Debate sobre el servicio eléctrico

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Contribución al Debate: Opinión del Defensor del Pueblo frente al incremento de las tarifas por el servicio eléctrico.

Aníbal Grimaldo Césoedes

Ingeniero consultor en el sector eléctrico

La crisis actual de los precios de la energía impacta no solo a nuestro país sino al conjunto de países importadores de petróleo. Algunos piensan que además de ser un problema de precios, es la manifestación de que estamos en el final de la era del petróleo barato en donde gravitan a su vez, la especulación, la caída del dólar y otros factores geopolíticos.

Se considera como un hecho cierto que la crisis energética tiene un carácter excepcional por lo que para su tratamiento los países recurren no solo a un enfoque nacional, sino regional y global. Es un momento en que el tema energético debe revisarse a profundidad y a la luz de la mejor información. Las medidas correctivas, la elaboración de propuestas y la elección de alternativas, así como la mejor utilización de nuestros recursos pasan por un debate informado del tema y han de incidir de manera determinante en nuestro devenir como país. Es por ello que consideramos que este debate debe ser a fondo. No podemos en este momento dejar fuera de la discusión la esencia de nuestras relaciones con las empresas que en su momento resultaron adjudicatarias de la compra venta de acciones del IRHE. Antes bien, se considera necesario examinar en primera instancia si hubo exceso o no, en la delegación por parte del estado de la conducción del sector eléctrico a los inversionistas de las empresas privatizadas. En consecuencia, determinar si este posible déficit de control sobre variables esenciales en el funcionamiento del sector eléctrico agrava el problema.

En este orden de pensamiento nos parece de particular interés la propuesta recogida en la Opinión del Defensor del Pueblo frente al incremento de las tarifas por el servicio eléctrico que plantea la revisión de los contratos de administración del estado con estas empresas, por cuanto éstos son uno de los secretos mejor guardados de la privatización. Revisarlos significa en primera instancia, conocerlos. Hasta ahora invocando su carácter de confidencialidad los mismos han evitado el escrutinio público y actualmente es difícil referirse a ellos con propiedad.

Algunos antecedentes sin embargo permiten inferir, aunque de manera aproximada, la naturaleza de los mismos. Al momento de la transformación del IRHE en empresas Distribuidoras, Generadoras y Transmisora para su posterior privatización, consumada en el año 1997, el estado panameño optó por vender a los nuevos inversionistas entre 49 % y el 51 % del patrimonio en las empresas distribuidoras y generadoras, y retener el 100 % de la empresa de transmisión. En esta operación los contratos de administración fueron el instrumento utilizado por el Estado para asegurarle a los inversionistas que mantendrían un control de las empresas eléctricas parecido al que tendrían si el Estado no fuera socio; es decir, el contrato de administración minimiza el rol del Estado al nivel de dueño pasivo que delega en el socio administrador la totalidad de las funciones inherentes a la conducción empresarial en el día a día y en la toma de decisiones estratégicas. Estos temas de gran trascendencia en el quehacer de la industria eléctrica solo se pueden conocer a cabalidad si se consulta la letra y el espíritu de estos contratos; de allí, la gran importancia que tiene la divulgación de los mismos. Aún si sobre estos existen compromisos de confidencialidad, el interés público para enfrentar la crisis energética justifica que se conozca el contenido de los mismos.

Opinamos que si en el estudio de estos contratos se confirma lo que arriba hemos supuesto, no cabe duda que el Estado debe abandonar su política de delegar en estas empresas la conducción estratégica del sector y asumirla en forma responsable, especialmente en estos tiempos de grandes retos.

Así mismo el análisis de los Estados Financieros de estas empresas, no solo para el presente año sino para estos diez años de funcionamiento permitiría conocer el desempeño de las mismas en la prestación del servicio público de electricidad, sus márgenes de utilidad en un ambiente de aumento de los precios de energía para los clientes y comprobar si sus políticas de inversión están destinadas a mitigar en forma adecuada el alza de los precios. Se podrá también comprobar si las operaciones realizadas por estas empresas responden en forma equitativa a los intereses del inversionista, sin menoscabo de los que corresponden al socio Estado.

