El desarrollo humano mira hacia el Sur: Informe PNUD 2013

Informe 2013 sobre Desarrollo Humano se publicará en marzo

El próximo Informe sobre Desarrollo Humano – “El ascenso del Sur: Progreso humano en un mundo diverso” – se publicará publicará el 14 de marzo 2013 en la Ciudad de México por Presidente Enrique Peña Nieto y la Administradora del PNUD Helen Clark. El Informe sobre Desarrollo Humano 2013 examinará el profundo cambio que están experimentando las dinámicas globales con el rápido ascenso de poderes de los países en desarrollo y la importante implicación de este fenómeno para el desarrollo humano.

El sur

El Sur comienza a desarrollarse de manera más dinámica. El reto que queda es hacer dicho modelo modelo bajo un parámetro de sostenibilidad.

China ya ha superado a Japón como segunda economía mundial, sacando al mismo tiempo a millones de personas de la pobreza. India trabaja activamente para replantear su futuro con la nueva creatividad empresarial y las innovaciones en políticas sociales. Brasil se ha convertido en un impulsor esencial del crecimiento de Sudamérica, mientras que la reducción de las desigualdades en el país a través de programas contra la pobreza que se emulan en todo el mundo.

Turquía, Tailandia, Sudáfrica, México, Indonesia y otras muchas naciones que se desarrollan dinámicamente también se han convertido en actores protagonistas en el escenario mundial, ofreciendo importantes lecciones políticas y valiosas alianzas para el Sur en su conjunto, incluyendo a los países actualmente menos desarrollados.

Mirando al futuro y a los críticos desafíos a largo plazo a los que se enfrenta hoy en día la comunidad internacional, desde la desigualdad hasta la sostenibilidad de la gobernanza global, el Informe 2013 identifica políticas y reformas institucionales que reflejan la nueva realidad del Sur emergente, que podrían promover en las próximas décadas un mayor progreso humano en todo el mundo. El Informe sobre Desarrollo Humano 2013 incluye contribuciones sobre el tema de, entre otros, el Premio Nobel Amartya Sen, el Presidente de la Cooperación Internacional de Japón Akihiko Tanaka, el Alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, y el Ministro de Desarrollo de Turquía Cevdet Yilmaz.

El Informe 2013 incluirá un Índice de Desarrollo Humano (IDH) actualizado, además de los tres índices complementarios del Informe: el IDH ajustado por la Desigualdad, el Índice de Desigualdad de Género (IDG) y el Índice de pobreza multidimensional (IPM).

El lanzamiento en marzo 2013 representa un giro en el calendario anual habitual del Informe, que se publicará así a principios de año. La vuelta al calendario original de la publicación del Informe permite incluir en el IDH los indicadores estadísticos más actualizados, ya que los principales proveedores de datos internacionales suelen tenerlos listos en el último trimestre del año anterior. Este planteamiento de fechas también ofrece mejores oportunidades para debatir los principales resultados y mensajes del Informe a lo largo de todo el año.

Nuevo Índice de Desarrollo Humano 2013

Informe sobre Desarrollo Humano 2013

El ascenso del Sur: Progreso humano en un mundo diverso

El próximo Informe sobre Desarrollo Humano– “El ascenso del Sur: progreso humano en un mundo diverso” – se publicará en los primeros meses de 2013. El Informe sobre Desarrollo Humano 2013 examinará el profundo cambio que están experimentando las dinámicas globales con el rápido ascenso de poderes de los países en desarrollo y la importante implicación de este fenómeno para el desarrollo humano.

China ya ha superado a Japón como segunda economía mundial, sacando al mismo tiempo a millones de personas de la pobreza. India trabaja activamente para replantear su futuro con la nueva creatividad empresarial y las innovaciones en políticas sociales. Brasil se ha convertido en un impulsor esencial del crecimiento de Sudamérica, mientras que la reducción de las desigualdades en el país a través de programas contra la pobreza que se emulan en todo el mundo.

En Panamá siguen aumentando la población que vive en condiciones precarias que afectan significativamente la calidad de vida y el desarrollo humano pleno. Foto: David Levene para The Guardian.

