Raisa Banfield.

Alejandro Balaguer y Raisa Banfield.

Alejandro Balaguer y Raisa Banfield.

Ariel Rodríguez y Miguel Hidalgo

Ariel Rodríguez y Miguel Hidalgo

Hacen declaratoria del día nacional de los bosques urbanos de Panamá

DECLARATORIA

DIA NACIONAL DE LOS BOSQUES URBANOS

Las áreas verdes y los ecosistemas de bosques asociados a espacios urbanos tienen como objetivo sensibilizar, concienciar y promover el cambio de hábitos entre la población que  permita mejorar la relación que ahora existe entre la sociedad y la naturaleza.

La Ciudad de Panamá es una de las áreas metropolitanas de América Latina que ha llegado al siglo XXI con bosques densos en el entorno urbano, siendo esta condición ecológica uno de los principales legados naturales y de ordenamiento territorial heredado a las generaciones actuales y que se hace imperioso conservarlos, al igual que se hace urgente restaurar ecológicamente los bosques perdidos en las principales ciudades del interior del país.

La función de las áreas verdes urbanas no sólo tiene como fines la recreación o el esparcimiento, sino que debemos verlos dentro del marco de los servicios ambientales que ofrecen a nuestras ciudades. Los bosques urbanos que siguen cayendo bajo las palas de los tractores y taladores deben ser vistos más allá de sus valores estéticos y recreativos.  Deben ser siempre visualizados y usufructuados como un patrimonio dinámico que mejora la calidad de vida de los habitantes de una ciudad.

Las áreas verdes públicas representan espacios de integración de la interacción social, con la recreación, el esparcimiento y la cultura ambiental que fomentan el respeto y la unión del ser humano urbano con la madre naturaleza.

Bien es sabido el aporte de los bosques urbanos a mejorar el microclima y la higiene ambiental de los centros urbanos.  Los bosques urbanos son grandes captadores de contaminantes atmosféricos y protegen los recursos hídricos, como ningún otro elemento, que nacen en sus entrañas. Los bosques urbanos ayudan a disminuir la temperatura del calor que producen las aglomeraciones urbanas, fomentan la circulación del aire, filtran y retienen las partículas diversas que el entorno urbano produce, pero sobre todo estos bosques nos dan oxígeno para seguir vivos y su vez nos protege la diversidad biológica que nos hace recordar que el planeta tierra no existe sólo para el hombre, sino para todas las criaturas y formas de vida que merecen nuestro respeto y cuidado.

Los bosques urbanos de las ciudades de Panamá, Colón, Arraiján entre otras son elementos del paisaje urbano indispensables para mantener la fauna y la flora que nos acompañan en el entorno urbano. Son áreas de cobijo, alimentación, refugio, anidamiento de especies nativas y migratorias.

Es innegable e imperioso proteger las áreas verdes y bosques que tienen nuestras ciudades para garantizar una buena calidad de vida y por las funciones ecológicas que desempeñan. La OMS recomienda 12.5 metros cuadrados de áreas verdes por habitante dentro de las ciudades.

Existen demandas en la Corte Suprema presentadas por los residentes de la Ciudad de Panamá que protegen estos bosques y áreas verdes ya que cada día se acrecienta el peligro de perder estas maravillas naturales.

Las ventas de estas tierras y el desarrollo de proyectos de construcción y expansión están acabando con estos bosques urbanos que le dan aspecto de ciudad jardín a nuestra capital. Cientos de hectáreas de bosques urbanos en la ciudad de Colón, Panamá, Arraiján han desaparecido en 15 años de malas decisiones y poco hemos podido hacer. Necesitamos acciones ciudadanas más efectivas para proteger nuestros bosques urbanos y para restaurarlos donde ya han sido eliminados, tanto en el área canalera como en el interior del país.

Por eso es que hoy declaramos este día 23 de marzo como el DIA NACIONAL DE LOS BOSQUES URBANOS para que todos los años evaluemos cuánto hemos avanzado o retrocedido en la conservación y rescate de los bosques urbanos de nuestro país.

