Conferencia de la ONU sobre cambio climático inicia este lunes

Piden para COP16 evitar triunfalismo

Mexico/Reforma

Ariadna García

“los acuerdos avanzan, pero pide no cantar victoria”
Patricia Espinosa, Secretaria de Relaciones Exteriores de México

La Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP16) que se llevará a cabo en Cancún, del 29 de noviembre al 10 de diciembre próximos, contará con la presencia de al menos 192 representantes de los países que conforman el sistema de las Naciones Unidas.

 

Logo oficial de la COP16/CMP6- Cancún, México

Si bien las negociaciones para alcanzar acuerdos en Cancún que combatan el Cambio Climático tienen avances positivos, el Gobierno de México se mantiene con la “cabeza fría” y sin triunfalismos, toda vez que el proceso es complicado, aseguró la Canciller Patricia Espinosa.

Los pilares a discutir son en lo referente a mitigación y transparencia, financiamiento, adaptación, y tecnología.

Pero las negociaciones que ha encabezado México desde hace un año, no han logrado resultados concretos principalmente en lo que se refiere al tema de la mitigación, que es el arrancar los compromisos a cada país para reducir la emisión de gases de efecto invernadero, y con ello evitar que la temperatura del planeta se incremente.

“En este tipo de procesos hay que mantener siempre la cabeza muy fría y ser muy objetivos, porque son procesos complicados, hablamos de 192 países soberanos que deben tomar una decisión.

“No debemos de pensar que podemos cantar victoria, pero sí podemos decir las expectativas y posibilidades”, aseveró.

En entrevista con Reforma reiteró que de Cancún no se debe esperar la creación de un acuerdo jurídicamente vinculante, pues el objetivo sobre el que se centró México, fue el de establecer las bases para la creación por primera vez, de mecanismos a través de los cuales cada país cumpla con las disposiciones de la Convención Marco para el Cambio Climático.

“Un acuerdo vinculante, sin restarle importancia”, comentó, “es el que establece cuáles son las obligaciones de cada quien, pero sin restar importancia, es necesario ver el objetivo de la cumbre y reconocer que el acuerdo vinculante sólo es un instrumento jurídico y no es el objetivo. El objetivo es la limitación del calentamiento global a través de una limitación y reducción de emisión de gases de efecto invernadero”.

“En Cancún queremos por primera vez establecer los mecanismos que van a permitir dar pleno cumplimiento a todas las disposiciones de la Convención”.

Patricia Espinosa, quien a partir de hoy establecerá su oficina en Cancún, detalló que el principal problema en materia de Cambio Climático ha sido que todas las naciones se han concentrado solamente en metas cuantitativas y no en ver cómo hacer que se cumplan las agendas tanto para países desarrollados como los que están en desarrollo.

La creación de nuevos mecanismos, añadió, es relevante porque si se está en la disposición de adoptar nuevas metas, es necesario saber qué instrumentos se van a utilizar para poder cumplirlas, para que cada país grande o pequeño, tenga la obligación de llevar a cabo su tarea y sobre todo que se verifique el actuar.

“Cancún es el escenario para estos mecanismos, nuestra expectativa es que se creen aquí, pero a partir de una decisión política sobre su creación, se requiere un trabajo técnico que va a tener que hacerse después de Cancún”, indicó.

Así que la cumbre climática de Cancún deberá dejar establecidos los parámetros de creación de figuras que se dediquen a ver lo relacionado con financiamiento, adaptación, tecnología, reforestación, preservación de suelos, entre otros, y ya después se deberá de trabajar sobre qué entidad será la adecuada para el desarrollo de los programas.

“Lo que se puede esperar es la creación de todos estos mecanismos: de apoyo financiero, técnico, mecanismos en materia de reforestación y recuperación de suelos, en materia de adaptación.

“Nuestra expectativa es que podamos lograr también una reafirmación de los compromisos puestos en Copenhague”, dijo.

