El desarrollo humano mira hacia el Sur: Informe PNUD 2013

Informe 2013 sobre Desarrollo Humano se publicará en marzo

El próximo Informe sobre Desarrollo Humano – “El ascenso del Sur: Progreso humano en un mundo diverso” – se publicará publicará el 14 de marzo 2013 en la Ciudad de México por Presidente Enrique Peña Nieto y la Administradora del PNUD Helen Clark. El Informe sobre Desarrollo Humano 2013 examinará el profundo cambio que están experimentando las dinámicas globales con el rápido ascenso de poderes de los países en desarrollo y la importante implicación de este fenómeno para el desarrollo humano.

El sur

El Sur comienza a desarrollarse de manera más dinámica. El reto que queda es hacer dicho modelo modelo bajo un parámetro de sostenibilidad.

China ya ha superado a Japón como segunda economía mundial, sacando al mismo tiempo a millones de personas de la pobreza. India trabaja activamente para replantear su futuro con la nueva creatividad empresarial y las innovaciones en políticas sociales. Brasil se ha convertido en un impulsor esencial del crecimiento de Sudamérica, mientras que la reducción de las desigualdades en el país a través de programas contra la pobreza que se emulan en todo el mundo.

Turquía, Tailandia, Sudáfrica, México, Indonesia y otras muchas naciones que se desarrollan dinámicamente también se han convertido en actores protagonistas en el escenario mundial, ofreciendo importantes lecciones políticas y valiosas alianzas para el Sur en su conjunto, incluyendo a los países actualmente menos desarrollados.

Mirando al futuro y a los críticos desafíos a largo plazo a los que se enfrenta hoy en día la comunidad internacional, desde la desigualdad hasta la sostenibilidad de la gobernanza global, el Informe 2013 identifica políticas y reformas institucionales que reflejan la nueva realidad del Sur emergente, que podrían promover en las próximas décadas un mayor progreso humano en todo el mundo. El Informe sobre Desarrollo Humano 2013 incluye contribuciones sobre el tema de, entre otros, el Premio Nobel Amartya Sen, el Presidente de la Cooperación Internacional de Japón Akihiko Tanaka, el Alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, y el Ministro de Desarrollo de Turquía Cevdet Yilmaz.

El Informe 2013 incluirá un Índice de Desarrollo Humano (IDH) actualizado, además de los tres índices complementarios del Informe: el IDH ajustado por la Desigualdad, el Índice de Desigualdad de Género (IDG) y el Índice de pobreza multidimensional (IPM).

El lanzamiento en marzo 2013 representa un giro en el calendario anual habitual del Informe, que se publicará así a principios de año. La vuelta al calendario original de la publicación del Informe permite incluir en el IDH los indicadores estadísticos más actualizados, ya que los principales proveedores de datos internacionales suelen tenerlos listos en el último trimestre del año anterior. Este planteamiento de fechas también ofrece mejores oportunidades para debatir los principales resultados y mensajes del Informe a lo largo de todo el año.

Crear ciudades verdes incorporando la horticultura garantiza mejor calidad de vida

Crear ciudades verdes incorporando la horticultura garantiza mejor calidad de vida

Un futuro mejor para las ciudades del mundo en desarrollo es obligatorio y posible, indica la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO por sus siglas en inglés).

En los países de bajos ingresos la urbanización se produce acompañada de elevados niveles de pobreza, desempleo e inseguridad alimentaria. Se estima que en todo el mundo hay 1 000 millones de personas hacinadas en barriadas, sin acceso a los servicios básicos de salud, agua y sanidad. Alrededor del 30% de la población urbana del mundo en desarrollo ‒770 millones de personas‒ está desempleada o son «trabajadores pobres» con ingresos inferiores al umbral oficial de pobreza.

Estos grupos urbanos pobres gastan la mayor parte de sus ingresos sólo para alimentarse, pero sus hijos presentan niveles de malnutrición a veces tan elevados como los que se observan en las zonas rurales.

