UNESCO ordena a Panamá a proteger el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá

UNESCO ordena a Panamá a proteger el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá

Burica Press – 16 de julio de 2011. El Comité del Patrimonio Mundial de la Organización de las Unidas Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en su última sesión de junio de 2011 ha solicitado al Estado de Panamá con la Decisión WHC-11/35.COM/7B del 7 de julio de 2011, a presentar para la evaluación del Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, todos los proyectos, estudios y propuestas relacionadas con las alternativas para futuros trabajos de la Cinta Costera, incluyendo las especificaciones técnicas del proyecto, así como las evaluaciones de impacto del patrimonio para su revisión antes de su aprobación.

La UNESCO en su decisión retoma las recomendaciones emanadas de la misión del Centro de Patrimonio Mundial/ ICOMOS y toma sus recomendaciones y pide al Estado Parte una serie de acciones de manejo, conservación y administración del bien, que incluye completar una política completa integral y apoyada legalmente para la propiedad; completar y aprobar el establecimiento del Centro Histórico como un distrito especial, y delimitar y definir los límites de la propiedad para su presentación al Centro del Patrimonio Mundial, y definir sus zonas de amortiguamiento incluyendo su marco regulador para su aprobación por el Comité del Patrimonio Mundial y poner en funcionamiento una sola autoridad de gestión responsable de la propiedad para asegurar la coordinación de las actividades en ambos componentes de la propiedad y el cumplimiento de las medidas reglamentarias.

Además le solicita completar la revisión del Plan de Emergencia presentado en el 2009, e identificar las medidas prioritarias para la implementación y aplicación adecuada de las mismas, incluidos los recursos necesarios.

UNESCO solicita suspensión de Cinta Costera Fase 3 por el Casco Antiguo

La UNESCO ha solicitado suspender la construcción de la Fase 3 del Proyecto Cinta Costera, “que potencialmente podría tener un impacto sobre el Valor Universal Excepcional del bien, y someter al Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, de conformidad con el párrafo 172 de las Directrices Operativas, las alternativas incluidas las especificaciones técnicas para el proyecto, así como evaluaciones de impacto en el patrimonio para su revisión antes de su aprobación”

En la última parte de la decisión, la UNESCO también pide al Estado Panameño a presentar al Centro del Patrimonio Mundial, en febrero de 2012, un informe actualizado sobre el estado de conservación de la propiedad y la aplicación de la anterior, para su examen por el Comité del Patrimonio Mundial en su 36ª reunión en 2012.

Casco Viejo de la ciudad de Panamá en 1860. Foto: Eadweard Muybridge; Fuente: Flickr.com/Yanilka Batista

La UNESCO decidió inscribir esta propiedad sobre la base de tres criterios culturales, teniendo en cuenta que Panamá fue el primer asentamiento europeo en la costa del Pacífico de las Américas, en 1519 y que conserva intacto el trazado de calles al estilo clásico español de calles y avenidas perpendiculares que forman manzanas homogéneamente cuadradas (damero), así como la arquitectura de sus edificios, en la que el estilo español se mezcla de forma insólita con el francés y el americano primigenio. En este histórico se localiza el Salón Bolívar, donde el Libertador Simón Bolívar trató infructuosamente de establecer un congreso continental multinacional en 1826.

De acuerdo a los criterios para definir Sitios de Patrimonio Mundial el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá es un un ejemplo sobresaliente de edificaciones o conjunto arquitectónico o paisaje que ilustra una etapa importante en la historia humana, que entre otras cosas resalta el valor universal excepcional.

Por su parte el Ministro de Obras Públicas (MOP), Federico Suárez, en representación del gobierno panameño, desmiente que la UNESCO haya ordenado la suspensión de la construcción del proyecto de Cinta Costera Fase III. Él indica que la UNESCO y “el Gobierno Nacional evaluarán y analizarán en conjunto los informes técnicos ambientales, sociales y patrimoniales existentes sobre cada una de las tres propuestas para la interconexión vial entre avenida Balboa y la avenida de Los Poetas” en la ciudad de Panamá.

El proyecto de Cinta Costera Fase III propuesta por el gobierno de Panamá ha unificado el rechazo de grupos de la sociedad civil panameña quienes argumentan que dicha propuesta de carreteras rodeando el Casco Viejo de la ciudad es inaceptable, porque destruye la naturaleza histórica y paisajística del Sitio de Patrimonio Mundial.

