En el Día Mundial del Agua en Panamá

JUAN DÍAZ

En el Día Mundial del Agua

LA PRENSA/Carlos Lemos
Río de aguas torrentosas

pero ese potencial está amenazado por la inconsciencia de ciudadanos y empresas que arrojan desechos sólidos o vierten aguas residuales en los cauces de los ríos.

En la zona urbana el daño es más visible, como en el río Matías Hernández, que atraviesa Juan Díaz, en donde ayer de una tubería constantemente salía una espesa espuma blanca que flotaba en sus aguas, y a lo largo de cuyo cauce se pudo observar desde bolsas y envases plásticos hasta caliche y un colchón.

CONTAMINACIÓN Y DESPERDICIO.

Inestimado recurso

Organizaciones gubernamentales y no gubernamentales han unido esfuerzos para crear conciencia en la población sobre el uso racional de las fuentes fluviales.

Index Stock, Imaginery Inc.
Agua desperdiciada

Crisly Florez
cflorez@prensa.com

Panamá es el segundo país con mayor reserva hídrica en Centro América, sin embargo, miles y miles de galones de agua son desperdiciados, contaminados y mal utilizados diariamente.

A pesar de que el istmo cuenta con grandes fuentes de agua dulce, cada vez son más escasas debido a la falta de conciencia ciudadana con respecto a dónde verter los desechos sólidos.

La contaminación por basura en ríos es causante de muchos problemas que se repercuten en la población, tales como la escasez de agua limpia, inundaciones y la muerte de peces, camarones y otras especies que son fuente de alimento para las comunidades.

Los principales ríos del país suplen de agua a más de un millón de personas de la población. Pero su potabilización es cada vez es más costosa debido a que presenta altos niveles de contaminación, explica Luis Escalante, jefe de Concesiones y permisos de agua de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam).

Otro problema que amenaza la vida de las fuentes fluviales es la deforestación. La tala indiscriminada de árboles, que son los encargados de la infiltración del agua, causa una sedimentación en los ríos, lo que provoca avalanchas de lodo e inundaciones, explica el funcionario de la Anam.

Elvin Britton, gerente de proyectos de Fundación Natura, agrega que el constante crecimiento de la población es otro gran problema que amenaza con la destrucción de las fuentes de agua debido a que la gente no es consciente de las repercusiones que esto trae consigo.

En las zonas urbanas el agua es desperdiciada en piscinas, en actividades domésticas como el lavado del carro, durante el baño, cuando se friega y se dejan las llaves abiertas, mientras que en comunidades rurales tienen graves problemas de escasez de agua, afirma Escalante.

Leika Martínez, directora general de la Dirección de manejo integral de la Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá, señala que las personas deben aprender a valorar este recurso para preservarlo para futuras generaciones, por lo que la institución en conjunto con la Anam, Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (Cathalac), el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales y otras organizaciones han unido esfuerzos para lograr un plan de acción para concienciar a las personas con respecto al uso del agua.

El proyecto incluye el buen uso del recurso y además la utilización de agua dulce que diariamente es desperdiciada en el mar.

En defensa del recurso hídrico

Se están dictando talleres sobre el manejo y uso racional de los recursos hídricos en las comunidades.

LA PRENSA/Archivo
El desperdicio de agua afecta a otras poblaciones

Crisly Florez
cflorez@prensa.com

Aunque en ciertas comunidades hay graves problemas de escasez de agua, Panamá tiene muchas fuentes de agua que podrían suplir a todo el país.

Pero también tiene serios problemas de contaminación causados por las actividades humanas, por lo que potabilizar el agua se ha convertido en un trabajo estatal costoso.

Mientras que en esas comunidades donde escasea el agua, cuidan cada gota y utilizan incluso el agua de lluvia, en la ciudad se desperdician millones de galones en actividades domésticas y comerciales.

Para equiparar un poco estos problemas organizaciones como la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), la Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá (Arap), el Centro del Agua del Trópico Húmedo para América Latina y el Caribe (Cathalac) y otras organizaciones se han unido.

Este proyecto tiene como fin crear conciencia en las comunidades marino costeras y en las cercanas a las cuencas hidrográficas para que comprendan la importancia de cuidar este recurso y los beneficios que obtendrían de mantener las fuentes de agua limpias, explica Leika Martínez, directora general de la Dirección de manejo integral de la Arap.

Por su parte, Luis Escalante, jefe de Concesiones y permisos de agua de la Anam, señala que se realizará un ordenamiento territorial para conocer los lugares donde hay mayor demanda de agua y crear reservas hídricas para las futuras generaciones.

Entre otros proyectos estas organizaciones están coordinando talleres de orientación sobre el manejo del agua en escuelas primarias, para que los niños desde pequeños aprendan a valorar este recurso, explica Escalante.

Hoy, 22 de marzo, es el Día Mundial del Agua, por lo que durante todo el mes se estarán realizando actividades de concienciación sobre el uso de este recurso.

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ambiente.

