La pesca industrial ha acabado con el 90% de la población de grandes peces en el mundo

PECES. ACCIONES PARA CONSERVAR LOS MARES.

Bancarrota marina

El planeta es un mundo acuático cubierto de mares, pero sólo el 1% tiene algún estatus de área protegida.

La pesca industrial desmesurada está llevando a todos los océanos del mundo a un colapso general.

 
 
 

Alejandro Balaguer
Especial para La Prensa

vivir+@prensa.com

Te digo que vamos a tener atunes en cantidad y para siempre, dice un capitán portugués de barco atunero a un colega español, mientras se recuperan de algún trauma en una sala hospitalaria de terapia. Yo, en el medio de ambos, recibo el fuego cruzado. Hacemos un trío surrealista, de película: ellos, pescadores industriales de los más extremos, y yo, ambientalista encubierto. Luego, escucho la mayor barbaridad sobre la crisis de los mares. “Acuérdate que los atunes no se van a acabar. Esas son exageraciones de los ecologistas”, dice el pescador español.

Pesca industrial

Al igual que ellos, la gran mayoría piensa que el mar es una fuente inagotable de vida.

-Pero es todo lo contrario, los mares están en bancarrota- advierte Marcos Ostrander, presidente de la Fundación Conamar. De acuerdo con los informes de Naciones Unidas, estamos agotando los mares por la pesca insostenible. Casi el 90% de las poblaciones de grandes peces comerciales, picudos, atunes y tiburones se han reducido, y la situación se agrava. Palangres que miden en algunos casos más de 40 millas, con líneas con más de un anzuelo por cada metro, capturan todo lo que encuentran a su paso.

Según la National Geogra- phic, casi una tercera parte de las reservas de peces del mundo están sobreexplotadas.

La pregunta circula reincidentemente entre los ambientalistas: ¿cómo evitar que la pesca industrial excesiva devaste nuestros mares y acabe con su propio negocio?

Las acciones comprenden varios frentes de combate. Además de reducir la flota pesquera, establecer períodos de veda y zonificar las áreas de pesca, para el biólogo del Instituto Smithsonian, Juan Maté, encargado de realizar el plan de manejo del Parque Nacional de Coiba, una de las acciones más importantes es la protección: tratar a los mares como grandes ecosistemas, estableciendo más áreas protegidas en los manglares y arrecifes coralinos, para que sirvan como viveros de especies en su etapa larvaria o juvenil.

Es que, como se ha comprobado, cuando las especies al refugio de estos ecosistemas llegan a la etapa adulta, se dispersan por las aguas aledañas beneficiando a la pesca comercial notoriamente.

Otra actividad para combatir el colapso de los océanos es desarrollar la pesca deportiva y el buceo recreativo- agrega Ostrander.

Son lucrativas modalidades de turismo que dejan millonarios ingresos y ayudan a mantener las poblaciones de grandes peces.

La Prensa, 26 de mayo de 2007.

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La pesca industrial ha acabado con el 90% de la población de grandes peces en el mundo.

Sólo queda el 10% de los atunes, peces espada, tiburones, bacalaos y meros que había en 1950 «Con los niveles de capturas actuales, estas especies seguirán el camino de los dinosaurios».

Atun

Desde el gigantesco pez espada hasta el poderoso atún de aleta azul y desde el mero tropical hasta el bacalao antártico, la pesca industrial ha esquilmado los océanos. No queda una frontera azul en pie», lamenta el biólogo marino Ransom Myers, de la universidad canadiense de Dalhousie. Myers y Boris Worm, de la Universidad de Kiel (Alemania), firman hoy en la revista ‘Nature’ un trabajo en el que advierten de que la pesca industrial ha acabado en sólo cincuenta años con el 90% de los grandes peces, que sólo queda en los océanos terrestres el 10% de los atunes, tiburones, bacalaos, fletanes, meros y peces espada.
Los dos investigadores han dedicado diez años a la recopilación de información de los caladeros más importantes. Han estudiado 47 años de censos de grandes peces predadores en cuatro plataformas continentales y nueve sistemas oceánicos. Su conclusión es que, si la tendencia no cambia, la actividad humana llevará a esas especies a la extinción en pocos años. Viviríamos entonces en un mundo sin atunes, peces espada, meros, tiburones, bacalaos «Son la megafauna, los grandes predadores del mar, y las especies que más valoramos. Su reducción no sólo amenaza su futuro como especies y el de los pescadores que dependen de ellas, sino que también puede desembocar en una completa reorganización de los ecosistemas oceánicos de consecuencias globales desconocidas», afirma Worm.

