Ampliación del Canal cuesta $ 100 millones por mes

Las obras de la ampliación del Canal de Panamá continúan, a bajo ritmo, tras vencer el plazo del preaviso que el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC) dio para paralizar los trabajos. 

El consorcio liderado por Sacyr aún espera encontrar soluciones en las próximas semanas para acabar las obras y ofrece cofinanciar los sobrecostes, cifrados en unos 1.200 millones. 

Pero Panamá opina bien diferente a los contratistas de Grupo Unidos por el Canal (GUPC). La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha pedido a Sacyr y a sus socios la devolución inmediata de US$780 millones, lo que hace inviable que el consorcio pueda continuar con los trabajos.

GUPC contraatacó ‘filtrando’ un documento confidencial de la Junta de Resolución de Conflictos (DAB, por sus siglas en inglés), órgano panameño mediador entre las partes, que advierte que, en caso de ruptura del contrato, las obras no acabarían en 2015, tal como está previsto, sino entre 2018 y 2020.

La DAB admite que el problema de falta de financiación es real y no una coacción del contratista para lograr beneficios extra. No obstante, la DAB dio la razón a Panamá, por 2 votos a 1, en el asunto de los sobrecostes en la construcción de la ataguía o presa provisional. 

La DAB aconseja la inyección de liquidez necesaria para evitar retrasos y más costes.

Precisamente, GUPC alertó en un comunicado de que la falta de un acuerdo sobre la financiación se traducirá en que “las obras no terminarán en los plazos previstos y supondrá un grave retraso, con perjuicio para todas las partes”.

Gatun-locks-Panama-Canal

“Las obras, que tienen un coste de más de 100 millones de dólares por mes, hoy cuentan con un avance de casi el 70% y técnicamente nada impide que se pueda alcanzar el cronograma presentado. Sólo hay una cosa que puede afectar al proyecto: la difícil situación financiera en la que se encuentra a causa de los costes imprevistos que se han generado, y la consiguiente solicitud del reconocimiento económico de los mismos incurridos en la obra y presentados por GUPC”, afirmó el comunicado del consorcio contratista.

Contraataque

La ACP no ha desestimado el reclamo global de US$1.600 millones que hace GUPC pero antes exige el reembolso de unos adelantos que les concedió por contrato: US$600 millones correspondientes a 2 líneas de financiación denominadas Mobilization Security y Plant Security, y US$180,5 millones adicionales justificados por el incremento de los precios del acero y otros proveedores. 

Según la ACP, estas cantidades deberían haber sido devueltas en 2013, pero Sacyr e Impregilo, al comprobar el aumento de los sobrecostes, le pidieron 1 año de prórroga por los problemas de tesorería. Ese plazo vence ahora y Panamá los ha instado a reponer estos adelantos.

GUPC se ha negado a la devolución (lo que es un grave problema futuro si hay litigio), y les ha solicitado a las autoridades del Gobierno panameño reintegrar los préstamos al final, cuando finalicen las obras, en junio de 2015, y a medida que el tribunal de arbitraje se pronuncie sobre las reclamaciones del consorcio. 

Ahora tendrá que votar la DAB.

Cofinanciar los costes

El consorcio explica que los fondos extraordinarios que aportase la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) estarían protegidos hasta que los árbitros decidiesen quién debe cargar con los sobrecostes, pues cuentan con las garantías bancarias y de las aseguradoras. 

GUPC subraya que los sobrecostes están documentados y verificados por la ACP: “No hay discusión sobre la existencia de estos costes imprevistos, lo único que se discute es quién los tiene que pagar, si el contratista o el cliente”, sostuvo el comunicado del consorcio, que dice que “está unido y siempre ha tomado decisiones unitarias”, saliendo al paso de las informaciones sobre las diferencias entre sus miembros: Sacyr, de España; Salini?Impregilo, de Italia; Jan De Nul, de Bélgica, y Constructora Urbana SA (CUSA), de Panamá.

