Patrimonio histórico en casco viejo amenazado

Los daños colaterales de un patrimonio

20 DE ABRIL.Los problemas con el proyecto de restauración del antiguo Club Unión (ex Club de Clases y Tropas) se remontan a las postrimería de la administración del ex presidente Guillermo Endara, cuando la coincidencia de la presión de la sociedad civil y una postura políticamente irracional del entonces director general del Instituto Nacional de Cultura (Inac) abortaron un proyecto absurdo que pretendía desvirtuar los valores del Casco Antiguo con una mole espantosa.A fines de los noventa, se promulgaron herramientas legales que fortalecieron la capacidad de actuación de la Dirección Nacional del Patrimonio Histórico, especialmente en lo que respecta a la “categorización” de los inmuebles dentro del centro histórico, a fin de guiar las intervenciones.

Tras un largo proceso de codificación y consulta, en 2004 se promulgó un Manual de normas y procedimientos para la restauración del Casco Antiguo, donde todas las “reglas del juego” se plantean de forma explícita.En ese contexto fue que yo, como director nacional del Patrimonio Histórico, emití una certificación de categoría al inmueble del antiguo Club Unión.Si bien su estado ruinoso y deterioro progresivo representan un peligro y harían pensar que debería ser una estructura de tercer orden, en los primeros meses de 2004 determiné clasificarla como de segundo orden para garantizar no solo su conservación sino la puesta en valor de su entorno.He de confesar que la controversia causada por el rechazo al diseño post-moderno propuesto en 2005 para su restauración y los entretelones de las ventas y reventas del inmueble en los últimos años me impiden sorprenderme ante el proyecto actual, reportado por La Prensa: es una vuelta atrás hacia el irrespeto y la insensibilidad, al desconocimiento de los valores del patrimonio; es una reiteración de que los intereses privados están por encima de cualquier norma y que las autoridades competentes no son capaces de cumplir con los mínimos, no solo técnicos sino éticos.

Ah… pero es que hay mucho dinero de por medio, especialmente si ahora se reclama un bien oculto.Uno pensaría que si la administración de R. Rodríguez rechazó el proyecto, había esperanzas… pero no. Se “adecuó” el diseño, de postmoderno a historicista, sin ceder en nada más: persisten los volúmenes adicionales, los niveles extra y la construcción sobre el mar. Para maquillar el bodrio, y justificar, presumo, su aprobación, se reclutó a un consultor de la Unesco y se cooptó al presidente del capítulo panameño de Iconos, quien firma los planos. No contentos, presentan un estudio de impacto ambiental que desnuda las intenciones verdaderas con la mala suerte que la consulta pública coincidió con la información sobre la demolición interna del Hotel Central.

De Patrimonio no vienen sino evasivas. Ahora resulta que solo la fachada del ex Club Unión es de tercer orden y el resto de cuarto. Por ende no hay restricciones, se puede hacer lo que se desee. No importa que se pierdan las vistas desde el Paseo Esteban Huertas o que se comprometan los servicios públicos del Casco Antiguo, que no haya suficientes estacionamientos o que violentemos los acuerdos internacionales con la Unesco.Ni siquiera hay una reflexión seria acerca del impacto del turismo sobre el patrimonio cultural.

La ecuación es perversa: hotel > bueno; hotel grande > mejor, no importa dónde y no importa a qué costo. Los beneficios son para unos cuantos. El hecho cierto es que la Dirección Nacional del Patrimonio aprobó los planos del anteproyecto, lo que otorga ciertos derechos al promotor. Será difícil que se rechacen los planos finales a menos que prevalezca un análisis objetivo de la norma y la actual administración del Inac demuestre que en este quinquenio no todo se perdió en el sector cultura.

Carlos M. Fitzgerald Bernal

La Prensa, 23 de abril de 2008

Anuncios

La realidad de las hidroeléctricas en Panamá

AFECTACIÓN AMBIENTAL.

La realidad de las hidroeléctricas

Lucía Lasso

En octubre de 2005, la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) aprobó el estudio de impacto ambiental (EIA) del proyecto Chan 75 de manera “condicionada”, sin que existiera un inventario de la fauna y flora, ni estudios arqueológicos, ni un listado de las personas afectadas. O sea, se aprobó un estudio al margen de la ley, pues no hubo forma de evaluar los impactos ambientales sin línea base.

