Colusión en el negocio de la electricidad en Panamá

Colusión en el negocio de la electricidad en Panamá

Lo dicen periodistas, columnistas, empresarios, políticos y lo dice todo el mundo: las hidroeléctricas son la solución al alto precio de la electricidad, sin embargo el tiempo y los hechos nos indican, sin lugar a dudas, que esto es totalmente falso e improbable mientras las leyes nacionales amparen tantas fechorías que le están haciendo a la nación panameña.

Quizás nadie recuerda la campaña mediática de la compañía que impulsaba el proyecto Estí como la panacea de disminución del costo de electricidad en Panamá, quizás si va a la hemeroteca y revisa los periódicos de los años 2000 al 2003 puede ver este despliegue mediático que publicaba el proyecto hidroeléctrico Estí como el máximo proyecto energético del país que bajaría los costos de la electricidad para aliviar los agobiados bolsillos de los panameñitos. Sin embargo, en la fecha de la inauguración de dicha obra hidraúlica, la versión del gobierno de ese entonces cambió y de voz del director de la ASEP del 2003 dijo “una sola golondrina no hace verano” en referencia a Estí ya terminada. Y en efecto así fue, la golondrina llamada Estí se quedó en promesas como siempre. El precio de hecho siguió subiendo irremediablemente y volvieron a descubrir que eran otros factores los que definen el precio de la electricidad en Panamá! Para colmo el 7 de noviembre de 2003 en la inauguración oficial de la obra, la Presidenta Moscoso narró un breve diálogo que –según dijo– había sostenido con el Ministro de Economía donde el funcionario le señaló que la tan esperada reducción de los costos se daría luego de que ella dejara la presidencia. Y se fue en el 2004 un año después y nunca ocurrió tal reducción de precios. La mentira una vez más fue real.

En Panamá la energía seguirá cara por intereses de grupos económicos que tienen controlado el negocio del petróleo en el país y las generadoras hidroeléctricas por el otro lado.

Hoy igual que siempre, desde que se privatizó este actividad, la ASEP siempre justifica los precios solicitados por las compañías generadoras, incluso de aquellas que generan energía de recursos renovables, lo que nos lleva a asumir que no importa si es energía limpia o energía sucia, los precios seguirán regidos por tempestades especulativas en el mar abierto y seguirán su rumbo de subida viento en popa a toda vela! Un vocero de la ASEP, tampoco sabe decir si el precio será más bajo o alto porque esto depende de los precios que se manejen en el mercado energético a la hora de la venta. O sea, en Panamá la energía seguirá cara por intereses de grupos económicos que tienen controlado el negocio del petróleo en el país y las generadoras hidroeléctricas por el otro lado.

En Chiriquí una empresa que promueve una hidroeléctrica en Gualaca indicó el día del inicio de obras –que en la medida en que se construyan más proyectos hidroeléctricos en el país, esto va a impactar de forma positiva para disminuir los precios de venta de energía eléctrica porque no se utiliza el petróleo– pero está hablando de las reglas frías y lesivas de la oferta y demanda que no ha funcionado en economías pequeñas y que ellos también saben que las manejan monopolios petroleros y monopolios productores de energía eléctrica. Queda como corolario aquí que cada vez que surge un proyecto hidroeléctrico como benefactor del país se utilizan las mismas estrategias publicitarias cuyos argumentos de rebaja al usuario nunca llegan a ser ciertos y simplemente el ciclo de engaños sobre las bondades de las hidroeléctricas reinicia.

Lo que no está instituido en una norma legal no puede ser creíble y lo único que está instituido como norma legal es que el precio se regirá por el precio internacional del petróleo y las demás formas de generación eléctrica se acoplarán a esta fórmula mágica y productiva de explotar el bolsillo de los panameños con el precio de la electricidad. Por tanto, panameño, cada vez que usted escuche en medios o propagandas que un proyecto de generación eléctrica se hace para favorecerlo como usuario de energía, sepa que realmente es para terminar de exprimirle el bolsillo, ya que ellos no nacieron para hacer caridad, sino para realizar negocios y negociados en colusión con los gobiernos de turno de países bananeros como el nuestro.

Cuál es la solución? Se debe revisar y desnudar todo el complot escondido sobre el tema y exigir leyes que amparen los intereses nacionales y de sus ciudadanos de este negocio eléctrico que bien puede ser nacionalizado para evitar que nos sigan timando y crezcamos con juicio en un verdadero ejemplo de desarrollo sostenible.

Ah! ignore a los políticos mal informados, candidatos presidenciales de gobierno y de oposición que no saben lo que están diciendo y simplemente con sus posturas inconsultas demuestran las ínfulas de autócratas ignorantes que son.

Autor: Ariel R. Rodríguez V.
Biólogo y Ecologista