Ingeniero Shelton denuncia hechos graves de la ampliación del Canal de Panamá

El por qué se avanza con una ampliación dañina del Canal de Panamá

Bert G. Shelton, Ingeniero e Investigador Científico

No hay duda que con el logro de completar el Canal de Panamá cien años atrás se creó la octava maravilla del mundo. El servicio que le ofrece al mercado mundial ha crecido a tal grado que a pesar de que sus peajes hayan aumentado más del 1000% en poco más de diez años, hoy la transita más carga que nunca. Está claro que vale la pena ampliarlo.

Precisamente debido a su alta demanda hay que asegurar que sea ampliada de la forma más efectiva posible, teniendo en cuenta a todos los costos junto a los impactos a terceros y al medioambiente. Una ampliación mediocre, o peor aún la que se construye hoy, no es aceptable.

Las esclusas de Miraflores, frente al Oceáno Pacifico tienen la misión de mantener el nivel del Lago Miraflores, ascender y descender barcos que las atraviesan y mantener regulada la intrusión de agua salada al sistema de agua dulce del Lago Miraflores. En los últimos la Autoridad del Canal de Panamá ha tenido que reconocer que las aguas del Lago Miraflores se han salinizado, excepto el sector del Lago adyacente al Parque Nacional Camino de Cruces. Hasta la década de 1970 la intromisión de agua salina por estas esclusas fue poca y manejable, dado el menor nivel de tráfico de barcos que cruzaban diariamente la vía. En la última década y media con el aumento de frecuencias de esclusajes la intrusión salina ha sido evidente y demostrada con la nueva biota acuática que forma parte del Lago MIraflores. Se desconocen los niveles de contaminación salina actuales en el Lago Miraflores. Foto: http://psych.fullerton.edu/navarick/index.html

Costos y daños injustificables

Ahora está en construcción un sistema de esclusas con tinas de reciclaje que es demasiado costoso y complicado para lo que proporcionará. Hay otros sistemas confeccionados de los mismos componentes, y más modernos por una o dos generaciones, que rinden significativamente más servicio usando notablemente menos agua. Es más, por como se han engranado más efectivamente los componentes y sus operaciones, sistemas más modernos logran reducir el número de manejos mecánicos y de traslados de agua.

El sistema en construcción tiene desventajas adicionales. Requerirá más mantenimiento que los sistemas más modernos. Es más, el dique que se construirá encima de fallas activas arriesgará al canal entero, lo cual es perfectamente evitable con sistemas más modernos de mayor rendimiento y más rentables.

Si lo antedicho no fuese suficiente para optar por otro sistema, lo que hoy se construye salinizará al Lago Gatún rápidamente al ser operado, poniendo en riesgo de extinción a muchas de las criaturas. Dañará la valiosa agua dulce de este lago sin necesidad alguna, a excepción de la de pasarles el negocio de abastecerle agua al pueblo a los que recientemente obtuvieron las concesiones del resto de las aguas dulces de los ríos del país.

Finalmente, una vez que esta farsa concluya y el sistema comience a funcionar, no podrá ser transformado a uno menos dañino y los daños a los mares no se podrán anular – no poseemos esa magia.

Sabiendo todo esto, hay que preguntar ¿cómo acabo la ampliación con este plan, y porqué sigue en este rumbo?

Lo explicaré con el siguiente relato.

Armando el Engaño

Dos años antes de que se divulgara la intención de ampliar el canal, ya estaba decidido lo que se iba a hacer. Esta conclusión la baso en mi propia experiencia con el proyecto. A los dos años de haberse anunciado la intención de ampliar al Canal de Panamá – que ocurrió a finales del 2002, seguido al comienzo del 2003 por la presentación en el Discovery Channel – les presenté a los ingenieros de la ACP otro tipo de alzador de naves. Al cabo de mi presentación me informaron que lo que presenté llegó cuatro(4) años “muy tarde”. Es decir, la decisión de cómo se ampliaría el canal se tomó poco después de que los Estados Unidos cedió al Canal en su totalidad al pueblo panameño.

Pregunto entonces, ¿en cuál espacio de tiempo identificaron, formaron, evaluaron y compararon las mejores opciones para alzar naves de las cuales escogieron las esclusas con tinas?

Durante los años del manejo compartido con los Estados Unidos no se hicieron tales estudios. Si en verdad evaluaron algunos casos, ¿cuándo lo hicieron y adónde están los detalles de esas evaluaciones?

Lo que se presentó en el Plan Maestro como las “alternativas” que fueron evaluadas es una burla. El Plan Maestro ni siquiera incluye un listado de los retos y requisitos en cuales basar un diseño de esclusas u otras opciones. Sin esos datos no es posible “diseñar” cualquiera de las alternativas, incluyendo la escogida, y mucho menos hacer comparaciones.

No hay prueba alguna de que los estudios necesarios fueron hechos.