Finalmente la construcción de alternativas y el mejor uso de nuestros recursos, están estrechamente ligados a la planificación que resulta de aplicar en forma concreta una política energética. En la construcción del sistema eléctrico intervienen aspectos tales como: mantener una adecuada mezcla de capacidad hidráulica, térmica, eólica y de otras fuentes renovables; la construcción de las obras de transmisión e interconexiones internacionales; las medidas de administración de la demanda y eficiencia energética; la utilización óptima del agua de las cuencas priorizando los requerimientos del medio ambiente y de sus habitantes. Todo esto considerando criterios de desarrollo y sostenibilidad, minimizando los costos de inversión, funcionamiento y mitigación de impactos que en su totalidad son afrontados por los usuarios a través de las tarifas eléctricas. La coordinación de estos aspectos muchas veces conflictivos requiere de la aplicación de técnicas de planificación tanto en la elaboración de los planes como en el seguimiento del equilibrio esencial del sistema. La planificación de la generación en el marco regulatorio vigente tiene solo un carácter indicativo; es el inversionista, quien bajo la influencia de las fuerzas de mercado, decide sobre el tipo, el momento y la dimensión de las obras de generación que se deben construir. Esta forma de proceder no garantiza la coordinación y el seguimiento de los aspectos antes mencionados y por el contrario, puede desembocar en desequilibrios importantes, falta de inversión y exacerbar conflictos entre diferentes grupos de interés.

Con lo anterior nuestro propósito es el de enfatizar sobre la importancia de los puntos enunciados por el Defensor del Pueblo ya que los mismos permiten orientar el debate hacia un análisis crítico del desenvolvimiento del sector eléctrico en aras de determinar las medidas correctivas que deban aplicarse al marco regulatorio vigente. Igualmente, buscar un mejor equilibrio en el sector eléctrico entre el papel rector del estado, las empresas prestadoras del servicio público, los usuarios, el medio ambiente y los pobladores afectados por la construcción de proyectos. Estos objetivos pueden lograrse devolviendo a la planificación su papel de herramienta indispensable en la elaboración de los lineamientos importantes en la construcción de alternativas de un sistema eléctrico eficiente.

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Contratación al 100% y generación térmica siguen siendo el problema

En el 2012 igualmente justificarán el ascenso por argumentos variados.  Así recuerdan que luego de las privatizaciones el precio de la energía iba a disminuir significacamente y ahora descubren que otros factores influyeron y así la historia nunca acabará.

El negociado sigue imparable y el Estado, a través de funcionarios y diputados corruptos, es el principal cómplice de este robo al pueblo panameño no sólo de su dinero, sino de sus fuentes de aguas privatizadas so pretexto de más hidroeléctricas.

Burica Press

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Energía | Alto costo continuará hasta 2012

Contratación al 100% y generación térmica siguen siendo el problema

Abogan por corregir la compra en el mercado Spot

Alma Solís
Capital Financiero

Cada mes José Rodríguez recibe su facturación de electricidad con un nuevo aumento, para luego escuchar en las noticias que para el próximo mes el incrementó será mayor. Las razones son que si por la cláusula de combustible, que si por culpa de la generación térmica o por el aumento del combustible, y ahora se encuentra con que encima de todo no hay electricidad.

La realidad para José es que tendrá que acostumbrarse a todos estos temas y que la situación no mejorará por lo menos hasta el 2012, ya que las autoridades han reconocido que a corto plazo no se prevé que disminuyan, más bien por el contrario que siga incrementándose los costos.

Víctor Urrutia, administrador de la Autoridad de los Servicios Públicos, (ASEP) es conciente que en cuanto a precios la situación por lo menos hasta el 2010 no mejorará, mientras que hay quienes son menos optimistas y no ven una mejora hasta el 2012.

