Tortugas marinas de Panamá

DINOSAURIOS. TORTUGAS MARINAS.

Supervivientes amenazadas

De las ocho especies que existen en el mundo, cinco llegan a Panamá a desovar anualmente. Están en peligro debido a la intervención humana en el mar.

LA PRENSA/Nicolás Psomas

Eretmochelys imbricata

Crisly Florez
cflorez@prensa.com

Las tortugas marinas han sobrevivido 200 millones de años. Pudieron superar todos los cambios climáticos y la evolución de la naturaleza, pero con el tiempo se han visto amenazadas por la mano del hombre.

Según la bióloga y gerente del área de Educación Ambiental de la Fundación Mar Viva, Isis M. Pinto, en el mundo existen ocho especies de tortugas marinas que datan desde la era de los dinosaurios.

EL PRIVILEGIO DE PANAMÁ

De las ocho especies existentes, cinco desovan en las playas de Panamá, explica Ricardo Gibbs, guía ecológico.

Las que usualmente visitan el istmo son: Dermochelys coriacea, mejor conocida como baula o canal. Es la mayor de todas las tortugas vivientes, puede medir hasta dos metros de largo y pesar hasta mil 103 libras; habita alejada de la costa y se alimenta principalmente de medusas.

La Caretta caretta, cuyo nombre común es cabezona o caguama, se alimenta principalmente de crustáceos y moluscos. Puede pesar hasta 400 libras y se encuentra fácilmente en el Atlántico.

La especie Chelonia mydas agassizii, llamada comúnmente verde, se puede encontrar en todos los océanos. Se alimenta de pasto marino y de algas. Llega a pesar hasta 510 libras.

La especie Eretmochelys imbricata, conocida como carey (foto principal). Vive en zonas de arrecifes, se alimenta principalmente de esponjas. En su época de adulta llega a pesar unas 133 libras.

La Lepidochelys olivacea es llamada popularmente golfina o lora. Se alimenta principalmente de crustáceos y moluscos. Llega a pesar entre 77 y 110 libras.

Pinto afirma que todos estos reptiles están en la lista roja de especies en peligro de extinción en diferentes categorías.

Las más amenazadas son la tortuga canal y la carey, las cuales están en la categoría crítica, pues según estudios realizados en los últimos años en las tres generaciones anteriores de estas especies se ha registrado una disminución del 80% de sus poblaciones, señala la bióloga.

Algunas de las amenazas que han llevado a las tortugas a casi su extinción están relacionadas con la intervención del hombre en el mar.

La ciudad de Panamá sigue perdiendo

LA DIPLOMACIA DEL JADE Y EL PANDA.

La ciudad volvió a perder: Raisa Banfield

Raisa Banfield

 

De presiones y reacciones es como se puede resumir la gestión urbanística que se desarrolla en torno a la ciudad de Panamá. Nos dejamos llevar por los impulsos que producen los efectos de la tan sonada “explosión inmobiliaria” y cuando las consecuencias nos explotan en la cara -y en las alcantarillas- corremos a crear comisiones de estudio, que generen algún tipo de informe, que logren consenso y que luego apliquen medidas que satisfagan medianamente a todos; los ejemplos sobran: El Cangrejo, San Francisco, El Bosque, entre los más recientes.

Planificación, herramienta fundamental en el ejercicio de crear y modificar ciudades, es una responsabilidad que no podemos abrogarnos como exclusividad, los que llevamos el título de arquitectos y mucho menos supeditarla al capricho de nuestra creatividad, porque este ejercicio implica un primer e ineludible compromiso con la ciudad. En este compromiso las autoridades deben llevar la iniciativa para garantizar el mayor beneficio colectivo.

La ciudad de Panamá cada día pierde terreno ante la ambición desmedida de muchos, la falta de planes y las medidas de parches que vamos sumando uno a otro, sin que, quienes tienen la autoridad para hacerlo, emprendan las acciones necesarias para lograr una ciudad de calidad, democrática y vivible.

La ciudad no es solamente el nicho de inversiones inmobiliarias o el espacio para abrir negocios desarticulando centros residenciales de gran valor, o solo el terreno propicio para crear carreteras y puentes que le faciliten la movilización a “su majestad” el carro. Es el espacio que contiene al ser humano como un todo y que prevé sus necesidades en conjunto: le brinda calidad de ambiente, espacios verdes, de interacción social y respeto por su historia e identidad.