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VEA ADEMÁS

Decisión fina 35 COM 7B.130 adoptada

129. Sitio arqueológico de Panamá Viejo y distrito histórico de Panamá (Panamá) (C 790bis)

Decisión: 35 COM 7B.130

El Comité del Patrimonio Mundial,

Habiendo examinado el documento WHC-11/35.COM/7B,

Recordando la Decisión 34 COM 7B.113, aprobada en su 34 ª reunión (Brasilia, 2010),

Toma nota de los esfuerzos realizados por el Estado Parte para mejorar el estado de conservación de la propiedad, en particular en los aspectos referentes al sistema de gestión y la suspensión de la ejecución del proyecto Cinta Costera dentro de la propiedad;

También toma nota del compromiso del Estado Parte a presentar para la evaluación del Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, todos los proyectos, estudios y propuestas relacionadas con las alternativas para futuros trabajos de la Cinta Costera, incluyendo las especificaciones técnicas del proyecto, así como las evaluaciones de impacto del patrimonio para su revisión antes de su aprobación;

Toma nota además de los resultados de la misión de monitoreo reactiva conjunta del Centro del Patrimonio Mundial/ICOMOS y toma sus recomendaciones y pide al Estado Parte lo siguiente:

a) Completar una política completa integral y apoyada legalmente para la propiedad,

b) Completar y aprobar el establecimiento del Centro Histórico como un distrito especial, y delimitar y definir los límites de la propiedad para su presentación al Centro del Patrimonio Mundial, y definir sus zonas de amortiguamiento incluyendo su marco regulador para su aprobación por el Comité del Patrimonio Mundial,

c) Poner en funcionamiento una sola autoridad de gestión responsable de la propiedad para asegurar la coordinación de las actividades en ambos componentes de la propiedad y el cumplimiento de las medidas reglamentarias,

d) Completar la revisión del Plan de Emergencia presentado en 2009, identificar las medidas prioritarias para la implementación y un plan práctico para aplicación, incluidos los recursos necesarios,

e) Suspender la construcción de la Fase 3 del Proyecto Cinta Costera, que potencialmente podría tener un impacto sobre el Valor Universal Excepcional del bien, y someter al Centro del Patrimonio Mundial y los órganos consultivos, de conformidad con el párrafo 172 de las Directrices Operativas, las alternativas incluidas las especificaciones técnicas para el proyecto, así como evaluaciones de impacto en el patrimonio para su revisión antes de su aprobación;

También pide al Estado Parte a presentar al Centro del Patrimonio Mundial, en febrero de 2012, un informe actualizado sobre el estado de conservación de la propiedad y la aplicación de la anterior, para su examen por el Comité del Patrimonio Mundial en su 36ª reunión en 2012.
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Traducción: Burica Press del documento original publicado en línea (Caso 129): http://whc.unesco.org/archive/2011/whc11-35com-20e.pdf

UNESCO exige estudios técnicos del plan de cinta costera en el Casco Viejo

Cinta costera fase III

Unesco no avala interconexión

La fase dos de la cinta costera se hizo a pesar de que el Comité de la Unesco pidió al Gobierno panameño detener la obra.

Delegación. Maruja Herrera, directora del Inac, y Federico Suárez, ministro del MOP, representaron al país ante la Unesco, en París. LA PRENSA/Mónica Palm

Mónica Palm
Enviada Especial

mpalm@prensa.com

La interconexión de las avenidas Balboa y de los Poetas –que es parte de la tercera fase de la cinta costera– no se desarrollará por el momento, a la espera de que un panel internacional de expertos analice las propuestas técnicas.

A eso se comprometieron el ministro de Obras Públicas, Federico Suárez, y la directora del Instituto Nacional de Cultura (Inac), Maruja Herrera, a cambio de que el Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) no incluyera al conjunto monumental del Casco Antiguo y Panamá Viejo en la lista de Patrimonio en Peligro.

“No se va a dar inicio (a la obra) hasta tener los estudios y haber cumplido con todos los parámetros para que Unesco esté satisfecha”, prometió ayer Suárez, en París, al término de la sesión en la que el Comité examinó la situación del conjunto monumental.

“Vamos a estar cruzándonos toda la información. Si hay que regresar (a París), regresamos. Estamos reactivando una relación con Unesco que se había perdido”, recalcó.

Suárez advirtió de que el contratista de la obra, la constructora de capital brasileño Norberto Odebrecht, está habilitada únicamente para desarrollar otros componentes del proyecto, que excluyen la vialidad, como rellenos “para hacer canchas deportivas, de esparcimiento social y ciclovías” en El Chorrillo y Barraza. También un rompeolas y el soterramiento de cables de alta tensión en avenida Balboa.

El peligro

El Comité de la Unesco estuvo a punto de incluir a Panamá en la lista en peligro, temerosa de que la nueva vialidad atentara contra el valor universal del sitio.

El primer jalón de orejas viene desde el año pasado, con la fase dos de la cinta costera, que no es otra cosa que el relleno en lo que antes era el muelle fiscal, contiguo al Mercado del Marisco y justo en las vías de acceso al Casco Antiguo.

“La fase dos se hizo a pesar de que el Comité pidió detener la obra. Se les pidieron los estudios de impacto y no los presentaron”, recordó Nuria Sanz, jefa de la Unidad de América Latina y el Caribe del Comité.

El último desencuentro lo constituyó un informe suscrito en abril de 2011 por Sanz e Isabel Rigol, asesora de Icomos Internacional (organismo asesor de Unesco en materia de conservación), en la que se pidió “detener” la tercera fase de la cinta costera y realizar estudios para medir el impacto de la obra en el Casco Antiguo.

