El SIDA de monos a humanos desde finales del siglo XIX

¿SIDA decimonónico?

David Bamford
BBC

Particulas de VIH

El virus de inmunodeficiencia humana se identificó en 1983.

Según un nuevo estudio, el virus del SIDA ha estado circulando entre seres humanos desde finales del siglo XIX.

Nuevos datos, publicados en la revista especializada Nature, indican que el virus pasó de los monos a los humanos antes de lo que se pensaba.

Aunque se trata de una tragedia global, los científicos dicen que sus orígenes están en África Central.

Desde que se identificó el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), en 1983, los epidemiólogos trataron de establecer su procedencia y desarrollo.

La técnica que emplearon consistió en comparar muestras de sangre de diferentes épocas para hacer un estimado del momento en que ocurrieron las primeras mutaciones moleculares.

Otra muestra

Hasta hace poco, sólo se conocía una muestra útil de más de 25 años de antigüedad.

Célula infectada por el SIDA

Ahora se cree que el virus pasó a los seres humanos entre 1884 y 1924.

Fue tomada en 1959, de un paciente que vivía en la antigua Leopoldville, ahora Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo.

Cuando la compararon con muestras humanas recientes y con otras de la versión del virus en monos -llamada virus de la inmunodeficiencia del simio (SIV, por sus siglas en inglés)- los expertos inicialmente llegaron a la conclusión de que el salto de los monos a los seres humanos había ocurrido en la década de 1930.

Sin embargo, hace poco el mismo equipo de investigadores -de la Universidad de Arizona en Tucson, Estados Unidos- halló otra muestra de sangre de un paciente diferente en Kinshasa y la analizó.

Luego de compararla con la anterior, los científicos señalaron que ahora todo parece indicar que las primeras personas infectadas por el VIH lo adquirieron entre 1884 y 1924.

De ser así, el virus se propagó lentamente durante unos 70 años, antes de convertirse de repente en una epidemia.

Todavía es un misterio por qué la enfermedad pasó de los simios a seres humanos en un momento determinado.

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Plantas medicinales contra el Alzheimer

ALZHEIMER. PANAMÁ, CENTRO DE INVESTIGACIÓN.

Una flora medicinal

En el país se han hallado plantas, nunca antes descubiertas, que pueden ayudar a crear drogas contra el Alzheimer. Hoy día se hace en Panamá una de las investigaciones más importantes sobre la patogénesis y cura de esta enfermedad.

MCT Direct

Shelmar Vásquez Sween
svasquez@prensa.com

La mirada de científicos europeos y norteamericanos está sobre Panamá. ¿La razón? Se ha encontrado dentro de la biodiversidad vegetal panameña que existen plantas 100% nativas que guardan dentro de su composición el secreto para retardar el proceso degenerativo que sufren los 8 millones de pacientes en el mundo que padecen la enfermedad de Alzheimer.

Los autores del hallazgo son un grupo de investigadores del Centro de Investigaciones Farmacognósticas de la Flora Panameña de la Facultad de Farmacia, de la Universidad de Panamá, que lidera la especialista en farmacognosia, Ángela I. Calderón.

La doctora informa que el proyecto de investigación que se inició en 2005 y ha contado con el apoyo económico de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, ha arrojado resultados que prometen tener un impacto en el ámbito socioeconómico nacional e internacional, debido a la necesidad que hay de crear nuevas drogas para tratar esta enfermedad.

Explica que el estudio está dividido en dos líneas de investigación, basado en la detección de compuestos que tengan una clara actividad inhibitoria sobre las enzimas de acetilcolinesterasa y debeta-secretasa, que influyen drásticamente sobre el paciente con Alzheimer.

Calderón argumenta que en el primer caso (acetilcolinesterasa) se estudiaron 58 plantas nacionales pertenecientes a las familias de las Amaryllidaceaee, jamás investigadas.

Ocho de ellas demostraron tener en su estructura sustancias que ayudan a bloquear la acetilcolinesterasa, que es la encargada de estimular en el paciente los síntomas característicos de la patología.

