Congresistas latinos se oponen a los TLC

libre comercio. EFECTO NAFTA.

Latinos se oponen a los TLC

La demócrata de California Linda Sánchez calificó los acuerdos comerciales con Panamá y Perú como ‘malos’.

Las agrupaciones latinas enviaron ayer una carta a cada uno de los 535 senadores y congresistas.

Betty Brannan Jaén
Corresponsal

negocios@prensa.com

WASHINGTON- Líderes hispanos en Estados Unidos dieron ayer una conferencia de prensa en Washington para proclamar su oposición a los tratados de libre comercio pendientes con Panamá, Colombia, Perú y Corea.

“Se nos dice que los acuerdos con Panamá y Perú son menos controversiales que los otros, pero eso solo confirma lo malo que son estos acuerdos”, afirmó la congresista Linda Sánchez, demócrata de California. En vez de aprobar los acuerdos “menos malos”, puntualizó Sánchez, el Congreso debe rechazarlos a todos por no ser “suficientemente buenos”.

Las críticas que expusieron Sánchez y la congresista Hilda Solís, también demócrata, junto a voceros del Consejo Sindical para al Avance del Trabajador Latinoamericano y la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos, se reducen básicamente a que estos acuerdos explotan a los obreros de ambos países mientras benefician a la clase empresarial.

Solís enfatizó que el NAFTA (el acuerdo entre EU, Canadá y México) ha demostrado que estos acuerdos son un “desastre” para los campesinos y pequeños productores agrícolas, que no pueden competir con las grandes empresas de EU. “Estos acuerdos son diseñados para beneficiar a los ricos y a las empresas, a expensas del obrero”, dijo Sánchez. “Los trabajadores de Perú, Panamá y EU merecen algo mejor”. Aprobar los acuerdos con Panamá y Perú “nos pondría en un camino resbaloso” hacia la ratificación de acuerdos más controversiales, acotó. Las agrupaciones latinas opuestas a los tratados enviaron ayer una carta a cada uno de los 535 senadores y congresistas. “Nuestra mayor inquietud es que las reglas agrícolas en los acuerdos con Perú, Colombia y Panamá reflejan las reglas de NAFTA, que ocasionaron la perdida de 1.3 millón de empleos en el sector rural de México”, dice la carta.

La Prensa, 28 de junio de 2007

Protestas contra la firma del tratado de libre comercio entre Estados Unidos y Panamá

CONFRONTACIÓN.

Se organizan protestas contra la firma del TLC

Frenadeso dice que el tratado no beneficiará a las mayorías y pide un referendo sobre el tema.

LA PRENSA/Jorge Fernández

El tratado ha encontrado sus detractores.

José Quintero De León
jquintero@prensa.com

Las protestas contra la firma del tratado de libre comercio entre Estados Unidos y Panamá ya empezaron a tomar forma. La primera será un piquete del Frente Nacional de Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso), hoy, a las 11 a.m., en la sede del Ministerio de Comercio, en Plaza Edison, a la cual seguirá en los próximos días una marcha nacional.

Los dirigentes Gabriel Castillo, Genaro López, Maribel Gordón y Félix Villarreal denunciaron que el tratado es leonino y desconocido por el pueblo, sobre todo en su versión castellana. Sostienen que Panamá no puede ser competitivo con los productores estadounidenses y por ello piden un amplio debate sobre el contenido, y exigen que antes de pasar por la Asamblea sea sometido a referendo.

Otra manifestación la organiza la Alianza por la Justicia Social en Panamá, integrada por la Asociación de Empleados del Área Canalera (bases militares y Autoridad del Canal), ex obreros portuarios, víctimas de la Ley 25 de 1990 y de la Unión de Trabajadores de Agencias de Seguridad.

Andy Alemán, ex empleado de la Autoridad del Canal, dijo ayer que se han constituido en Alianza para oponerse a la firma del tratado hasta que los presidentes George W. Bush y Martín Torrijos cumplan con el pago de las prestaciones laborales de ex trabajadores panameños. Con ese fin, añadió Alemán, cuentan con el apoyo del dirigente obrero Alejandro Stephens, representante de 350 sindicatos que aglutinan 15 millones de obreros estadounidenses, y quien informará a congresistas demócratas y republicanos sobre la realidad laboral de Panamá.