Turquía, Tailandia, Sudáfrica, México, Indonesia y otras muchas naciones que se desarrollan dinámicamente también se han convertido en actores protagonistas en el escenario mundial, ofreciendo importantes lecciones políticas y valiosas alianzas para el Sur en su conjunto, incluyendo a los países actualmente menos desarrollados. Mirando al futuro y a los críticos desafíos a largo plazo a los que se enfrenta hoy en día la comunidad internacional, desde la desigualdad hasta la sostenibilidad de la gobernanza global, el Informe 2013 identifica políticas y reformas institucionales que reflejan la nueva realidad del Sur emergente, que podrían promover en las próximas décadas un mayor progreso humano en todo el mundo.

El Informe sobre Desarrollo Humano 2013 incluye contribuciones sobre el tema de, entre otros, el Premio Nobel Amartya Sen, el Presidente de la Cooperación Internacional de Japón Akihiko Tanaka, el Alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, y el Ministro de Desarrollo de Turquía Cevdet Yilmaz.

El Informe 2013 incluirá un nuevo Índice de Desarrollo Humano (IDH) además de los tres índices complementarios del Informe: el IDH ajustado por la Desigualdad, el Índice de Desigualdad de Género (IDG) y el Índice de pobreza multidimensional (IPM).

Índice de Educación en Panamá

Gasto en educación (% del PIB) (%: 3.8
Años esperados de instrucción (años): 13.2
Tasas de alfabetización de adultos (% de 15 años y mayor): 93.6
Años de educación promedio (años): 9.4
Índice de educación: 0.743
Tasa bruta de matriculación (%): 78.9

El lanzamiento en 2013 representa un giro en el calendario anual habitual del Informe, que se publicará así a principios de año. La vuelta al calendario original de la publicación del Informe permite incluir en el IDH los indicadores estadísticos más actualizados, ya que los principales proveedores de datos internacionales suelen tenerlos listos en el último trimestre del año anterior. Este planteamiento de fechas también ofrece mejores oportunidades para debatir los principales resultados y mensajes del Informe a lo largo de todo el año.

Fuentes:

http://hdr.undp.org/es/

http://hdrstats.undp.org/es/paises/perfiles/PAN.html

Estado de las ciudades de América Latina y el Caribe

ONU-Habitat presenta el Estado de las Ciudades de América Latina y el Caribe

Rio de Janeiro, Brasil 21/08/2012.

SOLACC 2012 captura >> Descargue aquí el informe completo!

América Latina y el Caribe ha llegado a un punto de inflexión. Después de décadas de crecimiento urbano acelerado y demandas sociales insatisfechas, la región necesita prepararse para una nueva transición urbana. La información consta en el Estado de las Ciudades de América Latina y el Caribe, informe que será presentado hoy en Rio de Janeiro y Ciudad de México.

El gráfico ilustra casos como la Ciudad de Panamá que concentra el 39% de la población total de país y genera 61% del PIB nacional y Lima con el 29% de la población peruana y produce el 52% del PIB. Esto demuestra que existe un problema de la concentración de la población, generalmente por falta de oportunidades y servicios en el resto de las ciudades y el campo de esos países.

El lanzamiento en México se realiza dentro del marco de la XXI Asamblea General de Ministros y Autoridades Máximas de la Vivienda y el Urbanismo de América Latina y el Caribe (MINURVI).

El informe “Estado de las ciudades de América Latina y el Caribe 2012” reúne, por primera vez, estadísticas e informaciones completas sobre el proceso de urbanización y los diferentes aspectos que determinan la calidad de vida en sus áreas urbanas.

La transición urbana en la región se ha caracterizado por su velocidad. Si bien ha supuesto mayores oportunidades de trabajo y mejores condiciones de vida para amplios sectores de población, ha tenido un alto costo social, económico y ambiental.

“Para avanzar hacia un modelo de ciudades más sostenibles, más compactas, que doten a nuestras zonas urbanas de una mayor movilidad y eficacia energética, es preciso reafirmar el interés colectivo en la planificación urbanística, trabajar en políticas de cohesión social y territorial, así como en políticas nacionales urbanas, y aplicar reformas al marco legal e institucional”

Joan Clos, Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Habitat).

La publicación apunta algunos de los desafíos que tienen por delante las áreas urbanas y posibles respuestas para afrontarlos teniendo en cuenta la heterogeneidad regional.