“En el mercado, hoy día, hay drogas inhibitorias de la acetilcolinesterasa. Pero lo importante es que en Panamá se encuentra este tipo de compuesto que antes era exclusivo de algunos países (lo que hace el fármaco más costoso) y que además promete contener otros compuestos más activos que ofrecen a la medicina una mayor efectividad sobre la enfermedad y menos efectos adversos sobre el paciente”.

Por otro lado, se estudia también en esta gama de plantas, compuestos que tengan una influencia inhibitoria sobre el otro punto de investigación: la beta-secretasa. Enzima que interviene en la formación de la placa amiloide, que es uno de los agentes que inciden en el proceso neurodegenerativo que se presenta en la enfermedad de Alzheimer.

“De tener lista una droga que actúe en este campo, se evitaría la formación de estas placas sobre las neuronas, que terminan por llevar al paciente a experimentar una muerte neuronal. Y, lo más importante, es que en el mercado no existe este medicamento aún”.

Adelanta la investigadora, que en esta última etapa de estudio, su equipo de trabajo —en colaboración con científicos extranjeros— está estableciendo en un ensayo cuáles extractos de plantas tienen compuestos sumamente potentes para bloquear la beta-secretasa.

COMPUESTOS POTENTES CONTRA LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER.

Plantas nativas, en la lupa

Panamá podría entrar a competir en el mercado de la fabricación de drogas para el tratamiento de esta patología.

LA PRENSA / Eric Batista
PRUEBAS. Centro de Investigaciones Farmacognósticas de la Flora de la Universidad de Panamá.

Shelmar Vásquez
svasquez@prensa.com

La misión del Centro de Investigaciones Farmacognósticas de la Flora de la Universidad de Panamá (UP), de estudiar plantas nativas que pueden ayudar a crear medicamentos que ataquen dos enzimas que influyen drásticamente en el proceso degenerativo del paciente con Alzheimer, dio origen a otra investigación que arrojó resultados alentadores.

Explica Ángela I. Calderón, investigadora principal de los estudios mencionados, que este trabajo guarda relación “específica” con la planta producida en China, Huperzia serrata, de la familia Lycopodiaceae, que hoy día sirve para elaborar fármacos inhibidores de la enzima acetilcolinesterasa, que estimula los síntomas de la enfermedad de Alzheimer en los pacientes.

“Esta planta, que es objeto de estudios en Asia y Estados Unidos, se vende como un suplemento que mejora la memoria del paciente. Su elevado costo se debe a que el compuesto necesario —dentro la planta— que se utiliza para hacer la píldora, se encuentra en pequeñas cantidades, es decir, se necesitan muchos prospectos para obtener la sustancia necesaria para fabricar cada cápsula”.

En este sentido, Calderón informa que han logrado encontrar 11 especies panameñas, parecidas a las de la familia Lycopodiaceae. Dos de estas han demostrado tener dentro de su composición sustancias potentes que sirven para inhibir la enzima de acetilcolinesterasa, anteriormente explicada.

Otro aporte importante de este estudio en particular, según Calderón, es que las plantas encontradas no habían sido recolectadas ni identificadas anteriormente; por eso, muestras de cada una de ellas han sido guardadas para su conservación en el herbario de la Escuela de Biología de la UP.

CAMINO POR RECORRER

Calderón argumenta que su equipo de investigadores está conformado por tres estudiantes de farmacia (Milagros Cubilla, Johayra Simith y Rocío Sánchez); el coinvestigador Mahabir P. Gupta y el botánico Alex Espinosa. También reciben apoyo de reconocidos investigadores europeos y norteamericanos, que han ayuda- do a identificar las plantas.

Una vez se culmine el estudio, que aún no tiene fecha específica, el próximo paso será utilizar los resultados para que Panamá entre a competir en el mercado de medicamentos que sirven para tratar el Alzheimer.

OPINIONES DE EXPERTOS

El neurólogo Evidelio Carrizo manifestó que los estudios que se adelantan en la UP no solo son una oportunidad para que Panamá tome fuerza internacionalmente como un centro de investigación importante, sino que sería una respuesta a millones de pacientes y familias que sufren los estragos de la enfermedad de Alzheimer.