Para preparar ese informe, Sanz y Rigol hicieron una visita de “monitoreo” al país, en octubre de 2010. “El Presidente (Ricardo Martinelli) nos atendió, nos dio tres horas de su tiempo y nos dijo que el plan era el túnel, y que se estudiaban otras alternativas”, recordó Sanz.

Desde entonces han solicitado los estudios del túnel. Hasta ahora solo han recibido uno técnico y otro socioeconómico que les fueron entregados personalmente en la capital francesa, el 9 de junio, por Suárez y Herrera.

Odebrecht tiene una “propuesta opcional”, que es una costanera –que en Unesco han denominado autopista de circunvalación de la península, Patrimonio Mundial de Panamá”–, pero sobre ese plan, el organismo solo ha recibido esquemas y dibujos.

“De eso no tenemos los estudios técnicos ni arqueológicos ni nada.. Según ellos, es sistemáticamente más barata, casi el doble”, dijo Sanz.

Hay una tercera opción, la de una “carretera marítima con puente”, pero con esta propuesta pasa como con la costanera: no hay un estudio; solo dibujos. Ahí se puede apreciar que la península del Casco quedaría “encapsulada” por el puente.

El ministro también habló en Unesco de una “cuarta alternativa”, que sería una especie de “combinación” de tramo marino con relleno. Sanz tampoco sabe mucho de eso.

El Comité no facilitó copias de los dibujos y Suárez prometió entregarlos, la próxima semana, a este diario.

compromiso adquirido

El Casco Antiguo-Panamá Viejo se salvó de entrar en la lista, por esta vez.

El Comité –que la víspera de la sesión tenía un proyecto de resolución para enlistar el conjunto monumental– cree ahora que Panamá tiene una buena disposición en proteger el valor del sitio, “y que no se va a avanzar en ningún proyecto de cinta costera tres hasta que no se sometan para análisis las propuestas técnicas, ambientales, sociológicas y antropológicas de cada una de las propuestas”, resumió Sanz.

También se solicitó delimitar la zona de amortiguamiento, con su respectiva reglamentación, así como tomar las acciones legales para acabar con los “casos pendientes”: PH Plaza Independencia y hotel Central, dos proyectos que se desarrollaron en desafío a las normas de restauración vigentes en la zona.

Igualmente se habló de establecer medidas que incentiven la rehabilitación del patrimonio, “y no la especulación”. Al respecto, la directora del Inac anunció que se expropiarán los inmuebles que están “en estado ruinoso y de abandono”.

“Ya se han puesto las multas correspondientes. Los dueños tienen que poner sus propiedades en valor”, advirtió Herrera.

El Comité otorgó plazo hasta febrero de 2012 para presentar un informe con los avances.

El organismo internacional pondrá todo esto en blanco y negro y emitirá una resolución, que será consensuada por los 21 países miembros del Comité –en presencia de la delegación panameña–, y que podría ser dada a conocer en agosto próximo.

‘Se atendió el clamor de un país’

Luego de la decisión de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), las reacciones no se hicieron esperar por parte de los activistas del Casco Antiguo. Patrizia Pinzón, miembro de la Asociación de Vecinos y Amigos del Casco Antiguo, cree que la Unesco ha atendido el clamor de un país por la conservación de su historia. “Esperamos que el Gobierno recapacite y que realmente estudie cuál es la mejor opción de conexión entre la ciudad y Nuevo Amador, sin dañar el Casco Antiguo y sus 300 años de historia”, destacó.

Hildegard Vásquez, directora de la Fundación Calicanto, calificó la decisión como “positiva”, ya que brinda un período de gracia de seis meses para que las cosas se hagan mejor. Dijo que están dispuestos a apoyar al Gobierno con el fin de encontrar una solución técnica a la fase tres de la cinta costera, sin que afecte el Casco Antiguo. Fernando Díaz, miembro de la Alianza pro Ciudad, consideró prudente la decisión de la Unesco de solicitar la suspensión de la tercera fase de la cinta costera.

Dijo no comprender por qué se adjudicó un proyecto que ni el Gobierno tenía claro. Héctor Brands, del Movimiento Nueva Generación, señaló que la última palabra la tiene el Gobierno, ya que como país debemos tomar decisiones.

ohigginis arcia jaramillo aleida samaniego C.

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San Felipe, Ciudad de Panama es el área más antigua de la ciudad de Panamá, luego de Panamá Viejo. Esta localizada en una estratégica península. Su escenario natural es parte de la riqueza del área. Fue inscrito en la Lista de Sitios de Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1997.

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Cinta costera

Panamá acuerda aplazar vialidad en Casco Antiguo

Un panel de expertos analizará las propuestas que presente Panamá para interconectar las avenidas Balboa y de los Poetas.

HISTORIA. El Casco Antiguo estuvo a punto de ser incluido por la Unesco, en la lista de Patrimonio en Peligro. LA PRENSA/Archivo

Mónica Palm
Enviada Especial

mpalm@prensa.com

El Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) estuvo a punto de incluir al Casco Antiguo y Panamá Viejo en la lista de Patrimonio en Peligro.

