Ambientalistas rechazan monitoreo planteado por empresarios

cciap y apper.

Piden investigar a grupos ambientales

LA PRENSA
José Ramón Varela

Marianela Palacios Ramsbott
marianelap@prensa.com

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) y la Asociación de Productores Panameños de Energía Renovable (Apper) solicitan al Gobierno que investigue el origen de los fondos que financian a algunos grupos ambientalistas.

“Deben monitorear a los grupos de sectores opositores a la construcción de hidros, financiados por fuentes no reveladas, que atrasan y entorpecen el desenvolvimiento de los proyectos”, asegura José Ramón Varela, presidente de la Cciap. Los ambientalistas rechazan la posición.

Piden cambio de fórmula.

Ambientalistas rechazan monitoreo

La mayoría de fondos de los ambientalistas proviene de agencias de cooperación de Europa, EU y Canadá.

LA PRENSA/Carlos Lemos
Ariel Rodríguez, ecologista.

Marianela Palacios Ramsbott
marianelap@prensa.com

La Apper, en una reunión efectuada el 28 de abril en la sede de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas, presentó al gerente general de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A., Isaac Castillo, su inquietud sobre los ambientalistas que se oponen a las hidroeléctricas.

“¿De dónde salen los fondos de estos grupos? ¿Están realmente preocupados por la defensa del ambiente o por los intereses de un tercero que los financia? Muchos proyectos están parados por la oposición que ellos promueven en las comunidades y el Gobierno debería investigar qué está pasando allí”, comentó uno de los empresarios que participó en el encuentro y que pidió la reserva de su identidad.

Al ser consultado sobre este particular, el biólogo y ambientalista Ariel Rodríguez rechazó la posición empresarial.

“Los que deberían ser investigados son ellos, que son los que andan traficando influencias con los gobiernos de turno para aprobar leyes y favorecer sus propios intereses aunque estos, en ocasiones, dañen al ambiente o perjudiquen a las mayorías”, alegó.

Rodríguez aseguró que la mayoría de los fondos que manejan los grupos ambientalistas que defienden estas causas son donaciones de las agencias de cooperación de los países europeos, Estados Unidos y Canadá, interesados en promover el desarrollo y la organización de la sociedad civil, para la estabilidad de las democracias latinoamericanas.

“No estamos diciendo que todas las hidros son malas, nos oponemos a algunas y a la manera como se están haciendo las cosas, otorgando a diestro y siniestro concesiones y dejando que la especulación se tome cada río de este país”, acotó.

En cambio, Rodríguez propone cambiar la fórmula para el cálculo del precio de las tarifas eléctricas, que hoy depende de la energía térmica y de la evolución del barril de petróleo, para que dependa más de la generación hídrica.