Un punto de partida para crear ciudades más verdes es reconocer e incorporar en la política y la planificación urbana muchas de las soluciones creativas que la propia población urbana pobre ha desarrollado para fortalecer sus comunidades y mejorar su vida. Una de esas soluciones, y un rasgo esencial de la planificación de ciudades verdes en los países desarrollados y en un número cada vez mayor de países en desarrollo, es la horticultura urbana y periurbana.

El concepto de «ciudades verdes» ‒con capacidad de recuperación, autosuficiencia y sostenibilidad social, económica y ambiental‒ se suele asociar a la planificación urbana en los países más desarrolladas.

Consumo de frutas y hortalizas

Pocos países en el mundo en desarrollo han incorporado una política donde los ciudadanos puedan cultivar sus propias hortalizas para su consumo e incluso para la venta. Las hortalizas urbanas garantizan mejor calidad de vida a los ciudadanos, mejor alimentación y menos pobreza.

La seguridad alimentaria es cuando las personas pueden producir suficientes alimentos, o comprarlos, para satisfacer sus necesidades diarias a fin de llevar una vida activa y sana. En muchas de las ciudades en desarrollo del siglo XXI todas estas condiciones de la seguridad alimentaria están amenazadas.

La horticultura urbana y periurbana ayuda a las ciudades en desarrollo a subsanar todos esos problemas. Primero, contribuye al suministro de productos frescos, nutritivos, disponibles durante todo el año. Segundo, mejora el acceso económico de los sectores urbanos pobres a los alimentos cuando la producción familiar de fruta y hortalizas reduce sus gastos en alimentos, y cuando los productores obtienen ingresos de la venta.

La Organización Internacional del Trabajo estima que 180 millones de personas del mundo en desarrollo carecen de empleo, y otros 550 millones apenas ganan apenas suficiente para sobrevivir en la economía informal. En los próximos 10 años, casi 500 millones de personas, muchas de las zonas rurales, ingresarán en el mercado de trabajo. A menos que los países en desarrollo creen más oportunidades de trabajo
productivo digno, el número de desempleados y de trabajadores pobres podría llegar al 45% de sus poblaciones urbanas para 2020.

La horticultura urbana y periurbana ofrece una vía de salida de la pobreza. Tiene costos bajos de inicio, ciclos de producción cortos y un gran rendimiento por unidad de tiempo y unidad de tierra y agua. Su producción tiene un elevado valor comercial. Como requiere mucha mano de obra, la horticultura crea empleos para los desempleados, en particular para las personas recién llegadas de las zonas rurales.

Para ayudar a los países en desarrollo a afrontar los retos de la urbanización inmensa y acelerada, la FAO puso en marcha en 2001 una iniciativa multidisciplinaria, «Alimentos para las ciudades», que tiene como finalidad garantizar el acceso de la población urbana a alimentos sanos y a un medio ambiente saludable y seguro. El Programa de la FAO para la horticultura urbana y periurbana es un elemento clave de esta iniciativa. Ayuda a los gobiernos y la administración de las ciudades a optimizar las políticas, los marcos institucionales y los servicios de apoyo para la HUP, y a mejorar los sistemas de producción y mercadeo y la cadena de valor de la horticultura.

Informe completo: CREAR CIUDADES VERDES

2 de febrero – El Día Mundial de los Humedales

El Día Mundial de los Humedales, 2013

Cada 2 de febrero se conmemora el Día Mundial de los Humedales que es la fecha cuando se adoptó la Convención sobre los Humedales en 1971.

Según la oficina RAMSAR, desde 1997, todos los años organismos oficiales, organizaciones no gubernamentales y grupos de ciudadanos de todos los niveles de la comunidad han aprovechado la oportunidad para realizar actos y actividades para ayudar aumentar la sensibilización del público en general acerca de los valores de los humedales y los beneficios que como humanos recibimos de la existencia de estos ecosistemas.

