Oposición técnica a hidroeléctrica en el Río Mamoní

A continuación publicamos una carta y el archivo adjunto correspondiente donde se explica de manera sencilla algunos impactos ambientales de suma importancia a ser considerados de una represa en el Río Mamoní para el proyecto hidroeléctrica El Salto, promovido por Elektra Noreste.

Burica Press

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PANAMÁ, 21 de mayo 2008.

Licenciado
Dany Kuzniecky
Presidente de la Secretaría Nacional de Energía
Panamá, República de Panamá.

Estimado Licenciado:

Sirva la presente para saludarlo, en ocasión de elevar a su consideración algunos criterios que hemos elaborado con relación al proyecto hidroeléctrico “El Salto”, en el río Mamoní, Distrito de Chepo, Provincia de Panamá.

Desde que tuvimos conocimiento de este proyecto, y tomando en cuenta estudios anteriores realizados por nuestra empresa sobre los bancos areneros de la boca del río Bayano, hemos puesto una objeción a la propuesta, toda vez que, como lo sustentamos, consideramos que el proyecto afecta directamente al equilibrio actual estuarino de la cuenca, y afronta eventos probables que implican riesgos importantes en su inversión y operación, sin presentar un balance realmente positivo de desarrollo socioeconómico y alcance de un rendimiento ambiental sostenido en la región.

Queremos agregar que no se trata de una oposición a las hidroeléctricas, así llanamente, como abundan hoy día opiniones en nuestro país, pues al contrario somos unos defensores del uso de nuestros recursos hídricos en materia energética. Pero sí estamos seguros, por nuestra propia experiencia en la participación de estudios para estos complejos, que no todos los lugares son viables ambientalmente para su desarrollo.

No puede ser que solamente el caudal de aguas y altura de caídas sea lo que determine la mejor opción de un proyecto hidroenergético en el país. La planificación científica nos convoca, para el éxito de las políticas de desarrollo; y en éstas, la dimensión ambiental y social se hace cada vez más sistémicamente inseparable.

En la espera de poder contribuir al buen desarrollo de la actividad hidroeléctrica nacional, reciba las expresiones de mi mayor consideración y estima.

Manuel F. Zárate P.
Gerente General

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Rio Mamon�, Panamá

I. Características generales del proyecto

El Proyecto hidroeléctrico “El Salto” se ubica sobre el río Mamoní, al Este de la ciudad de Panamá, en el Distrito de Chepo, Corregimiento de Las Margaritas, Provincia de Panamá. Consiste específicamente en la construcción y operación de una mini-hidroeléctrica por la empresa Elektra-Noreste S.A., aprovechando el recurso hídrico de este río entre sus elevaciones 75,0 msnm y 25,0 msnm, con la finalidad de operar una capacidad instalada de 6,47 MW para generar la cantidad de 30,012 GWh. El proyecto se ubica entre los puntos geográficos 709300 E – 1021800 N (sitio de presa) y 711921 E – 1020064 N (descarga de aguas turbinadas), dentro de un perímetro que comprende las áreas de Corpus Cristi, El Salto y Camarón.

La mini-hidroeléctrica se inicia con una presa de derivación de concreto de 5,0 m de altura sobre la cota del cauce y compuertas de fondo, y una boca de toma en la margen derecha del río, donde estará ubicado un desarenador de dos naves. Seguidamente las aguas son llevadas por un canal abierto de 4,32 km de longitud y sección trapezoidal, construido sobre una servidumbre de 50 m de ancho y a media ladera de territorios colinosos con pronunciadas pendientes, hasta alcanzar una tubería forzada de 2,30 m de diámetro, que las conduce en caída fuerte, por gravedad, hacia dos generadores Francis de eje horizontal, ubicados en una Casa de Máquinas plantada sobre un terreno de aproximadamente 575 m2. Las aguas turbinadas son finalmente devueltas al río Mamoní.

El proyecto propone un caudal de diseño de 16 m3/s, sustentado por la frecuencia en un 20% de caudales de 17,75 m3/s y más en la curva de duración. El caudal promedio anual está calculado en 11,38 m3/s en el sitio de derivación, cubriéndose un área de cuenca de 174 km2 con rendimientos del orden de 65,4 l/s/km2.

Ver documento inédito completo aquí: Documento de oposicion a hidroelectrica en el Río Mamoní

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Vea además el reportaje de La Prensa en el año 2005 cuando a nadie se le había ocurrido transformar un hermoso río en una represa!

