Panama se vende a pedazos

Nada se escapa, todo Panamá está a la venta, exceptuando por ahora las oficinas públicas, porque allí es donde se legaliza toda esta rapiña.

El BID y ahora el Ipat nos advierten lo que muchos hemos expresado anteriormente, sobre lo lamentable que está ocurriendo en áreas como Boquete con lo que unos extranjeros han inventado llamar “turismo residencial”, que no es más que, previo ilustrarse en cómo evadir los impuestos de transferencia, comprar nuestros suelos para fraccionarlos y revenderlos a precios exorbitantes
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AGLOMERACIÓN Y CALIDAD DE VIDA
Panamá se vende a pedazos
Carlos Eduardo Galán Ponce –Articulo de opinion –7 diciembre de 2006

… La preservación de áreas boscosas sensitivas requiere de una norma especial de extrema baja densidad de uso de suelo, que evite la depredación y la aglomeración, procurando la captación de divisas con un mínimo de trastorno a la calidad ambiental y al suministro de servicios públicos. Así lo ves en el residencial “La Dehesa” en las afueras de Santiago de Chile, lujosas y enormes mansiones de extranjeros en extensas áreas conservadas y embellecidas por un estilo de vida, que a su vez auto regula el incremento poblacional. La tenencia de la tierra frente a los extranjeros solo requiere de un dedo de frente y un poquito de cariño por tu país para ver la necesidad de regularla y sin asilarnos del progreso, custodiar celosamente nuestro ecosistema y nuestra identidad propia, como lo hacen exitosamente China, México, Holanda y Hawai, entre otros. Yo no sé adonde viajan tantos funcionarios a diario con nuestros dineros, que no traen una sola idea del ordenamiento urbano y turístico que exhiben otros países.

Aquí los poderosos intereses extranjeros adquieren para su único beneficio todo lo nuestro, bosques, islas, playas, tierras, haciendas, industrias, comercios, negocios, urbanizaciones, contratos, concesiones, distribuciones, comunicaciones, energía, carreteras, bancos. Nada se escapa, todo Panamá está a la venta, exceptuando por ahora las oficinas públicas, porque allí es donde se legaliza toda esta rapiña y el Canal que se había salvado porque no era nuestro, pero como ganó el “sí”, solo resistimos seis años sin “jugárnoslo” y como se ampliará “sin comprometer a la Nación” y “el Canal no puede ser hipotecado”, me imagino que al fallar los números, los acreedores instalarán garitas flotantes de cobro en las entradas o irán de casa en casa a cobrarnos a cada uno los más de $1,000.00 que nos tocará de la deuda para finalmente dejarle como legado de soberanía a nuestros nietos, vestigios de una música típica “arreggaesada”, la bandera a veces invertida, el escudo con águila nueva y el himno nacional, cuya letra apuesto a que la mayoría no se sabe.

El autor es ingeniero agrónomo