Privatizan islas y playas en Bocas del Toro

Privatizan islas y playas en Bocas


Carmen Boyd Marciacq
cboyd@elsiglo.com

Las playas y la Isla de Bocas del Toro están siendo privatizadas con anuencia del Gobierno y su oficina de Catastro, así lo denunció el representante del grupo en defensa del medio ambiente, denominado Alianza 12 de Marzo, Feliciano Santos, quien recalcó que de ser necesario, permanecerán en las inmediaciones de la Presidencia de la República, hasta tanto reciban una respuesta de las autoridades.

“El turismo residencial en el archipiélago en Bocas del Toro no respeta el ambiente y el derecho de los pobladores, toda vez que la creación de la Ley 2 en el 2006, pone prácticamente en libre albedrío la venta de las tierras, las costas y las playas, lo que ha provocado la llegada de norteamericanos y europeos a comprar las porciones de tierras ocupadas por comunidades enteras, que sin ser consultadas y muchas sin haber vendido sus propiedades, reciben documentos catastrales, registros locales y de otras instituciones, en las que se señala que tienen que ser desalojados de sus áreas”, dijo Santos.

Agregó que la única respuesta por parte de las autoridades es cuando se les informa que las áreas donde viven están clasificadas como áreas de desarrollo turístico para inversionistas. “Tenemos el caso de Nicasio Jiménez, quien tiene más de 20 años de vivir allá y ahora un norteamericano de nombre James Stephen ex militar, se ha presentado con documentos donde supuestamente compró la propiedad del afectado”, alegó el representante de Alianza 12 de Marzo.

Destacó que aunque se ha hecho la denuncia en los departamentos catastrales, en la Alcaldía y en otras instituciones, Jiménez no ha recibido respuesta. “Este gringo se pasea con una escopeta, ha amenazado al señor, enviado a otros mensajeros quienes lo amenazan con quemarle la casa si no abandona el terreno”.

Feliciano Santos, también denunció proyectos, como Sunset Points, que han deforestado gran cantidad del manglar y Red Frog Beach en el área de Bastimentos, están acabando con el ecosistema sin que la ANAM haya dado los permisos para ello.

Bocas del Toro sigue en peligro por urbanizaciones

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA. ISLA COLÓN.

Bocas en Bocas

Una nueva e innovadora exhibición de fotografías y videos despierta la conciencia de los bocatoreños.

CORTESÍA/Michael reichert–panoramio.com

Trash near Red Frog Beach, Bastimentos Island

Basurero al aire libre en Red Frog Beach, Isla Bastimentos.

Alejandro Balaguer
Especial para La Prensa
vivir+@prensa.com

La suave brisa marina invitaba a visitar la plaza principal de Bocas del Toro. Entre sones y danzas antillanas, vistiendo uniformes inmaculados, los niños bocatoreños se agrupaban junto al gazebo municipal que por primera vez serviría para un montaje de fotografías. De pronto, varias razas, credos y culturas se hicieron presente.

Afroantillanos, ngöbes, chinos, naso teribes, europeos, judíos, gringos, japoneses y panameños de todos los rincones fueron atraídos a la plaza por el color, la buena causa y la excelente música que invitaba a compartir. Y comenzó el momento esperado.

Tules blancos flotaron en la tibia tarde al danzar los bastimenteños al son de ritmos africanos. Se encendieron las luces, y relució el añejo gazebo octagonal. Así, la nostálgica glorieta del tiempo de los abuelos, remozada e inmaculada para la ocasión, recuperó su función cultural despertando de un sueño de décadas.

La naturaleza tomó vida en las imágenes montadas de la Fundación Albatros Media, y finalmente el alcalde Eligio Binns inauguró con marcado orgullo la exhibición llamada “Tesoros de Bocas del Toro”.

“Hoy nosotros nos debatimos entre un desarrollo y la conservación de las bellezas que permiten ese desarrollo. Muchos no discuten ese tema… Pero yo creo que debemos llevar adelante el desarrollo pensando en que estamos haciendo las acciones tan balanceadas como inteligentes para que sean exitosas”, dijo Binns.