DE RIVER RAFTING EN EL RÍO MAMONÍ

tmorales@prensa.com”

Thalia Morales
De prensa.com

Domingo | 04.09.2005
FOTOS/Cortesía de Aventuras Panamá

Uno de los beneficios de la geografía de Panamá, son sus espesas selvas, en donde se esconden los más bellos ríos con aguas cristalinas. En algunos de ellos existen escenarios propicios para la realización de la aventura de navegar sobre los “rápidos” o mejor conocida como la práctica del river rafting. ¿Y qué mejor manera de describir esta actividad probándolo yo misma?

Mi inolvidable aventura fue el domingo pasado. Hacía un mes mi jefe me había asignado una misión, y casi sin pensarlo le dije que sí. Mi espíritu aventurero me exige que realice alguna actividad cada cierto tiempo para liberar tensiones.

Así que encantada acepté el reto de ir a hacer river rafting por el río Mamoní. La verdad yo estaba tranquila. Un bote, un par de remos y gente que al igual que yo buscaba conocer nuevas experiencias, ¿qué más da?.

Me citaron a las 5:30 a.m. en las oficinas de Aventuras Panamá, y de allí partimos un grupo de seis hombres y yo, la única mujer. “Estoy a salvo y segura”, pensé, así que aún mantenía la calma.

Durante el camino, los integrantes del viaje hablaban sobre sus diversas experiencias con los grupos que ya han ido a excursionar antes. Para mi fortuna, todos los que me acompañaban eran expertos en river rafting. Los únicos principiantes eran un joven de 15 años y yo.

Los expertos contaban sus historias al mando de las travesías, y describían los distintos lugares, se hablaba mucho de rápidos, ríos crecidos, piedras y corrientes, y una que otra caída, o “cuando la balsa de volteó”.
Javier Romero, al mando de Aventuras Panamá, me explicó que había varios niveles de ríos. El nivel uno, que es como una piscina, sin corrientes. El dos con algo de corriente y una que otra olita, el nivel tres con más corriente y algo de movimiento pero no muy peligroso, y el cuatro con bastante corriente y varios rápidos para saltar; el nivel cinco con muchos rápidos y corriente constante, y el seis para “suicidas”.

Por supuesto que le pregunté que en qué clasificación entraba el Mamoní, y para mi tranquilidad a veces era cuatro y cinco, pero como el río no tenía mucha corriente ese día podía clasificarse entre un tres y un cuatro.

SEGURIDAD ANTE TODO

Una vez que llegamos al puente, en donde iniciaba en trayecto del río Mamoní, sentí un vacío en el estómago. Cuando firmé el documento en el cual solo yo me hacía responsable de lo que me pasara y excluía a Aventuras Panamá, vi en el lío en que yo misma me había metido.

En una actividad en la que quizá me pudiera pasar un accidente, y en el peor de los casos perder la vida. Pero ya no había vuelta atrás y no dejé que mis nervios me traicionaran.

Javier me dio todas las recomendaciones de seguridad después de colocarme un chaleco salvavidas y un casco. Algunas de las recomendaciones que recuerdo fueron: no soltar el remo en ningún momento, escuchar atentamente al guía de la expedición y seguir todas las instrucciones en caso de que me cayera de la balsa ubicar de inmediato la cuerda de seguridad, anclar los pies dentro de la balsa para no caer, y la posición de “nado seguro”.

¿ Estás lista?, me preguntó Javier. Y con firmeza le dije que sí.

Para la tranquilidad de los turistas, a estos paseos se acostumbra a llevar cayacs por cuestiones de seguridad, si alguna de las balsas llegar a tener algún percance.

De esta manera se puede actuar más rápido. En este casi eran tres kayacs y una balsa inflable, me acompañaba un guía y otro experto, quien me ayudaría con la remada.

COMIENZA LA AVENTURA

Luego de aprender a dominar el remo y saber hacia qué dirección debía remar “adelante”, “atrás”, “izquierda” y “derecha”, comenzamos.

Pero aparentemente no había nada que temer.

El río se portó bastante bien conmigo porque al menos en las primeras dos horas no había amenaza de rápidos.

Sí había corriente, pero nada que me asustara. Un poco de adrenalina para empezar no estaba mal.

En el trayecto pude observar varios sábalos. También observé dos nutrias nadar rápidamente y esconderse apenas vieron movimiento humano.

El paisaje es precioso y sus aguas invitan a cualquiera a bañarse. Pero mi prioridad era bajar los rápidos.

