El hambre y los biocombustibles

El hambre y los biocombustibles

 
Los biocombustibles pueden desatar el hambre en el mundo y Panamá no escapa de esta catástrofe. Los pronósticos hablan de un cambio radical en la producción de materia prima alrededor del mundo”.
 
Eduardo L. Lamphrey R.
mf@prensa.com

 

BLOOMBERG

La proliferación de los biocombustibles puede tener un grave impacto en la producción de alimentos, lo que puede incrementar aún más las alarmantes cifras de hambrientos, según alerta un informe elaborado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La rápida idea de convertir comida -como maíz, trigo, azúcar o palma en combustible es una receta para el desastre, señala el informe de la relatoría sobre el derecho a la alimentación de la ONU, que será presentado ante la Asamblea General el próximo 24 de octubre. Por ello, aunque el relator aplaude la producción de biocarburante como un método efectivo para limitar el cambio climático, al mismo tiempo considera “inaceptable” que ponga en peligro el derecho a la alimentación humana.

Para el futuro, se estima que para elevar el uso de biocarburantes Europa tendría que dedicar el 70% de su producción agrícola y Estados Unidos toda su cosecha de maíz y soja. Por tanto, los países industrializados están muy interesados en que sean las naciones del sur las que produzcan biocombustibles para que ellos puedan alcanzar sus objetivos. Estados Unidos debe pasar de producir 20 mil 400 millones de litros de etanol de maíz a 132 mil 400 millones en solo 10 años.

Esto supone, además de expandir la superficie cultivada de maíz, soja y caña de azúcar, invertir en investigación para aumentar la productividad, crear granos genéticamente modificados para producir etanol, crear infraestructuras para la comercialización como los “alcoholductos” con el objetivo de crear un mercado de commodities energéticas. Para cumplir estos objetivos, Brasil debe pasar de los 4 mil millones de galones de etanol que exporta actualmente a 35 mil millones en 2017. Se construirán 77 usinas de etanol antes de 2012, con una inversión de 2 mil 500 millones de dólares. En los próximos años, Brasil impulsará en los países vecinos los cultivos extensivos, la construcción de usinas, ductos y redes de transporte financiados con los abultados fondos con los que cuenta el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).

Tenemos 80 millones de hectáreas en la Amazonia que van a transformarse en la Arabia Saudí del biodiésel, afirmó el ingeniero químico brasileño Expedito Parente, quien es propietario de la primera patente registrada en el mundo para producir biodiésel a nivel industrial. Definitivamente la alianza Estados Unidos-Brasil puede jugar un papel destacado para estimular la producción de etanol en América Central y el Caribe, donde ya existen importantes cultivos de caña, en asociación con capitales privados.

La energía puede ser un factor de competitividad y desarrollo para América Latina, en un mundo en que la futura escasez de petróleo ya elevó los parámetros de costos energéticos y los biocombustibles aparecen como una alternativa económica. En ese sentido, Guatemala, Perú y Colombia, grandes cultivadores de caña de azúcar en la región, podrían beneficiarse del boom en la demanda de etanol. Los tres, considerados productores muy eficientes, extraen más azúcar por hectárea que Brasil, cuyos productores a su turno son ocho veces más eficientes que los productores estadounidenses de etanol de maíz. Colombia también, como el quinto principal exportador de aceite de palma, podría convertirse en fuente de biodiésel.

En América Central y el Caribe, Guatemala, El Salvador y Costa Rica son considerados los países más preparados para recibir inversiones y expandir la industria de biocombustibles.

Otros países con potencial son Honduras, Panamá y Nicaragua, que están un poco menos avanzados en infraestructura y legislación adecuada. En el Caribe, Jamaica tiene un rol importante en el mercado de etanol y República Dominicana y Granada muestran potencial. La ONU identificó potencial para biodiésel en Haití.