Fuente: http://www.cafecon.info/ver/619410

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Ampliación del Canal puede atrasarse entre 3 y 5 años

 

CONFLICTO EN PANAMÁ

El Canal de Panamá se juega entre tres y cinco años de retraso por el conflicto

La ruptura demoraría la obra hasta 2018 o 2020, según la junta de disputas
El órgano arbitral cree que hay costes extra y aboga por más financiación
El consorcio de Sacyr ofrece cofinanciar los sobrecostes para cumplir el contrato

 

Miguel Jiménez Madrid
21 ENE 2014 – 
El País
Las obras de la ampliación del Canal de Panamá continuaron ayer a bajo ritmo, tras vencer el plazo del preaviso que el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC) dio para paralizar los trabajos. El consorcio liderado por Sacyr aún espera encontrar soluciones en las próximas semanas para acabar las obras y ofrece cofinanciar los sobrecostes, cifrados en unos 1.200 millones. La alternativa sería más lenta y cara. Un documento confidencial de la Junta de Resolución de Conflictos (DAB, por sus siglas en inglés), el órgano panameño mediador entre las partes, advierte de que, en caso de ruptura del contrato, las obras no se acabarían en 2015, como está previsto, sino más probablemente entre 2018 y 2020, según fuentes de dicho órgano.

Dicho órgano admite que el problema de falta de financiación es real y no una especie de coacción del contratista para lograr beneficios extra. No obstante, esa junta dio la razón a Panamá por dos votos a uno en el primero de los grandes asuntos en disputa, los sobrecostes en la construcción de la ataguía o presa provisional. La DAB, un órgano previsto en el contrato para dirimir las reclamaciones a modo de árbitro, considera que la continuación de los trabajos por parte del consorcio es la alternativa más económica para continuar con las obras y aboga por la inyección de liquidez necesaria para evitar retrasos y más costes.

Ampliacion 10 jul 2013

Las esclusas en construcción en el lado Pacífico con fotos de julio de 2013 que el avance de obras puede estar sobre-estimado a la realidad.

Precisamente, GUPC alertó anoche en un comunicado de que la falta de un acuerdo sobre la financiación se traducirá en que “las obras no terminarán en los plazos previstos y supondrá un grave retraso, con perjuicio para todas las partes”. En cambio, un acuerdo permitiría finalizar la obra en 2015, “lo que supondría una inmediata generación de riqueza para todos los panameños y aportaría significativos beneficios a todos los que, confiando en la Ampliación del Canal en el plazo previsto, hayan efectuado ya inversiones relevantes”, según la nota.

La aseguradora ve prematuro pagar la fianza y apuesta por la mediación

La amenaza de paralización se converte de alguna manera en amenaza de retrasos: “Las obras, que tienen un coste de más de 100 millones de dólares por mes, hoy cuentan con un avance de casi el 70% y técnicamente nada impide que se pueda alcanzar el cronograma presentado. Sólo hay una cosa que puede afectar al proyecto: la difícil situación financiera en la que se encuentra a causa de los costes imprevistos que se han generado, y la consiguiente solicitud del reconocimiento económico de los mismos incurridos en la obra y presentados por GUPC”, dice el consorcio.

Cofinanciar los costes

Aunque se han tanteado varias alternativas, finalmente lo que ofreció ayer el consorcio tras una reunión de su consejo de administración es cofinanciar los costes imprevistos para cumplir con el contrato actual dentro del calendario previsto. “GUPC (…) no está pidiendo beneficios extra, solo el cofinanciamiento mientras espera la decisión sobre los mismos del arbitraje internacional”, aunque sin detallar con qué parte de esa cofinanciación correría cada parte.

