Legalidades y realidades de la captura de delfines en Panamá

A continuación ingresamos en esta misma entrada tres posiciones para leer y reflexionar sobre el tema de los delfines.

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En esta foto observan al Dr. Richard Pretto, explicando que para él los delfinarios no son igual a esclavitud.  Él piensa que el cautiverio para un delfín es una virtud!  Indica que él antes no creía en los delfinarios, pero luego de una buena explicación por parte de la empresa interesada, él ha comprendido que lo mejor que le puede pasar a un delfín de vida libre es ser parte del elenco de un circo acuático, como una artista acróbatico de por vida, comiendo peces congelados.

Este señor, que aparenta ser todo bondad, ha pasado agachado en todo esto y en realidad es el mayor responsable de toda esta disputa.  Es el Administrador General de la nueva entidad denominada Autoridad de los Recursos Acuáticos (ARAP). Él de manera sospechosa, impulsa con tenacidad este proyecto, como si fuera relacionista público de la empresa interesada en la cárcel para delfines, en San Carlos. Amanecerá y veremos hasta dónde es capaz de llegar en sus labores, trabajando más para otros intereses que para los intereses del país.

Burica Press
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domingo 20 de marzo de 2007
La legalidad relativa de la captura de los delfines Eduardo A. Esquivel R.

Ingeniero y consultor ambiental

ESTE MEDIO DEDICA el “Usted Decide” del  viernes 16 de marzo de este año, al actual tema de la captura y trata de delfines en Panamá. Se presentan tres artículos de opinión. Uno del amigo Adán Castillo,  otro de la Lic. Susana Serracín, claramente en contra de esta atrocidad, y otro del Lic. Giovanni Olmos Espino, ex fiscal ambiental, quien pretende justificar legalmente la trata de delfines en Panamá, y exonerar a los responsables por este negocio.

No menciona el Lic. Olmos, el principio elemental “In dubio pro natura”, que menciona la Lic. Serracín. Principio de indispensable necesidad para un ambientalista verdadero, y del que se deben derivar todas las leyes y normas ambientales.

Es verdad que la Ley 44 de 23 de noviembre de 2006 dota de poderes a la ARAP para expedir normas reglamentarias sobre el manejo de nuestros recursos marinos. Y es verdad que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, incorpora los derechos y obligaciones y prohibiciones sobre el acceso a los recursos marinos.

También es verdad, aunque no lo menciona el Lic. Olmos, que Panamá es signataria de la CITES, la Convención para la Protección de Especies en Vías de Extinción, que establece en el Apéndice I que el Comercio de Delfines Mulares o Nariz de Botella (Tursiops truncatus.) “no se autoriza cuando éste tiene fines exclusivamente comerciales, cuya finalidad se considera perjudicial para la supervivencia de la especie, la exportación se considera perjudicial para la supervivencia de la especie, los especímenes se han obtenido ilegalmente o el beneficiario propuesto no está debidamente equipado para albergar y cuidar los animales”.

La CITES es clara en este aspecto: la legalidad de la trata de delfines mulares depende de las normas legales de cada país. Muchos países prohíben la captura de delfines mulares. Otros, en vez de “In dubio pro natura”, siguen el principio “in dubio pro pecunia”,  como es evidente, y como fue mencionado hace poco por el Lic. Juan Carlos Navarro, comentando sobre este tema.

El problema ético de este asunto es que en Panamá, hasta la llegada de la transnacional Ocean Embassy, este asunto no estaba reglamentado por la ARAP, y las leyes ambientales vigentes protegían estas especies. La ARAP ni siquiera había considerado el tema. 

