Panamá sin playas para el pueblo

Con costas, pero sin playas / Mario A. Rognoni

Mario A. Rognoni
mrognoni@sinfo.net

Nuestro país por su diseño y posición geográfica tiene la característica especial que tiene exceso de costas y playas. Solo por dos costados, las fronteras con Colombia y Costa Rica no nos baña el mar. Tenemos más costas y playas que islas, como República Dominicana, Cuba, Puerto Rico. Lo increíble, pero cierto, es que los panameños nos hemos agenciado para no tener disponibilidad de playas para nuestro pueblo. Primero, en algún momento de nuestra historia decidimos que viviríamos solo en el lado Pacífico, concentrando todos nuestros poblados en ese océano.

Algunos explican que la razón principal es por la pesca, un mar con más facilidades para la pesca, con redes frente a una costa Atlántica con mar más picado y corales. Otros lo ven simplemente por la comodidad de nuestros indígenas, que crecieron en el lado Pacífico y la cordillera los detuvo en su paso al otro lado. Sea cual fuere la razón, solo los Kunas se quedaron en el Atlántico y nuestro desarrollo nunca llegó al Atlántico, salvo la ciudad terminal del Canal.

Hoy, finalmente, los panameños hemos logrado que el mundo aprecie nuestras costas y playas. En manada llegan de USA, Europa, Sur América y lo que buscan es comprar propiedades frente al mar o cerca al mar. Lentamente nuestras playas, las mejores ya, están cayendo en manos de promotores que hacen millonarias inversiones y definitivamente ayudan al desarrollo, pero, ¿qué playas le quedan al pueblo?

Y si sumamos al tema el ingrediente de la falta de zonificación adecuada, lo que ha permitido que muchas playas ya sean de hecho privadas, el tema es crítico. Ya kilómetros de playa en Coronado, Costa Esmeralda, Vista Mar, Santa Clara, Playa Blanca, Buenaventura, son privadas. Muchas otras, sin desarrollo, ya están cercadas.

¿Por qué no obligar a las playas a mantener servidumbres para que la gente pueda llegar a las mismas? Yo acepto que solo algunas deben adecuarse para paseos multitudinarios de buses, las que deben tener facilidades de baños, estacionamiento y servicios, a un costo, de limpieza. Pero todas las demás deberían estar abiertas al público que o bien vive cerca o bien llega en plan familiar.

Los gobiernos han dejado al pueblo sin posibilidad de playas para su recreación. ¿Por qué hemos mantenido un centro popular en San Carlos cerrado por 15 años?, ¿por qué no ponemos luces y mejores facilidades en Veracruz?, ¿por qué no utilizamos la finca no vendida del Seguro Social en San Carlos para habilitar otra playa para el pueblo, quizás para los asegurados?, ¿por qué no designamos varias playas como centros de turismo popular, como la de La Ermita, sin utilizar mayormente aún?

Yo estoy 100% de acuerdo con todos los proyectos de desarrollo que hoy se concentran en las costas del Istmo, pero insisto en que debemos pensar también en el pueblo. No todos podrán comprar casas ni alquilar hoteles en estos costosos complejos, siempre habrá necesidad para muchos de playas populares.

Acepto que hubo que eliminar esa posibilidad en la Calzada de Amador, la tierra y el área era demasiado cara para dejar una playa al pueblo, pero podemos hacer varias otras no muy distantes al pueblo. Todavía nos quedan las costas y playas del Atlántico, donde si tomamos las medidas a tiempo evitaremos que también la costa Arriba y costa Abajo de Colón le sean prohibidas a nuestro pueblo.

Reglamentemos a tiempo, legislemos si es necesario, aprovechemos nuestras costas y playas, pero manteniendo las suficientes para uso del pueblo.

Solo si lo hacemos bien podremos proyectar desarrollo con sentido social, crecimiento sin sacrificar al menos afortunado.

Tengamos un país con costas, playas, para todos.

En fin de cuentas, el país es de todos, no de los ricos solamente.

-El autor es analista político.

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Magnate mexicano accede a obras del Canal de Panamá

Slim quiere un contrato en el Canal

Trabajos serán al sur del Cerro Paraíso

Avanzan los trabajos.

Panamá

AGENCIAS DE NOTICIAS

Un consorcio panameño-mexicano en el que participa el empresario multimillonario Carlos Slim ofreció ayer el precio más bajo en la licitación de un proyecto de excavación seca para la ampliación del Canal de Panamá.

