Análisis del paisaje en los estudios de impacto ambiental en Panamá

Análisis del paisaje en los estudios de impacto ambiental en Panamá

Introducción

El siguiente contenido donde se analiza el paisaje como un componente clave dentro del proceso de evaluación de impactos ambientales fue incorporado del Manual Operativo de Evaluación de Impacto Ambiental de la República de Panamá que estuvo vigente hasta septiembre de 2006. Aún así este texto y herramientas de evaluación siguen siendo válidos y casi son ignorados en la mayoría de los estudios de impacto ambiental que se presentan ante la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).

Hasta el momento seguimos a merced de la anarquía y la corrupción en el proceso de evaluación de impacto ambiental, ya que las consultas interinstitucionales y de la sociedad civil son ignoradas a conveniencia, con más razón en el tema de destrucción de paisajes únicos culturales y naturales. Este componente de los Estudios de Impacto Ambiental subvalorado en nuestra sociedad refleja de estamos a muchas décadas de alcanzar un mínimo de cultura ambiental en la sociedad en general que promueva el verdadero desarrollo humano sostenible y evite la destrucción ambiental como valor de desarrollo.

Panamá La Vieja es un ejemplo de paisaje cultural destruido desde mediados del siglo XX por el precarismo, la construcción de la Vía Cincuentenario y por las torres de apartamentos y edificios de complejos industriales que se permitieron en las inmediaciones visibles de este monumento histórico. En la actualidad sigue siendo destruida por la proliferación de moles en las inmediaciones, que evidentemente han cambiado y siguen cambiando un paisaje cultural que debió ser protegido.

Torre de Panama La Vieja y Torre de Costa de Este

Foto: Eduardo Bethancourt. Dos torres. Una del siglo XVII y otra del siglo XXI. Nótese como un lugar histórico es afectado en el contexto paisajístico con la mole que está eregida detrás. Lamentablemente esta es una de muchas otras torres que copan el paisaje de Panamá La Vieja. Fuente: www.panoramio.com

 

La construcción del Corredor Sur al frente, cumplió un cometido fundamental de la destrucción del paisaje cultural y natural de Panamá La Vieja. Poco o nada se dijo al respecto en ese momento. La sociedad civil ambiental era muda y muy débil.

La destrucción del paisaje natural es lo más evidente en el país con proyectos que no consideran el recurso paisaje como valor a ser afectado, sin embargo, los promotores y urbanistas y expertos de turismo saben que el paisaje es uno de los principales motores de atracción de inversiones y de promoción de nuestro país. Nadie le interesa invertir seriamente en un país destruido ambientalmente y carente de bellezas escénicas naturales y culturales.

Casos emblemáticos de proyectos aprobados irregularmente por ANAM que promueven la destrucción de paisajes naturales excepcionales en áreas protegidas y corredores biológicos, figuran las siguientes:

  1. Proyecto Hidroeléctrico Chan 75, Bosque Protector de Palo Seco y Reserva de la Biósfera
  2. Proyecto Hidroeléctrico Chan 140, Bosque Protector de Palo Seco y Reserva de la Biósfera
  3. Proyecto Hidroeléctrico Chan 220, Bosque Protector de Palo Seco y Reserva de la Biósfera
  4. Proyecto Hidroeléctrico Bonyic en territorio Naso, Bosque Protector de Palo Seco y Reserva de la Biosfera
  5. Proyecto Minero de Cerro Petaquilla y Molejón
  6. Proyecto Residencial Red Frog Beach Fase I y II, área de amortiguamiento del Parque Nacional Marino Isla de Bastimentos y Reserva de la Biosfera.
  7. Proyecto Residencial Isla Viveros en el Archipiélago de Las Perlas
  8. Proyectos Residenciales variados en los bosques de las áreas revertidas de Panamá y Colón
  9. Proyecto de Autopista Panamá Colón, Parque Nacional Soberanía

El paisaje como recurso natural o cultural y la valoración de sus impactos

El análisis de los impactos ambientales en el paisaje debe tratarse como cualquier otro recurso a ser afectado por una acción humana determinada. El paisaje puede ser estudiado desde dos aspectos distintos:

a) Donde el valor del paisaje corresponde al conjunto de interrelaciones del resto de los elementos (agua, aire, plantas, rocas, etc.) y su estudio precisa de la previa investigación de éstos.

b) Donde el paisaje engloba una fracción importante de los valores plásticos y emocionales del medio natural, por lo cual es recomendable su estudio a base de cualidades o valores visuales.