Lo que salvó al conjunto monumental fue el compromiso del Gobierno panameño de que un panel de expertos analice las propuestas para interconectar las avenidas Balboa y de los Poetas.

“El Comité ha dicho que no se avance hasta que se hagan los estudios”, resumió Nuria Sanz, jefa de la sección de América Latina y el Caribe del Comité, que desde el domingo se reúne en París.

La situación del Casco Antiguo y Panamá Viejo fue analizada en la sesión de ayer. En la víspera se repartió un “proyecto de resolución” en el que se pedía su inclusión en la lista en peligro.

El proyecto fue modificado, ante la “buena disposición” de las autoridades panameñas de no hacer la interconexión vial sin someter a debate los estudios técnicos, ambientales, arqueológicos y socioeconómicos.

El ministro de Obras Públicas, Federico Suárez, que en las dos últimas semanas ha viajado dos veces a París para dar explicaciones de la fase tres de la cinta costera, dijo reconocer a Unesco como un ente asesor, y prometió que se le dará toda la información para que el organismo quede “satisfecho”.

No se ha definido cómo será la vialidad: si a través de un túnel, una costanera o un puente marino. Sanz dijo que solo cuentan con información sobre la primera opción, y que de las otras apenas conocen “dibujos”.

El día anterior se debatió la posibilidad de incluir Portobelo-San Lorenzo en la lista en peligro, pero esto se evitó con la promesa de tomar medidas que garanticen su valor patrimonial.

La primera vez que el Comité pidió detener la fase tres de la cinta, el presidente, Ricardo Martinelli, ignoró la recomendación y su gobierno entregó la orden de proceder a Norberto Odebrecht, contratista de la obra.

Ciudad de Panamá secuestrada por especuladores fenicios

Panamá, la metrópoli del lucro

“Una ciudadanía ilustrada lucharía por una ciudad mejor”

RICARDO ARTURO RÍOS TORRES*

rriost@hotmail.com

Jorge Ricardo Riba es, sin duda, un arquitecto de ideas. En su valioso haber bibliográfico confronta con valentía el urbanismo especulativo que caracteriza a la ciudad canalera. El lucro sin límites es responsable del pandemónium que caracteriza el paisaje urbano de la ciudad de Panamá. Somos el Auristán de Cristóbal Colón, la tierra del dinero fácil, el país de fenicios que denunciara Gaspar Octavio Hernández.

En Urbanismo: proyectos y otros escritos el político humanista, nos define la ciudad soñada: Quiero una ciudad con armonía, de rostros humanos llenos de alegría, quiero una ciudad en la que impere la justicia, la honradez y el amor al prójimo, un digno ambiente para vivir.

¿Y qué tenemos? Una ciudad caótica, la especulación inmobiliaria destruyó el hermoso barrio de Bellavista, el juegavivo edificó los tugurios de Paitilla y Punta Pacífica donde el sol es aristocrático, una Cinta Costera sin belleza paisajística y una selva de cemento que hace de Calidonia y vía España un gran fogón… En contraste, Costa del Este es una ciudad jardín con calidad de vida, con zonificación regulada, es el humanismo del hábitat con una visión urbanística integral.

La ciudad de Panamá está encarcelada por un modelo errado de crecimiento que sólo luce bien para fotos de estructuras, pero que le niega al individuo citadino una calidad de vida aceptable. Foto: Burica Press

El planificador urbano con ética social nos reclama una ciudad al estilo de Le Corbusier con los goces del sol, el espacio y el verdor…

Jorge Ricardo Riba insiste en que la liberación del potencial del crecimiento urbano no se puede concebir sin un salto cualitativo en la educación. Una ciudadanía ilustrada lucharía por una ciudad mejor.

La Región Metropolitana es una de las preocupaciones del docente universitario, es un área de 9,000 kilómetros2, incluye la Cuenca Hidrográfica del Canal, la antigua Zona del Canal, las ciudades terminales de Panamá y Colón, los territorios periféricos de Arraiján y Chorrera (Panamá Oeste), abarca 121 corregimientos en 14 distritos y 3 provincias. Para el 2020 se calcula su población en 2.5 millones. Considero que Panamá Este es también parte de la Región Metropolitana.

El distrito de Arraiján es el sector más explosivo en el desarrollo urbano del país y como lo expresa el arquitecto Riba: ante el nuevo imperio de la codicia y la corrupción, se requiere ser más heroicos. Urge una solución rápida ante le necesidad de un transporte seguro, económico y eficiente para Arraiján y el Panamá Oeste, miles de panameños lo reclaman.

El ensayo Urbanismo: proyectos y otros escritos nos lleva a exigir una rendición de cuentas a los ministros de Vivienda e ingenieros municipales de los últimos 20 años por el desorden urbano del área metropolitana. Se han construido barriadas y edificios como los de la avenida Balboa, San Francisco y el Cangrejo sin la red de los servicios públicos necesarios para un urbanismo humano, se carece de una oferta efectiva de energía eléctrica, de suministro de agua y de un eficaz alcantarillado sanitario. Hay barriadas construidas con materiales de baja calidad, sin espacios para escuelas, áreas verdes, sin campos de juego y recreación, sin facilidades de transporte. Predomina el lucro y la especulación unido a la corrupción de una burocracia que ha institucionalizado la coima y el juegavivo.

