Las represas: una grave amenaza a la biodiversidad de la Reserva de la Biósfera La Amistad-Panamá en Changuinola

William O. McLarney, Maribel Mafla H., Xenia Villavicencio L. y Winston Bent F.

Asociación ANAI

No es un secreto que dentro de las posesiones del istmo mesoamericano abundan recursos hídroelectricos. Tampoco es una novedad que el desarrollo de estos recursos puede ser polémico; como tiempo atrás, en 1982, protestas sobre la construcción de la represa Chixoy en el río del mismo nombre en Guatemala culminaron en no menos de 444 muertos en la aldea de Río Negro. Lo que es nuevo es el número de represas hídroelectricas que actualmente están propuestas como parte del Plan Puebla-Panamá promocionado por el presidente mexicano Vicente Fox, la red de trabajo de interconexión eléctrica para las naciones de América Central (SIEPAC) y otras manifestaciones de el movimiento de libre tratado. Se estima que entre el istmo de Tehuantepec en México y la frontera entre Panamá y Colombia existen actualmente 381 planes para represas hidroeléctricas en varias etapas de desarrollo (Burgues 2005) y este número no agotaría sitios hídroelectricos factibles.

Esto representa una amenaza inaudita para la biodiversidad acuática de la región, donde barreras artificiales para la migración de animales acuáticos son potencialmente hasta mas dañinas que en los ríos que atreviesen el interior de las grandes masas continentales. (Pringle, et al. 2000 ofrecen una excelente revisión de daños pasados y amenazas presentes ocasionados por represas hidroeléctricas en Sur y Norteamérica). Como consecuencia de un aislamiento periódico durante un tiempo geológico, el movimiento de los peces de agua dulce de Sur y Norteamérica hacia Centroamérica ha sido limitado, favoreciendo la difusión de formas eurihalinas y especialmente diádromas (Bussing 1985, Smith & Bermingham 2005). Tal vez igualmente importante, los sistemas de ríos del istmo son necesariamente cortos, así que, como en la mayoría de las islas del mundo, una gran proporción de las especies de peces y la mayor parte de los camarones son diádromas (principalmente anfídromos y algunas formas catádromas).

Al parecer paradójicamente, cuanto mas arriba en la cuenca o cuanto mas pequeño el río a menor elevación, mayor la proporción de animales diádromos. En nuestro propio trabajo en la cuenca del Sixaola/Telire de Costa Rica, nosotros encontramos que en elevaciones entre el nivel del mar y 100 m, 10-91% de los individuos de peces, en muestras tomadas con electropesca, usando el protocolo de colecta para el Índice de Integridad Biótica, son especies diádromas. Si nosotros solo consideramos ríos con áreas de cuenca de 11 km2 o menos, el rango es de 70-91% (McLarney, Mafla et al., no publicado). Arriba de las caídas de agua los único peces presentes tipicamente son los chupapiedras (Sicydium spp.), los cuales junto a los camarones tienen la habilidad de ascender paredes verticales.

Si consideramos que los peces junto a los camarones (principalmente Palaemonidae y Atyidae), los cuales son casi enteramente diádromos, representan la gran mayoría de los animales de cuerpo grande en esos ríos, la mayor parte de la biomasa debe comprender a animales que pasan algunos estadios tempranos de vida en el ambiente marino.

Lógicamente, las consecuencias ecológicas de la eliminación de esta biomasa serian profundas. No hemos encontrado estudios publicados relevantes de Mesoamérica, aunque un reciente estudio informal ha revelado una ausencia virtual de peces de las cabeceras arriba de las represas hidroeléctricas en la cuenca del río Reventazón en Costa Rica (Chris Lorion CATIE/U. Idaho, comunicación personal).

Mas directamente comparables son los datos de ríos en las islas mas grandes de las Antillas, las cuales en su estado natural mantienen una fauna fluvial parecida. En Puerto Rico, Holmquist, et al. (1998) y Benstead, et al. (1999) encontraron una total o casi total ausencia de peces diádromos y camarones en ríos corriente arriba de las represas, incluso aquellas con canales de desagüe en teoría transitables para peces y camarones. Bacheler, et al. (2004) apuntan que casi todos los ríos en Puerto Rico se encuentran represados, con el resultado que prácticamente todas las especies nativas de camarones y peces han sido eliminadas en las partes de arriba de todas las cuencas importantes en la isla. Fievet, et al. (2001a, 2001b) observaron efectos similares en la isla Guadeloupe. March, et al. (1998, 2002, 2003) y Pringle et al. (1999) demostraron que la eliminación de camarones y peces que alcanzan la parte superior de los ríos tiene como resultado un incremento en la sedimentación, cambios en la composición del asemblaje de insectos y aumentos en la biomasa de algas. En resumen, la amenaza es una masiva alteración de los ecosistemas fluviales de Mesoamérica, con la extirpación de un alto porcentaje de especies de peces y camarones de varios sistemas y efectos de cascada impredecibles.