Los biólogos han comprobado hasta qué punto el alarmante declive no tiene fronteras gracias a los datos sobre las capturas de la flota japonesa, que navega por todos los mares y pesca una gran variedad de especies. «Donde antes las líneas capturaban diez peces por cada cien anzuelos, ahora son afortunados si pescan uno», indica el biólogo canadiense. «Los datos de las líneas de anzuelos japonesas nos cuentan una historia que no habíamos oído antes», destaca Daniel Pauly, de la Universidad de la Columbia Británica, quien cree que Myers y Worm pueden haber pecado de optimismo.

«Dada la mejora de la tecnología de las líneas, las estimaciones de los autores son conservadoras. Si las capturas han caído en un factor de diez y la tecnología de las líneas ha mejorado, el declive es incluso mayor que el que están diciendo», aventura Pauly. Myers y Worm señalan, por su parte, que la pesca industrial reduce en un 80% la población de una especie durante los primeros quince años de explotación, antes de que los científicos empiecen a controlar los efectos de la captura masiva en un ecosistema concreto. Y llaman la atención, asimismo, sobre el hecho de que la presión humana impide que los animales alcancen las dimensiones de otras épocas. «El tamaño medio de estos predadores es ahora entre una quinta parte y la mitad de lo que era antes», explica Myers.

Los investigadores informaron de sus hallazgos a científicos empleados en algunas de las compañías pesqueras más grandes del mundo. Aunque admitieron la rápida reducción general de las poblaciones de grandes predadores, los biólogos de la industria fueron remisos a dar por buenos los datos de especies concretas como el atún. A juicio de los autores, sólo hay una solución: la reducción inmediata de las capturas en todo el mundo en un mínimo del 50% y la creación de reservas marinas.Myers y Worm consideran viable la futura sostenibilidad de la industria pesquera con un esfuerzo que supondría entre un tercio y un décimo del que habría que hacer ahora para la recuperación de las reservas de grandes peces.

Tenemos que darnos cuenta de lo cerca de la extinción que están algunas de estas especies. Y debemos actuar ahora, antes de llegar al punto de no retorno. Quiero aquí a los atunes de aleta azul y a los tiburones martillo cuando crezca mi hijo de cinco años. Con los niveles de capturas actuales, estos peces seguirán el camino de los dinosaurios», sentencia Myers.

Fuente secundaria: http://es.geocities.com/cazaypesca900/industrial.htm

Ha aumentado la conciencia ambiental de los panameños

Se trata en Panamá de un fenómeno reciente, y que, felizmente, viene en crecimiento sostenido: la defensa de nuestro medio ambiente. Lejos del estereotipo (muchas veces justificado) del ecologismo radical, cada vez son más las voces nacionales que se expresan en función de que nuestras autoridades se esfuercen por lograr el balance entre la explotación de nuestros recursos y su conservación. Y en la solicitud de estudios de impacto ambiental. Nada romántico hay en ello.

Un país de la exuberancia natural que tiene el nuestro, debe comenzar a pensar en su medio ambiente de la misma forma en que piensa sobre su Canal: que es un recurso estratégico. Solo así se le dará prioridad (y recursos) a tal sostenimiento. Dilapidar, destruir esa riqueza no es solo acabar con la naturaleza. Es afectar el futuro, la salud de la población. Es también hacer daño a su economía. Y cercenar posibilidades ciertas para el desarrollo de todos. Ni más ni menos.

La Estrella de Panamá, 26 de mayo de 2007.

CAMBIO CLIMÁTICO. INTERÉS COMUNITARIO.

Conciencia ambiental

A los panameños les preocupa retirar correctamente la basura, según una encuesta. Ahora, la ciudadanía denuncia cuando hay tala ilegal de árboles o incendios.

LA PRENSA/Archivo

Conciencia ambiental planta un arbol

Crisly Florez
cflorez@prensa.com

En los últimos años se ha informado sobre las alarmantes consecuencias del cambio climático.

Estas alertas han creado conciencia en el mundo y Panamá no se escapa de esa realidad. Según una encuesta realizada por la empresa Dichter & Neira para La Prensa, la conciencia ambiental de los panameños ha aumentado.