Jorge Ricardo Riba es la antítesis de esa conducta irresponsable, es un arquitecto de ideas éticas.

Literariamente, la obra es un compendio de distintos temas relacionados con el urbanismo, destacan su excelente narración y la prosa elegante del autor. Su formato facilita la lectura y las ilustraciones son puntuales.

Referencia Bibliográfica: Riba, Jorge Ricardo. El Urbanismo: Proyectos y otros escritos/Panamá: Exedra, 2010. 313p. il.

*ESCRITOR Y EDUCADOR

Publicado en La Estrella de Panamá, 27 de diciembre de 2010.

Bosques urbanos, amenazados por la urbanización

Bosques urbanos, amenazados por la urbanización

De nada ha valido la protección legal original. Todos los gobiernos han variado las normas. LA PRENSA/Archivo

Kemy Loo Pinzón
kloo@prensa.com

Las áreas boscosas de Corozal, Clayton, Albrook, Sherman o Howard forman parte de la riqueza boscosa existente literalmente al lado de las ciudades de Panamá y Colón.

Hoy, esa riqueza natural sucumbe ante el modelo de desarrollo que pone a un lado el tema ambiental.

El biólogo y ambientalista Ariel Rodríguez comenta con pesar que tan pronto esas áreas quedaron en manos panameñas, hubo planes de destruirlas con urbanizaciones que utilizaban el concepto de “ciudad jardín” que no se respetó.

“Muchos de los bosques de Clayton, Corozal y Albrook han sucumbido a este apetito atroz”, asegura.

La reciente tala de 181 árboles en Obarrio -en el centro de la ciudad-, así como la posibilidad de que se utilice el Parque Natural Metropolitano para construir una nueva sede de la Policía Nacional, ha provocado críticas sobre el modelo de desarrollo urbano vigente.

JEFE DE FORESTAL DE LA ANAM RECONOCE QUE HAY QUE LEGISLAR PARA PROTEGERLO

Desaparece bosque urbano

A pesar de los servicios que ofrecen a la ciudad, las leyes ambientales no contemplan su existencia ni formas de protegerlos. Ciudadanía se activa.

amenaza. Los ambientalistas critican la voracidad de las construcciones en la ciudad. La Prensa/Archivo

KEMY LOO PINZÓN
kloo@prensa.com

Los exuberantes bosques que las ciudades de Panamá y Colón heredaron como parte del proceso de reversión del Canal están perdiendo la guerra.

La voracidad del desarrollo urbanístico y económico, la violación a los planes de ordenamiento territorial existentes, y la ausencia de programas de desarrollo sostenible son la causa de esta situación. Así lo sostienen grupos ambientalistas, arquitectos y urbanistas que alzan su voz en momentos que en Estados Unidos o Alemania, por poner solo dos ejemplos, se lucha por gestionar espacios verdes entre las moles de concreto en que se han convertido las ciudades.

Carlos Gómez, jefe de Forestal de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), define un bosque urbano como aquel que se localiza en un área urbana y cumple con la función de evitar la erosión y oxigenar las áreas aledañas. Se incluyen en esta categoría los jardines, reductos verdes, parques recreativos y avenidas arboladas.

A pesar de los servicios ambientales que aportan los bosques urbanos, estos no son especialmente protegidos por la Anam. Ni siquiera existe un inventario de ellos.

Las protecciones legales existentes -la ley que creó el Parque Natural Metropolitano o la Ley 21 de 1997 que contiene el plan regional de la región interoceánica- no han impedido su progresiva destrucción. Todos los gobiernos, iniciando en la época del presidente Ernesto Pérez Balladares, han hecho cambios parciales a las normas, dejando sin protección más y más áreas boscosas.

El biólogo y defensor del ambiente Ariel Rodríguez afirma que los bosques urbanos panameños tienen edades que oscilan entre 85 y 150 años, forman parte del corredor biológico Atlántico-Pacífico en el área del Canal y tienen características particulares por su ubicación geográfica: una gran riqueza de fauna y flora, así como lugar de convergencia de aves rapaces migratorias.

CIUDADES AGRESIVAS

Alida Spadafora, directora ejecutiva de la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Ancon), atribuye la pérdida de estos bosques a la voracidad con que se construye en la ciudad, y enumera efectos negativos que esto trae: la ciudad se vuelve agresiva, pierde belleza natural y espacios de recreación.

Por su parte, Raisa Banfield, directora del Centro de Incidencia Ambiental, apunta como causa del problema la falta de una política ambiental de ciudad: “Siempre se piensa en el tema ambiental como un tema rural, de áreas protegidas o de grandes extensiones por reforestar y no como un tema de ciudad”.

Para la ambientalista, “se desconoce el privilegio de ser el único país con bosques tropicales húmedos incrustados en la ciudad (…) no están siendo suficientes las leyes nacionales que los protegen”.

