Los efectos de una minería a cielo abierto

La minería a cielo abierto conlleva a la destrucción del medio ambiente
Por Sylvia Ubal

Toda minería a cielo abierto utiliza una técnica que conlleva a la destrucción y agotamiento de los ecosistemas del planeta. La eliminación de la capa boscosa, la destrucción de los suelos, la contaminación de las aguas superficiales y freáticas, la división en las comunidades, el soborno a funcionarios, la amenaza, el chantaje y la violación de leyes y derechos forman parte de las acciones rutinarias con las que se desenvuelve la minería a cielo abierto en muchas partes del mundo.

Las trasnacionales destruyen el ecosistema en Panamá

La Minera Petaquilla (hoy denominada Minera Panamá) desarrolla sus actividades en Molejón, en el distrito de Donoso, provincia de Colón en Panamá. Su Presidente y Director Ejecutivo Richard Fifec de Petaquilla Minerals Ltd. y las empresas canadienses Teck Cominco e Inmet Mining, Stratego Comunications (la “empresa que maneja la relaciones públicas de Minera Panamá”) son claves en este proyecto de exploración y explotación de minería metálica a cielo abierto.

Toda minería a cielo abierto, como ocurre en el caso de Minera Petaquilla, utiliza una técnica que conlleva a la destrucción y agotamiento de los ecosistemas del planeta. La eliminación de la capa boscosa, la destrucción de los suelos, la contaminación de las aguas superficiales y freáticas, la división en las comunidades, el soborno a funcionarios, la amenaza, el chantaje y la violación de leyes y derechos forman parte de las acciones rutinarias con las que se desenvuelve la minería a cielo abierto en muchas partes del mundo.

La contaminación de las aguas ha causado zozobra en las comunidades que, de la noche a la mañana, han visto desmejorada todas sus condiciones de vida. Los intrusos de Minera Petaquilla no han respetado ni leyes ni los derechos básicos de las personas que allí habitan.

Las denuncias presentadas ante la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y ante la Embajada de Canadá en Panamá por miembros de comunidades indígenas y campesinas del área son de una gravedad extrema que sitúa a los promotores e inversionistas de Minera Petaquilla como los primeros responsables del desastre ambiental y humano que se está causando en la zona.

La ANAM, sancionó a la empresa con un millón 934 mil 694 dólares. De esta cifra, un millón de dólares corresponde a una multa, y el resto al pago en concepto de compensación ambiental por los daños al ecosistema.

De acuerdo con la resolución de la ANAM, por la cual emite la sanción, la empresa Petaquilla Gold afectó zonas de Cerro Petaquilla y de los ríos Molejones, San Juan y Turbe. Las afectaciones incluyen la tala de más de 50 hectáreas de árboles y la extracción de minerales no metálicos.

Todo esto sin la aplicación de medidas de mitigación, lo que ocasionó daños ambientales como erosión del suelo, pérdida de biodiversidad y desmejoramiento de la calidad de las aguas, señala la resolución

Día en que (ANAM) aprueba el proyecto

El pasado viernes, 28 de noviembre, fue el día que las Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) aprobara el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de Petaquilla Gold (de Richard Fifer, Julio Benedetti y otros). Dicha empresa no tenía un Estudio de Impacto Ambiental, ni perspectivas de aprobación inmediata, ni fueron consultadas las comunidades afectadas y aún menos obtenida su aprobación, como manda la ley. ¿Se aprobaron los requisitos legales del EIA?

Pocos días antes, la misma ANAM había multado y decretado sanción por dos millones de balboas contra Petaquilla Gold, precisamente por carecer de Estudio de Impacto Ambiental y haber devastado el sistema ecológico del área, inserta en el Corredor Biológico Mesoamericano. La ANAM, conjuntamente con la multa, decretó la suspensión de todas las compañías integradas a Minera Petaquilla o Minera Panamá.

Petaquilla Gold no había pagado la multa y sanción al momento de darse por aprobado el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) como también hizo caso omiso de la orden de suspensión y continuó laborando, en burla a la ANAM y como afrenta y desafío a las comunidades indígenas y campesinas.