Los parámetros a utilizar varían de un área a otra y de acuerdo a los objetivos planteados en cada estudio. Por ello existen distintas técnicas utilizadas para inventariar, identificar y posteriormente evaluar el estado del paisaje. Principalmente se abordan a través de sus cualidades de visibilidad, fragilidad y calidad:

a) Condiciones de Visibilidad. La visibilidad engloba a todos los posibles puntos de observación desde donde la acción es visible. Su determinación delimita los posibles impactos que puedan derivarse de la alteración de las vistas de los puntos de observación con un nuevo elemento artificial.

Algunas de las técnicas utilizadas son: observación directa in situ, determinación manual de perfiles, métodos automáticos, búsqueda por sector y búsqueda por cuadrículas. Sus usos dependen de las características de cada lugar y de la información disponible. Existen métodos manuales que producen mapas de visibilidad o se puede utilizar un computador.

b) La Fragilidad del Paisaje. Este concepto corresponde al conjunto de características del territorio relacionadas con su capacidad de respuesta al cambio de sus propiedades paisajísticas. La fragilidad se perfila como una cualidad o propiedad del terreno que sirve de guía para localizar las posibles instalaciones o sus elementos, de tal manera de producir el menor impacto visual posible. Normalmente, los factores que influyen en la fragilidad son de tipo biofísico, perceptivo e histórico-cultural. Además de estos factores puede considerarse la proximidad y la exposición visual.

c) La Calidad del Paisaje. Existe cada vez más un creciente reconocimiento de la importancia de la calidad estética o belleza del paisaje, exigiendo que estos valores se evalúen en términos comparables al resto de los recursos. La percepción del paisaje depende de las condiciones o mecanismos sensitivos del observador, de las condiciones educativas o culturales y de las relaciones del observador con el objeto a contemplar.

Territorio Naso Teribe en Bocas del Toro

Foto: Biodiversidadpanama. Río Teribe, subcuenca del Río Changuinola, Bosque Protector de Palo Seco y área núcleo de la Reserva de la Biósfera La Amistad Panamá. En este entorno aguas arriba se han obtenido los permisos del gobierno, más no así de los Nasos para construir vías de acceso y construcción de una represa en Bonyic. 

Si bien es cierto que la calidad formal de los objetos que conforman el paisaje y las relaciones con su entorno, pueden describirse en términos de diseño, tamaño, forma, color y espacio, existen grandes diferencias al medir el valor relativo de cada uno y su peso en la composición total. Para ello, se han establecido una serie de métodos; entre los que se destacan:

Métodos directos

La valoración se realiza a partir de la contemplación de la totalidad del paisaje.

i) De subjetividad aceptada. Es la más simple a pesar de ser la menos objetiva de los términos, pero se acepta por el grado de subjetividad que posee el paisaje. El resultado puede corresponder a una parcelación del territorio clasificado en categorías de calidad visual; por ejemplo: excelente, muy buena, buena, regular y mala.

ii) De subjetividad controlada. Este método se basa en una escala universal de valores del paisaje, de tal forma que se permite establecer cifras comparables en distintas áreas. Para estos efectos las categorías y valores suelen ser: espectacular, soberbio, distinguido, agradable, vulgar y feo. Se realiza con la participación de personal especializado y se utilizan escalas universales para lograr que la valoración subjetiva sea comparable entre sitios distintos.

iii) De subjetividad compartida. Es similar al método de subjetividad aceptada. En este caso la valorización es desarrollada por un grupo de profesionales que deben llegar al consenso, con lo cual se eliminan posturas extremas dentro del grupo. Se utiliza un proceso interactivo hasta conseguir el consenso de los participantes por medio de dinámicas de grupo. En síntesis se somete a discusión la apreciación estética del paisaje.

iv) De subjetividad representativa. En este caso, la valoración se realiza por una cierta cantidad de personas que son representativas de la sociedad. Se hace a través de encuestas, lo que permite una ordenación de los paisajes seleccionados. Se utilizan fotografías como apoyo.

