Etnoinflación y seguridad alimentaria

Entrevista

Creciente ‘etanoinflación’

La realidad es que Panamá, como casi todos los países del mundo, no ha escapado de los efectos derivados de los inusitados incrementos en los productos terminados, materias primas e insumos utilizados en la producción de alimentos. Para citar solamente un par de casos, el maíz y la soya que se utilizan en la avicultura y demás actividades pecuarias han sufrido incrementos en sus precios en comparación con el promedio del año anterior por el orden del 102% y 89%, respectivamente”. Luis Castroverde B. / mf@prensa.com

Desde hace muchos años algunos estudiosos y expertos han estado vaticinando el riesgo de que la humanidad tenga que enfrentarse en un futuro no tan lejano a una gran hambruna. La advertencia se hizo bajo la premisa de que la producción de alimentos no está creciendo al mismo ritmo en que se incrementan las necesidades que, en ese orden, tiene la población mundial.

Aunque afortunadamente estas advertencias no se han cumplido hasta la fecha con todo su rigor, tales predicciones parecieran cobrar nuevamente vigencia ante las políticas que vienen impulsando las grandes economías, principalmente Estados Unidos, que promueve e incentiva la utilización cada vez mayor de cultivos como el maíz para la elaboración de biocombustibles en lugar de su empleo en la producción de alimentos.

Tal es la situación que de acuerdo al nuevo proyecto de ley de energía firmado recientemente por el Gobierno estadounidense, los requerimientos de combustible renovable basados en la utilización de grano deberán alcanzar para el año 2022 un mínimo de 15 billones de galones de etanol, que, de acuerdo a los niveles de producción actual, demandarán la utilización de aproximadamente el 41% de la producción total de maíz de Estados Unidos que a su vez representa el 40% de la producción y el 70% de las exportaciones mundiales de este grano.

Esta tendencia marcada y constante que se viene observando en el crecimiento de la demanda bioenergética, sumado al aumento del consumo por parte de economías emergentes como China e India, las afectaciones por

desórdenes climatológicos como los ocurridos en Nueva Zelanda y Australia y los incrementos en los precios del petróleo están produciendo una escalada en los precios de los productos alimenticios básicos que en el año 2007 alcanzaron un aumento promedio del 13% a nivel mundial y que no tiene ningún viso de mejoría a corto plazo.

Realidad mundial

En este preocupante y cada vez más complicado escenario, vemos cómo productos como el maíz han alcanzado su precio histórico más alto en los últimos 12 años, la soya y el trigo se cotizan a precios récord y un producto tan consumido en Panamá como lo es el arroz ha visto duplicar su precio en el mercado internacional en el último año. Para países pobres, el aumento en los precios de los productos de primera necesidad se traduce en una mayor inflación, ya que los alimentos tienen un peso mucho mayor en el gasto de consumo de la población.

Para Panamá lo mismo que para nuestros gobernantes y la sociedad, esta situación nos enfrenta a un nuevo reto en la lucha que todos debemos estar comprometidos a librar en contra de uno de nuestros principales problemas sociales, como es el combate a la pobreza y todas sus secuelas, entre ellas el hambre y la malnutrición.

La realidad es que Panamá no ha escapado de los efectos derivados de los inusitados incrementos en los productos terminados, materias primas e insumos utilizados en la producción de alimentos. Para citar solamente un par de casos, el maíz y la soya que se utilizan en la avicultura y demás actividades pecuarias han sufrido incrementos en sus precios en comparación con el promedio del año anterior por el orden del 102% y 89%, respectivamente. Fácilmente a la avicultura y a la porcicultura panameñas estos aumentos le están significando más de 50 millones de sobre costos en un año.

Pero si bien esta situación representa una mayor vulnerabilidad para un número importante de panameños que viven en situación de pobreza (20.5%) y de extrema pobreza (16.7%), también representa la oportunidad de que, así como después de casi cien años dejamos de vivir de espaldas al mar, también dejemos de vivir a espaldas del campo, como ha estado ocurriendo en los últimos años ante la falta de consistencia en las políticas y estrategias que han venido orientando al sector agropecuario panameño.