A estas opiniones se suma el presidente del Colegio de Arquitectos, Luis Moreno, quien agrega que no hay planificación, y que se va llenando la ciudad de edificios sin tomar en consideración los pulmones naturales.

Moreno enfatiza en que hace falta una planificación paisajística y da como ejemplo el diseño de la Avenida Ricardo J. Alfaro, construida en la década de 1970, y en la cual solo se pensó en los carros. “Se olvidó al peatón, se obviaron las aceras y la calzada arborizada”, indicó.

PROPUESTA

El jefe de Forestal de la Anam reconoce que no hay un balance entre las infraestructuras que se construyen y las áreas verdes, a pesar de que el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial regula ese tema. Por ello, considera que hay que legislar para corregir las fallas y poder conservar y ampliar estas áreas.

También pone como tarea pendiente definir con el Municipio de Panamá un plan quinquenal de mantenimiento de las áreas verdes, como se hace en España o Colombia, donde existen equipos para ello. También recomienda hacer una lista de los árboles permitidos para plantar en la ciudad, ya que muchos de los que hay son maderables con grandes raíces que ocupan mucho espacio.

Esta propuesta es rechazada tanto por Banfield como por Moreno, quienes consideran que se debe implementar una política de mantenimiento de los árboles existentes en la ciudad.

Para Banfield, estos árboles “son parte de la identidad de la ciudad, de las especies endémicas que quedan de la selva tropical que había fuera del Casco Antiguo y La Exposición (…) se ha vendido la imagen de que los árboles son un estorbo para el modelo de desarrollo actual”.

“Si se quitan todos los higos grandes, frondosos y bonitos que están en la Ave. Perú o la Justo Arosemena, la ciudad no sería la misma”, concluyó Moreno.

El cáncer de las vallas publicitarias en Panamá

Tribuna abierta

Urge legislar sobre las vallas publicitarias

La ley señalaría responsabilidades de los funcionarios y sanciones para los que la incumplan

Omar Jaén Suárez

Publicado originalmente en La Prensa el 25 de febrero de 2002.

En Panamá, sobre publicidad en vallas y letreros, incluyendo los luminosos, hay lagunas sustanciales o normas obsoletas que no toman en cuenta las nuevas realidades del país y lo que sucede en el ámbito internacional . Como ejemplo del desorden en el tratamiento del tema, mencionemos lo que está sucediendo en las cercanías de la ciudad de Panamá, en donde se concentra la mitad de la población nacional, particularmente en las áreas de bosques protegidos. Después de la reversión de las tierras de la Zona del Canal, las carreteras que atraviesan esa parte del país han sufrido el desorden de las vallas publicitarias y los letreros que se colocan sin ninguna regulación, según el criterio limitado únicamente a lo fiscal, de las autoridades municipales pertinentes. En la ampliación a cuatro vías de una gran parte de la Carretera Interamericana, ha sucedido el mismo fenómeno. Además de perturbar bosques protegidos y parques nacionales como el de Campana, han aumentado en los últimos años los accidentes automovilísticos en dicha vía. Igual sucede, crecientemente, en la Carretera Transístmica hacia Colón y en la Vía Interamericana hacia el Darién. La contaminación visual de las áreas de bosques protegidos y parques nacionales ha aumentado de manera exponencial, sin que las autoridades nacionales hagan nada para frenarla y lo mismo sucede con el peligro de distracción de los automovilistas en las carreteras nacionales.

Perturbación visual

La publicidad con vallas se ha convertido en un verdadero problema ambiental y de urbanismo.  Todo el mundo pone vallas legales e ilegales en todas partes, sin considerar el efecto nocivo y de mal gusto visual que provocan en nuestras ciudades, avenidas y pueblos.

La publicidad con vallas se ha convertido en un verdadero problema ambiental y de urbanismo. Todo el mundo coloca vallas "legales" e ilegales en todas partes, sin considerar el efecto nocivo y de mal gusto visual que provocan en nuestras ciudades, avenidas y pueblos.

Cada vez se ven más afectados los usuarios por la invasión de dicha publicidad que, a más de incrementar la contaminación visual y propiciar una amenaza potencial a su seguridad, se convierte, para muchos panameños, en una molestia constante, en particular la publicidad luminosa que afecta sus vidas en sus residencias y en sus lugares de trabajo y esparcimiento.

Panamá ha adoptado en los últimos tiempos políticas apropiadas, y ha puesto en marcha proyectos para mejorar su medio ambiente. Ha creado parques nacionales, ha declarado monumentos históricos y conjuntos patrimoniales. Igualmente, hemos propuesto políticas y programas de desarrollo turístico, pero ocultamos o perturbamos los atractivos mediante dichos dispositivos de publicidad. Pero más grave resulta la creciente publicidad en carreteras y autopistas que, al distraer al conductor, promueven accidentes de tránsito cuya cifra aumenta en razón más que proporcional con el crecimiento demográfico. ¿Cuántas tragedias humanas de panameños y de visitantes no se habrían registrado si se hubiese legislado, con oportunidad, en el tema de las vallas publicitarias en las carreteras nacionales? ¿Cuánto luto no se hubiese evitado si se hubieran adoptado las normas que se aplican en los países más desarrollados que vivieron, anticipadamente, lo que estamos experimentando en Panamá?