Despistando al Público

Repetidamente durante los foros públicos previos al plebiscito se les prometió a los que asistieron que – una vez aprobada la ampliación y una vez conseguido el dinero para hacerlo – sus preocupaciones serían resueltas a su satisfacción antes de comenzar a construir. Pero esas promesas quedaron en el olvido al obtenerse el voto.

Estos hechos son incompatibles con los discursos del alto nivel de transparencia en el manejo del proyecto . Desde el punto de vista técnico y de la lógica era muy difícil entender porqué se gestionaban las cosas de esta manera.

Sin embargo, el porqué quedó muy claro al considerar que todo era una jugada financiera para obtener préstamos de los bancos de desarrollo rápidamente.

En base a lo observado, pareciera que sólo una opción – una que los bancos aceptarían como válida – fue creada. Por lo visto, lo único de importancia era poder cumplir con los requisitos iniciales para completar y presentar las solicitudes de préstamos con prontitud. Esa meta se alcanzó usando las esclusas con tinas.

A partir de ese punto todo parece haber sido un “show mediático” para asegurar que no surgieran discrepancias en la “sustentación” de las declaraciones hechas a los bancos para así obtener los fondos anhelados lo antes posible. Se concluye que ésta es la razón por la cual fueron evadidas las discusiones de puntos técnicos críticos durante los foros.

A todas luces, pareciera que el plan actual está fundado en falsedades.

Perpetuando el Engaño

Para poder repartir los contratos lo antes posible, era de suma importancia que no se retrasara la obtención de los préstamos provenientes de los bancos de desarrollo. La revelación de cualquier problema en desacuerdo con los requisitos de los bancos hubiera requerido evaluaciones reales y hubiera causado el retraso, o la cancelación, de dichos préstamos.

Lo curioso es que – mientras que en Panamá se permitía que los moderadores de los foros esquivaran discusiones claves llegando hasta burlarse de personas que hacían preguntas serias y puntuales – otras instituciones, los bancos intenacionales en particular, daban la impresión de aceptar todas las garantías del proyecto sin, o con un mínimo de cuestionamiento.

Pareciera que se considera que para ser transparente sólo hay que poner a la vista lo que conviene, y simplemente no mencionar lo que no. Por lo visto esa actitud no se limita a Panamá, como fue dejado muy claro por los “WikiLeaks”.

Desde que se anunció el proyecto de ampliación y hasta la fecha – ni en Panamá, ni en paises “más desarrollados” en donde han lanzado proyectos propios que dependen de que se realice este a tiempo – no se ha publicado en medios de alta circulación, ningún artículo que lo critique o que presente otros puntos de vista. Sugiere que todos tienen intereses de por medio.

Que una obra pública – y en particular una tan grande como es la del Canal de Panamá, y de tanta importancia para el mundo – avance a su construcción sin discusiones ni debates abiertos e interactivos, por lo menos con respecto a su elemento más crítico, es inaceptable.

Bert Shelton

En el mundo, nunca ha nacido un proyecto de esta magnitud con la solución “perfecta” ya identificada. Tampoco es éste el primero que lo haya logrado, aunque así pareciera que lo intentan declarar sus promotores. Las esclusas con tinas son altamente ineficientes y dañinas. No obstante, aunque se sabe que hay otras mucho más indicadas, el proyecto avanza tal y como está, sin impedimentos, presuntamente debido a los intereses de terceros.

Una ampliación más rentable

Discusiones acerca de esta ampliación siguen, como desde el inicio, centrados principalmente en su financiamiento y en su rentabilidad, pero jamás se ha divulgado que — por la misma inversión – los ingresos previstos pudieran ser muchísimos más. Más allá de haber sido repetidamente declaradas las esclusas más apropiadas para esta ampliación, en lo que se puede caracterizar como propaganda, los argumentos técnicos para sustentar esa calificación jamás fueron presentados ni debatidos, ni tampoco sustentaron los supuestos beneficios económicos superiores que aportarían.

Desde el siglo antepasado las cuatro técnicas con las cuales se puede variar la cantidad de agua que se desgasta al alzar o bajar buques que transitan sistemas de esclusas se ha conocido. Las esclusas seleccionadas para esta ampliación del Canal de Panamá sólo contienen dos. Las esclusas originales del canal contienen más.

Estudios independientes demuestran que hay arreglos de esclusas de costos comparables que contienen otras combinaciones de las cuatro técnicas. El mejor de estos arreglos aumentaría los tránsitos diarios por al menos dos-tercios, con cada tránsito usando menos de dos-tercios del agua que usarán las esclusas seleccionadas.

Se ha dicho que las esclusas con tinas usarán el 40% del agua que usarían esclusas “normales” operadas como a las actuales. Pero en realidad éstas usarán más cerca al 45%, porque ese 40% no incluye el agua que se gastará de rutina al cambiar la dirección de los tránsitos.

En comparación, el arreglo más sencillo de las mejores alternativas reduciría el uso del agua al 37% de lo “normal”. Este arreglo consistiría meramente de cuatro copias agrandadas de las esclusas de Pedro Miguel, las cuales contendrían una modificación simple – conocida por más de un siglo – a su sistema de ductos internos.