La actitud contradictoria y nada ética del gobierno no puede explicarse sino en presencia de una profunda corrupción a los más altos niveles del Estado que favorece a las empresas extranjeras trasnacionales, dicha conducta demuestra hasta qué punto el presidente Martín Torrijos y Ligia Castro, administradora de ANAM, están dispuestos a ir en contra de las comunidades en clara demostración de que en Panamá definitivamente no impera ningún estado de derecho y que la ley se ha convertido en una mercancía más, en donde el afán de lucro es capaz de legalizar los más abominables delitos ecológicos y de lesa humanidad.

Alianza de Poderes

La Iglesia está inmersa en la sociedad y no puede escapar a sus contradicciones, ni a la lucha de clases que han establecido de hecho los poderes económicos, políticos y religiosos en el país. Los farsantes en la Iglesia, como en el país, han logrado consolidar cúpulas selectas que se unen y fortalecen entre sí para mantener privilegios, concentrar riquezas y acumular poder.

La triangulación de cooperación, alianzas y relación que se establece entre Stratego Comunications, la Universidad Santa María la Antigua empresa católica y Minera Panamá es muestra de otra estrategia… la estrategia de avasallamiento, persecución y cortadera de cabezas para mantener el status de privilegio, explotación, acumulación y concentración de riquezas que tanto satisface a la iglesia, y a los mineros de las trasnacionales

Mientras Stratego Comunications hace las relaciones públicas de Minera Panamá, y fortalece acuerdos de cooperación con la Universidad Santa María la Antigua empresa católica. (USMA) dedicada al negocio de la educación superior, esta curiosa relación que mezcla MINERÍA, PUBLICIDAD y EDUCACIÓN da luces sobre comportamientos y acontecimientos que se suceden en el país, y vemos además el papel que está jugando la iglesia para favorecer la empresa minera.

Opina Benancio Hernández, miembro de las Comunidades Eclesiales de Base de Panamá (CEBs) sobre las relaciones triangulares entre PUBLICIDAD, EDUCACIÓN Y MINERÍA que “parte de la gran suciedad en el manejo pastoral que está imponiendo la iglesia en las comunidades en la zona donde opera Minera Petaquilla Y que el obispo de Colón puso mano fuerte para prohibir hablar como Iglesia de este tema, y sobre todo, que los campesinos que animan la vida de fe en las comunidades se involucren en estas luchas. Estamos ante una represión a la verdad, por eso es sabia la palabra del Maestro Jesús cuando nos dice: Es inevitable que haya escándalo; pero ¡ay del que los provoca!. Quieren callar a las víctimas y se juntan los pastores vestidos de ovejas con los opresores para reprimir la voz de la verdad. Ya lo hicieron a lo largo de toda nuestra lucha organizada, y al interior de las Comunidades Eclesiales de Base. Pero es inevitable, no se puede callar la voz de Dios.”.

El desastre ecológico grandes inundaciones

Pero este domingo 30 de Noviembre el dirigente Tomás Garay, de esa comunidad, luego de caminar y nadar, atravesando ríos crecidos, durante dos días para llegar a Coclesito, al primer y único teléfono público de energía solar en un radio de decenas de millas, para informar de la desesperada situación que están viviendo las comunidades indígenas cerca del Río Palmilla se suma a la desesperanza de la comunidad indígena de Nueva Lucha de Petaquilla, que fueron víctimas de las inundaciones que ocasionó el Río Petaquilla y arrasó con 8 casas, dejando decenas de damnificados. De Nueva Lucha llegaron Merardo Morales y Martín Rodríguez hasta Coclesito, que al igual que Tomás Garay, arriesgaron sus vidas para traer la noticia de sus comunidades

Tanto la comunidad de Río Palmilla como la de Nueva Lucha se encuentran sin ropa, sin comida y sin agua, ya que ambos ríos han sido vandalizados por Petaquilla Gold y las empresas canadienses Teckcominco e Inmet Mining durante la fase de exploración de oro y cobre. Las aguas de ambos ríos descienden lodosas, señal distintiva de erosión en sus cabeceras y riberas, producidas por la tala, el desmonte de los bosques galería y la destrucción de cerros, montañas y ríos por parte de las empresas.

