Rechazan cambio de zonificación ilegal del Parque Nacional Volcán Barú

RECHAZO A RESOLUCIONES DE LA ANAM

Polémica en el Parque Volcán Barú

La construcción de un hotel enardece a los ambientalistas

CHIRIQUÍ. Una resolución emitida por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), que establece la finca No. 9487, propiedad de STASH INVESTMENT, INC. , como subzona de uso extensivo del Parque Nacional Volcán Barú (PNVB), ha desatado el descontento entre los ambientalistas.

A Ezequiel Miranda, presidente de la Asociación para la Conservación de la Biosfera (ACB), le preocupa el desarrollo de proyectos residenciales en el área, lo que a su juicio provocaría un efecto negativo al medio ambiente.

Él afirma que “se está violando leyes y acuerdos internacionales”. “Esto es bien delicado y peligroso porque estamos interviniendo bosques primarios y secundarios, y lo que es peor cuencas hidrográficas de importantes ríos que nacen en este parque”, señaló el ambientalista.

Miranda aseguró que el mensaje que envía el actual gobierno con este tipo de acciones, demuestra que tiene una política en contra de la conservación de los recursos naturales.

Por su parte, David Samudio, representante de la Fundación para el Desarrollo Integral Comunitario y Conservación de Ecosistemas de Panamá (Fundicep), manifiesta que la decisión de la ANAM es una clara violación a un área protegida, así como al plan de manejo del PNVB.

El dirigente de Fundicep anticipó que interpondrán un recurso de nulidad ante la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia y elevarán su voz ante los organismos internacionales.

PROPIETARIO

El representante legal de la Sociedad STASH INVESTMENT, INC. habló con La Estrella. Aseguró que no hay la menor intención de afectar estas áreas, y negó que tenga interés de desarrollar un proyecto residencial. Pero, reveló que la idea es crear un pequeño hotel ecoturístico de ocho habitaciones, además de algunos senderos. La idea es impulsar un proyecto que beneficie las comunidades de tierras altas dijo Morales. Los ambientalistas no pueden frenar el desarrollo de la población argumentó.

Sin mencionar nombres, el empresario confirmó a este medio que en la pasada administración fue objeto de extorsión por altos funcionarios de la ANAM, al momento de solicitarles que se aclarase las incongruencias entre la zonificación y el plan de manejo del PNVB, agregó que ya ha interpuesto denuncias ante la Fiscalía Anticorrupción. “Trataron de sacarme dinero”, declaró.

LA ANAM

Javier Arias, administrador general de ANAM en entrevista a RPC Radio negó que la acción se tomara para favorecer a una empresa. “Es totalmente falso que nosotros hayamos hecho la acción para beneficiar a una empresa en particular”. “No lo hemos hecho en el pasado, no lo estamos haciendo en el presente y no lo planeamos hacer en el futuro”.

La ANAM señaló que después de estudios de campos realizados, se comprobó que la propiedad, se encuentra en la subzona de uso intensivo, donde según el plan de manejo se permite el desarrollo de actividades como agricultura, ganadería, la instalación de antenas y otros proyectos particulares de desarrollo.

Por su parte, el director de cuencas hidrográficas, explicó en entrevista a RPC Radio que los ríos no se verán afectados con la resolución emitida.

Según los ambientalistas con esta acción, se excluye del área de recuperación del PNVB cinco fincas conformadas por 600 hectáreas aproximadamente, lo que consideran como un atentado a esta reserva natural.

Además, se corre el riesgo que otros propietarios puedan solicitar la inclusión de sus fincas en la subzona de uso extensiva, puntualizó el dirigente de ACB.

Anuncios

Gobierno insiste en titular tierras costeras e insulares

Prólogo

Causa enorme pena que el Gobierno de Martinelli, al igual que los dos últimos que le han precedido, intente seguir con la titulación de tierras costeras inadjudicables. Ya existen demasiados títulos en áreas costeras e insulares que le quitan el derecho al resto de los panameños de usar un patrimonio costero que la Constitución panameña estableció desde el inicio de la República. Con la titulación de estas tierras –al precio que sea– enajena un patrimonio de todos los panameños y le segrega espacios públicos de recreación y esparcimiento.  Los citadinos no tendrán acceso a playas como ya ocurre en muchos países donde han negociado su patrimonio costero.

