Corte detiene zonificación ilegal en áreas revertidas

ZONIFICACIÓN EN ÁREAS CANALERAS.

Corte suspende otra vez resolución del Mivi

LA PRENSA/Archivo

José Batista

Rafael Pérez G.
rperez@prensa.com

La Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia ordenó la suspensión provisional de los efectos de una resolución del Ministerio de Vivienda (Mivi) que modifica los códigos de zonificación vigentes en el área del Canal de Panamá.

El recurso fue presentado por la Asociación de Propietarios y Residentes de Clayton, la Asociación de Propietarios de Viviendas de Ciudad Jardín Albrook y la Asociación de Residentes de Quarry Height.

Ya en junio de 2007, la Sala Tercera había suspendido los efectos de una resolución del Mivi que regulaba esta materia. Sin embargo, 14 días después de esa decisión del tribunal contencioso, el 11 de julio de 2007, el ministerio emitió un nuevo acto administrativo.

Ese nuevo acto del Mivi, dijo la Sala Tercera, bajo la ponencia del magistrado Víctor Benavides, reproduce lo establecido en el acto inicialmente impugnado, y agrega una serie de conceptos que hacen el documento un poco más extenso que el original, pero conserva en esencia las mismas disposiciones que en su momento fueron suspendidas. Con esa resolución, dijo la Sala, el Mivi violó la Ley de Transparencia que ordena la participación ciudadana en todos los actos de la administración pública que puedan afectar sus intereses y derechos.

Pero José Batista, viceministro encargado del Mivi, piensa que la Corte solo entra en el terreno de la forma y no del fondo. La nueva reglamentación, dijo, no requería consulta ciudadana porque se dictan normas referentes a la altura de los edificios y no a la densidad en el área. Por eso, dijo, no viola intereses de la colectividad.

Una ciudad de Panamá secuestrada

POSTURA INDIFERENTE.

La ciudad secuestrada

Álvaro González Clare

El domingo 3 de junio participé en la caminata que convocó Alianza Pro Ciudad para reclamar los exabruptos que están cometiendo en la ciudad de Panamá. Lo hice para conformar mi abrumada conciencia ante la postura indiferente que junto con la gran mayoría de los ciudadanos aceptamos con sumisión, conformismo y miedo la apabullante destrucción de nuestro medio ambiente urbano.

Un minúsculo grupo de caminantes acompañamos a los organizadores de esta importante convocatoria, que terminó sin pena ni gloria; debimos haber sido miles de ciudadanos inconformes, hartos del malestar que causa vivir en esta ciudad gótica creada por las más aberrantes gestiones kafkanianas.

La ruta asignada para la marcha pacífica fue desde la iglesia del Carmen hasta el Mercado del Marisco, a lo largo de las avenidas Federico Boyd y Balboa, sector citadino que está ubicado dentro de lo más elitista del sector central. Sin embargo, al caminar acompañado por mi nieto Álvaro Gabriel, fue eminente protegerlo y protegerme de todas las barreras urbanas que impiden la libre y segura circulación peatonal para los ciudadanos capacitados. ¿Qué pueden esperar los discapacitados para andar por esta insegura urbe? ¡Qué decir de la mugre y fetidez! La basura atesta los tinaqueros desplazando las bolsas abiertas por los piedreros (gallinazos urbanos) al medio de las seudoaceras, obligándonos a caminar encima de los olorosos desperdicios o desplazarnos a la calzada vehicular para competir con el tráfico, que sin temblar amenaza de muerte al peatón que osa invadir su territorio. Cuando caminamos paralelo al muro de la Avenida Balboa contiguo al Hotel Intercontinental, símbolo de la más flagrante invasión del espacio público en la ciudad, vimos en plena expresión abierta, la madre de todos los tanques sépticos. La marea estaba baja, por lo que fue impresionante ver los delicados botes y yates blancos flotar en medio de un lago de excremento. ¡Ni hablar de los olores! Solo los caminantes que por reclamo a la instalación de la cementera de Rodman llevaron mascaras, pudieron caminar este tramo sin arquear de asco. Acto seguido, pasamos frente al Club de Yates y Pesca, otra invasión de galpones y galeras construidas de mal gusto, con una tapia que impide el derecho que tenemos los ciudadanos de ver el mar. Después pudimos constatar que las paradas de buses instaladas a lo largo de la Avenida Balboa por el alcalde Juan Carlos Navarro las usan los mendigos para dormir y defecar; menuda paradoja urbana.

Calle 50 Ciudad de Panamá, telarañas de pais subdesarrollado

Telarañas de Unión Fenosa en plena ciudad de Panamá, vista inequívoca de abuso por un lado, desidia por otro lado y tercermundismo pleno.