Métodos indirectos

Incluyen métodos cualitativos y cuantitativos que evalúan el paisaje, analizando y describiendo sus componentes. Algunos de los métodos considerados son:

i) Métodos de valoración a través de componentes del paisaje. Se usan las características físicas del paisaje; por ejemplo: la topografía, los usos del suelo, la presencia del agua, etc. Cada unidad se valora en términos de los componentes y después los valores parciales se agregan para obtener un dato final. La diferencia entre los distintos métodos radica en la selección de los componentes y la forma de valorarlos.

ii) Métodos de valoración a través de categorías estéticas. Cada unidad se valora en función de cada una de las categorías estéticas establecidas, agregando o compatibilizando las valoraciones parciales en un valor único para cada unidad. Se utilizan categorías como unidad, variedad, contraste, etc. Su punto central se relaciona con la selección de los componentes a utilizar y con los criterios que los representan.

iii) Métodos mixtos. Estos métodos combinan los dos anteriores, valorando directamente por medio de un análisis de componentes que averigua la participación de cada uno en el valor total.

Referencias:

Resolución AG-0292-01 de 10 de septiembre de 2001. “Por la cual se adopta el Manual Operativo de Evaluación de Impacto Ambiental”.

Autor:

Ariel Rodríguez Vargas
FCNET, Universidad de Panamá
Edición digital para dominio público: Centro de Estudios de Recursos Bióticos.

Precaristas cometieron delito ambiental

Fiscalía ambiental determinará alcance de la deforestación
Proceso por delito ambiental sigue
 
 
 
(IMP)
 
Los precaristas desmantelaron sus casas improvisadas./ Foto Alexis Grael

Rogelio Adonican/ Alexis Grael radonican@estrelladepanama.com

El desalojo de las tierras de “El Toro”, en Arraiján no ha detenido la investigación que inició la Fiscalía de Delitos Ambientales de La Chorrera, por deforestación. Los precaristas invadieron un área que es reserva hídrica del Canal, protegida por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM). Su directora, Ligia Castro, aclaró que las investigaciones están en manos de la Procuraduría General de la Nación.

Ramiro Esquivel, sub-secretario general de la Procuraduría de la Nación, aclaró que a pesar del desalojo, las investigaciones siguen. Aclaró que el haber salido del área no exime a los invasores de culpa. “Sólo mitigaría la pena, porque demuestran arrepentimiento”. El desalojo se produjo voluntariamente, una vez que las 160 familias iniciaron los trámites para adquirir un lote a través del Ministerio de Vivienda (MIVI).

El próximo 11 de noviembre se tendrá el primer informe de la situación y las soluciones logradas.

Oleoducto, afectaría parques nacionales

ENERGÍA. LA AUTORIDAD NACIONAL DEL AMBIENTE RECIBIÓ LA NUEVA RUTA DE LA TUBERÍA.

Oleoducto, por área protegida

La planta en el Pacífico se construirá sobre una plataforma marina a solo tres kilómetros de Taboga. La Autoridad Nacional del Ambiente tiene un plazo de dos meses para emitir su aprobación o rechazo.

Edgar Figueroa Lombardo
efigueroa@prensa.com

La antigua ruta del oleoducto transístmico que busca construir en Panamá el Centro Energético de las Américas ya es historia. La empresa –del español Jesús Barderas y su socio dominicano Abraham Hazoury– presentó el 11 de octubre último a la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) un nuevo trazado. Si bien en menor porcentaje, parte de la tubería continúa pasando sobre un área protegida.

Otro de los cambios –que según reconoció el gerente de la empresa, Luis Marín, les costará varios millones de dólares más– se refleja en el parque industrial que pensaban construir en la isla Taboga. Eso fue desechado: ahora la terminal en el Pacífico se instalará en una plataforma marina con dos atracaderos a 3 kms de la llamada isla de las flores.

En el plano anterior, la ruta del oleoducto pasaba sobre la zona del lago Gatún, Gamboa y el Parque Soberanía. Y luego terminaba en Taboga, sitio de refugio de vida silvestre y patrimonio de la humanidad. El Consejo Municipal de la isla –por pedido de los vecinos– emitió una resolución el 28 de julio pasado para oponerse al “megaproyecto”. Esa oposición obligó al Centro Energético de las Américas a replantear la ubicación de su planta frente a la ciudad de Panamá.

NUEVA SORPRESA

La instalación de la plataforma marina para las operaciones de trasiego de crudo y otros productos derivados del petróleo costará 5 millones de dólares, indicó Marín.