Los datos estadísticos e informaciones recabados por el informe muestran que:

  1. América Latina y el Caribe reúne casi un 80% de su población (468 millones de personas) en áreas urbanas y, de este porcentaje, la mitad reside en ciudades de menos de 500.000 habitantes.
  2. Tras décadas de crecimiento continuo, las tasas de población urbana tienden a la estabilidad. El crecimiento urbano ha dado lugar a nuevos conglomerados, como las áreas metropolitanas o las megarregiones urbanas, que aglutinan múltiples municipios y ofrecen nuevas oportunidades de desarrollo, pero también requieren sistemas de gobierno innovadores y coordinados.
  3. Más de dos tercios de la riqueza de la región procede de las ciudades. Además, ha aumentado el potencial y la participación económica de centros urbanos secundarios.
  4. Pese a la disminución de las tasas de pobreza en la región, una de cada cuatro personas en áreas urbanas es pobre y los índices de desigualdad de la región se sitúan entre los más altos del mundo. Las ciudades de la región son ciudades divididas social y físicamente. Esa división se manifiesta en la desigualdad de ingreso y la segregación entre la ciudad “formal” y la “informal”.
  5. Existe un déficit acumulado de viviendas con estándares mínimos para ser habitadas y más de 111 millones de personas todavía viven en tugurios (el 24% de la población urbana). La región ha logrado mejoras en el acceso a agua y saneamiento, pero aún necesita avanzar para cumplir el compromiso de universalizar ambos servicios y garantizar su asequibilidad, frecuencia y calidad.
  6. La escasa planificación y las debilidades de las políticas urbanas han tenido como consecuencia la expansión de las ciudades siguiendo un modelo poco sostenible, con ausencia de espacios públicos accesibles para todos, que privilegia el automóvil en detrimento del transporte en común y mantiene o refuerza la segregación social y espacial.
  7. Las ciudades registran altos índices de violencia e inseguridad, que parecen desbordar la capacidad de respuesta de los gobiernos. Aunque la violencia no se da en todas las áreas ni es homogénea en una misma ciudad, la gravedad de sus consecuencias exige esfuerzos coordinados a todos los niveles de gobierno.
  8. Se constatan iniciativas importantes para la protección ambiental, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y la prevención y respuesta a los desastres naturales. Sin embargo, existe poca conciencia de cómo la urbanización poco o mal planificada aumenta el riesgo a desastres.
  9. Los países de la región han dado un impulso decisivo al proceso de democratización y descentralizado numerosas competencias, pero muchos municipios son incapaces de autofinanciarse y carecen de los recursos humanos, institucionales y económicos para su buen gobierno.

El informe señala que, después de décadas en que los gobiernos parecían incapaces de responder a las demandas del crecimiento urbano acelerado, se anuncia una nueva transición en la que el desafío será, no tanto responder a las necesidades en términos de cantidad, sino con mayor calidad, equidad y sostenibilidad.

Existe abundante conocimiento y experiencia en la región para impulsar políticas urbanas orientadas al desarrollo económico y la inclusión social. Para avanzar en esa dirección, es preciso invertir más esfuerzos en el monitoreo de las ciudades y adaptar los mecanismos de planificación, gestión y gobierno a las nuevas realidades del desarrollo urbano.

En un contexto de restricciones económicas y limitación de recursos, la publicación subraya la importancia de la gestión del suelo y el aprovechamiento por los poderes públicos (o municipales) de las plusvalías urbanas para invertir en infraestructuras y servicios. Asimismo, recomienda el fortalecimiento de los mecanismos que permiten orientar los mercados inmobiliarios en defensa del interés colectivo.

Fuente: ONU Habitat

Panamá: 48/100 en uso sostenible de los recursos marinos

Panamá: 48/100 en uso sostenible de los recursos marinos

Burica Press – 16 de agosto de 2012.

Ha sido publicado ayer 15 de agosto de 2012 en la prestigiosa revista Nature el Índice de Salud de los Océanos, realizado por una veintena de investigadores, liderado por el profesor Benjamín Halpern del Centro Nacional de Análisis Ecológico y Síntesis y del Centro de Evaluación Marina y Planificación de la Universidad de California.

“Hemos creado un índice que consta de diez objetivos públicos diversos para una saludable relación acoplada entre el océano y los humanos y hemos calculado este índice para cada país costero” indicaron los autores en el resumen académico de dicha investigación.