En muchos territorios insulares los nuevos dueños de estos derechos posesorios y derechos titulados han cerrado caminos de acceso a las playas. Algunas islas son privadas de manera total o parcial y eso es ilegal.

Si regalan los títulos es nocivo, si los encarecen estarán cediendo el patrimonio costero e insular a magnates que todos sabemos que evitaran a toda costa que los panameños que no tenemos terrenos en las costas no podamos acceder fácilmente a “sus playas”.

El poderoso don dinero parece ser superior al interés colectivo sobre un patrimonio no enajenable. Las playas y riberas costeras deben permanecer libres de acceso expedito a todos los ciudadanos. Foto: BiodiversidadPanama (www.panoramio.com)

Para realizar inversiones en territorios costeros no se requiere, si se actúa de buena fé, a tener un título de propiedad. Eso es falso y sólo busca que se legalice el negociado de las tierras preciadas. Es bien sabido, por ejemplo que muchos Estados insulares pequeños han protegido sus tierras costeras del negociado de tierras, sin embargo la inversión en turismo nunca se ha detenido. Para los empresarios que no buscan acaparar tierras para el negociado del –Real State–, sino desarrollar proyectos justos, no es necesario la adquisición con gula de grandes extensiones de tierra.

Hasta dónde se puede vender el país es la pregunta!  Cuántas islas serán presa de codicia de los especuladores que sólo esperaran que los lugarenos tengan un título de propiedad para seducirlos y tomarse las tierras.  Esta historia de repite en espiral una y otra vez.  Quién ganará en todo  esto? Quiénes perderemos?

El Estado debe ser garante de los derechos colectivos, pero con la clase política que tenemos ejerciendo, no podemos esperar que estos sanos principios prevalezcan.  Mercaderes de la peor ralea. Un muchacho universitario diría: “Allí están, esos son, los que que venden la nación”, pedazo a pedazo, título a título.

Por cierto, que ya es hora que todo dueño de tierra pague impuestos proporcionales a la cantidad de tierras que posee.  El latifundismo se está tomando peligrosamente el país. El latifundismo ha sido cuna de graves problemas sociales y políticos en todos los países que lo han permitido.

Burica Press

——————————–

Debate de ley se complica

PANAMÁ. A pocas horas para la Nochebuena, los diputados de la Asamblea Nacional dan continuidad hoy al tercer día de discusión en segundo debate al proyecto de ley 71 que reconoce derechos posesorios en costas e islas.

La sesión de ayer que comenzó a eso de las 11:00 a.m. y cerró a las 5:00 p.m. estuvo marcada por las críticas de los diputados de oposición y dueños de derechos posesorios. En el blanco estuvo el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, porque la entidad suministró una tabla de precios que según ellos fija costos altísimos para titular cada hectárea.

El inversionista, Pedro Vallarino dice que estos precios frenarán la inversión extranjera en el país. Los mudos en el debate y ante las acusaciones fueron los diputados oficialistas. Yassir Purcait, por ejemplo, asegura se trata de una ley para expropiar tierras.

Los dos lados de la moneda

En el tema de los derechos posesorios, no habrá ningún consenso. Las partes viven en mundos muy distintos

RICHARD M. KOSTER
rmkoster@rmkoster.com

El proyecto de ley 71 sobre la titulación de derechos posesorios en las costas e islas realizará la meta del gobierno Martinelli, que es permitir la titulación de tierras a los ocupantes de predios pequeños, y de cobrar un precio justo a los inversionistas quienes buscan titular proyectos grandes”.

Así lo confirmó a La Estrella el viceministro de Economía y Finanzas, Dulcidio De La Guardia.

Según el Programa Nacional de Administración de Tierras (PRONAT), el predio promedio ocupado sin título en Panamá es de 5.6 hectáreas. El proyecto de ley permite la titulación gratuita de 3 hectáreas.

Según la tabla de precios establecida por el proyecto, el que quiera titular menos de 25 hectáreas en la costa de Azuero tendrá que pagar al Estado 45 mil dólares por hectárea, más 5% de impuesto.

Así es que el Estado cobraría al dueño promedio 175 mil 850 dólares por las otras 2.6 hectáreas.