La propuesta mexicana del Fondo Verde, mencionó la Canciller, ha sido bien aceptada por todos los países, pero para poderla desarrollar en su totalidad, es necesario saber qué mecanismo se va a crear para ponerlo en práctica, es decir, qué entidad lo va a dirigir, si será mundial o regional y toda la figura jurídica sobre la que debe estar sustentado.

La COP16/CMP6, si bien tendrá su propio documento, se pretende que países como China, India, Brasil y Estados Unidos, entre otros, vuelvan a poner sobre la mesa sus compromisos en materia de reducción de emisiones.

El tema de mitigación, que es de los más complejos, las autoridades mexicanas esperan lograr un consenso sobre la necesidad de establecer que el aumento de la temperatura debe ser hasta dos grados.

Sin embargo, países insulares en desarrollo y Bolivia, entre otros, piden que la temperatura no aumente más de un grado, hecho que no es aceptado por China, India, Brasil y naciones desarrolladas.

En este tema también está el esquema de medición, reporte y verificación a la que están obligados los países desarrollados y las naciones en desarrollo no le quieren entrar en su totalidad.

Sin embargo, ya se logró que la India pusiera sobre la mesa una propuesta denominada Análisis y Consulta Internacional (ICA, por sus siglas en inglés), para que todos estén involucrados en el tema de la transparencia. Pero falta el consenso.

Cuestionada sobre el Protocolo de Kyoto, Patricia Espinosa insistió en que no existen condiciones para tratar el tema en Cancún, sin embargo hay tiempo para un seguimiento.

Así lo dijo

“En este tipo de procesos hay que mantener siempre la cabeza fría y ser muy objetivos, porque son procesos complicados, hablamos de 192 países soberanos que deben tomar una decisión”.

“Nuestra expectativa es que podamos lograr también una reafirmación de los compromisos puestos en Copenhague”.
Por qué hay tanta preocupación si el cambio climático se incrementa y mantiene en el tiempo?

La temperatura media de la superficie terrestre ha subido más de 0,6oC desde los últimos años del siglo XIX. Se prevé que aumente de nuevo entre 1,4oC y 5,8oC para el año 2100, lo que representa un cambio rápido y profundo. Aun cuando el aumento real sea el mínimo previsto, será mayor que en cualquier siglo de los últimos 10.000 años.

La razón principal de la subida de la temperatura es un proceso de industrialización iniciado hace siglo y medio y, en particular, la combustión de cantidades cada vez mayores de petróleo, gasolina y carbón, la tala de bosques y algunos métodos de explotación agrícola.

Estas actividades han aumentado el volumen de “gases de efecto invernadero” en la atmósfera, sobre todo de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso. Estos gases se producen naturalmente y son fundamentales para la vida en la Tierra; impiden que parte del calor solar regrese al espacio, y sin ellos el mundo sería un lugar frío y yermo. Pero cuando el volumen de estos gases es considerable y crece sin descanso, provocan unas temperaturas artificialmente elevadas y modifican el clima. El decenio de 1990 parece haber sido el más cálido del último milenio, y 1998 el año más caluroso.

El cambio climático puede tener consecuencias nefastas: nos lo podrían confirmar los dinosaurios, si no se hubieran extinguido. La teoría dominante es que no sobrevivieron cuando un meteorito gigante se estrelló contra la Tierra hace 65 millones de años, levantando tal cantidad de polvo en la atmósfera que la luz solar se vio fuertemente reducida, las temperaturas bajaron precipitadamente, muchas plantas no pudieron crecer y la cadena alimentaria se desintegró.

Lo que ocurrió a los dinosaurios es un claro ejemplo de cambio climático más rápido que el que el ser humano está ahora infligiéndose a sí mismo… pero no el único. Las investigaciones sobre los núcleos de hielo y los sedimentos lacustres revelan que el sistema climático ha sufrido otras fluctuaciones abruptas en el pasado lejano: parece que el clima ha tenido “puntos de inflexión” capaces de generar fuertes sacudidas y recuperaciones. Aunque los científicos están todavía analizando lo que ocurrió durante esos acontecimientos del pasado, es claro que un mundo sobrecargado con 6.300 millones de personas es un lugar arriesgado para realizar experimentos incontrolados con el clima.

