ANAM y AES están al margen de ley

Están al margen de la Ley

Visión borrosa

21 DE NOVIEMBRE.El día martes 20 de noviembre, apareció en La Prensa un artículo donde la Anam [Autoridad Nacional del Ambiente] responde al reportaje del 19 de octubre [“Bosque, en peligro”, bajo la firma de José Arcia], que menciona varias irregularidades ambientales en la construcción de la hidroeléctrica en el río Changuinola. [La noticia titulada: “Anam mantiene proceso a AES”, que firma José Arcia, aparece en la página 5A.]La noticia tiene dos elementos principales: Por un lado, le comunica al ciudadano que la Anam tiene abiertos dos procesos de investigación y por el otro, ratifica su decisión de aceptar un Estudio de Impacto Ambiental categoría I dentro del Bosque Protector Palo Seco.Analicemos estos dos puntos.El director de Asesoría Legal Harley Mitchell, nos dice en este artículo que la Anam está investigando “si la empresa hizo reubicaciones antes de presentar un plan de reasentamiento”.

Esto es un punto que la organizacion Alianza para la Conservación y el Desarrollo conoce bien, ya que lo introdujo en su denuncia ante la Anam el 20 de agosto de 2007. Ahora bien, me pregunto: ¿Necesita la Anam más de tres meses para poderdeterminar que los contratos de reubicación firmados por la Sra. Patricia Castillo el 15 de junio de 2007 y por la Sra. Isabel Becker el 7 de enero de 2007, sucedieron antes de la entrega del Programa de Reasentamiento fechado en julio de 2007? Además, la resolución que aprueba el EIA del proyecto hidroeléctrico dice en su artículo 5, numeral 37 que la empresa debía “presentar antes de iniciar la construcción de la obra… los posibles sitios de reubicación de la población afectada”. ¿Necesita la Anam más de tres meses para determinar que las maquinarias de construcción entraron y empezaron a trabajar en junio, un mes antes de que se entregara la información sobre el asentamiento? Pasemos al segundo punto. Bolívar Zambrano, director de Evaluación y Ordenamiento Ambiental, dice que “la categorización de un EIA no depende de si el proyecto se desarrolla en un área protegida, sino de las normas de evaluación ambiental”. ¿Qué nos dicen las normas?

El Decreto Ejecutivo 209, el cual regula los estudios de impacto, menciona los factores a ser considerados para determinar su categoría. Veamos algunos de ellos. Se menciona, por ejemplo, “la generación de procesos erosivos al corto, mediano y largo plazo” y también “la alteración de la calidad del agua”. ¿Creen ustedes que habría un proceso por “erosión del río” si el proyecto no presentara estos factores estipulados por el Decreto 209? Continuemos, el decreto también menciona “la modificación de antiguas áreas protegidas”, estamos dentro del Bosque Protector Palo Seco; “la alteración de la representatividad de las formaciones vegetales”, ustedes vieron las fotos con la deforestación; “la alteración de sistemas de vida de grupos étnicos con alto valor cultural”, ahí viven solamente personas del pueblo ngöbe, y es más, es una de las pocas zonas donde todavía las mujeres hacen chácaras con los métodos y materiales tradicionales; “la afectación de recursos arqueológicos en cualquiera de sus formas”, Patrimonio Histórico tiene en su posesión estudios que hablan de sitios significativos…

¿Es necesario que continuemos con la lista de factores presentes? Nosotros no nos oponemos por capricho. Simplemente, queremos que los proyectos en Panamá respeten y cumplan el debido proceso y que las autoridades no se vayan por las largas, tratando a la ciudadanía como ignorantes incapaces de entender su propio beneficio.

Lucía L. Lasso
Antropóloga ambiental

Alianza para la Conservacion y el Desarrollo

Publicado en La Prensa 23 de noviembre de 2007

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