Después de que por muchos años el sector productivo agropecuario se debatió frente a los argumentos convenientemente sesgados de sus detractores oficiosos, que siempre se esforzaron por hacer prevalecer la idea de que lo más conveniente para el país era depender de las importaciones de los productos alimenticios, so pretexto de que resultaba más barato adquirirlos en el mercado internacional, la realidad de hoy deja muy pocas dudas de que nuestros países deben evolucionar hacia la adopción de una política de seguridad alimentaria cónsona con el postulado de que la comida más cara es la que no producimos.

Las iniciativas que se adelanten en esta dirección, no solamente deben estar enfocadas en resolver los problemas recurrentes del agro panameño, sino también que los estímulos e incentivos a la producción que actualmente están muy orientados a promover las exportaciones, igualmente alcancen a los productores que se dedican a abastecer el mercado nacional, pero más importante aún que esos productores en cada una de sus escalas puedan integrarse de manera efectiva en la cadena de comercialización para que los beneficios de las eficiencias que se generen en la producción lleguen con la menor distorsión posible a nuestros consumidores.

En conclusión, alertamos de la necesidad de que, así como tuvimos una visión y compromiso de país con respecto al funcionamiento, desarrollo y explotación de nuestro principal activo, el Canal de Panamá, también tengamos la capacidad de unirnos alrededor de un compromiso nacional que permita la adopción de una política de estado que garantice que nuestros productores puedan abastecer el mercado nacional de alimentos de primera necesidad en forma sostenida, competitiva y eficiente.

  • El autor es Presidente de la Asociación Nacional de Avicultores de Panamá.
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ANAM propondrá modificación del Decreto 209 que regula la evaluación de impacto ambiental

ANAM propondrá el ejecutivo modificar el Decreto 209 que regula el proceso de evaluación de impacto ambiental

Con el objetivo de hacer las recomendaciones para adecuar los instrumentos de gestión ambiental a las necesidades del país, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) realizó recientemente, el seminario taller de consulta a las Modificaciones al Decreto Ejecutivo 209.

Bolívar Zambrano, Director Nacional de Evaluación y Ordenamiento Ambiental de la ANAM, manifestó que se realizó una revisión integral de la legislación para adecuarla a los retos del país y agregó, además, que una de las propuestas a modificaciones es el fortalecimiento de la participación conciudadana, el desarrollo de nuevos instrumentos de gestión ambiental y la implementación de la evaluación ambiental estratégica.

Zambrano acotó que se propondrá también la revisión del registro de consultores ambientales, el manual de buenas prácticas ambientales, así como integrar el ordenamiento territorial ambiental a los estudios de impacto ambiental. Estas modificaciones se realizarán mediante Decreto Ejecutivo.

El Decreto Ejecutivo 209 del 5 de septiembre del 2006 establece las disposiciones que rigen el proceso de evaluación de impacto ambiental de acuerdo a lo previsto en la Ley 41 del 1 de julio de 1998, Ley General de Ambiente.

Susana Serracín como jurista ambiental, desconoce el contenido de la propuesta de la ANAM, pero cree que ésta debe recibir un análisis minucioso, especialmente en el tema de participación ciudadana y transparencia que habían sido cercenadas en el reglamento vigente y además exige que se debe hacer una comparación sesuda para ver cómo quedan estas propuestas en relación a la reglamentación vigente. “Cualquier modificación debe estar orientada a fin supremo de preservar y conservar nuestros recursos naturales y promover un desarrollo sustentable ordenado” acotó.

Por su parte el biólogo Ariel Rodríguez, también ve como positivas estos cambios si mejoran lo existente y cree que estas modificaciones las están haciendo para adecuarse a los últimos requerimientos ambientales solicitados por el Gobierno de los Estados Unidos en relación a la aprobación del TLC entre Panamá y ese país.

Burica Press, 20 de julio de 2007

Te quedarás sin producir tu comida

CONTRADICCIONES.