Este índice establece puntos de referencia para el logro de los diez ampliamente aceptados objetivos sociales, ecológicos y económicos y le da puntuaciones a los océanos adyacentes a 171 países y territorios con relación a estos objetivos. Fuente: http://www.oceanhealthindex.org/Countries/Panama

Este índice establece puntos de referencia para el logro de los diez ampliamente aceptados objetivos sociales, ecológicos y económicos y le da puntuaciones a los océanos adyacentes a 171 países y territorios con relación a estos objetivos.

Un océano saludable es aquel que de manera sostenible puede ofrecer una gama de beneficios a la gente ahora y en el futuro, indica el estudio.

Evaluado a nivel mundial y por país, estos diez objetivos públicos representan la amplia gama de beneficios que un oceáno saludable proporciona. La puntuación global de cada país es el promedio de sus respectivos puntajes de los objetivos.

De acuerdo a los investigadores, autores del estudio, el índice proporciona una herramienta poderosa para aumentar la conciencia pública, la gestión directa de recursos, mejorar las políticas y dar prioridad a la investigación científica.

A nivel mundial, la puntuación del índice general fue de 60/100 (el rango fue de 36-86), con los países desarrollados, en general, con mejores resultados que los países en desarrollo, pero con notables excepciones. Sólo el 5% de los países obtuvieron calificaciones más altas de 70/100, mientras que el 32% obtuvieron calificaciones por debajo de 50/100, entre los cuales se encuentra Panamá y muchos otros países latinos. El puntaje promedio de Panamá es de 48/100.

Objetivos de desarrollo sostenible en Panamá

Puntaje basado en 100

1. Provisión de alimentos

7

2. Las oportunidades de pesca artesanal

87

3. Productos naturales

7

4. Almacenamiento de carbono

30

5. Protección costera

52

6. Medios de vida y economías costeras

100

7. Turismo y recreación

5

8. Sentido de lugar

49

9. Gestión de residuos

74

10.Biodiversidad

72

Indice para Panamá (48/100)

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Mapa regional del Índice de Salud de los Océanos. A nivel mundial, la puntuación del índice general fue de 60/100 (el rango fue de 36-86), con los países desarrollados, en general, con mejores resultados que los países en desarrollo. Sólo el 5% de los países obtuvieron calificaciones más altas de 70/100, mientras que el 32% obtuvieron calificaciones por debajo de 50/100, entre los cuales se encuentra Panamá y muchos otros países latinos. El puntaje promedio de Panamá es de 48/100.
Fuente: http://www.oceanhealthindex.org/Countries/

Puntos débiles de Panamá

Panamá tiene puntaje bajo (5/100) en el objetivo de “turismo y recreación” ya que se considera que no se se está utilizando debidamente este recurso en la prosperidad de las comunidades costeras a pesar de ser una industria en expansión en el mundo. Este objetivo evalúa la experiencia y el disfrute como turistas (nacionales y extranjeros) de las actividades costeras con costo y sin costos, tales como excursiones en barco, entradas a parques costeros y hoteles con vista al mar, o los días libres en la playa y caminatas por los senderos públicos. Este nivel de uso en Panamá está totalmente subdesarrollado. Este objetivo no evalúa los puestos de trabajo, salarios, y las economías relacionadas con el turismo y la recreación, ya que esto lo evalúa otro objetivo y se centra sólo en el número de turistas/días que permanecen ​​en la zona.

A pesar del alto potencial para desarrollar una industria turística fuerte, Panamá todavía marca deficiente en este rubro, al no haber políticas coherentes que incorporen la sostenibilidad en el paradigma de desarrollo de esta actividad. Foto: Burica Press en Isla Bastimentos, Bocas del Toro.

El segundo objetivo con bajo puntaje (7/100) en el objetivo de “productos naturales” lo que indica que no está utilizando el potencial para incrementar la producción sostenible de productos naturales, ya que no está haciendo suficiente esfuerzo para la eliminación de la explotación excesiva, ni está aumentando las cosechas marinas, o reduciendo las presiones que reducen las cosechas potenciales.