Ante la ausencia de una verdadera Autoridad Urbanística que rija los destinos de la urbe, nuevamente una decisión del Consejo Municipal de Panamá provoca otra pérdida valiosa para la ciudad. No bastó con permitir las demoliciones en los barrios históricos de Bella Vista y La Exposición, sino que ahora decidieron que la peatonal de la avenida Central es un obstáculo para el desarrollo comercial del área; entonces, ¡bienvenido de vuelta “Su Majestad” el carro!

¡Craso error señores concejales!, porque lo que necesita la avenida Central es una estrategia de reanimación del área, en donde se promuevan actividades culturales, familiares, ferias populares, iniciativas que rescaten la vida de la peatonal. Jamás el regreso del automóvil será el elemento que reactive la vida comercial del sector y la ponga a competir con los malls acondicionados. ¿O será que la intención de fondo sea trasladar el boom inmobiliario a la Central? Tal vez el resto de Panamá ya se queda chico…

En importantes capitales del mundo se crean cada vez más áreas peatonales -espacios sociales, culturales y comerciales por excelencia- los ejemplos sobran: Caracas y su exitoso boulevard en Chacaito, el antiguo paseo de Junín en Medellín y los nuevos paseos del centro de la ciudad, el centro histórico de México DF y los de la hermosa ciudad de Puebla, en Shangai, su nuevo proyecto de ciudad verde, le quita vías al auto para generar espacios para el peatón.

Irónicamente nuestro Plan Metropolitano cita como ejemplo exitoso de peatonal la Ave. Central -foto incluida- diciendo: “Un ejemplo de este tipo de circulación se observa en el centro de la ciudad de Panamá, en la avenida Central, donde se implementó una vía peatonal que ha ayudado y apoyado, en gran forma, el desarrollo comercial del área”.

Mencionar el impacto ambiental que tiene la errada decisión que nuestra comuna capitalina acaba de tomar, sería tema de otra reflexión, pero cabe señalar que hoy, cuando precisamente en el mundo entero se destaca la necesidad de reducir la contaminación en las ciudades y minimizar el uso del vehículo, nosotros retrocedemos 30 años y lo reincorporamos a la estrecha callejuela de la Central para satisfacer ¿a quién o quiénes? a costa -como siempre- de las mayorías.

Señor Alcalde: hay tiempo de revertir lo que puede significar para esta administración municipal la cerecita del cocktail anti-urbanístico y sumar un error más a la ya afectada ciudad de Panamá. La ciudadanía clama por espacios públicos, áreas que reivindiquen al peatón; me pregunto ¿este cambio obedece a una amplia consulta ciudadana?

 

La autora es arquitecta y ambientalista y miembro de la Alianza Pro Ciudad

La Prensa, 16 de junio de 2006

De peatonal a calle endemoniada

Este país bananero es un show con gente muy inculta e incivilizada en la comuna capitalina.

Estamos a 300 años de las comunas de primer mundo y la toma de decisiones de todos para enbellecer nuestras ciudades.

Dios nos tome confesados.

Burica Press
——————–
PINTADA DE VERDE

INSENSATEZ. Vamos de mal en peor. Ahora resulta que para “salvarles el negocio” a cuatro gatos, la ciudad debe perder uno de sus pocos espacios públicos. La “Peatonal” de la Avenida Central nació hace 15 años de la mano de la entonces alcaldesa Mayín Correa, como un espacio de encuentro de los panameños con su ciudad. Tras la feliz decisión de sacar los carros de allí, la Peatonal fue escenario de actividades culturales, económicas (como ferias agropecuarias) y, sobre todo, permitió que la entrada al Casco Viejo tuviera la magia del Panamá que está desapareciendo.

Y eso, precisamente, es lo que se pretende ahora: desaparecer completamente lo que un día fue el centro comercial, social y político de Panamá, permitiendo que la destrucción que está ocasionando el terremoto inmobiliario de Bella Vista y La Exposición, llegue a la Central. Si se permite la entrada de vehículos, los actuales propietarios (a quienes les ha faltado imaginación para contrarrestar el auge de los centros comerciales) podrán vender sus terrenos a muy buen precio, y con un rápido cambio de zonificación –cortesía de la Dirección de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda–, pronto veremos la aparición de esos enormes adefesios –con nombre de discoteca de pacotilla– en el mismo lugar donde aún (a pesar del evidente abandono al que ha sido sometida la Peatonal) huele a historia.

