Un asesino de ranas en Panamá

EXTINCIÓN DE ANFIBIOS. ‘BATRACHOCHYTRIUM DENDROBATIDIS’.

Asesino microscópico

El hongo quíprido se mueve velozmente, y según la Anam ha llegado a Cerro Campana amenazando más especies.

CORTESÍA/Anam/Edgar Griffith

Rana Cristal

Crisly Florez
cflorez@prensa.com

La población mundial de anfibios está mermando a causa de un hongo llamado Batrachochytrium dendrobatidis.

Según estudios publicados en la revista Science, en 2006, un tercio de las 5 mil 743 especies de anfibios en el mundo están amenazadas.

La clase de los anfibios incluye ranas, sapos, salamandras y cecilias, especies que han habitado la tierra desde hace más de 300 millones de años, y que podrían desaparecer a causa de este hongo, también conocido como hongo quítrido, según un informe proporcionado por el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI).

El Batrachochytrium dendrobatidis u hongo quítrido, es un organismo microscópico que pertenece a un grupo de descomponedores de materia orgánica del suelo y se reproduce por esporas que se transportan a través del agua.

“Tiene un movimiento de serpenteo similar al de los espermatozoides”, explica el biólogo Edgardo Griffith, encargado del Centro de Conservación de Anfibios, en El Valle de Antón.

El también investigador del zoológico de Houston señala que la piel de los anfibios está conformada por queratina, y este hongo se alimenta de esa sustancia y además produce esporangios que se meten en la piel de la rana. Cuando la rana percibe este cambio, empieza a producir más queratina, lo que hace que su piel se ponga más gruesa, y esto reduce su capacidad de respirar. Así, la rana muere asfixiada o también pierde la capacidad de excretar y de deshacerse de sustancias tóxicas como la amonia, por lo que muere envenenada por los fluidos corporales. Otro efecto que causa el hongo quítrido es que el animal muere de hambre porque el estrés que causan las esporas en su organismo no le permite buscar alimentos, informa Griffith.

Sin embargo, el hongo puede ser asintomático, es decir, puede estar presente en la rana, más no causarle efectos, pues como vive en estos organismos, si los mata a todos no tendría dónde vivir, agrega Griffith.

El biólogo de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam), Jorge García, explica que este hongo proliferó porque en la década de 1930, se utilizaban ranas acuáticas sudafricanas, llamadas Xenopus laevis, para hacer pruebas de embarazo en las mujeres. Esta especie tiene el hongo en su piel y no les afecta. Como fueron exportadas para ser utilizadas en este experimento, el hongo se fue dispersando, causando gran cantidad de muertes en anfibios de todo el mundo.

Según un informe del STRI, el hongo se registró por primera vez en Panamá en el área de Fortuna y el oeste del país en 1998. La doctora Karen Lips, de la Universidad del sur de Illinois, en conjunto con su equipo de trabajo, documentaron la existencia de una progresión geográfica en la infección desplazándose desde Costa Rica hacia el occidente panameño a finales de la década pasada.

A principios de 2006 llegó a El Valle de Antón, amenazando la vida de varias especies endémicas que habitan en esta área, como la rana dorada (Atelopus zeteki) y otros anfibios, asegura García. Pero la preocupación aumenta, pues el hongo se está reproduciendo cada vez más rápido y ha llegado a Cerro Campana, donde será muy difícil su estudio debido a que es un área muy montañosa, agrega.

Ante esta amenaza, con la colaboración del zoológico de Houston, la Anam, la Asociación Americana de Zoológicos y Acuarios, se construyó el Centro de Conservación de Anfibios donde se realizan investigaciones sobre el hongo, y se mantienen varias especies en cautiverio para prevenir su extinción.

La rana dorada: símbolo de la fauna panameña

EL VALLE | Nacen más ranas doradas en cautiverio

Símbolo de la fauna panameña

En Estados Unidos algunos biólogos se dedican a conservar la rana, porque su color y contextura es única.