El tercer objetivo con bajo puntaje (7/100) es el de “provisión de alimentos”, y eso significa que la cantidad de recursos bióticos cosechados para el consumo humano no es sostenible. Un aprovechamiento sostenible significa que el recurso fue capturado o capturados de una manera renovable, dado el potencial productivo del ecosistema marino.

Puntos fuertes

En sentido opuesto tiene una excelente evaluación (100/100) en el objetivo de tener el océano como “medio de vida y economía costera”. Esta evaluación está mayormente influenciada por la economía ligada a las operaciones del Canal de Panamá, puertos y negocios afines, principalmente a nivel en la ciudad de Panamá y Colón.

Resultados globales de algunos de los parámetros evaluados.

“El océano desempeña un papel fundamental en el apoyo al bienestar humano, desde el suministro de alimentos, medios de vida y oportunidades de recreación hasta la regulación del clima global. La gestión sostenible destinado a mantener el flujo de una amplia gama de beneficios del mar requiere de un método integral y cuantitativos para medir y monitorear la salud de los seres humanos, junto al mar los sistemas”

Halpern et al. 2012.

La puntuación de cada meta u objetivo refleja el estado actual y su probable trayectoria futura (~ 5 años). La trayectoria futura incorpora la evolución de la situación para los últimos ~ 5 años, las presiones que afectan negativamente el impacto y las condiciones del océano y los factores de resiliencia que pueden mejorarlo.

Las puntuaciones más altas indican el logro más exitoso y sostenible de los objetivos. Las puntuaciones revelan lo que funciona y lo que necesita atención,y esta información que puede orientar las decisiones que pueden mejorar las condiciones de vida en los océanos y el bienestar de las personas a nivel global.

Comprendiendo el índice

El índice calcula las puntuaciones a partir de datos de línea de costa de cada país y las zonas económicas exclusivas (ZEE). ZEE se extienden hacia afuera 200 millas náuticas desde la costa.

Cada objetivo se evalúa sobre la base de cuatro dimensiones:

1- Estado actual es el valor actual de un objetivo (basado en los datos más recientes disponibles) en comparación con un punto de referencia.

2- La tendencia es el cambio porcentual promedio en el estado actual de los más recientes 5 años de datos.

3- Las presiones son la suma de las presiones ecológicas y sociales que afectan negativamente a las puntuaciones de un objetivo, y

4- la resiliencia es la suma de los factores ecológicos y las iniciativas sociales (políticas, leyes, etc) que pueden influir positivamente en las puntuaciones de un objetivo al reducir o eliminar las presiones.

Panamá: Crecimiento económico sin equidad y sin política ambiental fuerte

Con el crecimiento económico no basta

El crecimiento económico registrado en los últimos años no ha contribuido a ampliar las capacidades y libertades que permitan a los panameños llevar una vida digna, ni tampoco  a la adopción de políticas eficaces para reducir la pobreza. No se ha traducido, además, en políticas más efectivas para la conservación y protección ambiental. Las desacertadas decisiones políticas adoptadas a partir de 2009 han afectado la gobernabilidad y la tranquilidad ciudadana. Para alcanzar un modelo de desarrollo sustentable, el Gobierno debe diseñar e implementar mejores políticas y mejorar la inversión social para lidiar con la alarmante inequidad que afecta a los panameños.

La economía del país ha crecido en los últimos años, y en 2010 alcanzó un pico de 7% de crecimiento anual[1], impulsado por las inversiones en obras públicas y la ampliación del Canal y otros servicios. Esto fue señalado por ejemplo por informes del Banco Mundial, el FMI y la ONU, que han coincidido en establecer que Panamá tiene el ingreso per cápita más alto de América Central. Con un PIB de USD 24.711.000 millones y uno per cápita de 6.570 en el 2009,  el país es además, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el mayor exportador e importador a nivel regional.[2]

Esta tendencia  de crecimiento, sin embargo, contrasta con un panorama social de pobreza, distribución desigual del ingreso y de desigualdad de género. Aún existen enormes retos para erradicar las desigualdades sociales, y las brechas en la distribución del ingreso son extremadamente grandes,  especialmente cuando se presentan en forma diferenciadas por el tipo de región, condición étnica  o de género. El índice GINI para el país, por ejemplo, es de aproximadamente 55, según datos de 2005[3], lo que señala una desigualdad importante.