Esta opción de dos carriles, sin tina alguna, requeriría casi la misma cantidad de concreto para construirla y necesitaría menos mantenimiento. No presentaría el riesgo de un cierre a tránsitos como tendrá el sistema de un carril.

Otra opción, similar a la descrita de tipo Pedro Miguel tendría dos tinas entre sus dos carriles, y requeriría cerca de 20% más concreto para construirla. Sin embargo usaría sólo el 25% del agua que usarían esclusas “normales” operadas como las actuales, comparada a la selección actual que usará 40% más.

Debido a la marcada reducción de agua consumida por cada buque transitando a esta opción más eficiente, se podrían transitar hasta 20 barcos al día con la misma agua que transitará los 12 previstos para la ampliación actual, y hasta 22 cuando haya más agua. .

En resumen, con poca inversión adicional se lograría como mínimo 160% de los ingresos que ahora se prevén.

Más capacidad, mejor futuro

Considerando lo antedicho, hay varias formas para incrementar el rendimiento de la inversión que se está haciendo en esta ampliación. Sus riesgos y daños se pueden evitar con un mejor uso de la tecnología disponible en la actualidad y un mayor rendimiento se puede obtener sin costo adicional de importancia. La selección actual no tiene sentido así que ¿cuál es el beneficio de introducirle un riesgo catastrófico al sistema canalero y de dañar al medio ambiente irremediablemente?

Mejores arreglos de esclusas añadirían otros beneficios. Ocuparían menos espacio, permitirían eliminar el dique peligroso sobre fallas activas – que podrá ocasionar la pérdida del Lago Gatún – y reducirían marcadamente la entrada de agua salada al sistema. Además, incluirían un método efectivo para mitigar la intrusión salina al lago Gatún, a largo plazo.

Los ejemplos presentados serían compatibles con los requisitos de los préstamos, y sin engaños. Además, proporcionarían mejores posibilidades para el crecimiento futuro del canal.

Con tantas ventajas al alcance hay que preguntar ¿cuál es el beneficio para los negocios del transporte marítimo y del canal de gastar tanto dinero en esclusas que, con peajes más altos, rendirán sólo dos-tercios del servicio de tránsitos que rendiría una ampliación que utiliza el mejor de los sistemas de esclusas hoy disponibles? Y, aún falta considerar los impactos negativos evitables a la población causadas por la ampliación en su forma actual.

Nuevamente, ¿cuál es la lógica de este proyecto en su rumbo actual?

Disponibilidad de Agua

En la actualidad se escucha desde la zona de la cuenca oriental del canal – zona cuyas aguas están reservadas para el futuro uso del canal – que a los moradores se les ha informado que ya deben empezar a desalojar el área para dar paso a la inclusión de esa zona en la cuenca.

Esto es inaceptable!

Previo al plebiscito se declaró que no sería necesario ampliar la cuenca para este proyecto. Como la cuenca de hoy recibe más que suficientes lluvias para abastecer a esta ampliación, se propuso hacerle ajustes al sistema de esclusas y cambios al manejo del Lago Gatún para mejorar la utilización de las aguas de la cuenca actual .

Pero, la validez de ese plan complicado nunca fue sustentado.

Sin embargo, con ese plan – y con la aprobación de una ley “en contra de embalses” – se declaró que las preocupaciones de los moradores de la zona oriental habían sido “atendidas”, y de allí se procedió al voto que aprobó al proyecto..

Ahora, con el voto en el bolsillo, pareciera que se pretende proceder a ampliar la cuenca, completando así el engaño.

Esos sucesos sugieren que nunca hubo intención de hacerle ajustes a la cuenca actual para obtener el agua requerida para un Canal ampliado.

No han sido investigadas a fondo las formas de mejorar el manejo de la cuenca. Eso habría que hacerse antes de decidir ampliarla e impactar áreas nuevas.

Un plebiscito fraudulento

Lo que al pueblo se le preguntó era si querían o no que se ampliara el canal. No se les preguntó más nada. Sin embargo, pareciera que el “sí” que el pueblo dio se ha convertido en una entrega total de éste bien a los promotores de la obra. En efecto, el pueblo panameño ha perdido todo derecho de involucrarse en asuntos de la ampliación; no importa cómo impacte al público, ni que el pueblo se oponga, “va como va” porque va.

no hay democracia en el mundo en el cual los gobernantes pueden poner todo el peso del gobierno para apoyar el resultado que ellos buscan”

Bert Shelton

Al plebiscito, lo denuncio como no-democrático, porque no hay democracia en el mundo en el cual los gobernantes pueden poner todo el peso del gobierno para apoyar el resultado que ellos buscan.

Al igual denuncio los foros previos al plebiscito por no haber sido imparciales. Alego que fueron manipulados para evadir discusiones serias que pudiesen haber cambiado el resultado del voto.

