Los delfines de Bocas del Toro

CONSERVACIÓN INDUSTRIA TURÍSTICA.

Laguna de delfines

Los residentes de Bocas del Toro piden un área protegida para salvar a los delfines de Bocatorito.Los cetáceos peligran por la falta de capacitación de los lancheros y operadores turísticos.

CORTESÍA/Alejandro Balaguer/Fundación Albatros

Delfines bahia de los delfines Bocas del Toro, Panama

Delfín mular, Tursiops truncatus

Alejandro Balaguer
Especial para La Prensa
vivir+@prensa.com

Energía y poder. Pura demostración de fuerza y acrobacia. Esas son las primeras impresiones que se tienen cuando vemos una familia de delfines nariz de botella agitar las aguas calmas de la laguna marina de Bocatorito. Parecen estar jugando en armonía con las embarcaciones que los rodean.

Pero el acto demuestra todo lo contrario: tratan de evadir el acoso y el peligro que representa la cercanía de las lanchas turísticas –y sus letales hélices– arremetiendo contra los delfines y sus crías.

Es que en este sitio paradisíaco, más conocido como la “Laguna de los delfines”, cercano a Isla Colón, hay una población de más de 50 delfines residentes que está siendo acosada por lanchas que llegan día a día, y no cumplen con las reglas correctas de avistamiento de delfines, según lo dispuesto por la legislación panameña y por el reglamentos de la Autoridad de Recursos Acuáticos (ARAP).

La bióloga marina Laura Maicoyán, consciente del problema, investiga para el Instituto Smithsonian el comportamiento de los delfines de esta laguna.

“Estamos identificando individuos para hacer estimaciones del tamaño poblacional, estudiamos el sonido que producen y también el efecto del crecimiento humano en el área, particularmente el tráfico de botes dedicado exclusivamente a la observación comercial, que puede tener un impacto enorme. Ya se han registrado casos de accidentes graves contra los delfines”, comenta la experta.

Para Cipriano García, un ex policía bocatoreño que dejó el uniforme para asentarse en las riberas de Bocatorito y establecer un pequeño restaurante para turistas, el tema merece atención.

“Es que hay que cuidarlos porque son nuestra fuente de recurso. Lo que pasa es que el delfín ya está bastante identificado con las personas, entonces ellos se ponen a jugar, se acercan mucho a los botes, a las pangas, y a veces cruzan por debajo, y al hacer esto, como el motor está andando rápido, los golpea y los corta, como yo ya he visto”, dice García.

A su queja se suma la de Julio Cotes, un asiduo visitante de la laguna que no pierde la oportunidad para llevar grupos de turistas a presenciar el espectáculo natural que brindan los delfines de Bocatorito.

“Aquí vienen muchos botes, de repente aceleran mucho o cuando ven un delfín todos se acercan al mismo tiempo a toda velocidad. Pienso que eso a largo plazo va a causar un impacto grave. Quizás más adelante los delfines migren hacia otros sitios buscando un poco más de paz”, confirma el empresario bocatoreño.

Pero no todos los boteros violan las reglas, muchos ya están convencidos de que el sitio requiere de algún grado de protección.

“Traen beneficio económico, tanto directo como indirecto para la población, a la cual formo parte, y pues se debería cuidar más esta bahía, las autoridades no tienen que ponerle tanta atención a la venta de tierra, sino al medio ecológico, al medio natural marino. Las autoridades tienen que enseñarle a los turistas no intervenir en la relaciones de los delfines, a cuidar su hábitat. Me gustaría que los protejan”, dice un joven botero de Isla Colón.

“Lo que hace falta entonces es hacer una capacitación hacia los boteros sobre técnicas para un avistamiento de delfines y que tengamos el beneficio que eso trae. Pero al mismo tiempo, lo que estamos tratando de lograr es captar la atención de las autoridades para hacer un área protegida, llámese santuario de los delfines”, agrega Iker Lasa, representante local de The Nature Conservacy (TNC).

“Esperamos que muy pronto el alcalde Eligio Binns logre establecer una suerte de área protegida municipal para beneficio de los cetáceos y los pobladores, y se logre educar a los operadores. Definitivamente hemos encontrado muy buen apoyo a nivel municipal para hacer una reserva de delfines. Y esperamos que en muy corto tiempo este mandato se haga realidad, se cumpla”, concluye el ecologista de TNC.

DATOS CLAVE

LAS REGLAS CORRECTAS PARA SU CUIDADO

DISTANCIA. Según la ARAP, las embarcaciones no deben acercarse a menos de 100 metros de los delfines. La velocidad máxima, dentro de las áreas de observación, debe ser de siete kilómetros por hora.

UNA INTERACCIÓN MUY RESTRINGIDA

AMIGO. No nadar, perseguir, tocar o montarse sobre los delfines. Solo se permitirá el acercamiento a estos a menos de cinco metros, aproximándose en forma diagonal y desde atrás, nadando paralelamente.

3 comentarios

  1. […] Originally Syndicated via RSS from Google Blog Search: bocas del toro […]

  2. debe ser chebere

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