2013 es el Año Internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua, conforme han proclamado las Naciones Unidas, y por lo tanto una ocasión ideal para analizar la conexión entre el agua y los humedales.

Lagunas de Volcan, Provincia de Chiriqui

Las Lagunas de Volcán están en el altiplano de Volcán en la Provincia de Chiriquí es un típico humedal de aguas dulces. Estos humedales son parte de la Zona Núcleo de la Reserva de la Biósfera La Amistad. Diseño: Burica Press

De acuerdo a Convenio Ramsar de 1971, los humedales son todos aquellos ecosistemas con cuerpos de agua dulce, salobre o salada temporal o permanente, regulada por el clima y con interrelación biótica. Así identifican como humedales a las marismas, los pantanos y las turberas e incluye las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no excede los seis metros”.

Asimismo, la Convención Ramsar define que también pueden ser considerados como humedales las zonas ribereñas o costeras adyacentes con cuerpos de agua mayores a 6 metros de profundidad si están dentro de un área de un humedal multi-paisaje.

Dos decenas de organizaciones de Panamá han hecho un llamado a proteger los humedales e instan al Estado panameño a respetar las normas que salvaguardan los humedales como fuente agua y biodiversidad.

Panamá: Sociedad civil ambientalista alerta sobre estado de los humedales

Día Mundial de los Humedales

(2 de Febrero de 2013)

Panamá, 1 de febrero de 2013

Mientras que globalmente se celebra el Día Mundial de los Humedales, su destrucción continúa en Panamá. Estas áreas cruciales para la economía local, la pesca y la biodiversidad, reservorios de agua dulce, asi como de agua limpia para el mantenimiento de nuestro recurso alimentario, tanto en tierra como en el mar, y proveedores de protección contra desastres como las inundaciones, son destruidas por la maquinaria pesada, por las malas prácticas productivas y por la contaminación industrial y doméstica cada día. Su degradación pone en peligro el bienestar de la nación en tanto las autoridades no asuman sus responsabilidades de protegerlas. Por otra parte es importante recordar que la protección de los humedales es una responsabilidad internacional, donde el país ha asumido compromisos de designar y proteger Sitios Ramsar, así como todos sus humedales, según establece la Convención Ramsar, de la cual Panamá es signataria.

Mediante este comunicado, una gran alianza de organizaciones no-gubernamentales nacionales e internacionales, hacemos un llamado al Estado panameño a que reconozca el valor de los múltiples beneficios y servicios ambientales, sociales y económicos que proveen los humedales y que a su vez tome acciones concretas para detener su destrucción y degradación. Es el deber de las diferentes instancias gubernamentales el hacer valer las normativas de conservación, evaluación de impacto ambiental y ordenamiento territorial para conservar y proteger el patrimonio nacional, sin olvidar que pertenece y además protege a todos sus habitantes.

Restablecer la protección de los humedales

La Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y la Autoridad de los Recursos Acuáticos (ARAP) cuentan con las herramientas para restablecer la protección de los humedales en el país. Sólo deben tener la voluntad de tomar acción inmediata para hacer valer las regulaciones existentes de protección y sancionar las infracciones ambientales .

Ambas Autoridades tienen la oportunidad, en este Día Mundial de los Humedales, de enviar un mensaje fuerte y claro a la nación y a la comunidad internacional de su compromiso de proteger todos sus humedales, como patrimonio natural invaluable.

Hacemos un llamado al Estado panameño para que restituya la protección de los humedales y detenga su destrucción.