Intentan consensuar ley de recursos hídricos

LA PRENSA/Alexander Arosemena
Hoy es el Día Mundial del Agua.

José Quintero De León
jquintero@prensa.com

La Comisión de Población, Ambiente y Desarrollo de la Asamblea Nacional se reunirá la próxima semana para reanudar las consultas sobre el proyecto de ley que establece la gestión integrada de los recursos hídricos nacionales.

Vitelio Ortega, diputado que encabeza la subcomisión de Consultas, informó que se ha avanzado un tercio de los 165 artículos del proyecto de Ley 278, con la participación de la Autoridad del Canal de Panamá, la Autoridad Nacional del Ambiente, la Autoridad de los Recursos Acuáticos, así como la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON).

El propósito de esta iniciativa, entre otros, es la adopción de una política hídrica nacional que garantice la sostenibilidad a través de la gestión de los recursos hídricos; consolidar y adecuar la política nacional de este recurso al plan nacional de desarrollo del gobierno e integrar las políticas hídricas al plan de inversiones del Estado.

El diputado señaló que se ha consensuado un texto único sobre el cual se trabaja, lo cual disipa las dudas de algunos grupos que le restaban transparencia al debate y propósito del proyecto. Igualmente, dijo, se eliminaron los artículos que hablaban de concesiones particulares para eliminar preocupaciones sobre la futura privatización de las cuencas hidrográficas y fuentes proveedoras de agua potable.

Una organización que cuestiona el proyecto es Consumo Ético, cuya vocera, Yakarta Ríos, insiste en la necesidad de eliminar tales disposiciones.

Al respecto, el abogado ambientalista José Santos Aguilera expuso sus dudas sobre el tema, al señalar que el tratado de promoción comercial con Estados Unidos (TPC), ratificado por la Asamblea Nacional, deja abierta esta posibilidad en su Anexo I.

Allí se indica que Panamá podrá permitir la inversión de capital privado para el suministro de agua potable e incluso, de capital extranjero, siempre y cuando medie una ley para esa finalidad.

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CAMPESINOS, INDÍGENAS Y ECOLOGISTAS HACEN GUARDIA FRENTE A LA PRESIDENCIA

Panamá, Burica Press, 22 de marzo de 2008.

Luego de 10 días de permanecer acampando en la plaza de los próceres de la Independencia, conocida como Plaza Catedral, un puñado de indígenas y campesinos siguen en pie solicitando la presencia del Presidente de la República de Panamá, para que atiendan sus demandas que justamente tienen que ver con el tema del recurso hídrico, el cual según ellos está amenazado por centenares de concesiones para proyectos hidroeléctricos de todo tamaño, provocando con ello la pérdida de la vitalidad de los ríos, la privatización de las aguas, la pérdida de belleza escénica y recreación y el desplazamiento forzado de pueblos y comunidades, como actualmente ocurre con proyectos como las hidroeléctricas planteadas en Bocas del Toro.

Los denunciantes sobreviven de donaciones de la ciudadanía y del apoyo entre todos los acampistas y grupos ecologistas citadinos.

Acusan al Presidente Martín Torrijos de ignorar sus preocupaciones ambientales y exigen dialogar con él y informarle de muchas cosas que al parecer desconoce.  Desean que él evite la depredación, la especulación y la promoción del libre mercado hidroeléctrico y de las aguas con los ríos de Panamá, bosques y tierras insulares.

Los ecologistas, indígenas y campesinos exigen al gobierno panameño el cese a la violación a los derechos humanos de las comunidades indígenas de Bocas del Toro, especialmente Ngobes del Río Changuinola yNasos del Río Teribe.  Igualmente piden el cese de la persecución del aparato de seguridad del Estado contra los ecologistas chiricanos que desde hace décadas defienden sus aguas de la depredación, de la contaminación y del acaparamiento especulativo para hidroeléctricas y otro tipo de negocios que comprometa la libertad de uso del agua en el futuro.

El día 12 de marzo llegaron 2 centenares de personas de diferentes comunidades del país e hicieron público sus preocupaciones de lo que el gobierno de Panamá está promoviendo al margen de los derechos colectivos que están siendo pisoteados, argumentaron los ecologistas.

campamento panama

Letrero ubicado encima de una de las toldas que da hacia la calle de acceso a la presidencia de Panamá. Foto: BP.

Luego de estos 10 días de estar instalados con toldas en la Plaza Catedral han fundado el movimiento ecologista que han denominado: Movimiento 12 de marzo para promover de manera unida la defensa de las aguas, los ríos y la gente que depende estos recursos.

Larissa Duarte, una de las voceras del movimiento cree en la unidad organizativa como medio para lograr los propósitos conservacionistas y sociales que desean frente al problema del acaparamiento de la cuencas hidrográficas para lucrativos negocios privados con el agua de los ríos que le pertenecen a todos, argumentó.

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La hora de los hambrientos está por llegar

EL MALCONTENTO.