Según las previsiones, la actual tendencia hacia el calentamiento provocará algunas extinciones. Numerosas especies vegetales y animales, debilitadas ya por la contaminación y la pérdida de hábitat, no sobrevivirán los próximos 100 años. El ser humano, aunque no se ve amenazado de esta manera, se encontrará probablemente con dificultades cada vez mayores. Los graves episodios recientes de tormentas, inundaciones y sequías, por ejemplo, parecen demostrar que los modelos informáticos que predicen “episodios climáticos extremos” más frecuentes están en lo cierto.

El nivel del mar subió por término medio entre 10 y 20 centímetros durante el siglo XX, y para el año 2100 se prevé una subida adicional de 9 a 88 cm (la subida de las temperaturas hace que el volumen del océano se expanda, y la fusión de los glaciares y casquetes polares aumenta el volumen de agua). Si se llega al extremo superior de esa escala, el mar podría invadir los litorales fuertemente poblados de países como Bangladesh, provocar la desaparición total de algunas naciones (como el Estado insular de las Maldivas), contaminar las reservas de agua dulce de miles de millones de personas y provocar migraciones en masa.

Según las previsiones, los rendimientos agrícolas disminuirán en la mayor parte de las regiones tropicales y subtropicales, pero también en las zonas templadas si la subida de la temperatura es de más de unos grados. Se prevé también un proceso de desertificación de zonas continentales interiores, por ejemplo el Asia central, el Sahel africano y las Grandes Llanuras de los Estados Unidos. Estos cambios podrían provocar, como mínimo, perturbaciones en el aprovechamiento de la tierra y el suministro de alimentos. La zona de distribución de enfermedades como el paludismo podría ampliarse.

El calentamiento atmosférico es un problema “moderno”: es complicado, afecta a todo el mundo y se entremezcla con cuestiones difíciles como la pobreza, el desarrollo económico y el crecimiento demográfico. No será fácil resolverlo. Ignorarlo, sería todavía peor.

Hace más de un decenio, la mayor parte de los países se adhirieron a un tratado internacional –la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático– para comenzar a considerar qué se puede hacer para reducir el calentamiento atmosférico y adoptar medidas para hacer frente a las subidas de la temperatura que sean inevitables. El 1997, los gobiernos acordaron incorporar una adición al tratado, conocida con el nombre de Protocolo de Kyoto, que cuenta con medidas más enérgicas (y jurídicamente vinculantes). Se prevé que el Protocolo entre en vigor en breve plazo. Y, desde 1988, un Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático ha examinado las investigaciones científicas y ofrecido a los gobiernos resúmenes y asesoramiento sobre los problemas climáticos.
Qué es el COP16/CMP6?

La COP16/CMP6 es la 16ª edición de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, y la 6ª Conferencia de las Partes actuando como Reunión de las Partes del Protocolo de Kyoto. Se entiende por “Partes” aquellos Estados nacionales que firmaron y ratificaron esos dos tratados internacionales, obligándose a observar y cumplir su contenido en materia de cooperación internacional en contra del cambio climático. La Convención Marco cuenta con 194 Estados parte (lista) y su Protocolo de Kyoto con 184 (lista). De acuerdo con el Artículo 7 de la Convención, la Conferencia de las Partes en su calidad de órgano supremo tiene como mandato adoptar las decisiones necesarias para promover su aplicación eficaz.

El nombre COP hace referencia en inglés a las reuniones de las Partes de numerosos tratados internacionales (“Conference of the Parties”). Sin embargo, por la relevancia del tema dentro de la agenda internacional, el nombre COP se relaciona con el cambio climático. Estas conferencias se celebran anualmente entre los meses de noviembre y diciembre. Este año, las Conferencias se celebrarán en Cancún, México, pero es el Secretariado de la Convención quien las organiza de conformidad con los estándares de las reuniones de Naciones Unidas. Adicionalmente, a lo largo del año los participantes llevan a cabo sesiones de trabajo preparatorias en diferentes sedes.

La Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático contempla dos categorías generales de participantes: los Estados Parte y los Observadores. Estos últimos se dividen en Organizaciones Intergubernamentales y Organizaciones No Gubernamentales (Artículo 7, apartado 6), las cuales deben registrarse y acreditarse ante el Secretariado de la Convención para poder participar en las Conferencias. Únicamente los representantes de organizaciones admitidas pueden asistir a las sesiones de los órganos de la Convención en calidad de observadores.

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Cumbre de Cancún sobre Cambio Climático, será efectiva?

5 claves para entender la Cumbre de Cancún

Ignacio de los Reyes

BBC Mundo, México

Una vista de Cancún, México.Cancún ha sufrido en carne propia los problemas causados por el cambio climático.

El próximo lunes comienza en Cancún, México, una cumbre internacional que espera dar pasos al frente para combatir al cambio climático.

El encuentro anterior en Copenhague en 2009 se caracterizó por duros roces diplomáticos, pero decepcionó a muchos por la falta de resultados concretos.

Científicos, ecologistas y representantes gubernamentales consultados por BBC Mundo reconocen que la ciudad del caribe mexicano no verá un gran acuerdo vinculante entre los participantes, pero sí puede haber avances en temas cruciales para América Latina.

Conozca cuáles serán los temas más importantes durante la llamada COP16.

Sin acuerdo vinculante | Deforestación | Financiación y Tecnología | Monitoreo y Verificaciónclic | Diplomacia

Cancún no será Kyoto

Según la Organización Meteorológica Mundial de las Naciones Unidas, la concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera alcanzó el año pasado niveles récord, hasta un 38% más que a comienzos de la era industrial.

Póster de la COP 16.Las expectativas para Cancún son menores que las que había antes de la cumbre de Copenhague.

El Programa de Medio Ambiente de la ONU advierte además que las promesas de reducción de emisiones hechas por los países participantes en la Cumbre de Copenhague de 2009 no servirán para limitar el calentamiento global a 2°C, como pretenden.

Y sin embargo parece darse por hecho que Cancún no servirá para sustituir al Tratado de Kyoto para limitar la emisión de gases causantes de efecto invernadero. El anfitrión de la cumbre, el presidente mexicano Felipe Calderón, advirtió que se han de “moderar las expectativas” en torno a un acuerdo global.

“Los países acudieron a Copenhague a firmar un acuerdo sin estar preparados para ello. Ahora son más realistas, sabemos que no habrá un acuerdo global vinculante porque los enfrentamientos entre ciertos países (China y Estados Unidos) siguen estando, pero sí puede haber consensos en otros temas”, asegura la investigadora de la Universidad Autónoma de México (UNAM) Ana Cecilia Conde.

Lea: ¿Qué gana México con la cumbre?

Salvar los bosques

Las esperanzas están puestas en un acuerdo global para frenar la deforestación, causante del 20% de las emisiones de gases. A priori se podría lograr un consenso entre Occidente y las naciones en vías de desarrollo.

Ya que no hay disposición para que los países corten las emisiones de la industria, al menos logremos que protejan sus bosques, los grandes sumideros de carbono en el mundo

Ana Cecilia Conde, investigadora UNAM

De Cancún podría salir un pacto para poner en marcha el plan de Reducción de las Emisiones debidas a la Deforestación y la Degradación (conocido como REDD+), un sistema por el cual las naciones ricas pagan a los estados en desarrollo para que conserven sus bosques.

“Ya que no hay disposición para que los países corten las emisiones de la industria, al menos logremos que protejan sus bosques, los grandes sumideros de carbono en el mundo”, asegura Conde, quien forma parte del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).

clic REDD… ¿Qué es y con qué se come?

Cuestión de dinero

En diciembre de 2009, la cumbre de Copenhague terminó con la promesa de aportar US$30.000 millones para ayudar a los países en desarrollo a mitigar los efectos del cambio climático.

Barack Obama durante la cumbre de Copenhague. Todavía no hay un acuerdo acerca del Fondo Verde.