Así sea.

Centro de Estudios de Recursos Bióticos de la Universidad de Panamá (CEREB)

Centro  de Incidencia Ambiental (CIAM)

Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD)


Dado en el Anfiteatro de Museo Antropológico Reina Torres de Araúz, Ciudad de Panamá el día

23 de marzo de 2009

Baje el documento original de la declaratoria aquí: declaratoria-del-dia-nacional-bosques-urbanos1

Talarán bosques protegidos de Camino de Cruces

PARQUE NACIONAL CAMINO DE CRUCES

Talarán bosque de área protegida

27.9 hectáreas de bosque empezaron a desvastarse para construir un proyecto residencial y comercial. La Anam aprobó el estudio de impacto ambiental.

JOSÉ ARCIA

jarcia@prensa.com

Las zonas boscosas del distrito capital siguen perdiendo terreno ante la industria inmobiliaria. La empresa Promotores de la Metrópoli, S.A., vinculada a la familia del ministro de Vivienda, Gabriel Diez, desarrolla el proyecto residencial y comercial Colinas de Versalles en un área de 27.9 hectáreas formada por bosque maduro.

Parte de los terrenos está dentro del Parque Nacional Camino de Cruces, según lo determinó la Alianza para la Conservación y Desarrollo (ACD), al trazar en un mapa los límites del parque, utilizando como referencia las coordenadas que aparecen en la Ley 30 de diciembre de 1992, que crea el área protegida.

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) aprobó, en agosto de 2006, el Estudio de Impacto Ambiental, que señala que “el desarrollo del proyecto generará impactos significativos sobre la vegetación al destruir o eliminar 27.9 hectáreas”.

Gabriel Diez M., vicepresidente de la empresa, dijo que solo se afectarán 3.5 hectáreas, y alegó desconocer que parte del terreno está dentro del parque.

Ariel Rodríguez, presidente de ACD, presentó ante el Ministerio Público una denuncia para que se investigue un delito ecológico, ya que la empresa empezó a mediados de diciembre con la tala de árboles.

PARQUE NACIONAL CAMINO DE CRUCES

Se pierden bosques urbanos

Proyecto urbanístico afectará área protegida. Ambientalistas piden frenar el daño ecológico lo antes posible.

DAÑO. Los tractores entraron a la zona boscosa que, según los cálculos de un biólogo ambientalista, están dentro de Parque Nacional Camino de Cruces. La destrucción del área se hizo para marcar los márgenes de las calles de un proyecto inmobiliario. LA PRENSA/ David Mesa
Ariel Rodríguez, Presidente de Alianza para la Conservación y el Desarrollo, ACD

JOSÉ ARCIA

jarcia@prensa.com

Otra zona boscosa de la ciudad capital está a punto de desaparecer, como consecuencia de la industria inmobiliaria.

Esta vez se trata de 27.9 hectáreas de bosque maduro (con más de 100 años de edad), e incluso parte de ellas se encuentran dentro del Parque Nacional Camino de Cruces (PNCC), una reserva natural creada en 1992 para, entre otros objetivos, proteger la orilla este del Canal de Panamá y asegurar su funcionamiento.

En la salida del Corredor Norte, por la avenida de la Paz, a un costado de los terrenos de la Universidad Tecnológica de Panamá, se levanta el proyecto residencial y comercial Colinas de Versalles, que en agosto de 2006 recibió el aval de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), cuando fue aprobado su Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

La obra es desarrollada por Promotores de la Metrópoli, S.A., que pertenece a la familia del ministro de Vivienda, Gabriel Diez.

Tractores y camiones han entrado al lugar, desde mediados de diciembre, y las consecuencias ambientales empiezan a notarse: el bosque está siendo desmontado para abrir una trocha, que marca el comienzo de la tala de 5 mil 586 árboles, cifra que consta en el EIA.