La encuesta se realizó del viernes 15 al domingo 17 de junio, con una muestra de mil 218 mujeres y hombres mayores de 18 años, residentes en la República de Panamá.

Desde febrero de este año hasta el mes de junio el número de personas interesadas en retirar correctamente la basura aumentó el 11.1%.

A principios del año el 13.6% de las personas impedían las quemas ahora esa cifra aumentó a 18.5%.

Con relación a este tema, Dalys Dixon, de la dirección de Fomento de la Cultura Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente, afirma que es claro cómo ha aumentado la conciencia ambiental de los panameños en los últimos años.

“Antes, la ciudadanía veía un incendio forestal y no le prestaba importancia; o veía a personas talando árboles ilegalmente y no hacía nada. Ahora, la gente llama y denuncia cuando ocurren esos actos”, señala Dixon.

Añade que este año Panamá entró en la campaña del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la cual consiste en sembrar mil millones de árboles en el mundo con el fin de mitigar los efectos del cambio climático.

La meta de Panamá es sembrar 3 millones de árboles antes de que finalice 2007, para lo que se ha involucrado a la comunidad.

En febrero de este año, el 14.3% de los encuestados por Dichter & Neira afirmó que contribuyó con la plantación de árboles tanto en las áreas rurales como las urbanas. Para junio, esa población se incrementó en el 3.8%, según la encuesta.

CAMBIOS Y CONTROLES

ACTIVIDADES –Los ciudadanos participan cada vez más como voluntarios en las actividades de limpieza de los ríos y quebradas, según informan las autoridades y los grupos ambientalistas.

RECICLAJE – La Dirección de Aseo Urbano y Domiciliario de la Alcaldía de Panamá, lleva a cabo el programa de reciclaje de papel periódico “Cumple tu papel”, en las escuelas primarias del distrito capital.

TALA –La comunidad ha demostrado su interés ambiental al pedir la protección de los bosques y al denunciar la tala ilegal de árboles, en coordinación con las autoridades encargadas de regular esas prácticas en todo el país.

COOPERACIÓN –Los incendios forestales son aquellos ocasionados por el hombre o por procesos naturales. La Autoridad Nacional del Ambiente creó una brigada, encargada de controlar esos incendios en coordinación con los bomberos y los ciudadanos.

En busca de soluciones

El Meduca, la Anam y la Dimaud han creado un plan de reciclaje de materiales, como metales y papel.

LA PRENSA/Archivo

conciencia ambiental

CAMBIO. En algunas comunidades separan la basura orgánica para utilizarla como abono

Crisly Florez
cflorez@prensa.com

Si bien llegar a ser un país con conciencia para clasificar la basura es una aspiración que está lejos de la realidad local, las esperanzas no se pierden y algunas personas han empezado a practicarlo.

En una encuesta realizada por la empresa Dichter & Neira para La Prensa en junio de este año, se plasma el aumento por el interés de clasificar la basura en un 2.8%, en comparación con el mes de febrero.

En la encuesta se entrevistó a mil 218 hombres y mujeres mayores de 18 años de áreas rurales y urbanas del país.

El Ministerio de Educación (Meduca), la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y la Dirección de Aseo Urbano y Domiciliario (Dimaud) de la Alcaldía de Panamá, han creado un plan de reciclaje de materiales, como metales y papel.

Adilia de Pérez, directora nacional de Educación Ambiental, afirma que lo que se quiere es educar de manera formal e informal a la comunidad sobre cómo cuidar el medio ambiente a través del reciclaje y además sacarle provecho.

En las escuelas del distrito capital comenzó el programa “Cumple tu papel”, el cual enseña a los niños el beneficio del reciclaje del papel periódico.

En tanto, Frank Quintero, jefe del departamento de Relaciones con la Comunidad del Dimaud, señala que la comunidad está interesada en el tema de la basura orgánica, la cual está siendo reutilizada como abono en algunas plantaciones. Además clasifican el papel para reutilizarlo como papel artesanal y el aluminio lo separan y se le vende a empresas que compran este tipo de material.

En tanto, la contaminación del monóxido de carbono que emiten los carros no alarma a los panameños, según la encuesta que refleja que solo el 9.8% se preocupa por revisar el estado de sus vehículos.