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Atelopus zeteki
Panamanian Golden Frog
ID: 0000 0000 1104 0220 [detail]
© 2004 John White
Los antiguos pobladores precolombinos decían que la rana cuando moría se convertía en oro.

Elena Valdez
COCLÉ, PANAMA AMERICA

La rana dorada es uno de los animales más importantes en nuestro país, por su belleza y atractivo color; sin embargo, está en peligro de extinción.

Por esta razón, científicos e investigadores se han unido para desarrollar proyectos, con el fin de conservar esta especie.

Luego de varios meses de organización y estudios, deciden criar las primeras ranas en cautiverio.

Hoy, este proyecto ha dado grandes resultados, puesto que nacieron 700 renacuajos y de éstos, ya diez son ranitas de oro.

TESORO


La rana dorada (Atelopus zetequis) es propia de El Valle de Antón.

Es considerada un símbolo de la fauna panameña, porque es uno de los 22 anfibios endémicos de nuestro país.

Los residentes de El Valle están de acuerdo con el nuevo proyecto de ranas en cautiverio, porque no quieren que se extingan, ya que son muy llamativas y admiradas por los turistas.

PROYECTO

El nacimiento de 700 renacuajos en cautiverio se ha convertido en un verdadero acontecimiento para los científicos, investigadores y panameños, que desde hace tres meses desarrollan el proyecto en el Hotel Campestre, en Coclé.

Según se informó, desde hace varios días diez renacuajos se convirtieron en ranas doradas, lo que demuestra que sí se puede proteger esta especie, para evitar que desaparezca.

Heidi Roos, directora encargada del Centro de Conservación de Anfibios de El Valle de Antón, señaló que gracias a Dios han podido salvar algunas ranas del hongo que las está exterminando.

Manifestó que ahora se dedican a alimentar a las especies y cuidarlas, para que no mueran y puedan crecer y reproducirse.

Por su parte, Carlos Caballero, director del Zoológico El Níspero, expresó que es importante que otras personas se interesen por crear un Centro de Conservación de Anfibios.

“Nosotros también conservamos esta especie. Tenemos como un arca de Noé, porque son 38 especies que pueden desaparecer”, alegó.

Mencionó que después que se alimenten las ranas con algas e insectos, éstas pueden subsistir.

Enfatizó que la comunidad debe estar contenta de que esta especie no desaparecerá tan fácilmente.

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Vea más fotos de ranas doradas en el siguiente vínculo: ANFIBIA WEB Photos Atelopus zeteki

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Atelopus zeteki
Panamanian Golden Frog
ID: 0000 0000 0104 0148 [detail]
© 2004 John White
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Atelopus zeteki
Panamanian Golden Frog
ID: 0000 0000 0104 0149 [detail]
© 2004 John White

Concern over conservation issues on Isla Bastimentos, and other islands in the Bocas del Toro province of Panama

June 12, 2007

To Whom It May Concern:

I am writing to express my concern over conservation issues on Isla Bastimentos, and other islands in the Bocas del Toro province of Panama. As a biologist studying birds on the Bocas del Toro Archipelago, I can vouch for the biological uniqueness of this area and the urgent need for stronger conservation measures.

The birds of the Bocas del Toro Archipelago were not well-studied until the Smithsonian Bocas Expedition (SBE) in the late 1980s and early 1990s began systematically sampling on each island. Below I will highlight some of the notable finds of that expedition, as well as some of the preliminary results of my own more recent research. I will conclude with some more detailed thoughts on conservation issues relevant to the Bocas del Toro Archipelago.

