Evolución del hielo marino en el Ártico

Evolución del hielo marino en el Ártico

Pasado, presente y futuro de la banquisa

 

Miguel Ángel Cea Pirón

Palabras claves: banquisa, hielo, Ártico, satélites, evolución.


A partir de 1978, con la puesta en órbita de satélites de observación equipados con sensores de microondas disponemos de series completas sobre la extensión, área y concentración del hielo marino o banquisa en el Océano Ártico y mares aledaños.

En primer lugar, aclararemos a qué se refiere cada uno de estos términos:

– Concentración (sea ice concentration): porcentaje de superficie congelada por unidad de superficie.
– Extensión (sea ice extent): el área de superficie marina con al menos un 15% de concentración de hielo (es decir, con al menos un 15% de su superficie congelada)
– Área (sea ice area): extensión menos la superficie que en su interior permanece sin congelar.

Antes de los satélites

Para conocer los valores de la banquisa en años anteriores a los de la era de los satélites, podemos recurrir a diversas reconstrucciones. Si queremos retroceder siglos o milenios, una forma de aproximación son las reconstrucciones de temperaturas medias en zonas árticas.

Por ejemplo, este gráfico representa una reconstrucción de las temperaturas de verano en la Laponia finlandesa durante la mayor parte del Holoceno (últimos 10.000 años):


Fuente: University of Helsinki

Los sondeos en el hielo de Groenlandia (Summit, GISP) y otras reconstrucciones del Ártico Canadiense coinciden en líneas generales con la anterior gráfica. Si establecemos una correlación entre la temperatura de verano en la zona ártica y la supervivencia de la banquisa en dicha estación, observamos períodos duraderos en los que los veranos eran más cálidos que en la actualidad, por lo que la superficie marina helada en verano debía ser también menor que la actual.

En cuanto al siglo XX, una de las reconstrucciones más conocidas es la de Chapman y Walsh. Recoge la media de extensión anual y estacional de la banquisa ártica:

Fuente: The Cryosphere Today, Universidad de Illinois.

Según estos datos, la extensión media anual habría permanecido prácticamente estable hasta los años 50, comenzando entonces a retroceder, aunque con altibajos.

Pero existen otras reconstrucciones, como la de Zakharov y Alekseev (2000) basada en observaciones rusas y soviéticas llevadas a cabo desde 1900 y que cubren un 77% del área total del Océano Ártico, dejando fuera las partes más orientales de los mares de Chukchi y Beaufort así como el Archipiélago Canadiense. Muestra el área media anual (faltan los datos en los años de la II Guerra Mundial):

Fuente: Northern Water Problems Institute (NWPI, Karelian Scientific Center, Russian Academy of Sciences)

Hemos podido observar como la serie de Walsh apenas responde al incremento de temperaturas en el Ártico de los años 20 y 30. Por el contrario, la serie de Zakharov sí que muestra un descenso en el área de la banquisa ártica durante esas décadas. A partir de 1950 ambas series son más parecidas, aunque en los últimos 30 años la de Chapman desciende de forma más notoria.

Esta divergencia en las últimas tres décadas del siglo XX puede deberse a que los mares de Chukchi y Beaufort, parte de los cuales queda fuera de la serie de Zakharov, han mostrado una tendencia al descenso de la superficie congelada bastante fuerte, sobre todo en verano. No obstante, por la respuesta al calentamiento de los años 20 y 30, la serie de Zakharov parece razonablemente fiable y, atendiendo a sus datos, los valores actuales de la banquisa no están tan espectacularmente alejados de los de los años 30 como muestran otras reconstrucciones, aunque sí que son algo inferiores (pero prácticamente iguales a los de los años más bajos de los 50).

La era de los satélites, 1979-2006

Nos centraremos ahora en las series disponibles gracias a los datos proporcionados por los satélites. En este gráfico se observa la evolución del área de la banquisa entre 1979 y octubre de 2006, mostrándonos los picos y valles los valores máximo y mínimo absolutos en invierno y verano:

Fuente: The Cryosphere today, Universidad de Illinois.

Aquí tenemos el mismo tipo de gráfico pero basado en los valores medios mensuales de extensión hasta marzo de 2006 (los valores medios son más indicativos del comportamiento real de cada mes que los absolutos; la extensión muestra mejor que el área la pérdida de hielo en las zonas periféricas del Ártico):

Fuente: NSIDC (National Snow and Ice Data Center)

Podemos actualizarlo para conocer el mínimo de este año 2006 empleando la gráfica de extensión media mensual para septiembre:

Fuente: NSIDC


A la luz de estas gráficas observamos que hay una tendencia general descendente en los últimos 25 años. La superficie congelada en invierno, que inicialmente se había mantenido estable, ha acelerado su caída en el siglo XXI, de tal forma que el pasado invierno 2005-2006 ha sido el tercero consecutivo en establecer un record de extensión y área mínima. Todos los meses del invierno 2005-2006 la superficie congelada se ha mantenido notablemente por debajo de la media mientras las temperaturas en el Ártico alcanzaban valores muy superiores a los habituales. Aquí vemos la extensión de la banquisa en marzo de 2006 comparada con la media del período 1979-2000 (línea rosa):

Fuente: NSIDC

En cuanto al mínimo veraniego, que se produce típicamente en el mes de septiembre, en los datos del NSIDC podemos observar como los últimos 5 años muestran los valores más bajos de toda la serie. En concreto, es en 2005 cuando se da la media mensual más baja, seguida por la del reciente septiembre de 2006. Tras el record de extensión mínima del pasado 2005, diversas fuentes pronosticaban una aceleración en el ritmo de pérdida de superficie helada, anunciando un nuevo record para 2006.

Finalmente dicho record no se ha producido, a pesar de que hasta julio los valores de superficie helada eran inferiores a los de 2005. La causa reside probablemente en que agosto ha sido fresco en el Ártico, con temperaturas por debajo de la media en algunas zonas, rompiendo así con el episodio cálido que duraba desde enero. Las bajas presiones centradas cerca del polo norte han acarreado abundante nubosidad, que en el verano ártico ayuda a mantener frescas las temperaturas. Los vientos en sentido ciclónico también han contribuido a distribuir el hielo existente a lo largo de una mayor extensión. Aquí vemos la extensión de la banquisa en septiembre de 2006 comparada con la media del período 1979-2000.

Fuente: NSIDC

Si nos fijamos en el mínimo absoluto, el descenso de la última década no es tan espectacular como el de la media mensual, y en 2006 se ha registrado tan sólo el cuarto valor más bajo de la serie. ¿Por qué desciende más la media mensual que el mínimo absoluto? Pues porque la fecha de extensión mínima tiende a retrasarse, la banquisa permanece más días que antes en valores bajos que rondan el mínimo y el inicio de la congelación otoñal también se retrasa y debilita.

