ANAM pretende contradecir a UNESCO

PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD.

Parque La Amistad no está en peligro, dice Anam

Burica Press/ Archivo
La empresa AES sigue sin evaluación ambiental completa el proyecto en la Reserva de la Biósfera
Maquinarias siguen avanzando en la Reserva de la Biósfera sin control ambiental, ni medidas ambientales que eviten daños irreversibles al Sitio de Patrimonio Mundial de la Humanidad,PILA. Burica Press

José Arcia
jarcia@prensa.com

La Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) considera que el Parque Internacional de La Amistad (PILA) “no será ubicado” en la lista de Patrimonio Mundial en peligro.

Así reaccionó ayer la entidad, luego de que la Unesco manifestara su preocupación por los impactos que tendrían sobre la reserva natural los proyectos hidroeléctricos que se construyen sobre los ríos Changuinola y Bonyic, en la provincia de Bocas del Toro, y por la expansión de las fronteras agrícolas.

Mediante un comunicado, la Anam aclara que los proyectos hidroeléctricos se encuentran fuera del área declarada como patrimonio mundial. Sin embargo, los grupos ambientalistas consideran que estos proyectos repercuten en la reserva natural porque nacen en las cordilleras del parque, y la construcción de represas impide el flujo de las especies diádromas (que se desplazan entre el mar y los ríos).

Para las autoridades de la Anam, las posibles afectaciones de esos proyectos se reducirían o eliminarían a través del cumplimiento del estudio de impacto ambiental.

El informe de la Unesco advierte que “existe una ausencia de medidas para atenuar el impacto de las represas en siete especies acuáticas”. El organismo le pidió tanto al Gobierno de Panamá como al de Costa Rica presentar un informe antes del 1 de febrero de 2009 sobre la conservación del PILA, documento que está en proceso, dijo una fuente que pidió reserva de su identidad.

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Kuna Yala un paraíso de las tortugas laúd

ESPECIE. Los INDIGENAS kunas las consideran animales sagrados.

Un nido de tortugas laúd

Las playas en la frontera entre Panamá y Colombia esconden 6 mil nuevos nidos de esta especie.

Las tortugas laúd están, según los expertos científicos, en grave peligro de extinción.

EFE
REPRODUCCIÓN. Las crías macho llegarán al mar y no volverán a pisar tierra firme otra vez, pero las hembras siempre regresarán al lugar donde nacieron para poner sus huevos.

Rosina Ynsenga
Especial para La Prensa

Las tortugas laúd están, según los expertos, en grave peligro de extinción. Pero las playas en la frontera entre Panamá y Colombia escondían una gran sorpresa para el grupo de científicos españoles de la Estación Biológica de Doñana, que pertenece al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Luego de tres años de estudios, este equipo de expertos ha censado 6 mil nuevos nidos anuales de esta especie en una extensión de 100 kilómetros de costa.

Este descubrimiento ha sorprendido al mundo científico y convertido ese rincón en el cuarto enclave de reproducción de este tipo de tortuga, de la que desapareció casi el 90% en el siglo XX. Los otros puntos del planeta son Gabón, Guayana y la isla de Trinidad.

La razón que hasta ahora no se supiera de esta playa panameña, donde cada año se puede censar entre 3 mil 600 a 4 mil nidos, es la protección que los indios kuna les han proporcionado a las tortugas. Esta cultura indígena considera sagrados a estos animales. Además cree que si se les produce algún daño, la comunidad de pescadores estaría en peligro.

Esta creencia ha protegido en Panamá a esta especie que está declarada “en peligro crítico de extinción” por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza. Estas tortugas son las más grandes de todas, al superar los dos metros y alcanzar los 800 kilos de peso.

Además, tienen un gran número de características muy diferentes de otras de su especie, como es su peto, que al tener una forma semicilíndrica puede recordar al laúd.

Por esto recibe su nombre. Pero si hay algo que las distingue es la base de su alimentación que se centra en un 95% en medusas, incluidas las más tóxicas.

Las crías macho al llegar al mar no volverán a pisar tierra firme otra vez, pero las hembras siempre regresarán al lugar donde nacieron para poner sus huevos. Aunque no se aparean hasta que alcanzan los 10 años, a partir de ahí lo harán cada cuatro años.

La tortuga laúd tiene una concha blanda que puede dañarse con facilidad, por esta razón prefiere playas con arena blanda y aguas poco profundas. Debido a su peso, las hembras eligen la línea más alta de la marea para excavar un nido de una profundidad de un metro, el más hondo de su especie, donde deposita sus huevos en la arena. La temperatura de la arena y del ambiente serán los que determinen el sexo de las crías. El calentamiento global está provocando que se den más hembras que machos en los nidos. Algo que puede poner en peligro el equilibrio de la especie.

Además, está considerada una de las tortugas más viajeras, ya que realizan largas travesías interoceánicas porque son muy veloces. Pero cuando tienen que anidar, vuelven a recorrer grandes distancias para dejar los huevos en sus playas natales. En este caso, la sorpresa ha sido que muchas lo hacen en suelo panameño. Una noticia que ha sorprendido a todos, menos a los guardianes de las tortugas laúd, que durante décadas han mantenido el secretismo y han protegido este enclave en Kuna Yala, situado en una zona de difícil acceso.

Kuna Yala, el mejor lugar para sus nidos

Ante el gran número de nidos existentes en las costas panameñas, se cree que este paraíso aislado ha permitido que un gran número regrese a estas playas. En otros lugares, según los expertos, lo normal es encontrar una media de 100 nidos por kilómetro de playa, de los cuales solo tendrán éxito entre el 20% al 30%.

En la Comarca de Kuna Yala los científicos han encontrado cerca de 900 nidos a lo largo de un kilómetro. Cada tortuga deposita en el nido una media de 110, pero solo 70 son fértiles y se diferencian porque son alargados. Los restantes 40 no llegarán a romperse y tienen un tamaño más pequeño.

Si se calcula que hay cerca de 4 mil nidos al año y cada uno de ellos tiene una media de 70 huevos, estas playas albergarían cerca de 280 mil huevos. Por lo que si en las costas panameñas suelen eclosionar un 70% de ellos, cada año 196 mil nuevas tortugas laúd asoman sus cabecitas y andan por primera vez en las blancas arenas de los kunas antes de comenzar a nadar en sus cálidas aguas.