Se puede argumentar que en Norte América, algunas formas diádromas, notablemente anádromas como la trucha arco iris, tipo “steelhead” (Oncorhynchus mykiss) y lobina estriada (Morone saxatilis) fueron capaces de sobrevivir y prosperar en embalses aislados del mar. Existe un ejemplo reportado de un anfídromo, guavina (Gobiomorus dormitor) sobreviviente en un río arriba de un embalse en Puerto Rico (Bacheler, 2002), indicando que no requiere siempre acceso a agua salina para completar su ciclo de vida. Sin embargo la catádroma anguila americana (Anguilla rostrata, encontrada en todos los sistemas de ríos de la vertiente atlántica de Mesoamérica) no ha prosperado en sistemas de ríos encerrados en represas en los Estados Unidos (Smith, 1985, Robison & Buchanan, 1988, Etnier & Starnes, 1993, Jenkins & Burkhead, 1993, Mettee et al., 1996, Burkhead et al., 1997). En general parecería que formas anfídromas y anádromas son mucho mas susceptibles a la eliminación que las especies anádromas cuando son aisladas detrás de barreras.

En esta consideración se puede mencionar la importancia de los camarones “de agua dulce”. Mientras que a ellos les puede faltar el carisma de los peces y por lo general tienen una menor importancia económica, ellos son posiblemente mas importantes en el mantenimiento del ecosistema fluvial y constituyen un recurso alimenticio importante, el cual se podría perder para peces como G. dormitator, si es que sobreviven en un embalse. Bright (1982) documentó que camarones diádromos forman la mayor parte de la producción secundaria en rios en Puerto Rico. Afuera de los trópicos, Horne & Beisser (1977) y Miya & Hamano (1988) evidenciaron la extirpación de camarones a causa de represas en ríos en Texas y Japón, respectivamente.

Joturus pichardi (Boca Chica)

Una epidemia de construcción de represas tal vez no es inevitable. Planes para siete represas en el río Usumacinta de Guatemala y México han sido suspendidos y recientemente el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) anunció su retractación sobre sus planes propuestos para las represas Boroi, Tanari, Atirro, Pacuare y Siquirres en el Río Pacuare. En ninguno de esos casos fue biodiversidad la mayor preocupación; el río Pacuare es un río recreativo muy conocido, la protección de su integridad física puede ser justificada bajo una gran base económica y estética. Mientras que la conservación del Usumacinta, que puede ser ciertamente justificada en base a la biodiversidad (ver Rodiles-Hernandez, et al. 2005 sobre el descubrimiento de una nueva especie y familia de peces barbudos en el Usumacinta.) esta reclamada por su fama de ser la pieza central de uno de los lugares mas importantes históricamente, cultural y arqueológicamente del hemisferio. Pero que pasa con aquellos ríos biológicamente importantes, los cuales, a diferencia del Pacuare o del Usumacinta no hacen contribuciones obvias para sus economías nacionales?

En el mismo momento en el que el destino del Pacuare fue un alto perfil de preocupación en Costa Rica, nosotros estábamos envueltos en el debate sobre la represa de Bonyic propuesta para construirse en el río Bon, un remoto tributario del río Teribe en Bocas del Toro, provincia de Panamá, localizado en territorio de la tribu Naso. El Teribe es parte del gran sistema del río Changuinola; ambos nacen en el Parque Internacional y Reserva de la Biosfera La Amistad, un Sitio de Patrimonio Mundial.

El estudio de impacto ambiental para la represa Bonyic (Planeta Panamá Consultores, 2005) discute las posibles consecuencias biológicas por la construcción y operación de la represa, embalse y conducto, pero no hace referencias a La Amistad (la cual en este caso se extiende hasta adentro a menos de 100 m arriba de donde termina lo que seria el embalse). Esto aparentemente ignorando la primera justificación para el establecimiento del parque, la cual era “Proteger una muestra significativa de la diversidad biológica de una de las zonas mas ricas en flora y fauna que aún permanecen poco alteradas en la República de Panamá “ (Alvarado, 1989).