Cilsa Minera María propuso ejecutar la obra en 25,4 millones de dólares, superando las ofertas de otros siete consorcios, incluyendo de Colombia, Costa Rica y Estados Unidos. La segunda mejor oferta la hizo la empresa colombiana Masering Cromas con un precio de 30,5 millones de dólares.

“Participaron ocho empresas de diferentes países”, destacó el administrador del Canal de Panamá, Alberto Alemán Zubieta, al final del acto público. “Fue una competencia amplia y que demuestra el gran interés” en los trabajos de expansión del paso interoceánico.

Agregó que Cilsa Minera María debe presentar ahora la información requerida en el pliego de cargos a fin de comprobar si está calificada para ejecutar la obra, un requisito que puede durar más de una semana.

Se trata del segundo contrato de excavación seca para construir el cauce de navegación.

En total son cinco contratos que se licitarán para crear el cauce que conectará las nuevas esclusas “pospanamax” del Pacífico con el llamado Corte Culebra.

Slim en los últimos años ha visitado mucho país en compañía del ex presidente español Felipe González y mantienen fuertes lazos con el actual mandatario panameño Martín Torrijos.

Hidroeléctricas en el tapete

CHIRIQUÍ. La provincia cuenta con siete generadoras.

Hidroeléctricas en el tapete

Anam confirmó que en proceso hay 47 proyectos hidroeléctricos en Chiriquí y 22 ya han sido aprobados. ‘El que quiera conocer los ríos de Chiriquí y su fauna, que venga por que se acaban’, dijo Miranda.

 

ESPECIAL PARA LA PRENSA/B. Gómez

PROYECTOS. La Estrella Los Valles figura entre una de estas empresas más grandes de Chiriquí.

Boris A. Gómez
DAVID, Chiriquí

Ezequiel Miranda, como un viejo soldado al que llaman de nuevo a combatir, se encuentra desempolvando sus armas. No son arcabuces (antigua arma larga de fuego), mosquetes ni bayonetas: son banderas verdes y pancartas con mensajes de respeto al ambiente, usadas en luchas recientemente pasadas y que fueron ganadas.

“El que quiera conocer los ríos de Chiriquí y su fauna, que venga por que se acaban”, dijo Miranda.

El próximo 20 de noviembre, los conservacionistas de Chiriquí tendrán la oportunidad de verse frente a frente con la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) en el marco de un foro sobre producción de energía limpia y calentamiento global que se desarrollará en Chiriquí.

Miranda asegura que las autoridades de los últimos gobiernos han desatado un carnaval de concesiones sin desarrollar una campaña para demostrar que tantas modificaciones a los ríos son necesarias.

El debate promete ser caluroso. “Les vamos a exigir que comprueben que tienen una estrategia para que tantas hidroeléctricas no devasten la flora ni la fauna de las cuencas”, aseguró Miranda.

En un mapa que conserva la Autoridad Nacional del Ambiente se pueden ver decenas de torrecitas distribuidas por toda la geografía de Chiriquí y que corresponden a los 47 proyectos hidroeléctricos que están en construcción o proceso de aprobación por las autoridades nacionales.

Los proyectos

Chiriquí cuenta con siete hidroeléctricas, siendo Fortuna la de mayor generación con 300 megavatios. Estí, Los Valles y La Estrella producen 120, 48 y 42 respectivamente.

Macho de Monte 2.3 megavatios; Hidrodolega 3.1 y Arkapal con 675 kilovatios. Suman entre todas un aproximado de 516 megavatios.

Actualmente 22 proyectos tienen aprobados sus estudios de impacto ambiental (EIA), de los cuales seis ya encuentran en proceso de construcción. Otros 25 esperan aprobación de EIA.

Si todos los proyectos se aprobaran la generación eléctrica de Chiriquí aumentaría en 797 nuevos megavatios al sistema.

En estos momentos se construyen las hidroeléctricas de Algarrobos de 11.2 megavatios; Mendre de 20 megas; Concepción de 8.7 megavatios; Paso Ancho de 12.4 y El Síndigo de 10.

Algunos proyectos aún por iniciar son realmente ambiciosos. El de Baitún en Renacimiento generaría 70 megavatios y el de Monte Lirio en el mismo distrito aportaría 51 megavatios.