¿Cuántos recursos se han perdido a causa de los accidentes automovilísticos de distracción provocados por vallas publicitarias?

Es verdad que tanto los municipios como ciertas empresas encuentran ingresos en la instalación de dichas vallas y letreros, y que esa actividad crea un cierto número de empleos. Pero, también actividades nefastas como la venta sin cortapisas de productos dañinos o peligrosos beneficiaba y todavía produce ingresos a ciertos empresarios, a colectividades locales y hasta a Estados soberanos. De todas maneras, la restricción de la publicidad, en consonancia con el bien público, no hará que desaparezca por completo.

Simplemente, ella se redirigirá hacia otros soportes que no produzcan daño a la colectividad y a las personas, tal como ha sucedido en otros lugares en donde se ha legislado en el sentido que se propone. El resultado final será que, después de un período de ajuste, se mantendrán los mismos ingresos y el mismo número de empleos. Por igual, los municipios pueden encontrar fuentes de recursos alternativas al ver que sus riquezas patrimoniales, sus paisajes, sus monumentos y sus sitios son cada vez más atractivos para los visitantes y los turistas.

Entendemos que otros países del área, como Costa Rica, se han adelantado y han adoptado legislación sobre esta materia que debería aplicarse a toda el área centroamericana. Ojalá que Panamá demuestre, en esta ocasión su voluntad de modernidad y de progreso por lo menos comparable a la de sus vecinos.

Propuesta

Una forma concreta de enfrentar el problema es mediante la adopción de legislación, tal como ha sido probado en otros países, sobre la publicidad en vallas y letreros para reordenarla de manera más racional, en consonancia con las necesidades prioritarias de seguridad de las personas y de protección del medio ambiente. Los puntos esenciales de dicho proyecto serían, a mi juicio, los relativos a la seguridad ciudadana, en particular de los conductores de automotores y, luego, los que tratarían sobre la contaminación visual rural y urbana. Así, estarían prohibidas las vallas publicitarias y letreros y preletreros que pueden ya sea reducir la visibilidad o la eficacia de las señales reglamentarias, ya sea a encandilar a los usuarios de las vías públicas, ya sea atraer su atención en condiciones peligrosas para la seguridad de las carreteras. Las condiciones y normas que deben respetar los dispositivos luminosos y espejos reflectores visibles desde las vías públicas serían fijadas por decretos apropiados.

Según la propuesta que hice a la Asamblea Legislativa estarían prohibidas en la ley que se adoptara sobre la materia la publicidad y las vallas publicitarias, letreros y preletreros que, por su forma, sus colores, su texto, sus símbolos, sus dimensiones o su emplazamiento puedan ser confundidas con las señales reglamentarias de la circulación vial adoptadas oficialmente en la República de Panamá. Estaría prohibido colocar afiches o marcas sobre las señales reglamentarias y sus soportes así como sobre cualquier otro equipamiento relativo a la circulación vial. Esta prohibición se aplicaría también sobre los monumentos naturales, las plantaciones, los postes de transporte y distribución de energía eléctrica, los postes de telecomunicaciones, las instalaciones de iluminación pública y los equipamientos públicos que se refieren a la circulación vial, ferroviaria, fluvial, marítima o aérea, las aceras, calzadas y de una manera general sobre todas las obras situadas en la ruta o en las áreas que la dominan, incluyendo el derecho de vía. En el interior de las aglomeraciones, las vallas publicitarias y letreros y preletreros visibles desde la vía rápida estarían prohibidos a cada lado de esta, sobre una anchura de 40 metros medidos a partir del borde exterior de cada calzada. Dicha prohibición se extendería a: 1) las zonas de protección delimitadas alrededor de las áreas clasificadas de carácter histórico o cultural o alrededor de los monumentos históricos; y 2) los parques nacionales y monumentos naturales. Sólo se podría salvar esta prohibición instituyendo zonas de publicidad restringida. La publicidad estaría igualmente prohibida: 1) En los monumentos históricos y las zonas de protección delimitadas alrededor de los mismos. 2) A menos de 100 metros y en el campo de visibilidad de los inmuebles clasificados como monumentos históricos. 3) En las zonas de protección del patrimonio arquitectónico y urbano.

También, fuera de las aglomeraciones urbanas, tal como las definiría el Ministerio de Vivienda, las vallas publicitarias y letreros y preletreros visibles desde una vía rápida, autopista o carretera de cuatro carriles, estarían prohibidas a cada lado de esta, sobre una anchura de 200 metros medidos a partir de borde exterior de cada calzada. Mientras que fuera de las aglomeraciones, las vallas publicitarias y letreros y preletreros visibles desde las carreteras nacionales y las vías comunales estarían prohibidas a cada lado de estas sobre una anchura de 20 metros medidos desde el borde exterior de la calzada. Finalmente, toda publicidad exterior estaría prohibida sobre los inmuebles declarados monumentos históricos, sobre los monumentos naturales, en los parques nacionales y las reservas naturales y en los árboles.