Las inundaciones de las comunidades mencionadas son más graves que las ocurridas en Bocas del Toro y Chiriquí porque en Petaquilla las empresas han hecho excavaciones y perforaciones en las cabeceras y a orillas de los ríos Petaquilla y Palmilla que nacen del Cerro Petaquilla y las lluvias han ocasionado que las aguas contaminadas con cianuro, mercurio y otros químicos y desechos de combustible envenenen todas las masas de agua. En otras palabras, las aguas de los ríos no pueden ser usadas en forma alguna y ni siquiera pueden ser potabilizadas como sí lo son las aguas en Bocas del Toro.

Las comunidades campesinas e indígenas se dirigieron este martes 2 de Diciembre a la embajada de Canadá en Panamá a entregarle una carta a la Sra. Embajadora con el propósito de expresar su posición en relación con el proyecto que lleva a cabo la empresa minera en las tierras donde viven desde hace muchos años..

Expresa dicha carta que, cuando el proyecto minero no existía, ellos podían vivir, en pobreza pero sin preocupaciones mayores porque las tierras, los bosques y los animales del monte, los ríos, las playas y los mares, sumados a sus propios esfuerzos, les daba el sustento diario para sus familias. Tenían lo indispensable para vivir y continuar luchando, con dificultades, pero gozaban de un ambiente tranquilo y seguro y nadie se moría de hambre ni envenenado por tomar agua del río. En sus comunidades, apegadas a los valores tradicionales, no conocían la desintegración familiar, la maleantería, el sicariato, el alcoholismo ni las drogas. En el caso de los que son indígenas, sus antepasados han vivido en Panamá siglos antes de que Colón “los descubriera”.

Pero todo eso se acabó desde que se iniciaron los trabajos de exploración del oro esas comunidades, ya no viven en paz. Los bosques y selvas vírgenes han sido deforestados, talados sin piedad y heridos de muerte. Los ríos, quebradas, ojos de agua y aguas subterráneas han sido destruidos, desaparecidos y contaminados Ya no hay vida en los ríos. Por todo esto, la presencia minera de Canadá constituye un atentado a al derecho fundamental de la vida.

Han sido atropellados, presionados, amenazados y agredidos por empleados del proyecto minero. Les han exigido que salgan de sus tierras, que arranquen sus comunidades y se las lleven para otras partes. De hecho han quemado y destruido varios ranchos en áreas indígenas; han expropiado bajo distintas formas las tierras, y muchos de ellos han tenido que huir por las amenazas que pesan sobre ellos. Eso es un ataque contra su cultura y contra su derecho a la vida.

La contaminación que afecta aguas fluviales y marinas, tierras y aire, tiene a buena parte de la población, y en especial a los niños, ancianos y mujeres embarazadas, con toda clase de problemas de salud, como mareos, úlceras, vómitos, sin que hayan recibido atención por parte de las autoridades de salud, mientras que el centro de salud de Coclesito se encuentra sin recursos con qué atender a sus enfermos, y tienen que viajar a Penonomé o Panamá, a veces sin contar con dinero para el transporte.

Según el periódico la noticia, “una compañía minera basada en Canadá busca el consentimiento gubernamental para contraer proyectos de gran escala de cobre, oro y plata en área eco-sensible de Panamá.”Pero, como lo ha afirmado Cosecha Sostenible Internacional, en reciente decisión unánime de su Junta Directiva en Estados Unidos:“El Comité Ejecutivo de CSI decidió unánimemente que la ubicación de la mina en este corredor biológico de Centro América hace muy dificultosa sino imposible de reconciliar este proyecto minero con los principios y la responsabilidad de preservar los ecosistemas vitales.”