De hecho, mientras que existe algún nivel de conocimiento sobre la ictiofauna del sistema Changuinola/Teribe (comunicación personal, Jorge García, Universidad Nacional de Panamá), no existen colecciones de la cuenca de la parte dentro del parque La Amistad. Nosotros fuimos capaces de entrenar a dos parataxónomos Nasos y los equipamos con redes y máscaras, para poder llevar a cabo un estudio y demostrar la presencia (y en muchos casos la abundancia) de siete especies de peces diádromos y dos familias de camarones diádromos en el sistema del río Teribe dentro del parque (además de una confirmación en forma de anécdota de otro pez diádromo). Cinco del total de siete especies encontradas arriba del sito de la represa del Bonyic eran diádromas y de un total de 318 peces muestreados 303 (95.3%) pertenecen a esas 5 especies diádromas (Mafla, et al., 2005). Camarones diádromos de dos familias (Palaemonidae and Atyidae) fueron frecuentes hasta abundantes en todos los sitios.

Casi la mitad de los peces diádromos comprendían a las dos especies mas apreciadas como recursos alimenticios de los Nasos y otros habitantes de la cuenca del Changuinola (boca chica, Joturus pichardi y sartén, Agonostomus monticola). Esta evidencia junto a preocupaciones culturales levantada por los Nasos y la ONG panameña Alianza para la Conservación y el Desarrollo, fue bastante para convencer al Banco Interamericano de Desarrollo de retirar la consideración para el financiamiento de la represa Bonyic, mencionando impactos potenciales en el ecosistema del río (comunicación personal, Dr. Robert Montgomery, Banco Interamericano de Desarrollo).

La represa Bonyic puede aún ser construida con otro financiamiento. Existen otros problemas similares justo al otro lado de la loma con tres grandes represas propuestas en el cauce principal del río Changuinola en el territorio vecino de la tribu Ngobe. En estudios conducidos por 2 Ngobe parataxónomos, también capacitados por nosotros, en nueve ríos tributarios, que serían aislados por las represas, siete de 18 especies de peces identificadas eran diádromas y formaron entre un 36-100% de los peces presentes. Palaemonidae y/o Atyidae fueron frecuentes hasta abundantes en todos los sitios (Mafla, et al. 2005).

Los estudios de impacto ambiental para las tres represas en el Changuinola (De los Santos et al. 2004a-c) no incluyen estudios de fauna, reunen a J. pichardi y a A. monticola en una sola especie, ni siquiera mencionan camarones, y ofrecen un esquema de acuacultura poco probable como solución al bloqueo para el paso del movimiento animal arriba y abajo en el río. Existen problemas paralelos en todos los países mesoamericanos, con una posible excepción en El Salvador (Burges, 2005), algunos de ellos envueltos en áreas protegidas de importancia comparable a La Amistad.

El área total de la cuenca Changuinola/Teribe es de 3202 km2., de los cuales 2070 km2 están dentro del Parque La Amistad, y aproximadamente 700 km2. localizados dentro de otra área protegida, El Bosque Protector Palo Seco. Solamente dentro de La Amistad se estiman aproximadamente 848 km de ríos permanentes (de los cuales 40 km se encuentran dentro de Costa Rica). Y seguro un aislamiento de un área inmensa en los ríos arriba de las represas afectaría profundamente el ecosistema y pesca río abajo, incluyendo el ecosistema de la laguna del Changuinola (parte de una tercera área protegida, Humedales San San/Pondsak con 59 km2, declarado como sitio Ramsar). Todo esto representa una pequeña fracción del área de cuencas y ríos puesta en peligro por planes de represas en Mesoamérica en este momento.

Nosotros sugerimos que consideraciones de diadromía y áreas protegidas no sean omitidas de los estudios de impacto ambiental maliciosamente, pero mas bien representan una consecuencia de ignorancia prevenible. Como los casos de Bonyic y Pacuare prueban, grandes agencias gubernamentales y agencias internacionales de préstamo pueden ser susceptibles a argumentos razonables, pero nosotros que nos llamamos a nosotros mismos biólogos conservacionistas deberíamos ser mas inminentes con respecto a la ayuda para entender las consecuencias biológicas de proyectos de infraestructura.

Las formas de represas propuestas no están siempre sin apoyo popular. En el caso de Panamá, la electricidad usada en la provincia Bocas del Toro es proporcionada por plantas de petróleo y la provincia tiene las tarifas mas elevadas del país (17 centésimos de dólar el kw/h). La promesa de electricidad mas barata y limpia es atractiva para los consumidores locales urbanos y para los conservacionistas preocupados por la contaminación del aire y otras inquietudes relacionadas al uso de combustible basado en petróleo. A largo plazo conservacionistas deberían promover estudios y aplicaciones de tecnologías hidroenergéticas, las cuales no requieren la construcción de barreras para el movimiento animal (Davis, 2005).

