Países unen esfuerzos para salvar la vida en el planeta Tierra

Países unen esfuerzos para salvar la vida en el planeta Tierra

El histórico acuerdo tiene por objeto poner fin a las extinciones masivas

By Steve Connor, Science Editor/The Independent

Sábado, 30 de Octubre de 2010

Un acuerdo histórico para poner fin a la extinción masiva de especies fue finalmente acordado anoche, en lo que los conservacionistas consideran que es el tratado internacional más importante para prevenir el colapso de la vida silvestre del mundo.

Delegados de más de 190 países reunidos en Nagoya, Japón, acordaron un ambicioso programa de conservación para proteger la biodiversidad mundial y los hábitats naturales que soporan a las plantas y animales más amenazados.

Después de 18 años de debate, dos semanas de conversaciones y la negociación tensa de última hora, la reunión de la Convención de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica acordaron sobre 20 “objetivos estratégicos” claves para ser implementados en el ańo 2020 que debería ayudar a poner fin a la extinción masiva actual de especies.

White's tree frog, Litoria caerulea, a native of New Guinea, one of the last great forest wildernesses Brian Bevan/Alamy 

La rana blanca arbórea, Litoria caerulea, nativa de Nueva Guinea, uno de los más grandes bosques silvestres del mundo.

El amplio plan para poner freno a la pérdida de especies incluye un conjunto de nuevos objetivos para ser aplicados a finales de la década (2020) que le dará mayor protección a la naturaleza y consagra los beneficios que da a la humanidad en un código de protección jurídicamente vinculante.

“Este acuerdo reafirma la necesidad fundamental de conservar la naturaleza como el fundamento mismo de nuestra economía y nuestra sociedad”, dijo Jim Leape, director general del grupo de conservación WWF International.

“Los gobiernos han enviado un fuerte mensaje que la protección de la salud del planeta tiene un lugar en la política internacional, y los países están dispuestos a unir sus fuerzas para salvar la vida en la Tierra”, dijo Leape.

Uno de los 20 objetivos acordados por los delegados fue extender los parques nacionales para aumentar la superficie de tierras protegidas en el mundo del 12,5 por ciento al 17 por ciento y el área protegida de los océano del 1 por ciento al 10 por ciento en el 2020. Otro objetivo es “levantar” las especies amenazadas del riesgo de extinción.

Los ministros de medio ambiente de todo el mundo también acordaron las reglas para compartir los beneficios comerciales de los recursos genéticos de la naturaleza entre los gobiernos y las empresas, una operación clave de intercambio comercial y el tema de la propiedad intelectual que podría significar miles de millones de dólares en nuevos fondos para las naciones en desarrollo.

Una idea consagrado en el nuevo protocolo es la creación de un fondo especial de una proporción de los beneficios obtenidos a partir de productos comerciales derivados de material biológico recogido décadas o incluso siglo atrás de los hábitat naturales en los países en desarrollo del mundo.

Uno de los 20 objetivos acordados por los delegados fue extender los parques nacionales para aumentar la superficie de tierras protegidas en el mundo del 12,5 por ciento al 17 por ciento y el área protegida de los océano del 1 por ciento al 10 por ciento en el 2020. Otro objetivo es “levantar” las especies amenazadas del riesgo de extinción.

Los ministros de medio ambiente de todo el mundo también acordaron las reglas para compartir los beneficios comerciales de los recursos genéticos de la naturaleza entre los gobiernos y las empresas, una operación clave de intercambio comercial y el tema de la propiedad intelectual que podría significar miles de millones de dólares en nuevos fondos para las naciones en desarrollo.

Una idea consagrado en el nuevo protocolo es la creación de un fondo especial de una proporción de los beneficios obtenidos a partir de productos comerciales derivados de material biológico recogido décadas o incluso siglo atrás de los hábitats naturales en los países en desarrollo del mundo.

Caroline Spelman, Secretaria de Medio Ambiente de Gran Bretaña, dijo anoche desde Nagoya: “También hemos acordado con el protocolo histórico que ha sido de desarrollado en los últimos 18 años, donde se establece un régimen donde los países en desarrollo permitirán el acceso a sus recursos genéticos y naturales a cambio de compartir los beneficios de su uso. “

Este aspecto del acuerdo fue el mayor obstáculo para un acuerdo debido a la preocupación de las naciones en desarrollo que podrían perder los ingresos generados por las empresas occidentales que descubren nuevos fármacos y medicamentos derivados del estudio de la química y la genética de las especies que viven en regiones de rica biodiversidad.

Las naciones en desarrollo, especialmente en África, habían argumentado que no se habían beneficiado en el pasado de sus recursos naturales que se han convertido en productos lucrativos en los países occidentales ricos.

Los países más pobres habían insistido que el costo de aumentar sus gastos en la conservación de los hábitats naturales tenían que ser compensados por algún mecanismo financiero que les pagara por el beneficio de los recursos genéticos que estaban protegiendo.

Caroline Spelman, Secretaria de Medio Ambiente de Gran Bretaña, dijo anoche desde Nagoya: “También hemos acordado con el protocolo histórico que ha sido de desarrollado en los últimos 18 años, donde se establece un régimen donde los países en desarrollo permitirán el acceso a sus recursos genéticos y naturales a cambio de compartir los beneficios de su uso. “

Este aspecto del acuerdo fue el mayor obstáculo para un acuerdo debido a la preocupación de las naciones en desarrollo que podrían perder los ingresos generados por las empresas occidentales que descubren nuevos fármacos y medicamentos derivados del estudio de la química y la genética de las especies que viven en regiones de rica biodiversidad.