Es obvio y evidente que es por este proyecto de delfinario que la ARAP expide una Resolución Reglamentaria el 18 de enero del 2007 (Resolución ADM/ARAP No. 02.) permitiendo “la recolección para cautiverio” con base a las excepciones que disponga el Comité del Corredor Marino de Panamá. Esta resolución, con un “criterio preventivo y precautorio” (SIC), establece  el denominado “Permiso Especial de Recolección de Mamíferos Marinos en las Aguas Jurisdiccionales”, que es, de hecho, un permiso “Ad Hoc” para  Ocean Embassy.  Técnicamente legal y con la bendición de la ANAM.

Pero la legalidad no sólo es relativa, sino sospechosa, cuando los funcionarios tuercen los principios legales por razones circunstanciales, para favorecer determinado negocio. Es verdaderamente inmoral considerar que los principios y leyes ambientales, y los aspectos éticos y morales de la protección y conservación de especies de un país, y  hasta los principios de los propios funcionarios responsables por esto,  se pueden comprar por una limosna o por una supuesta inversión millonaria.

El pueblo panameño ha expresado su opinión  claramente con respecto a este asunto. Recuerden que el peor ciego no es el que no quiere ver, sino el que no quiere oír.

eesquivelrios@gmail.com

La cara oculta de los delfinarios

“Ningún acuario, ningún estanque en algún parque marino, sin importar su tamaño, puede reproducir las condiciones del mar. Y ningún delfín que en ellos habite puede ser considerado normal.  Por lo tanto, las observaciones extraídas al observar el comportamiento de ellos, conducirán frecuentemente al error al aplicarse a los delfines en general”. Jacques- Yves Cousteau.
Los delfines son animales maravillosos; despiertan en nosotros una fascinación comprensible. Son hermosos, graciosos, adorables, inteligentes y nobles. Al pensar en un delfín casi automáticamente pensamos en un ser feliz y libre.
Muchos de ustedes  habrán visitado parques acuáticos donde los delfines hacen trucos siguiendo instrucciones de un entrenador que les ordena a pasar por el centro de un aro, a brincar altísimo para alcanzar una sardina, a bailar al son de la música, a pasear a la chica linda que se agarra de su aleta … y después de unos 20 minutos de espectáculo, y  terminada la soda y las golosinas, regresamos a nuestros hogares sin conocer la cara oculta de los delfinarios, la verdad sobre la triste vida del delfín cautivo.
Yo pensaba que los delfines entrenados en los parques acuáticos nacían cautivos en estos parques, pero la realidad es que la  mayoría que vemos en los delfinarios son capturados en  el mar, separados de sus manadas y privados de su libertad y condenados a vivir en cautiverio.
Cada año se capturan más de 250 mil delfines para exhibirlos en espectáculos o apresarlos en delfinarios.
Quedé horrorizada al ver un video que demuestra cómo se realizan estas capturas.
Los sistemas que se utilizan son realmente abominables; los atrapan con redes o con pinzas que sujetan su cola o su cabeza. Los captores literalmente irrumpen en las manadas de delfines y los atrapan sin reparar si separan a las madres de sus crías.
Un número considerable de los delfines capturados mueren por “shock” o trauma en el momento de la captura, muchos otros son lesionados.
 Luego sigue el proceso de selección de ejemplares, pues solo interesan los delfines jóvenes y saludables.
