Países unen esfuerzos para salvar la vida en el planeta Tierra

Países unen esfuerzos para salvar la vida en el planeta Tierra

El histórico acuerdo tiene por objeto poner fin a las extinciones masivas

By Steve Connor, Science Editor/The Independent

Sábado, 30 de Octubre de 2010

Un acuerdo histórico para poner fin a la extinción masiva de especies fue finalmente acordado anoche, en lo que los conservacionistas consideran que es el tratado internacional más importante para prevenir el colapso de la vida silvestre del mundo.

Delegados de más de 190 países reunidos en Nagoya, Japón, acordaron un ambicioso programa de conservación para proteger la biodiversidad mundial y los hábitats naturales que soporan a las plantas y animales más amenazados.

Después de 18 años de debate, dos semanas de conversaciones y la negociación tensa de última hora, la reunión de la Convención de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica acordaron sobre 20 “objetivos estratégicos” claves para ser implementados en el ańo 2020 que debería ayudar a poner fin a la extinción masiva actual de especies.

White's tree frog, Litoria caerulea, a native of New Guinea, one of the last great forest wildernesses Brian Bevan/Alamy 

La rana blanca arbórea, Litoria caerulea, nativa de Nueva Guinea, uno de los más grandes bosques silvestres del mundo.

El amplio plan para poner freno a la pérdida de especies incluye un conjunto de nuevos objetivos para ser aplicados a finales de la década (2020) que le dará mayor protección a la naturaleza y consagra los beneficios que da a la humanidad en un código de protección jurídicamente vinculante.

“Este acuerdo reafirma la necesidad fundamental de conservar la naturaleza como el fundamento mismo de nuestra economía y nuestra sociedad”, dijo Jim Leape, director general del grupo de conservación WWF International.

“Los gobiernos han enviado un fuerte mensaje que la protección de la salud del planeta tiene un lugar en la política internacional, y los países están dispuestos a unir sus fuerzas para salvar la vida en la Tierra”, dijo Leape.

Uno de los 20 objetivos acordados por los delegados fue extender los parques nacionales para aumentar la superficie de tierras protegidas en el mundo del 12,5 por ciento al 17 por ciento y el área protegida de los océano del 1 por ciento al 10 por ciento en el 2020. Otro objetivo es “levantar” las especies amenazadas del riesgo de extinción.

Los ministros de medio ambiente de todo el mundo también acordaron las reglas para compartir los beneficios comerciales de los recursos genéticos de la naturaleza entre los gobiernos y las empresas, una operación clave de intercambio comercial y el tema de la propiedad intelectual que podría significar miles de millones de dólares en nuevos fondos para las naciones en desarrollo.

Una idea consagrado en el nuevo protocolo es la creación de un fondo especial de una proporción de los beneficios obtenidos a partir de productos comerciales derivados de material biológico recogido décadas o incluso siglo atrás de los hábitat naturales en los países en desarrollo del mundo.

Uno de los 20 objetivos acordados por los delegados fue extender los parques nacionales para aumentar la superficie de tierras protegidas en el mundo del 12,5 por ciento al 17 por ciento y el área protegida de los océano del 1 por ciento al 10 por ciento en el 2020. Otro objetivo es “levantar” las especies amenazadas del riesgo de extinción.

Los ministros de medio ambiente de todo el mundo también acordaron las reglas para compartir los beneficios comerciales de los recursos genéticos de la naturaleza entre los gobiernos y las empresas, una operación clave de intercambio comercial y el tema de la propiedad intelectual que podría significar miles de millones de dólares en nuevos fondos para las naciones en desarrollo.

Una idea consagrado en el nuevo protocolo es la creación de un fondo especial de una proporción de los beneficios obtenidos a partir de productos comerciales derivados de material biológico recogido décadas o incluso siglo atrás de los hábitats naturales en los países en desarrollo del mundo.

Caroline Spelman, Secretaria de Medio Ambiente de Gran Bretaña, dijo anoche desde Nagoya: “También hemos acordado con el protocolo histórico que ha sido de desarrollado en los últimos 18 años, donde se establece un régimen donde los países en desarrollo permitirán el acceso a sus recursos genéticos y naturales a cambio de compartir los beneficios de su uso. “

Este aspecto del acuerdo fue el mayor obstáculo para un acuerdo debido a la preocupación de las naciones en desarrollo que podrían perder los ingresos generados por las empresas occidentales que descubren nuevos fármacos y medicamentos derivados del estudio de la química y la genética de las especies que viven en regiones de rica biodiversidad.

Las naciones en desarrollo, especialmente en África, habían argumentado que no se habían beneficiado en el pasado de sus recursos naturales que se han convertido en productos lucrativos en los países occidentales ricos.

Los países más pobres habían insistido que el costo de aumentar sus gastos en la conservación de los hábitats naturales tenían que ser compensados por algún mecanismo financiero que les pagara por el beneficio de los recursos genéticos que estaban protegiendo.