Sin embargo, no hay duda que en la economía a niveles nacionales e internacionales esta la fuerza que maneja por detrás el empuje de múltiples represas. Nada menos que un personaje como el anterior presidente de Costa Rica, galardonado con el premio Nobel, Oscar Arias ha apoyado públicamente las represas de Pacuare y el igualmente controvertido proyecto de Boruca en la vertiente del Pacífico del país.

Para evitar que las iniciativas del tratado de libre comercio que manejan las represas den como resultado el mayor golpe que se haya dado a la biodiversidad fluvial en Mesoamérica, biólogos conservacionistas deben ser mucho más activos – y proactivos. Específicamente, recomendamos que todos lo que estén preocupados por la problemática de biodiversidad en la región:

  1. Deben estar preparados para formar alianzas con otros interesados desde las tribus indígenas hasta recreacionistas de agua blanca. Anuncien a tales grupos sobre la disponibilidad de su profesionalismo.
  2. Apoyen la iniciativa de la International Rivers Network en promover la adopción del equivalente a los Lineamientos del Sector de Infraestructuras de Agua Dulce para instituciones prestamistas. Este documento, adoptado como póliza en HSBC Holdings de Londres, prohíbe préstamos para represas que no siguen los lineamientos de la Comisión Mundial en Marcos de Trabajo para la Decisión de Construcciones de Represas, o que impactarían el hábitat natural de Sitios Ramsar, o sitios UNESCO de Patrimonio Mundial.
  3. Sean proactivos en insistir que ingenieros, firmas consultoras, entidades financieras y agencias gubernamentales relacionadas con el asentamiento de represas insistan en una revisión de estudios de impacto ambiental (o planes preliminares) por biólogos competentes para comentar efectos potenciales en los ríos arriba y abajo del lugar de la represa. La escala apropiada para predecir impactos ambientales es tal vez determinada por los límites de la cuenca, ciertamente no debe ser limitada por las líneas de orilla del embalse propuesto.
  4. Sigan activamente oportunidades para comentar estudios de impacto ambiental. Los comentarios de ANAI sobre los estudios de impacto ambiental de Bonyic y Changuinola no fueron solicitados por el gobierno o por interesados en pro de la represas, pero eran resultados lógicos de nuestras conversaciones con los Naso y Ngobe.
  5. Hagan un uso máximo de la prensa científica, de conservación y popular a niveles locales, nacionales e internacionales para exponer el peligro hacia la biodiversidad y otros recursos heredados puestos por un gran número de represas hidroeléctricas mal concebidas.

Nuestras observaciones en los probables efectos sobre la biodiversidad de las represas propuestas para Bocas del Toro apoyan el caso para acciones inmediatas en todas partes de Mesoamérica. No son principalmente consecuencias de estudios originales. Mas bien era cuestion de obtener deducciones fáciles de los hechos que ya son conocidos, particularmente para los habitantes indígenas de la región. Nosotros no fuimos los primeros biólogos en aprender sobre estas propuestas de represas. No debimos ser los primeros en llamar y publicar la lógica conclusión. En una escala más grande, no se deberían estar escuchando estos argumentos por primera vez de nosotros.

William O. McLarney*, Maribel Mafla H., Xenia Villaviciencio L. y Winston Bent F.

ANAI, Inc., 1120 Meadows Rd., Franklin, NC 28734. U.S.A., email anaiinc@dnet.net

Asociacion ANAI, Apdo. 170-2070, Sabanilla de Montes de Oca, Costa Rica, email: mmafla@ancaicr.org.

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Literatura Citada

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MAS INFORMACION EN:
http://filaman.ifm-geomar.de/Summary/SpeciesSummary.php?id=338

https://burica.wordpress.com/2006/03/16/salvemos-la-reserva-de-la-biosfera-la-amistad-y-la-cuenca-del-rio-changuinola/

Fuente Secundaria: Alianza para la Conservación y el Desarrollo, ACD, 14 enero 2006

Foto del Río Changuinola: Outscape.net

2 comentarios

  1. well i really think this page is great ‘cause with you can know more about your own province as it is to me BOCAS DEL TORO. one week ago a recived a speech from some one form the ANAM and he gave me a poster so i dicided to look for some pictures for my pc and i found all this infomation thaks for taking care of my province and with many people like you the WORLD WOULD BE BETTER thanks God Bless you and your families.

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