El crecimiento de la economía de Panamá está basado en modelos de desarrollo no sustentable que fijan su atención en indicadores económicos y desdeñan los problemas sociales y medioambientales más acuciantes. Esto plantea un complejo desafío para la sociedad civil panameña,  sobre todo por el estilo de gobierno que ha impuesto el Presidente  Ricardo Martinelli, con un marcado sesgo autocrático y de extrema derecha.

Todo parece indicar, además, que cada cinco años se tiene que reinventar el país; es decir, se hace un “borrón y cuenta nueva” en las políticas públicas. Por ejemplo, entre 2004 y 2005 la entonces Administradora de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), en coordinación un equipo de especialistas interinstitucional, diseñó siete políticas públicas ambientales en temas prioritarios,  como recursos hídricos, cambio climático, producción más limpia, supervisión, control y fiscalización, desechos sólidos, información ambiental y descentralización de la gestión ambiental. Estas políticas fueron promulgadas en 2007, pero nunca llegaron a ser aplicadas debido al cambio de cambio de gobierno en julio de 2009.

Actualmente el país carece de una política ambiental. Las nuevas autoridades de la ANAM han ignorado por completo los avances realizados en esta materia, y el Presidente Ricardo Martinelli, contrario a lo esperado, año y medio después de asumir el poder y con el apoyo de su Gabinete y mayoría en la Asamblea Nacional, decidió imponer varias reformas a la Ley General de Ambiente, eliminando el requisito a las empresa de hacer estudios de impacto ambiental[4]. Las reformas, además, permitían a los allegados al gobierno realizar  cualquier tipo de inversiones en obras y  explotaciones  mineras sin tener realizar las consultas públicas. La Administración de la ANAN guardó silencio y  mantuvo una posición pasiva y desapercibida en todo el proceso. Esto fue severamente criticado por los grupos ambientalistas, que la calificaron de “débil” y carente de una “voz alta y clara” para orientar la política ambiental del país[5].

Tal situación, aunada a la protesta de los grupos sindicalistas por las reformas al Código Laboral que atentaban contra el derecho a huelga – y de otras organizaciones sociales  por reformas similares que constituían violación a los derechos humanos – creó en el país un clima de agitación. El rechazo generalizado de la población  y  la reacción en cadena de la sociedad civil, pero sobretodo de las organizaciones ambientalistas, mantuvo al país convulsionado por tres meses debido a las constantes protestas públicas desde los más diversos sectores.  Finalmente, las reformas fueron derogadas en octubre del 2010, con lo cual “se restituyó el derecho a huelga de los trabajadores, la cuota sindical, se impidió la impunidad que se pretendía otorgar a los policías, y los ambientalistas lograron hacer valer los estudios de impacto ambiental”[6].

Deterioro de los recursos naturales

Otro desafío importante para el desarrollo sustentable en Panamá es el creciente deterioro de los corredores biológicos del país y de gran parte de los recursos naturales, debido a la explotación indiscriminada de la cobertura boscosa, la ganadería extensiva  y a la contaminación ambiental por efecto de la extracción minera “a cielo abierto” por compañías transnacionales. Todo esto, aunado a los efectos del cambio climático, podría tener repercusiones lamentables en deterioro de la salud y el bienestar de los individuos y el ambiente.

Panamá registra severos problemas de erosión y deterioro de suelos, con proceso de degradación paulatino y creciente en casi todas las cuencas, suelos y aguas, que lleva a la desertificación y a la pérdida de la capacidad productiva. De hecho, gran parte de las tierras cubiertas por bosques han sido ya deforestadas, debido fundamentalmente a actividades agropecuarias. El grado de urbanización ha mostrado también un incremento considerable y desordenado, debido a los flujos migratorios desde las áreas rurales hacia los centros urbanos[7].

