Cuestionan proyecto de ley sobre los recursos hídricos

Cuestionan proyecto de ley sobre los recursos hídricos

Asamblea debatirá el tema.

Ohigginis Arcia

PANAMA AMERICA

EL PROYECTO de ley que establece el marco regulatorio para la gestión integral de los recursos hídricos de Panamá, y que se discute en la Asamblea Nacional está generando mucha polémica.

Yakarta Ríos, de la organización Consumo Ético, explicó que este proyecto busca privatizar las fuentes de agua panameñas como ríos, lagos y quebradas.

Ríos explicó que es sus artículos la norma plantea otorgar en concesión las fuentes de agua por espacio hasta de 50 años, a la empresa internacional que brinde una oferta.

“Las trasnacionales se adueñarán del vital líquido panameño”, agregó.

Puntualizó que el proyecto le da un valor económico al agua y la convertirá en una mercancía, por lo que los panameños deben estar pendientes de esta discusión.

Estudio de Impacto Ambiental de la Ampliación del Canal de Panamá vs calidad y cantidad de agua dulce de los lagos

A continuación Burica Press publica para su consideración una carta enviada por el biólogo Ariel Rodríguez a la ANAM en relación a sus preocupaciones sobre el Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto de Ampliación del Canal de Panamá, en relación a la calidad y cantidad de agua de los Lagos Gatún y Miraflores.

Burica Press agradece que los lectores envíen a este medio escritos sobre los comentarios que tienen sobre el EIA de la ampliación del Canal de Panamá

Burica Press

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REVISIÓN DEL ESTUDIO DE IMPACTO AMBIENTAL CATEGORÍA III DE LA AMPLIACIÓN DEL CANAL DE PANAMÁ-TERCER JUEGO DE ESCLUSAS

 

TEMA DE CALIDAD Y CANTIDAD DE AGUA

 

Panamá, 20 de agosto de 2007.

Para: Dra. Ligia Castro de Doens
Administradora General
Autoridad Nacional del Ambiente
República de Panamá
E. S. D.

Estimada Señora Administradora:

En razón de la convocatoria de consulta ciudadana del Estudio de Impacto Ambiental Categoría III del Proyecto de Ampliación del Canal de Panamá -Tercer Juego de Esclusas, remito a la Autoridad Nacional del Ambiente y la comunidad nacional e internacional, algunos aspectos relevantes al recurso hídrico del estudio en cuestión en el que hemos encontrado fallas, para que sean considerados y sometidos al Promotor para que sean aclarados, subsanados o rechazados con argumentos legales y científicos que no den lugar a dudas de su revisión concienzuda, ya que no se trata de una pequeña obra de la cual se puede errar.

CALIDAD DEL AGUA DEL CANAL DE PANAMÁ VS EL PROYECTO DE AMPLIACIÓN

La ACP acepta en el documento del Plan Maestro[1] y en el Propuesta de la Ampliación del Canal[2] a través de un tercer juego de esclusas que presentó al país, que este proyecto tiene riesgos ambientales altos (Ver Fig. 1) y luego indica que la salinización del Lago Gatún puede llegar a alcanzara valores de salinidad muy cercanos a los máximos permisibles. Esta data que presentaron nunca fue sustentada científicamente debido a que en realidad los estudios indicaban que los valores de salinidad por intrusión esperados, eran mayores a las expectativas esperadas por la ACP, situación que ponía en riesgo la viabilidad económica y ambiental del proyecto.

grafica de riesgos de la ampliacion del canal de panama

Si consideramos que el lago Gatún actualmente tiene niveles de salinidad máximos de 0.07 ppt, entonces, el aumento promedio a 0.35 ppt y valores máximos de 0.43 ppt y mínimos de 0.25 ppt, indican en todos los casos un aumento exponencial de los niveles de salinidad actuales.

Salinidad esperada con Canal Ampliado

Fig. 2. Niveles de salinidad actuales y esperados con el funcionamiento de un tercer juego de esclusas en el Canal de Panamá. La línea azul discontinua es el nivel máximo permisible para agua potable y la línea verde marca lo límites máximos permisibles para que no afecte  a la flora y fauna acuática.

Nuestras investigaciones de los documentos aportados por la ACP de consultorías que estudiaron el problema desde el año 2000, advierten que dependiendo de muchos factores relacionados con las operaciones futuras de un Canal Ampliado con un tercer juego de esclusas, con el diseño planteado, fácilmente se pueden alcanzar valores de salinidad que superan los niveles máximos permisibles, como ya es el caso del Lago Miraflores, que se ha salinizado en los últimos 15 años producto de la intensa actividad de tránsito en las actuales esclusas de Miraflores. Actualmente alcanza niveles entre 1.4 ppt en la estación lluviosa y 2.2 ppt en la estación seca, que evidentemente están por muy por encima de los niveles máximos permitidos.

 

La ACP a pesar que por ley está obligada a custodiar la calidad de agua de estos lagos, no ha realizado ninguna medida de mitigación para solucionar esta grave contaminación, que amenaza de continuar con cambiar totalmente la condición ecosistémica lacustre y la biota acuática del lago e impedirá el uso de esta agua para consumo humano. Datos científicos de Jones y Dawson (1973)[3] constatan que para esa fecha el Lago Miraflores no mostraba rastros de salinidad más allá de las cámaras de las esclusas, lo cual se traduce que el lago tenía excelente calidad de agua, apta para el consumo humano, de hecho, la toma de agua de la Planta Potabilizadora de Miraflores estaba en el Lago Miraflores y después fue trasladada al Corte Culebra a la altura del pueblo de Paraíso. Funcionarios de la ACP, para esconder este grave indicio de contaminación han comenzado a decir desde que se discutió públicamente este problema, que este lago siempre ha estado salinizado por estar asentado en una antigua llanura de salitre, lo cual contradice los estudios científicos arriba enunciados. Al respecto no han presentado pruebas verificables que esto haya sido así.

 

A esta evidencia sobre el Lago Miraflores se vuelva más crítica cuando ahora sabemos que las dos principales fuentes de aguas adicionales (Río Grande y Río Cocolí)del sector oeste de este lago serían desviados hacia el Corte Culebra y el Océano Pacífico respectivamente, disminuyendo substancialmente la fuente de agua dulce requerida para diluir los cloruros que entran al sistema de aguas dulces de este lago. Actualmente las bocas de estos ríos en el lago son el hábitat de las especies estenohalinas, es decir especies con estrecho rango de tolerancia a la salinidad, ya que el resto de lago contiene muchas especies animales y vegetales de origen marino eurihalinos (CCLM-UP, 2005[4]). Con el ingreso de fuente adicional de cloruros y otras sales por efecto del funcionamiento de las esclusas nuevas planteadas es evidente que la calidad del agua empeoraría a menos que se desarrollaran estructuras de manejo ambiental, que garanticen la cantidad de agua para que funcione y que evite la intrusión de agua marina. Estas medidas están contempladas en el último estudio realizado por la firma Delft Hydraulics[5] y DHI Water and Environment[6] para la ACP. Esto fue ignorado premeditadamente por los consultores en el EIA presentado y esto se debe a que dichas estructuras de mitigación deben ser modeladas para ver si funcionan y si funcionaran, la construcción de estas es tan costoso como hacer otro juego de esclusas, provocando que las cifras de inversión hagan inviable el proyecto, si hacen las adecuaciones ambientales sugeridas.