Según la fundadora y presidente de CSI, Florence Reed, “la ubicación de la mina en Petaquilla dentro del sensible ecosistema de las provincias de Coclé y Colón, crea un conflicto con las creencias de CSI. Incluso si Petaquilla estuviese realmente comprometido a una completa minimización y remediación, el legado de este proyecto sería una tremenda disrupción ambiental y social ya que una inmensa área debería ser deforestada y un gran número de comunidades indígenas locales deberían ser desplazadas…. Los daños que pueden ser anticipados de este proyecto minero incluyen desplazamientos de poblaciones locales, cambio climático debido a la deforestaciones, daños de corales, degradación de la calidad, el suministro de aguas locales y el aumento de inundaciones de comunidades bajo río.”

Queda claro que, la “Visión” de Richar Fifer, no es más que una visión interesada en la explotación minera y nada tiene que ver con el bienestar de la gente ni con el desarrollo del país. Lo suyo es la minería a cielo abierto con toda su carga y capacidad de destrucción. El negocio, el lucro y la ganancia fácil forman parte de la maquinaria trituradora de esta industria, conocida también como la industria de la muerte. www.ecoportal.net

Sylvia Ubal, Barometro Internacional, Diciembre 2008

Extraído de Ecoportal: http://www.ecoportal.net/content/view/full/83342

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El Canal, el medio ambiente y el cambio climático

El Canal, el medio ambiente y el cambio climático

EDUARDO A. ESQUIVEL R.

La ampliación del Canal de Panamá, según el Estudio de Impacto Ambiental aprobado por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), afecta cerca de 1500 hectáreas de vegetación. De estas, cerca de 1000 ya fueron deforestadas y solo unas 500 permanecen con áreas boscosas. Ya años antes, se había advertido que el Canal de Panamá.. podría convertirse en una gran zona desértica si la deforestación de los bosques que lo rodean continúa en forma indiscriminada. (Entrevista a Stanley Heckadon. BCC Mundo.com, 25/5/2005).

No es cierto que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) haya plantado ya “un millón de plantones forestales”. Advirtiendo que por los métodos usados, de cada 100 plantones, al término de un año, solo sobrevive el 30% en consideraciones optimistas.

Este programa no solo debe tener un seguimiento fitosanitario, sino de preplantación para que sea efectivo. Según sus propios datos, el plan de la ACP es sembrar entre el 2008 y el 2011 un millón de plantones nativos en diversos sitios del país, para compensar el daño a los bosques por el proyecto de expansión de la vía marítima, que comenzó hace un año. (Kathia Martínez. Noticias. Los Tiempos.com 25/9/2008). También hay que advertir que la deforestación continua galopando en el resto de la Cuenca del Canal, sin que se haga algo efectivo por detenerla.

También es equivocado y ambientalmente vano, que se haga el daño o el impacto ambiental en un área determinada, y se pretenda “mitigar” o “compensar” este daño, reforestando en otra área distante o diferente “porque están en la misma cuenca”. Sería tan absurdo como que si me hiciera una herida en la mano derecha y me pongan el vendaje en la izquierda, porque ambas están en el mismo cuerpo. Posiblemente la mano derecha se me infectaría y en la izquierda no pasaría nada, aparte del gasto inútil.

Sobre las fantasiosas predicciones de las reducciones de emisiones de gas de carbono “a causa de la ampliación”, me sorprende la ingenuidad de estas declaraciones, por dos razones evidentes: 1) La ampliación del Canal no se hace con la finalidad de reducir las emisiones de carbono, sino para hacer negocios con el peaje marítimo. Si las emisiones se reducen por esta causa, es algo accidental y fortuito, que no es admitido por el Protocolo de Kyoto. Es decir, no es lógico Pagar Bonos de Carbono por algo que, paguen o no, debe seguir funcionando igual.

2) Por otro lado, en un escenario óptimo, el tráfico marítimo por el Canal ampliado se incrementaría notablemente. Esto, por supuesto incrementaría las emisiones de CO2. Por supuesto que en ambos casos hay una enorme emisión de CO2 por parte de los transportes marítimos, y esto no puede ser premiado de ninguna manera. El “Ejemplo” de Fidji Waters” es desafortunado ambientalmente, aparte de poco significativo en la reducción de emisiones de CO2.