Es más, previo al plebiscito toda la información relevante para la importante decisión a mano no era de libre acceso. Había que presentar una solicitud para obtener información adicional y explicar porqué se necesitaba. Eso no sólo desalentaba el proceso de investigación por terceros, pero también impedía que uno revisara todos los aspectos libremente para descubrir todo el detalle.

Como fue manejado, detalles críticos podían quedar fuera de la respuesta a la solicitud, ya que el trámite aseguraba que el investigador no encontrara los contenciosos. Él no sabría por antemano cómo preparar su solicitud con la exactitud necesaria para asegurarse de recibir esos detalles.

El proceso que condujo al plebiscito no fue transparente, y nada ha cambiado desde entonces.

Hay tiempo para mejorar, sin defraudar

En base a lo antedicho, rechazo rotundamente la excusa de que ya es “muy tarde” para echar atrás la selección de esclusas para esta ampliación del Canal de Panamá. El convertir la tarea de completar la obra en un asunto de orgullo nacional – para ganar el respaldo del pueblo para un plan inefectivo, dañino, y de segunda – es repugnante.

La irresponsabilidad nunca es aceptable y no ha de ser premiada.

Decir que ya no es factible hacer cambios porque es “muy tarde” es totalmente falso.

Si uno asesora el costo del tiempo requerido para recapacitar y lo mide contra todo el trabajo que se puede eliminar de la ampliación actual en combinación con el aumento en capacidad que se obtendrá con la misma, no hay duda que cambiar las esclusas a unas mejores lo haría mucho más rentable.

Sépase que lo que no fue divulgado al pueblo panameño – pero que no es un secreto en el extranjero – es que hay una segunda ampliación ya planificada. Esa segunda ampliación es igual de ineficiente y dañina por ser una copia de la primera.

Las mismas mejoras requeridas por la ampliación actual – que reducen costos y aumentan capacidad – beneficiarían a cualquiera futura ampliación. Al cambiar el tipo de esclusas ahora a unas que rinden más, no tendría que hacerse una segunda ampliación tan pronto como se prevé actualmente.

sería preferible pagarles a los contratistas por no construir nada a que se complete lo pretendido”

Bert Shelton

No obstante, si “va como va”, el crecimiento futuro del canal quedará severamente reducido, y eso será irreversible. Hasta sería preferible pagarles a los contratistas por no construir nada a que se complete lo pretendido.

Entiéndase que aquí sólo se están discutiendo las esclusas del proyecto. La colocación del concreto para ellas no ha empezado. Los trabajos de ampliar los cauces de navegación existentes y los de excavar cauces nuevos que ya están en marcha no se pierden al cambiar la selección de las esclusas.

Junto con mis argumentos en contra de las esclusas elegidas, denuncio el plan de ampliar la cuenca hidrográfica del canal hacia el noroeste porque la necesidad de ampliarla está íntegramente ligada a las esclusas que cuestiono y porque falta hacerse un asesoramiento veraz de las diversas mejoras que podrían introducirse en la cuenca existente. Hay que subsanar estas faltas antes de proceder con la ampliación de la cuenca.

Conclusión

Pareciera que el plan actual de ampliación del Canal de Panamá tiene todo que ver con maximizar la construcción en materia de excavaciones y estructuras, más asegurar la incorporación de las reservas de agua lo antes posible debido al trabajo que eso agrega. Maximizar el potencial del mismo canal no parece formar parte del plan, pero sí las ganancias de los involucrados en la obra. Daños a terceros y al medioambiente ni figuran.

El apuro de repartir contratos lucrativos, junto con el apuro en sacarle provecho a todos los recursos del país de un tiro – algo que nunca se haría en verdaderos países de primer mundo con dirigentes responsables – crea la fuerte impresión que lo que motiva a los que están a cargo es hacerse multi-millonarios a costillas del pueblo.

Bert Shelton

Hay que ponerle un alto a estos fraudes. Si este rumbo se mantiene quedará poco de la joya que fue Panamá en el siglo pasado.

Vale la pena ampliar al Canal de Panamá y tenemos los conocimientos y la tecnología para hacerlo bien.

No hay justificación alguna para una ampliación mediocre que expone a este canal al peligro permanente de su pérdida total a causa de un dique construido irresponsablemente encima de fallas activas. Poner fuera del alcance al potencial máximo del Canal de Panamá y arriesgar a especies acuáticas a causa de unas esclusas mal escogidas de ineficiencia perpetua que salinizarán al Lago Gatún, sería descartar – con desprecio total – a más de un siglo de estudios y evaluaciones responsables.