 

Nuestras investigaciones de los documentos científicos de las empresas contratadas para hacer estos estudios nos indican que las cifras que la ACP presentó al país fueron manipuladas para minimizar el problema que desnudaban los estudios de Delft Hydraulics, DHI y otros. Aún así, no pudieron desestimar el riesgo ambiental en este aspecto, como sí lo hicieron públicamente cuando se discutió públicamente en diferentes escenarios, pero ante este escenario, lo inaudito es, que el Estudio de Impacto Ambiental de la Ampliación del Canal-Tercer Juego de Esclusas, minimiza, sin una sola base, modelaje o simulación científica, ni sustento propio, el problema de la probable intrusión de cloruros del agua marina al sistema de agua dulce del Canal de Panamá. Esto se llama falsear y omitir información clave en un EsIA, lo cual es, además de ser anti-ético, es un delito tipificado en el Código Penal de la República de Panamá para quienes resulten responsables de tal acto, si se aprobara sin estas consideraciones, en su justa dimensión en este Estudio de Impacto Ambiental en evaluación.

 

Con esta advertencia, queda claro que no tienen excusas para omitir o disminuir la importancia del riesgo ambiental obvio que representa la intrusión de cloruros o agua salada al sistema de agua dulce del Canal de Panamá, que pondría en riesgo la biota del Canal de Panamá y sobre todo el suministro de agua potable de las tomas de agua instaladas en diversos puntos del Lago Gatún y el Corte Culebra.

 

La supuesta evaluación ambiental a este riesgo donde no le dan ninguna relevancia a lo que consideramos el más grave riesgo, junto con el tema de la cantidad de agua requerida en el futuro, que también fue subestimada en este estudio.

 

CANTIDAD DE AGUA VS DEMANDA FUTURA PARA CONSUMO HUMANO Y PARA LA DEMANDA DEL CANAL AMPLIADO.

 

El EIA ha ignorado dos estudios especializados (WPSI Inc, 2002[7] y Montgomery Watson Harza[8])realizados a la propia ACP sobre demanda futura de agua para consumo humano del Lago Gatún vs las operaciones del Canal de Panamá. No hicieron análisis del nuevo escenario de la ciudad de Panamá con multitud de rascacielos que los estudios arriba enunciados tampoco consideraron. Los dos estudios arriba mencionados desnudan que la ACP en los datos que presentó en el año 2006 a la opinión pública, mintió en las cifras de consumo de agua requeridas en el futuro con el Canal Ampliado y la demanda adicional humana requerida en toda el área canalera de aquí al año 2050. El ignorar estos estudios y no complementarlos a la nueva realidad del país y del mismo proyecto, que definitivamente requiere de mucho agua adicional para operar y mitigar la posible intromisión de sales, nos indica que este EsIA está lejos de ser serio y veraz. Exigimos los estudios correspondientes que validen que este impacto de demanda de agua es significativo y es clave en la viabilidad ambiental y económica del proyecto. Este impacto requiere profundo análisis.

 

Tampoco consideraron la demanda de agua necesaria para mitigación, lo que hace que no exista la cantidad suficiente en el Lago Gatún si se desea que esta operación sea eficiente, segura y rentable!

 

Si la ACP toma en consideración estos puntos y los aclara científicamente estaremos más confiados de su transparencia en su gestión, hoy sin dudas, manchadas por información no confiable cuando se le aplica rigor científico a la información que nos presenta.

Si ANAM desea mayores aclaraciones al respecto estamos a su disposición.

Atentamente,

Ariel R. Rodríguez Vargas

 

Biólogo y ecologista

Correo: arielrod24@gmail.com

Tel. 523-6216

 


[1] ACP. 2006. Plan Maestro del Canal de Panamá. Autoridad del Canal de Panamá. Panamá.[2] ACP. 2006. Propuesta de ampliación del Canal de Panamá: Proyecto del tercer juego de esclusas. Autoridad del Canal de Panamá. 76 pp. + Anexos.

[3] Jones, M. L.y C. E. Dawson, 1973. Salinity-temperature profiles in the Panama Canal Locks. Marine Biology, 21 (2):86-90.

[4] Centro de Ciencias del Mar y Limnología-UP. 2005. Inventario biótico del Lago Gatún y Miraflores.

[5] Delft I Hydraulics. 2005. Salt water intrusion analysis Panama Canal Locks, future situation: Post-Panamax locks, study, modelling and analysis of salt water intrusion mitigation systems for revised 3-Lift locks configuration, report F, April 2005. Autoridad del Canal de Panamá

[6] DHI Water and Environment. 2005. Review of Saltwater Intrusion and Mitigation Studies and Models for Proposed Post Panamax Locks. Autoridad del Canal de Panamá.

[7] Wpsi Inc. 2002. Feasibility study report -Panamá Canal locks water reclamation project Panama Canal, Panamá. Inter- American Development Bank y Autoridad del Canal de Panamá. 271 pp.

[8] Montgomery Watson Harza. 2001. Pronóstico a largo plazo de la demanda de agua municipal e industrial y consumo de agua cruda. Autoridad del Canal de Panamá.

Bosque Cl-43 de Clayton en peligro nuevamente

Ver mapa del área en cuestión

AREAS REVERTIDAS. La corte allana el camino a inmobiliaria P & P.

Peligra Camino de Cruces

La Sala III levantó una suspensión que impedía que la empresa de Carlos Pasco invadiera el área protegida.

Ahora las resoluciones del Mivi pueden cambiar la letra del Plan de uso de suelo de la Región Interoceánica.

Mónica Palm
mpalm@prensa.com

La Sala III de la Corte Suprema levantó la suspensión provisional que pesaba contra una resolución del Ministerio de Vivienda (Mivi) en materia de desarrollo urbano en las áreas revertidas, lo que permitirá a la Inmobiliaria P & P, de Carlos Pasco, continuar con su controvertido proyecto urbanístico Camino de Cruces.

La decisión, con fecha del jueves pasado, fue dictada con ponencia del magistrado Víctor Benavides y refrendado por Jacinto Cárdenas, suplente de Winston Spadafora. Adán Arnulfo Arjona salvó su voto, por considerar que el Mivi no tiene competencia para modificar, a través de resoluciones ministeriales, lo dispuesto en una ley de la República, en referencia a la Ley 21 de junio de 1997, que contiene el “Plan General de desarrollo, uso y conservación de la Región Interoceánica”.

El levantamiento de la suspensión provisional fue solicitado por la firma Galindo, Arias & López, abogados de Inmobiliaria P & P.

La suspensión había sido dictada por la misma Sala III, en respuesta a una demanda de nulidad presentada por Carlos Varela, en representación de la Alianza para la Conservación y el Desarrollo, en contra de una resolución de 2000 de la Dirección General de Desarrollo Urbano del Mivi, que cambió el uso de suelo de ocho lotes –entre ellos, aquel en el que P & P pretende construir– de “áreas verdes urbanas” a “áreas desarrollables” (mediana densidad-conjunto R2C).

 

Grupos ambientalistas sostienen que el lote de Pasco está dentro del Parque Nacional Camino de Cruces.

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VER UBICACIÓN DEL BOSQUE AMENAZADO EN CLAYTON Y ADYACENTE A CÁRDENAS

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Advertencia.Corte habría infringido una disposición del código civil

Una ley con 10 años de retroactividad

Todo lo actuado por el Mivi en materia urbanística en la zona canalera desde julio de 1997, podría tener validez.

Para rezonificar en las áreas revertidas, ya no hay que ir a la Comisión de Asuntos del Canal.