Lo más terrible no es que la idea surja de los comerciantes del área, sino que los funcionarios que tienen el deber de defender los espacios públicos –el alcalde y aspirante a Presidente, Juan Carlos Navarro, y los concejales capitalinos– lo aprueben con velocidad digna de mejor causa. No en vano Juan Carlos llama “Plaza de las Américas”, en Amador, a lo que realmente es una acera más ancha que mandó a construir para meterse en la agenda de alguno de los encuentros regionales celebrados en Panamá. Lo dicho: una insensatez.

Lina Vega Abad
lina@prensa.com

Avanzan los desiertos en el mundo

MIL 200 MILLONES DE PERSONAS ESTÁN EN PELIGRO.

Avanzan los desiertos en el mundo

El calentamiento global aumentará el número de fenómenos meteorológicos extremos, como sequías.

AP

desierto.jpg

Desierto del Sahara

MADRID, España/EFE

Las graves consecuencias de la desertización que causa la acción humana ponen en riesgo a más de mil 200 millones de personas en 100 países, por lo que la ONU dio la voz de alarma en el Día Mundial, que se celebra hoy, frente a un problema planetario.

Las Naciones Unidas han elegido como tema de este año “La desertización y el cambio climático: un reto mundial”, con el que recuerda que ambas cuestiones “interactúan en diversos niveles” y amenazan la capacidad para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio en 2015.

Se espera que debido al calentamiento global siga aumentando el número de fenómenos meteorológicos extremos, tales como sequías y lluvias intensas, los cuales tendrán un drástico efecto en suelos ya debilitados, señala el mensaje del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con motivo de esta conmemoración.

Esa tendencia “empeorará la desertización y aumentará la prevalencia de la pobreza, la migración forzada y la vulnerabilidad ante los conflictos en las zonas afectadas”. Se calcula que para 2020, unos 135 millones de personas corren peligro de tener que abandonar sus tierras por la continua desertización, de ellas 60 millones en África subsahariana.

Inician consulta para diagnóstico ambiental

Inician consulta para diagnóstico ambiental

LOS SANTOS. El Consejo Nacional para el Desarrollo Sostenible (Conade) inició en la provincia de Los Santos las consultas y validación del diagnóstico socioeconómico, ambiental e institucional con el propósito de darle el uso adecuado a los recursos naturales de la región.

Dagoberto Cortez, coordinador del Conade en Los Santos, indicó que se ha realizado talleres con la presencia de 22 instituciones a nivel nacional, regional y gobiernos locales, 26 organizaciones de la sociedad civil, representada en gremios y organizaciones no gubernamentales, para fortalecer el diagnóstico. Agregó que a los talleres han sido invitados expertos en ecología.

Alcibiades Cortés

La Prensa, 17 de junio de 2007

Un triunfo para las ballenas en CBI

PARTICIPACIÓN DE PANAMÁ.

Un triunfo para las ballenas

Betty Brannan Jaén

Washington, DC. -El reciente festín de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Panamá opacó un evento mucho más sustantivo en el que nuestro país -a mi criterio- tuvo una participación mucho más elogiable.

ballena-caricatura.jpg

Me refiero a la reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), que se celebró en Alaska en los últimos días de mayo y cuyo desenlace (a juzgar por lo que leo en La Prensa) recibió escasa cobertura periodística en Panamá. A diferencia de la OEA, en la reunión de la CBI no solamente hubo países que pusieron sus valores por encima de la cobardía y de las “políticas de chequera”, sino que estos estuvieron en la mayoría y Panamá fue uno de los países clave del triunfo. Como puntualizó Milko Schvartzman de Greenpeace, este año, “¡las ballenas ganaron!”.

Y hay que aplaudir la actuación de Panamá. “El comportamiento de Panamá en la CBI [este año] se puede calificar de extraordinario”, me señaló Gabriel Despaigne de la Asociación Verde de Panamá.

Los observadores extranjeros concuerdan. Este año, “la delegación de Panamá a la CBI fue muy pro-conservación”, indicó Kate O’Connell de la Sociedad para Conservación de Ballenas y Delfines, quien celebró la consolidación de un bloque latinoamericano en la CBI que es netamente pro-protección de la ballena.

