Daños ecológicos al Bosque Protector de Palo Seco, Bocas del Toro

DAÑOS ECOLÓGICOS Y SOCIALES CAUSADOS POR LA CONSTRUCCIÓN DEL TRAMO DE CARRETERA DE RÍO RISCÓ A SITIO PRESA CHAN 75 EN EL BOSQUE PROTECTOR DE PALO SECO

 

Valle del Rio Changuinola

FIGURA 1. Vista aérea del Valle de Río Changuinola, área prístina, que forma parte del Bosque Protector de Palo Seco, creado mediante Decreto Ejecutivo 25 del 28 de septiembre de 1983 “Por el cual se declara y se describe el Bosque Protector de Palo Seco en los Distritos de Chiriquí Grande y Changuinola, Provincia de Bocas del Toro”. Dicho área protegida cumple funciones de regulación del régimen de las aguas, de protección del suelo, así como de albergue y protección de la flora y de la fauna.

 

Toneladas de sedimentos que van al Rio Changuinola y al Rio Risco

FOTO 2. Movimiento de tierra en área protegida de Bosque Protector de Palo Seco produce enormes toneladas de sedimentación y erosión.

 

Deforestacion y erosion producen las carreteras en areas protegidas

FOTO 3. Movimiento de tierra produce deforestación, desplazamiento de personas, erosión del suelo y gran sedimentación de las aguas.

 

Carretera en el Rio Changuinola, Area Protegida de Palo Seco

FOTO 4. Carretera adyacente al cauce del Río Changuinola, acto ilegal de la empresa, que junto con la carretera está desnaturalizando totalmente el área protegida de Palo Seco, área que el Estado debe salvaguardar su integridad ecológica, paisajística y social y no lo está haciendo.

Movimiento de Tierra por la construccion de la carretera en el Bosque Protector de Palo Seco

FOTO 5. Maquinaria pesada moviendo toneladas de tierra en el área protegida de Bosque Protector de Palo Seco. Esta tierra movida por estas maquinarias provoca sedimentación de las aguas prístinas de los ríos de la zona, con los evidentes daños ecológicos que produce y esto no ha sido evaluado en el estudio de impacto ambiental de categoría I.

 

Rio Risco contaminado por toneladas de sedimentos

FIGURA 6. Sedimentación severa o impacto ambiental profunda en el Río Riscó, producto de los movimientos de tierra por la maquinaria pesada que construye una carretera de 6 km en el Bosque Protector de Palo Seco.

 

Contaminacion de las aguas de rios pristinos de Bosque Protector de Palo Seco

FOTO 7. Daño al recurso hídrico. Lavado del lodo y aceite de las maquinarias en el Bosque Protector de Palo Seco.

 

Afectacion de pueblos indigenas

FOTO 8. El área protegida del Bosque Protector de Palo Seco contiene poblaciones humanas que son afectadas de manera directa e indirecta y el impacto que ejerce el proyecto sobre éstas no ha sido evaluado en su justa dimensión, justamente por no ser un estudio profundo como debió ser. Las principales poblaciones afectados son Nance, Riscó y Lazo.

Fotografías: Cortesía de ACD.

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Las fotos son una muestra muy fría de una destrucción de un área protegida de Palo Seco, con categoría de Reserva Forestal o Bosque Protector, Reserva de la Biósfera y zona de amortiguamiento del Sitio de Patrimonio Mundial de la Humanidad, localizada en Bocas del Toro, República de Panamá.

El Bosque Protector de Palo Seco (BPPS) fue creado mediante Decreto Ejecutivo 25 del 28 de septiembre de 1983 “Por el cual se declara y se describe el Bosque Protector de Palo Seco en los Distritos de Chiriquí Grande y Changuinola, Provincia de Bocas del Toro”. Dicho área protegida cumple funciones de regulación del régimen de las aguas, de protección del suelo, así como de albergue y protección de la flora y de la fauna.

El Bosque Protector de Palo Seco, además forma parte de la Reserva de la Biósfera La Amistad (RBLA). Esta Reserva de la Biósfera no sólo implica políticas, estrategias, planes y acciones de nivel nacional, sino que hacen complemento con un esfuerzo similar y contiguo en Costa Rica.