Las naciones en desarrollo, especialmente en África, habían argumentado que no se habían beneficiado en el pasado de sus recursos naturales que se han convertido en productos lucrativos en los países occidentales ricos.

Los países más pobres habían insistido que el costo de aumentar sus gastos en la conservación de los hábitats naturales tenían que ser compensados por algún mecanismo financiero que les pagara por el beneficio de los recursos genéticos que estaban protegiendo.

Johansen Voker Ambiental de la Agencia de Protección de Liberia dijo: “El bosque y otros recursos biológicos que nosotros tenemos sirven a los intereses generales del medio ambiente mundial, de modo que esperamos la asistencia para poder conservar efectivamente nuestro medio ambiente para el bien común de la comunidad internacional .. “

En la reunión de Nagoya se acordó establecer el Régimen Internacional sobre Acceso y la Participación en los Beneficios de los Recursos Genéticos para establecer las reglas básicas sobre cómo las naciones deben cooperar para la obtención de los recursos genéticos de animales, plantas y hongos.

Achim Steiner, director del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que administra el Convenio sobre la Diversidad Biológica, dijo. “Este es un día para celebrar en términos de una respuesta nueva e innovadora a la alarmante pérdida de biodiversidad y los ecosistemas y un día para celebrar en términos de oportunidades para las vidas y medios de vida en términos de superación de la pobreza y lograr un desarrollo sostenible “.

La Seńora Spelmen dijo que el acuerdo establece un plan para detener la pérdida de los hábitat que proveen servicios esenciales biológicos para el beneficio de las personas, tales como el suministro de agua dulce. Esto, insistió, contribuiría a erradicar la pobreza. “También hemos obtenido el acuerdo sobre la vinculación entre el cambio climático, la pobreza global y la biodiversidad así como en la protección de los bosques del mundo, que es esencial si queremos lograr nuestros objetivos en estas áreas”, dijo.

La semana pasada, un informe de la Sociedad Zoológica de Londres advirtió que las poblaciones de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces han disminuido en un 30 por ciento en los últimos 40 años y que una quinta parte de todas las especies de vertebrados están en peligro de extinción.

ENGLISH VERSION (COMPLETE ORIGINAL VERSION)

Countries join forces to save life on Earth

Historic deal aims to halt mass extinctions

By Steve Connor, Science Editor

Saturday, 30 October 2010

White's tree frog, Litoria caerulea, a native of New Guinea, one of the last great forest wildernesses Brian Bevan/Alamy 

White’s tree frog, Litoria caerulea, a native of New Guinea, one of the last great forest wildernesses

A historic deal to halt the mass extinction of species was finally agreed last night in what conservationists see as the most important international treaty aimed at preventing the collapse of the world’s wildlife. 

Delegates from more than 190 countries meeting in Nagoya, Japan, agreed at the 11th hour on an ambitious conservation programme to protect global biodiversity and the natural habitats that support the most threatened animals and plants.

After 18 years of debate, two weeks of talks, and tense, last-minute bargaining, the meeting of the UN Convention on Biodiversity agreed on 20 key “strategic goals” to be implemented by 2020 that should help to end the current mass extinction of species.

The sweeping plan to put the brakes on the loss of species includes a set of new targets to be implemented by the end of the decade that will give greater protection to the natural world and enshrine the benefits it gives to humankind in a legally binding code of protection.

“This agreement reaffirms the fundamental need to conserve nature as the very foundation of our economy and our society,” said Jim Leape, director general of the conservation group WWF International.

“Governments have sent a strong message that protecting the health of the planet has a place in international politics, and countries are ready to join forces to save life on Earth,” Mr Leape said.

One of the 20 targets agreed by the delegates was to extend national parks to increase the area of protected land in the world from 12.5 per cent to 17 per cent, and the area of protected oceans from 1 per cent to 10 per cent by 2020. Another target is to lift threatened species from the risk of extinction.

Environment ministers from around the globe also agreed on rules for sharing the commercial benefits of nature’s genetic resources between governments and companies, a key trade and intellectual property issue that could be worth billions of dollars in new funds for developing nations.

One idea enshrined in the new protocol is to set up a special fund from a proportion of the profits made from commercial products derived from biological material collected decades or even centuries ago from natural habitats in the developing world.

Caroline Spelman, Britain’s Environment Secretary, said last night from Nagoya: “We have also agreed an historic protocol which has been 18 years in the making, establishing a regime where developing countries will allow access to their genetic and natural resources in return for a share of the benefits for their use.”

This feature of the agreement was the biggest stumbling block to a deal because of concerns by developing nations that they would miss out on the revenues generated by Western companies that discover new drugs and medicines derived from studying the chemistry and genetics of species living in regions rich in biodiversity.

Developing nations, particular in Africa, had argued they had not benefited in the past from their natural resources which had been developed into lucrative products by wealthy Western countries.

Poorer countries had insisted that the cost of increasing their spending on the conservation of natural habitats had to be offset by some financial mechanism that paid them for the benefit of the genetic resources they were protecting.