La Prensa, 30 de junio de 2007

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Comentarios de Burica Press:

En Panamá se ha desarrollado, junto con Costa Rica, uno de los ecologismos más innovadores de la región. Sus expresiones son dignos de imitar para cualquier otro movimiento social.

Los radicalismos que menciona la prensa, es una falacia inventada por el sistema para desvirtuar la lucha ambiental cuando enfrenta poderes económicos que se sienten atacados en sus intereses radicales de acumular por acumular sin medir las consecuencias de ello.

El radicalismo siempre ha sido del otro lado de los intereses y no de los ambientalistas. Que eso no quepa la menor duda.

Los bosques también tienen funciones recreativas y sociales

Importancia de los bosques


Por: Dagoberto Franco* El siglo 26 de mayo de 2007

En el artículo anterior traté de resaltar la importancia de los árboles en la vida del hombre. Y digo que traté, por cuanto que no logré sintetizar de manera comprensible la importancia de los bosques para la existencia del planta Tierra que es nuestra única casa. Dentro de lo limitado del espacio, insisto en tratar de crear conciencia en los panameños sobre la importancia del árbol.

Existe una íntima relación entre bosques y agua, por cuanto que los árboles son parte esencial del ciclo del agua, ya que absorben el agua del subsuelo a través de sus raíces, que pasa luego a las hojas, en la que sucede el proceso de evapotranspiración. Los que han tenido la oportunidad de observar un árbol en la mañana, se han dado cuenta de que las hojas están húmedas, precisamente porque han transpirado el agua. Esa agua de las hojas se evapora y es trasladada a la atmósfera en donde se condensa y vuelve a la zona boscosa por medio de la precipitación, que viene a ser el agua que cae en forma de lluvia, nieve o granizo.

En cuanto a la conservación del hábitat natural y la biodiversidad, el bosque ofrece un hábitat a la flora y la fauna y es capaz de asegurar su propia perpetuidad, a través de procesos ecológicos naturales. Se sabe que por su tamaño y diversidad estructural, se encuentran más especies animales en el bosque que en cualquier otro ecosistema y que los  bosques de especies mixtas ofrecen un mejor hábitat a la vida silvestre que las masas forestales puras.

Los bosques también tienen funciones recreativas y sociales, a parte de las funciones física y biológicas directamente protectoras. Los bosques en general han ido adquiriendo funciones recreativas durante las últimas cinco décadas. En la vecindad de las ciudades, han florecido el turismo y los lugares de reposo y curación, beneficiándose del entorno forestal. Se estila mucho, ahora, que quienes tienen la capacidad económica para ello,  construyan casas de campo en áreas boscosas para aprovechar sus beneficios y evitar los efectos de las concentraciones urbanas y de la industrialización.

En el proceso de fotosíntesis, los árboles como todas las plantas, toman CO2 de la atmósfera y devuelven O2. En el momento actual esta función tiene especial interés porque ayuda a frenar los efectos negativos del exceso de emisiones de CO2 de origen humano que están provocando el efecto invernadero. Se suele decir que los bosques son sumideros de dióxido de carbono o, también, los “pulmones” de la Tierra, por este papel que cumplen en el ciclo del carbono. Distintos contaminantes de la atmósfera y las aguas son retenidos y filtrados por los seres vivos del bosque. Y considerando también como contaminación los ruidos y la agitación que generamos en nuestra civilización, son también fuente de paz par el espíritu humano y lugar de reposo para muchas personas.

Los bosques favorecen la recarga de los mantos acuíferos (aguas subterráneas), de donde obtenemos gran parte del agua que utilizamos en nuestra vida diaria. Disminuyen los efectos de fenómenos naturales como huracanes, ciclones o tormentas que pueden causar inundaciones, deslaves u otros desastres.

Proporcionan frutos, madera y diversas materias primas para fabricar medicinas, papel, cartón y dulces entre otros.

Todos podemos hacer algo por nuestros bosques y selvas:

1. Cuando visites un bosque o una selva respeta las plantas y animales.

2. Realiza trabajo voluntario para reforestarlos y mantenerlos limpios.

3. No dejes basura y recoge la que encuentres, aunque no sea tuya. Muchos animales silvestres mueren por haber ingerido bolsas, botellas, colillas u otros objetos tirados por los visitantes.

4. Si prendes una fogata, asegúrate de apagarla perfectamente antes de irte.

*El autor es presidente del Grupo la Voz de Arraiján.