Caroline Spelman, Secretaria de Medio Ambiente de Gran Bretaña, dijo anoche desde Nagoya: “También hemos acordado con el protocolo histórico que ha sido de desarrollado en los últimos 18 años, donde se establece un régimen donde los países en desarrollo permitirán el acceso a sus recursos genéticos y naturales a cambio de compartir los beneficios de su uso. “

Este aspecto del acuerdo fue el mayor obstáculo para un acuerdo debido a la preocupación de las naciones en desarrollo que podrían perder los ingresos generados por las empresas occidentales que descubren nuevos fármacos y medicamentos derivados del estudio de la química y la genética de las especies que viven en regiones de rica biodiversidad.

Las naciones en desarrollo, especialmente en África, habían argumentado que no se habían beneficiado en el pasado de sus recursos naturales que se han convertido en productos lucrativos en los países occidentales ricos.

Los países más pobres habían insistido que el costo de aumentar sus gastos en la conservación de los hábitats naturales tenían que ser compensados por algún mecanismo financiero que les pagara por el beneficio de los recursos genéticos que estaban protegiendo.

Johansen Voker Ambiental de la Agencia de Protección de Liberia dijo: “El bosque y otros recursos biológicos que nosotros tenemos sirven a los intereses generales del medio ambiente mundial, de modo que esperamos la asistencia para poder conservar efectivamente nuestro medio ambiente para el bien común de la comunidad internacional .. “

En la reunión de Nagoya se acordó establecer el Régimen Internacional sobre Acceso y la Participación en los Beneficios de los Recursos Genéticos para establecer las reglas básicas sobre cómo las naciones deben cooperar para la obtención de los recursos genéticos de animales, plantas y hongos.

Achim Steiner, director del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que administra el Convenio sobre la Diversidad Biológica, dijo. “Este es un día para celebrar en términos de una respuesta nueva e innovadora a la alarmante pérdida de biodiversidad y los ecosistemas y un día para celebrar en términos de oportunidades para las vidas y medios de vida en términos de superación de la pobreza y lograr un desarrollo sostenible “.

La Seńora Spelmen dijo que el acuerdo establece un plan para detener la pérdida de los hábitat que proveen servicios esenciales biológicos para el beneficio de las personas, tales como el suministro de agua dulce. Esto, insistió, contribuiría a erradicar la pobreza. “También hemos obtenido el acuerdo sobre la vinculación entre el cambio climático, la pobreza global y la biodiversidad así como en la protección de los bosques del mundo, que es esencial si queremos lograr nuestros objetivos en estas áreas”, dijo.

La semana pasada, un informe de la Sociedad Zoológica de Londres advirtió que las poblaciones de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces han disminuido en un 30 por ciento en los últimos 40 años y que una quinta parte de todas las especies de vertebrados están en peligro de extinción.

ENGLISH VERSION (COMPLETE ORIGINAL VERSION)

Countries join forces to save life on Earth

Historic deal aims to halt mass extinctions

By Steve Connor, Science Editor

Saturday, 30 October 2010

White's tree frog, Litoria caerulea, a native of New Guinea, one of the last great forest wildernesses Brian Bevan/Alamy 

White’s tree frog, Litoria caerulea, a native of New Guinea, one of the last great forest wildernesses

A historic deal to halt the mass extinction of species was finally agreed last night in what conservationists see as the most important international treaty aimed at preventing the collapse of the world’s wildlife. 

Delegates from more than 190 countries meeting in Nagoya, Japan, agreed at the 11th hour on an ambitious conservation programme to protect global biodiversity and the natural habitats that support the most threatened animals and plants.

After 18 years of debate, two weeks of talks, and tense, last-minute bargaining, the meeting of the UN Convention on Biodiversity agreed on 20 key “strategic goals” to be implemented by 2020 that should help to end the current mass extinction of species.

The sweeping plan to put the brakes on the loss of species includes a set of new targets to be implemented by the end of the decade that will give greater protection to the natural world and enshrine the benefits it gives to humankind in a legally binding code of protection.

“This agreement reaffirms the fundamental need to conserve nature as the very foundation of our economy and our society,” said Jim Leape, director general of the conservation group WWF International.

“Governments have sent a strong message that protecting the health of the planet has a place in international politics, and countries are ready to join forces to save life on Earth,” Mr Leape said.

One of the 20 targets agreed by the delegates was to extend national parks to increase the area of protected land in the world from 12.5 per cent to 17 per cent, and the area of protected oceans from 1 per cent to 10 per cent by 2020. Another target is to lift threatened species from the risk of extinction.

Environment ministers from around the globe also agreed on rules for sharing the commercial benefits of nature’s genetic resources between governments and companies, a key trade and intellectual property issue that could be worth billions of dollars in new funds for developing nations.

One idea enshrined in the new protocol is to set up a special fund from a proportion of the profits made from commercial products derived from biological material collected decades or even centuries ago from natural habitats in the developing world.