 

mangrove cucko

Mangrove cucko in a mangrove tree

One of the more notable finds of the SBE included 2 Mangrove Cuckoos (Coccyzus minor) on Isla Solarte, an island separated from Bastimentos by a narrow mangrove channel. This species is known to be uncommon on the Pacific side of Panama and has never before been found on the Caribbean coast between northern Costa Rica and Venezuela. Thus, the mangroves of Solarte and Bastimentos are likely an area of critical importance for this rare species. The proposal by Red Frog Beach Club to develop a marina in Bahia Honda, the narrow bay between Solarte and Bastimentos, along with the greatly increased boat traffic a marina such as this would cause, would likely directly affect this species if it regularly occurs here, and especially if it is breeding. More surveys are needed to determine the status of this bird, but its presence highlights the importance of mangrove conservation in this area.

Stub tailed spadebill

Stub-tailed Spadebill (Platyrinchus ancrominus)

Of all the birds discovered by the SBE, the Stub-tailed Spadebill (Platyrinchus ancrominus) was perhaps the most surprising. Prior to the expedition, this species was unknown in Panama. Its closest mainland relatives are on the Pacific slope of northwestern Costa Rica. Though no genetic work has been done on this species, the Bocas del Toro race is likely a unique subspecies. It is an uncommon to locally common resident of the understory of mature and second growth forests of the Bocas del Toro Archipelago, but is entirely absent from the mainland. It is likely sensitive to understory clearing.

 

green honeycreeperAnother surprising discovery made by the SBE was the presence of two subspecies of Green Honeycreeper (Chlorophanes spiza arguta and C. s. subtropicalis). C. s. arguta is found throughout the Panamanian mainland, as well as on the more recently formed islands of San Cristobal and Popa. However, two individuals found on the much older island of Bastimentos have the blue-green plumage of C. s. subtropicalis, its nearest mainland relatives found in the Andes of Colombia and western Venezuela. Proposed development on Isla Bastimentos will likely also affect this bird of forest canopies, which molecular genetics studies will likely show to be a rare subspecies unique to Bastimentos. The discovery of this species highlights the importance of Bocas del Toro as a biological crossroads between North and South America. Further study will increase our understanding of the ecological and climatic forces that allowed some South American species to expand their ranges northward historically, and also the reasons for the subsequent retreat of some species which have left relictual populations on the islands of Bocas del Toro. There are several other North/South American species pairs that currently meet and change over in Bocas del Toro including the Scarlet- and Sulfur-rumped Tanagers (Ramphocelus spp.) and the Golden and White Collared Mankins (Manacus spp.), both on the mainland.

The Golden Collared Manakin (Manacus vitellinus), the subject of my studies, also shows complicated and unusual variation across the islands and mainland of Bocas del Toro. The birds found on Isla Bastimentos are significantly larger than their mainland counterparts (although smaller than those found on Isla Colon and Isla Escudo), and surprisingly give a vocalization different from the Golden Collared Manakin. Thus, they show unique phenotypic differences that make it worthy of conservation as a separate subspecies. Similar, though even larger, manakins found on Isla Escudo, the oldest and most isolated of the Bocas del Toro islands, date the likely origin of this subspecies to greater than 10,000 years ago. It was probably once present on the mainland too, during a time when sea levels were lower (during the last ice age) and all of today’s islands were attached to the mainland by “land bridges”. However, pure Golden Collared Manakins and White Collared Manakins appear to have subsumed its ranger there as the climate changed, leaving it isolated on the islands today. There are also other differences between the Bastimentos manakins and their mainland counterparts: Island birds are more social, the males forming extremely large groups, and building display courts (used in female attraction) that are much larger than their mainland counterparts, and often much closer together. The behavior and genetics of these birds on Bastimentos warrants more study. This species often occupies forest edges, and can be found in mature second growth forest, as well as oldgrowth. It is not tolerant of large-scale clearing, however, and it is particularly sensitive to clearing of the forest understory, a practice often employed by developers in this region.

