Exploración petrolera en Panamá

GOBIERNO | En el Golfo de San Miguel

Invertirán $10 millones para exploración de hidrocarburos

El ministro Ferrer firmará el contrato de exploración y explotación con la empresa Harken el próximo 26 de junio.

Xenia de León

PANAMA AMERICA

La atracción de Panamá para proyectos petroleros continua. Ahora, Harken de Panamá Limited firmará un contrato por más de 10 millones de dólares para la exploración y exploración de hidrocarburos -petróleo y gas- en el área del Golfo de San Miguel.

La iniciativa es otra de las gestiones que adelanta el ministro de Comercio e Industrias, Alejandro Ferrer, quien este martes 26 de junio firmará el acuerdo con la mencionada empresa, que ya ha realizado exploraciones preeliminares consistentes en investigaciones geológicas y geofísicas que determinarán un área de potencial concentración petrolera.

Después de realizados los estudios preeliminares, la empresa decidió dirigir sus esfuerzos hacia la exploración de un área total de 279, 883.01 hectáreas, localizada totalmente en aguas del Pacífico, en el Golfo de San Miguel.

Harken es una empresa con más de 40 años de experiencia en la exploración y explotación de yacimientos de gas y petróleo. Cuenta con una gran cantidad de proyectos en EE.UU., incluyendo pozos en Louisina, Indiana, Texas y Ohio. De igual forma, a través de su subsidiaria Global, tienen operaciones en diversas partes del mundo. En Latinoamérica tiene operaciones en Colombia y Perú.

INVERSION
Harken se compromete a invertir más de 10 millones de dólares, en cuatro fases de exploración, durante los primeros cinco años de duración del contrato.

Durante este período, la empresa brindará informes periódicos al Estado de los hallazgos encontrados, a fin de determinar el potencial de producción comercial para entonces optar por proceder a la fase de explotación.

Informes oficiales revelan que de acuerdo con los términos financieros establecidos por el contrato, durante los primeros cinco años de explotación o si se recupera la inversión antes, el Estado recibirá un 20% de la producción neta de hidrocarburos.

Igualmente, durante el resto del contrato, por 20 años, el Estado recibirá 50% de la producción neta de hidrocarburos, en tanto que en caso de prórroga recibirá el 60% de la producción neta de hidrocarburos.

Harken también se compromete a pagar derechos establecidos en la ley por explorar en dicha área.

Se informó que entre los compromisos adoptados por la empresa se encuentra el cumplimiento de las normas medioambientales.

Asimismo, durante las dos primeras fases los estudios se limitan, entre otros, a procesar e interpretar la información sísmica existente, conducir estudios aéreo-gravitacionales y magnéticos, y a la adquisición, procesamiento e interpretación de un programa sísmico, El Panamá América,

24 de junio de 2007entre otros.

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Burica Press le pregunta al Ministro Alejandro Ferrer, que si el no debe consultar con la sociedad civil esta decisión o es potestad unilateral de él decidir esto?

El ambiente en el tratado de libre entre EEUU y Panamá

TLC de Panamá con Estados Unidos y el Ambiente

Por: Ariel R. Rodríguez-Vargas

Biólogo y Ecologista

El capítulo 17 del proyecto de Tratado de Libre Comercio Panamá – EE.UU, reza sobre el tema ambiental donde reconoce niveles de protección ambiental. El preámbulo de este capítulo ambiental dice lo siguiente:

Reconociendo el derecho de cada país firmante de establecer sus propios niveles de protección ambiental y sus políticas y prioridades de desarrollo ambiental, así como de adoptar o modificar, consecuentemente, sus leyes y políticas ambientales, cada país garantizará que sus leyes y políticas proporcionen y estimulen altos niveles de protección ambiental y deberán esforzarse en mejorar esas leyes y políticas en función de desarrollo sostenible real.