Ariel Rodríguez, biólogo y presidente de la Alianza para la Conservación y el Desarrollo, opinó que la ciudad capital sigue perdiendo lo mejor que tiene, sus bosques, para dar paso a “aberraciones urbanísticas” que destruyen naturaleza para generar réditos particulares.

LÍMITES

La mayor preocupación de Rodríguez es que “evidentemente” parte del área está dentro del PNCC.

Así lo confirmó el biólogo al ubicar geográficamente los límites del parque, tomando como referencia las coordenadas que aparecen descritas en la Ley 30 de diciembre de 1992, que crea la reserva forestal.

La medición también determinó que los límites del parque atraviesan el estadio Rod Carew y otras zonas que ya han sido urbanizadas.

Incluso, dentro del parque funciona una concretera de la empresa M&S que está justamente al lado del proyecto Colinas de Versalles (Ver infografía).

Los límites del parque son materia de análisis en estos momentos por la Anam. En 1996 se hizo una medición de campo, pero no fue aprobada porque no coincidió con las coordenadas que se establecieron en la ley, señaló Edgar Araúz, jefe del Departamento de Manejo de Áreas Protegidas de la entidad.

Esto, añadió, explica en gran medida que surjan estos problemas de urbanizaciones dentro del parque, porque no se tiene una medición en campo de los límites.

Gabriel Diez M., vicepresidente de Promotores de la Metrópoli, S.A., afirmó que, a su entender, el terreno no está dentro del parque.

“Por primera vez me entero de que alguien alega que la propiedad en mención está ubicada en un área que, supuestamente, está en un parque natural”, adujo Diez M. Por eso prefirió no hacer más comentarios.

Sobre el proyecto, afirmó que no se urbanizarán las 27.9 hectáreas que señala el EIA, sino aproximadamente 3.5 hectáreas.

La cantidad de árboles que se menciona tampoco se talará, explicó, porque “de común acuerdo” con la Anam han dejado un área de 2.2 hectáreas.

FIDEICOMISO

Los terrenos donde se desarrolla Colinas de Versalles fueron dados por la Caja de Ahorros (CA), en fideicomiso, a la empresa en 2001.

La CA aparecía como propietaria, desde 1991, de un globo de terreno de 190 hectáreas que fue dividido y otorgado a varias empresas, a través de la figura de fideicomisos, para que estas lo desarrollaran bajo su riesgo, con el objetivo de que la CA obtuviera ganancias al momento de la venta de casas y espacios comerciales.

Para Rodríguez, se trata de una “repartición” de los terrenos del parque. Citó como ejemplo, la urbanización Camino de Cruces en la avenida de La Amistad.

Este diario contactó a la oficina de Relaciones Públicas de la CA, y a pesar de que esta solicitó las preguntas por correo electrónico, no respondió.

La Anam se reunió el pasado viernes 16 de enero con la Unidad Administrativa de Áreas Revertidas del Ministerio de Economía y Finanzas, con la idea de buscar una solución al problema.

Araúz dijo que se trata de un tema complicado porque hay que investigar los antecedentes de cómo los terrenos pasaron a manos privadas y cuándo.

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27 DE ENERO DE 2009

PARQUE CAMINO DE CRUCES

Anam verificará los límites

Conservacionistas denuncian que el proyecto residencial Colina de Versalles ocupará parte del parque Camino de Cruces.

OBRA. Para construir la urbanización talarán 27.9 hectáreas de bosques urbanos. LA PRENSA/David Mesa

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) realizará hoy una inspección al terreno donde se desarrolla el proyecto residencial Colinas de Versalles, a un lado de la Avenida de la Paz.

La medida busca determinar si el proyecto incluye o no áreas que pertenecen al Parque Nacional Camino de Cruces.

La Alianza para la Conservación y el Desarrollo determinó que parte del proyecto está dentro del área protegida, al ubicar geográficamente los límites del parque, tomando como referencia las coordenadas que aparecen descritas en la Ley 29 de junio de 1995 y no la ley 30 de 1992, como se informó el pasado domingo.