Los delfines heridos o demasiado viejos son abandonados en el mar lejos de sus comunidades a una muerte casi segura.
De los ejemplares que se capturan, se calcula que menos del 50% llegan vivos a su destino.
Una vez cautivos, la adaptación a la vida en los delfinarios es complicada para los delfines. Estos animales están acostumbrados a nadar libremente y a gran velocidad.
 En su ambiente natural  un delfín nada  de 150 kilómetros a 180 kilómetros diarios. Al principio, los pobres delfines no comprenden que están encerrados en estanques y, al tratar de nadar libremente, muchas veces chocan a toda velocidad contra las paredes del estanque, lo cual les ocasiona una muerte instantánea o graves lesiones.
La adaptación a los sistemas de alimentación utilizados  en los delfinarios tampoco es fácil para un delfín cautivo.  Los delfines  acostumbran alimentarse de peces vivos. En las fases iniciales de cautiverio no comprenden que el pescado muerto que les tiran es alimento y, simplemente, no se lo comen, por lo que los cuidadores se ven obligados a alimentarles mediante tubos que llegan hasta sus estómagos hasta que se acostumbran a la nueva dieta.
Su sistema de radar tampoco les funciona en cautiverio porque las ondas que envía este sistema rebotan contra las paredes del estanque, situación que les produce gran perturbación.
Otros problemas que afectan a los delfines cautivos: Los químicos utilizados para tratar las aguas de los estanques les irrita y lesiona su delicada piel; estos químicos en ocasiones les ocasionan incluso ceguera. El volumen de la música utilizada en los espectáculos les causa mucho estrés.
Las jornadas de trabajo para el entrenamiento les resultan agotadoras, por lo que se debilitan y enferman fácilmente. Los entrenadores mantienen hambrientos a los delfines para lograr que aprendan los trucos más rápido.
Todos estos factores alteran el comportamiento de los delfines cautivos, quienes aun si logran sobrevivir pueden volverse depresivos y/o agresivos.
Existen reportes de delfines que se han suicidado, dejando de respirar voluntariamente; existen casos de otros que se vuelven tan agresivos que han asesinado a sus instructores.
Tristemente, más de la mitad de los delfines cautivos no logra sobrevivir el primer año de cautiverio.
Es nuestro deber alzar la voz en defensa de los delfines y de su derecho a permanecer libres, en su estado natural. Les pido que se llenen de coraje y apoyen a las asociaciones ambientales como Frente pro Defensa del Delfín, el Grupo Activista Ambiental y la Fundación Mar Viva.
Debemos ser solidarios con los delfines, que aún en su estado natural, reconocen al ser humano como su amigo, mas no como su amo, y que por siglos han demostrado su capacidad de sentir empatía hacia nuestras dificultades, reaccionando voluntariamente para proteger e incluso salvar a humanos en situaciones de riesgo en alta mar.
Es momento de pararnos firmes y no aceptar delfinarios en Panamá.
Panamá debe mantener una postura vertical en materia de protección y defensa de los delfines.
Nos encontramos en una coyuntura que nos brinda una oportunidad de hacer lo justo y correcto y, a la vez, dar buen ejemplo al resto de los países para que en un futuro dejen de existir los delfinarios en el resto del mundo.
 