Ahora, comenta el galeno, es bueno que se adelanten estudios para mejorar la calidad de vida de estos pacientes, pero también es necesario hacer más énfasis en las campañas de prevención para que las personas sepan detectar cuándo están padeciendo los síntomas y decidan asistir a un médico para recibir atención a tiempo. Los focos más comunes de alerta son: dificultad para desarrollar actividades intelectuales en el trabajo, o de vez en cuando, dificultad para reconocer con agilidad a algún familiar. “Si esto ocurre antes de los 50 años no se puede pensar solo en que la causa es por estrés o cansancio”.

Por su parte, el neurólogo cirujano Arturo O. Arosemena comenta que si la investigación de la UP es tomada en serio por las autoridades panameñas en conjunto con centro de investigaciones extranjeras se podría pensar que en un futuro estos medicamentos podrían ser mejores y más accesibles económicamente para la población de escasos recursos.

“Se trata de un tratamiento que está en la naturaleza, solo hay que explotarlo, pero para eso se necesitan recursos y es allí donde a veces se estancan las mejores y más prometedoras investigaciones”.

Pepino de mar contra la malaria

Pepino de mar contra la malaria

Redacción BBC


Pepino de mar

Los pepinos de mar viven en el suelo del océano.

Los pepinos de mar podrían convertirse en una poderosa arma para bloquear la transmisión del parásito que causa la malaria, según un nuevo un estudio.

La criatura de apariencia babosa produce una proteína llamada lectina, que afecta el desarrollo de los parásitos.

Un equipo integrado por expertos de diferentes países manipularon genéticamente mosquitos, que poseían el parasito de la malaria, para producir la misma proteína en sus tripas al momento de alimentarse.

El estudio de la revista especializada PLoS, de la Biblioteca Pública de Ciencias de Estados Unidos, halló que la proteína interrumpía el desarrollo de los parásitos dentro del estómago de los insectos.

La malaria es una enfermedad que causa la muerte de más de un millón de personas cada año en todo el mundo y afecta a 500 millones de individuos en el planeta.

Se estima que el 40% de la población mundial corre el riesgo de contraer la enfermedad.

Manipulación genética

Para estimular la producción de lectina en los mosquitos, los investigadores fusionaron un gen del pepino marino, el que produce la proteína, con un gen del insecto.

Imagen de un mosquito sobre la piel

La Organización Mundial de la Salud ha calificado a la malaria como una de las asesinas del siglo XXI.

Los resultados demostraron que la técnica fue efectiva al combatir varios de los parásitos que causan la malaria.

La lectina envenenó a los parásitos en una etapa temprana de su desarrollo, llamada oocineto.

Generalmente, los oocinetos migran a través de las paredes del estómago de los mosquitos, y producen miles de células hijas que invaden las glándulas salivales e infectan a la persona cuando le sustraen sangre o lo pican.

Sin embargo, una vez expuestos a la proteína lectina, los oocinetos mueren antes de que puedan empezar a movilizarse.

Trabajo por hacer

Un investigador del Imperial College de Londres, Reino Unido, Bob Sinden, dijo: “Estos resultados son muy prometedores y muestran que mosquitos manipulados genéticamente de esta manera tienen un claro impacto en la capacidad de los parásitos para multiplicarse dentro del mosquito-huésped”.

Sin embargo, el científico señaló que todavía queda mucho trabajo por hacer, antes de que la técnica pueda ser usada para frenar los brotes de malaria.

Es un paso muy importante para desarrollar un potencial método para controlar la infección
Profesor Sanjeev Krishna, experto en malaria del St. George Hospital, Londres

“Aunque la proteína del pepino de mar reduce significativamente el número de parásitos en los mosquitos, no los elimina totalmente de todos los insectos”, dijo Sinden.

“En la fase actual de desarrollo, los mosquitos genéticamente modificados podrían seguir siendo peligrosos para los seres humanos”.

“El objetivo del proceso de investigación es encontrar la forma de modificar genéticamente mosquitos para que el parásito que produce la malaria no pueda desarrollarse dentro de ellos”, explicó Sinden.