El hielo multianual

Los valores mínimos del verano nos sirven también para conocer cuánto hielo multianual o “perenne” hay en el Ártico. Hay dos métodos para calcular el área del hielo multianual. El primero es la interpretación directa de los datos de satélite, usando sus lecturas de microondas; por tanto, se puede realizar durante todo el año, aunque los datos presentan algunos problemas de interpretación que facilitan los errores.

El otro método es observar el área mínima alcanzada al final del verano. Todo el hielo que hay entonces es multianual, pues ha sobrevivido al menos a un verano. El problema en este caso será distinguir entre el hielo de segundo año (que acaba de superar su primer verano) y el multianual de mayor antigüedad y, por tanto, espesor. El hielo multianual se acumula en sucesivos inviernos, se solapan sus capas y se compacta hasta alcanzar importantes espesores que le permiten resistir sin derretirse los veranos. Tan sólo se derrite cuando es expulsado hacia latitudes más cálidas por las corrientes marinas, De esta forma, el hielo multianual del Ártico se va renovando, siendo su edad media de entre 3 y 7 años.

Siguiendo los mínimos absolutos de verano del período 1979-2006 podemos realizar el siguiente análisis:

-Entre 1979 y 1989 los valores de extensión mínima son bastante uniformes, y oscilan entre 5.8 y 6.5 millones de km2.

-Entre 1990 y 2001 el área mínima presenta una variabilidad mucho mayor, oscilando entre 4.9 y 6.4 millones de km2. Este hecho sugiere que la cubierta de hielo multianual ha disminuido su extensión y que la cifra mínima depende mucho más del hielo de segundo año, de aquel que acaba de superar su primer verano, y que presenta una gran variabilidad interanual. El descenso respecto a la década anterior coincidiría con lo sugerido por Ignatius Rigor profesor del Washington’s Polar Science Center, quien señala que el brusco tránsito a una fuerte AO+ (fase positiva de la Oscilación Ártica) en 1989-1990 produjo una gran expulsión de hielo multianual a través del estrecho de Fram (entre Groenlandia y las Svalbard) hacia el Atlántico, donde este hielo se derrite.

-Por último, desde 2002 hasta 2006 los valores de área mínima vuelven a ganar uniformidad y oscilan entre 5.2 y 5.5 millones de km2. Parece que estos años no ha habido apenas supervivencia de hielo de segundo año, o que este se ha compensado por una expulsión equivalente de hielo multianual de mayor edad. En estos últimos años es cuando se produce también el desplome del área congelada en invierno, que marca tres récords mínimos consecutivos en 2004, 2005 y 2006.

Causas del declive de la banquisa

¿Cuáles son las causas de esta situación de descenso de la extensión y área de la banquisa ártica?

En primer lugar, debemos dirigir la mirada al aumento de las temperaturas en el Ártico, fuerte desde la década de los 80 y aún mayor en este siglo XXI (en la banda latitudinal de 60 a 90ºN el ascenso en la temperatura media desde 2000 hasta 2006 ha sido de unos 0.5ºC. Esto parece coincidir, sobre todo en invierno, con una intensificación del intercambio frío-calor entre Ártico y Eurasia):

Sin embargo, la respuesta de la banquisa a las temperaturas, aun siendo perceptible, no resulta del todo lineal. Por ejemplo, en el Ártico el invierno 2004 no fue más cálido que el de 2001, sin embargo entonces la extensión máxima de la banquisa fue superior en 1 millón de km2 a la de 2004.

Por ello, hay que contar también con otros factores. Entre ellos se encuentran las fases de la Oscilación Ártica (AO). Este índice, que describe básicamente las diferencias de presión entre el Ártico y las latitudes medias, permaneció en una acentuada fase positiva (AO+) durante la segunda mitad de los 80 y primera de los 90, favoreciendo la exportación de grandes cantidades de hielo desde el Ártico al Atlántico a través del estrecho de Fram.

Además, esta fase positiva contribuyó al calentamiento del Ártico y a la disminución del área de la banquisa mediante:

a) Intensificación de los vientos templados atlánticos que penetran en el norte de Eurasia y Ártico.
b) Intensificación del flujo de agua atlántica cálida y salina que penetra en el Ártico desde la corriente de Noruega.

Desde entonces, la AO ha abandonado la fase positiva y ha retornado a valores más neutros o incluso negativos. ¿Por qué entonces la banquisa ártica no se ha recuperado?

Según Ignatius Rigor, la fase de AO+ de los 80 y 90 habría provocado drásticos cambios en la composición del hielo ártico, pues la mayor parte del hielo multianual, más grueso y firme, habría abandonado el Océano Ártico, dejando en su lugar hielo de formación anual, de mucho menor espesor y más débil. Por tanto, el Ártico actual estaría dominado por el hielo anual, que se derrite mucho más fácil en verano, con lo que cada invierno la congelación tiene que empezar “de cero”, lo que explicaría que los valores invernales sean cada vez más bajos.

Otros investigadores como Vieslav Maslowski indican que en la presente década la variabilidad en la extensión de la banquisa ártica en verano ha perdido correlación con el forzamiento atmosférico. El régimen de vientos y de temperaturas del aire sólo explicaría un 50% de esta variabilidad. El forzamiento oceánico sería de gran importancia para explicar el resto de esta variabilidad.

Así, como otra causa complementaria para la disminución de la banquisa, varios estudios muestran que el agua atlántica que penetra en el ártico es cada vez más cálida.

Según los datos sobre la temperatura del agua intermedia atlántica en Svinoy (63ºN, frente a la costa noruega, en el recorrido de la corriente del mismo nombre) en 1997 y 2002 se observan fuertes subidas de temperatura. Estas subidas se corresponden con las de 1999 y 2004 al oeste de las Svalbard (78ºN, uno de los brazos en que se divide la corriente de Noruega). El agua atlántica intermedia tarda unos 2 años en desplazarse desde Svinoy hasta las Svalbard. Desde Svinoy hasta los mares de Laptev y Siberia Oriental el lapso es de unos 5 años. El aporte de 1997-1999 se encontraría ya en los mares de Laptev y Siberia Oriental (prácticamente libres de hielo en los últimos veranos) y el de 2002-2004 estaría a punto de llegar allí.

En general, el flujo de agua atlántica intermedia es entre 1 y 1.5ºC más cálido que en 1998 y casi 2º más que en 1980. No obstante, sólo supera en 0.5ºC a los valores de los años 30.