Y es precisamente por la vulnerabilidad de esos paisajes naturales –manglares, bosques y arrecifes coralinos– ante la fiebre urbanística que la Fundación Albatros Media, The Nature Conservancy (TNC) y la Alcaldía de Bocas del Toro vieron conveniente despertar la conciencia bocatoreña, abriendo un espacio cultural al aire libre para la educación de la variopinta comunidad local.

“Son estas imágenes que ven ustedes, y son estas historias detrás de estas imágenes las que realmente nos mantienen a nosotros con el esfuerzo de hacer algo por esta provincia, por cuidar estos tesoros que todos tenemos, tanto ustedes los bocatoreños y todos los panameños”, agregó Iker Lasa, representante en la provincia de la organización TNC.

Red Frog Beach en manos extranjeras

“La razón de este evento es porque Bocas vive un momento crucial. Es necesario educar al pueblo para poner un alto a la destrucción de la naturaleza, debido al desarrollo de urbanizaciones sin un previo ordenamiento territorial”, agregó Binns.

Con las últimas horas del día ya no hay una marea de niños, sino muchos turistas, surfers, amas de casa, rastas, indios y morenos, más una galería interminable de personajes que dan fe del mosaico social propio de los nuevos tiempos. La noche transcurre. La exhibición luce como un carrusel de luz al cuidado de varios ficus gruesos como elefantes.

Día y noche por un mes, llueva o truene, esta muestra de luz y de color con mensajes de conciencia permanecerá abierta para contar que Bocas del Toro es una joya única pero codiciada, que su verdadero valor son sus riquezas naturales, tesoros que deben ser cuidados contra todo desarrollo no planificado.

Un Valor Natural

‘Tesoros de Bocas del Toro’ es una exhibición itinerante de series de fotografías de formato gigante, impresa en materiales impermeables de calidad. Como valor agregado está acompañada de una programación televisiva de 45 minutos, con imágenes aéreas únicas de video, con reportajes y spots televisivos.

RESPONSABILIDAD

La muestra en Isla Colón cuenta con socios responsables que creen en la necesidad de una innovadora educación ambiental. Estos son: The Nature Conservancy, International Communities Foundation, La Prensa, FETV, Instituto Panameño de Turismo, Autoridad Nacional del Ambiente, TVN y KW Continente.

Land Rights Violations among the Indigenous residents of the Bocas del Toro Archipelago on the Caribbean side of Panama.

Land Rights Violations among the Indigenous residents of the Bocas del Toro Archipelago on the Caribbean side of Panama.

Background of the problem:

The islands in the Bocas del Toro archipelago on the Caribbean side of Panama have been recognized as tourist attractions since 1991. In 1994, The Republic of Panama executed the Law 8 or the Tourism Law. This law sought to establish procedures for developing and promoting tourism activities in Panama by granting incentives and benefits to persons engaging in tourist activities. These included tax incentives for the construction of tourism and eco-tourism resorts and marinas and exoneration from real estate property taxes on land used for the development of tourist activities.

Subsequently, in 1998, Panama passed the Real Estate Law or Law 54 aimed at protecting foreign investment in Panama. The law grants foreign investors the same rights as national investors and further, gives them the freedom to dispose of the profits obtained in their investments, the freedom to repatriate their capital, dividends, interests and profits produced by their investments.

In 2006, Panama passed the Island Law or Law 2 (popularly known as the Bocas Law since it affects the archipelago most extensively). Law 2 seeks to regulate concessions for tourism investment and the sale of island territory for purposes of tourism development and other provisions. Law 2 provides express procedures for the procurement of concessions over lands to be used for tourism projects. Specifically, it creates an “Express Window” within the Cadastral Office of the Ministry of Economics and Finance which grants a provisional authorization to begin operations, while the developer completes the remaining requirements for permanent concessions. In addition to allowing the direct sale of island territories (which was previously not allowed under Panamanian Land Reforms), the law also provides incentives for the development of vacation and retirement homes on island territories.