Michelle Carles de de Obarrio
Abogada


La captura de mamíferos marinos

El evidente énfasis en los indicadores económicos, manifestados en la adoración al crecimiento, los ingresos, el producto interno bruto, la inversión extranjera -entre otros conceptos- como verdades indiscutibles y medidas de todas las cosas, es éticamente muy cuestionable y materialmente insostenible. Quienes empujan dentro de la sociedad la fuerza de esos argumentos, incluso jugando con las necesidades y deseos de la comunidad   -empleo, diversión para los niños, por ejemplo- han de ser considerados y juzgados de acuerdo a sus acciones: inconsecuencia entre discurso, práctica y resultados; distorsión consciente de la realidad, el ordenamiento jurídico y el conocimiento científico para blindar sus intereses; enriquecimientos de oscuro origen; sencillamente corrupción y violencia en distintas formas y grados.
Las consecuencias de establecer como principales las consideraciones económicas y financieras por encima de los aspectos sociales, culturales y ecológicos, han demostrado inconsistencia en su relación hacia el bienestar social, sencillamente porque su objetivo no es tal. La verdad es que el país crece como concepto abstracto o, en todo caso, como cifra estadística y lo único que se ve son moles de concreto de pésimo gusto y desorden por doquier empeorando la condición de vida en la ciudad y el país; pero aquí ni se desarrolla, ni se progresa en materia de bienestar humano.
La conveniente confusión entra ANAM, AMP y ARAP para la administración de un mismo conjunto de bienes permitiendo siempre un camino abierto para movimientos de dudosa conveniencia colectiva,  es un ejemplo de   la práctica descrita, pues recorre el retorcido camino desde la creación por ley de un corredor marino para la protección y conservación de mamíferos marinos como parte de los ecosistemas y dentro del manoseado principio de desarrollo sostenible, hasta una resolución que identifica la captura por excepción para investigación, educación y exhibición pública en entornos controlados como compatible con los objetivos primeramente mencionados.
Argumentar que la Constitución y la Ley, al obligar al Estado panameño a velar por la preservación, renovación y permanencia de los recursos naturales, en vez de significar un ajuste hacia el desarrollo humano integral como un elemento más de la naturaleza en contacto directo con ella, permitiendo a los niños y a todos un conocimiento profundo, valioso y cierto en condiciones de existencia sanas; se traduce en la práctica en un permiso para encerrar mamíferos marinos en un ambiente que les resulta extraño, modificando sus costumbres; y, por lo tanto, la visión que de ellos podríamos obtener; sería más o menos equivalente a decir que en cumplimiento de la obligación de proteger la vida y honra de los asociados, en lugar de invertir en seguridad pública, nos encierren a todos en campos de concentración propiedad del buen Estado, concedida al buen sector privado en su administración, que por pura casualidad requieran de nosotros ser objeto obligado de experimentaciones y entretenimiento para quienes puedan pagarse la diversión.
En fin, la propuesta de delfinarios no contribuye ni al conocimiento humano, ni al sostenimiento de los ecosistemas, ni al bienestar y seguridad de los mamíferos marinos, ni al desarrollo sostenible; no es ética ni beneficia a nuestra humanidad al tergiversar verdades y perspectivas. Tampoco crea una imagen saludable para el turismo en nuestro país, ya bastante cuestionable en su actual desarrollo depredador. Es parte de una serie constante de atentados al bienestar inseparable del ser humano y el ambiente producto del afán de lucro de unos cuantos, que requiere igual o mayor constancia de quienes desde una u otra trinchera creemos en la dignidad humana y la necesidad de un ambiente sano, caminos indisolublemente ligados.
Nos quieren seguir agarrando de tontos, rentablemente.

Ramón H. Benjamín M.
Estudiante universitario/
ramonbenjamin@gmail.com


Piratería con material genético humano

CANADÁ.

‘Biopiratas’ acechan en las aguas del Pacífico sur

Julio César Rivas

Las islas del Pacífico sur están sufriendo un nuevo tipo de piratería de alta tecnología, la piratería de material genético, por parte de investigadores y compañías sin escrúpulos, según un libro de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) presentado hoy.

El libro Pacific Genes and Life Patents de los autores Aroha Te Pareake Mead y Steven Ratuva recopila los casos en que investigadores y compañías farmacéuticas, en su mayor parte de Estados Unidos y Australia, han realizado actos de “piratería” genética contra las culturas de las islas del Pacífico sur.

En declaraciones a EFE, la investigadora maorí Aroha Mead afirmó que uno de los casos más sangrantes de “biopiratería” es el de la tribu hagahai de Papúa Nueva Guinea.

En 1989, los hagahai -una tribu de cazadores y recolectores- aceptaron donar sangre para análisis, pero nunca que estas muestras fueran sacadas del país y sujetas a otros procedimientos.

A pesar de ello, en 1993, la investigadora estadounidense Carol Jenkins junto con el Departamento de Salud de Estados Unidos, solicitó una patente sobre las líneas de células T de 24 hagahai, aduciendo que eran útiles para tratar y diagnosticar aquellas personas infectadas con un virus asociado con la leucemia y una enfermedad neurológica.

El Gobierno de Papúa Nueva Guinea consiguió que en 1999 se retirara la solicitud de patente, pero el material genético de los hagahai está a la venta, accesible para cualquiera que pueda pagar 216 dólares.