Te vas a quedar sin comida

Carlos Eduardo Galán Ponce

No hay duda que el mundo vive enmarañado en una serie de contradicciones. Yo no estoy totalmente seguro de en qué vamos a terminar con esta famosa apertura económica, la globalización y los tratados de libre comercio, pero tengo el presentimiento que el resultado va a ser como todos los implantes económicos a que nos han ido sometiendo por ciclos los tecnócratas, en una total desilusión para los que supuestamente iban a verse beneficiados y sus creadores, sin el menor rubor, los seguirán descartando para embarcarnos en otra nueva genialidad. Y son tan fugases sus “soluciones”, que tan solo a mi generación le ha tocado ver pasar, socialmente, de la empresa privada local a la estatización y luego a la actual privatización a manos extranjeras y fiscalmente, de la protección arancelaria, a los CAT para terminar en los desgravámenes con los TLC, que ya cambiaron de nombre. Y el resultado de todas estas experiencias ha sido, concentrar aún más el suministro de alimentos en unos pocos, el aumento del desempleo y de la migración de las familias hacia las urbes y la fuga del país del dinero hasta de aquél que solo enciende una bombilla o deposita una moneda en un teléfono público, para concluir en un aumento del costo de la vida.

La comida más cara es la que no existe y donde quiera que exista será destinada, aunque sea por presiones sociales, primero a la población donde se produce y los excedentes, de haberlos, tendrán como destino los países o los grupos que posean los mayores recursos para adquirirlos. Todas las ventajas están del lado de los países desarrollados, productores principales de todos los renglones de alimentos básicos y gestores de estas prácticas económicas, a las que países pequeños como el nuestro, regidos por mentes equivalentes en complacencia de intereses particulares, se someten jubilosos, pero cualquiera que lea sobre innovaciones o investigaciones agropecuarias notará, que por más que mejoremos nuestras técnicas de producción, la brecha tecnológica entre la sociedad agrícola de los países desarrollados y la nuestra, no disminuirá.

Somos un país manejado por una clase política apéndice de una poderosa sociedad económica residente en la ciudad capital y cuando alguien nacido en el interior del país, es elevado al solio presidencial, ya ha convivido con esa sociedad el tiempo suficiente para haber sido absorbido por su sistema, además de llegar comprometido por las grandes donaciones que aporta ese sector a su elección. La actividad principal de esa sociedad es y ha sido siempre la importación y podrás ver que una gran parte de las cifras gloriosas que se aportan como crecimiento del PIB, provienen de facturas de productos importados.

Los que poseen fincas agrícolas las tienen como hobby y al interior del país lo ven como un sitio de recreo para determinadas fechas del año.

En un país descentralizado, como Estados Unidos, un sinnúmero de empresas medianas y pequeñas, desde agrícolas hasta de tecnología facturan un porcentaje elevado de su actividad por entregas a domicilio (delivery), porque cuentan con un sistema de despacho de paquetes desde y hasta el ultimo rincón de cada uno de sus estados y a una buena parte del mundo en condiciones de tarifas razonables. En el país hay varias empresas dedicadas a traer paquetes entregados en una dirección física en Estados Unidos vía aérea a tarifas aceptables, otras ofrecen “apartados o casillas” en Miami para el mismo fin, pero no se te ocurra tratar de hacer envíos similares con productos nuestros en sentido inverso, porque te costará diez veces esa tarifa. Somos como la última generación de las Ferias de Portobelo, marcados por siempre como mercaderes y estos TLC le han caído como anillo al dedo a los consorcios que controlan el suministro de alimentos del país.

Los productores de leche nacionales han dado el primer aldabonazo, si tuvieran que abandonar su actividad por motivos económicos, o porque Bill Gates o Carlos Slim deciden comprar todas las fincas ganaderas para urbanizarlas y traer más gente a comer más, la leche habría que importarse a 3 veces el valor a que aspiran actualmente los productores locales, eso ahora, mañana quien sabe si siquiera se pudiera adquirir. Y en la carne de ganado vacuno el desbalance de precios es aún mayor y así pudiera ocurrir con los granos básicos y es que se les llama básicos porque son los que detienen el hambre mundial.