Previous to this law, Panama distinguished between two kinds of property: private or titled property and public or state-owned property. Island territories could not be titled. State-owned property could be used for various productive purposes through the granting of concessions or Rights of Possessions (RoP). Because obtaining RoPs for occupied land is both expensive and complicated, only a relatively small proportion of the indigenous people have RoPs. Most people possess what are known as Rights of Occupation (RoO) which is similar to squatter’s rights.

The combined effect of the three laws is that of greater economic impoverishment and loss of land and forced evictions for the economically deprived population in the Bocas del Toro Archipelago. The tax incentives given to attract foreign tourism developers result in reduced tax flow into the region. The repatriation of capital, profits and dividends from tourism enterprises to investor’s countries of origin, as allowed by Law 54, results in out-flow of capital from the region and the nation. The only benefits to the local residents are in the form of low-paid wage labour. Wages are fixed as salaries and therefore do not reflect the profits accrued from tourism. At the same time, the “Express Window” created by the Law 2 has taken power over the governance of land rights from the local government and placed it in the hands of the national government. The result is that concessions and sales of land titles are granted to potential tourism developers even though indigenous people already reside in a particular area and have been using the land for agriculture and other subsistence activities for decades. The result is illegal land sales and forced evictions of poor people from the land they have farmed for decades.

It is in this background that the following two stories must be analyzed (collected as part of a research study in August 2006).

Case 1: Bluff Centro and Bikri Arriba are two localities situated on the island of Isla Colon in the Bocas del Toro archipelago. Isla Colon is the largest of the islands here and is considered to be the hub of tourism in the region. The narrator of this story, Caesar Benigno Penalosa, is the leader of the Bluff Centro and Bikri Arriba resistance movements which are protesting the loss of land to unplanned development.

Brief history of the Bluff Centro and Bikri Arriba problem:

“In 1984 I (Caesar Benigno Penalosa ) migrated from Rio Cricamola to Bluff Centro with my family. The land was national (communal) as opposed to Patrimonial. So we started working on this land (practicing agriculture). I was 22 years old when I moved here. All my children were born over here.

Since 2003, I started having problems with Mr. Mario Guardia, a rich and powerful Panamanian in Panama City. Somebody had sold our land to Mr. Guardia. We now have a case in the court against Mr. Guardia. In 2004, we found a lawyer who was willing to work with us and help the Bluff Centro people. The land actually belongs to BDA (Banque Desarollo Agro-pecuaria). So it is government land. The government sold it to Carlo Dorado Rosada, a Panamanian, who sold it to Mario Guardia.

The case against the legality of this land sale is now in the district court. So now, my extended family and I have RoP over 20 hectares of our 40 hectare land while Mario Guardia has the title to it. I have never been able to see Mr. Guardia as he is never there in any of our meetings in the court.

Workers of Mario Guardia have been cutting down trees in the forest near our property. There are about 80 hectares of forest land. 6 hectares are in our property. Outside our property Guardia has been cutting trees illegally. There is a spring that originates in the area where the trees are being felled. This spring supplies water to the city of Bocas. Hence it is illegal to cut trees there. I complained to ANAM a couple of days back. The deforestation has been going on since 2 – 3 weeks”.

This issue concerns more than 300 people and more than 500 hectares. They got to know that their land had been sold when they got the eviction notice from Mr. Guardia. Since then they have organized a resistance to the illegal sales of land that have been increasing over the last six years. They have been peacefully protesting and demanding their rights over their land. But their fate still hangs in limbo.

Case 2: Carenero is an island close to Isla Colon and houses a number of indigenous and Afro-Caribbean families. Like other parts of the archipelago Carenero is also experiencing its share of property rights wrangles. In this case, land occupied by more than 150 families has been illegally sold to a Remax Real Estate agent called Stephen James Crabtree for the purpose of developing a resort. The said agent has over the last 18 months threatened the residents with eviction and even with violent retribution. He has threatened to set fire to their dwellings and even suggested bodily harm to the leader of the resistance movement (Feliciano Santos). Mr. Santos’s brother-in-law was attacked by armed hooligans in September 2006. On 14th April, 2007, the said Remax agent Mr. Stephen Crabtree forcibly evicted Mr. Santos’s family from their homes on Carenero Island.