Respecto al agua en superficie, en la corriente de Noruega se observa un fuerte incremento de temperatura y salinidad en los últimos 4 años. Se propone como explicación un debilitamiento del giro subpolar; así, el agua relativamente poco salina de este giro se quedaría en los mares del Labrador y zonas adyacentes sin volver a unirse a la corriente del Atlántico Norte, como hacía antes, para acompañarla hacia el norte. Por ello, el agua que llega al Ártico provendría directamente de la Corriente del Golfo, sería agua plenamente subtropical, más cálida y salina que si llegase mezclada con la del giro subpolar.

También podría ser que un debilitamiento del hundimiento y la formación de agua profunda en los mares de Groenlandia y Noruega (precisamente por las mayores temperaturas y menor formación de hielo en estas zonas) acarreara que un mayor volumen de agua atlántica llegara hasta el Océano Ártico y recirculara en su interior.

Además del agua atlántica, algunos estudios detectan también un creciente flujo de agua cálida penetrando desde el Pacífico a través del estrecho de Bering. La disminución en la extensión mínima de la banquisa en verano es más notable las zonas del Ártico contiguas al Pacífico, lo que coincide con este incremento de agua cálida penetrando hacia el norte por el estrecho de Bering. Aquí vemos una comparativa entre el mínimo estival en 1979 y en 2005, en la que se puede apreciar esta disminución:

Fuente: Vieslaw Maslowski: “Causes of changes in arctic sea ice”.

Tomando en cuenta el aspecto del forzamiento oceánico, Maslowski se atreve a sugerir que podríamos ver un océano ártico libre de hielo en verano antes de 2030.

A todas las causas que hemos mencionado se debe añadir la retroalimentación que se ha desencadenado en el Ártico. La reducción de la cobertura de hielo disminuye el albedo y conduce a temperaturas más elevadas del agua al final del verano que, a su vez, ayudan a reducir la formación de hielo en el invierno siguiente, Además, aumenta el traspaso de calor de la superficie oceánica a la atmósfera, entrando de esta forma en un círculo constante de calentamiento y reducción de la superficie helada.

Conclusiones y perspectivas

-En los últimos años el Ártico se ha visto envuelto en la fase cálida de un ciclo multidecadal (la anterior fue en los años 20 a 40). Esta fase ha coincidido con una tendencia más general al calentamiento provocada (al menos en parte) por el incremento de los GEIs (junto a otras posibles causas como variaciones en la actividad solar). Así, la banquisa ártica estaba precondicionada negativamente por un aumento gradual de las temperaturas durante las pasadas décadas, que ha terminado conduciendo a una reducción del hielo marino.

-Durante esta fase cálida se han producido cambios en la circulación atmosférica que han coadyuvado al calentamiento del Ártico y a la disminución del área de la banquisa mediante la intensificación de los “westerlies” y del flujo de agua atlántica que penetra en el Ártico. Además, tras la brusca transición a un fuerte valor de AO+ en 1989-90, un gran importe de hielo multianual que permanecía en el Ártico fue expulsado al Atlántico a través del estrecho de Fram. Los valores de la Oscilación Ártica han vuelto ya a la normalidad pero, pese a ello, el área del hielo multianual no se ha recuperado, sino que permanece en las magnitudes posteriores al evento de 1989-90.

– Otra de las características de la fase cálida que mencionábamos ha sido el aumento en las temperaturas del agua atlántica que penetra en el Ártico. Dado que notables pulsos de esta agua anormalmente cálida aún se detectaban en 2004 en la costa Noruega y en las Svalbard, es de esperar que la tendencia en el área de la banquisa siga siendo descendente al menos en los 5 próximos años.

– Todo este conjunto de cambios ha introducido una serie de retroalimentaciones al calentamiento del ártico (menos albedo, más traspaso de calor de la superficie oceánica a la atmósfera…). Estos factores de retroalimentación continúan actuando.

Teniendo todo esto en cuenta: ¿habrá alcanzado el hielo marino del Ártico un “punto de no retorno” como sugieren diversas fuentes? ¿Qué ocurrirá si se vuelve a producir una brusca transición a una fuerte situación de AO+? ¿Se volverán a perder casi 1 millón de km2 de hielo multianual como en 1989-90? ¿Cuántos episodios de este tipo resistiría el hielo multianual del Ártico? ¿Se instaurará un nuevo estado de equilibrio en el que lo normal es el hielo anual, que se funde en verano y que en invierno parte de cero? O, lo que es lo mismo, ¿cuánto tardaríamos en ver un Océano Ártico prácticamente libre de hielo en verano?

¿O tal vez la situación actual de la banquisa sea meramente cíclica, o coyuntural? ¿Es reversible a corto o medio plazo esta situación? ¿Volveremos a las extensiones de los 70-80 ó incluso 90 o aún tienen que descender más?

Para la recuperación del hielo multianual harían falta varios veranos frescos en el Ártico, y de momento no se observa esa tendencia. Sin embargo, si echamos la vista atrás, recordaremos que en los años 20 y 30 del siglo XX el Ártico también sufrió un fuerte calentamiento y la banquisa se redujo (menos que en la actualidad) recuperándose después. Si miramos aún más atrás, observaremos que durante el Holoceno hubo varios períodos duraderos en los que la extensión del hielo marino ártico era inferior a la actual. ¡Y sin embargo se recuperó!

Esto nos hace pensar que la recuperación de la banquisa a medio plazo es posible. Aunque también hay objeciones. Por un lado, el calentamiento de los años 20-30 se ciñó a las latitudes más elevadas del Ártico. En la actualidad se produce, al menos, desde las latitudes medias del hemisferio norte hasta el Ártico. Por otra parte, según diversos estudios, las temperaturas actuales del aire pueden considerarse similares o sólo algo superiores a las de aquellos años, pero la temperatura del agua atlántica que entra en el Ártico es mayor que entonces, lo que puede dificultar la recuperación del hielo.

Al hilo del agua atlántica: ¿los cambios con los que se especula en las corrientes oceánicas y la circulación termohalina podrían invertir la tendencia? ¿La acumulación de agua relativamente dulce en los mares de Groenlandia y Noruega conducirá a un descenso en el volumen de agua atlántica que llega hasta el Ártico?

El futuro irá desvelando todos estos interrogantes. Pero, como ya hemos señalado, lo que cabe esperar en los años inmediatos es que la extensión de la banquisa continúe en sus actuales valores reducidos, o incluso que descienda aún algo más. Eso sí, teniendo en cuenta que la propia variabilidad natural interanual e interdecadal de la banquisa en el Ártico es muy grande.

Fuentes y bibliografía

Comiso, Josefino C., The polar ice cover: how it is changing, Gayana (Concepc.), 2004, vol.68, no.2, supl, 123-129.