El 21 de diciembre de 2006, y sin que existiera ninguna consulta a la ciudadanía, la Anam aprobó una “actualización” del EIA de Chan 75, en la que elevaba la altura de la presa a 93 metros y se ampliaba el tamaño del embalse a mil 100 hectáreas (Ha.). Ese mismo día, la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) le aprobó a AES Changuinola una modificación al contrato de concesión para la producción de energía.

En mayo de 2007, la Anam otorgó a AES una concesión administrativa de 6 mil 215 Ha. del Bosque Protector Palo Seco, lo que representaría millones de dólares de ingresos adicionales para la Anam. Este contrato se aprobó a pesar de la oposición de la población ngöbe de Charco de la Pava. En la actualidad existe una solicitud de amparo de garantías constitucionales que fue presentada a la Corte Suprema de Justicia el 21 de diciembre de 2007.

La Anam también aprobó un nuevo EIA, categoría I, para modificar el alineamiento establecido en 2005 para la carretera de acceso al sitio de presa de Chan 75 (antiguo hogar de la viuda ngöbe Isabel Becker).

En junio de 2007, AES empezó obras sin haber terminado el inventario de flora y fauna. Evaluaciones independientes señalan que se extirparán nueve especies de peces y camarones que se movilizan entre el Parque Internacional la Amistad, Sitio Patrimonio Mundial, y el Humedal de San San Pond Sack, Sitio Ramsar. Considerando que estas especies representan hasta el 75% de la biomasa del río Changuinola, Chan 75 tendrá consecuencias aún no determinadas sobre la cadena alimenticia de estos bosques y humedales; y sobre las fuentes de alimentos de la población indígena aguas arriba y aguas abajo del embalse.

Los ecosistemas de la zona de influencia del proyecto forman parte del Corredor Biológico Mesoamericano, y alojan a poblaciones saludables de especies en peligro de extinción, como jaguares, puercos de monte y tapires. Además en esta zona viven más de 300 especies de aves, incluyendo migratorias y en peligro de extinción. ¿Qué pasará cuando se construyan las carreteras de acceso y se reubique a la población próximo a la zona de protección absoluta del Bosque Protector Palo Seco?

La AES no ha podido garantizar la existencia de tierras suficientes de igual calidad a las que perderán las más de mil personas a ser reubicadas por el proyecto Chan 75.

En las últimas semanas, AES ha entrado por la fuerza con ayuda de la Policía antimotines a fincas y ha destruido cultivos sin contar con la autorización de las familias que dependen de estas tierras. La represión policial violenta de la protesta comunitaria pacífica del 3 de enero, donde se arrestó e incluso se golpeó a 13 niños indígenas, se realizó con vehículos y apoyo logístico de la compañía AES.

El proyecto Changuinola-I tiene dos denuncias penales en fiscalías, una por la falsificación de la información arqueológica, presentada por la Asociación Ecologista Panameña, y otra por presentar un EIA de categoría I para construir una carretera en un área protegida e indígena.

Los constructores de la vía, aprobada con el EIA de categoría I, afrontan ahora el dilema de reubicar, por segunda vez, a una familia, o exhumar los restos de uno de los fundadores de la comunidad de Charco la Pava.

Este mes, una misión conjunta de Unesco y de la Unión Mundial para la Naturaleza visitará nuestro país para evaluar la solicitud presentada por más de 30 organizaciones nacionales e internacionales para que se declare al PILA como Sitio de Patrimonio Mundial en Peligro, por las amenazas que representan los cuatro proyectos hidroeléctricos que se piensan construir en la cuenca hidrográfica de Teribe-Changuinola. Sí queremos más energías limpias para Panamá, pero sin que se destruyan nuestras áreas protegidas y se atropelle a los más pobres entre los pobres en Panamá.

La autora es directora ejecutiva de la Alianza para la Conservación y el Desarrollo

Piden informe de yacimientos arqueológicos en Changuinola

BOCAS DEL TORO.

PTJ pide informe de yacimientos

José Arcia
jarcia@prensa.com

Las pesquisas que adelanta la Policía Técnica Judicial (PTJ) por el supuesto delito ecológico en el Bosque Protector de Palo Seco de Bocas del Toro, donde se construye el proyecto hidroeléctrico Chan 75, llegaron a la Dirección de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (Inac).