Mónica Palm
mpalm@prensa.com

La decisión de la Sala Tercera de la Corte Suprema que favoreció el desarrollo de proyectos inmobiliarios en las áreas revertidas, como el que Carlos Pasco pretende construir en un parque en Clayton, está fundamentada en una ley de febrero de 2007, que indica que los cambios de uso de suelo en las comunidades canaleras pueden hacerse a través de simples resoluciones del Ministerio de Vivienda (Mivi).

Lo que no menciona el fallo en alguna de sus siete páginas, es que esa ley fue demandada por inconstitucional por la abogada Inés de Lara, en representación del diputado opositor Leopoldo Benedetti.

Benedetti es un público adversario de la planta de molienda de clinker que la empresa Parque Industrial Marítimo quiere construir en Rodman.

Lo que Lara demandó es un parágrafo de la Ley 12 de febrero de 2007, que modificó el Artículo 13 de la Ley 21 de junio de 1997, sobre el Plan general de uso de suelos de la región interoceánica.

El referido artículo originalmente señala que las categorías de ordenamiento territorial contenidas en el Plan podrán variar, “previa consulta con la Comisión de Asuntos del Canal de la Asamblea”. No obstante, de un plumazo, La Ley 12 de febrero de 2007 exceptuó de este requisito a todas las resoluciones ya emitidas por el Mivi, desde el mes de julio de 1997.

Es decir, que la nueva legislación tuvo efectos retroactivos, puesto que amparó todo lo actuado por el Mivi en materia de desarrollo urbano en las áreas revertidas, en los últimos 10 años.

En su salvamento de voto, Adán Arjona advirtió que semejante disposición infringe el Código Civil, ya que este señala que las leyes “no tendrán efecto retroactivo en perjuicio de derechos adquiridos”.

La lucha continúa

El abogado Carlos Varela, que representa a un grupo de residentes de las áreas revertidas, indicó que presentará un recurso contra esta última decisión de la Sala Tercera.

“Las actuaciones del Ministerio de Vivienda, por intermedio de la Dirección de Desarrollo Urbano, quedarán como las más descaradas de las que se tenga recuerdos”, opinó.

Hay otra suspensión provisional ordenada por la Corte, sobre un segundo lote de P & P en Clayton. Esta, hasta donde se sabe, se mantiene vigente.

Estrategia Nacional de la Biodiversidad de Panamá: marco conceptual

MARCO CONCEPTUAL DE LA BIODIVERSIDAD: ESTRATEGIA NACIONAL DE LA BIODIVERSIDAD DE PANAMÁ

La biodiversidad es una parte del gran sistema interdependiente que conforman la biota de los ecosistemas terrestres y acuáticos, con la humanidad como elemento sustantivo y principal actor transformador del conjunto, cuyas acciones hay que ubicarlas en un espacio y tiempo determinados, pues ellas interfieren drásticamente en la evolución y el desenvolvimiento de la diversidad biológica. Las explicaciones de la depredación y la destrucción biológica se encuentran fuera del contexto biológico, en el sistema socio – político – económico, adoptando características singulares en cada país. Resulta de interés, por tanto, retomar el contexto socio – económico y utilizar algunas variables, que al inter- relacionarlas permitan la explicación de los mecanismos de deterioro de los ecosistemas, transitando más allá de las apariencias, para llegar a una aproximación del conocimiento objetivo.

Bajo este enfoque holístico se adopta el marco comprensivo que ofrece el concepto de desarrollo sostenible al convertirse en paradigma universalmente aceptado que permite examinar las interrelaciones entre variables y factores que antes solían considerarse de manera separada. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y los Países Bajos, en la Conferencia sobre Agricultura y Desarrollo Rural en América Latina y Centroamérica (1991) definen el desarrollo sostenible basado en la biodiversidad como: ” el manejo y conservación de la diversidad biológica, orientando el cambio tecnológico e institucional de forma que asegure la continua satisfacción de las necesidades humanas para las generaciones presentes y futuras, preservando la biota y los biomas, sin degradar el ambiente, siendo técnicamente apropiado, económicamente viable y socialmente aceptable”.

El concepto de desarrollo sostenible subraya la integración de desarrollo económico con la protección ambiental, se define como aquel que satisface las necesidades de las generaciones presentes, garantizando la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras. El desarrollo generalmente se acepta como objetivo de la sociedad, más hay diferencias en cómo lograrlo. Unos acentúan la necesidad de obtener una tasa elevada de crecimiento económico, para posteriormente conseguir el goteo de los beneficios a las amplias capas de la sociedad; otros en cambio, apuntan a la obligatoriedad del crecimiento económico como condición sine- qua- non, pero no suficiente y hace un llamado para permitir el acceso de las mayorías a los recursos y al empleo productivo, elementos substanciales como factores endógenos del desarrollo.

La justicia intratemporal, tiene que ver con la distribución del ingreso y la pobreza, considerada por Vornholz como una pieza central en la sostenibilidad. También hay diferencias en como abordar estas categorías, algunos hacen hincapié en las reformas y mecanismos que permitan un mayor acceso de los pobres a las fuentes generadoras de riqueza; otros más conservadores proponen programas para mitigar las injusticias que los sistemas económicos generan. Tampoco hay acuerdo en la relación entre pobreza y la degradación de la biodiversidad.

El bosque representado por la justicia intertemporal o intergeneracional, alude de manera directa a la responsabilidad de la actual generación con respecto a las generaciones venideras en el marco de un mundo biodiverso finito. Se presentan situaciones complejas como resolver las formas y composición del capital (físico, económico, humano, y natural) que es necesario legarle a las generaciones futuras con el fin de que su nivel de vida aumente, lo que conlleva a las valoraciones presentes, sobre las necesidades de las generaciones futuras, hasta definir la tasa de descuento para determinar el valor económico presente del capital o futuros flujos de ingreso.

La definición de las funciones de desarrollo y desarrollo sostenible en Panamá permitirían influir en la toma de decisiones para lograr las funciones de producción más eficientes correspondientes a un uso sostenible de la biodiversidad y elevar el nivel de vida de la población.

1.1 Antecedentes de la Estrategia

En la Segunda Conferencia de las Partes del Convenio de Diversidad Biológica, realizada en Jacarta en 1992, se acordó que cada Parte Contratante debía elaborar un Informe sobre el estado de la diversidad biológica. Para el cumplimiento de este acuerdo, Panamá a través de la Autoridad Nacional del Ambiente, antes INRENARE, como punto focal de la CDB elaboró y presentó en 1996 una solicitud de financiamiento al Fondo para el Medio Ambiente Mundial -FMMA, (GEF – siglas en )inglés, a través del Programa de las Naciones Unidad para el Medio Ambiente, PNUMA, obteniendo los fondos necesarios no sólo para la elaboración del Informe sino también para la elaboración de la Estrategia y el Plan de Acción Nacional para la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad de Panamá.

Con este esfuerzo nacional se pone en manifiesto la preocupación y el interés de las autoridades competentes del Gobierno de Panamá por resolver y mejorar la calidad del ambiente y de cumplir con los objetivos de la Convenio de Diversidad Biológica, con especial énfasis en el cumplimiento al artículo 6 de dicho Convenio.

De esta manera, se concluyó en diciembre de 1998 con el “Primer Informe Nacional sobre el Estado y Conservación de la Biodiversidad de Panamá”, documento utilizado como marco de referencia en la elaboración de la presente Estrategia Nacional de Biodiversidad.