El profesor Sanjeev Krishna, un experto en malaria del St. George Hospital, en Londres, dijo que los nuevos tratamientos para combatir la enfermedad son vitales, pues hay evidencia de que los parásitos que la provocan están desarrollando resistencia a los actuales medicamentos usados para combatir la malaria.

“Es un paso muy importante para desarrollar un potencial método para controlar la infección”, dijo el docente.

Por su parte, el doctor Ron Behrens, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de la capital británica, señaló que la técnica es prometedora desde la perspectiva teórica, pero advirtió que introducir mosquitos genéticamente modificados podría acarrear dificultades prácticas.

Nuevo medicamento contra el Virus de VIH

INHIBIDORES DE LA ENZIMA INTEGRASE.

Nuevo fármaco para pacientes con VIH

El fármaco fue probado en pacientes que se volvieron altamente resistentes a las drogas existentes actualmente.

MCT Direct

Las nuevas drogas buscan aumentar la sobrevida.

Washington, EU /REUTERS

Los reguladores sanitarios de Estados Unidos aprobaron un nuevo tratamiento contra el sida, desarrollado por la farmacéutica Merck, el primero de una nueva clase de medicamentos que apunta a prevenir la duplicación del virus del VIH.

La Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos autorizó a Isentress, una pastilla que se toma dos veces al día y que es conocida a nivel general como raltegravir.

Este es el primero de una nueva clase de tratamientos contra el VIH llamados inhibidores de la enzima integrase, que apuntan a bloquear la introducción del material genético del VIH en el ADN humano para prevenir la duplicación del virus.

“Parece muy seguro, comparado con otros agentes. Es muy potente en términos de la supresión viral del VIH”, dijo el doctor Homayoon Khanlou, jefe de Medicina de la Fundación para el Cuidado de la Salud del Sida.

El medicamento pretende ser una solución para los pacientes que han hecho resistencia a los fármacos existentes en el mercado. “Esto pasa porque el virus de inmunodeficiencia que causa el sida puede mutar, más en pacientes que no cumplen con su régimen de medicinas”.

Estudios sobre ofidios en la Universidad de Panamá

REPTILES, VENENOS Y EDUCACIÓN.

Estudios sobre ofidios

En Panamá existen más de 130 especies de serpientes, pero sólo unas 20 son venenosas. Sin embargo, anualmente ocurren más de dos mil casos de mordeduras en el país. Se han determinado numerosas bacterias en la cavidad oral y dientes de las serpientes, que en ocasiones afectan la calidad y potencia del veneno que producen.

LA PRENSA/Tamara Del Moral
Equis. Es la más venenosa y la responsable de la mayoría de mordeduras.

Tamara Del Moral
tdelmoral@prensa.com

Serpiente vista, serpiente muerta. Debido al desconocimiento que existe sobre ellas, se matan muchos ejemplares, incluso algunos como la Clelia clelia, que controla poblaciones de serpientes venenosas.

En Panamá existen más de 130 especies de serpientes, pero sólo unas 20 son venenosas. Sin embargo, anualmente ocurren más de dos mil casos de mordeduras en el país. Se han determinado numerosas bacterias en la cavidad oral y dientes de las serpientes, que en ocasiones afectan la calidad y potencia del veneno que producen.

LA PRENSA/Tamara Del Moral

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Equis. Es la más venenosa y la responsable de la mayoría de mordeduras.

Tamara Del Moral
tdelmoral@prensa.com

Serpiente vista, serpiente muerta. Debido al desconocimiento que existe sobre ellas, se matan muchos ejemplares, incluso algunos como la Clelia clelia, que controla poblaciones de serpientes venenosas.

En Panamá ocurren más de dos mil casos de mordeduras al año,y a veces, estas involucran, además del veneno que inocula el reptil, gran cantidad de bacterias que pueden causar la pérdida de un miembro o hasta de la vida del afectado. Por esta alta incidencia, que afecta más a campesinos e indígenas, se realizan dos proyectos sobre ofidios en los que participa la Universidad de Panamá (UP), junto a otras instituciones como el Ministerio de Salud.