Pasamos luego frente a los megaproyectos que se están construyendo o se van construir en nuestra avenida insignia la Balboa, para apreciar en carne propia la despreciable escala urbana a que someterán al ciudadano de a pie junto a estas moles, que se construyen sin la menor consideración de la capacidad que tienen las infraestructuras instaladas. Los 200 caminantes hicimos un minuto de silencio frente a la residencia que fue de la familia Linares, como reclamo simbólico a la destrucción incontenible que está dándose sin reparo de las casas y edificios con valor histórico en los predios de Vista Mar y Bella Vista, que ya no son ni uno ni otro.

A medida que nos acercábamos al Mercado del Marisco, las condiciones de las aceras eran peores y curiosamente la altura de los cordones eran mayores, las tapas de los tragantes faltaban, los cajones de los desagües escasos, las palmas más endebles y el olor del mar cada vez más fétido. Finalmente, ya menguado el grupo al mínimo, debido a que había que regresar a pie y muchos decidieron recortar el camino, concluimos el periplo frente a la Avenida 3 de Noviembre cantando un triste Himno Nacional, con vítores anémicos de ¡viva nuestra noble ciudad!

Con mi pesada carga de conciencia, de la mano de mi nueva casta y esperanza, que me hacía inquisitivas preguntas, le contesté que la razón de todo esto que experimentamos en este pequeño tramo simbólico de nuestra pobre ciudad, se debe a que los ciudadanos estamos secuestrados por un grupo de arquitectos y constructores cuya voracidad por la colonización del territorio parece ser insaciable, por promotores que solo consideran la ciudad para explotarla, por un gobierno local que ha ignorado el liderazgo que le corresponde, por un Gobierno Central que históricamente ha ignorado la planificación y el ordenamiento territorial, por un Ministerio de Vivienda, que como bien lo dice su nombre, se había dedicado exclusivamente al rédito político de la fabricación de casitas, por sindicatos y agrupaciones de transportistas que han manejado el negocio como una mafia en contra de los usuarios, por los comerciantes de publicidad exterior que han convertido la ciudad en un verdadero basurero visual, y sobre todo, por una ciudadanía indiferente a la tragedia urbana que se ha creado en esta ciudad y la gravedad de las consecuencias que tendremos que soportar producto producto de la entropía y el caos que amenaza con acabar la poca calidad de vida que aún tenemos.

 

 

 

El autor es arquitecto

Testimonio de una estafa urbanística en Punta Pacífica

Punta Pacifica Panama caos urbano

Foto: Panoramio Panama (Armael)

El problema urbano sostenible tiene su raíz en el deseo del presente gobierno de mostrar al país, un elevado crecimiento económico y disminucion de la tasa de desempleo,  teniendo como horizonte el año 2009, año electoral, donde los partidos en el poder piensan perpetuarse.  Ese objetivo priva sobre el interés nacional de largo plazo.  

Ahora ha llegado mi turno de sentirme amenzado de resultar agredido, abusado y perjudicado por esa política.

En el año 2005 decidí dejar la comodidad de mi residencia en Las Cumbres, de una calle sin contaminación ambiental y tranquila porque termina en un redondel, rodeado de las montañas, de hermosos árboles, disfrutando del trino de los pájaros y el ruido de los pericos, la belleza , el color y la fragancia de las flores y la hierba, la presencia de ardillas, ñeques, monos, perezosos, iguanas, con un vecindario de personas de primera..  

Lo hice porque Las Cumbres nunca se desarrolló como un poblado, sino como un dormitorio.  Viajar todos los días al trabajo, los muchachos a la escuela, para atender citas médicas, funciones sociales y encontrar entretimiento tomaba en ocasiones una hora a lo que se agregaba las tensiones y las rabietas en el camino, que afectaban mi salud.

Encontré en Punta Pacífica un lugar distinto a Las Cumbres, pero que tenía sus atractivos: la no contaminación visual, el aire puro de la brisa marina, la vista del refrescante horizonte marino, el rumor de las olas, las aves marinas nativas y las que en millones pasan por Panama y se detienen a descansar mientras siguen su rumbo, las islas, los buques esperando turno para atravesar el Canal, etc.

Pagué un precio muy alto por el apartamento pero valía la pena por el disfrute que tendria de los  beneficios antes mencionados.

El edificio donde resido es Courtyard View en Punta Pacífica y colinda con Boca de la Caja, por eso cuando doy mi dirección, digo que es el edificio más alto de Boca de la Caja. 