Mead, fundadora de la ONG Call of the Earth (Llamado de la Tierra), que también ha participado en la producción del libro, declaró que casos de piratería genética en el Pacífico, como el de los hagahai, son consecuencia directa de que “el colonialismo sigue vivito y coleando en esta parte del mundo”.

“Para muchos, el Pacífico sur -en el que se asientan 27 naciones- es un lugar sin explorar, sin fronteras, sin leyes, sin controles en donde es muy fácil tomar muestras y del que se están aprovechando los investigadores”, añadió Mead.

El libro señala que el caso de los hagahai u otro similar ocurrido en las Islas Solomon, “lejos de ser incidentes aislados confinados al pasado, la misma asociación entre genética y derechos intelectuales que generaron las patentes de ADN Hagahai y Solomon, sigue hoy en día”.

Otro caso recogido en el libro, fue el intento en el 2002 de trasplantar a los habitantes de las Islas Cook células de cerdo. Una proporción muy alta de los indígenas de las islas del Pacífico sur padecen de elevadas tasas de diabetes del tipo 2.

Algunos investigadores han defendido el trasplante de células pancreáticas de cerdos a diabéticos como una solución al problema, pero en el 2001 el Gobierno neozelandés declaró la solución como demasiado arriesgada, por lo que prohibió el procedimiento.

A pesar de ello, en el 2002, la empresa neozelandesa Diatranz convenció al Gobierno de las Islas Cook de permitir los experimentos entre sus habitantes sin solicitar permiso de los individuos.

La alarma causada entre los indígenas de las Islas Cook y el rechazo comunitario a ser utilizados como “conejitos de cobaya” evitó que Diatranz llevara a cabo sus experimentos en el país.

“Las personas no son ratas de laboratorio -afirmó Mead-, las empresas tienen que proceder de forma adecuada”.

Para Mead, el argumento de que los beneficios de estas investigaciones pueden salvar o mejorar la vida de millones de personas en todo el mundo no tiene mérito.

EFE

Publicado en La prensa, 19 de marzo de 2007

Isla Colón supera capacidad de carga sobre demanda de agua potable en estación seca

Isla Colón está sin agua desde hace cuatro días

La única fuente de agua dulce es la quebrada Big Creek, y su cauce está prácticamente seco.

El alcalde dijo que la gente está desesperada y que si en 24 horas no llueve, será imprescindible llevarle agua.

ESPECIAL PARA LA PRENSA/Angel Santiago P.

OBRAS. Cuadrillas del Ministerio de Obras Públicas y del Idaan tratan de canalizar la escasa agua que tienen los pantanos para dotar del preciado líquido a la comunidad.823085

Ángel Santiago Pimentel
ISLA COLÓN, Bocas del Toro

Seis mil residentes en la Isla Colon permanecen sin agua desde hace cuatro días debido a la fuerte sequía que afecta la provincia de Bocas del Toro.

Ayer, las autoridades realizaban ingentes esfuerzos para resolver la crisis que aqueja a una de las regiones del país más atractivas para el turismo, en donde funcionan, al menos, 40 hoteles y hostales.

Eligio Binns, alcalde del distrito cabecera, la gobernadora Ester Mena de Chiu, y José Armando Díaz, director del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan), se trasladaron hasta la zona donde está ubicada la toma principal de agua para analizar la magnitud del problema.

Binns dijo que, por no tener ríos, los moradores de Isla Colón no tienen otra alternativa para bañarse y colectar el líquido.

La única fuente de agua dulce es la quebrada Big Creek, que se ha secado en un 98%.

Las autoridades locales afirman que el suministro de agua de otras fuentes tiene carácter de urgencia si no llueve en las próximas 24 horas.

Pero el problema no afecta solo a Isla Bocas. Binns informó que, debido al fuerte verano que impera en la región, la isla Bastimento, así como la isla Carenero, se han quedado sin agua y que esa situación limita todas las actividades económicas que desarrollan.