Estos daños han sido causados por AES Changuinola, empresa que pretende construir, un juego de tres represas en a lo largo de la cuenca media del Río Changuinola. La carretera denunciada es sólo una mínima parte de las obras que se requerirían para tales proyectos. Ante este daño evidente a un área protegida clave como lo es el Bosque Protector de Palo Seco, la organización Alianza para la Conservación y el Desarrollo, ha denunciado estos graves hechos y invocado tres artículos del Código Penal ante el Ministerio Público:

Artículo 404: la persona debidamente autorizada para realizar estudios de impacto ambiental, auditorías ambientales o programas de adecuación y manejo ambiental, planes de manejo forestal, inventarios forestales u otros documentos de naturaleza similar que, a sabiendas, incorpore o suministre información falsa o inexacta, u omita información fundamental, será sancionada con prisión de 1 a 3 años e inhabilitación para el ejercicio de la actividad que ha dado lugar al resultado y para ejercer cargos públicos por el doble de la sanción principal.

Si se producen graves daños a la salud humana o daños al ambiente o a algunos de sus componentes, la pena se aumentará de una tercera parte a la mitad.

Artículo 405: El servidor que, con inobservancia de la normativa ambiental correspondiente en ejercicio de sus funciones, promueva la aprobación o apruebe un estudio de impacto ambiental dentro de una categoría menor a la que realmente corresponde, será sancionado con prisión de 20 a 40 meses e inhabilitación para el ejercicio de cargos públicos hasta por 5 años. Igualmente se aplicará al servidor público que, a sabiendas, retarde o admita la incorporación o el suministro de información falsa en alguno de los instrumentos descritos en el artículo anterior, u omita información fundamental para el desarrollo o elaboración del estudio de impacto ambiental requerido.

Artículo 406. El Promotor que incumpla con los estudios de impacto ambiental, auditorías ambientales o programas de adecuación y manejo ambiental, planes de manejo ambiental, planes de manejo forestal, inventarios forestales u otros documentos de naturaleza similar aprobado por la Autoridad Nacional del Ambiente o la resolución que aprueba los mismos, será sancionado con prisión de 1 a 3 años.

Burica Press

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Vea más fotos:

 

 

Río Changuinola, Bosque Protector de Palo Seco

Charco La Pava quedaría bajo varios metros de agua

¿Área protegida para qué y para quiénes?

 

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Indígenas ngöbe bugles devastan su madre tierra

ECOLOGÍA. LA REGIÓN ES LA NÚMERO UNO EN DEFORESTACIÓN.

La comarca se cae ante el imperio de la motosierra

Los indígenas ngöbe buglés están desmontando los bosques para destinarlos al pastoreo.

La Anam se queja de que no tiene recursos ni personal para trasladarse a las zonas afectadas por las quemas.

Hermes Sucre Serrano y
Eduardo Espinosa
nacionales@prensa.com

Cuando se sobrevuela la espesura de los bosques de la comarca indígena Ngöbe Buglé, se notan los escampados y la desolación de una montaña que agoniza bajo el rugido de las motosierras y el inmisericorde golpe del machete de las “arrieras humanas”.

Nö kribo, región de la comarca localizada entre las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro, es víctima de la implacable deforestación y quema. Entre la bruma de la humareda se extingue el canto del sinsonte y se da paso al bramido del toro cebú. La destrucción del verdor de los cerros, para convertirlos en escarpadas mangas de pastoreo, se ha convertido en un dolor de cabeza para la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).

Así lo admite Alberto Montezuma, director regional de esta entidad, quien se pasa la mano por la frente hasta peinar su cabello lacio, cuando recuerda que en el período 1992-2000 la comarca ocupaba la triste posición número uno en lo que se podría llamar “las olimpiadas del desmonte”. El mal persiste, con el peligro de que suba la fiebre.

SE PERDIÓ EL RESPETO

Por eso hizo un llamado a todos los lugareños a que depongan la costumbre de acabar con los montes para convertirlos en potreros.

Aceptó que los ngöbe buglés están perdiendo el respeto por la naturaleza. “Quieren ser ganaderos, tener propiedades privadas y ven los bosques de la comarca como un atractivo para estas actividades, sin darse cuenta que están acabando con los recursos hídricos”.

Como una alternativa para controlar estas acciones, Montezuma señaló que con el apoyo del Proyecto Ngöbe Buglé se estará desarrollando un programa sobre el manejo de cuencas y microcuencas hídricas, al igual que programas de reforestación. “Será un proyecto intenso para restablecer las zonas boscosas y aquellas que se encuentran en los predios de las cuencas hídricas”, indicó.
LETRA MUERTA. La ley castiga la quema de bosques.

Respecto a las quemas de bosques, dijo que la ley es clara cuando indica que es prohibido en todo el país realizarlas sin permiso, pero subrayó que en la comarca se hacen con fines de desarrollar la agricultura de subsistencia, lo que, por lógica, no es sostenible.

Explicó que como alternativa inmediata, se están brindando capacitaciones, básicamente para ir cambiando sus sistemas de siembra y producción, por otros que en verdad sean sostenibles.