No todos los trabajadores tienen esta posición. De hecho, en la delegación de unos 70 panameños que hoy participan en la firma del tratado en Washington estarán los sindicalistas Marcos Allen (Central Nacional de Trabajadores), José Pedroza (Confederación Gremial) y Pedro Hurtado (Federación Sindical).

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Redacción de La Prensa
panorama@prensa.com

Tres años y medio después de que se anunciara oficialmente en Miami que Panamá y Estados Unidos negociarían un tratado de libre comercio, el ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Alejandro Ferrer, y la representante de la Oficina Comercial de Estados Unidos, Susan Schwab, firmarán el acuerdo comercial hoy en la Organización de Estados Americanos.

La jornada no estará exenta de las protestas que caracterizaron la negociación de las nueve rondas. En Panamá, los obreros organizados anunciaron que harán protestas por la firma del tratado y que, paralelamente, en Estados Unidos, grupos sindicales se manifestarán de forma similar.

Pero las protestas no tendrán eco. El vicepresidente de la Asamblea informó ayer que en conversaciones extraoficiales con el Ejecutivo, se le informó que se llamará a sesiones extraordinarias a partir del 2 de julio para discutir el TLC.

Entre los cambios introducidos al texto están la flexibilización del régimen de patentes para medicinas; y que se amarra el tema de las compras del Gobierno con el cumplimiento de normas laborales y medioambientales.

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apertura.cláusula de SEGURIDAD ESENCIAL PUEDE SER INVOCADA.

Revelan cambios hechos al TLC con Estados Unidos

La firma del acuerdo comercial se dará hoy en la sede de la Organización de Estados Americanos.

Los países podrán imponer normas ambientales y laborales en las compras de sus instituciones públicas.

LA PRENSA

PROMESA. George W. Bush se comprometió con el presidente Torrijos a impulsar el tratado.

Rafael E. Berrocal R.
rberrocal@prensa.com

Los cambios que introdujo Estados Unidos (EU) al tratado de libre comercio (TLC) van más allá de la simple aplicación de las normas laborales y medioambientales internacionales, y mejoras al capítulo de propiedad intelectual. Los tres capítulos incluyen de manera casi intacta la propuesta conceptual planteada en el acuerdo al que llegó el gobierno de George W. Bush con la mayoría demócrata del Congreso para poder conseguir los votos en el proceso de ratificación.

Las modificaciones establecen puntos que para la parte panameña pueden ser considerados ventajosos, como la flexibilidad para el uso de los medicamentos, aunque los dos países se comprometen a hacer un esfuerzo para que sea expedito el registro de todos los tipos de patentes.

Según el nuevo capítulo de propiedad intelectual, Panamá no está obligada a reponer los periodos de protección de las patentes de medicamentos, si el proceso de registro llega a sobrepasar los cinco años. Más importante aún es que “las obligaciones de este capítulo no deben evitar que un país tome medidas para proteger la salud pública promoviendo el acceso a medicinas para todos sus habitantes, particularmente en casos de enfermedades como sida, tuberculosis, malaria, otras epidemias o circunstancias de urgencia extrema o emergencia nacional”, dice el tratado modificado.

En el capítulo laboral, ambas partes se comprometen a adoptar las regulaciones y principios de la Organización Internacional del Trabajo, como la libertad de asociación y la abolición del trabajo infantil y trabajo forzado, entre otros.

En compras gubernamentales, se modificó el texto para que las instituciones públicas que abran una licitación puedan, a su discreción, exigir que las empresas interesadas cumplan normas de conservación de recursos naturales y condiciones laborales relativas a salarios, horas de trabajo, seguridad y salud ocupacional.

En el capítulo medio ambiental ambas partes se comprometen a no debilitar la protección ambiental, con el fin de promover el comercio y la inversión. Incluso se enumeran siete acuerdos internacionales que debe adoptar cada país.

EU también incluyó en los anexos el tema de la seguridad portuaria. Aunque el texto establece que hay reciprocidad para las inversiones, los estadounidenses se reservan el derecho de invocar la cláusula de “seguridad esencial” cuando lo consideren necesario. Ayer, en Washington, dos congresistas demócratas manifestaron su oposición a los TLC con Panamá, Perú, Colombia y Corea.

 

 

Terminó revisión de texto final del tratado de libre comercio EEUU – Panamá

TLC SE FIRMARÁ EN LA OEA.