El alcalde sostiene que la gente esta demandando agua, y que se encuentran al borde de la desesperación, por lo que urgió a las autoridades nacionales a brindar una respuesta rápida.

Se conoció que cuadrillas del Ministerio de Obras Públicas y del Idaan trabajan en canalizar la escasa agua que queda en los pantanos, pero no están obteniendo el volumen necesario.

Armando Díaz, director del Idaan, indicó que, como parte del plan de contingencia, están haciendo un pequeño estanque que les permita suministrar agua, acorde a un programa de racionalización.

“Este problema se escapó de las manos de las autoridades”, dijo Díaz.

Este es el segundo desabastecimiento de agua que ha afectado la zona en los últimos cinco años, como resultado de los cambios climáticos provocados por el recalentamiento del planeta.

La gobernadora, Ester de Chiu, dijo que comunicó al presidente, Martín Torrijos, la crisis que afecta al archipiélago de Bocas del Toro.

La inquisición hacia un mensaje

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PERCEPCIÓN. Para ‘Blank’, la crucifixión es lo simbólico de la estigmatización social que representa el efecto de las palabras.

Flor Mizrachi Angel
flor@prensa.com

La representación de mujeres y hombres crucificados aparecida en 17 puntos de la ciudad con etiquetas de “puta”, “anoréxica”, “drogadicto” o “violento”, entre otras, ha generado una polémica en la que ya intervinieron las autoridades. La Alcaldía ordenó retirar las vallas.

Las imágenes son parte de la campaña “Lo que no te mata te hace más fuerte” que utilizó Grupo Blank -responsable de la revista Blank– para “crear conciencia e invitar a la sociedad a sobrepasar los prejuicios”, explica un vocero de la empresa que no quiso ser identificado.

“Apela a cambios profundos en nuestra sociedad, como lo son la invitación a la tolerancia, el respeto y no levantar falsos prejuicios provocados por el ego, el miedo, las envidias o por nuestro deseo de recibir para nosotros mismos”.

Para la Alcaldía, la campaña es un ataque a la moral y a la honra de los ciudadanos. “Usaron la cruz para aprovechar la fecha y llamar la atención”, piensa Fernando Arias, jefe de publicidad externa de esa entidad. Para él, la moral de los ciudadanos importa más que la libertad de expresión, y ni aunque cambiaran de las imágenes la palabra aceptarían este tipo de publicidad.

Arias dijo que recibieron muchas quejas y por eso se comunicaron con los encargados de Vallas Gigantografías, dueños de las estructuras, para indicarles que debían removerlas. Antes de mediodía lo hicieron.

ASUNTO LEGAL

La decisión de la Alcaldía es legal. Así lo aseguró el abogado Ezra Ángel, basándose en el libro tercero del Código Administrativo, en su Título uno, Capítulo 1, artículo 855, que habla de “la conservación de la tranquilidad social, la moralidad, las buenas costumbres y la protección de las personas y sus intereses individuales y colectivos”. “Blank falta el respeto a gran parte de los católicos, que se sienten irrespetados al ver el uso irresponsable de un símbolo tan sagrado como la cruz. Se debe respetar la moral y las buenas costumbres para no cruzar la delgada línea entre la libertad de expresión y el libertinaje”, opinó el abogado.

Los publicistas opinan

Mark Hanly, gerente y creativo de Mega Publicidad y presidente del Círculo de Creativos de Panamá, asegura que los creativos tienen un arsenal de cosas por hacer, pero depende de qué tan arriesgado es el cliente. “Blank no tiene cliente. Ellos son su propio cliente y decidieron tirar todas las cartas a la mesa”.