Para el caso Panamá, se sabe que un grupo de inversionistas brasileños está interesado en desarrollar la producción de etanol, utilizando como materia prima la caña de azúcar. El proyecto intentará poner en producción 70 mil nuevas hectáreas de caña. El proyecto contempla la producción de etanol para el mercado interno y para la exportación, aprovechando los buenos precios que se ofrecen por este combustible.

El precio del maíz en el mercado internacional mantiene una tendencia alcista, situación que se refleja en Panamá, y los expertos prevén que esta situación irregular en el mercado se mantenga hasta el 2015. Una de las razones de este abrupto incremento obedece a la decisión de Estados Unidos de utilizar el maíz para la producción de etanol. Los panameños consumen unos 600 mil quintales de maíz al año, pero para la alimentación de los animales se utilizan 7 millones de quintales. El maíz ahora tiene un tercer uso que es la elaboración de etanol, lo que ha registrado algún nivel de desabastecimiento en el mercado internacional.

Como consecuencia del aumento de los granos y sus derivados, Colombia, España, México, Guatemala, Uruguay, República Dominicana, Estados Unidos, Inglaterra, Chile, Costa Rica, Bolivia, Panamá, entre otros, han sufrido el encarecimiento del pan, la arepa, las empanadas y las tortillas. También la oleada de incrementos está golpeando a los productores de carne, puerco, pollo y huevos que utilizan maíz para alimentar a estos animales. “Tenemos capacidad considerable para la plantación de caña de azúcar (materia prima para producir etanol) y de palma aceitera (para biodiésel), y está a estudio un proyecto de ley para incentivar la contrucción de usinas de etanol”, afirma el presidente Torrijos.

Así mismo, Panamá hará obligatoria la mezcla de 10% de etanol en la gasolina que se consume en el país, que suma 160 millones de galones anuales. El Gobierno panameño también apuesta a su potencial logístico, como base de exportaciones hacia mercados asiáticos y Estados Unidos. En Panamá, a pesar de que no se comercializan biocombustibles, el maíz aumentó en el último mes de 2.30 dólares por quintal (45 kilogramos), un alza de 13% respecto al mes pasado.

BLOOMBERG

La producción de etanol en Panamá utilizando caña de azúcar alcanzaría un rendimiento de mil galones por hectárea, en otros países la producción supera las mil 500 toneladas por cada hectárea, además de que el costo por galón sería de 1.60 dólar, muy por encima del que presenta Brasil de 0.70 centésimos.

A pesar de las dudas sobre una producción rentable y eficaz en el país, sugerida por un estudio encomendado por el Gobierno a la firma Intracorp, dueños de los cuatro ingenios azucareros ya fueron a Brasil a conocer el proceso y pidieron ofertas de plantas.

Según cifras de la industria, en Panamá se siembran 26 mil hectáreas de caña y para producir etanol sería necesario añadir otras 15 mil, pero todavía se discute si la productividad es baja. No obstante, aunque el costo de una destilería de 250 mil litros diarios es de 20 millones de dólares y se corre el riesgo de que para alimentar a los autos falte azúcar, los empresarios panameños parecen embriagados por la idea de vender etanol a Estados Unidos.

El auge del etanol, sumado al inestable precio del petróleo ha motivado un encarecimiento de los alimentos en el mundo, y Panamá no escapa a esta situación. Solo en el mes de agosto incrementaron sus costos al consumidor el arroz, el queso amarillo, el aceite vegetal y la leche grado A. Otro rubro que experimentó alza fue la carne, con un incremento de 0.15 centésimos la libra. Pero la situación es aún más delicada para los panaderos y pasteleros, quienes anunciaron que en los próximos días solicitarán un aumento del 10% en los precios del pan, ya que las ganancias se han reducido en un 50% en comparación al año pasado.

Definitivamente, no solo la Organización Estados Americanos (OEA) y todos sus países miembros tienen que estar vigilantes, no podemos permitir que para garantizar la producción de biocombustibles se vaya a atentar contra la producción de alimentos, y menos aun destinar los suelos americanos para producir etanol en vez de producir alimentos, ya que esto puede poner en riesgo el futuro de nuestras sociedades. El panorama mundial hace prever a los expertos que el precio de la comida continuará aumentando, debido al crecimiento económico , el aumento de la producción de etanol y la inestabilidad del mercado petrolero.