Hátún, H., et al. (2005), Influence of the Atlantic Subpolar Gyre on the Thermohaline Circulation, Science, 309, 1841-1844

Johannessen, O.M. et al. (2004), Arctic climate change: observed and modeled temperature and sea-ice variability, Tellus A 56 (5)

Lindsay, R. W. y Zhang, J. (2005), The thinning of arctic sea ice, 1988-2003: have we passed a tipping point?, J. Climate, 18, 4879–4894

Maslowski, V., Causes of changes in arctic sea ice
http://www.ametsoc.org/atmospolicy/documents/May032006_Dr.WieslawMaslowski.pdf

Orvik, K. A., and Ø. Skagseth (2005), Heat flux variations in the eastern Norwegian Atlantic Current toward the Arctic from moored instruments, 1995–2005, Geophys. Res. Lett., 32, L14610

Overland, J. E., and M. Wang (2005), The Arctic climate paradox: The recent decrease of the Arctic Oscillation, Geophys. Res. Lett., 32, L06701

Polyakov, I. V., et al. (2005), One more step toward a warmer Arctic, Geophys. Res. Lett., 32, L17605

Rigor, I. G., and J. M. Wallace (2004), Variations in the age of Arctic sea-ice and summer sea-ice extent, Geophys. Res. Lett., 31, L09401

Sea Ice Index, NSIDC: http://nsidc.org/data/seaice_index/

The Cryosphere Today: http://arctic.atmos.uiuc.edu/cryosphere/

Variations of Arctic sea ice extent in the 20th century from dataset based on available Russian observations
http://nwpi.krc.karelia.ru/climas/Ice/Ice_no_sat/XX_Arctic.htm

Fuente:

http://www.meteored.com/ram/numero46/hielo-marino-artico.asp

El ocaso de nuestra institucionalidad ambiental en Panamá

EL OCASO DE NUESTRA INSTITUCIONALIDAD AMBIENTAL

Osvaldo Jordán

Existe una patología que pareciera afligir a todas las personas que ocupan cargos públicos de alguna importancia, y que pareciera ser independiente del sexo, religión, clase social y hasta de la afiliación política del afectado. Se trata de un virulento rechazo a cualquier tipo de críticas, lo que está acompañado de un ferviente convencimiento de que él o ella sí están haciendo bien su trabajo. Este aparenta ser el mal que afecta hoy día a la Administradora General de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Dra. Ligia Castro, al salir al paso de las declaraciones emitidas por el Presidente de la Comisión de Ambiente de la Asamblea Nacional, Ing. Milciades Concepción. Se pensaría que de tanto repetirse, ya debiera existir algún antídoto que previniera a los funcionarios públicos de caer victimas de tan lamentable enfermedad, pero no importa cuantos siglos hubieran pasado desde que el célebre rey finalmente se diera cuenta de que estaba desnudo, todavía existe una conspiración como la de Crónica de una Muerte Anunciada, que no permite que los hombres y mujeres públicos se percaten de que están fallando, tal vez hasta que ya sea demasiado tarde.

La administración Castro ha presidido sobre el mayor retroceso en materia de gestión ambiental que se haya experimentado durante la historia de nuestro país. A confesión de partes, relevo de pruebas, la administradora de la ANAM se defiende de las críticas del Diputado Concepción aseverando que “nunca se había investigado y mucho menos sancionado, como ahora, a empresas y personas naturales que cometen infracciones ambientales” (La Prensa, 11 de septiembre de 2007). Dra. Castro, ¿no piensa Usted que la imposición de sanciones representa en sí misma la mayor evidencia de que como sociedad hemos fracasado en la prevención del delito ambiental? ¿Acaso cree Usted que los ambientalistas nos regocijamos de que se le carguen cuantiosas multas a las empresas, cuando más bien hubiéramos querido que estos impactos nunca hubieran llegado a ocurrir? Es un hecho de todos conocido que la aprobación inexplicable de muchos estudios de impacto ambiental (EIAs) durante su administración ha generado conflictos ambientales que eran completamente innecesarios, y que ha conducido a la judicializacion de estos conflictos, violentando el principio precautorio, e imponiendo una onerosa carga de trámites legales sobre las empresas privadas y sobre las organizaciones ambientalistas. En muchos casos, los impactos han sido severos e irreversibles, y de nada sirve la imposición de multas cuando ya los daños han sido hechos.

En este artículo, solo me referiré a tres casos de muy alto perfil que nos han dejado estupefactos durante las últimas semanas. En primer lugar, nos ha llenado de estupor la multa por $130,000 que fuera impuesta sobre la empresa Red Frog Beach Resort (La Prensa, 12 de septiembre de 2007), y que fuera anunciada con bombos y platillos solo un día después de que los representantes de la empresa hubieran estado sentados en primera fila durante la reciente visita del Presidente Martín Torrijos a la Isla de Bocas del Toro. Como bien lo señaló Lina Vega en su columna del 15 de septiembre, esta acción pareciera estar completamente desvinculada de la aprobación de la fase 2 del proyecto que sucedió sólo hace algunos meses; y lo que es peor, según Vega, ¡la ANAM tuvo que realizar una investigación de más de diecisiete meses para llegar a esta conclusión! Con esta política de control posterior, ¿qué hubiera sido de los ecosistemas de la Isla de Bastimentos si este proyecto no se hubiera detenido por otras razones? ¿No hubiera sido mejor prevenir estos efectos negativos a través del mecanismo de la evaluación de impacto ambiental (EIA), y de paso terminar con la vergonzosa práctica de fragmentar los EIAs en innumerables obras y etapas separadas, lo que no es más que una manera de disfrazar los impactos totales de los proyectos?

Más allá de este lamentable acontecimiento, cuya resolución final se extenderá durante muchos meses más de innumerables artimañas legales, los promotores de proyectos pueden estar seguros de que la ANAM nunca irá mas allá de imponer estas multas que seguramente ellos podrán pagar, ya que la creatividad del equipo directivo de la institución ha inventado una nueva manera de acomodar todos sus abusos – la modificación de las resoluciones de impacto ambiental después de iniciados los proyectos. Y en efecto este ha sido el caso del proyecto hidroeléctrico Chan 75 en las montañas de Bocas del Toro, dentro de la Reserva de la Biosfera de La Amistad, en el que la ANAM parece haber cambiado de opinión acerca de la reubicación de las comunidades Ngabe en del Bosque Protector Palo Seco, dos años después de que la resolución aprobatoria del EIA hubiera prohibido el establecimiento de nuevos asentamientos humanos en esta área protegida. Esto sucedió sólo días después de que los moradores del área hubieran denunciado que la empresa AES Changuinola estaba amenazando, desinformando y manipulando a la población para que salieran de sus fincas y le dieran paso a sus maquinarias. De todos es conocido que si algún campesino hubiera cazado algún animal dentro de esta reserva, ya lo hubieran parado, confiscado y hasta sancionado por semejante infracción, mientras que una corporación extranjera sí puede hacer lo que le dé la gana dentro de las más de 6,000 hectáreas de concesión del Bosque Protector Palo Seco que le ha otorgado la ANAM, a cambio de que la empresa se comprometiera a entregar un millonario aporte a la gestión ambiental de la institución. Claramente, en estos casos, la ANAM ha terminado siendo juez y parte.