Hanly opina que la campaña es agresiva, pero el mensaje, la estrategia y la misión, muy claros. “Yo lo hubiera hecho distinto. Blank usó un símbolo religioso estando en un país muy pequeño y muy católico”. Sin embargo, él no apoya la remoción de las vallas. “Es una falta a la libertad de expresión y eso demuestra los prejuicios que tenemos como sociedad”.

Juan Carlos Ellis, creativo de Mc Cann Ericsson, opina que el “fanatismo religioso” no dejó a algunas personas entender el mensaje original. “Al retirar las vallas, la publicidad demostró su punto: fue crucificada sin intentar conocerla”.

Los religiosos están ofendidos. En un comunicado de prensa, José Luis Lacunza, Dimas Cedeño y José Domingo Ulloa, de la Conferencia Episcopal Panameña, manifestaron que la campaña es una “ofensa objetiva” a los católicos. “No podemos pasar por alto ni dar la sensación de que toleramos tales lesiones de los derechos de los católicos y de la Iglesia”, agregan los religiosos. La nota cierra con “Que la gratitud y la alabanza sean más fuertes que sus contrarios”.

La remoción de las vallas, el rechazo y las críticas no son un impedimento para Blank: la presentación oficial de la campaña sigue en pie para hoy a las 8:00 a.m. en el Hotel Bristol.

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Es interesante conocer que la cruz es un símbolo, que existe desde hace miles de años.  Por tanto, es un símbolo que no le pertenece a ninguna religión, así como la media luna es un elemento más antiguo que el Islamismo.

La mejor manera de no hacerle propaganda a este clip publicitario sería ignorarlo, no polemizarlo.  Creemos que han caido en la trampa publicitaria, que ojalá hubiese sido para un fin más noble que para promover un nombre comercial.

Ver mas en http://en.wikipedia.org/wiki/Christian_cross

Humo tóxico sobre la ciudad de Panamá

CERRO PATACÓN.

Humo tóxico sobre la ciudad de Panamá

LA PRENSA/Nicolás Psomas

Los bomberos se quedaron sin agua. 823083

Cecilia Fonseca S.
cfonseca@prensa.com 

Una columna de humo negro, que se apreciaba desde diferentes sectores de la ciudad capital ayer, causó alarma entre la población. Y no era para menos.

Lo que ardía eran neumáticos, y los gases tóxicos que de estos emanaban eran dispersados por el viento sobre las barriadas cercanas al vertedero de Patacón y de allí al resto de la ciudad.

El biólogo Sergio Gómez, quien estudia un doctorado en Ingeniería Ambiental, explicó que el caucho de los neumáticos genera gases que son causantes de cáncer pulmonar y enfermedades respiratorias.

“De esa combustión se desprenden sustancias químicas (dioxinas y furanos) que además causan el efecto invernadero y, por ende, contribuyen al calentamiento global”, afirmó Gómez.

El fuego se produjo en la zona donde se desechan las llantas, y entre más se queman, las consecuencias son peores.

Un comunicado de la Alcaldía indica que el fuego fue causado por un grupo de pepenadores que ingresa al relleno sanitario de Cerro Patacón para obtener el metal que hay dentro de los neumáticos.

Gómez detalló que lo que buscan los pepenadores al quemar las llantas es quitarles el plástico y así quedarse con el metal, que luego venden.

A Patacón acudió personal del Cuerpo de Bomberos –en dos carros cisterna– que debió movilizarse en varias ocasiones hasta pocos metros de la entrada de la Universidad Tecnológica, a fin de reabastecer de agua a los vehículos.

Personal de la Alcaldía, en conjunto con los bomberos, trabajaba a tempranas horas de la noche para evitar que el fuego se extendiera a las áreas de depósito de basura, según explicó el director de Aseo Urbano y Domiciliario, Abraham Goti.

El ambientalista Ariel Rodríguez dijo que hay mucho descuido en la disposición de los desechos sólidos y que esto debe solucionarse para evitar que situaciones como la de ayer se repitan.

La Prensa, 20 de marzo de 2007