En cambio, un inversionista que ha comprado derechos posesorios de más de 25 hectáreas en la Isla Colón, Bocas del Toro, tendrá que pagar 62 mil 500 dólares por cada hectárea, para titularlas.

De La Guardia dijo que la tabla fue preparada por “dos prestigiosas empresas evaluadoras”, y que sus precios son “inferiores” al valor del mercado.

Durante la campaña electoral, Ricardo Martinelli manifestó que “a titulación de los derechos posesorios sería totalmente gratis en todo el territorio nacional”. De La Guardia no quiso comentar sobre porqué el presidente cambio de parecer.

“Han mantenido, equivocadamente, que el proyecto de ley pretende recaudar fondos”, dijo el funcionario, quien es banquero de profesión. “Su propósito es de balancear el interés de individuo con el de Estado”. Preguntado si los dueños de derechos posesorios pagarían los precios establecidos, dijo que sí. “Van a titular”.

Otra idea tenía un inversionista con quien conversó La Estrella.

“Este proyecto va a paralizar la titulación. Ya no habrá más proyectos grandes. La tabla de precios desconoce por completo el mercado actual de tierra”, indicó.

“El auge se acabó hace dos años”, siguió el inversionista, quien no quiso ser identificado.

“Ahora —agregó— el gobierno se ha metido en el negocio de bienes raíces, no para vender sino para proteger el valor de tierras costales ya tituladas de personas que tienen grandes extensiones”.

ONU avaló –acuerdo no vinculante– de Copenhague

ONU evita colapso de cumbre clima, “reconoce” nuevo pacto

19 de diciembre de 2009

Por David Fogarty y Alister Doyle

COPENHAGUE (Reuters) – La cumbre sobre cambio climático organizada por Naciones Unidas evitó el fracaso el sábado al “reconocer” formalmente un nuevo acuerdo impulsado por el líder estadounidense Barack Obama y las potencias emergentes, incluyendo a China.

“Finalmente sellamos un acuerdo”, expresó el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon. “El ‘Acuerdo de Copenhague’ puede no ser todo lo que todos habían esperado, pero esta decisión (…) es un comienzo importante”, argumentó.

Sin embargo, la decisión luego de los maratónicos diálogos climáticos de 193 naciones sólo “tomó nota” del nuevo acuerdo, un pacto no vinculante para luchar contra el calentamiento global negociado por Estados Unidos, China, India, Brasil y Sudáfrica.

Las 193 naciones no apoyaron completamente el plan, que establece una meta para limitar el calentamiento global a un aumento máximo de 2 grados centígrados sobre niveles preindustriales.

También ofrece la posibilidad de un fondo de financiamiento de 100.000 millones de dólares en asistencia anual a naciones en desarrollo para el 2020.

El plan no especifica los recortes de emisiones de gases necesarios para limitar el calentamiento en 2 grados centígrados, considerado el umbral para los peores efectos del cambio climático que incluyen masivas inundaciones, sequías, aludes, tormentas de arena y aumento del nivel de los mares.

En una tormentosa sesión durante la noche, los diálogos llegaron al borde del colapso después de que Sudán, Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia se unieron para denunciar el plan liderado por Estados Unidos tras el retiro de cerca de 120 líderes mundiales al terminar la cumbre el viernes.

Las negociaciones de la ONU deben operar bajo consenso. Bajo un compromiso para evitar el colapso, la decisión final daría a conocer una lista de los Estados a favor de un acuerdo y aquellos en contra.

Un acuerdo requiere un apoyo unánime para ser adoptado, y Gran Bretaña dijo que un fracaso retrasaría la entrega de fondos comprometidos a los países más pobres para luchar contra el impacto del cambio climático.

El resultado podría llevar a que Estados Unidos y China – los dos mayores contaminantes del mundo – lideren una política global sobre cambio climático, y destacó falencias en el caótico proceso de la ONU.

CRITICAS

Una sesión plenaria final que se extendió toda la noche, presidida por el primer ministro danés, Lars Lokke Rasmussen, y que involucró negociadores nacionales, estuvo marcada por intercambios crecientemente irritables.