El objetivo general de la Estrategia Nacional de Biodiversidad es el establecer un marco coherente de políticas nacionales, sectoriales y regionales orientadas a la protección, conservación, recuperación, utilización, onocimiento y valoración de la biodiversidad con la finalidad de contribuir a elevar la calidad de vida de la población panameña.

También, se presentan los lineamientos estratégicos para poner en marcha acciones que permitirán cumplir con las necesidades básicas para la conservación, uso sostenible y la distribución de beneficios resultantes de la biodiversidad. De igual manera se abre el espacio para la concertación de acciones con la sociedad civil y los diferentes sectores que están involucrados en el uso de la biodiversidad, estableciendo responsabilidades.

Para la elaboración de la Estrategia Nacional de Biodiversidad se tomó en consideración los aspectos socioeconómicos, la riqueza biológica, las amenazas a la biodiversidad planteadas en el Primer Informe Nacional sobre el Estado y Conservación de la Biodiversidad, 1998. También se identificaron los vacíos que limitan la conservación y uso sostenible de la misma.

1.2 Biodiversidad y Aspectos Socioeconómicos

La biodiversidad tiene su expresión directa en la situación socieconómica del país. En el Primer Informe Nacional de Biodiversidad se señala que según el censo de 1990, de 2.3 millones de habitantes como población total pasó a 2.7 millones en 1997 (Contraloría General de la República), lo que representa una densidad demográfica de 35 habitantes por kilómetro cuadrado, superior levemente a los 22 hab/km2 en América Latina, pero inferior a los 280 habitantes por kilómetro cuadrado reportados en el Salvador y los 233 en Haití; los países más densamente poblados de la región.

El Primer Informe permitió recopilar mucha información que había estado dispersa en diferentes instituciones y en manos de prominentes investigadores y conocedores de la biodiversidad a nivel nacional, tal es el caso del uso de plantas medicinales por distintos grupos étnicos y comunidades rurales, indígenas y campesinas constituye un valioso aporte económico no cuantificado en las cuentas nacionales. La mayor parte de la población rural y comunidades campesinas e indígenas utilizan plantas medicinales para obtener la cura y remedio a los problemas de salud que les aquejan. Algunas son muy utilizadas para el control del cáncer, la diabetes, entre otras enfermedades. La raicilla (Psychotria ipecacuanha) y la zarzaparrilla (Smilax aspera) han sido plantas medicinales de gran importancia económica que incluso han sido exportadas. La calahuala (Polypodium aureum) la cola de caballo (Equisetum bogotense), el balo (Gliricidia sepium), el anamú (Petiveria alliacea), el cedrón (Simaba cedrón), el sapigarda (Simaba polyphylla), la hierba de pasmo (Siparuna guianensis) entre las más de doscientas especies reportadas de plantas medicinales constituyen un enorme recurso con potencial para su cultivo a escala comercial.

También existe un número elevado de especies promisorias utilizadas ampliamente por las comunidades locales. Especias, corteza, fibras, adornos, aceites, gomas y resinas, bálsamos, colorantes y otros, figuran entre los múltiples beneficios de la diversidad biológica obtenidos por las comunidades locales. Muchas de estas especies pudiesen ser fácilmente incorporadas al proceso productivo mediante el desarrollo de las técnicas que permitan su conservación y utilización de manera sostenible.

Con respecto a la fauna silvestre, la riqueza biológica panameña es poco conocida, principalmente en lo que respecta a los animales invertebrados, grupo más numeroso de nuestra fauna. Tan sólo como ejemplo, entre los invertebrados sobresalen organismos como los cnidarios, que incluyen a las medusas, anémonas y corales, todos de gran importancia en complejos ciclos biológicos que contribuyen a mantener los ambientes marinos. Un grupo de invertebrados bien representados en Panamá, cuyos beneficios son conocidos desde la antigüedad, son los moluscos algunos de ellos utilizados como fuente de alimento por siglos antes de la llegada de los europeos al continente americano. En Panamá se han encontrado depósitos de conchas que son prueba de la importancia que este recurso marino tenía para los pueblos precolombinos. En la actualidad este grupo de animales mantiene su vigencia por su potencial valor nutricional y económico. Entre los artrópodos, los crustáceos, representan el grupo de mayor importancia para la economía nacional, cuyos beneficios aportan al fisco alrededor de 70 millones de balboas anuales, entre especies extraídas directamente del mar y otras criadas en cautiverio.

Se desconocen aun los beneficios potenciales de otros invertebrados como los nemátodos, insectos, arácnidos y equinodermos, todos representados en Panamá por un gran número de especies. Por otro lado, ciertas especies de invertebrados, especialmente algunos moluscos, están amenazadas por la intensa explotación a que han estado sometidas, y en el presente se hace necesario su regulación para lograr un uso sostenible de estas especies.

La fauna mejor conocida de Panamá son los vertebrados, entre los que sobresalen numerosas especies de peces marinos, una 190 especies de peces de agua dulce, 170 especies de anfibios, 228 especies de reptiles, 929 especies de aves y unas 230 especies de mamíferos. La presencia de dos océanos favorece las actividades asociadas a la pesquería, de los cuales anualmente se explotan ciento de toneladas por año, lo que representa millones de balboas en ingresos. Por otro lado, los peces de agua dulce son importante fuente de proteínas para las comunidades locales y también sirven como medio de esparcimiento para aquellos que gustan de la pesca deportiva.

De acuerdo con el análisis presentado en el Primer Informe de Biodiversidad, en los años 1950, solo el 36% de la población habitaba en centros urbanos. En la década del 90 este porcentaje se incrementó a más del 50% de la población, pero sólo dos provincias, Panamá y Colón (79.6% y 58.8%) concentran una población mayoritariamente urbana, el resto de las provincias, un 56.3% de la población de Herrera y un 97% del Darién son principalmente rurales.

En 46 años, la población urbana aumentó en más de un millón de personas, habiendo experimentado un crecimiento de más de 500% (una tasa de crecimiento de 3.7% anual) en tanto que la población rural creció en ese mismo lapso 232% (1.9% de incremento anual). A pesar del decremento relativo de la población rural sobre la urbana, la población rural sigue creciendo de manera importante en términos absolutos, lo que tiene mucha significación como presión sobre la biodiversidad.

Es necesario destacar que la pérdida de biodiversidad se está dando en dos frentes: por el aumento desordenado de la población rural y por el incremento anárquico de las zonas urbanas. Se cita por ejemplo, que el proceso acelerado de urbanizaciones en la Cuenca del Canal durante los años 80 al 90 fue de 38%, motivando que en la Sub Cuenca inferior del Lago Gatún y sus tributarios aproximadamente el 70% de la superficie ha sido deforestada.

El Informe de Biodiversidad también señala que “en general, de 1965 a 1997, la población económicamente activa experimentó un decrecimiento del 3.2%, superior al experimentado por la población total en el mismo período (2.5%). Esto implica una presión cada vez mayor sobre la estructura productiva panameña en reclamo de mayores fuentes de empleo proporcionalmente al incremento de la población total. Si tomamos en cuenta que la tasa de ocupación de un país desarrollado es alrededor del 42%, resulta evidente la desventaja con que opera la economía en Panamá al contar con una tasa de ocupación promedio de 30.5% para los últimos 26 años; en el año 96 se estimó una tasa de ocupación de 32.4%.”