Johansen Voker of Liberia’s Environmental Protection Agency had said: “The forest and the other biological resources we have serve the general interests of the global environment. So we expect assistance to be able to effectively conserve our environment for the common good of the world community.”

The Nagoya meeting agreed to establish an International Regime on Access and Benefit Sharing of Genetic Resources to lay down the basic ground rules on how nations co-operate in obtaining genetic resources from animals, plants and fungi.

Achim Steiner, head of the UN Environment Programme, which administers the Convention on Biological Diversity, said: “This is a day to celebrate in terms of a new and innovative response to the alarming loss of biodiversity and ecosystems. And a day to celebrate in terms of opportunities for lives and livelihoods in terms of overcoming poverty and delivering sustainable development.”

Ms Spelmen said the agreement sets out a plan to halt the loss of habitats that provide essential biological services for the benefit of people, such as the supply of fresh water. This, she insisted, would help to eradicate poverty. “We have also secured an agreement to link climate change, global poverty and biodiversity together in protecting the world’s forests, which is essential if we are to achieve our aims in these areas,” she said.

Last week, a report by the Zoological Society of London warned the populations of mammals, birds, reptiles, amphibians and fish have declined by 30 per cent over 40 years and that one-fifth of all vertebrate species are threatened with extinction.

Centres of biodiversity

Chihuahuan Desert

Home to one of the richest cactus communities in the world, the desert also harbours a rare example of an inland-desert wetlands – Cuatro Cienegas. Snails and fish there have radiated into many species, some restricted to a single pool.

Indo-Pacific coral reefs

Reefs in the tropical western Pacific are the world’s most diverse. Some off western New Guinea are home to 525 species of reef fish and 450 species of coral. The world trade in aquarium fish and large food fish is having a devastating impact, as is sedimentation and pollution.

Antarctic Peninsula

Large populations of marine mammals, birds and fish depend, directly or indirectly, on shrimp-like krill in surrounding waters. One of the last relatively intact marine ecosystems, the peninsula is a breeding ground for many species. Increased ultraviolet radiation due to ozone depletion threatens the area.

Andean Forests

The rugged terrain of the northern Andes hosts an enormous diversity of habitats. Single peaks or valleys are home to several species of birds, orchids, and other organisms found nowhere else. One of the world’s highest concentrations of endemic birds inhabits peaks on the Ecuador-Colombia border.

Atlantic Forests

The Atlantic forest region, most of it in Brazil, is a criticially endangered ecosystem. Less than 7 per cent of the original vegetation remains. Early naturalists found forests draped with orchids and bromeliads and ringing with the sounds of animals. Today, the four endemic species of tamarins are all endangered, including the black-faced tamarin, which was discovered by scientists only in 1990.

Cape Floristic Region

This area in South Africa holds a unique collection of hard-leaved and evergreen shrubs called ‘fynbos’ and is home to more than 8,000 plant species, around 70 per cent of which are endemic. The greatest threats to this diverse plant life are invasive alien species and habitat loss.

Mediterranean region

From Portugal to Jordan, from Morocco to southern France, this eco-region is fragmented and threatened by burning, grazing, human settlement and tourism. The region is one of five sites of Mediterranean shrub land in the world, which collectively contain 20 per cent of all terrestrial plant species.

Western Ghats

A large number of endemic species, some traced back to forebears on the ancient supercontinent of Gondwana, have evolved on India’s long-isolated western mountain ranges. Sixteen bird species and at least 1,500 plant species live only in this region. Pressure from expanding human population, logging and farming is intense.

Siberian Taiga

Earth’s largest unbroken forest, this is among the last regions vast enough to allow populations of large predators to interact naturally with prey. A network of wetlands is a critical breeding habitat for many species of waterfowl, shorebirds and the endangered Siberian crane.

New Guinea Forests

One of the last great forest wildernesses, long-isolated New Guinea has never been colonised by monkeys or most other large mammals. Their niches are filled instead by reptiles, marsupials and birds.

New Zealand

The flora and fauna of New Zealand, once part of Gondwana, evolved in isolation for around 80 million years. New Zealand has one of the world’s increasingly threatened rain forests, where flightless parrots nest. More than 80 per cent of New Zealand’s plant species are endemic.

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Acuerdo mundial sobre biodiversidad en Nagoya

Acuerdo mundial sobre biodiversidad

Redacción

BBC Mundo

mariposa

Luego de doce días de tensas negociaciones, más de 190 paises reunidos en la Cumbre de Biodiversidad en Nagoya, Japón, acordaron un nuevo plan para 2020 dirigido a proteger las especies del planeta. Pero las metas acordadas son menos exigentes y específicas de lo que pedían los expertos en conservación.

En el encuentro también se logró un acuerdo en torno a un tema clave para América Latina: cómo regular el acceso a los recursos genéticos de las plantas y el reparto de los beneficios que se obtienen de ellas.

Delegados exhaustos en la cumbre de biodiversidad en JapónDelegados en la cumbre de Nagoya, tras 12 días de tensas negocaciones. 

Los delegados estuvieron reunidos hasta altas horas de la noche y la principal manzana de la discordia fue precisamente el llamado Protocolo ABS (Access and Benefit sharing o acceso y reparto de beneficios). Brasil y otros países en desarrollo ricos en biodiversidad habían insistido durante todo el encuentro que no firmarían las metas generales a menos que hubiera también un acuerdo sobre el protocolo.