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Contrataciones para la ampliación del Canal podrían ser un fracaso

EE UU intentó evitar que Sacyr lograse las obras del Canal de Panamá

Washington hizo gestiones para impedir el triunfo español.- Panamá expresó dudas de que Sacyr pueda ejecutar el proyecto

MIGUEL JIMÉNEZ – Madrid – 17/12/2010

“En dos o tres años será obvio que ha sido todo un fracaso

Juan Carlos Varela, Vicepresidente de Panamá

La Embajada de EE UU en Panamá abogó “implacablemente” para que la estadounidense Bechtel ganase el concurso de la ampliación del Canal, en el que compitió con las españolas ACS y Sacyr, la finalmente ganadora con una oferta de 3.120 millones de dólares (unos 2.350 millones de euros). Las gestiones de la embajada incluyeron múltiples contactos con miembros de los consorcios para intentar averiguar los precios de las ofertas, con el asesor independiente (una empresa de EE UU), y con la propia Autoridad del Canal de Panamá, según revelan los documentos obtenidos por Wikileaks a que ha tenido acceso EL PAÍS. Los diplomáticos de EE UU afirmaron en numerosas ocasiones que Sacyr estaba técnicamente quebrada, que no sería capaz de ejecutar el proyecto y que ganó el concurso gracias al apoyo del Gobierno español. En uno de sus documentos aseguran que las dudas sobre la capacidad de ejecutar las obras son compartidas por el Gobierno panameño.

EE UU consideraba estratégico el concurso para la ampliación del Canal de Panamá. No solo porque por el Canal pasa buena parte del tráfico marítimo intercontinental con origen o destino en sus puertos, sino también porque la oferta de Bechtel incluía compras a proveedores de EE UU por más de 1.200 millones de dólares (920 millones de euros).

Sacyr, la mejor puntuada

Varios documentos confidenciales muestran cómo la embajada recabó información de la consultora CH2MHill, asesor independiente en el proceso. Las averiguaciones llevaron a la embajada a la errónea conclusión de que solo ACS y Bechtel eran licitadores creíbles, porque Sacyr estaba “al borde de la bancarrota”, según sus análisis. Sus diplomáticos creían que no aprobaría la revisión de viabilidad financiera o sería incapaz de suscribir las garantías exigidas. Además, según CH2MHill, Sacyr había “enviado una propuesta técnica que podría no ser mínimamente aceptable”. Pero resultó que la oferta de Sacyr fue finalmente la mejor puntuada tanto desde el punto de vista técnico como económico.

Ya antes de la adjudicación, la embajada afirmaba que “una victoria de Sacyr sería desconcertante”. “Sacyr está considerada en bancarrota y está siendo apuntalada por el Gobierno español”, añadía. Fuentes de Sacyr recuerdan que la compañía había vendido en 2008 la mayor parte de su filial de concesiones Itínere, lo que rebajó su deuda de forma muy notable. Luego, en 2009, año de la adjudicación del Canal, las 10 mayores obras ganadas por Sacyr fueron en el exterior, siendo un año de contratación récord fuera de España. En ese ejercicio, el grupo elevó su facturación un 9% hasta 5.858 millones y tuvo un beneficio de 506 millones.

EE UU había recabado información sobre los avales prestados al proyecto por el Cesce (dependiente del Ministerio de Industria) y su equivalente italiano (pues Impregilo es socio de Sacyr) y consideraba que eso podía ser ilegal. El Departamento de Estado pidió a la Embajada en Madrid que hiciera averiguaciones sobre ese posible apoyo público, alegando que el concurso podría verse “manipulado”. EE UU señalaba a la embajada que estaba apoyando a Bechtel para así generar empleos indirectos en EE UU. Washington quería denunciar la situación financiera de Sacyr ante el Canal antes de que se anunciase el ganador del “proyecto del siglo”. Sacyr precisa que Cesce hizo sólo el reaseguro de acuerdo con su finalidad legal de servir de instrumento para el apoyo y fomento de actividades e inversiones internacionales. Por cierto, “la oferta de Bechtel estaba asegurada por la intervenida AIG”, añade.

Washington acusa al Gobierno español

La victoria de Sacyr provocó la frustración de los diplomáticos de EE UU . Marcaba “un creciente apogeo de la influencia española en Panamá”. “Sospechamos que Sacyr, con problemas financieros, fue capaz de ofrecer un precio sorprendenmtemente bajo gracias al respaldo del Gobierno español”, comunicaba la embajadora Barbara Stephenson al Departamento de Estado. Y proseguía: “La victoria de Sacyr complica nuestras relaciones bilaterales tanto política como económicamente”.

La embajada analizó las posibilidades de que Bechtel impugnase el proceso. La estadounidense admitió que su baja puntuación técnica pudo deberse a un diseño demasiado innovador y no veía base para reclamar por esta vía. Pero sí creía que Sacyr había violado las normas europeas de competencia al obtener garantías estatales y reclamaría si encontraba pruebas. Finalmente, ninguno de los dos perdedores presentó alegaciones, tras analizar la oferta ganadora, “lo que da idea de la solvencia técnica del proyecto presentado”, según Sacyr.

Según Bechtel, la oferta ganadora de 3.120 millones de dólares de Sacyr no daba ni para “poner el hormigón”. La estadounidense había dado un precio de 4.200 millones y sospechaba que Sacyr intentaría renegociar al alza el contrato durante su ejecución.