“Que Panamá se haya volteado en sus votos subraya uno de los cambios más excitantes de los últimos años en la CBI -la formación de un bloque latinoamericano fuerte y unido”, expuso O’Connell. Al mencionar que Panamá se “volteó”, O’Connell se refería al hecho de que el voto panameño en la CBI estuvo “vendido” a los países pro-caza de la ballena (es decir, Japón) durante el gobierno de Mireya Moscoso. Felizmente, el gobierno actual -el vicepresidente y canciller Samuel Lewis Navarro es quien ha liderado el tema- rectificó esa política vergonzosa y ha tenido una actuación impecable en las reuniones de la CBI en 2005, 2006 y ahora, 2007.

Este año, precisó O’Connell, Panamá se alineó fielmente con el lado conservacionista en la CBI y fue co-patrocinador de varias resoluciones “clave”. Como tal, Panamá fue parte importante de ese bloque latinoamericano pro-conservación que está comenzando a ejercer gran fuerza dentro del organismo. De los 77 países miembros de la CBI, el bloque latinoamericano cuenta con los votos de Argentina, Belice, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, y Perú. Sus más importantes aliados pro-conservación incluyen a Estados Unidos, Inglaterra, Francia, España, Nueva Zelanda, Australia, India, Francia, Sur África y Alemania. Este año, el lado pro-conservación tenía unos 39-40 votos.

Del lado pro-cacería, este año, con unos 30-31 votos, estaban Japón, Islandia, Noruega, Rusia, Corea y un montón de pequeños países “comprados”, incluyendo, lamentablemente, muchas islas caribeñas.

Pero la novedad este año fue precisamente que por primera vez en mucho tiempo, el lado pro-conservación tuvo más votos que el lado pro-caza, por lo que Japón se vio derrotado en todas las votaciones. Como las medidas importantes en la CBI requieren el respaldo de 75% de los miembros -no una simple mayoría- en los últimos años no había un peligro inminente de que la CBI revocara la moratoria sobre la cacería de la ballena que ha estado vigente desde 1986, pero sí se temía que los países pro-caza estaban ganando fuerza contra los países conservacionistas. Por ello es significativo que este año, el lado conservacionista retomó la mayoría, aunque sea por margen estrecho.

Japón, disgustado, amenazó con salirse de la CBI y retiró su oferta de celebrar en Yokohama la reunión de 2009. Ante eso, parece que Panamá se ofreció como sede para 2009, pero la CBI decidió hacerlo en Madeira, Portugal. La reunión de 2008 será en Santiago, Chile, lo cual dará relieve a la fuerza del bloque latinoamericano pro-conservación. Luce seguro que Panamá tendrá una actuación digna.

Pero, ¿cómo se puede explicar la incongruencia de que este gobierno de Torrijos, tan protector de la ballena, pretenda alinearse con quienes desean cazar delfines en aguas panameñas? Miren lo que declaró Lewis en torno a la ballena en mayo: “Sería una gran contradicción adoptar una posición diferente a la defensa de estos mamíferos y volver a la práctica del pasado en que fines mezquinos y particulares se sobrepusieron a los intereses nacionales y a la preservación de esos mamíferos marinos”. Es difícil deshacerse de la sospecha de que “fines mezquinos y particulares” son precisamente la fuente de esta amenaza a nuestros delfines.

La autora es corresponsal en Washington

La Prensa, 17 de junio de 2007

Investigan destrucción ambiental y corrupción en Playa Barqueta

PROYECTO TURÍSTICO PLAYA BARQUETA, en CHIRIQUÍ.

Investigan destrucción ambiental y anomalías en cobro de impuestos

La Contraloría objetó los beneficios que otorgó el Consejo Municipal a la empresa dueña del proyecto.

LA PRENSA/Víctor Arosemena

alanje. Brisas del Mar Development draga actualmente un canal que ha afectado áreas del Refugio Agrícola Playa La Barqueta, donde llegan a anidar tortugas.

José Arcia
jarcia@prensa.com

El Ministerio Público investiga irregularidades en el cobro de impuestos municipales a un proyecto turístico y residencial en playa La Barqueta, distrito de Alanje, sobre el cual también pesan denuncias de destrucción de manglares y apropiación de servidumbre pública.

