El futuro que queremos: acuerdo final de la Conferencia de Rio+20

El futuro que queremos:

documento final de la conferencia Río+20

Por Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable Río+20 (junio 2012)

También disponible en English, Français

I. Nuestra visión común

1. Nosotros, los Jefes de Estado y de Gobierno y los representantes de alto nivel, habiéndonos reunido en Río de Janeiro (Brasil) entre el 20 y el 22 de junio de 2012, con la plena participación de la sociedad civil, renovamos nuestro compromiso en pro del desarrollo sostenible y de la promoción de un futuro económico, social y ambientalmente sostenible para nuestro planeta y para las generaciones presentes y futuras.

2. La erradicación de la pobreza es el mayor problema que afronta el mundo en la actualidad y una condición indispensable del desarrollo sostenible. A este respecto estamos empeñados en liberar con urgencia a la humanidad de la pobreza y el hambre.

3. Por consiguiente, reconocemos que es necesario incorporar aun más el desarrollo sostenible en todos los niveles, integrando sus aspectos económicos, sociales y ambientales y reconociendo los vínculos que existen entre ellos, con el fin de lograr el desarrollo sostenible en todas sus dimensiones.

Desarrollo Sostenible es un concepto contemporáneo, pero cuya raíz intelectual proviene de los antiguos filósofos griegos. Indica que el desarrollo de la sociedad en el planeta es adecuado cuando toma como pilares de ese desarrollo los aspectos económicos, sociales y ambientales. No existe desarrollo como tal, donde existe inequidad, destrucción ambiental o mala calidad de vida de los ciudadanos.

4. Reconocemos que la erradicación de la pobreza, la modificación de las modalidades insostenibles y la promoción de modalidades sostenibles de producción y consumo, y la protección y ordenación de la base de recursos naturales del desarrollo económico y social son objetivos generales y requisitos indispensables del desarrollo sostenible. Reafirmamos también que es necesario lograr el desarrollo sostenible promoviendo un crecimiento sostenido, inclusivo y equitativo, creando mayores oportunidades para todos, reduciendo las desigualdades, mejorando los niveles de vida básicos, fomentando el desarrollo social equitativo y la inclusión, y promoviendo una ordenación integrada y sostenible de los recursos naturales y los ecosistemas que preste apoyo, entre otras cosas, al desarrollo económico, social y humano, y facilite al mismo tiempo la conservación, la regeneración, el restablecimiento y la resiliencia de los ecosistemas frente a los problemas nuevos y emergentes.

5. Reafirmamos nuestro compromiso de hacer todo lo posible para acelerar el logro de los objetivos de desarrollo convenidos  internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015.

6. Reconocemos que las personas constituyen el centro del desarrollo sostenible  y a este respecto, nos esforzamos por lograr un mundo que sea justo, equitativo e inclusivo, y nos comprometemos a trabajar de consuno para promover el crecimiento económico sostenido e inclusivo, el desarrollo social y la protección del medio ambiente, lo que redundará en beneficio de todos.

7. Reafirmamos que seguimos guiándonos por los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, con pleno respeto del derecho internacional y sus principios.

8. Reafirmamos también la importancia de la libertad, la paz y la seguridad, el respeto de todos los derechos humanos, entre ellos el derecho al desarrollo y el derecho a un nivel de vida adecuado, incluido el derecho a la alimentación, el estado de derecho, la igualdad entre los géneros, el empoderamiento de las mujeres y el compromiso general de lograr sociedades justas y democráticas para el desarrollo.

9. Reafirmamos la importancia de la Declaración Universal de Derechos Humanos, así como de los demás instrumentos internacionales relativos a los derechos humanos y el derecho internacional. Destacamos la responsabilidad que incumbe a todos los Estados, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, de respetar, proteger y promover los derechos humanos y las libertades fundamentales de todos, sin distinción alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, capacidad económica, nacimiento, discapacidad u otra condición.

10. Reconocemos que la democracia, la buena gobernanza y el estado de derecho, en los planos nacional e internacional, así como un entorno propicio, son esenciales para el desarrollo sostenible, incluido el crecimiento económico sostenido e inclusivo, el desarrollo social, la protección del medio ambiente y la erradicación de la pobreza y el hambre. Reafirmamos que para lograr nuestros objetivos de desarrollo sostenible necesitamos instituciones en todos los niveles que sean eficaces, transparentes, responsables y democráticas.