Según cifras del Sistema de Información Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), el proceso de deforestación es alarmante, ya que la cobertura boscosa alcanzaba un 70% en 1970 y se ha visto reducida a aproximadamente el 35% en 2011. El último Informe exhaustivo sobre este  particular se elaboró en el año 2000, y señala que en 1992 existía una cobertura boscosa de 49%, mientras que para el año 2000 esa superficie se había reducido a 45%.[8]

Contaminación del agua

Las organizaciones ambientalistas también han denunciado la contaminación de importantes fuentes de agua dulce localizadas muy cerca de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá, a raíz del establecimiento de dos compañías mineras de oro y cobre en el área de Petaquilla y Molejones, a 100 km de la capital.  Por iniciativa de las propias organizaciones ambientalistas se ha monitoreado la situación y  se realizaron análisis de las fuentes de agua y sedimentos cercanas al área de las minas. Los estudios mostraron altos niveles de sólidos suspendidos y una elevada turbiedad en el agua que poco a poco van alterando el ambiente de manera severa[9]. En reiteradas ocasiones se ha alertado a las autoridades ante la posibilidad de que aumente en los ríos el contenido de sustancias potencialmente peligrosas para el ambiente y la salud humana. No obstante, más que prestar atención a esta situación, la política gubernamental ha sido la de incentivar actividades contaminantes y no sustentables  – como por ejemplo la minería – como estrategia de desarrollo económico. De hecho, el Gobierno ha estado promoviendo una serie de reformas al Código Minero que facilitan la entrada al país de diversas empresas mineras transnacionales[10].

Acceso al agua potable

Un informe sobre el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), preparado por las Naciones Unidas en Panamá, indica que existen en el país grandes sectores de la población que carecen de acceso a fuentes de agua potable. Las mayores limitaciones se concentran en las áreas rurales, indígenas y algunas áreas urbano-marginadas localizadas en las periferias de la ciudad, con un componente mayoritario de población afrodescendiente y mestiza. Una situación similar se presenta en el acceso a servicios de saneamiento mejorados, que se distribuye de manera desigual en detrimento del área rural e indígena[11].

En el informe mencionado se señala además que la gente que vive asentamientos precarios está muy lejos de poder satisfacer sus necesidades básicas. En la mayoría de los casos se trata de familias acosadas por la pobreza y el desempleo, que no encuentran otras alternativas para la solución de su problema habitacional. Asimismo, se reconoce que existe una estrecha relación entre el analfabetismo y la pobreza que luego se traduce en otras desigualdades, tales como limitaciones en el acceso a la salud, la vivienda, la equidad de género, la participación política, la protección del medio ambiente [12].

Según la Encuesta de Niveles de Vida (ENV) realizada en Panamá en el 2003, aproximadamente 4 de cada 10 personas estaba viviendo en condición de pobreza, es decir con menos de 100 dólares mensuales, lo que representaba un 36.8%. Además, el 16.6% de la población vivía en situación de pobreza extrema. En el 2008 un estudio similar registró una leve mejoría: la pobreza se redujo a 32.7% y la pobreza extrema a 14.4%[13].

En cuanto a las áreas urbanas, la pobreza total y la extrema alcanzaron a un 20.0% y 4.4% de la población, respectivamente. En cuanto al área rural no indígena, poco más de la mitad de su población sigue viviendo en condición de pobreza (54.0%), y una de cada cinco personas de este grupo (22.0%) se encuentra en situación de pobreza extrema. Para el área rural indígena el panorama resultó aun más crítico, ya que casi la totalidad de la población en esas áreas vive en estado de pobreza (98.4%)  y pobreza extrema (90%)[14].

Inequidad de género y pobreza

La desigualdad social y de género representa uno de los desafíos más importantes que debe enfrentar el país para superar la pobreza y la exclusión social. Actualmente, la pobreza genera mayor vulnerabilidad y exclusión entre las mujeres más pobres y sus familias, así como menores oportunidades, en comparación con los hombres pobres, para superar la situación. Los niveles de pobreza se vuelven más preocupantes si se consideran las características y el impacto diferenciado que ésta tiene en hombres y mujeres según su franja etaria o su condición étnica.

Las inequidades de género se expresan sobre todo en el mercado laboral.  Según cifras oficiales del 2009, el ingreso de las mujeres con respecto a lo hombres era  equivalente al 57%. Aunque representan prácticamente la mitad de la población, todavía un gran número (51,7%) de mujeres en edad productiva se mantiene fuera de la actividad económica formal, lo que sin duda constituye un factor importante en la situación de pobreza.  Siguen siendo el grupo más vulnerable en el mercado laboral y la mayor parte de su actividad no recibe remuneración alguna. Según la encuesta de hogares de 2009, la composición de la población económicamente activa masculina alcanzaba un 80.9%  mientras que la femenina representaba sólo un 48,3%. Para el 2009, la tasa de desempleo entre mujeres adultas alcanzó un 9,27 comparada con 5,25 entre los hombres[15].