El consorcio sigue con las obras a bajo ritmo en espera de una solución

El consorcio explica que los fondos que aportase la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) estarían protegidos hasta que los árbitros decidiesen quién debe cargar con los sobrecostes, pues cuentan con las garantías bancarias y de las aseguradoras. GUPC subraya que los sobrecostes están documentados y verificados por la ACP: “No hay discusión sobre la existencia de estos costes imprevistos, lo único que se discute es quién los tiene que pagar, si el contratista o el cliente”, señala en su nota el consorcio, que dice que “está unido y siempre ha tomado decisiones unitarias”. Trata de salir al paso así de las informaciones sobre las diferencias entre sus miembros: Sacyr, de España; Salini‐Impregilo, de Italia; Jan De Nul, de Bélgica, y Constructora Urbana SA (CUSA), de Panamá.

El consorcio y el Canal ya negociaron un acuerdo en diciembre bajo la mediación de la aseguradora Zurich, que concluía que GUPC era la opción más barata y más eficiente para completar la obra, un punto que aceptaban ambas partes. El preacuerdo, que al final la ACP rechazó cuando en el consorcio creían que estaba casi cerrado, preveía desembolsos del Canal a modo de adelanto condicionado a lo que la DAB o el arbitraje internacional decidiese sobre las reclamaciones. La negativa de la ACP a firmar el pacto provocó el preaviso de suspensión, según fuentes conocedoras del conflicto. Ahora, GUPC “prorroga el preaviso” sin fecha.

La postura de la aseguradora

Tras el fracaso del intento de mediación de diciembre y el estallido del conflicto, Zurich volvió a dirigirse a Jorge Quijano, administrador del Canal, para subrayarle que caben vías dentro del contrato para que la ACP financie las obras pendientes. Zurich cree improductivo enzarzarse en una batalla legal y aboga por un pacto.

La aseguradora debe hacer frente inicialmente al pago de la fianza en caso de incumplimiento por parte del contratista, aunque a su vez ha reasegurado ese riesgo con firmas nacionales de seguros a la exportación (Cesce, en la parte que corresponde a Sacyr).

Por ahora, Zurich ve prematuro plantearse el pago del aval. Esa fianza es parte del dinero con que contaba el Canal para financiar las obras en caso de ruptura con el consorcio. Zurich, sin embargo, considera que hay demasiados flecos jurídicos abiertos y que para resolverlos haría falta esperar al arbitraje.

Por ello, al igual que la DAB, la aseguradora considera que lo mejor sería una solución negociada. En su análisis de la situación, los expertos de Zurich desmontaban los argumentos de la ACP según los cuales no hay mecanismos dentro del contrato que permitan al Canal financiar las obras sin esperar a un arbitraje.

Zurich considera que cabe un acuerdo entre las partes para cerrar algunas reclamaciones y recuerda que las reglas de la Cámara de Comercio Internacional (ICC) por las que se regirían los arbitrajes contemplan la mediación como alternativa previa. Además, hay reclamaciones que están en primera instancia, sobre las que el Canal tiene plena capacidad de disposición, sin necesidad de remitirlos ni a la DAB ni al arbitraje internacional, que son la segunda y tercera instancia. Un acuerdo completo o parcial sobre esas reclamaciones en una negociación de buena fe permitiría un respiro financiero para continuar con las obras. Además, la aseguradora tampoco ve obstáculos legales para que la ACP adelante financiación para el Canal cuya liquidación final esté sujeta a los mecanismos de resolución de las disputas, como ahora propone el consorcio. Zurich se lamenta de la intransigencia de la ACP para aceptar propuestas que permitan desbloquear el conflicto.

Por ahora, la postura de la española Sacyr, como líder del consorcio, pasa por tratar de acortar la resolución de conflictos, resolver bilateralmente algunas reclamaciones pequeñas, sondear alternativas de financiación (fondos europeos, banca local, aportaciones de los socios…) y esperar que la ACP flexibilice algo su posición, de modo que facilite financiación aunque el ajuste de cuentas quede pospuesto a la resolución de los conflictos.

“La ampliación del Canal de Panamá es una obra estratégica tanto para la economía como para la seguridad mundial. Todo el tráfico marítimo global espera con impaciencia la finalización de este proyecto que permitirá a los barcos atravesar por el nuevo canal ampliado en 2015”, decía ayer el consorcio en su nota. El margen para negociar es de días o semanas. Sin acuerdo, la ampliación del Canal de Panamá puede retrasarse meses o años.