La población ocupada en Panamá, desde 1960 ha mostrado gran movilidad del sector primario de la economía hacia el sector secundario y particularmente hacia el terciario. Para el año 96 la población ocupada por sector económico fue la siguiente: sector primario 20.1%, sector secundario 18.4% y sector terciario 61.5%, pues la economía panameña está basada en el desarrollo del sector de servicio.

La disminución de la importancia porcentual del sector primario en la generación de ocupación no es correlativa con el incremento absoluto de la población que aún sigue experimentando. Lo que también puede indicarse es que en épocas de crisis el sector primario ha sido un receptáculo de mayor población ocupada, sirviendo de amortiguador social y posibilitando que miles de jefes de familia puedan aspirar a la subsistencia cuando el sistema urbano ha sufrido un deterioro, como ocurrió en 1989.

El aporte sectorial al PIB ha mostrado un fortalecimiento del sector servicios y la evolución del peso relativo de los sectores primario y secundario, en 1997 presentó el siguiente comportamiento: sector primario 7.6%, sector secundario 18.5% y el terciario 73.9%. La pérdida de la importancia relativa del sector primario ha sido sostenida y representa casi un cuarto de la producción total en 1960. Para 1997, ya solo participa con un poco más del 7%. En lo que respecta al sector secundario su evolución ha sido errática con una tendencia descendente a largo plazo, manteniéndose alrededor de un quinto de la producción total.

De los cuatro subsectores tradicionales del sector primario tomados en consideración: agricultura, ganadería, pesca y silvicultura, el primer renglón es sin duda el que representa mayor importancia, como puede observarse de acuerdo a la contribución al PIB por subsector en el año 1995 la agricultura contribuyó con un 45.2%, la ganadería con un 34.8%, la pesca con un 17.1% y la silvicultura con un 2.9%.

A lo largo de los últimos treinta años, el subsector agrícola ha disminuido de manera consistente. Así mismo el subsector forestal mantiene igual tendencia. Los renglones que por el contrario observan un crecimiento participativo son la ganadería y la pesca. En su conjunto, los subsectores agricultura, ganadería, silvicultura y caza observan un decrecimiento en su PIB total de 6.4%, en cambio la pesca presenta un crecimiento del 31.8%; el segundo más elevado de todas las actividades económicas, logrando que el decremento de los otros subsectores aparezca el conjunto con un crecimiento positivo de 1.9%.

La región metropolitana, con una extensión de 16,777.5 km2, 22% de la República concentra el 80% del PIB (54 % de la población). A su vez, el 80% de la actividad industrial se concentra en la ciudad de Panamá. En el sector agropecuario, la provincia de Chiriquí representa aproximadamente el 40% del sector. El 93% de la extracción forestal industrial se origina en la provincia del Darién, que por su parte contribuye al PIB con menos del 1%.

Para el año de 1950 las explotaciones agropecuarias ocupaban una superficie de 15%. Para 1980 la superficie de las explotaciones agropecuarias representaban el 29.4% de la superficie total del país. Casi se duplicó en treinta años su expansión, el crecimiento anual fue de 2.3%. Durante los años del 80 al 90 el crecimiento agropecuario, de 2.6% pasó de 2,265,000 hectáreas a 2,926,000; significando en términos absolutos de incremento más de 600,000 hectáreas. Más del 40% del total de las explotaciones agropecuarias tienen una superficie inferior a una hectárea, mientras que solo 22 explotaciones superan en conjunto las 200,000 hectáreas de superficie.

El proceso de titulación de tierras constituye una tarea que debe acelerarse pues si bien en 1980 solo el 25.7% de las explotaciones agropecuarias estaban tituladas, para 1990 la superficie aumentó solo a un 34%. Las implicaciones de la no titulación de las tierras son varias: la incertidumbre, la ausencia de crédito, lo cual propicia el mal uso de la tierra, con una visión cortoplacista en el uso de los recursos naturales, dando pie a la depredación de la biodiversidad.

La evolución de la economía en su conjunto, la pérdida del dinamismo del crecimiento del producto interno bruto y los resultados, incluso negativos, son las otras causas del fenómeno que se observa en la evolución y atomismo de las explotaciones agropecuarias, su crecimiento acelerado, la conversión en el uso de la tierra, la pérdida de la biodiversidad y la disminución del nivel de vida de un porcentaje cada vez más alto de la población.

1.3 Riqueza Biológica de Panamá

El Primer Informe sobre el Estado de Conservación de la Biodiversidad de Panamá presenta la ubicación de Panamá en el contexto regional y señala que: “El Istmo Centroamericano y Panamá, en especial, representa una de las regiones biológicamente más interesantes del planeta, debido a su alta riqueza de especies. Con tan sólo 77, 082.2 km² de extensión, Panamá es uno de los países tropicales con mayor diversidad biológica en la América meridional. Esta variedad de formas de vida se debe en parte a la combinación de una serie de factores, tales como su historia geológica y su posición geográfica, rodeado por dos océanos con costas extensas. Otro factor determinante de la diversidad biológica de Panamá es su posición en medio del Neotrópico que une los dos grandes subcontinentes americanos”.

Hace tres millones de años, al emerger el Istmo de Panamá, se interrumpió la última comunicación existente entre las biotas marinas del mundo. Este fenómeno originó que plantas y animales anteriormente aislados por más de 100 millones de años convergieran y la biota tropical de la región amazónica se dispersase e invadiese el hemisferio Norte y viceversa.

La historia geológica del Istmo de Panamá, que por millones de años dio origen a variadas condiciones de hábitat con sus respectivos climas y regímenes de precipitación variados, ha dado lugar a la manifestación de una gama de factores abióticos que explican la diversidad de especies en Panamá, ubicándosele en la región de máxima diversidad del planeta, por área estándar de 10,000 km2, siendo uno de los seis centros de mayor diversidad de especies a nivel global.

El Primer Informe hace una descripción de los principales ecosistemas que se encuentran en Panamá y presenta la diversidad de ecosistemas y superficies boscosas representativas de los diversos tipos de bosques húmedos tropicales, así como ecosistemas y hábitats costero- marinos y de aguas interiores; figurando en cuarta posición respecto a los países de América del Norte y América Central con mayor riqueza florística.

La alta diversidad de ecosistemas, hábitats, especies y poblaciones ofrecen oportunidades para la obtención de un sinnúmero de beneficios como son la producción agrícola, pesquera, maderera; la obtención de productos no maderables del bosque como plantas medicinales, gomas, resinas, ornamentales, productoras de fibras, entre otros, los cuales generan un sin número de beneficios a la industria y a las comunidades locales. Así mismo, el aprovechamiento de las áreas protegidas, por la diversidad de ecosistemas y riqueza biológica que contienen aunado a la belleza escénica ofrece excelentes oportunidades para la obtención de beneficios económicos a largo plazo, derivados del desarrollo de proyectos económicamente sostenibles como el ecoturismo, la investigación científica, la educación ambiental, y la recreación.

Según el análisis presentado en el Primer Informe, de acuerdo a los especialistas, la diversidad de la flora panameña se estima en unas 9,000 especies de plantas con flores, de las cuales más de 1,000 son especies endémicas, unas 1,100 especies de helechos y aliados y cerca de 1,000 especies de briófitas. El beneficio derivado del uso de las especies vegetales tiene un valor incalculable. Para la obtención de madera y otros productos forestales; especies de maderas duras de alta calidad, con gran demanda en el mercado nacional e internacional, son utilizadas para la confección de muebles finos como la caoba (Swietenia macrophylla), el cedro (Cedrela odorata), el cedro espino (Pachira quinata), el quira (Platymiscium pinnatum), entre otras.