Nadie va a pelear por una cebolla o una piña, pero observa lo ocurrido en México por el maíz, base de su alimentación, cuando a alguien en el extranjero se le ocurrió de pronto que era mejor convertir ese grano en fluido para las máquinas en vez de dejar que los mexicanos se lo comieran y se dispara al instante el precio de la harina al grado de convertirse en un problema de estado. Y los genios nuestros, sin un pestañeo, corren raudos a involucrar nuestros suelos en la producción de carburantes.

Aunque los insumos agrícolas deban ser importados, son solo una parte, pero los alimentos producidos en el suelo nacional, además de generar una empleomanía considerable y detener le migración del hombre hacia las ciudades, es el único alimento que tendríamos seguro ante una eventualidad, que cada día son menos eventuales y para hablar con seriedad de alimentación hay que hablar de sus productos básicos, no de especies exóticas. Yo opino que esos políticos-tecnócratas que tanto cacarean de “la reconversión” del sector agropecuario, deberían probar a reconvertirse ellos, dejando esos cargos públicos de los que han vivido, algunos y algunas durante casi 40 años y pasen a trabajar y tomar sol en el campo. Verán que “fácil” es.

El autor es ingeniro agrónomo

La Prensa,  18 de julio de 2007

Un TLC sin análisis de costo-beneficio!

¡Qué lástima que Martín Torrijos NO está a la altura de lo que cuesta al Tesoro sufragar sus gastos como Presidente de la República !

 

Ante una decisión tan importante para el futuro del país como lo es el “Tratado de Promoción Comercial” con los Estados Unidos, habría pensado la ciudadanía que al Órgano Ejecutivo le habría nacido suficiente patriotismo como para acompañar al texto en sí un análisis de costo-beneficio de lo que el mismo representa para Panamá.

 

Evidentemente Panamá no gana en cada faceta del arreglo comercial; en todo negocio uno gana en ciertos rubros, y pierde en otros: lo verdaderamente responsable es que se entre con los ojos bien abiertos.

 

En este caso, y plagiando del título de reciente cinta de Hollywood, gracias a la falta de profesionalismo en un Concejo de Gabinete que nos cuesta un ojo de la cara, a éste Tratado entramos con los ojos bien cerrados.

 

Asumiendo que fuera un colectivo realmente responsable, los ministros habrían tenido la misma inquietud de determinar si, en su conjunto, el Tratado amerita firmarlo.

 

Pero, con el cinismo que ha marcado el actuar de una Patria Nueva que tras tres años de haber eliminado sin sustituir el anterior reglamento de la Ley de Transparencia rehúsa definir lo que entiende por ese ideal que dice propugnar, manda a su aplanadora en la Asamblea a aprobar en un abrir y cerrar de ojos y a tambor batiente un mamotreto que el mismo Gabinete no entiende.

 

Y menos se atreve a sustentar ante la Nación.

 

Kevin Harrington

TLC de EU con Panamá en la incertidumbre

TRATADO DE libre comercio.

Protestas en Panamá por firma de acuerdo con EU

LA PRENSA/David Mesa

TLC Panama

LUCHA. Los manifestantes anunciaron que las acciones contra el TLC se incrementarán con el transcurrir de los días.

Rafael Pérez G.
rperez@prensa.com

Mientras que ayer en Washington, distrito de Columbia, hubo aplausos por la firma de un tratado de libre comercio con Estados Unidos (EU), en Panamá grupos de productores agropecuarios y el Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales cerraron calles y agitaron banderas en contra de la iniciativa.

Frente a las oficinas principales del Ministerio de Comercio e Industrias (Mici), ubicadas en Plaza Edison, en la Vía Tumba Muerto, el grupo de protestantes exigió amplificar la consulta y el debate antes de que la Asamblea Nacional apruebe el convenio.

Miguel Ángel Candanedo, secretario general de la estatal Universidad de Panamá (UP), y una de las cabezas de la protesta, dijo que la gran mayoría de la comunidad desconoce, en su totalidad, el contenido del acuerdo pactado con EU.