Below is a letter addressed by a resident of the Carenero island and leader of the resistance movement written on behalf of the families facing eviction to those who will hear. It is in Spanish. It requests international assistance to resist the loss of their land and for the protection of their rights.

Petition from Feliciano Santos:

“Estimado señor o señora:

Reciba el cordial saludo en nombre del pueblo Ngobe, los primeros pobladores de la Republica de Panama. Mi nombre es Feliciano Santos y actualmente ocupo el cargo de Coordinador de las Comunidades afectadas por Proyectos Turisticos en el Distrito de Bocas del Toro en Panama.

Mi pueblo, y especialmente mi comunidad esta siendo muy afectada por los proyectos de turismo residencial que esta promoviendo el Gobierno de Panama en nuestros territorios. El gobierno esta vendiendo nuestras tierras a empresarios que estan construyendo lujosos complejos residenciales para gente rica de paises como Estados Unidos y de Europa. Para hacer esto nos estan desalojando de manera violenta de nuestras islas. Nosotros viviamos tranquilos de la pesca y la agricultura, pero ahora este gobierno desconoce nuestra propiedad sobre el territorio que ocupamos desde hace cientos de anos para venderlo a empresas extranjeras.

Nosotros estamos siendo desplazados de nuestras tierras, sin haber sido consultados. El gobierno panameno no hace nada para apoyarnos. Debido a que los indicadores economicos aparecen como que Panama ya no tiene mas pobreza, no tenemos ayuda de instituciones internacionales. La verdad es que en Panama hay muchos ricos, pero ellos viven en las ciudades, nosotros seguimos siendo pobres. Ahora mas aun somos mas pobres y nos quieren dejar sin nuestras islas. Nosotros no tendremos a donde ir. Algunos hermanos quieren luchar pero ya nos han amenazado con enviar a la policia y destruir nuestras viviendas si no desalojamos.

Nosotros hemos escuchado que Oxfam esta apoyando a pueblos indígenas en otros paises, y queremos preguntarles si ustedes pueden apoyarnos a nosotros. Si ustedes no piensan trabajar en la zona quiza puedan decirnos como buscamos ayuda.

Muchas gracias por su atención. Por favor, avisennos si estan interesados en visitar el area para que vean con sus propios ojos todo lo que esta pasando

Me despido atentamente

Feliciano Santos

Coordinador de Comunidades Afectadas por Proyectos Turisticos en Bocas del Toro

Both of the above cases are not exceptions. Land tenure security is essential for poverty alleviation. The laws 8 and 54 were enacted with good intentions to alleviate poverty and generate employment opportunities for the people of the Bocas del Toro region. However, the combination of the Laws 8, 54 and 2 and their faulty implementation together with aggressive foreign and national developers intent on profit has resulted in loss of land for the poorer sectors and marginalization and exploitation of these people in their own land.

This petition requests legal assistance in resisting illegal land sales in Bocas del Toro archipelago as well as a review of Panamanian Property Rights laws with a view to speeding up the process of granting Rights of Possession to people who are already residing on island properties and using these lands productively for subsistence and other economic endeavours. The legal process also needs to be made affordable to the common man. We therefore petition “The Commission Legal Empowerment of the Poor” for such assistance.

El Depredador de Islas en Bocas del Toro

Panamá, viernes 23 de febrero de 2007

DAÑOS A LA ECOLOGÍA.