1,600,000,000 $ adicionales o se detienen las obras de Ampliación del Canal de Panamá

GUPC presiona por multimillonaria compensación para continuar ampliación del Canal

Burica Press. 1 de enero de 2014.

Grupo Unidos por el Canal (GUPC) ha enviado a la Autoridad del Canal de Panamá una nota de pre-aviso que en 21 días suspenderá los trabajos de la construcción del tercer juego de esclusas, si no se llega a un acuerdo entre las partes, sobre la crisis financiera que tiene el proyecto de ampliación, en referencia a sobre costos por el orden de los 1600 millones de dólares.

El tercer juego de esclusas en construcción es parte del ambicioso y multimillonario proyecto de la ampliación del Canal de Panamá.

Argumentan que la ACP se ha negado a reunirse al más alto nivel con la intención de discutir “una manera justa y apropiada solución” sobre los grandes problemas financieros que están afectando el proyecto en mención.

GUPC argumenta que la dilación de la ACP de atender sus reclamos en sobre-costos estimados en 1,600 millones de dólares ($1,600,000,000) ha provocado que ellos hayan decidido suspender en 21 días las obras de ampliación que llevan a cabo.

El consorcio acusa al Administrador de haber incumplido con las propias normas de regulaciones establecidas por la ACP en el propio contrato. Argumentan que la ACP ha fallado en mantener y restaurar  el equilibrio financiero de la GUPC con los eventos imprevistos que se han presentado en la obra, que según esta firma constructora, ocurre de manera habitual en proyectos de esta envergadura.

GUPC niega que haya ejercido presiones a la ACP al margen del Contrato existente y las leyes panameñas. Ellos quieren una salida “dialogada” al problema. Indican que la ACP los ha forzado a llevar sus reclamos la Junta de Resolución de Conflictos y no a través de un acuerdo entre las partes.

Ampliacion 06 Dic 2011

Construcción del III juego de esclusas en el Pacífico. Secuencia Enero de 2011

Ampliacion 9 Feb 2013

Construcción del III juego de esclusas en el Pacífico. Secuencia febrero de 2013

Ampliacion 10 jul 2013

Construcción del III juego de esclusas en el Pacífico. Secuencia julio de 2013

Por su parte, la ACP ha indicado en un comunicado este mismo 1 de enero de 2014 que “La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) rechaza de manera categórica las presiones de Grupo Unidos por el Canal (GUPC) contra la Administración del Canal, con el único propósito de forzar a la organización a negociar fuera de los términos establecidos en el contrato para la construcción del Tercer Juego de Esclusas”.

Desde hace varias semanas se sabe públicamente acerca del conflicto y del multimillonario costo adicional que representa la culminación del 40% de construcción que falta del proyecto de ampliación. Según el comunicado de la ACP los avances ahora están en el 72% del total y 65% el de la construcción de las esclusas.

Existen especulaciones que circulan en los últimos días que cuentan que la ACP ha decidido tomar el control de la infraestructura ante la incapacidad de GUPC de cumplir con las cláusulas de la concesión. Este hecho supondría costos aún superiores a los reclamos de GUPC. Todo parece indicar que la ACP con la movida que haga igual saldrá perdiendo mucho dinero.

Grupos sociales que fueron beligerantes, para que no se aprobara esta faraónica construcción, durante este tiempo, han indicado en las redes sociales que lo que está ocurriendo había sido previsto y era uno de sus argumentos de peso ante el referéndum que aprobó dicho proyecto. El grupo Frenadeso acusa a la Directiva de la ACP de ser cómplices de lo que pasa hoy con Sacyr Villahermoso (GUPC).

El consorcio constructor GUPC está compuesto por la empresa española Sacyr, Impregilo de Italia, Jan de Nul de Bélgica y CUSA de Panamá.