11. Reafirmamos nuestro compromiso de fortalecer la cooperación internacional para hacer frente a los persistentes problemas relacionados con el desarrollo sostenible para todos, en particular en los países en desarrollo. A este respecto, reafirmamos la necesidad de lograr la estabilidad económica, el crecimiento económico sostenido, la promoción de la equidad social, y la protección del medio ambiente, aumentando al mismo tiempo la igualdad entre los géneros, el empoderamiento de las mujeres y la igualdad de oportunidades para todos, y la protección, la supervivencia y el desarrollo de los niños hasta que alcancen su
máximo potencial, incluso mediante la educación.

12. Resolvemos adoptar medidas urgentes para lograr el desarrollo sostenible. Por lo tanto, renovamos nuestro compromiso en favor del desarrollo sostenible, evaluando los avances realizados hasta el momento y lo que aun queda por hacer en cuanto a la aplicación de los resultados de las principales cumbres sobre el desarrollo sostenible, y haciendo frente a las dificultades nuevas y emergentes.

Expresamos nuestra firme decisión de abordar los temas de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, a saber, la economía verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza, y el marco institucional para el desarrollo sostenible.

13. Reconocemos que la oportunidad de que las personas influyan en sus vidas y su futuro, participen en la adopción de decisiones y expresen sus inquietudes es fundamental para el desarrollo sostenible. Subrayamos que el desarrollo sostenible exige medidas concretas y urgentes. Solo se puede lograr forjando una amplia alianza de las personas, los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado, trabajando juntos para lograr el futuro que queremos para las generaciones presentes y futuras.

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Versión completa en Español: Documento-Final-Rio+20

FUENTE:

El futuro que queremos: documento final de la conferencia Río+20. (2012). Obtenido el 29 de julio de 2012, de http://rio20.net/iniciativas/el-futuro-que-queremos-documento-final-de-la-conferencia-rio20.
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Cómo las inversiones ambientales pueden contribuir a las metas globales de sustentabilidad

Cómo las inversiones ambientales pueden contribuir a las metas globales de sustentabilidad

Nueva York, 20 de septiembre de 2010— Invertir en áreas como energía limpia , transporte sustentable, bosques y modos de agricultura amigables con el medio ambiente, puede contribuir significativamente al logro de los objetivos internacionalmente acordados con relación a la pobreza.

Esta es una de las principales conclusiones del documento titulado “Un resumen para tomadores de decisiones sobre Economía Verde y los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODMs)”, dado a conocer el día de hoy, cuando los Jefes de Estado y Ministros se reúnen en la sede de Naciones Unidas para revisar el progreso en el logro de las metas, cuando restan cinco años para llegar al plazo fijado para alcanzarlas plenamente.

La degradación ambiental, por un lado, está dificultando cumplir el reto de mejorar la salud ambiental y la provisión de agua potable para combatir el hambre y la enfermedad.

En cambio, algunos países y comunidades están encontrando que las mejoras ambientales generadas por la adopción de políticas deliberadas, por inversiones inteligentes y, muchas veces, por asociaciones del sector privado, pueden ser una importante parte de la solución, indica el estudio.

Achim Steiner, Subsecretario General de Naciones Unidas y Director Ejecutivo de Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), explicó: “Existe cada vez más evidencia de que acelerar la transición a una Economía Verde, baja en carbono, eficiente en el uso de recursos, y generadora de empleos podría no sólo ser clave para el logro de las metas de sustentabilidad del siglo 21, sino que puede también contribuir significativamente al logro del resto de los Objetivos de Desarrollo del Milenio”.

El informe – recopilado por el equipo de Economía Verde del PNUMA – cita numerosos casos de estrategias verdes que están redituando múltiples dividendos y generando numerosas oportunidades con relación a los ocho ODMs.

Algunos de estos casos que destaca el Informe, preparado para presentarse durante la Cumbre de las Naciones Unidas sobre ODMs en Nueva York, son:

  1. Políticas adoptadas e inversiones realizadas en Costa Rica para impulsar la expansión de áreas protegidas y Parques Nacionales a más del 25% de la superficie terrestre del paísDesde que la estrategia fue adoptada ha habido un incremento en el ecoturismo atrayendo a más de un millón de visitantes al año y generando 5 millones de dólares anuales de ingresos solamente de la cuota de entrada. Los estudios indican que las comunidades que habitan en o cerca de parques nacionales tienen mayores salarios, tasas de empleo y menores tasas de pobreza.
  2. La política energética que China ha establecido en su 11º plan a cinco años cubriendo el período 2006-2010, impulsando un incremento rápido en la manufactura e instalación de energía renovable. Actualmente, China es el segundo país con mayor potencia eólica en el mundo y el mayor exportador de fotovoltaicos: 10 % de los hogares cuentan con calentadores solares – 1.5 millones de personas están empleadas en el sector de las energías renovables en China con una generación de 300 mil empleos en 2009.
  3. La planeación urbana creativa y con visión de futuro, en alianza con políticas de transporte sustentable, que han permitido que la ciudad brasileña de Curitiba crezca hasta seis veces a la vez que ha mejorado la movilidad y la calidad de vida de sus habitantes. El promedio de espacios verdes por persona se ha incrementado de un metro cuadrado a alrededor de 50 metros cuadrados; 45 por ciento de los viajes se realizan en transporte público; el uso excesivo de combustible por persona debido a la congestión es 13 veces menor que en Sao Paulo y los bajos niveles de contaminación del aire resultan en beneficios a la salud de los ciudadanos locales.
  4. En Nepal, 14,000 Grupos de Comunidades Usuarios de los Bosques han revertido las tasas de deforestación con relación a 1990, a través de políticas inteligentes y centradas en la comunidad, que incluyen la determinación de reglas para el aprovechamiento del bosque y precios de los productos, y la distribución de beneficios. Entre 2000 y 2005, el área boscosa de Nepal se incrementó en más del 1.3 %; hay una mejor gestión para asegurar la calidad del suelo y mantener la oferta de agua y el empleo local se ha incrementado.
  5. Uganda, un país en el que 85% de la población trabajadora está empleada en la agricultura, se ha volcado hacia la producción orgánica para impulsar sus exportaciones e ingresos. Los precios a pie de granja de productos orgánicos de vainilla, jengibre y piñas son más altos que los producidos de manera convencional. Desde 2004, el número de granjeros orgánicos se ha incrementado de 45.000 a más de 200,000 y el área de tierra bajo cultivo orgánico pasó de 185.000 hectáreas a cerca de 300,000 hectáreas.

El Sr. Steiner dijo: “La tarea subyacente para el siglo 21 es la de proveer una forma de vida segura y sustentable a la población mundial, que durante las siguientes cuatro décadas se incrementará en un tercio. Este reto fue lo que motivó a los líderes del mundo a adoptar los ocho ODMs en septiembre de 2000”.

“De acuerdo a las tendencias actuales es probable que no se alcanzarán los ODMs en 2015. En parte debido a que las respuestas, hasta el momento, se han concebido (con un enfoque) bajo las visiones del siglo 20 ante los nuevos retos del siglo 21”, añadió.

“La Economía Verde da una mirada fresca a los retos y destaca las múltiples oportunidades costo-efectivas que desde el punto de vista económico y social se presentan para la inversión y re-inversión en sistemas de energía con tecnologías limpias modernas, así como para el manejo de los recursos naturales que constituyen infraestructura ecológica de planeta. Al haceresto, se atiende el objetivo económico, social y ambiental del desarrollo sustentable, y se subraya la riqueza de elecciones y opciones disponibles para el alcanzar progreso sostenido, considerando las realidades de nuestro tiempo”, dijo el Sr. Steiner.

Algunos puntos clave para el Informe – Sustentabilidad Ambiental y los ODMs Inseparablemente entrelazados

El informe, ” Un resumen para tomadores de decisiones sobre Economía Verde y los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, subraya que los bienes y servicios ambientales que sustentan a la economía global – y en particular el PIB de los pobres – se están encogiendo a una tasa rápida.

Destaca cómo la perdida de infraestructura ecológica está minando no sólo el ODM7 relativo a la sustentabilidad ambiental sino a casi todos, sino todos, los demás ODMs y sus metas asociadas.

Por ejemplo, los arrecifes de coral del Caribe se han reducido en 80 por ciento y globalmente el 30% de los manglares se ha perdido en las últimas dos décadas.

Ambos ecosistemas proveen defensas costeras, rendimientos por el turismo y otros servicios e ingreso a las comunidades locales.

Adicionalmente, existen viveros de peces de los cuales depende el suministro de proteína de mil millones de personas – es así que el destino de los arrecifes de coral y los manglares se relaciona directamente con el el logro de varios ODMs incluyendo el ODM relativo al hambre.

Los bosques son fuente principal de agua potable y de nutrientes para la agricultura, a la vez que proveen bienes esenciales tales como alimentos silvestres y medicinas.

Es por ello que al destino de los bosques también se vinculan varios de los ODMs incluyendo el ODM relativo al hambre; los ODM4 y 5, y las metas del ODM7 tal como reducir a la mitad la proporción de la población sin acceso a agua potable.