Los expertos en la balsa me dijeron que me tocó un río algo seco, porque cuando llueve el río se hacía más interesante por las crecidas y las fuertes corrientes. Pero sí, sin exponer la vida de los excursionistas, porque si había amenaza de una cabeza de agua, nos sacaban inmediatamente.
UN ‘BRAKE’

La primera etapa del recorrido duró unas tres horas. Algunos lados muy fuertes en cuanto a la corriente y otros muy tranquilos, esto no me gustaba porque me obligaba a remar. Luego paramos en un lugar para acampar y consumir algunos alimentos.

El menú era especial: papas fritas de paquete, galletitas de sal, queso cheddar blanco y amarillo, refrescos de naranja con zanahoria, agua, manzanas, peras y chocolates. Justo lo necesario para retomar energías y fuerzas.

Definitivamente, tengo que reconocer que el grupo de expertos me hizo sentir muy cómoda, ya que todos conversaban y compartían conmigo sus experiencias. Ellos conocen estas aguas “como la palma de su mano” literalmente.

Cuando terminamos de ingerir nuestros alimentos, nos deleitamos con un show mejor que cualquier circo. Una manada de monos se aproximó y daban volteretas, brincos en los árboles muy cerca de nosotros. Fue maravilloso.

Una vez listos todos, me aseguraron que la diversión iba a comenzar. Y así fue.

Emprendimos la segunda etapa de nuestro recorrido y Nelson, — como se llamaba mi guía— no estaba equivocado.

Un chorro nos esperaba y fue el primer momento emocionante del viaje, dimos un gran salto, pensé que me iba a caer, pero no fue así, aunque muchos se caen, salí bien librada, hasta el momento.

Caí en cuenta de que allí comenzaba una serie de rápidos, uno tras otro. Hubo un rápido en especial que tuvimos que salirnos del agua y caminar un trayecto porque era demasiado peligroso cruzarlo en agua debido a las grandes rocas que se aproximaban y las corrientes traicioneras que las rodeaban.

Hubo otros rápidos que sí los pudimos disfrutar. La adrenalina corría por mis venas, salto tras salto sentía que iba a caer al agua, pero gracias al buen ritmo de la remada, la destreza del guía y a las indicaciones al pie de la letra nunca caí.

Aunque no niego que hubo tensión en muchas ocasiones y me tuve que cuidar de las ramas y de las rocas que amenazaron con golpear varias veces mi cabeza.

Eso sí, al agua no caí, pero sí le caí encima el guía en plena maniobra del salto, pero por puro milagro no caímos al río en sí.

Aunque después de pasar todos los rápidos del trayecto, no niego me me di un chapuzón de pies a cabeza en un área tranquila. Pero fue bueno, luego de tanta adrenalina liberada.

Al finalizar en trayecto, a eso de las 3:30 p.m. quedé picada porque quería más rápidos. Pero ni modo. También estaba exhausta.
En el puente de Las Margaritas de Chepo nos esperaba el mismo carro que nos había dejado en el puente de Corpus Christi, para llevarnos a casa.
Cuando iba en el camino, pensé: ¡Sobreviví!


MIS RECOMENDACIONES

•Definitivamente valió la pena la travesía y la remada, aunque hubiera sido solo por un rápido, un instante de emoción hubiese bastado, y eso que el río no estaba crecido.

•Es un viaje no apto para cardíacos.

•Mis recomendaciones serían básicamente que sea una persona valiente y que le guste tomar riesgos, definitivamente que no le tenga miedo al agua y que vaya descansado. Bajo ningún motivo vaya en estado de ebriedad ya que necesita tener sus cinco sentidos.

• Aventuras Panamá le encuentra el río perfecto, ya que hay varios tipos de ríos, como los de clasificación dos y tres, ideales para familias enteras con niños de hasta cuatro años de edad.

• Si se decide a ir, debe asesorarse con los expertos en este tipo de actividades y hacer todas las preguntas que sean necesarias, y si toma las medidas de seguridad al pie de la letra, disfrutará de una de las mejores experiencias de su vida.

¿QUÉ RECOMIENDAN ELLOS?

• Al paseo puede ir cualquier persona mayor de 18 años en buen estado de salud. Los menores deben ir acompañados por un adulto responsable.

•Para su comodidad, se recomienda llevar vestido de baño, ropa seca para cambiarse después del paseo, zapatillas cómodas o sandalias de cierre mágico con buena tracción, gorra si lo desea, y bloqueador solar.