Los países en desarrollo lograron una concesión importante: que el acuerdo cubra todo lo que que se llegue a obtener a partir de sus plantas –lo que técnicamente se conoce como “derivados”.

Los países industrializados y naciones como Suiza, que tienen una poderosa industria farmacéutica, querían un acuerdo mucho más limitado.

“Cada palabra en estos documentos no es sólo una palabra”, dijo a la BBC Hugo Schally, principal negociador europeo en este tema. “Para la industria estas palabras pueden significar diferencias de miles de millones de dólares”.

Metas polémicas

En materia de detener la pérdida de biodiversidad, el acuerdo logrado en Nagoya establece como meta proteger el 17% de los espacios terrestres y el 10% de los océanos, para 2020.

Muchos expertos consideran estas metas demasiado débiles, apuntando que ya se protege al 13% de las superficies terrestres y que la meta del 10% para áreas marinas es la que ya existía antes de la cumbre.

Varias organizaciones de conservación expresaron que las nuevas metas pueden no ser suficientes para detener la pérdida de especies.

“Los delegados se irán ahora de Nagoya, pero el trabajo para salvar la vida en el planeta tiene que reanudarse el lunes por la mañana”, dijo a la BBC Jane Smart, de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Japón asumió la presidencia de la Convención de Diversidad Biológica hasta 2012 y según Wakao Hanaoka, de Greenpeace, “eso debe significar en la práctica que tome medidas concretas para reducir la pesca de especies lucrativas y amenazadas como el atún rojo”.

El director del Fondo Mundial para la Naturaleza, Jim Leape, dijo que a pesar de las limitaciones del acuerdo “éste reafirma la necesidad fundamental de conservar la naturaleza como la base de nuestra salud y nuestra economía. Los gobiernos han dado un fuerte mensaje de que proteger al planeta es un tema central de la política internacional”.

Recursos financieros

Varios países en desarrollo advirtieron que no tienen los fondos necesarios para implementar las nuevas metas. Ponerlas en práctica requiere desde pagar guardias hasta sistemas complejos de monitoreo.

“Los bosques en nuestros países son vitales para todo el planeta y esperamos ayuda financiera para poder conservarlos por el bien común de la humanidad”, dijo Johansen Voker, de la Agencia de Protección Ambiental de Liberia.

coralUna de cada cinco especies está en peligro. 

Los países desarrollados se comprometieron a establecer mecanismos para reunir fondos de ayuda para 2020, lo que puede significar un importante flujo de fondos para las naciones en desarrollo. Los planes deben estar en pie para 2012, cuando Rio de Janeiro será la sede de la segunda Cumbre de la Tierra, dos décadas después de albergar la primera.

Las cifras que se manejan parecen demasiado ambiciosas, particularmente si se tiene en cuenta que los gobiernos ya se han comprometido a reunir US$100 mil millones para combatir el cambio climático para 2020.

“Pensar en resolver el problema de la pérdida de biodiversidad sólo con fondos públicos es una ilusión”, dijo a la BBC la ministra de Medio Ambiente de Francia, Chantal Jouanno. “Las empresas privadas deben contribuir y esto es algo lógico, porque obtienen ganancias aprovechando los recursos de la biodiversidad”.

La cumbre en Nagoya fue la X Conferencia de las Partes de la Convención sobre Biodiversidad (COP10). Tanto el secretario general de la Convención como la ONU habían admitido antes del encuentro el fracaso individual y colectivo en reducir la pérdida de biodiversidad.

La gran pregunta es si las metas acordadas en Nagoya son lo suficientemente específicas para alterar lo que para muchos es la gran tragedia: la pérdida de biodiversidad a un ritmo mil veces superior al considerado natural. Al menos un quinto de las especies del planeta están amenazadas de desaparecer. En el caso de los anfribios, la cifra es superior al 40%.

clic Vea “Aumentan las especies en peligro de extinción”

En palabras del naturalista Edward O. Wilson, “estamos dejando escapar la naturaleza de entre nuestras manos y con ello nos estamos perdiendo a nosotros mismos”.

Se debate el valor económico de la biodiversidad

Se debate el valor económico de la biodiversidad

El eje principal del debate y que divide a los países desarrollados y en vías de desarrollo es cómo se financiará la conservación de la biodiversidad. Además, se presentó la versión final del estudio que fija un valor monetario a los ecosistemas. Acceda aquí a un resumen con lo más importante de la semana. La Cumbre tendrá un capítulo de empresas con una reunión del sector privado impulsada por el WBCSD.

Otro de los aspectos que se está negociando en esta reunión es la preparación de un Protocolo sobre el acceso a los recursos genéticos y el reparto de los beneficios derivados de su utilización.

El coordinador de Ecologistas en Acción, Theo Oberhuber, ha afirmado que no se han producido avances concretos durante la primera semana de trabajo de la cumbre sobre Diversidad Biológica (COP10) que se celebra en Nagoya (Japón).
En las negociaciones para adoptar un nuevo Plan Estratégico 2011-2020, los diferentes países han discutido durante los últimos días sin cerrar una Misión para el conjunto del Plan Estratégico en 2020. En este sentido, una de las versiones en discusión plantea el objetivo de que para 2020 se haya detenido totalmente la pérdida de biodiversidad y conseguir una gestión de la misma de manera sostenible a largo plazo. En cambio, otra versión más escéptica considera que el objetivo debe ser el de reducir el ritmo de pérdida de biodiversidad, aceptando implícitamente que la degradación continuará, algo que Ecologistas en Acción considera inaceptable.