Panamá terminó revisión de texto final del tratado

Redacción de La Prensa
panorama@prensa.com

El salón de la Organización de Estados Americanos (OEA), testigo hace 30 años de la firma de los tratados Torrijos-Carter, fue el lugar elegido por los gobiernos de Estados Unidos y Panamá para firmar el 28 de junio el texto final de su tratado de libre comercio (TLC).

Así lo confirmó ayer el ministro de Comercio e Industrias, Alejandro Ferrer, quien señaló además que finalizó con éxito la revisión de los textos de los capítulos laborales, medioambientales, de propiedad intelectual y de inversión.

La gestión del presidente George W. Bush tiene hasta el 30 de junio para utilizar la ley de promoción comercial o “vía rápida” que le facilita un tránsito más veloz por el Congreso estadounidense.

Según aseguró Ferrer, mediante una nota de prensa, el texto final cuenta con el respaldo del Partido Demócrata –mayoría en las dos alas del Poder Legislativo– y del Republicano, actualmente en el poder.

La Prensa, 25 de junio de 2007.

Vea además:

EL AMBIENTE Y EL TRATADO DE LIBRE COMERCIO ENTRE EEUU Y PANAMÁ

El ambiente en el tratado de libre entre EEUU y Panamá

TLC de Panamá con Estados Unidos y el Ambiente

Por: Ariel R. Rodríguez-Vargas

Biólogo y Ecologista

El capítulo 17 del proyecto de Tratado de Libre Comercio Panamá – EE.UU, reza sobre el tema ambiental donde reconoce niveles de protección ambiental. El preámbulo de este capítulo ambiental dice lo siguiente:

Reconociendo el derecho de cada país firmante de establecer sus propios niveles de protección ambiental y sus políticas y prioridades de desarrollo ambiental, así como de adoptar o modificar, consecuentemente, sus leyes y políticas ambientales, cada país garantizará que sus leyes y políticas proporcionen y estimulen altos niveles de protección ambiental y deberán esforzarse en mejorar esas leyes y políticas en función de desarrollo sostenible real.

La pregunta que nos hacemos es: ¿estará Panamá preparada para reconocer este preámbulo ambiental?  La corrupción y el tráfico de influencias para saltarse las bardas ambientales en Panamá en este momento en Panamá son evidentes y vergonzosas, situación que nos hace dudar que se aumente y estimule, una vez hayan firmado dicho tratado. Quieren jugar vivo. Por eso, creemos que han violado desde 1998, la Ley General de Ambiente de Panamá y no han instalado la Comisión Consultiva Nacional de Ambiente, que justamente es una instancia con participación de la sociedad civil ambiental, ineludible que debió revisar y discutir estos preceptos ambientales y otras normas ambientales del país en relación al modelo de desarrollo sostenible que supuestamente promueve este tratado de comercio.  Pero el tiro les ha salido por la culata, no se esperaban que los Demócratas retomaran el control del Senado de EE.UU y por ende no pensaron que muchos de los capítulos aprobados no pasarían por el tamiz ambiental y laboral desde la perspectiva demócrata.

Ahora se ven forzados a negociar o aceptar sin negociar, por que no hay tiempo y tendrán que aceptar todo lo que proponga EE.UU, en términos ambientales, que paradójicamente es bueno para el ambiente panameño, ya el tratado obliga a un manejo ambiental adecuado, casi estricto y apegado a las leyes, lo que implica producción super limpia, y que para el caso de EEUU. le será fácil ajustarse, si es que ya no lo está, pero que a Panamá, le costará mucho llegar y mantener buenos estándares ambientales y ello le representará en términos comerciales enormes barreras al supuesto libre comercio que desean. En Estados Unidos, todas las adecuaciones ambientales, si les faltaran algunas, serán subvencionadas por el gobierno federal, los gobiernos estatales e incluso por los condados.  Lo cual significa una cosa: Panamá debe construir el estadio y entrenar a los jugadores, y EE.UU. sólo le corresponde batear con las bases llenas.  Esto implica que a Panamá no le será fácil cumplir esos estándares, mucho menos cuando tendrá una sociedad civil de EEUU y de Panamá que fiscalizarán y tendrán el derecho de demandar ante las partes cualquier fallo en estos menesteres y con las consecuencias que ello implica.