El ‘shock’ en la banca española

La Embajada de EE UU terminó admitiendo que las contragarantías dadas a Sacyr no violaban las reglas del concurso, pero seguía a la caza de brujas: “No podemos descartar que el Gobierno haya dado otro tipo de garantías a Sacyr que le permitan acceder al crédito necesario para ejecutar el proyecto, preservando puestos de trabajo españoles y previniendo el rumoreado shock del sistema bancario español que podría resultar de la caída de Sacyr”.

Bechtel y la embajada expresan continuas dudas sobre la capacidad de Sacyr para ejecutar el proyecto. A esas dudas se suman las expresadas por el vicepresidente y ministro de Asuntos Exteriores, Juan Carlos Varela, ante una delegación de congresistas, según la transcripción de la embajada. “El proyecto de ampliación del Canal es un desastre”, aseguran que dijo en un almuerzo el 29 de diciembre de 2009. “En dos o tres años será obvio que ha sido todo un fracaso”, le entrecomillan. Varela también expresó sus serias dudas el 3 de enero en una conversación en la que participó el número dos de la embajada. “Uno no hace chapuzas con algo tan importante como el Canal. Cuando uno de los licitadores hace una oferta 1.000 millones de dólares inferior a la del siguiente, hay algo que está muy mal”, aseguran que dijo. El propio presidente, Ricardo Martinelli, expresó dudas similares a la embajadora. Cuando Stephenson le preguntó cómo iba el proyecto, “Martinelli hizo una mueca, indicó que estaba un poco preocupado y dijo que temía que el administrador del Canal podría haber inclinado el concurso hacia el consorcio que incluía a CUSA, dirigida por su primo”, relata la embajadora.

Sacyr, que asegura que el proceso fue “ejemplar en todos los sentidos”, subraya que en agosto los responsables de la obra afirmaron públicamente que la obra va más avanzada de lo previsto en el cronograma de actuaciones. “Hay que tener en cuenta que terminar a tiempo estos trabajos (cinco años) supone una importante gratificación y retrasarse una fuerte penalización”, subraya la española.

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A confesión de partes, relevo de pruebas.

Burica Press

El costo ambiental de ampliar el Canal de Panamá – bosques

DEFORESTACIÓN contra COMPENSACIÓN

El costo ambiental de ampliar el Canal de Panamá

En 2006 los panameños decidieron ampliar el Canal de Panamá. Implícitamente también aprobaron la tala de 470 hectáreas de bosque.

HUELLA. En la medida que avanza el proyecto de ampliación del Canal una zona boscosa desaparece. LA PRENSA/ Gabriel Rodríguez

JOSE ARCIA
jarcia@prensa.com

Con la detonación de explosivos en cerro Paraíso el 3 de septiembre de 2007 se iniciaron los trabajos de ampliación del Canal de Panamá. El hecho también marcó el inicio de la destrucción de 470 hectáreas de bosque secundario, de las cuales 332 ya sucumbieron por el paso de los tractores.

Hasta ahora, la ampliación de la vía interoceánica también ha representado la destrucción de 22 hectáreas de mangles.

El proyecto de ampliación del Canal de Panamá tiene un “costo ecológico desde el punto de vista de vegetación”, señala el Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

“La duración del impacto será larga dado que las áreas verdes en la zona donde será removida la vegetación no se recuperarán por mucho tiempo”, señala el EIA.

Los efectos de la obra no se limitan a la devastación de bosques. El ensanche de la ruta, la construcción de las tinas de reciclaje de agua y del nuevo juego de esclusas también traen consigo la erosión de suelos y el desvío de los ríos Grande y Cocolí.

Son las consecuencias ambientales de un proyecto que fue aprobado en un referendo, de forma mayoritaria: un 76% de los panameños se manifestó a favor y 21.94% lo rechazó. En esa ocasión –22 de octubre de 2006–, 905 mil 445 panameños acudieron a las urnas, de los 2 millones 132 mil 842 habilitados para votar.

Cuatro años después y el proyecto en pleno desarrollo los ambientalista no están fiscalizando la obra. Félix Wing, director de asesoría legal del Centro de Incidencia Ambiental (Ciam), admite que no está pendiente del tema. Mir Rodríguez, director de Almanaque Azul, indicó lo mismo.

Resarcimiento

Por la tala de las 332 hectáreas de bosque secundario, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha pagado $3 millones a la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) como compensación ecológica.

La ACP también ha desembolsado la suma de $455 mil 800 a la Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), en concepto de compensación ecológica por las 22 hectáreas de manglar afectadas en el Pacífico.

De igual forma desarrolla un programa de reforestación en parques nacionales, tanto en la ciudad capital como en el interior del país (Ver mapa).

Arizmendis Montoya y Abdiel Delgado, especialista ambiental y jefe de proyecto de reforestación de la ACP, respectivamente, son los responsables de que se cumpla con el plan de mitigación, que incluye el plan de reforestación. Además, son los encargados de garantizar que se realicen los inventarios de especies de las áreas que son devastadas.