En la mirada de diversos analistas una de las principales divergencias se da, una vez más, entre países desarrollados y en vías de desarrollo tiene que ver con cómo se financiará el uso económico de los servicios de los ecosistemas o cómo se compensarán las pérdidas que ocasionará su conservación. Los países en vías de desarrollo plantean la puesta en marcha de un Fondo Global de Biodiversidad financiado por los países desarollados y por otras fuentes como podría ser un nuevo impuesto a las transacciones financieras internacionales. Los países desarrollados, en cambio, están detrás de la idea de formar un mercado financiero ad hoc a la manera del que regula las emisiones de carbono.

Las ONG también rechazan que “los mecanismos de mercado, como la propuesta de Mecanismo de Desarrollo Limpio, puedan ser la base de la financiación de la Convención” . La delegación de Brasi llevó la propuesta de reconvertir el 1% de los subsidios “dañinos que los países industrializados” están concediendo a incentivos positivos en los países del sur.

– La visión América Latina

El Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, Juan Elvira Quesada, declaró que es imperativo asegurar el cumplimiento de la conservación de la diversidad biológica, el uso sustentable de sus componentes, y la distribución justa y equitativa de sus recursos genéticos.

Dijo que esto puede lograrse al establecer un Plan Estratégico en la materia, contar con una Estrategia para la Movilización de Recursos Financieros y el firmar un Protocolo sobre Acceso y Participación en los Beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos, que deben ser negociados y aprobados como un paquete integral, a fin de asegurar la efectiva implementación de la CDB.

Al ser México representante de los países de América Latina y el Caribe en la Reunión Plenaria de Alto Nivel, el titular de la Semarnat reiteró la postura de este bloque de adoptar un Plan Estratégico 2011-2020, con objetivos ambiciosos pero realistas, que se ajusten a las metas de cada nación y esto derive en cumplimiento de los objetivos globales, “permitiéndonos abordar la pérdida de la biodiversidad, acompañados de una adecuada Estrategia de Movilización de Recursos”.

Además, agregó, la región manifestó su interés de dar cabida a la participación plena y efectiva de las comunidades indígenas y locales, ya que resultan fundamentales para la conservación de la biodiversidad y la adaptación al cambio climático. Este asunto de la cuestión indígena desató una fuerte controversia entre las delegaciones de Brasil y Canadá, cuando los últimos presentaron una moción para excluir a las comunidades originarias de las negociaciones. No fueron pocos en Japón los que recordaban que muchas de las operaciones mineras de empresas canadienses están en tierras reclamadas por aborígenes.

Elvira Quesada expresó que entre otras de las propuestas apoyadas por México es la creación de una Plataforma Intergubernamental Científico-Política sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES, por sus siglas en ingles), como un mecanismo que podría proporcionar la información científica necesaria y confiable para tomar decisiones en diversidad biológica a los gobiernos y a los acuerdos ambientales multilaterales en la materia.

– Se presentó la versión final de La Economía de los Ecosistemas y la Biodiversidad

La versión final del informe titulado La Economía de los Ecosistemas y Biodiversidad (TEEB por sus siglas en inglés), fue dado a conocer el lunes.

TEEB es un estudio independiente, dirigido por Pavan Sukhdev, auspiciado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), con el apoyo financiero de la Comisión Europea, Alemania, Reino Unido, los Países Bajos, Noruega, Bélgica, Suecia y Japón.

TEEB ha documentado no sólo la importancia multibillonaria del mundo natural en la economía global, sino también el tipo de cambios en políticas y el tipo de mecanismos inteligentes de mercado que pueden integrar nuevas ideas en un mundo acosado por un número creciente de múltiples desafíos. La buena noticia es que muchas comunidades y países ya están viendo la posibilidad de incorporar el valor de la naturaleza en la toma de decisiones.

Pavan Sukhdev, TEEB Lider

El estudio TEEB hace un llamado a un mayor reconocimiento, por parte de los tomadores de decisiones de todos los niveles (desde el local hasta el nacional y desde los empresarios hasta los ciudadanos), de la contribución de la naturaleza para la supervivencia, la salud, la seguridad y la cultura. Asimismo, promueve la demostración, y según sea apropiado, la captura de los valores económicos de los servicios de la naturaleza a través de una serie de instrumentos y mecanismos de política.

En el informe final TEEB “Incorporación de la Economía de la Naturaleza”, hay tres escenarios: un ecosistema natural (bosques), un asentamiento humano (ciudad), y un sector empresarial (minería), a través de los cuales se ilustra cómo los conceptos económicos y herramientas descritas en TEEB pueden ayudar a proporcionar a la sociedad los medios para incorporar los valores de la naturaleza en la toma de decisiones a todos los niveles.

Un hallazgo importante de muchos estudios revisados por TEEB es la contribución de los bosques y otros ecosistemas a la subsistencia de los hogares rurales pobres, y por lo tanto, el significativo potencial de los esfuerzos de conservación para contribuir a la reducción de la pobreza.

Se ha estimado que los servicios de los ecosistemas y otros bienes naturales no-comercializados representan, en algunos países en desarrollo grandes, entre el 47 y el 89 por ciento del conocido como “PIB de los pobres” (es decir, el PIB efectivo o el total de las fuentes de medios de subsistencia de los hogares pobres rurales y los que viven en los bosques).