En iguales términos se refirió a la firma del tratado, Genaro López, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción (Suntracs). López advirtió sobre los supuestos perjuicios que ocasionaría en el agro panameño esta apertura comercial.

Tras suspender las acciones, representantes de grupos estudiantiles que participaron en la protesta frente al Mici, caminaron desde la Vía Tumba Muerto hacia la UP. Allí cerraron dos paños de los cuatro carriles por espacio de 45 minutos.

En horas más tempranas de ayer, estudiantes de la Escuela Fe y Alegría, ubicada en El Ingenio, Bethania, protestaron por supuestas amenazas recibidas por alumnos del Colegio Artes y Oficios Melchor Lasso De La Vega.

libre comercio.Estados Unidos y Panamá sellan acuerdo.

Optimismo cauteloso en torno a la ratificación del TLC

Se espera que el pacto sea ratificado por los poderes legislativos de ambos países este mismo año.

Antes de que el Congreso de EU lo vote, la Comisión de Comercio Internacional debe presentar un informe.

AFP/Mandel Ngan

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EN LA SEDE DE LA OEA. Susan Schwab, representante de EU, y el ministro Alejandro Ferrer, firmaron el acuerdo.

Betty Brannan Jaén
Corresponsalnegocios@prensa.com

WASHINGTON, D.C.- Sobre las probabilidades de que el Congreso estadounidense ratifique el tratado de libre comercio (TLC) que Panamá y Estados Unidos (EU) firmaron ayer, el sentir general de quienes presenciaron el acto fue un “optimismo cauteloso”.

Esa fue la frase que usó el embajador estadounidense en Panamá, William Eaton, cuando se le preguntó al respecto. Regina Vargo, ex negociadora de EU y ahora cabildera contratada por el sector privado panameño, dijo que “no hay voto comercial en EU que sea fácil, pero soy optimista porque este es un acuerdo bueno y por lo que estoy escuchando en el Congreso”.

Los empresarios panameños Raúl Delvalle y Diego Eleta, ex presidentes de la Cámara de Comercio, señalaron que ellos también han estado visitando congresistas para cabildear a favor del acuerdo y que aunque la respuesta que están recibiendo es “muy buena”, no se puede “bajar la intensidad”.

El panameñista Francisco Alemán afirmó que él está a favor del acuerdo, pero que será importante que la Asamblea se fije en la letra exacta, que ellos no han visto todavía. Pero el perredista Héctor Alemán dio por seguro que el Órgano Legislativo panameño ratificará el acuerdo. El TLC encara un futuro menos seguro en el Congreso estadounidense, que no votará sobre el acuerdo por varios meses más.

Un alto funcionario de la USTR (Oficina Comercial de EU) explicó que “lo tradicional” es que el Congreso atienda cada acuerdo en el orden en que fue firmado. Si se sigue esa costumbre, Perú ira primero y Colombia después, con Panamá en tercer lugar y Corea de último. Aunque Panamá se saltara a Colombia, hay que esperar que la Comisión de Comercio Internacional de EU emita su informe sobre el impacto del tratado para la economía estadounidense. Se ha anunciado que ese informe será publicado el 12 de septiembre. Después se celebrarán audiencias públicas en el Senado y la Cámara de Representantes, habrá un proceso en que los comités pertinentes hacen recomendaciones a la USTR y luego el acuerdo será enviado formalmente al Congreso para votación. Se espera que todo eso ocurra antes de fin de año.

La Prensa, 29 de junio de 2007

 

Congresistas latinos se oponen a los TLC

libre comercio. EFECTO NAFTA.

Latinos se oponen a los TLC

La demócrata de California Linda Sánchez calificó los acuerdos comerciales con Panamá y Perú como ‘malos’.

Las agrupaciones latinas enviaron ayer una carta a cada uno de los 535 senadores y congresistas.