Finalmente nos encontramos con el bochornoso espectáculo del Foro Público de la Ampliación del Canal de Panamá, que fuera realizado sólo un día antes de que se inaugurara la construcción de la obra. Este hecho, que hubiera causado indignación, y acaso algún comunicado de protesta, en cualquier institución ambiental que fuera independiente y que se respetara a sí misma, ha pasado completamente desapercibido por los jerarcas de la ANAM. De esta manera, se ha demostrado contundentemente lo que hemos venido afirmando desde hace años, que los procesos de evaluación de impacto ambiental han dejado de tener cualquier significado dentro de la administración de Ligia Castro. Dra. Castro, los hechos hablan por sí mismos, y le pido disculpas por ser yo quien tenga que decirle que Usted ya no esta luciendo su atuendo de Reina. No importa a cuantos eventos de cambio climático asistan, y cuantos galardones reciban sus directivos, su administración no está cumpliendo con el sagrado deber de prevenir los daños ambientales, como lo establece la Ley 41 de 1998, en la que sé que Usted personalmente puso mucho de sí, al igual que el Diputado Concepción, y muchas otras personas más.

Si todavía Usted piensa que estas graves fallas se pueden corregir, le sugiero que le exija a todos los miembros de su equipo directivo que pongan sus cargos a disposición, y que convoque a un dialogo amplio y abierto con la empresa privada y con las organizaciones de la sociedad civil para la elaboración de un nuevo marco legal para la gestión ambiental en nuestro país, que pueda ser presentado en forma de anteproyecto a la Asamblea Nacional en el décimo aniversario de la aprobación de la Ley 41 de 1998. De lo contrario, mejor sería que Usted misma renunciara, y que le permitiera al Presidente de la Republica la designación de una nueva persona, que sí actúe de manera independiente, o que en el peor de los casos, responda claramente a los intereses de la empresa privada y del partido gobernante. Lo que ya no podemos soportar es la actual situación de indefinición, en la que los estudios de impacto ambiental son aprobados con condiciones que nunca se cumplen, y en la que si se hacen las denuncias, el Estado, la empresa privada y las organizaciones ambientalistas tenemos que invertir cuantiosos recursos en inspecciones, investigaciones y acciones legales, al tiempo que se continúan destruyendo los ecosistemas naturales y los derechos de las personas siguen siendo atropellados por quienes sí tienen acceso directo a las más altas esferas del poder público.

El autor es presidente de la organización ambientalista Alianza par la Conservacion y el Desarrollo (ACD).

Barcos rusos cruzan el ‘puente ártico’ hasta Manitoba, Canadá ( en inglés)

Esto es un duro revés a los planes de ampliación que definitivamente no ha demostrado ser factible desde ningún punto de vista.

Veremos hasta donde llegan estos directivos de la ACP en sus mentiras y engaño a este ingenuo pueblo, al cual pretenden asaltarle el buen negocio que representa el canal en este momento en estas circunstancias.

Burica Press

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Russian ship crosses ‘Arctic bridge’ to Manitoba

Arrival of the Kapitan Sviridov at the port in Churchill marks historic first step in the construction of a new trade route, officials say

JOE FRIESEN

From Thursday’s Globe and Mail

October 18, 2007 at 2:18 AM EDT

WINNIPEG — The Russian ship slipped into Canada’s northern seaport under the cover of darkness yesterday, and its arrival was hailed as an historic step in the construction of an Arctic bridge between the two countries.

The Kapitan Sviridov docked in Churchill, Man., yesterday morning, having sailed from Estonia loaded with bags of fertilizer destined for sale to North American farmers. It’s the first time the port has accepted imports from Russia.

Officials from the Russian embassy greeted the ship yesterday, along with representatives of the port of Churchill, the Murmansk Shipping Company and the government of Manitoba.

“Today represents the first successful shipment on the Arctic bridge,” said Mike Ogborn, managing director of OmniTrax, the company that owns the port. “It is a great step forward in showing the world that the port of Churchill is a two-way port.”

The concept of the Arctic bridge has long been a priority for the government of Manitoba, which sees vast potential for Churchill as the northern hub of a mid-continent trade corridor that would extend to the Gulf of Mexico. Churchill already boasts the advantage of having the shortest sea route between Canada and northern Europe, and it received a substantial boost this month when Prime Minister Stephen Harper announced $68-million in public and private funding to upgrade the aging port and railway.

The Russian government is also eager to encourage Churchill’s growth, because it sees it as a natural outlet for its northern port of Murmansk.

“The goal is very simple,” said Sergey Khuduiakov, acting press attaché for the embassy of the Russian Federation. “Global warming gives us an opportunity to establish better marine shipping routes between Canada and Russia, and this project, Arctic bridge, has very good prospects.

“For Canada and Russia, we are both very interested in the development of our northern regions. Co-operation is very important for us.”

Michael Berk, a research fellow at the Canadian Institute of International Affairs, a non-profit think tank, said Churchill could become the terminus of a new silk road linking Eurasia and North America.

“As ice continues to melt, this is potentially the shortest route connecting North America to Eurasia,” Mr. Berk said. “If we expand and connect Churchill with Murmansk, an ice-free, year-round port, we’re talking about creating a bridge that will link North American markets with increasingly important Eurasian markets. It’s also the closest route for transporting goods from Asia to the Midwestern United States directly, bypassing the bottlenecks of congested ports in the Pacific. When one starts to think about these issues combined, the opportunity is tremendous.”

Mr. Berk said the most eye-catching trade opportunity in Eurasia is oil and gas, but there are many other possibilities, including minerals, raw materials and finished goods.

Mr. Ogborn said he will be travelling to Murmansk later this year to meet with companies interested in shipping through Churchill.

He said he’s had a lot of interest from potential buyers and sellers on both sides of the Arctic. Next year, there’s likely to be more shipments of fertilizer, as well as other bulk dry commodities, he said. Oil and gas shipments are something his company will look at in future.