No tomar en cuenta el valor del capital natural plantea riesgos significativos a los negocios y a la sociedad

El informe también incluye el mensaje de que el fracaso de los negocios para tomar en cuenta el valor del capital natural, sobre todo en sectores como la minería, pueden suponer importantes riesgos de negocios y sociales. La consultora británica, TruCost, estimó que los impactos negativos, o “las externalidades ambientales”, de los 3.000 empresas listadas como las más importantes alcanzan un total de 2.2 miles de millones de dólares al año.

Enfoques, tales como Impacto Neto Positivo, la mitigación de los humedales y el bio-banco, pueden ayudar a asegurar que los desarrolladores asuman la responsabilidad de su huella ecológica. Conforme los consumidores y los gobiernos opten por opciones de compra más verde, el sector empresarial también se podría obtener ganancias considerables: para 2020 se espera que el volumen de mercado anual de productos agrícolas certificados alcance los 210 miles de millones de dólares; los pagos por los servicios hidrológicos de los ecosistemas alcanzarán los 6 mil millones de dólares; y las compensaciones voluntarias por biodiversidad en la región, los 100 millones de dólares al año.

El estudio TEEB concluye con las siguientes recomendaciones:

1. La divulgación pública de – y la responsabilidad por – los impactos sobre la naturaleza deben ser resultados esenciales de la evaluación de la biodiversidad.

2. El sistema actual de cuentas nacionales deben ser rápidamente actualizado, a fin de incluir el valor de los cambios en las existencias de capital natural y los flujos de servicios ambientales.

3. Una prioridad urgente es la elaboración coherente de las cuentas e inventarios físicos de las reservas forestales y servicios de los ecosistemas, los cuales son requeridos, por ejemplo, para el desarrollo de nuevos mecanismos forestales de carbono e incentivos.

4. Los informes anuales y las cuentas de las empresas y otras organizaciones deben revelar las externalidades más importantes, incluidos los daños ambientales que afectan a la sociedad y los cambios en los activos naturales no consignados en las cuentas reglamentarias.

5. Los principios de “Sin Pérdida Neta” o “Impacto Positivo Neto” deberían ser considerados como una práctica comercial normal, utilizando puntos de referencia sobre desempeño robusto de la biodiversidad y procesos de aseguramiento para evitar y mitigar los daños, junto con inversiones en favor de la biodiversidad para compensar los impactos adversos que no pueden ser evitados.

6. Los principios de «quien contamina paga» y «recuperación total de los costos” son directrices de gran alcance para la realineación de las estructuras de incentivos y la reforma fiscal. En algunos contextos, el principio de «el beneficiario paga” puede ser invocado en apoyo de nuevos incentivos positivos tales como pagos por servicios ambientales, incentivos fiscales y otras transferencias fiscales que tienen por objeto alentar a los agentes del sector público y privado a proporcionar servicios ecosistémicos.

7. Los gobiernos deben aspirar a la divulgación completa de las subvenciones, midiendo e informando anualmente sobre éstas, para que sus componentes perjudiciales puedan ser reconocidos, monitoreados y, eventualmente, desaparecer.

8. El establecimiento de sistemas de áreas protegidas nacionales y regionales, que sean gestionados de manera integral, representativa, eficaz y equitativa deberían llevarse a cabo (sobre todo en la alta mar), con el fin de conservar la biodiversidad y mantener una amplia gama de servicios de los ecosistemas. La valoración de ecosistemas puede ayudar a justificar la política de áreas protegidas, identificar oportunidades de financiamiento e inversión, y sustentar las prioridades de conservación.

9. La conservación y la restauración de ecosistemas deben ser consideradas como una opción de inversión viable en apoyo de la mitigación del cambio climático y la adaptación. Dentro del proceso de la CMNUCC, REDD-plus debería ser priorizada para su implementación acelerada, comenzando con proyectos piloto y esfuerzos para fortalecer la capacidad de los países en desarrollo a establecer sistemas confiables de control y verificación que permitan el pleno despliegue del instrumento.

10. La dependencia humana de los servicios de los ecosistemas y, en particular, su papel como una línea de vida para muchos hogares pobres tiene que ser plenamente integrada en las políticas. Esto aplica tanto para orientar las intervenciones de desarrollo, así como a la evaluación de los impactos sociales de las políticas que afectan el medio ambiente.

28 de octubre de 2010.(Tiempo Pyme)

Diálogo sobre Biodiversidad mundial en Japón

La biodiversidad divide al mundo

Redacción

BBC Mundo

El costo de dañar al planeta salta a la vista en la provincia china de Sichuan, donde puede verse cada abril a miles de trabajadores colocando polen a mano, flor por flor, en las plantaciones de perales. La labor manual es necesaria desde que el uso intensivo de pesticidas devastó a los polinizadores naturales, las abejas.

Colibri del Pinche © Alex Cortes -Lince ibérico Antonio Rivas/PA Wire- Cadiscus aquaticus © Nick Helme- Pez puntius denisoni © A. Gopalakrishnan - Albatros Gentileza: WWF- Gorila Rob Griffith/Getty Images - Mariposa PA - Corales en la Gran Barrera de Arrecifes de Australia AFP/AFP/Getty ImagesEspecies amenazadas según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza

¿Si una empresa farmacéutica crea un medicamento a partir de un árbol de la Amazonia, debe compensar a la comunidad que descubrió las propiedades de la planta? ¿Quién debe afrontar el costo de preservar los ecosistemas?