La hora de los hambrientos

Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com

La acomodada sociedad del hipercapitalismo tiene un nuevo problema. Ha sido engendrado, como todos, por ella misma. La insaciable necesidad de consumir, de acelerar la vida artificialmente a punta de excesos sobre ruedas, el tenaz individualismo que excluye la posibilidad de compartir recursos, la mala leche de la publicidad engañosa (es decir, toda la publicidad), la buena cama que disponen nuestros países para especuladores y cantamañanas, el cortoplacismo de casi todo lo que hacemos, la educación por omisión que muchos de los que son padres proporcionan a sus hijos basada en la consola de juegos, la obsesión por lo último, lo más pretty y lo más costoso, la moda para anoréxicas y la bulimia fagocitadora del medio ambiente…

hungry starving, hambruna

Son tantas las causas del nuevo problema que cualquier análisis se convierte en tesis doctoral. Dirán los Montaner, Vargas Llosa y compañía –ya se sabe: los que no son idiotas latinoamericanos– que esto es catastrofismo de izquierdas, resentimiento de perdedores. Diría el nuevo ídolo de la región de derechas, Uribe, que escribir así es casi como postular a un puesto vacante –hay muchos ahora– del secretariado de las FARC. Diría algún –algunos– articulistas de opinión de este diario que se trata, fundamentalmente, de falta de fe en Dios, el que todo lo estropea (si hubiera que juzgarlo por el paraíso terrenal que creó y a las bestias que puso como criaturas dominantes).

Pero da igual. El problema es real. Muy real. Lo denomina un prestigioso diario como “La revuelta de los hambrientos”. Pongan atención porque esto va a terminar reventando en la Panamá que se enorgullece de crecer al mismo ritmo que China (¿será con el mismo sistema de esclavitud capitalista en el que la mayoría solo son piezas de la cadena de montaje?). Se trata pues, el problemita, de manifestaciones violentas de poblaciones hastiadas de ver cómo el precio de la leche y sus derivados se ha triplicado desde el año 2000 mientras sus salarios están más congelados que un iglú abandonado. O cómo se ha duplicado el precio del pollo o del maíz en el mismo lapso.

En México, Camerún, Burkina Faso, Mauritania, Marruecos, Guinea, Indonesia o Senegal ya se han vivido multitudinarias y violentas protestas que han terminado sin solución y con muertes.

Y es que, el dichoso biodiésel, uno de los enemigos públicos número uno del planeta –fomentado por Bush y Lula, entre otras perlas–, y el aumento del consumo de China e India han reventado los mercados. La información detalla cómo los cultivos para consumo humano han aumentado desde el año 2000 en un 7%, mientras que los destinados a biodiésel han crecido un 25%. Ya se sabe: para ver a los pobres sin temer por la seguridad hay que hacerlo montados en un carro veloz y con el aire acondicionado prendido.

El aumento de la canasta básica, entonces, no es un simple indicador de primera página de la sección Negocios. Es el índice de tolerancia de los pobres al cúmulo de injusticias y vejaciones a los que los sometemos cada pinche día de su existencia. A ellos y a sus hijos.

Aguantan la explotación laboral, la triste educación que reciben en las escuelas públicas, el maltrato y la crueldad del sistema de salud que reformó este gobierno para salvar finanzas y no vidas, las humillaciones de las y los patronos que se ofenden porque el “servicio” rompió una copa y se la descuentan del pírrico salario, la desfachatez de los nuevos ricos que ostentan sus dólares como si los hubieran sudado en zanja de carretera, soportan el dolor de no tener futuro y la dura realidad de su presente… pero… el hambre… el hambre no.

La pueden aguantar unos pocos, unos cientos de miles, pero no la mayoría. Y cuando se tocan cosas tan básicas como el maíz, el pollo o los porotos, la cosa pasa de castaño a oscuro y puede provocar reacciones de rabia que rocen la violencia (aunque seguro que tal y como están las cosas en el país les cobraremos hasta la última parada de bus que rompan).

La revuelta de los hambrientos, para consuelo de muchos, no es ideológica. No tendrá, cuando llegue, un partido político instigándola, ni una propuesta de sistema alternativo que nazca de una constituyente –la obsesión inútil de todos los reformistas de Latinoamérica–. Será mucho peor: será rabia pura, violencia sin razón para expresar la angustia y la frustración. Alguien capitalizará el movimiento, seguro, pero comenzará de manera espontánea y despistará a la inútil y costosa policía de Mirones, tan ocupada en los falsos montajes en Jaqué, que no sabrá contener en la ciudad un fenómeno humano que no respeta toques de queda infantiles, leyes de migración sin cabeza, ni planes de un gobierno sin planes.

[“Llorar dentro de un pozo,/en la misma raíz desconsolada/del agua, del sollozo,/del corazón quisiera:/donde nadie me viera la voz ni la mirada,/ni restos de mis lágrimas me viera”, Miguel Hernández en la revolución particular de C].

 

El autor es periodista