Edgar Araúz, jefe del Departamento de Manejo de Áreas Protegidas de la Anam, dijo que la inspección se hará para verificar si hay posibles afectaciones al área protegida.

Para esto, dijo, se examinará la información que aparece en el estudio de impacto ambiental del proyecto y se realizarán las mediciones en campo del límite del parque, que fue creado en 1992.

A pesar de que la Ley 29 de 1995 estableció las coordenadas de los límites del parque, la Anam –hasta la fecha– no ha hecho la medición en campo para establecer el área que ocupa el parque.

Desde agosto de 2008, grupos conservacionistas le han pedido a la Anam que haga las mediciones en campo. Para esa misma fecha, la entidad le pidió al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) que le asignara al parque áreas boscosas que aún no han sido desarrolladas. Esto no se ha hecho.

Araúz dijo que con la inspección de hoy se empezará la medición y que en las próximas semanas se reunirá con funcionarios del MEF.

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Esta situación sólo indica una cosa: que Panamá es un país donde no se respeta la naturaleza y el ordenamiento ecológico de Panamá.

Burica Press

Seis meses frente a la Corte Suprema

Seis meses frente a la Corte Suprema

Ciudad de Panamá. Burica Press (13 de diciembre de 2008). De acuerdo a Denia Arauz, una arquitecta panameña, activista ambiental y defensora del paisaje urbano de las áreas revertidas de la ciudad de Panamá, todo pareciera indicar que sus seis meses continuos frente a la Corte Suprema de la República de Panamá es una lucha que no se ha ganado todavía.

Justo ayer se cumplieron 129 días laborales (seis meses) que los residentes de las áreas revertidas asisten religiosamente con insistencia y perseverancia frente a las oficinas de los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) pidiendo justicia ambiental ya que los activistas ambientales y residentes de las áreas revertidas demandan la inconstitucionalidad de la Ley 12 de 2007 que legalizó más de 50 actos administrativos ilegales de zonificación realizados por el Ministerio de Vivienda (MIVI)en la administración de Martín Torrijos y la de la señora Mireya Moscoso. Al legalizar estas zonificaciones que la Ley prohibía y protegía el espacio, el entorno urbano y las áreas verdes, miles de hectáreas de dichas áreas y otros espacios urbanos invaluables se perderían por la densificación y construcción de obras civiles contra natura.

Insisten en que como ciudadanos dignos de este país, seguirán luchando para que los fallos de la Corte Suprema se desarrollen bajo la integridad, la transparencia y el compromiso institucional por el supremo bien del país”

Los activistas urbanistas y ambientales indican que seguirán asistiendo a la Corte ya que lo que ha hecho la Asamblea Nacional y la Corte Suprema con esta ley es proteger con impunidad la corrupción del MIVI que ha olvidado su papel rector del urbanismo y se ha convertido en una agencia promotora de bienes raíces pero vendiendo las riquezas y valores nacionales. Ellos indican que la Corte debe fallar contra esta ley.

Fotos: D. Arauz

Rosina de Stec, Rafael Spalding, Raisa Banfield, Denia Arauz y un centenar más de panameños indican que han hecho este significativo acto de protesta porque tienen sed de justicia ante tantas arbitrariedades y corrupción del Gobierno Central y de la Asamblea Nacional que se atrevieron a aprobar en conjunto esta ley que es una aberración jurídica y por tanto una vergüenza nacional.

Una lucha diaria que con megáfono en mano, pancartas y banderas verdes levantan cada mañana la voz de censura contra cinco magistrados de la Corte: Aníbal Salas, Winston Spadafora, Alberto Cigarruista, Nelly Cedeño de Paredes y Delia Carrizo de Martines por haber fallado bajo presión política y legalizar aún más la corrupción montada desde el Ejecutivo y la Asamblea sobre el destino de las áreas verdes revertidas de la antigua Zonal del Canal.