Sobre el proceso, los especialistas explicaron que antes de iniciar el desmonte del bosque el lugar tiene que ser saneado, es decir, se realiza un inventario de los animales para su reubicación. Hasta la semana pasada se habían rescatado y reubicado 2 mil 353 animales, entre los cuales había osos perezosos, monos, culebras, armadillos, iguanas, caimanes y puercoespines.

Hasta la fecha se han reforestado 450 hectáreas, mientras que otras 65 serán reforestadas en lo que resta del año, para completar 515, aseguró Montoya.

Delgado, por su parte, dijo que esta semana se debe abrir la licitación para la reforestación por la afectación de la zona de manglar. Precisó que en coordinación con la ARAP se escogió la desembocadura del río Chiriquí Viejo, en Chiriquí.

Dificultades

En cuanto a las áreas donde se realizarán las reforestaciones por las zonas de bosque afectadas, los funcionarios explicaron que la Anam es la que decide en qué lugar se harán.

En este proceso han tenido algunas dificultades.

Delgado explicó que este año suspendieron un proyecto de reforestación en La Yeguada, provincia de Veraguas, por problemas de tenencia de tierra.

Es importante, comentó, que la reforestación se realice en zonas que no presenten conflictos territoriales, para garantizar el proyecto. Ahora, comentó, la Anam debe ubicar otro lugar para completar la cantidad de terreno que se debe reforestar por las 332 hectáreas que hasta la fecha han sido devastadas. El compromiso es reforestar el doble de lo que se destruye y con una especie nativa, enfatizó.

Ampliación erosiona ingresos del Canal al fisco

Baja presupuesto del Canal

El proyecto de presupuesto de la Autoridad del Canal de Panamá para la vigencia fiscal 2009-2010 contempla 88 millones de dólares menos que el período anterior.

Leonardo Flores
lflores@prensa.com

El Consejo de Gabinete aprobó ayer el presupuesto de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) para la vigencia fiscal 2009-2010 que alcanza los 2 mil 17 millones de dólares, 88 millones menos que el programado para el período 2008-2009.

El documento, que contempla 638 millones de dólares para gasto de operación, fue sustentado ayer por el ministro para Asuntos del Canal, Romulo Roux y debe ahora ser aprobado por la Asamblea Nacional. La ACP, según consta en el proyecto de ley, debe aportar al Estado la suma de 753.9 millones de dólares.

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PRESUPUESTO DE LA ACP

Dan B/752 millones para la ampliación

Carlos Anel Cordero

PA-DIGITAL

A B/ 2,017 millones asciende el proyecto de Presupuesto para el funcionamiento del Canal de Panamá para el próximo año fiscal, según la propuesta presentada ayer ante el pleno de la Asamblea Nacional.

El proyecto fue presentado por el Ministro de Asuntos del Canal, Rómulo Roux, quien estuvo acompañado por el Administrador de la vía, Alberto Alemán Zubieta.

Según la propuesta, la ACP incluyó B/ 752 millones para el Programa de Ampliación, mientras que otros B/ 40 millones son para inversiones de modernización y mejoramiento del Canal.

Para la operación y el mantenimiento del Canal se destinaron B/. 638 millones, entre los cuales se incluyen los fondos para el inicio de los estudios de factibilidad para la construcción de un paso vehicular en la provincia de Colón.

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Cualquier panameño puede sumar y obtener números claritos:  1,390 millones de balboas en ampliación, operación y mantenimiento que al final de cuentas, casi todo este dinero es en realidad para obras directamente relacionadas al proyecto de ampliación del Canal.  Esto sólo quiere decir que en efecto, por lo menos 1,000 millones de balboas se están destinando cada año a la ampliación del Canal, lo que significa que en siete años este proyecto se consumirá  de los ingresos corrientes del Canal un aproximado mínimo de 7,000 millones y un máximo de 10,000 millones, si a esto le sumamos los 2,300 millones que han obtenido de financiamieto externo y le sumamos el dinero que ya se han gastado en los años previos en obras de “mantenimiento y operación” que son realmente obras sólo útiles para la ampliación impuesta por los tecnócratas, políticos e ingenieros infiltradas en la administración del Canal y que son las partes interesadas que han empujado todo este proyecto desde adentro, al mejor estilo de un Caballo de Troya.

Todo esto indica sin lugar a dudas que este proyecto está erosionando una millonada impresionante, mientras la gente de Panamá espera ingenuamente  que en el 2025 (como se lo han prometido) el país despegue del subdesarrollo en que lo tienen con este despilfarro descomunal de los ingresos del Canal.  En realidad están apostando que quienes votaron por la ampliación hace casi tres años, no será la generación que tendrá la fuerza política para esa fecha para inculparlos y pedirles cuentas de este gran negociado con los dineros públicos aportados por el Canal de Panamá.