• No lleve objetos que se puedan mojar o dañar con el agua.

Para mayor información accesar a http://www.aventuraspanama.com

Generadoras no dicen cuál es su ganancia

Con los recursos del Estado privatizados todos ganan menos el pueblo panameño.
Ojalá al Defensor no lo dobleguen y vuelva paños tibios el embrollo se cierne tras bastidores con el tema de energía, especialmente el de generación eléctrica.
Todavía la Defensoría no termina de defender a pueblos indígenas en Bocas del Toro y es un tema tan vital como el debatido.
Burica Press
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ELECTRICIDAD. Se acerca fecha para aumentar costo del servicio de energía y todavía no se anuncian los detalles

Alza genera diferencias

La ASEP afirma que el incremento es imparable, mientras que el Defensor del Pueblo dice que es inaceptable.

Ereida Prieto-Barreiro

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Destaque Jos� Corpas (c), se ha destacado en el Gast�n. (Foto: Miguel Cavalli / EPASA)

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Hecho. A partir del 1 de julio próximo los panameños pagarán un nuevo aumento.

Se acaba el tiempo y aún no hay fecha oficial para dar a conocer la nueva alza de la tarifa eléctrica que deberán pagar los panameños a partir del 1 de julio.

El administrador de la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP), Víctor Urrutia, señaló que tienen lo que queda de este mes para analizar el reajuste a la tarifa, debido a que “esto no es tan sencillo como limpiar una botella”.

Dijo que “no puede hacer milagros” para que no se dé el aumento tarifario, ya que el costo del petróleo sigue aumentando.

“Sabemos que las empresas están haciendo dinero, pero no podemos hacer nada, porque entonces no tendremos el servicio de la luz”, reconoció Urrutia, quien manifestó que la ASEP sólo puede verificar “hasta donde la ley lo permita” para que no se cobre más de la cuenta.

Destacó que el Gobierno puede entregar el balance financiero de las empresas distribuidoras, al ser accionistas del 49%, no así de las compañías generadoras.
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–> El funcionario expresó que una vez tenga la nueva tarifa, se realizará un foro público para que la ciudadanía conozca cómo se efectuará el aumento.

Modificación.
El defensor del Pueblo, Ricardo Vargas, recomendó que se modifique la ley que crea la ASEP, para que le otorgue mayores facultades a la entidad y así acabar con la percepción ciudadana de que no hay quien los proteja.

Insistió en la necesidad de revisar los contratos entre las empresas eléctricas y el Estado, así como sus estados financieros, para que se garantice que los ajustes en la tarifa sean “justos” para el usuario.

Señaló que los incrementos en el costo de la electricidad “golpean una vez más” al panameño, a pesar de que los subsidios del gobierno se han convertido en “medidas paliativas” que no van más allá de las recomendaciones de ahorro energético.

“No me parece aceptable que el costo energético aumente, con el pretexto del precio del combustible, cuando el 60% de la generación de energía es hídrica”, sostuvo el ombudsman, quien afirmó que se deben “develar” los estados financieros de las empresas eléctricas.

Transparencia.
Por su parte, Geovanni Fletcher, presidente del Instituto Panameño de Derechos del Consumidor y Usuarios, señaló que se está violentando la Ley 6 de Transparencia, ya que no se dará tiempo a la ciudadanía a que pueda debatir el aumento tarifario antes de que empiece a regir.

“Lamentablemente, las empresas eléctricas no han cumplido con la ley, al publicar anualmente su estado financiero para que la población conozca las ganancias que han tenido”, planteó.
Fletcher anunció que presentará un recurso contra el nuevo aumento, en caso de que esta medida no sea anunciada con la debida anticipación por parte de las autoridades.

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POSICIÓN OFICIAL DE LA DEFENSORÍA SOBRE EL TEMA DEL ALZA

Opinión del Defensor del Pueblo.

La economía panameña ha venido experimentando un sostenido crecimiento económico en los últimos años, pese a ello, no se han generado las condiciones para un verdadero desarrollo nacional en equidad, el cual se ha visto desfavorecido, entre otros aspectos, por una tendencia alcista de los precios del petróleo en el mercado mundial.

Esta realidad se hace evidente y se sufre cada seis meses con los denominados “ajustes a la facturación de la energía eléctrica” que se han traducido en desproporcionados incrementos, superiores al 30 % en los últimos años, causando una grave afectación al bolsillo y a la calidad de vida de los panameños.