En cuanto a la educación, los registros revelan un mejor resultado para las mujeres, con un promedio de 2 puntos porcentuales  superior a los hombres en cuanto al acceso a la enseñanza.  Las nuevas generaciones de niñas están teniendo un mayor acceso a la educación que el que tuvieron sus madres y abuelas; sin embargo, existen todavía áreas indígenas donde el indicador de escolaridad de las mujeres  es  inferior  al de los hombres.[16]

Conclusión

El enfoque de desarrollo económico de Panamá ignora la sustentabilidad y ha conducido a la degradación de sus recursos ambientales, a la vez que tuvo un impacto mínimo sobre la mejora de la vida de la mayoría de sus habitantes. Deforestación, desertificación, contaminación del agua, acceso limitado al agua potable e instalaciones sanitarias inadecuadas son problemas que atentan contra el medio ambiente y la salud de los panameños. Los migrantes desde comunidades rurales a las ciudades y los pueblos, los habitantes del campo y la población indígena son grupos especialmente afectados, que sufren de severa y en ocasiones extrema pobreza. Las mujeres, particularmente, han sido golpeadas con dureza por modelos económicos abocados antes que nada a beneficiar a la elite acomodada y sus socios e inversores internacionales.

[1]  ABC.es, Panamá: Crecimiento económico del 7% en el 2010, (16 de diciembre de 2010), <www.centralamericadata.com/es/article/home/Panama_Crecimiento_economico_del_7_en_el_2010>.

[2] World Bank, Panama, <datos.bancomundial.org/pais/panama>.

[3] Trading Economics, GINI index in Panama, <www.tradingeconomics.com/panama/gini-index-wb-data.html>.

[4] Ver:  <www.asamblea.gob.pa/actualidad/proyectos/2010/2010_P_227.pdf >.

[5]  Ver: <www.expresiones7.net/Exp2.0/Entrevista.htm>.

[6]Ver: <www.rnw.nl/espanol/article/panama-se-deroga-la-controvertida-%E2%80%9Cley-chorizo%E2%80%9D>.

[7] Ibid.

[8] Vidal Berrío, Leoncio, “Cobertura boscosa se reduce 50%”,  Capital, ( 6 de junio 2011), <www.capital.com.pa/?p=4117>.

[9] Teorema Ambiental,  “Advierten sobre el riesgo de contaminación de agua en Panamá.”, Teorema Ambental,  Revista Técnico Ambiental,   <www.teorema.com.mx/contaminacion_/advierten-sobre-el-riesgo-de-contaminacion-de-aguas-en-panama>.

[10] En declaración a los medios el Ministro de Comercio señaló  que “De darse la adecuación (del Código Minero), una de las naciones interesadas en invertir en la mina de cobre que se desarrolla en Donoso, provincia de Colón, es la República de Corea, ya que en el numeral 1, artículo 4 del Decreto Ley 23, indica que se prohíbe el otorgamiento de concesiones mineras a gobiernos o estados extranjeros.”. En La Estrella.com.pa, (1 septiembre 2010), <www.laestrella.com.pa/mensual/2010/09/01/contenido/273813.asp>.

[11] Ver: <www.onu.org.pa/objetivos-desarrollo-milenio-ODM/garantizar-sostenibilidad-ambiental>.

[12] Ibid.

[13]Ministerio de Economía y Finanzas, Encuesta Niveles de Vida, (Panamá, Ciudad de Panamá: 2008).

[14] Ibid, La Pobreza En Panamá, Encuesta de Niveles de Vida – 2003 Principales.  Resultados (Edición Revisada), (2005).

[15] MInisterio de Controlaria de Panama, Encuesta Continua de Hogares 2009,  <www.contraloria.gob.pa/inec/Publicaciones/05-03-31/441-02.pdf>.

[16] Atlas de Desarrollo Humano y Objetivos del Milenio, (2010).

FUENTE:

SocialWatch.2012. “Economic Growth Is Not Enough | Social Watch.” http://www.socialwatch.org/node/14015. Accedido: Ago. 1, 2012.