La tasa de deforestación se está desacelerando: en la pasada década la pérdida anual de bosques fue de 13 millones de hectáreas en promedio, comparada a los 16 millones de hectáreas al año en la década de los 90s.

Aún así, sigue siendo una tasa que está causando un daño ambiental duradero, y actualmente cerca de 30 países han perdido 90% de su cobertura forestal original.

Invertir y reinvertir en los bosques no solo contribuirá a alcanzar los ODMs, sino que también reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero relacionados con la deforestación.

Si bien no hay un ODM especifico para energía, el informe señala que la provisión de energía limpia sustentará el éxito de muchos de los objetivos, tanto en términos directos de desarrollo sustentable como indirectos si no se atiende el cambio climático, vinculado a la a quema de combustibles fósiles.

Por ejemplo, 14% de la población de países en desarrollo y alrededor de la quinta parte de los habitantes de las ciudades, viven en zonas costeras bajas y, por tanto se encuentran en riesgo ante los impactos relacionados con el clima tales como el aumento de los niveles del mar, inundaciones costeras y erosión del suelo.

Subsidios – Una posible fuente para financiamiento adicional hacia el logro de los ODM

Una manera de financiar el logro de los ODMs es mediante el re-direccionamiento de los subsidios.

Por ejemplo, a los combustibles fósiles aún se dedican cerca de 500 mil millones de dólares al año de subsidios gubernamentales – y existe abundante evidencia de que esta subvención rara vez llega a los pobres a pesar de las mejores intenciones de los gobiernos.

* En Indonesia en 2005, 60 %de los subsidios a los combustibles fueron directamente al 40% más rico de la población

* En 2003, los subsidios al gas en Argentina llegaron hasta el Sur del país – donde habita solo el 3 por ciento de los pobres.

* En Mongolia, cerca del 85 por ciento de una reciente tarifa de “línea de vida” se dirigió a los “no pobres”.

Invertir todo o parte de estos subsidios en tecnologías de energía renovable, tales como solar y eólica, podría impulsar nuevas formas de empleo, facilitar acceso más rápido a electricidad y alcanzar mayor equidad social y un mejor estándar de vida.

Ello generarara también ganancias para el medio ambiente, incluyendo mejoras en la calidad del aire junto a una reducción estimada anual de 6 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Hay otros enfoques de economía verde: en Bangladesh una subsidiaria del Banco Grameen – Grameen Shakti – ha sido pionera de un micro-financiamiento para ayudar a la población local a comprar sistemas solares de calefacción.

Esto ha creado casi 20,000 empleos “verdes” , muchos de los cuales han sido para mujeres, con el objetivo de llegar a 100,000 en 2015. Así, el proyecto se ajusta a muchos de los ODM, incluyendo el ODM3 relacionado con el género.

Argumentos similares se hacen con relación a la pesca, donde los subsidios ascienden a unos 27 mil millones dólares al año, y son en parte la razón por la cual las poblaciones de peces en muchas partes del mundo están en declive.

Re-dirigir alrededor de 8 mil millones de dólares de subsidios en medidas tales como una mejor gestión de áreas marinas protegidas, cuotas transferibles, el retiro de buques y el re-entrenamiento de los pescadores, podría aumentar las capturas y conservar las poblaciones.

El informe también señala los múltiples beneficios de otras políticas, por ejemplo de aquellas que promueven la certificación de los productos agrícolas amigables con la biodiversidad.

El mercado de estos productos podría tener un valor de 210 mil millones dólares en 2020 frente a los 40 mil millones de dólares en 2008 si cuenta con el respaldo adecuado, generando nuevos flujos de ingresos, a la vez de conservar el capital natural del planeta.

Este informe forma parte de una serie de informes especiales que se basa en las conclusiones preliminares de su principal publicación, el informe sobre Economía Verde, que está programado darse a conocer a principios de 2011.

Copia del Informe: policymakers_brief_GEI&MDG

Rechazan planes de trasladar sede policial al Parque Natural Metropolitano

Rechazan planes de trasladar sede policial al Parque Natural Metropolitano

Comunicado

EL PARQUE NATURAL METROPOLITANO, SU PATRONATO Y LA RED DE AMIGOS DEL PARQUE REITERAN ANTE LA OPINIÓN PUBLICA SU RECHAZA A LA INICIATIVA DE TRASLADAR LA SEDE DE LA POLICÍA NACIONAL A ESTA ÁREA PROTEGIDA.

En el marco de la Celebración del 40 aniversario del Día Mundial de la Tierra (22 de abril de 2010) se pide garantías al Gobierno Nacional de que la iniciativa de construir una nueva sede de la Policía Nacional dentro del Parque Natural Metropolitano sea descartada y que vele por la integralidad de esta área protegida tan importante para la Ciudad de Panamá.