“We can accept refined products, so if they ship diesel we have a tank farm that has 40 million litres of capability there,” he said.

The fertilizer that arrived yesterday was bought by the Farmers of North America, a Saskatchewan-based co-operative. The ethanol boom has driven fertilizer prices sky high, so the potential exists for much cheaper fertilizer to be brought from Eastern Europe at lower cost.

At the moment, Churchill is open to ships from July to November because of the presence of Arctic ice in shipping lanes. But many say the shipping season could be extended if the major insurance companies would recognize that ice conditions have changed substantially over the past century. Without insurance, ships are unwilling to risk the ice on Hudson Bay, but as the climate continues to change, the shipping season will continue to grow.

When it leaves Churchill, the Kapitan Sviridov will carry a load of Canadian wheat destined for Italy.

This year, the Canadian Wheat Board will send more than 600,000 tonnes of grain through Churchill, making it by far the port’s biggest customer.

The port and its related industries employ about one-third of the work force in this town of 1,000.

Many hope that the Arctic bridge will help return Churchill to its Cold War glory days, when the town had 10 times its current population, many of them employed by the U.S. or Canadian military to keep an eye on the Soviet enemy across the Arctic.

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A DIFFICULT BIRTH

Churchill has always been a strategic port for Canada, with the first fur traders from Western Europe coming to North America via Hudson’s Bay.

But that geographical advantage hasn’t helped the port much in recent times, despite its owners’ efforts to expand business over the past several decades.

“It’s had a very difficult birth,” said Barry Prentice, a transportation analyst at the University of Manitoba.

Things had started to look up in the early 20th century, he said, when farmers in Western Canada wanted to utilize the port because it provided the shortest route to the ocean. The problem then was that no rail lines had been built to Churchill.

Three projected railways eventually materialized as a single route in the early 1930s at the farmers’ insistence. But intermittent permafrost and uneven ground meant that the tracks were expensive to maintain.

“CN Rail did what they had to do, but they didn’t go out of their way to make it really work,” Professor Prentice said.

It wasn’t until the Second World War that the port saw its true value, with Canada shipping thousands of tonnes of goods to Russia. However, once the war was over, the government-run port had to go back to competing with private grain ports in Thunder Bay and Vancouver.

“The long and the short of it is the grain companies had no interest in moving grain through Churchill because they weren’t making any money that way,” he said.

The port was sold to Denver-based OmniTRAX Inc. in 1997.

Other factors that have hindered the port’s expansion over the years include the fact that Russia, when it was still under Communist rule, didn’t do much trading. The port has primarily been used for exporting, but ships coming in empty still have to pay the round-trip rates. And it is plagued by the same problems as other seasonal ports, “if not more so with its season being much shorter,” Prof. Prentice said.

But, he added, the port’s fate may soon change, especially with the Arctic summers becoming longer – less ice means more traffic. “If there’s one positive thing that comes out of climate change, it could be this.”

Unnati Gandhi

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Port primer

The port of Churchill provides Manitoba with a unique distinction among the Prairie provinces – direct access to the sea.

The location of the port is ideal for shipping products to and from Europe, Russia, Africa, Latin America and the Middle East,

offering a much shorter route to European markets than by the Great Lakes and St. Lawrence River ports.

Churchill can be reached by rail, air and sea.

The rail line was built primarily to link Western wheat lands to the port, but it has also proved to be an invaluable transportation artery for northern Manitoba and the central Arctic region.

DETAILS:

The only deep-water ocean port in the prairie region.

Shipping season: July to November. The use of icebreakers could significantly lengthen the shipping season.

Four deep-sea berths for the loading and unloading of grain, general cargo and tanker vessels.

Able to accommodate Panamax class vessels (up to 60,000 tonne capacity).

Rail access by Hudson Bay Rail and CN Rail to most North American points.

Throughput capacity: more than 1 million tonnes of grain.

Grain accounts for 90 per cent of the port’s current traffic.

Sources: gov.mb.ca; omnitrax.ca; portofchurchill.ca

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Churchill port welcomes first-ever Russian shipment

Last Updated: Wednesday, October 17, 2007 | 4:42 PM CT

A ship loaded with fertilizer from northwestern Russia arrived in Churchill on Wednesday, the first time the northern Manitoba port has received goods from Russia.

The shipment, on the Murmansk Shipping Co. vessel the Kapital Sviridov, is considered the first in an “Arctic bridge” linking Canadian Prairie and Russian markets.

Until now, Churchill has mainly been used to ship grain out of Canada to Europe and North Africa, and to receive supplies for communities farther north in Canada.

The establishment of an Arctic bridge would be a win-win situation for everyone involved, said Rob Huebert, associate director of the Centre for Military and Strategic Studies at the University of Calgary.

“One of the reasons why the Russians are pushing it so hard is they are trying to establish themselves as an international ported destination, so there is tremendous advantages to be gained by the Russians if this is successful,” he said.

“For Canada … we are starting to run into full capacity at all of our other port systems — and when I say systems, I mean the rail links and the port itself. By being able to go to the port of Churchill, we actually improve the ability to have trade not only from Churchill, but from Western Canada in general.”

he Port of Churchill has been trying to expand its business for decades. Its largest customer is the Canadian Wheat Board, which ships grain through Churchill to international ports and — starting this year — domestic ports.

The port is also a key supply link for Arctic development projects, such as new mines in Nunavut.

Churchill Mayor Mike Spence predicted the Russian shipment will be the first of many, adding that Denmark, Sweden and Iceland have also expressed interest in future trade through the port.

“It sends the message that the Port of Churchill is viable. It’s open for business, and we need to build on that,” he said.

The fertilizer is bound for western Canadian farmers through the Saskatchewan-based buying group Farmers of North America.

Spokesman Jason Mann said he saved about 10 per cent on the total cost of the order by shipping through Churchill instead of Montreal or Thunder Bay, which will benefit the Prairie farmers who are the end consumers.

The Russian shipment comes less than two weeks after Prime Minister Stephen Harper visited Churchill to announce more than $68 million in improvements to the port and its connecting rail line. The rail line is cost-shared between the federal and provincial governments and operator OmniTRAX Canada, which also operates the port.

Churchill, Canada’s only deep-water Arctic seaport, has attracted more attention in recent years as scientists predict climate change could open the Northwest Passage through the Arctic Ocean.

Currently, the port’s business is limited to about four months a year when its waters are ice-free.

Some experts predict that within decades, it could be operational 10 months a year.

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Canada to Build Arctic Port and Base

The Associated Press

TORONTO — Canadian Prime Minister Stephen Harper announced plans Saturday for an army training center and a deep-water port to assert his country’s sovereignty over the Arctic region, while Denmark said it was staking its own claim with a scientific expedition.