Caroline Spelman, Britain’s Environment Secretary, said last night from Nagoya: “We have also agreed an historic protocol which has been 18 years in the making, establishing a regime where developing countries will allow access to their genetic and natural resources in return for a share of the benefits for their use.”

This feature of the agreement was the biggest stumbling block to a deal because of concerns by developing nations that they would miss out on the revenues generated by Western companies that discover new drugs and medicines derived from studying the chemistry and genetics of species living in regions rich in biodiversity.

Developing nations, particular in Africa, had argued they had not benefited in the past from their natural resources which had been developed into lucrative products by wealthy Western countries.

Poorer countries had insisted that the cost of increasing their spending on the conservation of natural habitats had to be offset by some financial mechanism that paid them for the benefit of the genetic resources they were protecting.

Johansen Voker of Liberia’s Environmental Protection Agency had said: “The forest and the other biological resources we have serve the general interests of the global environment. So we expect assistance to be able to effectively conserve our environment for the common good of the world community.”

The Nagoya meeting agreed to establish an International Regime on Access and Benefit Sharing of Genetic Resources to lay down the basic ground rules on how nations co-operate in obtaining genetic resources from animals, plants and fungi.

Achim Steiner, head of the UN Environment Programme, which administers the Convention on Biological Diversity, said: “This is a day to celebrate in terms of a new and innovative response to the alarming loss of biodiversity and ecosystems. And a day to celebrate in terms of opportunities for lives and livelihoods in terms of overcoming poverty and delivering sustainable development.”

Ms Spelmen said the agreement sets out a plan to halt the loss of habitats that provide essential biological services for the benefit of people, such as the supply of fresh water. This, she insisted, would help to eradicate poverty. “We have also secured an agreement to link climate change, global poverty and biodiversity together in protecting the world’s forests, which is essential if we are to achieve our aims in these areas,” she said.

Last week, a report by the Zoological Society of London warned the populations of mammals, birds, reptiles, amphibians and fish have declined by 30 per cent over 40 years and that one-fifth of all vertebrate species are threatened with extinction.

Centres of biodiversity

Chihuahuan Desert

Home to one of the richest cactus communities in the world, the desert also harbours a rare example of an inland-desert wetlands – Cuatro Cienegas. Snails and fish there have radiated into many species, some restricted to a single pool.

Indo-Pacific coral reefs

Reefs in the tropical western Pacific are the world’s most diverse. Some off western New Guinea are home to 525 species of reef fish and 450 species of coral. The world trade in aquarium fish and large food fish is having a devastating impact, as is sedimentation and pollution.

Antarctic Peninsula

Large populations of marine mammals, birds and fish depend, directly or indirectly, on shrimp-like krill in surrounding waters. One of the last relatively intact marine ecosystems, the peninsula is a breeding ground for many species. Increased ultraviolet radiation due to ozone depletion threatens the area.

Andean Forests

The rugged terrain of the northern Andes hosts an enormous diversity of habitats. Single peaks or valleys are home to several species of birds, orchids, and other organisms found nowhere else. One of the world’s highest concentrations of endemic birds inhabits peaks on the Ecuador-Colombia border.

Atlantic Forests

The Atlantic forest region, most of it in Brazil, is a criticially endangered ecosystem. Less than 7 per cent of the original vegetation remains. Early naturalists found forests draped with orchids and bromeliads and ringing with the sounds of animals. Today, the four endemic species of tamarins are all endangered, including the black-faced tamarin, which was discovered by scientists only in 1990.

Cape Floristic Region

This area in South Africa holds a unique collection of hard-leaved and evergreen shrubs called ‘fynbos’ and is home to more than 8,000 plant species, around 70 per cent of which are endemic. The greatest threats to this diverse plant life are invasive alien species and habitat loss.

Mediterranean region

From Portugal to Jordan, from Morocco to southern France, this eco-region is fragmented and threatened by burning, grazing, human settlement and tourism. The region is one of five sites of Mediterranean shrub land in the world, which collectively contain 20 per cent of all terrestrial plant species.

Western Ghats

A large number of endemic species, some traced back to forebears on the ancient supercontinent of Gondwana, have evolved on India’s long-isolated western mountain ranges. Sixteen bird species and at least 1,500 plant species live only in this region. Pressure from expanding human population, logging and farming is intense.

Siberian Taiga

Earth’s largest unbroken forest, this is among the last regions vast enough to allow populations of large predators to interact naturally with prey. A network of wetlands is a critical breeding habitat for many species of waterfowl, shorebirds and the endangered Siberian crane.

New Guinea Forests

One of the last great forest wildernesses, long-isolated New Guinea has never been colonised by monkeys or most other large mammals. Their niches are filled instead by reptiles, marsupials and birds.

New Zealand

The flora and fauna of New Zealand, once part of Gondwana, evolved in isolation for around 80 million years. New Zealand has one of the world’s increasingly threatened rain forests, where flightless parrots nest. More than 80 per cent of New Zealand’s plant species are endemic.

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