La empresa Brisas del Mar Development –cuyo propietario es la familia Araúz Anguizola–, que desarrolla un proyecto residencial de siete edificios, declaró en su estudio de impacto ambiental una inversión de 3 millones de dólares, pero el Municipio de Alanje solo le cobró impuestos por la mitad de ese valor, lo que fue objetado por la Contraloría.

Además de haber declarado un monto de inversión inferior, el Consejo Municipal rebajó a la empresa a 1%, el cobro del 2% de impuesto que exige la ley. Tras denuncias de anomalías, el Consejo se vio obligado a rectificar. El alcalde, Carlos Justavino, quien defiende la legalidad de lo actuado, firmó el permiso de construcción de los edificios estando de vacaciones.

AMBIENTE.EL MINISTERIO PÚBLICO BUSCA PROBAR CORRUPCIÓN Y DESTRUCCIÓN DE MANGLARES EN CHIRIQUÍ.

Investigación ecológica

La Barqueta, una tormenta en la playa

Tras denuncias de moradores del área, la Fiscalía Segunda Superior de Chiriquí inició una investigación para determinar si hubo delito ecológico en un millonario proyecto que se levanta en las costas del distrito de Alanje, en Chiriquí. La Fiscalía Anticorrupción, en tanto, investiga la participación de funcionarios en la confección de planos para beneficiar a un grupo empresarial sin cumplir con todos los procedimientos que exige la ley.

LA PRENSA/Víctor Arosemena

CANAL. El permiso de limpieza para esta zanja sirvió para hacer un dragado, según la denuncia de los residentes.
17_barqueta.jpg

José Arcia
jarcia@prensa.com

Una tormenta sacude la playa La Barqueta, en el distrito de Alanje en Chiriquí. En el centro están autoridades municipales, el Gobierno Central y el empresario Juan Gabriel Araúz Anguizola.

Se trata de denuncias por supuesto delito ecológico y corrupción de funcionarios, que hablan de la destrucción de manglar en área protegida y edificaciones dentro de los 22 metros de servidumbre pública.

El Ministerio Público investiga ambas denuncias a través de la Fiscalía Segunda Superior de Chiriquí y de la Fiscalía Anticorrupción.

Tres empresas: Brisas del Mar Development Group, A.R Siyex, y Arkansas Valley Feathers Inc., relacionadas con el empresario Araúz Anguizola, construyen un complejo residencial de siete edificios, venden lotes para residencias y desde hace cuatro años operan el hotel Las Olas.

UNA LIMPIEZA PROFUNDA

El pasado 30 de abril, la dirección regional de Chiriquí de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) autorizó al empresario Araúz realizar una limpieza de un estero que pasa detrás del refugio de Vida Silvestre La Barqueta.

La autorización de estos trabajos ha sido la génesis de la investigación que realiza la Fiscalía Segunda Superior de Chiriquí por el supuesto delito ecológico, atendiendo una denuncia de los moradores.

La limpieza del estero se convirtió en un trabajo de dragado de un canal de tres kilómetros de longitud, 15 metros de ancho y 10 de profundidad que ha afectado parte del manglar de un área protegida, denunciaron el representante del corregimiento de Guaramal, Octavio Manuel Sánchez, y el ciudadano Alexis Aparicio.

El fiscal segundo superior, José Antonio Henríquez, dijo que en una inspección con peritos de la Autoridad Marítima de Panamá, como parte del proceso de investigación, se determinó que los trabajos de dragado afectaron el ecosistema. Además, comprobaron que se estaba talando manglar que era rellenado con material que sacaba la pala mecánica e, incluso, con arena.

También se ha afectado el humedal de playa La Barqueta. Todo esto, sin estudio de impacto ambiental y con el aval de la dirección regional de la Anam.

Cortesía

barqueta-con-pala-mecanica.jpg

PALA MECÁNICA.Los trabajos de ‘limpieza’ incluyeron el uso de retroexcavadoras.

Pero no todos cuentan la misma historia. El director regional de la Anam, en Chiriquí, Mario Gómez, y el abogado del empresario Juan Gabriel Araúz, Enoch Rodríguez, alegaron, por separado, que esos trabajos de limpieza se realizan como parte del proyecto ‘Remigio Rojas’ que desarrolla el Gobierno con una inversión de 58 millones de dólares.