The United States, meanwhile, began an expedition Friday toward the Arctic to map the sea floor off Alaska, but a scientist linked to the project denied that the United States was actively joining the Arctic competition.

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Round Table Around the Arctic

On September 21, the “Gudok” publishing office had a round table, dedicated to ensuring presence of Russia in the Arctic region. “Gudok” publishers and Euro-Asian Transportation Union were the organizers of this event. Below is an excerpt of the round table agenda, published in “Gudok” newspaper.

Round Table Around the Arctic Transportation Difficulties

Topicality of the Arctic region prospecting is in large volumes of natural resources, including hydrocarbons. Russia’s strive to consolidate its influence in the Arctic has already been strongly opposed by a number of countries, having their own vision of the perspectives of this region.

Deputy Head of the Federal Service for Hydrometeorology and Environmental Monitoring of the Russian Federation (RosHydroMet) Alexander Frolov said that based on the forecasts of the Arctic region for the nearest 10-15 years the ice cover reduction is a stable trend.

Deputy Head of the Navigation Department of the Federal Agency for Marine and River Transport Evgeny Kormyshev agreed with the opinion that the activities of Russia have dramatically increased in the Arctic region. According to the current plans of the Ministry of Economic Development and Trade, around 5 billion tons of fuel equivalent will be produced in the Barents and Pechora Seas, however currently there are no transportation means to ship such volumes.

Evgeny Kormyshev highlighted that there no unequivocal answer to the question of which transportation scheme on the shelf is more preferable – based on private capital or on government investments. Private businesses will not be able to resolve the problem of ice breakers support, whereas the government will not manage shelf development and building of new ships. “This is the very example when a public private partnership stands more chances. Evgeny Kormyshev added that Northern Sea Route may be promoted as a new thruway due to shelf prospecting in the first place, as it is impossible to accurately schedule shipping operations along this route unlike southern seas.

Chief Executive Officer of the non-profit partnership on the coordination of the Northern Seas Route navigation Vladimir Michailichenko noted that “claims of our rights on the shelf, which development will define the future of the Northern Sea Route, should be backed up by actual steps of the state on investments into the projects, ice breakers manufacturing and expedited geological survey of the shelf areas. Public private partnership – is the only option to pursue such avenue”.

Arctic Region Monitoring System

Alexander Frolov noted that the Arctic Region Monitoring System should be comprehensive and include ground, over-water, aerial, subsea and satellite-based means with the latter component as the most important one. Currently, there is no Russian satellite hydrometeorological and environmental monitoring system whatsoever.

This year a polar-orbital satellite was supposed to be launched, however the launch was scrubbed till mid next year. This is an idea to create a high elliptical orbit satellite fleet. This project has been technically worked out and designed, and RosHydroMet partnered with Federal Space Agency have already come up with a proposal to launch two-three satellites that can reach high altitudes over the North Pole thus enabling to replace geostationary satellites.
“For now we depend on the data delivered from the foreign satellites. There are plans to develop information systems using public private partnership, once the state creates several major data receiving centers in the Arctic region to distribute the information further on.” Private businesses may be involved here as the equipment suppliers, partners in R&D activities or in resolution of special tasks that private companies may carry out better than the state” – added RosHydroMet Deputy Head.

Olga Gershenzon, ScanEx R&D Center Vice-President, noted that the lack of domestic satellite group, monitoring the Arctic region, may bring to the fact that Russia will never fit in the global information system. For example, nowadays Russia can not get “first-hand” radar data for the Baltic territory from the European satellite even for money. ESA refuses to sign direct contracts on operational radar data supply as there is a queue for such data for the Baltic region and they have no resources to serve all the requests.

Therefore, we might find ourselves in the situation when we will be able to get only repeatedly processed data at high prices at best. At worst, we will not have it at all. Besides, if the authorities are not “on the same page” on the issues of the data volume and type, this problem will never be resolved. A good example is the Emercom that has recently purchased a considerable resource of radar data reception. However, the full-scale governmental decision is required to resolve this problem. Without this we miss the opportunity to get the information support. And it is not only the question of ships ice-breakers convoys, but the oil spills pollution monitoring, ships coordinates verification and illegal fishing control as well.

Te round table participants came to the conclusion that a special governmental strategy is required for the Arctic region development. Alexander Frolov believes that presence of Russia in the Arctic region is rather a geo-strategic task, than a new economic project. And the future of the country depends on the resolution of this task directly. “The Russian Arctic has the future only provided we have long-term government programs, implying solid investment and cooperation with private businesses. We count a lot on the extensive development of the Northern Sea Route infrastructure in the nearest future under the “Arctic Development” subprogram of the Russia’s “World Ocean” federal target program” – said RosHydroMet Deputy Head.

According to the round table participants, priority over the Arctic region will be acquired by those who will manage to create a sound infrastructure in the region. The Northern Sea Route is of strategic importance to consolidate position of our country in this region.

Images: Source ESA – http://www.esa.int/esaCP/SEMYTC13J6F_index_2.html
More at: www.scanex.com

 

Estudiantes universitarios indígenas denuncian hechos que les afectan

PRIMER ENCUENTRO NACIONAL DE UNIVERSITARIOS INDÍGENAS

PARANINFO UNIVERSITARIO DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ,

CAMPUS CENTRAL OCTAVIO MÉNDEZ PEREIRA

11 Y 12 DE OCTUBRE DE 2007

En recuerdo y sagrado homenaje a todos nuestros héroes y mártires del Abya Yala, donde la lucha de estos ratificaron el ímpetu y orgullo ancestral de ser genuinos dueños y salvaguardas de esta tierra de cultura y cosmovisión propia, este 12 de octubre, al cumplirse 515 años de resistencia indígena, que a su vez impulsa la avanzada por nuestros derechos y el bien colectivo, reunidos en el Paraninfo de la Universidad de Panamá, en el Primer Encuentro Nacional de Universitarios Indígenas, donde la juventud indígena de Panamá desarrollamos deliberaciones acerca de la realidad que atraviesan nuestros pueblos, realidad que nos golpea inmisericorde mente, y en fiel cumplimiento de nuestro sentir y actuar:

1. Denunciamos el engaño del Gobierno Nacional en realizar el Congreso Interamericano sobre Pueblos Indígenas, el cual se realiza en el Hotel Panamá, representa una burla a los Pueblos Indígenas y al significado del 12 de octubre.

2. Denunciamos la violación a los Derechos Humanos, en particular la muerte de niños Indígenas Ngobes-Bugles y de otros pueblo indígenas del país, por hambre y enfermedades comunes y curables.