Parque Natural Metropolitano Amenazado, Natural Park Threatened

El PNM tiene una extensión de 265 hectáreas. Tiene varios tipos de comunidades vegetales, incluyendo el bosque semideciduo y los bosques húmedos. Foto: jrhester (www.Flickr.com)

El Parque Natural Metropolitano, su Patronato y la Red de Amigos del Parque desean expresar su preocupación tras la manifestación de interés realizada por el Gobierno Nacional, quien comunicó verbalmente a la Dirección del Parque la intención de utilizar dos parcelas de terreno dentro de los límites del área protegida para reubicar la nueva sede de la Policía Nacional. Los propósitos planteados serían incompatibles a los objetivos de creación de esta área protegida, y también afectaría al pulmón más cercano del área metropolitana con consecuencias de fragmentación de hábitat, erosión, sedimentación, perturbación de la fauna, disminución de especies de árboles nativos y contaminación ambiental relacionados con asentamientos humanos. Así mismo, resquebrajaría la finalidad del PNM que es servir a la Ciudad de Panamá como un espacio público de naturaleza indispensable para proporcionar calidad de vida a sus habitantes.

El Parque Natural Metropolitano (PNM) es un área de bosques naturales, heredados de la antigua Zona del Canal. Su gran valor ecosistémico por las funciones ecológicas y servicios ambientales que provee a la ciudad de Panamá lo hacen ser un área prioritaria para la conservación. Foto: Google Earth 2009

Resulta importante señalar que la Ley 8 del 5 de julio de 1985, que crea el Parque como Patrimonio Nacional, expresamente prohíbe la construcción de obras civiles, el establecimiento de asentamientos humanos, así como la realización de actividades económicas y sociales que afecten o puedan afectar los propósitos para los cuales fue creado el PNM. Se da la paradoja de que esta iniciativa impulsada por el Ministerio de Economía y Finanzas, es contraria al Plan Estratégico de Gobierno 2010 – 2014, donde en su punto 2.12: El Medio Ambiente y el Crecimiento Económico Sostenido de Panamá, reconoce que “la protección de los recursos naturales es fundamental para asegurar que sectores clave de la economía panameña (como los servicios del Canal de Panamá y el turismo) puedan seguir creciendo de forma sostenida y para que sectores de gran potencial (como el agrícola) se consoliden”.

El Parque Natural Metropolitano, su Patronato y la Red de Amigos del Parque rechazan esta iniciativa y hacen un llamado urgente a las autoridades para que reflexionen y valoren positivamente otras alternativas para reubicar la Sede de la Policía Nacional en terrenos que la legislación vigente permita.

Ciudad de Panamá, 22 de abril de 2010

¿Es sostenible el Desarrollo Sostenible?

¿Es sostenible el Desarrollo Sostenible?

David Kaimowitz*

En los días siguientes a la primera Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro en 1992, casi todo el mundo estaba hablando de desarrollo sostenible. Una de las razones de la captura rápida del término fue que era lo suficientemente vago, que los diferentes grupos podrían utilizar para decir casi todo lo les convenía.

Sin embargo, de un modo u otro siempre implica encontrar alguna forma de combinar los esfuerzos para reducir la pobreza y mejorar el bienestar humano con la protección del medio ambiente. De hecho, estos objetivos fueron vistos no sólo como compatibles, sino mutuamente interdependientes. La pobreza obligó a la gente a destruir sus recursos naturales y la degradación del medio ambiente hizo a los pobres aún más pobres. El ciclo tuvo que ser roto.

En estos días, el desarrollo sostenible no es un aspecto muy sostenible.

Políticamente, la Cumbre de la Tierra misma fue producto de un pacto implícito entre el Norte y el Sur. Los países en desarrollo aceptaron las preocupaciones ambientales de los países ricos a cambio de un mayor apoyo para su propio desarrollo económico. A decir verdad, el gobierno de EE.UU. nunca creyó en el acuerdo, pero otros hicieron suficiente para que realmente no parezca ser importante. En el sector forestal, esta visión de desarrollo sostenible en gran medida tomó la forma de Gestión Integrada de Proyectos de Conservación y Desarrollo (ICDP, por sus siglas en inglés) y una mayor financiación internacional para proyectos forestales en el sur.

Pilares del Desarrollo Sostenible. Fuente: SSM Comunicación y Periodismo

Pilares del Desarrollo Sostenible. Fuente: SSM Comunicación y Periodismo.