Betty Brannan Jaén
Corresponsal

negocios@prensa.com

WASHINGTON- Líderes hispanos en Estados Unidos dieron ayer una conferencia de prensa en Washington para proclamar su oposición a los tratados de libre comercio pendientes con Panamá, Colombia, Perú y Corea.

“Se nos dice que los acuerdos con Panamá y Perú son menos controversiales que los otros, pero eso solo confirma lo malo que son estos acuerdos”, afirmó la congresista Linda Sánchez, demócrata de California. En vez de aprobar los acuerdos “menos malos”, puntualizó Sánchez, el Congreso debe rechazarlos a todos por no ser “suficientemente buenos”.

Las críticas que expusieron Sánchez y la congresista Hilda Solís, también demócrata, junto a voceros del Consejo Sindical para al Avance del Trabajador Latinoamericano y la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos, se reducen básicamente a que estos acuerdos explotan a los obreros de ambos países mientras benefician a la clase empresarial.

Solís enfatizó que el NAFTA (el acuerdo entre EU, Canadá y México) ha demostrado que estos acuerdos son un “desastre” para los campesinos y pequeños productores agrícolas, que no pueden competir con las grandes empresas de EU. “Estos acuerdos son diseñados para beneficiar a los ricos y a las empresas, a expensas del obrero”, dijo Sánchez. “Los trabajadores de Perú, Panamá y EU merecen algo mejor”. Aprobar los acuerdos con Panamá y Perú “nos pondría en un camino resbaloso” hacia la ratificación de acuerdos más controversiales, acotó. Las agrupaciones latinas opuestas a los tratados enviaron ayer una carta a cada uno de los 535 senadores y congresistas. “Nuestra mayor inquietud es que las reglas agrícolas en los acuerdos con Perú, Colombia y Panamá reflejan las reglas de NAFTA, que ocasionaron la perdida de 1.3 millón de empleos en el sector rural de México”, dice la carta.

La Prensa, 28 de junio de 2007

Protestas contra la firma del tratado de libre comercio entre Estados Unidos y Panamá

CONFRONTACIÓN.

Se organizan protestas contra la firma del TLC

Frenadeso dice que el tratado no beneficiará a las mayorías y pide un referendo sobre el tema.

LA PRENSA/Jorge Fernández

El tratado ha encontrado sus detractores.

José Quintero De León
jquintero@prensa.com

Las protestas contra la firma del tratado de libre comercio entre Estados Unidos y Panamá ya empezaron a tomar forma. La primera será un piquete del Frente Nacional de Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso), hoy, a las 11 a.m., en la sede del Ministerio de Comercio, en Plaza Edison, a la cual seguirá en los próximos días una marcha nacional.

Los dirigentes Gabriel Castillo, Genaro López, Maribel Gordón y Félix Villarreal denunciaron que el tratado es leonino y desconocido por el pueblo, sobre todo en su versión castellana. Sostienen que Panamá no puede ser competitivo con los productores estadounidenses y por ello piden un amplio debate sobre el contenido, y exigen que antes de pasar por la Asamblea sea sometido a referendo.

Otra manifestación la organiza la Alianza por la Justicia Social en Panamá, integrada por la Asociación de Empleados del Área Canalera (bases militares y Autoridad del Canal), ex obreros portuarios, víctimas de la Ley 25 de 1990 y de la Unión de Trabajadores de Agencias de Seguridad.

Andy Alemán, ex empleado de la Autoridad del Canal, dijo ayer que se han constituido en Alianza para oponerse a la firma del tratado hasta que los presidentes George W. Bush y Martín Torrijos cumplan con el pago de las prestaciones laborales de ex trabajadores panameños. Con ese fin, añadió Alemán, cuentan con el apoyo del dirigente obrero Alejandro Stephens, representante de 350 sindicatos que aglutinan 15 millones de obreros estadounidenses, y quien informará a congresistas demócratas y republicanos sobre la realidad laboral de Panamá.

No todos los trabajadores tienen esta posición. De hecho, en la delegación de unos 70 panameños que hoy participan en la firma del tratado en Washington estarán los sindicalistas Marcos Allen (Central Nacional de Trabajadores), José Pedroza (Confederación Gremial) y Pedro Hurtado (Federación Sindical).