La disputada sesión tocó su punto más bajo cuando un delegado sudanés dijo que el plan en Africa sería como el Holocausto al causar más inundaciones mortales, sequías, aluviones, tormentas de arena y la subida del nivel del mar.

El documento “es una solución basada en los mismos valores que, en nuestra opinión, llevaron a seis millones de personas en Europa hacia los hornos”, dijo Lumumba Stanislaus Di-aping de Sudán.

El principal negociador de Suecia, Anders Turesson, no estuvo de acuerdo.

“La referencia al Holocausto es, en este contexto, absolutamente despreciable”, dijo Turesson.

Otras naciones, incluyendo Estados de la Unión Europea (UE), Japón, un representante de la Unión Africana y la alianza de los Pequeños Estados Insulares (AOSIS, por su sigla en inglés) instaron a los delegados a adoptar el plan como un borrador de la ONU para actuar contra el cambio climático.

“Tenemos un riesgo real de que las charlas sufran el mismo destino de las negociaciones de la OMC y de otras discusiones multilaterales”, dijo el presidente de Maldivas, Mohamed Nasheed, instando a los delegados a apoyar el plan para evitar que el proceso se dilate por años.

Si algunas naciones se oponen, el acuerdo sólo sería adoptado por sus partidarios, los que actualmente están integrados por un grupo de países que producen más de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Muchas naciones dijeron que el acuerdo está lejos de las ambiciones de la ONU para las charlas, planeadas como un punto de inflexión para impulsar al mundo hacia la energía renovable y lejos de los combustibles fósiles.

(Reporte de Gerard Wynn, Anna Ringstrom, John Acher, Anna Ringstrom, Richard Cowan, David Fogarty, Pete Harrison, Emma Graham-Harrison y Alister Bull en Washington; Escrito por Alister Doyle. Editado en español por Carlos Aliaga y Marion Giraldo)

Fallas de la ONU quedan en evidencia en Copenhague

[PÉRDIDA DE INFLUENCIA]

Fallas de la ONU quedan en evidencia

El acuerdo final no es legalmente vinculante y dejó a criterio de los países elegir participar, aunque todos los países menos cuatro o cinco decidirían ser parte del pacto.

Gerard Wynn

El débil acuerdo sobre el cambio climático al que se llegó, después de dos semanas de negociaciones que estuvieron al borde del colapso, destaca la vulnerabilidad de un proceso que depende del consenso y que puede marcar una pérdida de influencia de Naciones Unidas. Las principales negociaciones tuvieron lugar entre cerca de 30 naciones y el mayor avance solo incluyó a cinco: Estados Unidos, China, Brasil, Sudáfrica e India.

El acuerdo final no es legalmente vinculante y dejó a criterio de los países elegir participar, aunque todos los países menos cuatro o cinco decidirían ser parte del pacto. Además, dejó a un lado la Convención Sobre el Clima de la ONU. “No creo que sea el final del rol climático de la ONU sino un nuevo modelo dentro del rol”, dijo Jennifer Morgan, directora del programa de clima y energía del Instituto Mundial de Recursos. Morgan destacó el rol de los jefes de Estado, que llegaron para los días finales de la reunión. El presidente Barack Obama fue clave para romper el estancamiento. “Pienso que esa es la historia de esta conferencia. Los jefes de Estado entraron y organizaron un acuerdo un poco independiente del proceso de la ONU. Hay aún muchos roles para que cumpla la Unfccc (Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático)”, consideró Morgan.

El secretariado de cambio climático de la ONU ayudaría a monitorear las medidas en los países en desarrollo para reducir las emisiones de gas invernadero, uno de los asuntos más espinosos en la conferencia de la ONU, como un ejemplo de su rol futuro, dijo Morgan. Las decisiones de la ONU tienen que ser tomadas por unanimidad, entre países tan diferentes como Estados Unidos y la diminuta isla del Pacífico de Tuvalu con una población de solo 12 mil habitantes. Esa norma amenazó con hacer naufragar la conferencia que se celebró del 7 al 18 de diciembre en Copenhague, porque las naciones en desarrollo insistieron en que cualquier texto fuese revisado en una sesión plenaria de los 193 países presentes. Fuentes dijeron que los anfitriones daneses fueron renuentes a hacerlo, pues temían que llevara demasiado tiempo que todo el grupo redactara un texto, lo que condujo a días de negociaciones perdidas en un tenso estancamiento.