Desafortunadamente, las cosas no salieron bien, como los creadores de desarrollo sostenible habían previsto, los países en desarrollo nunca obtuvieron los recursos adicionales que se esperaban. Los más dinámicos se convirtieron en serios competidores de los países ricos para el empleo, los mercados y las inversiones. Los ICDPs fallaron en muchas de sus promesas de largo alcance, de hecho, lo mismo podría decirse de la mayoría de los proyectos de la silvicultura internacional en general. El fracaso de los Estados Unidos para endosar el Protocolo de Kyoto, el Convenio sobre la Diversidad Biológica, o de una Convención Forestal Internacional tomó mucho del viento de las velas de estas iniciativas.

Nunca se va a resolver los problemas globales como el cambio climático, la destrucción de nuestros océanos, o la pérdida de la biodiversidad sin una mayor cooperación internacional.

Porque el desarrollo sostenible no cumplió sus promesas, en los últimos años hemos sido testigos de una reacción importante. Muchos conservacionistas han renunciado a tratar de preocuparse por las comunidades y han vuelto a establecer simplemente guardaparques y cercas. Mientras tanto, la mayoría de las agencias de cooperación internacional para el desarrollo están prestando menos atención al medio ambiente. En estos días, el desarrollo sostenible no es un aspecto muy sostenible.

El problema, sin embargo, es que las cosas que motivaron el desarrollo sostenible, no han desaparecido. Aún no se puede conservar los bosques de manera eficaz sin abordar las realidades de las comunidades y los países en los que se encuentran los bosques. Tampoco se puede sostener el crecimiento económico si no hay preocupación por los recursos naturales y el medio ambiente. Nunca se va a resolver los problemas globales como el cambio climático, la destrucción de nuestros océanos, o la pérdida de la biodiversidad sin una mayor cooperación internacional.

Es evidente que todavía no tenemos las respuestas, pero eso no deber ser la razón para dejar de buscar. Para bien o para mal, el desarrollo sostenible sigue siendo el único partido de verdad en el barrio. Reconocer cuanto antes esto, será mejor.

*David Kaimowitz (d.kaimowitz @ cgiar.org) es Director General del Centro Internacional de Investigación Forestal, Bogor, Indonesia.

Fuente: Journal of Forestry. Vol. 104, No. 4, June 2006, Page 169 – 169

La Amazonia en la carrera presidencial de Brasil

REPORTAJE INTERNACIONAL

El futuro de Brasil

La compañera que desafió a Lula

La ecologista más popular fuerza al presidente a revisar su plan de sucesión

J. ARIAS / S. GALLEGO-DÍAZ – Brasilia – 13/09/2009 –El País

Los cuidadosos planes del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para organizar su sucesión en octubre del año próximo, han saltado por los aires después de conseguir que Dilma Rousseff, la mujer elegida, logre una victoria aplastante en la primera vuelta. Nada de plantear las elecciones como un plebiscito sobre su propio mandato. Toda la estrategia deberá ser revisada por culpa de otra mujer: la ecologista y ex ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, que se ha pasado al Partido Verde y que será también, casi con toda seguridad, candidata presidencial.

El anuncio de Marina Silva de que abandonaba el Partido de los Trabajadores (PT), en el que peleó durante 30 años, codo a codo con Lula, ha caído como un verdadero mazazo en la política brasileña. Silva llevaba un año y medio en silencio, desde que dimitió como ministra de Medio Ambiente, convencida de que sus audaces políticas sobre desarrollo sostenible en la Amazonia eran boicoteadas por otros miembros del Gobierno, especialmente por la poderosa Rousseff, jefa de Gabinete de Lula (una especie de primera ministra en la sombra).

El terremoto se debe no tanto a las expectativas reales de Silva como al hecho de que desbarata los proyectos de Lula e introduce un fuerte elemento de incertidumbre. La pelea presidencial no será ya un duelo entre Rousseff, de 62 años, y el gobernador de São Paulo, José Serra, de 67, líder del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), como estaba previsto, sino una batalla mucho más abierta. Tal vez se animen a participar otros candidatos que disputen en primera vuelta el voto de izquierda del PT.

Lula ha parecido ignorar hasta ahora la escasa popularidad de Rousseff, famosa por su fuerte carácter y su mano de hierro, pero poco valorada en las encuestas, convencido, quizás, de que su enorme prestigio y su amplio crédito político serían más que suficientes para inclinar, en su momento, la balanza electoral a favor de su elegida. Aunque la proclamación de candidatos todavía no es efectiva, y el PT prefiera repensarse las cosas, nadie confía en que Lula dé su brazo a torcer y deje caer la candidatura de su jefa de Gabinete.