El primero empezó en enero de este año y pretende tener ejemplares de todo el país en cautiverio para extraerles veneno, estudiarlo y contrastarlo con los antivenenos de la región, para así tener medicamentos mucho más eficaces, según explicó la coordinadora, doctora Hildaura de Patiño.

El otro consiste en un estudio paralelo de las especies en Madugandí y la isla de Majé.

El profesor de la UP y herpetólogo, Víctor Martínez, hizo énfasis en la importancia de la educación ambiental desde la escuela primaria y en las medidas de precaución que se deben tomar, como el uso de botas de caucho en el campo, y destacó que hay limitaciones, como la falta de transporte adecuado, para hacer la investigación. Con ayuda del técnico David Correa, Martínez explicó el proceso de extracción de veneno de la Equis (Both- rops asper), que causa la mayoría de casos de mordeduras en el país y que tiene gran capacidad de reproducción.

Además, se refirió a otras especies como la ratonera, la coral, que tiene ojos muy pequeños y cuyos anillos de color deben darle la vuelta al animal; la ‘bocaracá’, que es arborícora, tiene patrones y colores variados y dos escamas encima de cada ojo; las patocas, que se confunden con la hojarasca, y la ‘verrugoso’, de gran tamaño y que espera sea una de las que encuentre en Madugandí.


Un árbol cura el cáncer

INTERNACIONAL

LA ESPECIE ES NATIVA DE SUDAMÉRICA

Un árbol cura el cáncer
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WASHINGTON | EFE

Científicos estadounidenses descubrieron que una sustancia extraída de la corteza del árbol lapacho mata cierto tipo de células cancerígenas, reveló hoy un estudio publicado en la revista “Proceedings of the National Academy of Sciences”.

Según los investigadores del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, el descubrimiento podría abrir el camino para un nuevo tratamiento contra el tipo más común de cáncer de pulmón.

El lapacho es un árbol de América del Sur cuya madera es compacta y se utiliza principalmente en la construcción y la ebanistería.

Uno de sus compuestos, llamado “beta-lapachone”, ha mostrado prometedoras características anticancerígenas y ya se está utilizando en pruebas clínicas para examinar su resultado contra el cáncer pancreático en los seres humanos, señalaron los científicos.

Sin embargo, aclararon que hasta el momento se desconoce cómo funciona el mecanismo que mata las células cancerígenas.

“Básicamente, hemos descubierto el mecanismo de acción de beta-lapachone y concebido una forma de utilizar ese medicamento en una terapia individualizada”, manifestó David Boothman, profesor del Centro Oncológico Integral Harold Simmons y autor principal del estudio.

En su investigación los científicos determinaron que la sustancia extraída de la corteza del lapacho interactúa con una enzima identificada como NQ01, la cual se manifiesta en alto nivel en células de cáncer pulmonar y otros tumores sólidos.

En los tumores la sustancia es metabolizada por la enzima y produce la muerte celular sin dañar los tejidos no cancerosos, indicó el estudio.

La “beta-lapachone” también altera la capacidad de las células cancerígenas de reparar su ADN, lo cual conduce a su muerte.

La radiación daña el ADN de las células lo cual, a su vez, aumenta el presencia de NQ01, indicaron los científicos.

“Cuando se dirige la radiación sobre un tumor, los niveles de NQ01 aumentan y cuando se tratan estas células con beta-lapachone, se logra una sinergia entre la enzima y este agente, lo cual consigue una muerte contundente” de las células cancerígenas, dijo Boothman.

26 de junio de 2007

Tóxicos que sanan


¿Sabe qué tienen en común los venenos del escorpión, de las serpientes y del caracol marino, además de producir graves alteraciones funcionales, e incluso la muerte? Son la base de potentes medicamentos, que permiten aliviar, desde el dolor severo, hasta el cáncer.

death stalker scorpion

Death Stalker Scorpion, quizás el más tóxico de todos los escorpiones en la Tierra
Photo: Spc. Anna-Marie Hizer, 133rd MPAD

Publicado por EFE en mayo del 2007 / Autor: Omar Segura

El veneno que emplean los escorpiones para matar a la presa que van a comer se compone de decenas de toxinas diferentes, que viajan muy rápido por el torrente sanguíneo y algunas de las cuales producen daños irreversibles en órganos vitales como el corazón, el páncreas y el pulmón de los seres humanos y pueden causar la muerte de un niño en pocas horas.