Este muelle tendrá una superficie total de aproximadamente mil 500 metros cuadrados. La misma contará con dos puestos de amarre para la carga y descarga de buques y se ubicará a 3 kms al noreste de la isla de Taboga.

La inversión total proyectada de la obra ronda los 40 mil millones de dólares. Es decir, cinco veces más que el costo de la ampliación del Canal.

El nuevo informe presentado por la empresa al organismo demostró que la vía original de la tubería se modificó alrededor de un 50%. Por eso, unos 45 kms quedaron igual.

Marín aseguró –en diálogo con La Prensa– que el oleoducto no pasará sobre áreas protegidas. Pero los planos indican otra cosa: las tuberías serán construidas paralelas a la autopista Panamá-Colón, que pasa por las entrañas del Parque Nacional Soberanía.

Para el consorcio extranjero, la facilidad de trabajar sobre la autopista Panamá-Colón es un punto favorable para continuar con su ambicioso plan.

Otros punto de impacto del nuevo oleoducto será a la altura del Canal: pasará por debajo del Puente Centenario. Luego, la tubería continuará hacia el oeste de Panamá atravesando el área de explosivos de Arraiján. La conexión se dirige, después, hacia el sur hasta la zona de Howard. En Veracruz, en tanto, iniciará el tramo marino del oleoducto que terminará cerca de Taboga.

Marín aseguró que les conviene el cambio de ruta porque la carretera está avanzada y es un zona donde se puede trabajar mejor. El oleoducto unirá la plataforma marina en el Pacífico con un parque energético en la zona de María Chiquita (Colón). La tubería –según indicó el estudio– estará enterrada a una profundidad mínima de 1.2 metro.

El director de Evaluación y Ordenamiento Ambiental de la Anam, Bolívar Zambrano, mantuvo una reunión, a puerta cerrada, el pasado 30 de octubre con parte de la directiva del Centro Energético de las Américas. En la reunión se abordó el tema del costo de la primera fase de los trabajos: construcción de patio de tanques, muelles, servicio de electricidad, agua y plantas de tratamiento. La inversión de la primera fase será de mil millones de dólares.

Solo resta esperar que dentro de dos meses el equipo de Zambrano estudie la nueva documentación y emita su opinión, mientras los grupos de ambientalistas ya han actuado para dar la suya: se oponen al nuevo trazado.

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Hidroeléctricas de AES en Bocas del Toro

PINTADA DE VERDE — REPRESAS DE AES EN BOCAS

DEVASTACIÓN. Algunos funcionarios son realmente impresentables. Al parecer, nada saben sobre los conflictos de intereses y la dignidad que el cargo que ocupan les exige. Siguiendo la tónica del anuncio del Ministerio de Trabajo haciéndole reverencias a la minera Petaquilla, esta semana hemos visto un despliegue publicitario de la empresa AES, en el que dan cuenta del inicio de la construcción de la hidroeléctrica Changuinola I (Chan 75). En el anuncio aparece el sub-administrador de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), Eduardo Reyes, participando con emoción en la “primera palada”, junto a –como no- el diputado bocatoreño Benicio Robinson, una de las manos que mecen la cuna por esos lares.

Guardando distancias, la acción de Reyes es comparable a que la procuradora Ana Matilde Gómez fuera pillada en alegre cháchara con la ex primera dama Ruby Moscoso. ¿Será que el subdirector de la Anam no está consciente de que su papel es fiscalizar que la corporación AES cumpla con las medidas de mitigación impuestas como contrapartida a la devastación que causarán en una importante zona boscosa del país y que las relaciones públicas empresariales no son parte de sus competencias? El tema me lleva a comentar los planes de llenar el país de hidroeléctricas para suplir la demanda que el insaciable consumismo de estos tiempos ha impuesto. Solo en el río Changuinola se construirán tres, devastándose al menos 2 mil 600 hectáreas de bosques primarios e impactando gravemente la cadena alimenticia de la región.

Además, las obras implican el sacrificio de humildes panameños obligados a abandonar sus tierras y su modo de vida para que en la “cosmopolita” ciudad de Panamá, se sigan construyendo esas enormes moles que consumen más energía que algunos pueblos del país. Ya es hora de que reflexionemos sobre lo que le estamos haciendo a Panamá en particular y al planeta en general. Algún día lo pagaremos porque la naturaleza, a diferencia de nuestra administración de justicia, no permite la impunidad.

Lina Vega Abad

lina@prensa.com