La personalidad de Silva, de 51 años, negra, de orígenes humildísimos como Lula, y con un fuerte sentido ético de la política, le pone, sin embargo, las cosas mucho más difíciles. Su llegada al ruedo electoral, con connotaciones que hacen recordar la candidatura de Barack Obama, en Estados Unidos, puede desviar la atención de muchos jóvenes, interesados en sus ideas medioambientales. Silva, heredera del mítico ecologista Chico Mendes, asesinado en 1988 por terratenientes de la Amazonia, es, además, una persona dotada de simpatía personal y un carácter dialogante, que obligará a colocar sobre el tapete electoral la delicada cuestión del desarrollo sostenible de la Amazonia.

Lula no puede concurrir a un tercer mandato presidencial según la Constitución brasileña, y aunque cuenta con una aceptación superior al 80%, se ha negado a promover ningún cambio legislativo en ese sentido. El presidente ha desarrollado una política pragmática no sólo en el campo de la economía, sino también de las alianzas políticas, hasta el extremo de obligar recientemente al PT a apoyar la continuidad de José Sarney, líder del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) como presidente del Senado, pese a las múltiples acusaciones de corrupción que pesan sobre él. El PMDB puede resultar básico para apuntalar a Rousseff en una eventual segunda vuelta presidencial.

Si al final es la economía la que acaba decidiendo muchas elecciones, Lula tiene aún una importante baza en sus manos. Brasil acaba de salir de la recesión, con una subida de 1,9% del PIB en el último trimestre. Las previsiones de crecimiento para 2010 son del 5%. Ése es el mejor sueño del ex sindicalista que se convirtió en uno de los dirigentes más populares del mundo: dejar el mando con el país creciendo. Lula había profetizado que la crisis en Brasil iba a ser sólo una marejadilla. Entonces nadie le creyó.

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ENTREVISTA:

El futuro de Brasil MARINA SILVA Posible candidata a la presidencia por el Partido Verde

Marina Silva es una ecologista consagrada y de profunda creencia de introducir la ética en la praxis política de su país.

Marina Silva es una ecologista consagrada y de profunda creencia de introducir la ética en la praxis política de su país. Fuente: El País

“La Amazonia no es un santuario inviolable”

JUAN ARIAS / SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ – Brasilia – 13/09/2009

La antigua ministra de Medio Ambiente de Brasil (2003-2008) ha abandonado el Partido de los Trabajadores (PT) porque el presidente Lula da Silva no respaldaba sus “medidas drásticas” contra la deforestación de la Amazonia.

Marina Silva tiene una imagen frágil, que desmiente su biografía. Nacida hace 51 años en una familia pobrísima de seringueros (recolectores de caucho) trabajó desde niña en el campo como criada y fue analfabeta hasta los 15 años. Aprendió a leer en un convento, antes de dedicarse al sindicalismo y de convertirse en estrecha colaboradora del legendario ecologista Chico Mendes. Terminó doctorándose en Historia del Arte. Casada, tiene cuatro hijos (de 21 a 10 años). Silva ha pasado por una larga trayectoria política en el Partido de los Trabajadores (PT) sin perder fuerza en la defensa de sus ideas y sin que nadie la haya acusado jamás de corrupción. Su desembarco hace un mes en el Partido Verde, desde donde probablemente aspirará a la presidencia del país, ha causado un terremoto político.

En su austero despacho en el Senado, Marina Silva se esfuerza en no lanzar ni el menor ataque contra Lula. Incluso responde con bromas a la acusación del presidente de que la campaña de Silva será “samba de una sola nota”. “Está siendo generoso porque me brinda uno de los lemas de su propia campaña, que era, ese sí, de una sola nota: “Lula-la”, se ríe. Sin embargo, la senadora tiene buen cuidado de referirse siempre al progreso de Brasil como “un proceso de los últimos 16 años”, es decir, que se inicia con Fernando Henrique Cardoso y no con Lula.

Pregunta. ¿Qué ha cambiado en Brasil desde que llegó Lula?

Respuesta. Ha habido algunas conquistas importantes. Por ejemplo, relación con el equilibrio fiscal y a la estabilización de la moneda, lo que ha permitido atravesar la actual crisis con alguna tranquilidad. Con la llegada de Lula se produjo un cierto sobresalto, pero yo diría, como dato muy positivo, que la democracia esta ya consolidada y que hemos tenido avances notables en la agenda social. Brasil tenía índices de pobreza inaceptables y en los últimos años se han reducido en un 19%.