En la última noche, una reunión plenaria ilustró exactamente ese problema de alcanzar unanimidad en un texto final. Se requirió la intervención directa del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para rescatar el Acuerdo de Copenhague. Ban medió con países renuentes, incluyendo a Venezuela y Bolivia. La decisión apoyó una “meta” para crear un fondo anual de 100 mil millones de dólares en 2020 para ayudar a los países pobres a combatir el calentamiento global, y reconoció la visión científica de la importancia de limitar el calentamiento a dos grados centígrados. Sin embargo, no hubo metas de recortes de emisiones y ningún compromiso de que todos los países un día firmarían un tratado sucesor del Protocolo de Kioto.

El principal funcionario de la ONU en materia de cambio climático, Yvo de Boer, dijo que era exactamente el trabajo de un proceso multilateral como el de la ONU el de organizar una solución a un problema global. “Uno puede sostener que sería mucho más efectivo encarar el cambio climático en el Grupo de las 20 naciones de mayores economías (G–20)”, cuyos miembros abarcan la mayoría de las emisiones de carbono, dijo. “(Pero) no es correcto desde un punto de vista de la equidad o ambiental” porque eso excluiría a muchos países “que ya están en el frente de los impactos del cambio climático”, explicó. Parte de la razón de ser de la ONU, dijo de Boer, “es asegurar que encaremos los asuntos globales como el cambio climático en forma equitativa, tomando en cuenta las preocupaciones de todos”. La cuenta regresiva hacia un acuerdo final el pasado viernes incluyó a 28 naciones, dijeron fuentes a Reuters, entre ellos países desarrollados como Estados unidos o los de Europa, grandes economías emergentes, como India y China, y pequeños estados isla como Granada y las Maldivas. El resultado de Copenhague demostró la “debilidad subyacente” del proceso climático de la ONU, dijo Andrew Light, coordinador de política climática internacional del Center for American Progress.

Cuba denunció el acuerdo no vinculante de Copenhague 2009

El documento presentado no garantiza la adopción de medidas mínimas que permitan evitar una gravísima catástrofe para el planeta y la especie humana

Cuba denunció el acuerdo no vinculante de Copenhague

El ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, denunció el acuerdo de Copenhague de 2009 en la sesión final de la Cumbre Climática de las Naciones Unidas, en Copenhague, Dinamarca, el 18 de diciembre de 2009.

Su denuncia sobre lo ocurrido esta semana en Copenhague es recogida en esta intervención que realizó ante el pleno de esta Conferencia de las Partes en Copehnague:

Hace ya cuatro horas el presidente Obama anunció un acuerdo que no existe; falta el respeto a la comunidad internacional, se comporta como un jefe imperial.

El documento que usted varias veces afirmó que no existía, señor Presidente, aparece ahora. Todos hemos visto versiones que circulan de manera subrepticia y que se discuten en pequeños conciliábulos secretos, fuera de las salas en que la comunidad internacional, a través de sus representantes, negocia de una manera transparente.

Resulta, señor Presidente, que el documento que no existió, existe. Lamento profundamente la manera en que usted ha conducido esta conferencia.

Puedo anticiparle que la delegación de la República de Cuba ha decidido no aceptar el proyecto de declaración que usted presenta. No requiero consultas adicionales en ningún marco ni formato, y, por tanto, declaro que en esta conferencia no existe consenso sobre este documento.

Sumo mi voz a la de los representantes de Tuvalu, Venezuela y Bolivia. Cuba considera extremadamente insuficiente e inadmisible el texto de este proyecto apócrifo. La meta de 2º centígrados es inaceptable y tendría consecuencias catastróficas incalculables, en particular para los pequeños Estados insulares. Significaría un grave impacto en numerosas especies de la biodiversidad.

El documento que usted, lamentablemente, presenta no contiene compromiso alguno de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Conozco las versiones anteriores que también, a través de procedimientos cuestionables y clandestinos, se estuvieron negociando en corrillos cerrados que hablaban, al menos, de una reducción del 50% para el año 2050. Tengo conmigo aquí esas versiones anteriores, que valdría la pena ofrecer a los medios de prensa y a los representantes de la sociedad civil y hacer públicas en esta sala.