De los bosques homogéneos, los cativales (bosques de Prioria copaifera) han sido la principal fuente de materia prima para la industria de contrachapados, aportando el 95% de la producción nacional.

Adicionalmente, en los bosques nativos panameños se han identificado y ensayado más de 113 especies maderables con potencialidades de uso.

Los peces confrontan una variedad de situaciones que ponen en peligro a sus poblaciones, entre las cuales están la sobrexplotación de algunas formas de importancia económica, la contaminación de los mares, la destrucción de ecosistemas sensibles como los arrecifes coralinos y los manglares, sitios donde algunas especies cumplen parte de sus ciclos vitales. En el caso particular de los peces de agua dulce, la introducción de especies foráneas ha sido un factor que ha contribuido a la desaparición de especies nativas en ciertos cuerpos de agua dulce en Panamá.

Los anfibios son organismos que participan en numerosas interrelaciones que mantienen en equilibrio los ecosistemas donde habitan. Algunos anfibios son llamativos integrantes del paisaje y en algunos casos como la rana dorada, son verdaderos símbolos de la fauna de una región. Aunque al presente los anfibios nativos no han sido considerados como fuente de alimento, es probable que al menos una especie tenga cierta potencialidad. La principal amenaza para los anfibios panameños está representada por la pérdida de sus hábitats, derivada principalmente de la deforestación creciente de áreas boscosas. Sin embargo, otros factores como la contaminación por agroquímicos, las enfermedades y la introducción de especies exóticas también están afectando a los anfibios a una escala todavía desconocida por la comunidad científica.

Por su parte, los reptiles también son numerosos, y sobresale el alto consumo de la carne y huevos de especies como la iguana verde y las tortugas marinas. Además, los caparazones de tortugas carey son utilizados para la confección de artesanías finas. Algunos reptiles son utilizados como mascotas, dentro de los ambientes naturales son importantes controladores de otros animales, como los roedores, que pueden constituirse en plagas para los cultivos. Sin duda la principal amenaza para los reptiles nacionales es la destrucción de sus hábitats, factor que los afecta a todos por igual. No obstante, la presión de captura para usarlos como alimento y sus derivados, es un aspecto que tiene mayores connotaciones con grupos particulares como las tortugas marinas, iguanas, cocodrilos y caimanes.

Las aves constituyen el grupo de vertebrados más diverso en Panamá, comparándose su diversidad con la de países de gran extensión territorial como México y Colombia. Durante la época precolombina ciertas aves fueron veneradas como deidades y otras fueron utilizadas como animales de compañía y como fuente de alimento. Esas costumbres han perdurado a lo largo de los siglos y en el presente se han identificado nuevos beneficios, como el aviturismo, actividad que cada día tiene más adeptos y aporta mayores ingresos al país. En el presente muchas especies de aves aparecen en las listas de especies amenazadas, particularmente aquellas que son utilizadas como fuente de alimento, como mascotas y aquellas con rangos de distribución restringido. La destrucción de los hábitats, aunada a una cacería indiscriminada y al desconocimiento sobre la biología de la mayoría de las especies se cuentan entre las principales amenazas sobre las aves nacionales.

Los mamíferos panameños han sido utilizados por siglos como fuente de alimento y para la obtención de pieles, usos que aun se mantienen. En el presente, los mamíferos siguen brindando beneficios entre los cuales destaca la cacería de subsistencia y deportiva, lo mismo que la captura de animales para tenerlos mascotas y para pruebas biomédicas. Algunas poseen un valor potencial para la cría en cautiverio, constituyendo una alternativa a la conservación y al manejo sostenible de esas especies. Actualmente existe una larga lista de mamíferos en peligro, especialmente los de mayor talla, como venados, tapires, felinos, manatíes, y otros que son muy sensibles a las perturbaciones derivadas de la destrucción de los bosques y a la cacería.

Los recursos biológicos, en general, también son fuente de conocimiento, tanto para profesionales de diferentes ramas de conocimiento, como para aficionados amantes de la naturaleza. Ante esa perspectiva, la utilización sostenible de la flora, la fauna silvestre y otros organismos, es una necesidad para la conservación del patrimonio nacional como recurso natural renovable. Esta forma de uso garantizará la disponibilidad a largo plazo de todos los beneficios que esta parte de la biodiversidad da a todos los habitantes de Panamá.

En Panamá el proceso de manejo y conservación del ambiente ha tenido cambios positivos en los 10 últimos años, así la institución rectora del ambiente evolucionó desde Dirección Nacional de Recursos Naturales del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (RENARE) a Instituto Nacional de Recursos Naturales Renovables (INRENARE), y recientemente se ha constituido en Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM). Esto indudablemente significa un gran avance en el proceso de cambios hacia el perfeccionamiento de la gestión ambiental en Panamá. Paralelamente a las transformaciones señaladas es importante indicar los avances logrados en materia de conservación de ecosistemas, hábitats y especies mediante la creación del Sistema Nacional de Areas Protegidas (SINAP), donde Panamá, en comparación con los demás países de América Central, ocupa el tercer lugar en cuanto al porcentaje del territorio nacional protegido; con el establecimiento del SINAP se ha avanzado hacia la consolidación de la conservación de nuestra riqueza biológica.

Son notorios los apoyos recibidos en materia de cooperación internacional, actualmente a través de la ANAM se desarrollan programas y proyectos de gran importancia para la conservación y desarrollo sostenible, entre estos podemos mencionar: Proyecto Corredor Biológico Mesoamericano y el Corredor Biológico del Atlántico de Panamá, Desarrollo Ecoturístico de la Isla de Coiba, Proyecto de Cativales, Conservación de la Biodiversidad, a través del Desarrollo Comunitario Sostenible del Darién, Bio-Darién, Desarrollo Integral de la Cuenca Alta del Bayano, Proyecto Cerro Hoya, entre otros. La creación de la ANAM constituye el avance más significativo en materia de gestión ambiental, ya que en adelante el país cuenta con una institución responsable de administrar y coordinar las acciones de las diversas instituciones tanto gubernamentales como de organismos no gubernamentales y de otras agencias vinculadas a la biodiversidad.

Pese a los esfuerzos de protección in situ de las especies y los ecosistemas mediante el establecimiento de más de 1,990,000 hectáreas de áreas protegidas, aproximadamente el 25% de la superficie del país, se han identificado una serie de causales de la disminución de la biodiversidad en Panamá, así como de amenazas a los principales hábitats, eco- regiones y especies de flora y fauna silvestre (anexo ). Las actividades destructivas derivadas del mal uso de los suelos; el escaso conocimiento y valoración de la biodiversidad; el uso no sostenible de los recursos naturales, la contaminación ambiental; el limitado soporte jurídico y administrativo, entre otros, constituyen las principales causas del problema de la conservación de la biodiversidad en Panamá.

1.4 AMENAZAS A LA BIODIVERSIDAD

Entre las amenazas más importantes que ponen en peligro la biodiversidad en Panamá están factores de origen antropogénico como son la pérdida de hábitat, la contaminación de los ecosistemas, el tráfico de especies, la erosión genética, el extractivismo y la sobreexplotación de algunas especies que son importantes rubros comerciales. Según estimaciones realizadas por el Instituto de Recursos Mundiales (1990), América Latina y el caribe poseen el 40% de las especies de plantas y animales silvestres de los bosques tropicales del mundo. Pero a las actuales tasas de degradación del medio, en los próximos 40 años unas 100,000 a 350,000 especies podrían desaparecer para siempre de nuestro planeta. Solo sobrevivirán aquellas cuyas poblaciones se encuentren sobrepasando los tamaños mínimos requeridos en las áreas protegidas.

