Marcha de Ciudadanos en Defensa de la Libertad de Expresión


¡Ciudadanos Panameños!

A quien queremos de gobernantes.

¿Hasta cuando nos quedamos en el sofá esperando que los de FRENADESSO hagan una lucha que nos corresponde a todos?

¿Porque no participamos en marcha populares? Hasta cuando tanta cobardía y comodidad? Acaso creen que cuando nuestro país sufre problemas sociales,economicos y políticos; vamos a estar en una burbuja de cristal que y nos va a afectar.

Les invito a reflexionar y meditar sobre lo que estamos haciendo cada uno de nosotros por nuestra familia, por nuestra sociedad, por nuestro país. En que aporto, que hago para tener mejor calidad de vida……

Ayer en la marcha entregamos una volante que decía:

¡Panameños Todos!

Si sientes que NUESTRA SOCIEDAD ESTA ENFERMA, con síntomas de injusticias, violencia, egoísmo, odio, confusión, miedo, inseguridad, crispación, rencor, división, descrédito de los políticos, desprestigio de lideres, caída de grandes valores, desesperación de los más pobres, hundimiento ético, falta de solidaridad, tienes de una sensación de que el mundo empeora. Y te haz dado cuenta que muchos ciudadanos dejaron de pelear, asumiendo la corrupción como un estado normal. Entonces ACTUA, estamos a tiempo.

UNE tu voz, por una real democracia donde los MEDIOS DE COMUNICACIÓN y LOS CIUDADANOS CORRUPTOS dejen de manipular, controlar y desinformar usando solo el entretenimiento para paralizar y adormecer prudente y estratégicamente NUESTRA LIBERTAD DE EXPRESION, el debate cívico y esclarecedor, un análisis libre y valiente donde el único objetivo es la defensa de los intereses de TODOS los ciudadanos.

UNA SOCIEDAD ORGANIZADA Y EN FUNCIONAMIENTO GENERA FUERZAS Y ENERGÍAS QUE RETROALIMENTAN LIBERTADES, DERECHOS Y OTROS MUCHOS VALORES CIVILES.

Ciudadanos en Defensa de Libertad de Expresion
Contactos. Sr. Ignacio tel.689-3212. Tel. Cecilia 261-1485. María. 674-2228
E. mail. por_libertad_de_expresion@yahoo.com

La democracia y el caso Cuervo -Vidal

Carlos Iván Zúñiga Guardia
El autor es abogado y ex rector de la Universidad de Panamá
La Prensa – Sábado 2 de julio de 2005

Un excelente político y pedagogo guatemalteco, el doctor Juan José Arévalo, decía que tan importante como tener convicciones democráticas era poseer temperamento democrático. El saber convivir en una sociedad en la que priva el disentimiento es una virtud y una prueba del buen temperamento democrático.

En la formación integral del joven resulta imperativo aceptar la disensión no como conflicto, sino como actitud mental de las partes digna del mayor respeto. En las sociedades cultas, en las aulas escolares donde ya existe el libre albedrío, los debates consuetudinarios de las ideas, no forman enemigos como antaño sino simples adversarios. Esta práctica es propia de una excelente pedagogía cívica y constituye una contribución enorme a la buena convivencia social.

En los centros escolares públicos, medios y superiores, existe un mayor aprendizaje sobre la convivencia en la diversidad porque en ellos se vive a plenitud el drama ideológico, político o social del país. Sin percibirlo como misión premeditada, la escuela se torna en centro de enseñanza del buen temperamento democrático.

En las universidades latinoamericanas, por ejemplo, se ofrecen carreras específicas que dotan al estudiante de una formación profesional. Pero existe también un gran laboratorio de la democracia donde todas las ideas entran a debate, con respetos recíprocos en la exposición de las mismas, produciendo saldos positivos y permanentes como el no llevar la disidencia del pensamiento a la violencia. El haber alcanzado este nivel de armonía civilizada no suele ponderarse porque se le tiene como algo natural y no como fruto de un proceso histórico. Si se leen los discursos de los fundadores del Instituto Nacional encontraremos en ellos los propósitos de educar para una democracia de tolerancia, de principios y de diálogos.

La realidad que queda expuesta explica la alta sensibilidad crítica que tiene el estudiante ya maduro ante toda irregularidad oficial o privada que lesione la democracia o los principios que tutelan los derechos individuales. Esta sensibilidad crítica de la juventud estudiosa también viene penetrando, de modo invisible, en los tejidos democráticos de la sociedad panameña. Es un proceso lento de alta enseñanza cívica y continuará hasta que llegue a su perfección, la que se logra cuando se conjugue la convicción democrática con el temperamento democrático, incluyendo, desde luego, la tolerancia.

Lo que se debe advertir es que todo proceso sometido a los rigores del aprendizaje no es agradable a los distintos paladares existentes por lo que se debe tener comprensión, no aceptación de los excesos. Si los maestros intervienen con mejores y oportunas prédicas, la metodología del proceso irá adquiriendo otras formas y objetivos más idóneos para garantizar la vigencia de la democracia y de un estado de derecho.

Sigo pensando, a pesar de todas las contrariedades, que luego del tóxico que se inoculó a la democracia durante la dictadura militar, la sociedad panameña es más crítica a toda lesión a los principios y a las garantías democráticas. Durante la dictadura los golpes a la libertad de expresión eran continuos y las voces de protesta eran temerosas. El panameño vivía con un policía intercraneal y los cierres de emisoras Radio Mundial , Radio Impacto y otras y de los diarios El Panamá América , Crítica , La Prensa y otros recibieron el reproche unánime, pero silencioso de los ciudadanos. Por aquellos silencios hoy ante los mismos agravios, se exhuma lo callado y está más a flor de piel y de voz el repudio colectivo. Es lo que viene ocurriendo con el cierre del programa ” Confrontación ” de los valientes profesionales Maribel Cuervo de Paredes y Rolando Vidal, cierre que rechaza con vigor y pena todo lo que responde a una convicción y a un temperamento democrático en la sociedad post dictadura.

En esta nueva sociedad que se viene conformando lentamente, que es fruto de los grandes padecimientos vividos, y que se mira en el espejo de un mundo que busca con ansiedad la primacía de los derechos individuales y sociales, la clausura inesperada y absurda de ” Confrontación ” es una decisión anti histórica, por anacrónica y por ser portadora del peor gusto totalitario. Es posible que los propietarios de Canal 5 puedan tener sus motivos más allá de los crematísticos, pero estos no removerán el criterio generalizado de que Maribel Cuervo de Paredes y Rolando Vidal han sido sancionados por su verticalidad, por su inédito estilo polémico e independiente. El no estar de acuerdo con las características del programa clausurado por polémico o por insólitamente crítico no puede prevalecer sobre el derecho sagrado de sus autores de expresar libremente su pensamiento.

El convivir en la disidencia, como conquista de las universidades contemporáneas, debe constituir una ilusión del Panamá actual y todo agravio a las libertades debe recibir la condena de los panameños que desean una sociedad libre de frenos, del sector público o privado.
El entorno social, cansado de la democracia formal y de los maquillajes del eufemismo como recurso dialéctico o servil, siente como un agravio propio lo que ha ocurrido con Cuervo de Paredes y Vidal y espera, sin duda, que los causantes del entuerto en perjuicio de la libertad de expresión rectifiquen, ordenando el restablecimiento del programa clausurado con la seguridad de que el país democrático y decente lo aplaudiría sin reserva alguna. Es tan importante la convicción democrática como la tolerancia democrática.