México podría ser el lugar donde se concrete de dónde saldrá el dinero para el llamado Fondo Global para el Clima (o Fondo Verde), cómo se entregará y quiénes serán los países beneficiarios.

Aunque para ello los donantes tendrán que convencer a algunas delegaciones, como la boliviana, que consideran insuficiente el monto acordado. También algunos organismos de la ONU han expresado que esos US$30.000 millones suponen la mitad del dinero que les haría falta a los países en desarrollo para mitigar los efectos del calentamiento global.

Otro de los temas a debate será el referente a la transferencia de tecnología de países ricos a naciones en desarrollo.

La esperanza de muchos activistas es que los países más contaminantes puedan encontrar incentivos para abandonar las industrias sucias si cuentan con la tecnología adecuada para desarrollar fuentes de energías limpias e investigación.

¿Quién supervisará?

Estos acuerdos no podrán implementarse de manera eficiente si no se concretan medidas de supervisión y verificación, según Jorge Gastelumendi, asesor en política climática de la organización no gubernamental The Nature Conservancy.

Contaminación en Hong Kong.China teme que los acuerdos puedan limitar su crecimiento económico.

Uno de los principales desafíos para los negociadores será convencer a China, preocupada por la posibilidad de que los acuerdos puedan resentir su crecimiento económico, para que permita que sus programas de reducción de emisiones sean monitoreados por organismos internacionales.

Mientras países como Estados Unidos reclaman a China más transparencia, Pekín exige que el dinero prometido empiece a fluir y existan mayores controles sobre las propuestas de financiación hechas por los países desarrollados.

Tiempo de diplomacia

La cumbre de 2009 acabó con encendidos debates, enfados y reproches. Una de las esperanzas de Cancún es que la comunidad internacional pueda “limar asperezas” y evitar choques como los de Copenhague.

“Allí se perdió la confianza en el proceso multilateral, pero también se perdió confianza entre las partes”, asegura Jorge Gastelumendi, de TNC. “Por suerte se ha avanzado bastante a lo largo de este año”, añade.

El ambiente con que llegamos a Cancún no está caracterizado por esas polarizaciones, hemos logrado rescatar primero la confianza

Luis Alfonso de Alba, representante mexicano en la COP16

“La polarización de las discusiones no beneficia a nadie, tenemos que encontrar espacios donde podamos identificar convergencias”, coincide Luis Alfonso de Alba, representante del gobierno mexicano en la Cumbre.

“El ambiente con que llegamos a Cancún no está caracterizado por esas polarizaciones, hemos logrado rescatar primero la confianza de los estados partes, en el proceso (de consultas entre los países) y en las Naciones Unidas como la única vía que que puede dar resultado”, asegura.

Sin embargo, el nuevo equilibrio de fuerzas en el Congreso estadounidense tras el avance republicano en las elecciones de noviembre podría modificar la postura de Washington.

Algunos activistas tienen la mirada puesta en EE.UU., el segundo emisor de gases contaminantes del mundo, y en cuál será su posición ahora que su Senado parece todavía más lejos que antes de ratificar un tratado climático que salga de la ONU.

En cualquier caso, Cancún puede servir también como escenario para preparar el terreno a la cumbre de Sudáfrica de 2011. Ecologistas, científicos y gobiernos confían en que la reunión de México sirva para generar el impulso necesario para firmar en consenso un tratado vinculante legalmente en la COP17.

Costa Rica: fallo suspende proyecto de minería a cielo abierto

Costa Rica: fallo suspende proyecto de minería a cielo abierto

Redacción/BBC Mundo

El proceso legal enfrenta a organizaciones ambientalistas con el Estado y una transnacional canadiense.

La Justicia de Costa Rica ordenó este miércoles cancelar la concesión minera del proyecto Las Crucitas, una polémica mina de oro a cielo abierto que pretendía abrirse en el norte del país, cerca de la frontera con Nicaragua.