El documento que usted presenta ahora, omite, precisamente, las ya magras e insuficientes frases clave que aquella versión contenía. Este documento no garantiza, en modo alguno, la adopción de medidas mínimas que permitan evitar una gravísima catástrofe para el planeta y la especie humana.

El texto de este documento, para Cuba, es incompatible con el criterio científico universalmente reconocido, que considera urgente e insoslayable asegurar niveles de reducción de, al menos, el 45% de las emisiones para el año 2020, y no inferiores al 80% o 90% de reducción para el 2050.

Este vergonzoso documento que usted trae es también omiso y ambiguo en relación con el compromiso específico de reducción de emisiones por parte de los países desarrollados, responsables del calentamiento global por el nivel histórico y actual de sus emisiones, y a quienes corresponde aplicar reducciones sustanciales de manera inmediata. Este papel no contiene una sola palabra de compromiso de parte de los países desarrollados.

La delegación de Cuba reitera, además, su convicción de que la reducción de las emisiones de carbono de los países del Sur no puede formularse de manera que obstaculice el ejercicio del derecho al desarrollo. Este papelucho ignora ese concepto.

Todo planteamiento acerca de la continuación de las negociaciones para adoptar, en el futuro, acuerdos de reducción de emisiones, debe incluir, inevitablemente, el concepto de la vigencia del Protocolo de Kyoto, y de que estos acuerdos serán parte de un segundo período de compromisos de dichos protocolos. Su papel, señor Presidente, es el acta de defunción del Protocolo de Kyoto que mi delegación no acepta.

La delegación cubana desea hacer énfasis en la preeminencia del principio de “responsabilidades comunes, pero diferenciadas”, como concepto central del futuro proceso de negociaciones. Su papel no dice una palabra de eso.

Este proyecto de declaración omite compromisos concretos de financiamiento y transferencia de tecnologías hacia los países en desarrollo como parte del cumplimiento de las obligaciones contraídas por los países desarrollados bajo la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. El documento se limita a la idea de que los países desarrollados participen en una llamada movilización de recursos que se dice que pueden ser públicos o privados, bilaterales o multilaterales, o provenir, incluso, de fuentes alternativas. Los países desarrollados, que imponen sus intereses mediante su documento, señor Presidente, evaden cualquier compromiso concreto.

La delegación de Cuba reitera su protesta por las graves violaciones de procedimiento que se han producido en la conducción antidemocrática del proceso de esta conferencia, especialmente, mediante la utilización de formatos de debate y de negociación, arbitrarios, excluyentes y discriminatorios. Lo que usted llama, señor Presidente, “un grupo de líderes representativos” es, para mí, una grosera violación del principio de igualdad soberana que consagra la Carta de las Naciones Unidas, un mecanismo que intenta imponer decisiones a la comunidad internacional y manipular a la opinión pública. La formulación no transparente de proyectos de documentos ha sido constante en esta conferencia.

Debo expresar, señor Presidente, mi protesta y preocupación por la restricción del acceso de las organizaciones no gubernamentales a esta conferencia.

La delegación de Cuba hace parte de las posiciones expresadas por los Estados miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, en particular de los discursos de los presidentes Hugo Chávez y Evo Morales.

Señor Presidente, le solicito formalmente que esta declaración sea recogida en el informe final sobre los trabajos de esta lamentable y bochornosa 15 Conferencia de las Partes.

Edición: Burica Press.

Hoy se define Copenhague, el tiempo se acaba

Copenhague, con las horas contadas

Redacción

BBC Mundo

A pocas horas de que termine la esperada Cumbre sobre Cambio Climático de Copenhague aún no se sabe si los más de 110 líderes reunidos allí lograran un acuerdo para frenar el calentamiento global.

Tras dos semanas de intensas negociaciones, los delegados no lograron llegar a un acuerdo preliminar el jueves y el viernes por la mañana, una hora antes de que se reunieran los jefes de Estado, no había ningún texto que pudiesen discutir y firmar.

Será un fracaso Copenhague

El ambiente en la cumbre ha oscilado desde el comienzo entre el optimismo y el pesimismo, cambiando incluso radicalmente de un polo al otro en cuestión de horas.