Qué ingenuos somos y seguimos siendo si creemos que no pagaremos las consecuencias de haberle dado las llaves del gallinero en un referéndum a los lobos vestidos de seda de la industria de construcción infiltrados en la toma de decisión del Canal de Panamá que nos vendieron el proyecto de ampliación como la panacea del desarrollo de Panamá!

Reiteramos que sabemos que están jugando y haciendo piñata con los ingresos del Canal de Panamá.  Ahora están llamándole inversión por gastos de operación a lo que no es otra cosa que el proyecto de Ampliación del Canal de Panamá, que en efecto sumando todos estos dineros, el costo de este jugoso proyecto se eleva a la estratósfera del despilfarro y la corrupción.  Claro, todo parece transparente, dado que para eso tienen controlados a todos los estamentos del Estado.

Luego que el pueblo manipulado decidió sobre el proyecto de ampliación del Canal, ellos simplemente hacen fiesta con el dinero que realmente bien utilizado en educación y cultura transformaría la sociedad panameña.  Un proyecto de construcción sólo desarrollará la billetera de los mismos de siempre.

Finalmente hacemos la pregunta: Cuánto nos está costando en pecunio y en falta de desarrollo  humano el proyecto de ampliación del Canal en un mundo en crisis?

Burica Press

Ampliación del Canal y las precauciones ignoradas

PREOCUPACIONES

La ACP debe ser más precavida

Carlos E. Rangel Martín
opinion@prensa.com

Conviene recordar que, antes del referéndum, los directivos de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) señalaban que la ampliación sería completamente autofinanciada. Posteriormente, la “Propuesta de Ampliación” reveló que el proyecto requeriría de préstamos bancarios del orden de B/. 2 mil 300 millones, algo que reduciría los aportes al país. Y ahora, que los peajes del Canal resultaron menores de lo que, ilusoriamente, pronosticaba la propuesta, las entradas faltantes reducirán aún más los aportes al pueblo panameño.

La mayor temeridad consiste en otorgarle la construcción de las nuevas esclusas al grupo liderado por la constructora española Sacyr y Vallehermoso (SyV), que es una empresa dedicada principalmente a la construcción de carreteras y viviendas -es falso que haya construido una esclusa post-panamax en el Puerto de Sevilla (ElEconomista.com)- y que además adeuda aproximadamente US$. 16 mil millones (AP), por lo que alguien dijo que SyV “huele a quiebra” (labolsa.com).

Resulta que durante el pasado “auge mundial de la construcción”, SyV decidió incursionar en la bolsa de valores y compró 20% de la compañía refinadora de petróleo Repsol; pero la crisis económica prácticamente paralizó la construcción de viviendas y causó el desplome estrepitoso de las acciones de Repsol, dando como resultado que la “capacidad de maniobra [financiera de SyV] es limitada” (cotizalia.com).

Inconcebiblemente, la ACP no le concedió ningún o mayor valor a la solidez financiera de los consorcios licitantes, un factor que debió ser determinante para escoger al ganador ya que, según un especialista en Milán, las propuestas técnicas eran equivalentes (Reuters).

La compañía Bechtel, que ocupa el sexto puesto en la lista de los mayores contratistas del mundo (Engineering News Report, de McGraw Hill), sometió una propuesta de B/. 4 mil 186 millones, cantidad que seguramente está más cercana al costo real del proyecto, ya que, aparte del estimado de la ACP (B/. 3 mil 481 millones) y la propuesta de SyV (B/. 3 mil 119 millones), ningún estimado independiente, extranjero o local, ni ninguna otra propuesta resultó por debajo de los B/. 4 mil millones.

Un alto directivo de otra constructora española opina que Sacyr “dejará la obra colgada” (cotizalia.com); a menos, claro está, que la ACP apruebe toda clase de reclamos y adendas que aumentan considerablemente el costo final de una obra, reduciendo nuevamente los fondos del pueblo.

Impregilo, una constructora italiana que ocupa el puesto 41 en la lista de mayores contratistas, y que aparentemente conocía anticipadamente las evaluaciones técnicas de la ACP a las ofertas, forma parte del grupo de SyV y tiene considerable experiencia en la construcción de represas, por lo que seguramente cargue con el mayor peso del trabajo. Quizá ésta sea una razón por la cual Silvio Berlusconi invitó al presidente Ricardo Martinelli a visitar Italia; porque el desempeño reciente de Impregilo deja mucho que desear.

Un buen ejemplo es el Hospital San Salvatore que Impregilo construyó en la ciudad de L’Aquila, Italia, hace nueve años y que colapsó debido a un temblor ligeramente más intenso que el del pasado julio en Panamá y debido a “la mala calidad de los materiales” (agencia multimediale italiana); aparte de que, según Ferdinando di Orio, rector de la universidad de L’Aquila, dicha construcción “costó más de nueve veces lo necesario” (affaritaliani.it). Sería difícil que los ingenieros de campo de la ACP permitieran que el grupo Sacyr entregara una obra defectuosa, pero todo indica que el costo final del proyecto será altísimo.