Estos aumentos han desatado una especulación nunca antes vista en todas las actividades económicas del país.

Un nuevo aumento en la tarifa eléctrica dejaría al pueblo una vez más a merced de las empresas que brindan el servicio de electricidad, caracterizado por un sistema ineficiente desde su privatización, y gestión por parte de las empresas, así como, carencias de mecanismos efectivos de regulación y fiscalización estatal.

La Comisión de Ahorro Energético, en Informe de 2006 sostuvo que “existen indicios de una seria distorsión en los precios de la electricidad, lo cual se traduce en un incremento desproporcionado de la tarifa, que pagan los clientes del servicio público de electricidad, que no guarda relación con el aumento de los precios de los derivados del petróleo utilizados en la generación de electricidad, que es uno de los pocos componentes de costos de la energía que registró un incremento significativo.”

Resulta inaceptable que se pretexte un aumento de la tarifa eléctrica, como resultado del incremento de los precios del combustible, siendo que, en el caso de Panamá, el 60% de la energía que se produce tiene su origen en fuentes hídricas.

Ante este desalentador panorama, el Defensor del Pueblo, recomienda:

  1. Revisar los términos contractuales existentes entre las empresas eléctricas y el Estado, dando plena vigencia al principio constitucional que consagra, que cuando resultaren en conflicto los derechos colectivos con los derechos de particulares, el interés privado cederá ante el interés público o social, a fin de garantizar un equilibrio contractual y no sólo a favor de los concesionarios;
  2. Develar los Informes de Estados Financieros consolidados y auditados por parte de las empresas eléctricas que permitan verdadera transparencia. Vale recordar que el estado panameño y en consecuencia, todos los ciudadanos mantenemos una importante participación accionaria en estas empresas, por lo cual el estado de ganancias y pérdidas, no debe ser un secreto;
  3. Adoptar una Política Energética que más allá de las recomendaciones de ahorros y subsidios estatales, que han servido como medidas paliativas; asegure la disponibilidad, suministro y accesibilidad del servicio de electricidad a precios justos y razonables. Esta Política Energética debe estar acompañada necesariamente de un Plan Estratégico Nacional discutido con amplia participación ciudadana que facilite el acceso a la información;
  4. Promover responsablemente el desarrollo de mecanismos de energía limpia con plena participación comunitaria y respeto a la legislación ambiental.

Por sus impactos y consecuencias en todos los aspectos de la vida y economía nacional, el tema energético se convierte hoy en un tema de seguridad nacional toda vez que no puede el Estado elaborar una política de erradicación de la pobreza, ignorando que la inaccesabilidad del servicio es una condición negativa que limita las posibilidades de desarrollo y vulnera los derechos humanos fundamentales de la ciudadanía.

Panamá, 13 de junio de 2008

Ricardo Julio Vargas D.
Defensor del Pueblo de la República de Panamá

Hydro plant splits jungle kingdom as tribe feels damned by new way of life

Hydro plant splits jungle kingdom as tribe
feels damned by new way of life

Power project deal forced Naso king out as people look to preserve ancestral lands and age-old way of life

* Rory Carroll in Seiyik
* The Guardian, UK
* Monday June 16 2008

The ancient Naso kings knew what they were doing when they settled by the banks of the river Bonyic. This fast-flowing water, deep in Panama’s rainforest sustained the tribe for millennia, irrigating crops, transporting canoes, yielding fish and offering creeks in which to bathe and play.

Centuries passed and the mighty Aztec and Mayan empires rose and fell, and the European invaders brought havoc, but somehow the tiny Naso realm survived in its jungle pocket. Today, it is one of the few tribal kingdoms in the Americas with a royal inheritance system recognised by the state.

And now fate has played a trick. The river which was its lifeblood is at the heart of a dilemma which is tearing the tribe apart. The Panama government wants to build a hydroelectric station on its banks, a project which will bring development – and possibly destruction. The prospect of the outside world’s vices and virtues penetrating their jungle has split the 3,500-strong Naso and left them with a dynastic feud, two rival monarchs, an abandoned palace and an uncertain future.

“This is the first time in our history something like this has happened, it’s very sad,” said Ilvia Pietterson, 54, a community leader in Seiyik, a village of palm-thatch huts on stilts, which is the Naso capital.

The discord reflects an anguished debate about Naso identity and the balance between heritage and modernity. It also reflects two men’s ambition to wear a crown of bird feathers – a power struggle between an uncle and nephew redolent of a tropical Shakespearean drama.