Grupos Ambientalistas de Panamá

Caso 1: Bahía de Panamá

Uno de los casos más ilustrativos de la situación crítica de los humedales en Panamá es Bahía de Panamá. Este humedal emblemático ha venido obteniendo reconocimiento por sus extraordinarias características, cuando desde 1980 fue designado como un área restringida para el desarrollo urbano metropolitano y posteriormente otras normas ratificaron la necesidad de su protección. En 2003 la República de Panamá reconoce su valor ante el mundo y lo propone como un humedal de importancia internacional, siendo así aceptado mediante su designación como Sitio Ramsar por los 160 países que son parte de la Convención Ramsar. Y aún más, en 2005, se designa a estos humedales como un sitio de importancia hemisférica, por la Red Hemisférica de Reservas para Aves Playeras, reconociéndose así el rol fundamental que tienen para garantizar migraciones exitosas de muchas especies de aves en el hemisferio.

De este modo, los panameños hemos reconocido con mucho orgullo su importancia ecológica y sus valores culturales, sociales y económicos en el contexto no solo nacional sino internacional; y el país adquirió compromisos tanto en su legislación nacional, como en el marco de tratados internacionales ambientales y comerciales para conservar las extensiones de manglares y fangales que componen la Bahía.

Sin embargo, la suspensión provisional por parte de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia, del estatus de área protegida del Refugio de Vida Silvestre Humedal Bahía de Panamá (Sitio Ramsar No. 1319) y la Resolución de la ARAP que redujo tanto las tarifas de multas por tala ilegal como los permisos de corte de manglares, han abierto las puertas para la destrucción y tala de los manglares, propiciando la proliferación de nuevos rellenos sobre áreas inundables. Esto aumentará la vulnerabilidad y el riesgo de desastres en buena parte de la Ciudad de Panamá y particularmente en el Corregimiento de Juan Díaz y causara un desequilibrio hídrico y hábitat que afectara los ciclos de vida de las especies que dependen de estos humedales, entre estas las que conforman el recurso pesquero alimentario para nuestro país. Este hecho no solo atenta contra la seguridad humana, sino también contra la seguridad jurídica, ecológica, alimentaria y económica del país. La función de ‘barrera natural’ se pierde por completo, poniendo de esta forma en peligro a numerosas comunidades de la Ciudad de Panamá. Asimismo, se pone en riesgo millones de dólares de inversión en infraestructura privada y pública, tales como el Aeropuerto Internacional Tocumen, el Corredor Sur y la Planta de Tratamiento de Aguas Servidas.

¡La destrucción de los humedales pone en peligro el bienestar de la nación!

Dia Mundial de los Humedales Panama

Panamá no protege adecuadamente los humedales. La declaratoria como áreas protegidas no ha sido suficiente para disminuir la presión destructiva sobre los mismos. Muchos humedales de gran extensión e importancia no tienen protección oficial. La sociedad civil le recuerda al Estado la obligación de proteger los bienes naturales que dan protección a la biodiversidad y que protegen el recurso agua. Un evento central conmemorará este día internacional en Panamá.

Caso 2: Laguna de Matusagaratí

La laguna Matusagaratí está registrada como el humedal más grande de la República de Panamá. Abarca 49 mil 422 hectáreas, en los distritos de Chepigana y Pinogana, provincia de Darién. Sólo una pequeña parte de este humedal forma parte del área protegida Reserva Forestal de Canglón, a partir del año 1984.

Este humedal ha sido ocupado durante mucho tiempo por campesinos, que practican actividades agrícolas de subsistencia. Las primeras denuncias ciudadanas sobre la intención de darle uso comercial privado a estas tierras datan de 2006. Esas denuncias fueron el primer paso en el proceso de organización comunitaria para la defensa del humedal. Así, quien interpone nuevas denuncias en 2009 ya es una organización constituida con el nombre de “Alianza por un Mejor Darién”.

Hoy, aquellos temores se han convertido en realidad. A la fecha, unas 9 mil hectáreas del Humedal ya están en manos de diferentes usuarios e intereses privados, que prevén utilizar esas tierras para la siembra de palma aceitera y otros cultivos.