Antes de decidirme por la compra, me preocupó la existencia de lotes a un lado y al frente de la casa y cuál sería la norma de construcción que se les aplicaría. En esos lotes se han construido o están en construcción unas espantosas torres que han quitado casi en su totalidad la vista de las islas y la calzada de Amador, cuando se iniciaron las construcciones y reclame el problema que nos iban a crear por la alta densidad, se me dijo que comprendían mi preocupación, pero los permisos ya se habian dado y nada se podía hacer.  Este problema se agravará cuando el dinero tenga mayor peso que el conservar el habitat, de los residentes de Boca de la Caja.  Y la construcción de nuevas torres se continuará autorizando, aumentando el existente caos urbano.

  

Al frente se han construido tres edificios, uno pegado al otro, como eran las casas alrededor de la plaza central en el interior, separadas por lo que llamaban “paredes ded medianía.”  Resulta que se cambió la norma donde solo se permitía construir en un porcentaje del lote para dejar espacio entre las líneas de construccion de los vecinos y el eje de la calle.  Ahora, los edificios ocupan hasta la última pulgada del lote.  Los que tienen apartamento que dan a la calle están sufriendo de contaminación visual, perdida de la calidad del aire y pérdida de luz solar.  Ahora tiene n en frente una enorme pared de concreto.

Cuando esos edificios estén terminados en su totalidad y ocupados, sumado al funcionamiento a su capacidad del hospital Punta  Pacífica, la ocupación plena de  las torres de las Américas y el recimiento del  Metrobank no habrá espacio para que estacionen sus vehiculos las personas que nos visiten y tendremos que sugerirles que lleguen y regesen en taxi.

     

Pero a cambio de todas esas calamidades, aunque reducida, la vista la mar, la brisa marina, las aves marinas, la vista panoramica no contaminada y tenia la proteccion de que la distancia entre el edificio y el mar estaba ocupado por el Corredor Sur, el cual, nos producia el factor indeseable  de contaminación ambiental por las emisiones de los vehiculos, pero era nuestra protección.

Desde que me interesé en el edificio, llamó  mi atencion el que, con la marea baja, del otro lado del corredor, afloraba una superficie rocosa plana que era apta para quitarle esa parte al mar.

Conociendo la voracidad de los promotores y el interés gobernamental de apoyarlos a cualquier costo, me puse a pensar que en algún momento esos intereses podrían privar sobre el interes nacional de largo plazo, como ha sido el caso de varios proyectos que se han ejecutado o están por realizarse.

Consulté verbalmente con funcionarios del Ministerio de Obras Públicas y del Ministerio de Vivienda y las respuestas fueron las mismas:  “no se autorizarán más rellenos en esa área” ; “esa area es propiedad del mar y no vamos a permitir que se la roben” etc.

Cuando averigué en el Ministerio de Obras Públicas sobre las muy generosas concesiones hechas a ICA, me dijeron que la concesión había sido satisfecha con las áreas que han sido objeto de relleno y la concesión para crear tres islas artificiales.

Hace unos cuantos dias leí en los diarios que ICA había renunciado a la concesión de las islas y estaría haciendo rellenos al frente de Boca de la Caja, en las áreas rocosas que afloran con la marea baja.  Es mas, alguien me aseguró que la concesión de las islas se la han dado a un muy conocido político-empresario que esta desarrollando proyectos inmuebles en el área de  Punta Pacífica y en otras ubicaciones en la ciudad.     

Cuando llamé al Ministerio de Vivienda me dijeron que la solicitud la tienen bajo estudio, pero conociendo el peso político que tiene ICA y el interés que tiene el gobierno de que el sector construccion siga creciendo entre ahora y el año 2009, hay motivos sobrados para sospechar que ese crimen ecológico  y atentado contra la calidad de vida de los que residimos en el área y contra el valor económico de nuestras propiedades se va a cometer, a menos que haya una defensa fuerte y sostenida de los que nos preocupamos por la calidad de vida de la poblacion, por una ciudad para todos los panameños, por la sostenibilidad del medio ambiente.

Saludos,

Ciudad de Panamá una mole de cemento

Construcción, realidad o engaño

¿Nos convertiremos en una mole de cemento?

Marisín Villalaz de Arias

DESDE HACE algunos años, Panamá se ha convertido en una explosión turística y de la construcción. Boquete es un ejemplo de desplazamiento de su gente nativa, de sus costumbres y su manera de vivir, por extranjeros que han encontrado en esa población un lugar paradisíaco por su clima, su alejamiento de la civilización loca que transforma lo espiritual en material y lo material en indispensable para vivir. Todos sabemos lo que sucede allá: todo ha encarecido. Un desayuno que antes se conseguía por algo más de un balboa, ahora cuesta cuatro.