3. Denunciamos la política de exterminio y expropiación de parte de los transnacionales mineras, hidroeléctricas y turísticas, que pretende continuar saqueando los territorios de los Pueblos Indígenas de Panamá.

4. Exigimos que se ratifique el convenio 169 de la OIT y se adopte todos los acuerdos internacionales que reivindican los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas.

5. Exigimos un alto de las injerencias políticas del gobierno panameño y de las transnacionales, donde se inmiscuyen en asuntos internos de los Congresos Generales, regionales y locales de los Pueblos Indígenas.

6. Denunciamos a los países de Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda y Australia, y a los países que se abstuvieron a firmar la declaración de las Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas el 13 de septiembre del 2007.

7. Exigimos las leyes que garanticen las autonomías territoriales de los Pueblos Indígenas, en particular las tierras colectivas Emberá Wounann, los Nazos y Bribri quienes no cuentan con sus territorios legalizados.

8. Denunciamos la presencia de la transnacional turística Damani Beach en la comarca Ngobe Bugle y la Empresa ARDAN Internacional Group S. A. en Kuna Yala que pretenden apropiarse de los territorios Indígenas y de igual manera las empresas transnacionales mineras e Hidroeléctricas de capital Estadounidense y Canadiense.

9. Reafirmamos nuestra presencia, identidad, cultura, espiritualidad en estos 515 años de Resistencia Indígena.

10. Reafirmamos nuestra historia, nuestros valores, la participación colectiva, nuestras diversas lenguas. Ngobe, Bugle, Bri bri, Bokota, Nazo, Teribe, Kuna, Emberá y Wounann quienes nos resistimos a ser marginados y/o asijilados.

11. Reconocemos las estructuras tradicionales y políticas de los diversos Pueblos Indígenas en el sentido de fortalecerlos de acuerdo a nuestras cosmovisiones y principios Indígenas.

12. Nos solidarizamos con los Hermanos Pueblos Indígenas del Mundo que lucha por sus territorios y libre determinación, y en Panamá con los movimientos contra la minería, los movimientos campesinos, movimientos campesinos y movimientos populares. Compartimos la lucha de los Pueblos y saludamos fraternalmente al Pueblo de Cuba, Bolivia, Venezuela, Nicaragua y Ecuador que reivindican el espíritu Bolivariano.

Este llamado va dirigido a los gobernantes actuales y a toda la sociedad panameña, de quienes esperamos no más que su solidaridad y acción inmediata para detener todo actuar contrario a los intereses de nuestros pueblos, quienes menos tienen, y luchan por sostener la cultura e identidad de un país que se vanagloria por rescatar sus valores y tradiciones.

En estos 515 años de lucha de resistencia y avanzada contra un sistema que explota y margina a los pueblos, definimos continuar el estudio, trabajo y la lucha por conservar nuestras ideas propias, solidarias y colectivas, en bien de toda la sociedad panameña, con claridad de que al ser respetadas seremos valorados en la justa dimensión que merecemos como Indígenas de Panamá.

VIVA LOS 515 AÑOS DE RESISTENCIA DE NUESTROS PUEBLOS INDÍGENAS

BASTA DE ENGAÑOS, BURLAS, EXPLOTACIÓN Y MARGINACIÓN

NO MÁS MUERTOS EN NUESTROS PUEBLOS, POR HAMBRE Y FALTA DE ATENCIÓN MÉDICA

NO A LAS EMPRESAS TRANSNACIONALES HIDROELÉCTRICAS, MINERAS Y TURÍSTICAS

Asociación de Estudiantes Ngabe-Bugle de la Universidad de Panamá

Asociación de Estudiantes Kunas Universitarios

Movimiento de la Juventud Kuna

Organización de Jóvenes Embera Wounann de Panamá

Pastoral Indígena

Grito de los Excluidos

Sol y Vida

12 DE OCTUBRE DE 2007

Ambientalistas de Chiriquí defienden aguas y ríos

CONFLICTOS. RECURSOS NATURALES.

Agua y desarrollo

Las asociaciones ambientalistas exigirán que se dé una moratoria a los proyectos hidroeléctricos.

 

En Chiriquí, donde está la mayor cantidad del recurso hídrico del país, existe preocupación por su calidad.

 

LA PRENSA/Jorge Fernández.

PROYECTOS. Ambientalistas estudian el desarrollo de proyectos que pueden afectar las fuentes hídricas de la provincia chiricana.

Mireya Monroy
mmonroy@prensa.com

La Semana de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi) –celebrada esta semana– fue aprovechada por distintas asociaciones ambientalistas para evaluar problemas relacionados con los recursos naturales.

Chiriquí posee la mayor cantidad de recursos hídricos del país, y la población local muestra preocupación por los aproximadamente 80 proyectos de hidroeléctricas que se planean construir en esa provincia.

El proyecto de ley 278, que según dicen algunos grupos intenta privatizar el agua, generó distintas opiniones, principalmente de rechazo por considerar que se podría afectar la calidad de este recurso.

En ese sentido, Susana Serracín, de la Asociación de Derecho Ambiental, afirma que el proyecto 278 de la Comisión y Desarrollo de la Población y Ambiente de la Asamblea Nacional “pretende conceder contratos administrativos a nuevas hidroeléctricas, así como a otros proyectos más resumidos que presenta la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam); asume posturas que pretenden dar paso a la privatización de los recursos hídricos”.

Carmen Tedman, de la Asociación Pro Defensa de las Cuencas Hidrográficas, considera que las hidroeléctricas producen “la muerte del río, la opresión de comunidades humildes autosostenibles, sin ningún apoyo gubernamental, y el daño de la cuenca hidrográfica”. Y concluye: “Chiriquí no necesita más hidroeléctricas. El Gobierno promueve decretos olvidando que es firmante del Protocolo de Kyoto, que le compromete a producir desarrollo limpio”.

OPOSICIÓN Y PROTESTA

Yakarta Ríos, de la Organización de Consumo Ético de Chiriquí, considera que el Institutos de Acueductos y Alcantarillados (Idaan) “se convertirá en una agencia que comprará el agua a los dueños de los ríos”.

En tanto, Carlos Raúl Carrera, de la Asociación Pro Defensa del Ecoturismo Chiricano, afirma que “los estudios de impacto ambiental que exige Anam no tienen planes para dar respuesta a las comunidades afectadas, como lo son su posible reubicación y desarrollo”.

Estas y otras asociaciones exigirán que se dé una moratoria a los proyectos hidroeléctricos, y enviarán un documento de protesta ante la Organización de Naciones Unidas para que no se den concesiones permanentes ni transitorias extendibles para construir hidroeléctricas que, según sus detractores, generarán caos y modificarán el medio ambiente.