  • El autor es economista.
  • Publicado en Martes Financiero,9 de octubre de 2007–La Prensa
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Especulación con biocombustibles sube precio de los granos

Cosechas. la utilización de cereales para biocombustibles provoca escasez.

Crisis mundial por demanda de granos

Todos los productos derivados del maíz, la caña de azúcar, la soja y el trigo han sufrido alzas.

Para estabilizar el mercado se necesitaría una buena producción de granos en las próximas cuatro cosechas.

BLOOMBERG/Sanjit Das

reemplazo. Cada año más agricultores deciden cambiar sus cultivos tradicionales por el atractivo del precio del maíz y la caña de azúcar.

Yenifer Bolívar
ybolivar@prensa.com

Disfrutar de una pizza, un pedazo de carne o comprar pop corn en el cine podría convertirse en un lujo si los precios del maíz y el trigo mantienen la tendencia alcista que han registrado en los últimos dos años y que se han agravado en 2007.

La advertencia hecha por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) sobre las consecuencias de usar productos agrícolas para producir etanol y biodiésel se siente con más fuerza.

Los precios récord de los productos agrícolas están afectando la industria alimenticia en todo el mundo y los analistas no prevén que en un futuro cercano se produzca una caída de precios, porque los inventarios están bajos y la producción mundial no cubre la alta demanda.

El Instituto de Investigación de Políticas de Alimentación Internacional (IFPRI) realizó un informe que proyecta que alzas constantes del petróleo y el rápido incremento global en la producción de biocombustibles impulsará el aumento del precio del maíz en un 20% para 2010 y un 41% para 2020.

El mismo informe estima que los precios de semillas oleaginosas, incluyendo soja, colza y semillas de girasol, se incrementarán en un 26% para 2010 y en un 76% para 2020; el trigo en un 11 % para 2010 y en un 30% para 2020.

El IFPRI calcula que los países están usando hasta el 20% de su producción de granos en biocombustibles.

Se estima que en Estados Unidos por cada hectárea cosechada de caña de azúcar se producen 6 mil litros (mil 764 galones) de etanol .

La escasez está llevando a países como Rusia y Argentina a evaluar la regulación de sus exportaciones de granos, mientras Venezuela ya prohibió la exportación de maíz.

Competencia por la tierra

Aunado a lo anterior, muchos productores en el mundo están dejando de sembrar arroz y cebolla para utilizar sus tierras en maíz y caña de azúcar, impulsados por una mayor rentabilidad y previendo que el etanol se convertirá en el combustible del futuro.

Este último punto es rechazado por el especialista en hidrocarburos Jorge Lechín, quien se niega a pensar que los biocombustibles son la panacea a la crisis energética que vive el mundo.

La posición de Lechín es compartida por el secretario del Comité de Hidrocarburos de la Cámara Americana de Comercio e Industrias de Panamá (AmCham), Francisco De Ycaza, quien asegura que la cantidad de tierras disponibles son una limitante para todos los países.

Los que defienden los biocombustibles sostienen, sin embargo, que el aumento de los productos agrícolas no se debe únicamente a que se está compartiendo la cosecha y atribuyen las alzas a la sequía registrada en Estados Unidos y Europa , y al exceso de lluvias en países productores como Rusia y Ucrania.

Aumenta el pan y las arepas

Como consecuencia del aumento de los granos y sus derivados, Colombia, España, México, Guatemala, Uruguay, República Dominicana, Estados Unidos, Inglaterra, Chile, Costa Rica, Bolivia, Panamá, entre otros, han sufrido el encarecimiento del pan, la arepa, las empanadas y las tortillas.

La oleada de incrementos también está golpeando a los productores de carne, puerco, pollo y huevos que utilizan maíz para alimentar a estos animales.