La cumbre, esta mañana, es una cumbre en crisis

Achim Steiner, director de la UNEP

Las últimas noticias desde el centro de conferencias indican que las esperanzas de llegar a un acuerdo han comenzado a desvanecerse.

“La cumbre, esta mañana, es una cumbre en crisis”, afirmó el director del Programa de Medio Ambiente de la ONU (UNEP), Achim Steiner.

Muchos esperan que la llegada del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, logre sacar a las conversaciones del punto muerto al que han llegado.

Obstáculos en el camino

Los puntos más contenciosos para la concreción de un acuerdo siguen siendo los mismos que en un principio:

-Recorte de las emisiones de CO2: los países en desarrollo quieren que los países ricos recorten sus emisiones en al menos 25%, algo que rechaza la mayoría de estas naciones

-Verificación de los recortes: EE.UU. no aceptará recortes en las emisiones a menos que China haga lo mismo y deje que un organismo internacional corrobore que lo está haciendo.

-Fondo de adaptación para los países pobres: los países pobres quieren más dinero de lo que han ofrecido los países ricos (US$100.000 millones para 2020) y quieren ayuda directa. Los países desarrollados prefieren ayuda en forma de esquemas como los de compensación de carbono.

-Límite del aumento de la temperatura: países en desarrollo se oponen a que suba más de 1,5ºC, los países desarrollados se inclinan por 2ºC y más recientemente admiten que aumentará en 3ºC.

-Vigencia de Kioto: los países en desarrollo quieren que no se haga a un lado este protocolo, los desarrollados prefieren un texto nuevo.

Según señala uno de los corresponsales de la BBC en la cumbre, Matt McGrath, los delegados están trabajando en un texto para que firmen los mandatarios, pero, con las horas contadas, muchos dudan de que esté listo para el final de la cumbre.

clic Claves de la cumbre

ProtestasMientras tanto, continúan las protestas en las inmediaciones del centro de conferencias.

En teoría Obama parte de Copenhague a las 16:30 hora local y la ceremonia de cierre es las 17:00 horas, pero lo más probable es que no se cumpla ni con los horarios ni con los eventos previstos en la agenda y la reunión se extienda durante el fin de semana.

En caso de no lograr un acuerdo, está previsto reunirse en México el próximo diciembre. Es más, éste es uno de los temas que ya se está discutiendo cada vez más en los pasillos.

Sin embargo, esto significaría posponer una vez más una solución al calentamiento global que no se ha logrado frenar desde que tuviera lugar la primer reunión internacional sobre medio ambiente, en la Cumbre de Río en 1992.

clic ¿Qué se necesita para lograr un consenso?

PYCSA intenta recomprar concesión administrativa de autopistas

Por la desgracia que ha sido PYCSA en la historia nacional de Panamá y por los enormes danos ambientales causados reproducimos un artículo que desnuda los poderes de PYCSA y la corrupción generalizada que los ampara.

Burica Press

—————–

PYCSA intenta recomprar concesión administrativa de autopistas

Kevin Harrington

Luego de que reveló el 7 de julio 2009 que los mexicanos del Corredor Norte negociaban $1,500 millones por una recompra de su concesión administrativa, La Prensa guardó el más sepulcral silencio sobre el tema, cosa tan escandalosa que normalmente habría conllevado algún tipo de seguimiento.

En vez de aclarar con transparencia sobre lo qué realmente estaba pasando, el Órgano Ejecutivo guardó silencio — prefiriendo ganar tiempo anunciando demagógicamente que “auditaría” ambos corredores. Si bien es cierto que la entrega de tierras en el Corredor Sur complica aquella evaluación, no se necesita de un audito para constatar que el Corredor Norte no ha completado su obligación en la fecha fijada por el Ministerio de Obras Públicas para su entrega. Al autorizar el reinicio de los trabajos tras las tristes muertes de 3 niños en San Miguelito el entonces ministro Carlos Vallarino la fijó para febrero 2007 (hasta Brisas del Golf, Villa Lucre, y la casa de ocasión “El Llano”) y para mayo 2009 (hasta Tocúmen). El incumplimiento está a ojos vista; no hay por qué esperar ningún audito. Se desconoce si el ministro Benjamín Colamarco concedió alguna prórroga, pero es público y muy notorio que el presidente Martín Torrijos “inauguró” con bombos y platillos hasta Brisas un corredor que estaba tan solo 60% terminado – y sin Permiso de Construcción.