La pérdida de los ecosistemas boscosos constituye sin duda el problema ambiental más impresionante de este siglo. Las tasas de deforestación de la región latinoamericana son las más altas del mundo, 0,61%. Solamente en la región centroamericana se alcanzó un promedio de 1,6% anual, lo que equivale a 400,000 hectáreas por año (WRI, 1991; CCAD, 1991). En el caso de Panamá, la deforestación ha alcanzado una tasa promedio de 50,000 hectáreas anuales, debido principalmente a la demanda de tierras para la agricultura y ganadería extensiva, la demanda de leña, la expansión urbana e industrial, el desarrollo de obras de infraestructura y la sobre explotación de la riqueza forestal.

La agricultura migratoria se considera causante del 35% de la deforestación en la región latinoamericana (WRI, 1990). La quema de los bosques tropicales tiene impactos ecológicos negativos, local, regional y globalmente; representando un claro despilfarro de los recursos valiosos de la región. En Panamá la agricultura migratoria tiene influencias negativas especialmente en las áreas boscosas, zonas donde restan los últimos reductos de la mayor diversidad biológica del país.

Otro aspecto importante que repercute en la pérdida del patrimonio biológico de una región es la degradación de los ecosistemas y la pérdida de sus funciones de sostenibilidad de la biota. El hábitat está siendo destruido y con ello no sólo se destruye la vegetación sino la fauna asociada a los mismos, eliminándose tanto a las especies con valor comercial actual sino a la posibilidad de contar con taxas silvestres que ayuden a resolver las múltiples necesidades humanas, presentes y futuras.

La sobre explotación de las especies es sin duda otro factor que ha contribuido enormemente a la reducción de las poblaciones de importantes especies nativas con valor comercial a niveles muy peligrosos. Según registros de la Convención Internacional de Especies de Fauna y Flora Silvestres (CITES), en el año 1989 existía un listado de 200 especies de la región que se encuentran amenazadas mundialmente.

La tala selectiva de especies de maderas preciosas nos hace cada vez más dependientes de la importación de madera y otros productos sustitutos. Se ha estimado en más de 100 las especies nativas de la región que poseen potencialidades de uso; sin embargo poco menos de 15 especies son comercializadas. Esto ha significado una sobre explotación de las maderas preciosas locales, la sub utilización y el desperdicio, con el consecuente empobrecimiento de los bosques remanentes. En lo que respecta a la fauna, el tráfico de especies o sus derivados, los cuales son utilizados para el comercio de mascotas, lo mismo que la sobreexplotación de algunas especies de fauna que son importantes rubros comerciales.

El alto consumo de leña también ha contribuido a incrementar las tasas de deforestación y la pérdida de germoplasma. En la región centroamericana, unos 16.5 millones de personas, según estimaciones, dependen de la leña para preparar sus alimentos (ANAM, 1998). En Panamá, ya existen lugares en la vertiente del Pacífico donde es muy difícil conseguir la leña. Uno de los ecosistemas más presionados para la obtención de leña y carbón para cocinar son los manglares, según estimaciones realizadas por Arcia y colaboradores (ANAM, 1998), unas 2,8 millones de unidades de astillas de leña y otros 118,200 sacos de carbón eran producidos en las provincias de Chiriquí, Azuero, Chame y Capira por agricultores de subsistencia.

La apertura de caminos y carreteras ha promovido la colonización mal orientada de las selvas tropicales, incrementando en forma desproporcionada las tasas de deforestación por parte de colonos ávidos de tierras para la ganadería. En muchos casos, esto contó con la complacencia de créditos locales cuyos fondos provenían de instituciones financieras internacionales. Los grandes proyectos de ingeniería también han tenido un fuerte impacto sobre los procesos ecológicos de los ecosistemas, las especies de plantas y sus variedades. Desde la construcción misma del Canal de Panamá, la construcción de centrales hidroeléctricas, el desarrollo de autopistas y carreteras, así como la construcción de puertos y parques industriales han sido procesos que también han contribuido, a través de los años, a disminuir la riqueza natural del país.

La degradación de los hábitats costero marino obedece a diversos elementos de presión. En el caso de la Bahía de Panamá, por ejemplo, se puede mencionar la contaminación por descargas de desechos sólidos domésticos e industriales de las áreas urbanas, el drenaje de residuos agrícolas, derrames de petróleo y de otras sustancias debido a accidentes ocasionados por actividades inherentes al funcionamiento del Canal de Panamá. En Bahía Las Minas, Colón, la actividad petrolera con su constante carga, descarga y lavado de tanques ha ocasionado importantes derrames de petróleo con serias consecuencias para los manglares aledaños y la fauna marina asociada de la región

La pérdida de la diversidad biológica y la consecuente degradación de genética de los cultivos es un problema que amenaza con seriedad la calidad de vida y la seguridad alimentaria de la región. De las 250,000 especies de plantas superiores descritas, unas 90,000 se encuentran en la América tropical; de éstas se ha estimado que un 10% podría tener usos medicinales, otro 10% usos industriales y un 15 5 podrían ser utilizados para el mejoramiento de la producción agropecuaria. Además muchas de estas especies ya poseen un alto potencial económico que no es aprovechado, existiendo un aproximado de 100 especie de interés para la producción forestal, otras que son potencialmente cultivables.

En décadas pasadas, muchas especies fueron conservadas o protegidas por tradiciones culturales, sin embargo hoy día muchas variedades de cultivo han sido sustituidas por productos procesados, disminuyéndose con ello los bancos de genes naturales, aptos para la experimentación de nuevas razas o variedades resistentes a plagas o enfermedades, que sean capaces de adaptarse a futuras modificaciones del hábitat. La pérdida de diversidad genética en la fauna trae consigo una mayor vulnerabilidad a enfermedades, a depredadores y a parásitos, entre otros factores naturales que pueden poner en riesgo a ciertas poblaciones silvestres.

EXTRACTO DE LA ESTRATEGIA NACIONAL DE LA BIODIVERSIDAD DE PANAMÁ.

El plástico se apodera del mar

  UNA AMENAZA MUNDIAL

El plástico se apodera del mar

Más de un millón de aves y 100,000 mamíferos marinos mueren cada año en Panamá.


 

 

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La moderna tecnología que utilizan estos países se basa en la introducción de una pequeña cantidad de aditivo (entre 0, 5% y 3%) al proceso convencional de manufactura de productos de plástico.

Ivis Leonardo Franco C.

PANAMA AMERICA

LOS OCÉANOS del mundo ya no soportan más contaminación, por lo que los cuerpos de miles de ballenas, delfines y lobos marinos claman por una mejor vida, pues las toxinas los están matando.

Los corales están desapareciendo de los arrecifes, mientras que decenas de miles de aves marinas corren la misma suerte. El plancton, sostén de la vida en la cadena alimenticia, está muriendo.

¿SABEN POR QUE?
El incremento del uso de bolsas de plástico como contención de todo tipo de bienes y productos, ha aumentado considerablemente, multiplicando su nocivo impacto ambiental en el planeta.

Cada año, se consumen 100 billones de bolsas plásticas tan sólo en los supermercados, mientras que en el mundo se utilizan un millón de bolsas plásticas por minuto, cuyo mal uso causa un tremendo daño ecológico.