Las amenazas que esto plantea para el humedal son graves. Desde hace 2 años, por ejemplo, el Humedal Laguna Matusagaratí está siendo afectado por profundas zanjas, de varios kilómetros de longitud, que construye la empresa Agse Panamá S.A. (Agricultura y Servicios S.A.), con un proyectod de siembra de 2 mil 7 héctareas de arroz bajo sistema de riego, cuya aprobación del respectivo EsIa se dio en 2009. Con dicho proyecto se realizan adicionalmente fumigaciones aéreas con agroquímicos, cuyas afectaciones deben ser identificadas e investigadas. Exijimos a la ANAM que supervise el cumplimiento del Programa de Adecuación y Manejo Ambiental de dicho proyecto y presente los resultados a la comunidad.

La enorme cantidad de peces muertos que han bajado por el río Tuira y el Balsa en determinados momentos, lo cual ha sido identificado por sus habitante y verificado por la ARAP, dan muestra que el humedal está siendo afectado.

Caso 3: Río San Pablo, Veraguas

Tres proyectos hidroeléctricos sobre el río San Pablo en la provincia de Veraguas amenazan el bienestar de los habitantes de las comunidades de San Bartolo y de Cañazas, quienes se han opuesto rotundamente a estos proyectos sin resultado alguno.

Los Estudios de Impacto Ambiental aprobados por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) omiten los impactos a los ríos y la sedimentación que impactará al Golfo de Montijo, el cual es un Humedal de Importancia Internacional (Sitio Ramsar). El Río San Pablo es uno de los principales afluentes de este Humedal, por lo que cualquier modificación a su régimen hidrológico puede afectar gravemente las características ecológicas del Sitio Ramsar, así como los servicios ambientales de los cuales depende la población local.

Las organizaciones y líderes de las comunidades de Veraguas han expresado sus preocupaciones al Comité Nacional de Humedales y solicitan a la Autoridad Nacional del Ambiente subsanar las fallas en la aprobación de los Estudios de Impacto Ambiental correspondientes.

Llamado a las autoridades nacionales

Por lo tanto las organizaciones no-gubernamentales nacionales e internacionales, exigimos que:

  1. La Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) restablezca las tarifas anteriores de multas y permisos por tala de manglares, que fueron fundamentadas sobre argumentos técnicos debidamente sustentados.
  2. La Corte Suprema restituya el estatus de área protegida del Sitio Ramsar Bahía de Panamá, para devolver a los ciudadanos la protección que estas áreas brindan para su seguridad y bienestar.
  3. El Ministerio Público brinde a través del debido proceso legal, la tutela judicial efectiva de los recursos naturales, en especial los manglares y otros humedales, en particular en el caso de la denuncia interpuesta contra la posible comisión de delitos contra el ambiente y el ordenamiento territorial en el área del Humedal Bahía de Panamá.
  4. La Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) mantenga la integridad del Sitio Ramsar Bahía de Panamá revocando su solicitud de disminuir los límites establecidos oficialmente ante la Convención de Ramsar en el año 2009.
  5. La ANAM vele y actúe para que todos los proyectos que pretendan destruir humedales no sean admitidos con una Categoría de Estudio de Impacto Ambiental inferior a Categoría III, considerando que los humedales son áreas críticas sobre las que se pueden producir impactos ambientales negativos directos e indirectos, acumulativos y sinérgicos, de significación cuantitativa y cualitativa, se generan impactos acumulativos y sinérgicos que ameritan un análisis más profundo.
  6. La ANAM contemple en el proceso de Evaluación de Impactos Ambientales medidas que exijan que se muestren efectivamente los alcances y amenazas de los proyectos sobre los humedales o en sus zonas de amortiguamiento, así como que se determinen los efectos sinérgicos y acumulativos de los proyectos como por ejemplo, el régimen hidrológico que afecta a los humedales en la cuenca baja, como en la Cuenca 118 del Río San Pablo, el cual aporta agua dulce al Sitio Ramsar Golfo de Montijo.
  7. La ANAM garantice que se realice adecuadamente la consulta ciudadana, y no se repitan casos como por ejemplo el de la construcción de dos (2) proyectos hidroeléctricos, cuyos EsIA omitieron la consulta a las comunidades de la provincia Veraguas.
  8. El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial cumpla lo establecido en las normas existentes que protegen los humedales de la Bahía de Panamá y otros del territorio nacional, y no apruebe Esquemas de Ordenamiento Territorial que van en contra de las mismas ni aquellos que destruyen manglares y otros humedales.
  9. El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) determine claramente y divulgue ampliamente los riesgos a los que se expone la población con la destrucción de los manglares y otros humedales y la construcción de proyectos urbanos sobre áreas inundables y que además, no dilate más la expedición de la Resolución que declara los humedales de Juan Díaz zona de alta vulnerabilidad a desastres por inundaciones. La Ciudad no espera menos de la institución que por ley debe proteger la vida de todos los residentes del país.