Estamos próximos a un punto sin retorno, en el que la pérdida de biodiversidad será irreversible y podemos llegar a ese punto en diez años

Ryo Matsumoto, primer ministro de Japón

Éstas son algunas de las preguntas que deberán responder representantes de más de 190 países reunidos a partir de este lunes en Nagoya, Japón, en la Cumbre de Biodiversidad.

El objetivo del encuentro es combatir el alarmante ritmo de destrucción de la naturaleza y buscar formas innovadoras de financiar su preservación.

Además de fijar nuevas metas para la protección de especies y ecosistemas, la cumbre discutirá un protocolo tan vital como polémico, que busca regular el acceso a los recursos genéticos de las plantas y cómo se reparten los beneficios derivados de ellas.

Los países signatarios de la Convención de Biodiversidad llegan a Nagoya en momentos en que el ritmo de pérdida de especies es 1.000 veces superior al considerado natural, según los expertos.

QUÉ SE DEBATE EN LA CUMBRE

  • Metas para proteger especies para 2020
  • Protocolo sobre acceso a plantas y reparto de beneficios
  • Cómo financiar la conservación

“Estamos próximos a un punto sin retorno, en el que la pérdida de la biodiversidad será irreversible y podemos llegar a ese punto en diez años si no actuamos”, advirtió el primer ministro de Japón, Ryo Matsumoto, al inaugurar el encuentro.

Lo que está en juego no es sólo la desaparición de plantas o animales. Por primera vez este año varios informes dejaron en claro que si no se detiene el actual ritmo de destrucción de la biodiversidad, ello tendrá consecuencias catastróficas para la economía mundial.

Fracaso colectivo

La Convención fue acordada en la primer Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro en 1992. Y fue una década después, en Johanesburgo, que los países miembros de la Convención fijaron metas para “reducir significativamente la pérdida de especies” para 2010, declarado año de la biodiversidad.

Hay consenso en el nivel mundial de que el proceso falló rotundamente. “La comunidad internacional ha fracasado individual y colectivamente en implementar las metas de biodiversidad”, le dijo a BBC Mundo Ahmed Djoghlaf, secretario ejecutivo de la Convención.

Tengamos el coraje de mirar a nuestros hijos a los ojos y admitir que fracasamos en cumplir la promesa de reducir la pérdida de especies para 2010

Ahmed Djoghlaf, secretario ejecutivo de la Convención de Biodiversidad

“Tengamos el coraje de mirar a nuestros hijos a los ojos y admitir el fracaso… admitir que continuamos perdiendo biodiversidad a un ritmo sin precedentes, hipotecando su futuro”, advirtió Djoghlaf este lunes al inaugurar la cumbre.

El informe global sobre biodiversidad publicado en mayo, “Global Biodiversity Outlook“, alerta que la población de especies de vertebrados silvestres cayó mas de un tercio entre 1970 y 2006, y que el 40% de las especies de anfibios y de aves están decayendo.

Otros estudios hablan de tendencias similares. El 20% de los corales han sido destruidos en décadas recientes y una de cada cinco plantas está amenazada de extinción, según un reporte publicado en setiembre por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés).

El cactus de la discordia

Uno de los temas más controvertidos en Nagoya es el llamado protocolo ABS (siglas en inglés de Access and Benefit Sharing), con el que se busca regular el acceso a los recursos genéticos de las plantas y el reparto de los beneficios que se logren a partir de ellas.

La industria farmacéutica compensó a la comunidad San en África.

“Hasta hoy el acceso no ha sido regulado, en muchos casos ha sido abierto y eso ha generado una enorme desigualdad en el reparto de beneficios”, le dijo a BBC Mundo Gonzalo Oviedo, asesor en políticas sociales de la IUCN.

La importancia de lo que está en juego queda en claro con el ejemplo del cactus conocido como “hoodia”, usado durante siglos por las poblaciones San del desierto de Kalahari, en África, para aliviar el hambre.

La industria farmacéutica descubrió que las propiedades del cactus se podían utilizar para combatir la obesidad y comenzó a comercializar productos derivados de la planta, tanto sintéticos como naturales.

“Cuando se inició este proceso nadie reconocía que el descubrimiento de las propiedades de la planta fue hecho por las poblaciones San del Kalahari, que no recibieron compensación”.

Hasta hoy el acceso a los recursos genéticos de las plantas no ha sido regulado y eso ha generado una enorme desigualdad en el reparto de beneficios

Gonzalo Oviedo, Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza

“Fue sólo a lo largo de los años que se lograron acuerdos entre el gobierno de Sudáfrica, las comunidades y las empresas farmacéuticas para establecer un régimen de beneficios y determinar que la propiedad intelectual del descubrimiento de las propiedades les pertenece a las comunidades. Eso es lo que se busca con el protocolo”, afirma Oviedo.

Algunos en la industria farmacéutica expresan preocupación.

“Ya gastamos enormes cantidades de dinero en investigación para desarrollar medicamentos. Costos adicionales por pago de regalías cambiarían completamente el panorama. Y podrían hacer que la búsqueda de nuevos productos pierda impulso”, dice Yuji Watanabe, director de propiedad intelectual de Astellas Pharma, la segunda empresa farmacéutica de Japón.