The avifauna of the Bocas del Toro Archipelago is also notable for what it lacks. Perhaps most notable is the absence of toucans from Isla Colon and Isla Bastimentos. Presumably these species were present when the islands were attached to the mainland, but we have no idea what led these species to go extinct on these islands. Presumably the habitat is suitable. The water distance from Isla Popa to Bastimentos is less than 1 km, and even less if one takes into account the many intervening mangrove islands. It would seem that these large birds could cross the gap if they so desired, but maybe water gaps of this size are indeed insurmountable.

Isolated populations of species no longer found on the adjacent mainland and other islands give us insight into the former ranges of many species and the ecological requirements that might have caused their retreat or continued persistence. It should be noted that these unusual biogeographical patterns are not restricted to birds. Similar patterns can be seen, for example, in pit vipers which are absent from Isla Bastimentos, yet present on Isla Colon and Isla Escudo. A similar pattern can be seen in a squirrel species that is restricted to Isla Colon whose closest mainland relatives occur in northwest Costa Rica and Nicaragua. The patterns are not restricted to fauna either. A Smithsonian sponsored rapid diversity assessment in which I participated in 2003, discovered a species of tree on Isla Bastimentos, that had never before been recorded in Panama, its closest relatives being in Costa Rica.

Dendrobates pumilioDendrobates pumilio, Bocas del Toro

A combination of processes, including hybridization and isolation on islands has also likely allowed for the evolution of novel subspecies not found outside of the islands. This is evident not just in birds like the Golden Collared Manakin, but also in other taxa such as sloths and the multiple unique morphs of the poison dart frog, Dendrobates pumilio, found in Bocas del Toro. Isla Bastimentos alone has four distinct morphs that are found only on that island. All are found only in mature shaded forest with intact understory. Many other taxa, including invertebrates and fish in the freshwater streams of Bastimentos and other islands are entirely unstudied. Due to their isolation, there are likely many unique species and subspecies waiting to be discovered in these habitats. The Bocas del Toro Archipelago has often been called the “Galapagos of Central America”. This title is not far off the mark. These islands are a living laboratory for understanding evolutionary and ecological processes, such as speciation, historical and present day biogeography, and the affects of climate change. It should be noted that the only terrestrial protected areas constitute a disproportionately small section of Isla Bastimentos. None of the other islands have any formal protection. We are only just beginning to document the unique combinations and morphs of flora and fauna on these islands, and the ecological forces behind present day and historical biogeographical distributions in Bocas del Toro. The islands offer us unique opportunities to understand the speciation process in the species-rich lowland tropics.

The lack of terrestrial protection is even more alarming when one considers the impact of forest clearing and subsequent sedimentation on marine ecosystems. Healthy marine ecosystems are essential to the future conservation of this entire area and the survival of local human populations. Bocas del Toro is perhaps best known for its coral reefs which have spawned a booming tourism industry. The Bastimentos marine park protects only a fraction of these reefs and, according to Smithsonian research scientist Hector Guzman, many of the most diverse reefs sit beside terrestrial areas that are unprotected. The region can likely handle more small scale development projects that take into account the conservation of the ecosystems that tourists come to see. It cannot handle large scale development that destroys natural ecosystems rather than protecting or restoring them. Small scale tourism projects should be developed in conjunction with the indigenous communities present on these islands, rather than adding unsustainable development to currently undeveloped areas, and excluding the local people from participation and profit. The indigenous communities present on the islands understand that intact ecosystems are essential to their own survival, and that increased income from sustainable tourism can also decrease their direct dependence on the land. Large scale development projects that exclude the indigenous population destroy or alter large sections of land and sea, and relegate these already poor people to continued poverty and continued dependence on diminishing natural resources.