  10. La ANAM y ARAP coordinen el trabajo en documentar una lista de posibles nuevas designaciones de Áreas Protegidas de humedales costeros en Panamá.
  11. La Alcaldía de Panamá actúe con coherencia luego de un largo período de consultas y análisis realizado de junio a septiembre de 2012 en conjunto con organizaciones no gubernamentales, Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), Universidad de Panamá, Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) y otras instituciones del gobierno. La Sra. Alcaldesa emitió un decreto en junio de 2012 que prohíbe efectuar trabajos de movimiento de tierra, rellenos o construcción, dentro del área que conforma el humedal Bahía de Panamá. Además, se comprometió a ‘fortalecer las acciones de conservación, protección, uso racional y manejo de ecosistemas a efecto de evitar daños ecológicos que se pudiesen causar con la construcción en el área de humedal en la Bahía de Panamá. A pesar de que la Sra. Alcaldesa pudo comprobar los riesgos a desastres que se exponen las poblaciones vecinas al humedal Bahía de Panamá de continuar la construcción de rellenos y que se comprometió en establecer una zona de protección, los grupos que atendieron su llamado de consultas aún esperan que la propuesta de conservación del humedal que se le presentó sea elevada a una declaratoria de protección. Hasta el día de hoy el Municipio de Panamá ha permitido el avance de la destrucción desenfrenada de los humedales de Juan Díaz uniéndose así a la ya larga lista de autoridades que no han logrado hacer valer la autoridad que tienen de cumplir sus propias normas.

Esperamos que el Estado panameño – en este Día Mundial de los Humedales – asuma su responsabilidad internacional respetando la Convención Ramsar y la normativa nacional protegiendo adecuadamente y jurídicamente el patrimonio natural, que pertenece y protege a todos los panameños.

Este comunicado fue suscrito por más de una veintena organizaciones ambientalistas de todo Panamá:

Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD) – Alianza por un Mejor Darién – Almanaque Azul – Amigos del Parque Internacional La Amistad (AMIPILA) – Asociación Agroecologista Macho de Monte – Asociación Agroecoturística La Amistad (ASAELA) – Asociación de Productores Agroecologista La Amistad (ADPAELA) – Asociación de Productores de Cultivos Exportables (APCE) – Asociación de Productores de Renacimiento (APRE) – Asociación de Derecho Ambiental – Asociación Ecologista Panameña – Asociación Ecologista de Productores Orgánicos de Rovira  (ASEPOR) – Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) – Centro de Estudios y Acción Social Panameña (CEASPA) – Centro de Incidencia Ambiental (CIAM) – Conservación Internacional (CI) – Fundación para el Desarrollo Sostenible de Panamá (FUNDESPA) – Fundación Marviva – Fundación Panamá Sostenible (PASOS) – Fundación para el Desarrollo Integral, Comunitario y Conservación de Ecosistemas en Panamá (FUNDICCEP) – Fundación para la Protección del Mar – Fundación Wetlands International – Grupo Ecologista para la Protección del PILA (GERPROPILA) – Grupo Orgánico de Productores Cerropunteños  (GORACE) – REAL BOQUETE – Sociedad Audubon Panamá   – WWF