Mediante oficio número U.D.C.E.A-292-2007, la PTJ le solicitó a Patrimonio Histórico “toda la documentación, en copia autenticada, que guarde relación con los hallazgos arqueológicos” .

La solicitud es con la finalidad de adelantar diligencia por una investigación relacionada con el supuesto delito contra el ambiente interpuesta por la Asociación de Derecho Ambiental y la Asociación Ecologista Panameña, señala el oficio.

Relaciones Públicas del Inac informó que la documentación está lista y que pronto será entregada.

La empresa AES Changuinola construye el proyecto, que es rechazado por los indígenas residentes del Bosque Protector Palo Seco. Como parte de los Estudios de Impacto Ambiental se realizaron dos análisis arqueológicos que concluyeron con el hallazgo de 16 yacimientos de la época precolombina.

De ese total, 13 yacimientos están dentro de la zona que será inundada por el proyecto y el resto se encontró en las obras conexas .

Parque Arqueológico de El Caño en estado deplorable

 Patrimonio Nacional está a punto de desaparecer

El sitio arqueológico El Caño no sólo tiene importancia cultural , histórica y educativa, sino que constituye una inyección económica para la región.

Elena Valdez

COCLÉ- EL CAñO, PANAMA AMERICA

La cultura, la historia y la antigüedad se recogen en el Parque Arqueológico de El Caño en Natá. Un sitio impresionante, pero que lamentablemente corre el peligro de desaparecer por la inclemencia del tiempo con inundaciones y hundimientos que le afectan en gran medida.

Para llegar al Museo de El Caño en esta época hay que hacerlo en bote o nadando, llegar está casi inaccesible, porque el desbordamiento de los ríos no permite que vehículos normales entren.

Este sitio arqueológico con una importancia histórica y científica innegable concentrada en la casa Museo, el área de los montículos, el sitio de adoración y de columnas necesita una mirada del Gobierno, ya que de no ser así, la inclemencia del tiempo provocará la extinción del Parque, señaló el profesor de Historia del Centro Regional Universitario de Coclé, José Álvaro.

HISTORIA
El Parque Arqueológico está ubicado en El Caño de Natá, a unos 2 km. después de pasar el Templo que se encuentra dentro de la comunidad de El Caño. El mismo se extiende sobre una llanura drenada por el río Grande, el río Coclé del Sur, el río Churubé, el río El Caño y otro drenaje menor, por ello las inundaciones.

Toda la zona que corresponde al Parque y al Museo de El Caño, cuenta con evidencias arqueológicas, todas las piezas, artefactos y demás instrumentos que se encuentran dentro del museo, se han encontrado, por medio de las excavaciones realizadas, dentro de las 8 hectáreas de terreno con las que cuenta el parque.

Aún no se han realizado muchas excavaciones por falta de recursos en el área y se conservan los montículos con los entierros, por lo que no se puede descartar la posibilidad de que haya más artefactos arqueológicos significativos para someterlos a estudio.

Expertos indican que el área de los cañaverales del parque es considerada como de mucha concentración de tiestos. Pero por haber estado cubierta por cañaverales por un periodo de quince años, le disminuye la posibilidad de excavación y sólo se podría lograr algo por medio de censores remotos.

Debido a la cercanía de la quebrada Mojapollo al parque, el área sufre inundaciones constantemente durante la estación lluviosa, y es por esto que muchos residentes del área y amantes de la cultura y antepasados temen que desaparezca.

El Caño estaba caracterizado por un complejo de montículos que eran inicialmente de viviendas y luego de entierros, como se mencionó anteriormente; no sabemos la relación entre este complejo y la sede del cacicazgo en Natá.

PATRIMONIO HISTÓRICO

Consultada la Dirección de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura sobre el tema, señaló que las inundaciones en este lugar son constantes desde hace aproximadamente treinta a cuarenta años; durante este tiempo no se ha producido deterioro a las estatuas o piezas de valor arqueológico del museo.

Hace un mes se cayó una estructura (rancho) que cubre una excavación dentro del museo, pero que esa situación ya se está atendiendo.