El depredador de islas

Óscar Sogandares Guerra

Estuvimos en días pasados por la Isla Colón, Bocas del Toro, transportando mercancía. Se hallaban en huelga los trabajadores de “Red Frog” proyecto urbanístico de alto impacto ecológico en la Isla Bastimentos y quien un viejo residente extranjero denominó “Dead Frog” por la devastación nunca vista. Por eso el ferry a Bastimentos (con material de relleno) se cancelaba y nuestro regreso se retrasaba hasta el día siguiente. Aquello nos daría tiempo para un tour por la isla en nuestro vehículo. Pasamos los predios de la Feria del Mar, la Playa, La Pista de Lazo y el Smithsonian y avanzamos por los serpenteantes 18 km. de la única carretera isleña.

Por doquier se veían los anuncios inmobiliarios “Se vende” y For sale y otros de “Propiedad privada” y “No entrar”. Casi siempre en manos de extranjeros y algunos proyectos de reforestación de teca (lástima que no fueran especies nativas) auspiciadas por la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam). Nos llamó la atención un lugar llamado “La Gruta” y nos encontramos una iglesia al aire libre. Al fondo una quebrada que manaba aguas cristalinas desde una caverna subterránea digna de un espeleólogo. Su entrada quedaba resguardada con la figura de la Virgen. Ciertamente un lugar de sublime comunión con Nuestro Creador. Sin embargo, esta tranquilidad fue perturbada por ruidos incesantes de excavadores y volquetes que extraían material desde una cantera cercana. Un signo inequívoco del denominado “progreso”. Finalmente hallamos la comunidad nativa de Boca del Drago. No sabemos si eran gnöbes o teribes cuya tradición de Rey proviene del temible Rey Miskito, quien tuvo su sede en la isla el siglo XIX y fuera desalojado a Nicaragua por una fragata norteamericana. A pedido de sus pobladores. También nos recuerda que el año pasado, a la comunidad nativa de Bluff Centro se la quiso desalojar para acomodar a rentistas extranjeros. Situación que se repite en las demás islas como Isla Tigre, Cayo de Agua, Isla Popa. San Cristóbal.

Arribamos al otro extremo de la isla hasta Boca del Drago con sus playas de aguas esmeraldas. Visitamos el Instituto de Ecología Tropical el cual imparte clases para estudiantes extranjeros. Luego nos dispusimos para un refrescante chapuzón. Desde allí se divisaba la Isla de los Pájaros. En el horizonte sobrevolaban bandadas de aves migratorias que seguían el contorno isleño. Ahora veía con claridad la brutalidad que una vez se quiso hacer conectando esta bellísima playa con tierra firme, bloqueando las vitales corrientes marinas y asfixiando los arrecifes de coral mediante un grotesco relleno; acabando con el encanto natural del sitio, “matando la gallina de los huevos de oro”. Algo similar se proyectó con un relleno marino para acomodar a aeronaves del exterior, sepultando hectáreas de formaciones coralíferas, aquello que el viajero hubiera querido disfrutar en primer lugar, en un claro afán mercantilista. O la idea descabellada de traer basura industrial de Estados Unidos para depositarla en la idílica isla de Escudo de Veraguas, que a propósito se vende por $2 millones en la Internet – y por ley pertenece a la comarca Gnöbe Buglé. En las aguas se divisaba una pequeña embarcación de vela en una tarde soleada llevando los surfistas, navegando por este incomparable estrecho marino que una vez navegó Colón

En nuestro recorrido nos encontramos con numerosas parcelas privadas. Sin embargo, todos respetando el medioambiente. No todo puede ser parque nacional. En lo que sí no estamos de acuerdo es con la depredación salvaje del que se ha hecho presa la una vez prístina Isla de Bastimentos. Lugar donde se ha descumbrado la mitad de la isla, destruyendo hectáreas de manglares y arrecifes coralinos en un equivocado afán desarrollista, propiciado por la inconsulta Ley de Islas y como mudo testigo el silencio cómplice de la Anam. Por último les deseo suerte a los trabajadores en sus justas aspiraciones. Ciertamente necesitamos más grutas y santuarios para exorcizar al demonio depredador que se ha hecho presa de estas encantadoras islas.

El autor es comerciante y ambientalista

La Prensa, 23 de febrero de 2007