Ese audito – el del Corredor Norte — no es sino una cortina de humo encubriendo el desarrollo inmobiliario más grande visto desde la reversión del Canal.

Ignorando estos hechos palpables, La Prensa rompe ahora su silencio con un reportaje en primera plana, no para agregar perspectiva al tema, sino para achacar la demora en el proceso entre el Parque Natural Metropolitano y PYCSA Panamá, S. A. a uno de los ejemplos preferidos para expresar su disgusto cuando se seleccionan magistrados que no le placen.

Y que acompaña con más fotos de las que normalmente ilustra un artículo. Se desconoce si ha sido el Ejecutivo (o bien los mexicanos) quien logró el mutis de 5 meses de La Prensa y ahora este burdo intento para influir indebidamente en un proceso judicial. Fuera o no su intención original, la carga emotiva de dichas fotos formulan la pregunta de que, si los mexicanos del Cartel del Norte no tienen los fondos para mantener su propio equipo, ¿cómo pensar que lo tienen para completar el Corredor hasta Tocúmen? Fue precisamente por carecer de financiamiento fue que el gobierno Torrijos les quitó el tramo de Madden a Colón y se lo dio a Odebrecht — de a dedo, como hizo el presidente Ricardo Martinelli en la extensión de la Cinta Costera (fenómeno que bien podría repetirse en ésta mega-especulación de tierras).

El reportaje de marras fue mal investigado por La Prensa. Divulga que el Corredor Norte fue financiado mediante bonos del Estado, lo cual no es cierto. Y, antes de achacarle el muerto al magistrado Alberto Cigarruista, no determinó que el expediente en casación está en el despacho del magistrado Oyden Ortega desde el 23 de octubre 2009, quien no se declaró impedido pese por haber manejado el caso PYCSA en el Banco Nacional. Tampoco tocó sobre el pretendido desistimiento de los mexicanos de una denuncia de extorsión contra los abogados del Parque, el diputado José Isabel Blandón y Herbert Young. Pero la peor omisión del periódico fue intencional: no publicó foto del radiopatrulla policial que se mantiene (también) secuestrado en el Parque, al ladito de los demás equipos de PYCSA. En vísperas del 20 aniversario de la Invasión, el otrora paladín del civilismo olvida que ese trágico desenlace se inició desde que la Fuerza Pública desatendía órdenes impartida por la autoridad civil.

El presidente Martinelli está hoy en idéntica posición en que estuvo el presidente Ernesto Pérez Balladares, al no completar PYCSA la autopista hasta Colón. En vez de premiar con una segunda concesión a Tocúmen a quien materialmente no pudo con la primera, para minimizar pérdidas el Dr. Pérez Balladares debió cancelar sus porciones inconclusas, para minimizarnos la carga de un contrato a todas luces leonino. En interés de la ley, el ingeniero Federico José Suárez, actual Ministro de Obras Públicas, debe acatar lo que le manda la Ley 5 de 1988 de Concesiones Administrativas: “Artículo 16. La caducidad de cualquier concesión administrativa se declarará por el Concejo de Gabinete, a solicitud de la entidad concedente, por cualesquiera de las siguientes causas: 1. Cuando no se realicen las obras objeto de la concesión en la forma y términos pactados;” De no hacerlo, debiera exigírselo el Presidente, porque no hacerlo dejaría en entredicho la seriedad de su gobierno.

Según el auto Nº 808 de 11 de julio 2005 dictado por el Juzgado Séptimo del Circuito de lo Civil del Primer Circuito Judicial de Panamá, el Órgano Judicial me tiene como administrador judicial, no sólo sobre los enseres de la cafetería de la caseta del Corredor en Cerro Patacón, sino “sobre la “administración” de PYCSA PANAMA, S. A., ubicada en la Torre del Banco Continental, piso 27, Calle 50 y Aquilino de la Guardia”.

Actuando siempre con la diligencia de un buen padre de familia y en interés de la ley, me luce que lo más importante para nuestro desarrollo como empresa es insistir en que tanto panameños como extranjeros respeten nuestras leyes.