Por su parte la publicidad luminosa estaría prohibida sobre los techos de los inmuebles o frente a las ventanas de los inmuebles residenciales y no debería estar situada en un plan paralelo al de una pared o de la baranda del balcón de una residencia. En este orden de ideas, se otorgaría dos años de plazo máximo para que se ajustaran los actuales usuarios a la legislación propuesta y quedaría, en manos de los municipios, decidir sobre el monto de la autorización para colocar vallas y letreros publicitarios, lo mismo que su recaudación. La ley contemplaría, de manera clara y apropiada, las sanciones para los que la incumplan, ya sea los propietarios de las vallas publicitarias como sus fabricantes y también las sanciones para autoridades encargadas de su aplicación cuando eludan su responsabilidad.

(El autor es geógrafo, historiador y planificador urbano)

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ATENTADO VISUAL

El cáncer de las vallas publicitarias

Omar Jaén Suárez (La Prensa, 31 de agosto de 2009)
opinion@prensa.com

Al fin ha saltado a la luz lo que es notorio desde hace décadas: el grave problema de los excesos de la publicidad en la vía pública que nos afecta cada día más a todos. Hace algunos años realicé investigaciones sobre dicha publicidad y llegué a la conclusión de que las vallas se han convertido, en su mayor parte, en un atentado visual en contra del ambiente y en un peligro para los automovilistas.

El 26 de octubre de 2002 en nota que en calidad de asesor ad honórem dirigí al presidente de la Asamblea Legislativa, Laurentino Cortizo, y para responder a su requerimiento, adjunté un documento con elementos susceptibles de servir de base a un anteproyecto de ley, inspirado en la normativa más avanzada y moderna que ha sido adoptada en países de la Unión Europea y que se ha extendido a todo su territorio; normativa semejante pareciera estar comenzando a adoptarse hasta en Costa Rica y Colombia. En esa ocasión, la Asamblea no pudo actuar, al parecer, triunfó la mafia político-económica de los empresarios de las vallas –que se añade a las de los transportistas y otros elementos nefastos de nuestra sociedad, quienes actúan en contubernio con ciertas autoridades– y desde entonces la situación se ha agravado notablemente.

En aquella ocasión me preguntaba: ¿por qué llenamos el país de letreros y de estructuras ruinosas que afean nuestros paisajes?, ¿cuántas tragedias humanas no se habrían registrado si se hubiese legislado, con oportunidad, en el tema de las vallas publicitarias en las carreteras nacionales?, ¿cuánto luto no se hubiese evitado si se hubiesen adoptado las normas que se aplican en los países más desarrollados que vivieron, anticipadamente, lo que experimentamos hoy en Panamá?, ¿cuántos recursos se han perdido a causa de los accidentes automovilísticos de distracción provocados por vallas? La respuesta la vemos a diario en los titulares de la crónica roja y en la sensación de hastío de los visitantes, panameños y extranjeros, que no comprenden cómo un país puede hacer esfuerzos para atraer turistas y ocultar, desde sus carreteras, la belleza de su medio natural.

Es verdad que tanto municipios como empresas publicitarias encuentran ingresos en la instalación de dichas vallas y letreros y que esa actividad genera empleos. Pero también actividades nefastas, fuera de la ley, como la venta sin cortapisas de productos dañinos crean puestos de trabajo y producen ingresos a ciertos empresarios y a ciertas colectividades locales. Sin embargo, la restricción de la publicidad en consonancia con el bien público, no hará que desaparezca por completo. Esta publicidad se redirigirá hacia otros soportes que no produzcan daño a la colectividad y a las personas, tal como ha sucedido en otros lugares en donde se ha legislado en el sentido apropiado. El resultado final será que, después de un período de ajuste, se mantendrán los mismos ingresos y el mismo número de empleos. Los municipios pueden encontrar fuentes de recursos alternativas al ver que sus riquezas patrimoniales, sus paisajes, sus monumentos y sus sitios son cada vez más atractivos para los visitantes y los turistas. Entendemos que otros países del área, como Costa Rica, se han adelantado y han adoptado legislación sobre esta materia que deberá aplicarse a toda el área centroamericana.

Espero que la administración del presidente Martinelli otorgue al tema la importancia que merece. Una forma concreta de enfrentar el problema es mediante la adopción de legislación, tal como ha sido probado en otros países, sobre la publicidad en vallas y letreros para reordenarla de manera más racional, en consonancia con las necesidades prioritarias de seguridad de las personas y de protección del ambiente. Creo que la denuncia de una situación negativa es necesaria, pero es mejor si va acompañada de una propuesta de solución. En consecuencia, he enviado a varias autoridades, nacionales y municipales, la documentación reunida desde hace años que pudiese servir de base a un anteproyecto de ley que regule la materia, cuya urgencia es más que evidente.

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Burica Press felicita al académico Omar Jaén Suárez por su persistencia en denunciar este cáncer que afea a nuestras ciudades y avenidas.

Burica Press