No existe lugar alguno en la Tierra que no se encuentre una bolsa plástica, siendo una fuente de contaminación de primer orden.

Y es que el 60% de los desperdicios producidos por los hogares en el mundo proviene de bolsas plásticas y envases utilizados no reciclados, por lo que los protectores del ambiente hacen un llamado de atención a las autoridades, ya que este material puede tardar entre 400 a 500 años en degradarse.

DAÑOS AL ECOSISTEMA
Según informaciones internacionales, se puede encontrar 3 kilogramos de plástico por cada medio kilo de plancton en el mar.

Se estima que 18,000 piezas de basura plástica se encuentran flotando en cada kilómetro cuadrado de océano, cobrando la vida de miles de animales marinos cada año. Aves, peces, tortugas y mamíferos marinos están ingiriendo este material derivado del petróleo, confundiéndolo con alimento.

Debido a los daños que causa el uso del plástico en el medio ambiente, ya varios países de Europa, han lanzado una campaña ecologista en contra del uso del plástico.

“Di `No’ a tantas bolsas de plástico, lleva la tuya” es el mensaje que quiere transmitir la ONG Ecoespaña con la distribución masiva de bolsas de algodón para concienciar a los consumidores de la necesidad de reducir el impacto ambiental de sus acciones.

“Las bolsas, hechas en Europa, son de algodón crudo, la tinta es ecológica y los cosidos van reforzados para que dure siempre.

 

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Los corales están desapareciendo de los arrecifes del mundo.
[ Foto: PHOTOS.com ]

Países como Sudáfrica, Taiwán, Bangladesh, Francia, India, y ciudades como San Francisco en Estados Unidos, algunas otras en China y muchas otras en Alaska están vetando su uso, mientras que en Australia e Irlanda, se está aplicando impuestos al uso de bolsas plásticas.

La moderna tecnología que utilizan estos países se basa en la introducción de una pequeña cantidad de aditivo (entre 0, 5% y 3%) al proceso convencional de manufactura de productos de plástico. La adición de este producto llamada oxidegradación, cambia el comportamiento del plástico y su degradación comienza inmediatamente después de su fabricación y se acelera cuando se expone al calor, la luz o a la fricción. El aditivo se conoce como D2W, que rompe las moléculas con las que está hecho el polietileno (uno de los polímeros más simples y baratos, además de uno de los plásticos más comunes).

 

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Cada año, se consumen 100 billones de bolsas plásticas tan sólo en los supermercados, mientras que en el mundo se utilizan un millón de bolsas plásticas por minuto, cuyo mal uso causa un tremendo daño ecológico.

¿QUE HACE PANAMA?
Según la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), se trabaja en varias alternativas de utilización de empaques más amigables, a fin de reducir la contaminación ambiental.

Natalia Young, directora nacional de Protección Ambiental de la ANAM, señaló que una de las alternativas es la reutilización de botellas de bebidas gaseosas, incineración de desperdicios sólidos, con un adecuado sistema de tratamiento de gases y reciclaje de desechos limpios de acuerdo con su naturaleza.

Además mencionó que se han aprobado 10 políticas ambientales, tales como el programa de Producción más Limpia, Gestión Integral de Residuos Peligrosos y no Peligrosos, Descentralización de la Gestión Ambiental, Educación Ambiental, entre otras técnicas de limpieza, que establecen principios orientadores, como la responsabilidad y participación compartida.

Sin embargo, Young enfatizó que “ya es hora que los ciudadanos asuman sus deberes, y dejen de responsabilizar al gobierno y al sector privado, que si bien tienen su rol, no son los únicos responsables del manejo de los residuos, ya que todos somos responsables”.

 

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Natalia Young, directora nacional de Protección Ambiental de la ANAM. reconoce que los esfuerzos de limpieza no son suficientes.

Panamá, lejos de una cultura ambiental

Panamá, lejos de una cultura ambiental

Ambientalistas consideran que la Bahía de Panamá es uno de los sitios más contaminados.
   
 

Ivis Leonardo Franco C.

PANAMA AMERICA

PANAMA ESTA muy lejos de erradicar la contaminación ambiental que atenta con la vida de miles de especies marinas en el mundo.

Este es el planteamiento del ambientalista, Ariel Rodríguez, catedrático de la Universidad de Panamá, quién además manifestó que “los panameños no tenemos una cultura ambiental que ayude a proteger los daños causados al medio ambiente”.

Rodríguez mencionó que uno de los ejemplos más palpables de contaminación es la Bahía de Panamá, en donde se acumulan toneladas de envases plásticos.

Lo que hace falta, es fomentar una campaña de educación ambiental y hacer las personas más conscientes de lo importante que es la conservación del entorno, además, crear normas que eviten que los supermercados distribuyan sus mercancías en bolsas plásticas, dijo.

Por ejemplo, en Europa existe una propuesta legislativa que pretende obligar a fabricantes y consumidores, en especial a las grandes cadenas de supermercados, a distribuir sus mercancías en bolsas biodegradables.

Por su parte, Gabriela Etchelecu, directora ejecutiva de Mar Viva dijo que en el país urge desarrollar una política nacional, a fin de crear conciencia en la ciudadanía, además de un programa “serio” de reciclaje y de reutilización de los desechos.

Manifestó que el problema radica en que “vivimos en una sociedad consumista”. En Panamá se utiliza 3.2 millones de toneladas de plástico al año, el doble de hace una década.

Etchelecu catalogó de lamentable esta situación, ya que este material va a dar a las fuentes de agua, como los ríos, quebradas y riachuelos.

El Panamá América, 27 de agosto de 2007

Denuncian en Panamá a subsidiaria de AES Corporation

Denuncian en Panamá a subsidiaria de AES Corporation

por inicio ilegal de proyecto hidroeléctrico 

La Alianza para la Conservacion y el Desarrollo (ACD) denunció públicamente que la empresa AES Changuinola, subsidiaria de la Corporación AES de los Estados Unidos, así como el consorcio europeo Changuinola Civil Works (CCW), han iniciado ilegalmente la construcción del Proyecto Hidroeléctrico Chan 75 dentro de la Reserva de la Biósfera de La Amistad (Sitio Patrimonio Mundial de la UNESCO), que es parte integral del Corredor Biológico Mesoamericano, en la Provincia de Bocas del Toro, Republica de Panamá. 

La mencionada empresa no podía iniciar todavía la construcción de este Proyecto, porque la resolución de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) ordenaba la realización previa de nuevos estudios biológicos, sociales y arqueológicos que todavía no han sido ni finalizados ni aprobados por las autoridades correspondientes. 

Denuncian además que la empresa AES Changuinola ha iniciado la reubicación ilegal de la población indígena Ngabe afectada por la construcción de este proyecto hidroeléctrico y ha realizado contrataciones con diferentes empresas internacionales. 

A pesar de las múltiples quejas que han sido presentadas por las comunidades afectadas, las autoridades locales y nacionales han hecho caso omiso de las denuncias.  Al contrario, argumentan ACD Panamá que las autoridades han ayudado a que la empresa avance en sus trabajos de construcción a través de la aprobación de un estudio de impacto ambiental con sólo categoría I para una carretera en medio de un área protegida, cuando una categoría mayor era requerida; la concesión a AES Changuinola de 6,000 Ha del Bosque Protector Palo Seco, el cual forma parte de Reserva de la Biosfera La Amistad y directas intervenciones en un proceso ilegal de reubicación de la población indigena.