Un tribunal anuló un decreto del ex presidente Óscar Arias en el que declaraba de “interés público” el proyecto minero Las Crucitas, en el norte del país, y recomendó a la fiscalía abrir causa judicial en contra del ex mandatario y varios funcionarios por esta acción.

Además, los jueces condenaron al Estado y a la transnacional canadiense Infinito Gold, propietaria del proyecto, al pago de una reparación por los daños ambientales provocados por la tala de árboles el año pasado en los trabajos iniciales de apertura de la mina.

La empresa declaró que apelará la sentencia, de un tribunal contencioso administrativo, ante una instancia judicial superior.

clic Lea: Costa Rica innova en la protección del medio ambiente
La controversia

La empresa inició la exploración en la zona de Las Crucitas en 1995, en Cutris de San Carlos, a tres kilómetros del río San Juan, fronterizo con Nicaragua.

El proyecto minero despertó el rechazo de la mayoría de los costarricenses, liderada por organizaciones ecologistas.

Después de que fuera presentado el recurso, otros países latinoeramericanos con proyectos similares mostraron interés por el caso.

El proceso fue iniciado por varias organizaciones ambientalistas como la Asociación Preservacionista de Flora y Fauna (Apreflofas), entre otros, quienes solicitaron que se reviertan tanto los permisos ambientales otorgados para la extracción del oro en la mina, como el decreto del ejecutivo de hace dos años que avaló la minería.

La parte demandante argumentaba que el estudio de viabilidad ambiental no corresponde con el de la concesión minera.
Juan Carlos Obando portavoz de Infinito Gold

Infinito Gold busca extraer 700.000 onzas de oro a cielo abierto

Los ambientalistas rechazan el proyecto de explotación aurífera pues consideran que se causarán daños irreparables tras la contaminación y erosión del frágil ecosistema.

Esto debido a que este tipo de minería utiliza cianuro y conlleva la tala de árboles, sobre todo del almendro amarillo, variedad en peligro de extinción en Cutris de San Carlos.

Pero el consorcio minero por su parte, asegura que no habrá daños al medio ambiente y el Estado sostiene que el proyecto sólo traerá beneficios económicos para el país.

El gobierno de Costa Rica afirma que el beneficio se derivará del cobro de impuestos y de la inversión comunal de la empresa a cargo del proyecto.

Infinito Gold busca extraer 700.000 onzas de oro a cielo abierto con un valor mercantil que superaría los US$1.000 millones, pero las obras en Las Crucitas se han retrasado unos 23 meses por diferentes problemas legales.
En América Latina

Fue tal el revuelo provocado por el caso que este mes Costa Rica se convirtió en el primer país de Latinoamérica en poner freno a la extracción de minerales a cielo abierto tras la aprobación parlamentaria de la reforma a la Ley de Minería, por considerarla “la forma de minería más devastadora”, dijo uno de los diputados que la votó.

Sin embargo, el caso de Las Crucitas no se ve afectado por esta modificación legislativa, al haberse entregado la concesión hace dos años.

A diferencia de las explotaciones subterráneas, las explotaciones mineras a cielo abierto se desarrollan en la superficie del terreno y para su explotación en ocasiones es necesario excavar, a través de explosivos o con medios mecánicos, los terrenos que recubren o rodean la formación geológica que forma el yacimiento.

El fallo de este martes en Costa Rica es observado atentamente por otros países en donde existen controversiales proyectos de minería como Argentina, Perú y Bolivia.

En Argentina se sigue con atención este proceso. La corresponsal de la BBC en ese país Verónica Smink informó que en septiembre el Senado aprobó una Ley de Protección de Glaciares que, se prevé, tendrá un fuerte impacto sobre la actividad minera en el país.

Los ambientalistas señalan que la minería a cielo abierto en las zonas glaciares y periglaciares altera el ecosistema y pone en peligro una de las principales fuentes de agua dulce, pero la iniciativa fue duramente criticada por las provincias que dependen en gran medida de la minería como fuente de empleo y de riquezas.