Los analistas, miembros y el propio regulador del sector eléctrico coinciden en que la solución es simple: Incentivar mayor inversión en la parte de generación, lo que aumentará la demanda y por lo tanto el precio disminuiría. Pero principalmente porque esto permitiría la contratación al 100%.

La solución parece sencilla, pero aparentemente lo difícil se encuentra allí. Las inversiones en este sector son altas. La inversión para construir una hidroeléctrica en Panamá es de al menos $2 millones, por megawatt, mientras que la de una térmica es de $1,1 millón. Por lo que se necesita de al menos $20 millones para una chica de 10 megawatts en el caso de las hidroeléctricas y $11 millones para las térmicas. Y conseguir los financiamientos es difícil por los riesgos

Corregir el mercado Spot

Otro de los puntos que se advierte es la necesidad de contratar el 100% de la energía y de la potencia y evitar el uso del mercado Spot, el cual llegó a alcanzar precios hasta de $780 en el mes de mayo, lo que se traduce en un incremento importante para el cliente final. En la actualidad falta contratación de ambas empresas, Elektra Noreste y Unión Fenosa, tanto a corto como a largo plazo. (Ver recuadro: Próximas licitaciones)

Aunque para Mónica Guillén, abogada y ex delegada de la Defensoria del Pueblo para temas de servicios públicos, es una aseveración inexacta atribuir toda la justificación de alza de las tarifas eléctricas al incremento de los combustibles dentro del ámbito nacional e internacional. Esto lo aclara porque en las últimas propuestas presentadas para la revisión tarifaria por parte de las distribuidoras, los incrementos están sustentados en los costos que tuvieron estas empresas en el período que está finalizando y en cuyo costo el componente térmico es sólo una parte de lo facturado, así que no puede ser todo por combustible.

“Esta facturación está compuesta de la energía contratada y la que se compra en el mercado ocasional ó spot y es aquí donde estriba la recurrente distorsión del aumento de la tarifa eléctrica ya que las distribuidoras todavía no están comprando el 100% de su demanda y siguen contraviniendo las reglas del mercado expedidas y reguladas por la ASEP y el informe rendido por la Conae”.

Como alternativas para corregir las distorsiones de compras en el mercado spot, a juicio de Guillén, están la contratación de la demanda al 100% con dos años de antelación, tal como está dispuesto en las reglas del mercado y solo utilizar el mercado spot para compensar energía y potencia entre generadores cuando las generadoras no puedan cumplir con los contratos pactados al 100 % de la demanda del período anterior con las distribuidoras y no debe ser, bajo ninguna circunstancia, producto de la venta directa de la distribuidora de electricidad.

Agregó que hace unos días declararon desierta una licitación para compra de energía y potencia, avalada por la Autoridad de Servicios Públicos (ASEP) arguyendo que los costos de contratación para la empresa distribuidora eran altos porque estaban en $165 el Megawatts y esa actuación es poco entendible para los conocedores del sector eléctrico que sabemos que ellos compran en el mercado ocasional a precios que pueden superar los $300 el Megawatts.

Gustavo Bernal del instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos coincidió con Guillén en que la primera solución es la contratación al 100% con antelación. Indicó que con la entrada de nuevas generadoras se contará con la suficiente capacidad instalada para evitar crisis como las que estamos viviendo.

Recordó que existe capacidad actualmente, con las generadoras que se están construyendo y que estarán en funcionamiento en los próximos meses.

¿Hídricas o térmicas?

El porcentaje de generación entre térmicas e hídricas que debe tener el país varia según algunos especialistas. Hay quienes señalan que lo mejor es que se mantenga entre 50% Y 50% para que exista un balance, mientras que hay quienes afirman que lo mejor es que sean por lo menos un 80% de hídrica y 20% de térmica.

Uno de los que apoya esta última opción es el ingeniero Carlos Penna Franco, ingeniero eléctrico, sustentado en que esto garantiza mejores precios.

Pero hay otro grupo que considera que es más factible que sea 50% y 50%, ellos se basan en la garantía de la potencia firme que tiene las térmicas frente a las hídricas, que siempre dependerán del nivel de agua de los embalses o los ríos.