La pregunta que nos hacemos es: ¿estará Panamá preparada para reconocer este preámbulo ambiental?  La corrupción y el tráfico de influencias para saltarse las bardas ambientales en Panamá en este momento en Panamá son evidentes y vergonzosas, situación que nos hace dudar que se aumente y estimule, una vez hayan firmado dicho tratado. Quieren jugar vivo. Por eso, creemos que han violado desde 1998, la Ley General de Ambiente de Panamá y no han instalado la Comisión Consultiva Nacional de Ambiente, que justamente es una instancia con participación de la sociedad civil ambiental, ineludible que debió revisar y discutir estos preceptos ambientales y otras normas ambientales del país en relación al modelo de desarrollo sostenible que supuestamente promueve este tratado de comercio.  Pero el tiro les ha salido por la culata, no se esperaban que los Demócratas retomaran el control del Senado de EE.UU y por ende no pensaron que muchos de los capítulos aprobados no pasarían por el tamiz ambiental y laboral desde la perspectiva demócrata.

Ahora se ven forzados a negociar o aceptar sin negociar, por que no hay tiempo y tendrán que aceptar todo lo que proponga EE.UU, en términos ambientales, que paradójicamente es bueno para el ambiente panameño, ya el tratado obliga a un manejo ambiental adecuado, casi estricto y apegado a las leyes, lo que implica producción super limpia, y que para el caso de EEUU. le será fácil ajustarse, si es que ya no lo está, pero que a Panamá, le costará mucho llegar y mantener buenos estándares ambientales y ello le representará en términos comerciales enormes barreras al supuesto libre comercio que desean. En Estados Unidos, todas las adecuaciones ambientales, si les faltaran algunas, serán subvencionadas por el gobierno federal, los gobiernos estatales e incluso por los condados.  Lo cual significa una cosa: Panamá debe construir el estadio y entrenar a los jugadores, y EE.UU. sólo le corresponde batear con las bases llenas.  Esto implica que a Panamá no le será fácil cumplir esos estándares, mucho menos cuando tendrá una sociedad civil de EEUU y de Panamá que fiscalizarán y tendrán el derecho de demandar ante las partes cualquier fallo en estos menesteres y con las consecuencias que ello implica.

Un funcionario del gobierno de EEUU, que contactamos recientemente, nos indicó que los beneficios para EEUU de los TLC son evidentes, de lo contrario, no los promovería y que para los países firmantes el beneficio dependía del propio país y su fortaleza productiva y competitiva y del respeto a las leyes establecidas. Por ello, es bueno mencionar el párrafo 3 del capítulo 17.2, que reza así: “Para mayor certeza, nada en este Capítulo se considera que faculta a examinar bajo este Tratado si los tribunales judiciales, cuasijudiciales o administrativos de una Parte han aplicado apropiadamente su propia legislación ambiental”. En este país corrupto, este párrafo es suficiente para que la sonrisa por un TLC con EE.UU. se vuelva mueca, ya que será cotidiano la violación de la ley, debido a que Panamá la impunidad ambiental todavía es cotidiana y ha estado auspiciada por los gobiernos corruptos que se suceden cada cinco años, incluyendo el actual.  El poder centralista presidencialista corrupto está matando a todos nuestros países latinos. Debemos cambiar y el primer paso es reconocer nuestros errores y comenzar a denunciarlos.

Buena suerte Ministro Ferrer, de repente su TPC (Tratado de Promoción del Comercio) o TLC,  hace respetar, por primera vez, de manera integral, las leyes y normas ambientales de Panamá.  Por cierto, Señor Ministro Alejandro Ferrer, no ha contestado la misiva que le enviamos en diciembre pasado donde le solicitamos que nos hiciera llegar la Evaluación Ambiental Estratégica, establecida por Ley, sobre el posible TLC que se pretende firmar con EEUU.

Este artículo de opinión no es un análisis integral de los temas ambientales del TLC de EE.UU. con Panamá, sino un retoque a una arista del mismo como se habrán podido percatar. Juzgue usted lector.

Panamá, 24 de junio de 2007.