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Redacción de La Prensa
panorama@prensa.com

Tres años y medio después de que se anunciara oficialmente en Miami que Panamá y Estados Unidos negociarían un tratado de libre comercio, el ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Alejandro Ferrer, y la representante de la Oficina Comercial de Estados Unidos, Susan Schwab, firmarán el acuerdo comercial hoy en la Organización de Estados Americanos.

La jornada no estará exenta de las protestas que caracterizaron la negociación de las nueve rondas. En Panamá, los obreros organizados anunciaron que harán protestas por la firma del tratado y que, paralelamente, en Estados Unidos, grupos sindicales se manifestarán de forma similar.

Pero las protestas no tendrán eco. El vicepresidente de la Asamblea informó ayer que en conversaciones extraoficiales con el Ejecutivo, se le informó que se llamará a sesiones extraordinarias a partir del 2 de julio para discutir el TLC.

Entre los cambios introducidos al texto están la flexibilización del régimen de patentes para medicinas; y que se amarra el tema de las compras del Gobierno con el cumplimiento de normas laborales y medioambientales.

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apertura.cláusula de SEGURIDAD ESENCIAL PUEDE SER INVOCADA.

Revelan cambios hechos al TLC con Estados Unidos

La firma del acuerdo comercial se dará hoy en la sede de la Organización de Estados Americanos.

Los países podrán imponer normas ambientales y laborales en las compras de sus instituciones públicas.

LA PRENSA

PROMESA. George W. Bush se comprometió con el presidente Torrijos a impulsar el tratado.

Rafael E. Berrocal R.
rberrocal@prensa.com

Los cambios que introdujo Estados Unidos (EU) al tratado de libre comercio (TLC) van más allá de la simple aplicación de las normas laborales y medioambientales internacionales, y mejoras al capítulo de propiedad intelectual. Los tres capítulos incluyen de manera casi intacta la propuesta conceptual planteada en el acuerdo al que llegó el gobierno de George W. Bush con la mayoría demócrata del Congreso para poder conseguir los votos en el proceso de ratificación.

Las modificaciones establecen puntos que para la parte panameña pueden ser considerados ventajosos, como la flexibilidad para el uso de los medicamentos, aunque los dos países se comprometen a hacer un esfuerzo para que sea expedito el registro de todos los tipos de patentes.

Según el nuevo capítulo de propiedad intelectual, Panamá no está obligada a reponer los periodos de protección de las patentes de medicamentos, si el proceso de registro llega a sobrepasar los cinco años. Más importante aún es que “las obligaciones de este capítulo no deben evitar que un país tome medidas para proteger la salud pública promoviendo el acceso a medicinas para todos sus habitantes, particularmente en casos de enfermedades como sida, tuberculosis, malaria, otras epidemias o circunstancias de urgencia extrema o emergencia nacional”, dice el tratado modificado.

En el capítulo laboral, ambas partes se comprometen a adoptar las regulaciones y principios de la Organización Internacional del Trabajo, como la libertad de asociación y la abolición del trabajo infantil y trabajo forzado, entre otros.

En compras gubernamentales, se modificó el texto para que las instituciones públicas que abran una licitación puedan, a su discreción, exigir que las empresas interesadas cumplan normas de conservación de recursos naturales y condiciones laborales relativas a salarios, horas de trabajo, seguridad y salud ocupacional.

En el capítulo medio ambiental ambas partes se comprometen a no debilitar la protección ambiental, con el fin de promover el comercio y la inversión. Incluso se enumeran siete acuerdos internacionales que debe adoptar cada país.

EU también incluyó en los anexos el tema de la seguridad portuaria. Aunque el texto establece que hay reciprocidad para las inversiones, los estadounidenses se reservan el derecho de invocar la cláusula de “seguridad esencial” cuando lo consideren necesario. Ayer, en Washington, dos congresistas demócratas manifestaron su oposición a los TLC con Panamá, Perú, Colombia y Corea.