El proyecto ‘Remigio Rojas’ consiste en la construcción de un canal que nace en las márgenes del río Chico y se extiende por unos 30 kilómetros entre pueblos y pequeñas fincas de Alanje para llevar agua dulce a los sembradíos.

Gómez dijo que después de varios estudios técnicos se comprobó que el proyecto ‘Remigio Rojas’ podría inundar el área del hotel Las Olas y del proyecto residencial Condominio Brisas del Mar. “Decidimos otorgar un permiso de limpieza a Araúz como una extensión al proyecto ‘Remigio Rojas’’, dijo Gómez.

Rodríguez, por su parte, alega que el trabajo que se realizó consistió en abrir un estero que había sido cubierto de sedimento, malezas y mangle.

Pero el director del proyecto ‘Remigio Rojas’, Jorge Arosemena, niega que esta obra esté conectada con los trabajos que realizó el empresario Araúz.

La Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (Arap) inspeccionó el lugar y determinó que se ha afectado área de manglar. La directora regional de la Arap de Chiriquí, Jessica Chávez, dijo que en los próximos días se estará emitiendo un informe sobre el asunto.

¿SIN SERVIDUMBRE?

LA PRENSA/Víctor Arosemena

barqueta-sin-servidumbre.jpg

SERVIDUMBRE.El proyecto residencial es investigado por supuesta apropiación de espacio público.

Los problemas de La Barqueta no terminan en el manglar. Se extienden hasta la misma playa. Las investigaciones judiciales intentan demostrar que hubo construcciones en la servidumbre pública. Incluso, sale a relucir una denuncia por falsificación de planos.

Alexis Aparicio y Octavio Sánchez denunciaron al empresario Araúz por construir sobre los 22 metros de servidumbre pública sin concesión. La Fiscalía Anticorrupción investiga el supuesto delito contra la propiedad del Estado o contra la fe pública en contra de funcionarios que se prestaron supuestamente a la aprobación de planos ficticios.

Por este caso, la Oficina de Catastro y Bienes Patrimoniales del Ministerio de Economía y Finanzas en Chiriquí fue allanada por la fiscal Mercedes de Mendizábal, el pasado mes de febrero.

Dos meses más tarde, el 9 de abril, el topógrafo Ricardo Sanjur y el ingeniero civil Jorge Ureta, peritos de la Fiscalía, realizaron una inspección ocular y determinaron que los planos de uno de los proyectos de Araúz incluían 12 metros que estaban dentro de los 22 establecidos por ley como tierras inadjudicables.

Sin embargo, el director de Catastro de Chiriquí, Cristóbal Tolato, dijo que su despacho inspeccionó el lugar y corroboró que los tres proyectos que se desarrollan en el lugar cumplen con los 22 metros de servidumbre.

Enoch Rodríguez, representante de la empresa, dice no entender las denuncias y las investigaciones, máxime cuando ellos pretenden invertir un total de 100 millones de dólares que ayudarían a la economía del área.

(Con la colaboración de Sandra Alicia Rivera)

Un pueblo costanero sin salida a la playa

El alcalde de Alanje, Carlos Justavino, defiende al empresario Juan Gabriel Araúz.

Los moradores del corregimiento de Palo Alto amanecieron hace un año sin camino para llegar a la playa La Barqueta. La razón: el empresario Juan Gabriel Araúz decidió cerrar la carretera de acceso a la playa. Así lo han denunciado ante las autoridades municipales y ante los medios de comunicación los residentes del área.

Hasta la fecha no han recibido repuesta, a pesar que tienen como prueba un informe del director regional del Ministerio de Obras Públicas, Luis Fernández, que certifica que es una vía de acceso público que ha sido utilizada por equipo agrícola y personas para comunicarse de un poblado a otro.

Los moradores le solicitaron al alcalde de Alanje, Carlos Justavino, ordenar la apertura de la carretera. Pero aún no lo ha hecho.

Justavino le restó importancia a la nota de Fernández y defendió a la empresa al alegar que esa carretera no es servidumbre pública. Enoch Rodríguez, representante de Araúz, alegó que los terrenos por donde pasa la carretera son de propiedad de su cliente. “El error de Araúz fue permitir que los moradores utilizaran esa calle por muchos años”, dijo Justavino, quien espera un informe del Instituto Tommy Guardia sobre el tema para tomar la decisión.

Fuente: La Prensa, 17 de junio de 200o7.