Quién paga por los servicios

El costo de dañar al planeta salta a la vista en la provincia china de Sichuan, donde puede verse cada abril a miles de trabajadores colocando polen a mano, flor por flor, en las plantaciones de perales. La labor manual es necesaria desde que el uso intensivo de pesticidas devastó a los polinizadores naturales, las abejas.

AbejaEn Sichuan, China: la muerte de abejas obliga a polinizar a mano.

El perjuicio causado por la actividad humana al medio ambiente en 2008 fue de entre US$2 billones y US$4,5 billones, según un reciente estudio del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, titulado “La Economía de los Ecosistemas y la Biodiversidad” (TEEB, por sus siglas en inglés).

La menor de las dos cifras es equivalente a toda la producción anual del Reino Unido o Italia.

Un segundo estudio, también realizado para la ONU, estima un costo aún mayor. La consultora Trucost, con sede en Londres, calcula que el monto asciende a US$6,6 billones, o sea, cerca de un 11% del producto bruto mundial.

Consecuencias

Cada vez resulta más claro que los ecosistemas proveen servicios vitales para los seres humanos, desde cultivos y madera hasta los menos obvios como la protección de las costas que ofrecen los corales ante huracanes.

Pero proteger la biodiversidad tiene un costo, y las naciones en desarrollo aseguran que no podrán cumplir con nuevas metas sin el aporte de más fondos internacionales.

En lo que muchos parecen estar de acuerdo es en que las metas sólo servirán de algo si son suficientemente específicas, con mecanismos claros para que los gobiernos rindan cuentas.

La cumbre de Nagoya dura dos semanas, pero lo que suceda o no suceda en ella tendrá consecuencias durante décadas.

Ambientalistas solicitaron a la Corte que declare inconstitucional la Ley 30

Ambientalistas solicitaron a la Corte que declare inconstitucional la Ley 30

Organizaciones ambientalistas y de derechos humanos presentaron nuevos alegatos contra la Ley 30 de 2010 -que entre otras cosas, flexibilizó la obligatoriedad de realizar estudios de impacto ambiental- en apoyo a las 6 demandas de inconstitucionalidad presentadas en junio pasado por sindicatos, abogados litigantes y otros grupos organizados.

El escrito de 51 páginas fue presentado por los abogados del Centro de Incidencia Ambiental (CIAM), en representación del propio CIAM, la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), la Fundación Almanaque Azul, la Fundación Panamá Sostenible (PASOS, en formación) y Human Rights Everywhere (HREV).

Esta semana el Órgano Ejecutivo y Legislativo de Panamá por la presión de la ciudadanía está intentando subrogar La Ley 30 y dividirla en seis leyes de acuerdo a los puntos acordados en una mesa de discusión que mantuvo el gobierno con  algunos miembros de la sociedad civil. Por parte del Órgano Judicial se espera la declaratoria de ilegalidad por inconstitucional de la mencionada ley.

“Optamos por presentar nuevos alegatos en lugar de una séptima demanda, la cual habría retrasado todo el proceso”, aclaró Félix Wing Solís, Director Ejecutivo del CIAM, quien añadió que “la Corte tiene el deber moral de declarar inconstitucional la Ley 30, en vez de utilizar su subrogación como excusa para declarar la sustracción de materia. Ello sería eludir su responsabilidad como custodia privativa del orden constitucional.”

Los ambientalistas alegaron que la Ley 30 incurrió en 6 vicios de forma -que el gobierno se negó a discutir en la Mesa de Diálogo- y 7 violaciones de fondo a la Constitución y a convenios ambientales y de derechos humanos ratificados por Panamá, para un total de 18 normas constitucionales y 14 normas internacionales violadas.

El texto completo de los alegatos está disponible en el siguiente enlace:

ALEGATOS INCOSTITUCIONALIDAD LEY 30

A continuación, se resumen las violaciones de forma y de fondo alegadas por los ambientalistas:

Violaciones de forma:

1) que el tema ambiental no estaba incluido en la convocatoria a sesiones extraordinarias;

2) que los diputados no actuaron en interés de la Nación;

3) que la Asamblea Nacional tiene prohibido expedir leyes contrarias a la letra o el espíritu de la Constitución;

4) que la Comisión de Transporte no es competente para discutir reformas a la legislación ambiental;

5) que el Ministro de Seguridad Pública no era competente para refrendar una Ley sobre aviación comercial; y

6) que todos los actos anteriores constituyen desviación de poder.

Violaciones de fondo:

1) el principio de separación de los poderes, esencial a toda democracia formal;

2) 11 convenios ambientales que obligan a Panamá a realizar estudios de impacto ambiental;

3) el desmejoramiento de la protección del derecho a un ambiente sano, tutelado por el Régimen Ecológico de la Constitución y por 3 convenios de derechos humanos;

4) el principio de estricta legalidad, según el cual los funcionarios públicos sólo pueden hacer aquello que la Ley expresamente autoriza;

5) el principio de acceso público a la información, garantizado por los estudios de impacto ambiental;

6) la primacía del interés público sobre el interés privado; y

7) la obligación del Estado de reglamentar las actividades económicas mediante organismos especializados, de modo tal que beneficien a las mayorías.