P. ¿Por qué se marchó usted del Gobierno Lula?

R. No sentía que tuviera el apoyo necesario para mantener las políticas medioambientales tal como fueron concebidas. Pasó a finales de 2007. En tres años, nuestro plan había conseguido disminuir la deforestación en un 57%, pero al no cumplirse otras directrices, en la Amazonia volvió el riesgo de que se volviera a reanudar la destrucción de la selva. Tomamos medidas drásticas, como prohibir el crédito a empresas ilegales, llevar a la cárcel no sólo al que destruía la selva, sino también al que plantaba, producía y exportaba. Se creó una gran tensión y tanto yo, como mi equipo, vimos que el Gobierno estaba dispuesto a derogar esas medidas.

P. Hay un gran debate sobre hasta dónde puede desarrollarse la Amazonia.

R. El término socio-ambientalismo, que significa integrar la protección de la selva con el desafío de promover la inclusión social, fue acuñado en la Amazonia a partir de la lucha de Chico Mendes. Para nosotros, los de la Amazonia, esa visión de la defensa del medio ambiente nunca fue interpretada en términos de conservar esa tierra como un santuario inviolable. Desde los inicios, todo el esfuerzo versó sobre cómo integrar medio ambiente y desarrollo económico en una misma ecuación, sabiendo que no es posible repetir con la Amazonia los errores que ya se hicieron con la Mata Atlántica (de la que queda sólo un 5%) o del Cerrado, (la meseta brasileña, cuya destrucción ha llegado ya al 50%). La Amazonia ha sido destruida en un 17%.

P. ¿Culpa a Lula del fallo de la política ambiental?

R. No se trata de personalizar. El problema de asumir la economía sostenible como estrategia es algo complicado que no existe todavía en ningún lugar del mundo y que ningún partido asume completamente. Lo que el Partido Verde y yo estamos haciendo es innovador y no podemos satanizar a los demás por no haberlo hecho aún. Lo que hay que criticar es que se siga perdiendo tiempo cuando ya es posible hacer que Brasil dé ese paso, porque reúne las mejores condiciones para ello.

P. ¿Mantendría usted la política económica del Gobierno Lula?

R. Los procesos son acumulativos. No existe espacio para procesos nihilistas en relación con lo ya conquistado. Existe un reconocimiento de que en los últimos 16 años Brasil consiguió el equilibrio fiscal y la estabilización de la moneda, junto con la gran innovación que introdujo Lula y que fue la cuestión de la distribución de renta. Todo ello debe ser preservado. Creo que tenemos espacios para mejorar, y que ya no existe el peligro de que se destruya todo lo que se fue construyendo en los últimos 16 años.

P. Tras el descubrimiento de nuevos yacimientos de petróleo y de gas en Brasil, se empieza a hablar de un cierto nacionalismo.

R. Brasil tiene una economía de mercado, abierta. Es legítimo que los países quieran usar sus recursos naturales en beneficio de su pueblo, lo que no significa que nos vayamos a cerrar como una isla. Hoy es imposible pensar en cerrar puertas al capital extranjero. Lo que pasa es que, a veces, algunas empresas extranjeras querrían actuar aquí con una flexibilización de la legislación ambiental que no tienen ni en sus propios países. Eso no puede ser.

P. Uno de los grandes retos de Brasil es la corrupción, que se ha incrustado en todas las instituciones, de forma alarmante.

R. Aún reconociendo que Brasil tiene problemas graves de corrupción no osaría decir que Lula no ha hecho nada a ese respecto. Él puso en marcha sistemas de control y amplió significativamente la capacidad de investigación de la Policía Federal. Cuando fui ministra de Medio Ambiente llevamos a la cárcel a 725 personas. Muchas de ellas eran servidores públicos. Sin la libertad de investigación dada a la policía por el Gobierno eso hubiese sido impensable. Si hoy la corrupción se ve más es porque se investiga más.

P. En una hipotética segunda vuelta en 2011, ¿daría usted sus votos a la candidata de Lula o al candidato socialdemócrata de la oposición?

R. No puedo hablar aun como candidata, pero creo que el debate debe ser sobre ideas y que la ética debe prevalecer. Yo nunca mentiría respecto a la honorabilidad de alguien para ganar unas elecciones. Y desde un punto de vista político, lo que creo es que si me presento será con la aspiración de llegar a esa segunda vuelta. Yo querría hacer algo parecido a lo que hizo el PT hace 20 años, cuando rompió con los partidos tradicionales. Ha llegado otra vez el momento de unir a todas las fuerzas, sociales, políticas, intelectuales del país, para crear una nueva estrategia para Brasil.