It began in 2004, when Tito Santana, the Naso’s young king, agreed a deal between the government and the Colombian company, Empresas Publicas de Medellin, to build a $50m (£25.6m) hydroelectric project, part of a nationwide effort to harness rivers for Panama’s burgeoning energy needs.

The station, relatively small by international standards, was outside tribal territory but a 17-hectare reservoir would be sited about 7 miles from Seiyik, well within traditional hunting grounds. Tito embraced the project.

Giant butterflies may flit between mango trees but the kingdom was no idyll. The tribe was isolated and impoverished.

In exchange for accepting “minor” environmental damage, the Naso would receive a school and a clinic, plus $322,000 for scholarships, a water pump and land purchases. According to Tito this would empower the tribe to defend its cultural heritage.

“We are seeing a modern world and we have to engage with it,” the king, 40, told the Guardian. “Our grandparents could not speak Spanish and could not stand up for themselves. My followers are being educated to be able to adapt. That doesn’t mean abandoning our culture, it means defending it by
mastering technology and science.”

In appearance Tito embodied old and new: a crown of parrot feathers on his head, LA Gear runners on his feet, a ceremonial spear in one hand, a mobile phone in the other.

But pathos tinged the pride. This 200-strong community of Naso was not in its jungle home, but downriver in a new settlement near the town of Changuinola, a humid bustle of supermarkets, internet cafes and daily
flights to Panama City.

King Tito is in exile and his neighbours comprise a rump split from the main tribe. A revolt forced the would-be moderniser to flee the palace in Seiyik four years ago, and with loyalist followers he ended up making a new home in hills outside Changuinola.

The government, keen to see the hydro project go ahead, still recognises him as “Rey Tito” (King Tito). With royal spin the monarch said he retained popular support and had merely “relocated” to this shrivelled semi-urban realm. “I am the one and only true king of the Naso. If there is another one, he is false.” He was referring to Valentin Santana, his uncle and rival. “He has a small ceremonial spear, much smaller than this one. It’s tiny.”

On a canoe-ride to Seiyik the cause of the strife can be glimpsed on the riverbanks: earth-movers are slicing ribbons through the jungle for roads and bridges. Trek up the mountains and you see fleets of heavy vehicles, concrete pipes and prefab housing for engineers. Panama is central America’s economic tiger and it is serious about boosting energy supplies. The Bonyic, a tributary of the River Teribe, is a torrent swollen and muddied by recent rains.

The most imposing building in Seiyik, the palace, was its most empty. A six-room concrete bungalow, it was no Versailles. With peeling paint, insects nested in dank corners, and graffitti-daubed walls, there was a
smell of dereliction and decay.

This was Tito’s home and the seat of his rule until the Naso’s hybrid system of hereditary monarchy and elected community leaders broke down in 2004 over the project. A mob, angered by the king’s stance, surrounded the palace and forced him to flee, according to Lorenzo Sanchez, 60, the village teacher.
Scenes of rock-throwing and intimidation prompted police intervention. “He had to go, he had no choice.”

Violence ebbed but polarisation endures. Some, such as Avelino Rodriguez, 20, endorse Tito’s view that the hydro project would deliver benefits without major cultural or environmental damage. “In this era we need
education and healthcare.” Others, such as Lopita Vargas, 57, believe the king was bribed or fooled into betraying the Naso’s heritage. “Tito is dead for us, he sold us out.”

Opponents of the hydro project back Valentin, Tito’s uncle and former deputy, as the new king. He lacks the consensus needed to occupy the palace so he remains in his home village of Druy, a six-hour canoe and trek away.

During an interview with the Guardian, Valentin, 63, wore a crown of eagle feathers and carried a ceremonial spear but, in contrast to his nephew, he had no mobile phone and spoke little Spanish.

Considered a usurper by some, a champion by others, Valentin said the Naso chose him to defend a way of life. “In the conquistador era we lost a lot of gold. Now our treasure is green. It is the mountains, the forests, the rivers.

“This hydro project is going to dam thousands of hectares of water and restrict our ability to roam, to hunt. For centuries we have lived freely in these lands. Now they are going to deprive us of that right.”

More hydro projects would follow, he warned. “And then what’s going to happen to our ancestral lands, our archaeological sites where our ancient kings were buried? They are going to disappear beneath the water.”
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The webpage on which this piece appears includes a video file and an audio file – to access these go to
http://www.guardian.co.uk/environment/2008/jun/16/endangeredhabitats.conservation