At the very least, thorough, large-scale taxonomic inventories are need on all of the islands, particularly for non-vertebrate fauna. This should be done before any further large-scale development takes place. Second, the boundaries of Isla Bastimentos Marine Park should be expanded to include land area and mangroves directly abutting the most diverse reefs. Buffer zones should be set aside to allow indigenous communities access to the resources they need using traditional low-impact, sustainable practices, with the idea that as they develop small-scale community tourism, they will eventually rely less on these finite and unique island ecosystems. Large-scale development should be halted in areas adjacent to forest preserves and reefs, and preferably stopped altogether. New protected areas should be established on every island in the Archipelago, especially Isla Escudo. Strict zoning laws are needed to limit the kinds of development and location of development relative to critical biological resources. These measures are needed to ensure the continued function of the Bocas del Toro Archipelago as a natural scientific laboratory, and to ensure that the people of Bocas have a sustainable future.

Thank you for your consideration of these issues.

Sincerely,

Tim Billo
Doctoral Student
Box 351800
Seattle, WA 98195 USA
timbillo@u.washington.edu
Ph. 206-543-0417
Fax: 206-543-3041

Ranas doradas siguen amenazadas

Salvando a las ranas doradas

Se han iniciado proyectos para estudiar el hongo que está afectando esta especie.
   
   
   
 

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El científico Edgardo Grifiit ha trabajado fuerte en este proyecto.

[ Foto: Elena Valdez / EPASA ]

 
   
   

Elena Valdez

COCLÉ – EL VALLE DE ANTON, PANAMA AMERICA

EL PRIMER apareamiento de los dos pares de ranas en cautiverio en El Valle de Antón dio sus frutos. Son 700 renacuajos que se convertirán en ranas doradas, especie endémica de esta región en la provincia de Coclé.

Estas larvas o renacuajos nacieron por primera vez en Panamá en un estanque del Hotel Campestre en El Valle de Antón, gracias a un acuerdo entre el Smithsonian y la administración del lugar, para investigación y conservación de la especie, pactado en el 2000, como parte de las investigaciones de muertes de ranas doradas, otros anfibios y reptiles, por el avance de un hongo en las aguas de esa región.

INVESTIGACIONES
El Hotel Campestre como otros hoteles y zoológicos, tienen ranas doradas para la exhibición. Precisamente, en este establecimiento se han mantenido las ranas de la mejor manera y utilizando técnicas que se le han proporcionado.

Edgardo Grifiit, director del proyecto Centro de Conservación de Anfibios de El Valle de Antón, dijo que el trabajo se inició en el 2005, luego de culminar un proyecto de recuperación de anfibios, por la proximidad del hongo que estaba afectando a estas poblaciones.

Cuenta que al conocer que el hongo llegó a El Valle, donde hay una gran cantidad de especies de anfibios, entre ellos ranas, el Zoológico de Houston se interesó e inició la construcción del centro que aún no está finalizado. Pero se habilitó una sección para mantener las especies de anfibios, que por más de diez meses estuvieron hospedadas en las habitaciones del hotel.

Grifiit explicó que las ranas seguirán en cautiverio hasta que se encuentre una forma eficaz de combatir el hongo en el campo o que éstas creen resistencia.

Se han iniciado proyectos y propuestas para estudiar el hongo en cautiverio y ver cuáles son las posibilidades que se tienen con diferentes tipos de especies, a nivel ínter específico o intra específico, es decir, las interacciones del hongo dentro de una misma especie a nivel de individuo y a nivel de población.

MATERIA DESCONOCIDA
Al desconocerse cómo tratar el hongo en el campo, los científicos han optado por recolectar los animales y mantenerlos en cautiverio.

Mientras unos animales se adaptan, otros no lo logran y es por ello que se están buscando los mecanismos para que todos se adapten, ya que son las especies de ranas grandes las que más tienen este problema.

IMPORTANTE
El hongo afecta al 95% de la especie. La contaminación de las ranas con el hongo se produce en cuestión de semanas, con más frecuencia en la temporada de lluvia, octubre y noviembre.

La rana dorada es una especie que se identifica con la nación panameña. Los aborígenes las reproducían en sus prendas de orfebrería.