Entre tanto en Perú se espera que la economía crezca este año cerca de 9%, cifra en su mayoría derivada de la actividad minera, pero el país al igual que Bolivia no escapa a la controversia que rodea algunos proyectos auríferos.

COP10 define el futuro de la biodiversidad en el mundo

Nagoya define el futuro de la vida en la tierra

29 October 2010

Nagoya, Japón, viernes 29 de octubre de 2010 (UICN) – Los gobiernos reunidos en la 10ma Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB COP10) aprobaron el nuevo Plan Estratégico para reducir las presiones actuales que enfrenta la biodiversidad del planeta en los próximos 10 años. También, acciones urgentes para salvar y restaurar la naturaleza. Finalmente, acordaron el nuevo protocolo sobre acceso y distribución de beneficios y comprometieron nuevos recursos para la puesta en práctica de estos acuerdos para la vida.

El plan consiste en 20 metas diseñadas para hacer frente a la crisis de la extinción y restaurar el capital natural de la Tierra. Además hubo un consenso, luego de horas de negociaciones intensas durante toda la noche, para un nuevo régimen internacional de acceso a los recursos genéticos, que asegura, al mismo tiempo, que los beneficios derivados de éstos son propiamente compartidos (ADB), y una estrategia que permita el financiamiento efectivo para salvar al mundo natural.

“Somos testigos de una reunión que está haciendo historia, aquí en Nagoya, con un Acuerdo sin precedentes que define el futuro de la vida en la tierra”, dijo Julia Marton-Lefèvre, Directora General de la UICN. “Aquí en Japón, la comunidad internacional se acercó más a la comprensión de que es hora de dejar de considerar a la naturaleza como fungible y los gastos relacionados con su conservación como una pérdida – es hora de valorar y conservar la naturaleza”.

Las apuestas en la conferencia de Nagoya han sido elevadas. La última Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, revelada hace dos días, mostró que la columna vertebral de la naturaleza está en riesgo, con un tercio de las especies evaluada como seriamente amenazada y entre ellas, muchas, enfrentando el riesgo de extinción. El estudio Economía de los Ecosistemas y la Biodiversidad, TEEB, nos previene sobre los muchos beneficios de la naturaleza que hemos dado por hecho y disfrutado gratuitamente hasta ahora y que están en riesgo de agotarse. El Global Biodiversity Outlook 3, mostró que estamos al borde de puntos de inflexión catastróficos e irreveribles.

“Lo que hemos decidido en esta reunión, cambiará el futuro de la vida en la Tierra – muchas soluciones están disponibles para nosotros”, dijo Jane Smart, Directora del Grupo de Conservación de la Biodiversidad de la UICN. “Sabemos que acciones de conservación con metas, funcionan”. Los resultados de la última Lista Roja muestran que el estado de la biodiversidad habría disminuido en un 20 por ciento más, al menos, si no hubiéramos tomado acciones de conservación”.

“Los participantes dejarán Nagoya el viernes, pero necesitarán continuar su trabajo para salvar la vida del planeta, desde la mañana del lunes. Tenemos que aprovechar la energía de esta reunión, donde hemos visto compromisos enormes y significativos en términos de revitalizar la voluntad política, así como dinero real de la talla de lo ofrecido por Japón; y en términos de promesas, la de aumentar las áreas protegidas de la talla de Guinea Bissau. Necesitamos dar vida al plan por la vida “

“También hemos visto una mayor participación y compromiso real de la comunidad empresarial, las autoridades locales y los políticos nacionales. Hay aquí un impulso que no podemos darnos el lujo de perder – de hecho, tenemos que construir sobre él si creemos en alguna posibilidad de éxito para poner fin a la crisis de la extinción. Igualmente, felicitamos al Gobierno del Japón por su liderazgo en esta cumbre”.

“La escala de las amenazas que enfrenta la naturaleza ahora es clara. Los gobiernos han acordado precisamente el establecimiento de 20 objetivos claros sobre lo que necesitamos hacer, consagrándolos en una decisión aceptada de adoptar el Plan Estratégico en la COP 10. Ahora tenemos la oportunidad de llevar esto a la vida”.