Los activistas indican que sienten que sus esfuerzos ciudadanos han calado sin precedente histórico, en la gestión de la magistratura de justicia, que tiene que dar un revés rotundo y dar cumplimiento al Código de Ética Judicial, orientado a las actuaciones honestas, idóneas, independientes, justas e imparciales de los funcionarios de este Órgano del Estado, para lograr un correcto desempeño de la administración de justicia, que no puede estar divorciada o aislada del elemento moral.

Soberbia religiosa destruye bosques urbanos

PINTADA DE VERDE

SOBERBIA. En junio de este año, el presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz de la Iglesia católica hizo un importante pronunciamiento a través del diario Il Messaggero: “atentar contra el medio ambiente es un pecado grave y un insulto a Dios”. Por lo visto, la jerarquía católica panameña parece haberse declarado en rebeldía del Vaticano. Me explico: hace unos días se reanudó la destrucción de un área boscosa en Clayton para dar paso a la nueva sede de la Conferencia Episcopal, sin que las peticiones de la comunidad hayan hecho recapacitar a los encargados del proyecto, en especial al obispo de David, presidente de la Conferencia Episcopal de Panamá y aspirante a arzobispo, José Luis Lacunza.

El tema es especialmente incomprensible, ya que todo se hubiera podido resolver sin trauma alguno, cambiando el terreno por otro que no posea la riqueza boscosa del originalmente cedido por el Estado. Podrían haber seguido el ejemplo de los sacerdotes jesuitas, rectores del colegio Javier, quienes, tras escuchar las explicaciones de los residentes de Clayton sobre la biodiversidad existente en el lote donde pensaban construir su nueva sede, accedieron a cambiarlo por otro. Igualmente se logró que la Asamblea Nacional –durante la presidencia del diputado Pedro Miguel González– cambiara, tras escuchar el reclamo de los ambientalistas, un lote que formaba parte del Parque Camino de Cruces y que pretendían vender para financiar la ampliación de sus instalaciones.

Entonces, ¿por qué la Conferencia Episcopal Panameña no puede dar un ejemplo de humildad y solicitar igualmente un trueque al Ministerio de Economía y Finanzas? La soberbia del obispo Lacunza –quien ha manejado el asunto– ha provocado que el caso llegara hasta la Corte Suprema, instancia que probablemente se pronunciará cuando ya no haya un solo árbol en pie. “La soberbia no es grandeza sino hinchazón y lo que está hinchado parece grande, pero no está sano”, dijo en su momento san Agustín de Hipona. Exacto.

Lina Vega Abad
lina@prensa.com

Querella penal por destrucción de Hotel Central

RESTAURACION

Interponen querella penal por trabajos en el Hotel Central

Durante la restauración se dañó una escalera traída de Nueva York, en 1883.

Grisel Bethancourt

PA-DIGITAL

La UNESCO declaró al Casco Antiguo, donde está el Hotel Central, como Patrimonio de la Humanidad.

Los trabajos de restauración en el antiguo Hotel Central, ubicado en San Felipe, provocaron que residentes del área formularan una querella penal por los supuestos delitos contra el patrimonio, abuso de autoridad e infracción de los deberes de servidor público.

Las Organizaciones Unidas Pro Salvaguarda del Patrimonio de San Felipe (OUPSAF) presentaron la querella contra Lineth Montenegro, directora Nacional de Patrimonio Histórico; Nilson Ariel Espino, director de la Oficina del Casco Antiguo (OCA) y el representante legal de Central Hotel Investment, Inc.

Adán Cerrud, de la OUPSAF, explicó que el Hotel Central es considerado una joya arquitectónica del siglo XIX y con los trabajos se permitió que se destruyera la escalera traída de Nueva York, en 1883.

Al mismo tiempo, las paredes exteriores corren el riesgo de colapsar, porque no han sido apuntaladas.

Cerrud expresó que hay recomendaciones para la protección de los conjuntos históricos, las cuales no se tomaron en cuenta por Patrimonio Histórico al dar el aval.

El Decreto Ejecutivo Nº. 51 de 2004 prohíbe destruir elementos de gran valor. Por esto, este diario se comunicó con Espino de la OCA, pero dijo que devolvería la llamada.

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