En Panamá, a pesar de que no se comercializan biocombustibles, (aunque sí existen varios proyectos), se están sintiendo las consecuencias del movimiento de los granos en los mercados internacionales.

El maíz, por ejemplo, registró un alza en el último mes de 2.30 dólares por quintal, lo que equivale a un aumento de 13% en comparación con el pasado mes de junio.

Arturo Melo Jr., productor avícola, reconoció, en una entrevista a Martes Financiero, que la tierra ya compite por espacio de siembra.

“Hay zonas de Estados Unidos que no son muy buenas para la producción de maíz, pero al estar tan altos los precios, les resulta más rentable que sembrar otros rubros y esto afecta toda la cadena alimenticia”, apuntó el ejecutivo.

Pero además, se está dando otro fenómeno. Y es que los productores de carne y puerco, para poder reducir sus costos, están dejando de alimentar a los animales con maíz y lo están haciendo con el tipo de trigo que se usa para producir galletas y dulces, provocando esta demanda un aumento en los precios del trigo, explicó el presidente de la Asociación de Molinos de Trigo de Panamá, Roberto Lombana.

Comportamiento alcista

El Consejo Internacional de Cereales (IGC) redujo a mil 653 millones de toneladas la cosecha mundial de granos para 2007, frente a un consumo de mil 670 millones de toneladas, lo que deja ver el desequilibrio entre la oferta y la demanda.

En la pagina web http://www.uswheat.org, donde se publican los precios de venta de trigo a nivel mundial, se reportó al cierre de mercado el viernes, un precio de 312.81 dólares por tonelada (10 quintales), más un flete (61 dólares), costo que también ha ayudado a incrementar los costos.

La empresa consultora FC Stone en un reciente análisis advierte que se necesitará ver buenos rendimientos y producciones abundantes de trigo en las próximas cuatro cosechas mundiales para poder ver precios menores.

Panamá se convertirá en un cañaveral

ENERGÍA ALTERNATIVA.

Brasileños presentan proyecto para producir etanol en Panamá

LA PRENSA/Maydée Romero.

CAÑA BRAVA. La inversión en la industria azucarera podría aumentar pronto con proyectos de biocombustibles.

Dustin Guerra
dguerra@prensa.com

Un grupo de inversionistas brasileños está interesado en desarrollar la producción de etanol en Panamá, utilizando como materia prima la caña de azúcar.

“El proyecto intentará poner en producción 70 mil nuevas hectáreas de caña”, confirmó Guillermo Salazar, ministro de Desarrollo Agropecuario (Mida). “La compañía brasileña tiene mucha experiencia en este negocio y quieren operar en el país a corto plazo”.

Brasil es reconocido como uno de los principales productores de etanol, un combustible alternativo a base de maíz o caña, del mundo. Los inversionistas sudamericanos también se reunieron con representantes de dos de los cuatro ingenios azucareros del país.

El proyecto contempla la producción de etanol para el mercado interno y para la exportación, aprovechando los buenos precios que se ofrecen por este combustible.

“La idea de ellos es asociarse con productores y los ingenios para suplir su demanda de caña de azúcar”, dijo Salazar.

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Estamos viendo la entrada a otro mercado especulativo como lo es la producción de etanol con caña de azúcar o maíz.

Esto provocará que los monocultivos se tomen nuestro país y su biodiversidad. También provocará, paradójicamente, que el precio del azúcar y el maíz y sus derivados aumenten considerablemente de precio, como en efecto ya está ocurriendo en EEUU y en México.  Las famosas tortillas mexicanas, ahora son más caras y eso se lo deben al mercado especulativo del etanol y al TLC que firmó México con EU.

Se discute y con razón, hasta donde puede llegar este tipo de producción de etanol con alimentos, dado que en el mundo actualmente mueren millones de personas de hambre cada año.

En teoría, este tipo de energía alternativa, debería se una solución a una crisis mundial y no un problema más.

El tema apenas se comienza a discutir en el mundo.

Burica Press.