Me parece que el Calentamiento Global va a tener que ver mucho con el Canal de Panamá y la factibilidad de la ampliación, cuando, antes del 2015, se abra al tráfico marítimo internacional la Ruta Ártica, que acortará en cosa de 3000 kilómetros la Ruta Asiática con los EEUU, que ahora pasa por el Canal.

-El autor es ingeniero y asesor ambiental.
eesquivelrios@gmail.com

Minera Petaquilla avanza y ANAM no actúa

A pesar de restricción, Petaquilla avanza

MINERÍA. Fotografías de la actividad del 7 de enero, cuando ya estaba vigente la restricción de Anam. LA PRENSA/David Mesa

Rafael E. Berrocal R.
rberrocal@prensa.com

Petaquilla Gold informó a sus accionistas que el proyecto minero en Panamá entró en la fase de pre-producción. Esto, a pesar de que la Autoridad Nacional del Ambiente le ordenó suspender los trabajos hasta que presente nuevos estudios.

La administradora de la entidad, Ligia Castro, dijo que esto puede ser causal para abrir un nuevo proceso administrativo contra la empresa.

LA MINERA INFORMÓ EN CANADÁ QUE HA ENTRaDO en la etapa de pre-producción y pruebas de equipo

Petaquilla continúa trabajos, a pesar de haber prohibición

La Anam advirtió que si la orden no está siendo respetada, se podrá abrir un nuevo proceso administrativo contra la compañía.

DESDE EL AIRE. En la fotografía tomada el 7 de enero, se observa el movimiento de maquinaria pesada en el área de la mina de Petaquilla Gold. LA PRENSA/David Mesa

Rafael E. Berrocal R.
rberrocal@prensa.com

Sin lugar a dudas, el desarrollo de la mina de oro de Petaquilla Gold en el distrito de Donoso, Colón, es uno de los casos más problemáticos que ha llegado a manejar la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).

A pesar que está vigente desde diciembre pasado una orden para que la minera detenga todos los trabajos en la mina, hasta que presente los nuevos estudios de impacto ambiental complementarios, la compañía ha hecho caso omiso y mantiene equipo pesado trabajando las estructuras que serán utilizadas por el proyecto que busca extraer oro.

Nuevas fotografías aéreas de este diario muestran que hasta hace dos semanas había actividad en la “tinas de relave”.

La administradora de la Anam, Ligia Castro, señaló que la prohibición sigue vigente para Petaquilla, y que si la orden no está siendo respetada se podrá abrir un nuevo proceso administrativo contra la empresa.

Para poder seguirle los pasos de cerca a esta compañía, la Anam ha tenido que buscar la ayuda de empresas privadas con la tecnología especializada.

Esta semana, la Contraloría refrendó un contrato entre la Anam y la empresa ITS Consulting que se encargará de inspeccionar y analizar permanentemente el impacto que está causando el proyecto minero. Según Anam, esta contratación es necesaria, ya que ellos no cuentan con los laboratorios para seguir de cerca el impacto ecológico del proyecto.

La empresa contratada trabajará en conjunto con el laboratorio EnviroLab, donde se harán los análisis de suelo y aire, medida que busca identificar o evitar un desastre ecológico por contaminación de la mina.

En diciembre de 2008, la Anam le exigió a Petaquilla Gold la presentación de otros estudios de impacto ambiental, y el pago de una fianza por $14.3 millones para garantizar la reparación de los daños ambientales.

Aunque los representantes de Petaquilla Gold no hicieron comentarios sobre el avance de los trabajos a pesar de la restricción, un comunicado de la compañía publicado en Canadá señala que se encuentran haciendo pruebas de equipo y que el proyecto está en fase de “pre-producción”.

“La producción comercial a gran escala empezará en el año 2009”, sostiene el comunicado.

La empresa también anunció que está evaluando qué recursos puede interponer para impugnar las multas que le ratificó la Anam por 1.9 millón de dólares, como compensación por los daños ambientales causados a la fecha. Aunque la minera dijo a sus accionistas que está en disposición de resolver las adaptaciones que ha pedido Anam.