Se refirió a la existencia de proyectos en la comarca como lo son el Corredor Biológico Mesoamericano, en la zona de Ñö Kribo; el de Conservación de Ecosistema, que tiene que ver con las áreas críticas ya certificadas en todo el país; al igual que el proyecto Ngöbe Buglé y el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola.

Subrayó que la Anam comarcal tiene en su contra la falta de accesibilidad a muchas áreas, pero ya se buscan los mecanismo necesarios para llegar a ellas, para educar a la gente en materia de recuperación de los bosques.

Comentó que hace falta equipo para trasladarse a las zonas afectadas, aunado a la falta de personal para darle cobertura a la región.

Pero aún en medio de la tormenta, Montezuma no ha perdido lo idealista: solicitó a las personas que detectan estas anomalías que lo hagan saber a la Anam para imponer los castigos que determina la ley. “Es parte de la colaboración ciudadana que es necesaria para poder mejorar estas situaciones”, reiteró.

Hace poco, Juan Otero, quien realizaba una labor fílmica durante su traslado a Coclesito vía aérea, quedó impresionado por los pedazos de vida que la mano del hombre le ha quitado a la montaña, en especial el desmembramiento de los bosques de Ñö Kribo. Desde la ventanilla de la nave veía la negruzca huella de la candela. Se animó un poco al observar que en los bordes de las áreas quemadas, la vegetación se sobreponía al castigo para recuperar la naturaleza muerta.

Una cobertura boscosa que corre peligro

Un estudio de la Autoridad Nacional del Ambiente revela que la comarca Ngöbe Buglé registró la mayor deforestación para el período 1992-2000, que fue de 81 mil 793 hectáreas o 10 mil 224 hectáreas por año; seguida por Darién y Panamá, respectivamente.

Según este estudio, en 1992 existía una cobertura boscosa de 49%; es decir 3 millones 695 mil 160 hectáreas de la superficie total del país, y para el año 2000 esa superficie se redujo a 45% (3 millones 364 mil 591 hectáreas), lo que representa una merma de 4% (330 mil 569 hectáreas en 8 años: 1992-2000) o 41 mil 321 hectáreas por año.

El informe indica que 75% del territorio nacional es de vocación forestal; y 25%, de vocación agropecuaria. No obstante, en uso agropecuario actualmente se considera un 40%. No hay estudios actualizados sobre la tala y quema, sin embargo, la Anam ha dicho que las denuncias en este sentido se atienden en forma expedita.

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Lástima que los indígenas panameños, especialmente los guaymíes, hayan perdido la ética y tradiciones indígenas de amor y respeto a la Madre Tierra, y hayan adoptado modelos de desarrollo liberales que afectan los máximos valores de convivencia pacífica y armónica con sus congéneres y la tierra que los sostiene.

Siempre hemos dicho que la contaminación occidental de la mente de los pueblos indígenas de América ha sido y sigue siendo un desastre, ya que es modelo que ha fracasado por más de mil años en Europa y los supuestos momentos de bonanzas para algunos son efímeras y sobre todo pírricas.

Se ha observado que los pueblos indígenas no han ganado una sola batalla entre el dilema occidental planteado y sus propios modelos de desarrollo, que cada día se desvanecen en el tiempo. O sea, la pérdida de cultura tradicional es la base de pobreza.

Burica Press

Centroamérica pierde anualmente 450 mil hectáreas boscosas

Tegucigalpa, 6/9/2007, (Agencias).-

Centroamérica pierde anualmente450 mil hectáreas boscosas por la ausencia de leyes precisas y coordinación entre las entidades encargadas de velar por la preservación de estas, aseguraron ecologistas.

 

Marco Pastora, secretario general de la Comisión de Medio Ambiente de Centroamérica y el Caribe, instó por estas razones a incluir la preservación del ecosistema en las constituciones de los países de la región, incluyendo a República Dominicana.

 

El deterioro que sufre la biodiversidad en el mundo se debe a la falta de políticas claras pero también a la ausencia de conciencia ciudadana sobre la dimensión del problema, agregó el experto, citado por Hondudiario.

 

Pastora recordó que Panamá fue el primero en incorporar el tema en su Constitución, en 1972. La importancia de Centroamérica en el equilibrio medioambiental regional, de acuerdo con el defensor de la naturaleza, radica en que alberga casi el 12 por ciento de la
biodiversidad de la masa terrestre, posee más de 250 ecosistemas y 350 áreas protegidas.

 

En opinión de este, la responsabilidad de las entidades públicas y privadas es prevenir los daños, que podrían ser irrecuperables.