Todos los escorpiones son ponzoñosos, poco sociables y sumamente agresivos cuando se sienten perturbados u amenazados, y el veneno de algunas especies es 100 veces más letal que el de la serpiente de cascabel.

Pero el veneno de estos artrópodos, los arácnidos más antiguos que se conocen, no sólo sirve para lesionar y matar, sino que puede ayudar a salvar vidas, si se emplea con fines medicinales.

Según un equipo de médicos de EE.UU. el veneno de los escorpiones ofrece una nueva esperanza para el tratamiento de los tumores cerebrales malignos, ya que una versión sintética de una proteína de la ponzoña del escorpión gigante amarillo israelí ataca las células del cerebro que están afectadas por la enfermedad, pero no perjudica a las que están sanas.

En el estudio, dirigido por el doctor Adam Mamelak, 18 pacientes fueron intervenidos quirúrgicamente para quitarles los gliomas malignos, un tipo de tumor cerebral que es mortal, y después se les inyectó en el cerebro una solución de yodo radiactivo y la proteína sintética del veneno.

Esta solución se dirigió casi exclusivamente a las células tumorales que quedaban en el cerebro de los enfermos, lo que hace pensar que podrá combinarse con la quimioterapia para combatir al cáncer. Asimismo, dos de los participantes en el ensayo con la proteína TM-601 permanecían con vida  casi tres años después de haber recibido el tratamiento experimental.

PONZOÑAS QUE SALVAN VIDAS

El veneno sintético de escorpión es sólo una de las tantas sustancias terapéuticas basadas en los veneno de todo tipo de animales, que se están desarrollando en laboratorios farmacéuticos de todo el mundo.

En el Reino Unido acaba de lanzarse un medicamento donominado ziconotida, destinado a aliviar el dolor severo y crónico y basado en la esencia del veneno de un caracol marino, el cual -según sus fabricantes- es hasta mil veces más eficaz que la morfina, pero no es adictivo.

El analgésico se ha desarrollado a partir de una toxina que produce un caracol que vive en aguas tropicales, el “Conus magus” o cono de mago, el cual inyecta a su presa con un arpón que segrega un veneno que provoca una rápida parálisis de la víctima que después es deglutida por completo.

Los científicos descubrieron que pese a su elevada toxicidad esta sustancia no es perjudicial para los humanos, y que uno de sus componentes posee propiedades analgésicas de gran utilidad medicinal para las personas.

Los investigadores desarrollaron una versión sintética del compuesto anti-doloroso de la ponzoña, y con esta sustancia elaboraron la ziconotida, la cual funciona evitando la trasmisión de las señales del dolor al cerebro…

El fármaco se indica para aquellas personas que sufren dolor crónico extremo, como los pacientes con cáncer o heridas de la columna vertebral, y se inyecta directamente en el fluido que rodea a la médula espinal, por medio de una pequeña bomba que se implanta en el cuerpo del paciente.

Otro equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) español ha descubierto dos proteínas, la obtustatina y jerdostatina, procedentes de venenos de serpientes, que resultan eficaces para frenar el crecimiento de las células cancerosas.

Algunas proteínas procedentes de veneno de serpientes bloquean la función unos componentes celulares denominados integrinas, los cuales desempeñan papeles esenciales en dolencias como la isquemia coronaria, la osteoporosis, la artritis reumatoide, las infecciones bacterianas, la inflamación, enfermedades autoinmunes, así como en los procesos tumorales.

Los científicos descubrieron en el veneno de la serpiente “Vipera lebetina obtusa” la proteína obtustatina, la cual puede ser una estrategia eficaz para cortar las vías de suministro de nutrientes a las células cancerosas, impidiendo el crecimiento del tumor”.

Paralelamente a estos estudios del Instituto de Biomedicina de Valencia (España), otros investigadores del CSIC han logrado que la bacteria “Escherichia coli” sintetice un compuesto análogo de la obtustatina, denominado jerdostatina.