Un funcionario del gobierno de EEUU, que contactamos recientemente, nos indicó que los beneficios para EEUU de los TLC son evidentes, de lo contrario, no los promovería y que para los países firmantes el beneficio dependía del propio país y su fortaleza productiva y competitiva y del respeto a las leyes establecidas. Por ello, es bueno mencionar el párrafo 3 del capítulo 17.2, que reza así: “Para mayor certeza, nada en este Capítulo se considera que faculta a examinar bajo este Tratado si los tribunales judiciales, cuasijudiciales o administrativos de una Parte han aplicado apropiadamente su propia legislación ambiental”. En este país corrupto, este párrafo es suficiente para que la sonrisa por un TLC con EE.UU. se vuelva mueca, ya que será cotidiano la violación de la ley, debido a que Panamá la impunidad ambiental todavía es cotidiana y ha estado auspiciada por los gobiernos corruptos que se suceden cada cinco años, incluyendo el actual.  El poder centralista presidencialista corrupto está matando a todos nuestros países latinos. Debemos cambiar y el primer paso es reconocer nuestros errores y comenzar a denunciarlos.

Buena suerte Ministro Ferrer, de repente su TPC (Tratado de Promoción del Comercio) o TLC,  hace respetar, por primera vez, de manera integral, las leyes y normas ambientales de Panamá.  Por cierto, Señor Ministro Alejandro Ferrer, no ha contestado la misiva que le enviamos en diciembre pasado donde le solicitamos que nos hiciera llegar la Evaluación Ambiental Estratégica, establecida por Ley, sobre el posible TLC que se pretende firmar con EEUU.

Este artículo de opinión no es un análisis integral de los temas ambientales del TLC de EE.UU. con Panamá, sino un retoque a una arista del mismo como se habrán podido percatar. Juzgue usted lector.

Panamá, 24 de junio de 2007.


 

Sindicato de EEUU se opone a TLC con Panamá

Estados Unidos. Otras agrupaciones esperan a que se divulgue el acuerdo.

Fuerte sindicato se opone al TLC

Teamsters se ha declarado en oposición al tratado comercial entre Estados Unidos y Panamá.

El sindicato sostiene que otros acuerdos ‘han costado caro’ a los obreros estadounidenses.

Betty Brannan Jaén
Corresponsalnegocios@prensa.com

WASHINGTON, D.C. — El sindicato Teamsters de Estados Unidos ha declarado su “fuerte oposición” al tratado de libre comercio (TLC) con Panamá. “Estamos muy opuestos”, dijo ayer una representante del sindicato, en entrevista con La Prensa.

En una carta enviada el martes a cada uno de los 535 miembros del Congreso estadounidense, el sindicato rechazó por insuficientes los ajustes laborales que la Oficina Comercial de Estados Unidos (USTR) recientemente negoció con los líderes del Congreso con el fin de facilitar ratificación de los tres acuerdos pendientes (Panamá, Perú y Colombia).

“Agregar estas mejoras a los acuerdos comerciales de [George W.] Bush, que están basados en el modelo NAFTA-CAFTA, es como ponerle llantas nuevas a un carro que no marcha”, señala la carta firmada por James Hoffa, presidente de los Teamsters.

El sindicato sostiene que los acuerdos como los que Washington firmó con México y Centroamérica le han costado caro a los obreros estadounidenses, causando la pérdida de más de tres millones de empleos y el estancamiento de salarios.

El sindicato quiere una moratoria sobre acuerdos nuevos. “Es hora de que Estados Unidos busque nuevas políticas comerciales que crearán empleos aquí en Estados Unidos, no la aprobación de más acuerdos comerciales malos”, afirma la carta de Hoffa.

La carta promete que el sindicato se opondrá a los acuerdos con Panamá y Perú, pero no menciona a Colombia. Yvette Pena Lopes, encargada de política comercial para el sindicato, dijo ayer que esa omisión se debe a que el acuerdo con Colombia está “casi muerto” y no será sometido al Congreso hasta mucho después de los otros dos. Su entender es que el acuerdo con Perú será sometido próximamente al Congreso, y el panameño será presentado en septiembre u octubre.

Pena Lopes aseguró que entre los sindicatos estadounidenses hay gran oposición a estos tres acuerdos, aunque los otros sindicatos prefieren no pronunciarse hasta que se haya divulgado el texto exacto de los cambios.

El sindicato de los Teamsters -uno de los más poderosos en Estados Unidos (EU)- tiene un millón 400 mil miembros, en su mayoría camioneros y empleados de empresas transportistas.

Las negociaciones entre EU y Panamá para un acuerdo comercial cerraron en diciembre del año pasado.

La Prensa, 15 de junio de 2007