Por su parte, las tierras del sur de la provincia de Los Santos se venden a personas ajenas al territorio, a precios atractivos y nuestros campesinos venden y se quedan sin su herramienta de trabajo. Los frentes de las playas están casi todos vendidos para grandes construcciones, desapareciendo las casas de veraneo o de fines de semana familiares. Dicen que eso es producto del modernismo, del adelanto y de la globalización.

Tal vez aún recuerde mi infancia y mi juventud y no me acostumbre mucho a lo actual, a pesar de ser una persona positiva, que mira hacia delante. Recuerdos son recuerdos. Pero, además, se nos presenta el problema del exceso de construcciones de edificios de apartamentos que fueron llenándose con ventas en el extranjero y aquí en Panamá, vendiendo sus casitas a precios exorbitantes.

Parece que llegó lo que mucha gente previó: el agotamiento de personas disponibles para adquirirlos, falta de previsión en la poca infraestructura que tenemos para la expansión que hay, engaños de parte de algunos promotores de los edificios y la falta de calles para el desahogo de los tantos autos que existen y vendrán.

En la ciudad capital, San Francisco de la Caleta fue un barrio creado para educadores, principalmente, hermoso, con sus casitas y terrenos llenos de árboles frondosos. Esas bellas residencias han desaparecido, junto con los árboles, con la anuencia de ANAM que está defendiendo a los delfines, pero abandona la arborización. Nos preguntamos, ¿quiénes conceden los permisos para tanta construcción? ¿Serán un negociado con el que el Sr. Alcalde se hace la vista gorda?

Ya sé que la población crece y que muchos no quieren vivir tan alejados del centro de la ciudad; sin embargo, tendremos una gran cantidad de dificultades por falta de infraestructuras que no dan abasto para este crecimiento tan rápido y desmesurado. He escuchado rumores de promotores que venden fuera de Panamá, luego detienen la construcción y devuelven el dinero, cambian el nombre de las compañías, las reinician y revenden al doble del precio. De ser eso cierto, ¿qué imagen damos en el extranjero que no sea de ladrones y corruptos? ¿Es eso lo que busca este gobierno o está en conocimiento de la situación y mira hacia otro lado. ¿Será verdad que corren las coimas y aumentan los nuevos ricos? No sé, pero los comentarios y algunas realidades son visibles. Aparentemente, ya llegó al máximo la explosión de la construcción. Si los Bancos no previeron esta situación y aflojaron dinero indiscriminadamente para ahora recoger vela y, en vez de un centro bancario se convertirá en un centro de bienes raíces, mal los veo. Se escuchan bellezas y de algunas tengo pruebas personales.

Y mi pregunta de los miles es: ¿A dónde llegaremos, cuál será el “Final de Norma” (como la novela), cuántos empresarios quebrarán, cuántos panameños se quedarán sin sus viviendas? ¿Continuaremos siendo el atractivo para las inversiones o presenciaremos edificios a medio construir, convertidos en ruinas que afearán la ciudad? No se necesita ser muy inteligente para ver una realidad que podría ser perjudicial, que pareciera que las autoridades no ven o no les importa, o que pesa más el dinero que una verdad de la que, luego, ellas mismos sacan sus manos y aquí no pasa nada. Pobre Panamá, pobres panameños y habitantes que seremos víctimas del descontrol y la falta de previsión.

marisin@cableonda.net

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Aclaración: La ANAM y la ARAP no defienden los delfines, sino todo lo contrario. De hecho creo que son los únicos que con su complicidad pudiera ser posible la captura, explotación y venta de delfines.

Burica Press

No a la destrucción del Camino de Cruces y los bosques de las áreas revertidas

No a la destruccion del Camino de Cruces y los bosques de las áreas revertidas

por El Comité de Defensa del Parque Nacional
Camino de Cruces y los Bosques Urbanos

El Comité de Defensa del Parque Nacional Camino de Cruces y los Bosques de Clayton rechazamos los dos proyectos residenciales de la Inmobiliaria P & P que se pretenden realizar en sendos lotes (CL-35 y C-34) que contiene bosques de más de 90 años de edad que datan de la época de la construcción del canal pro las siguentes razones:

1- Por violación flagrante del concepto y espíritu de la Ley 21 de Uso de Suelos de la ARI de CIUDAD JARDÍN, ya que lo pretendido es una propuesta totalmente contraria a este sabio principio acordado en su momento por consenso de la sociedad civil, los empresarios y el gobierno nacional.

2- Por destruir irreversiblemente parte de la historia panameña, ya que transformaría para siempre el ambiente natural y cultural del empedrado de Camino de Cruces con las urbanizaciones propuestas, especialmente la urbanización planeada sobre el Lote boscoso CL-35. Estos restos arqueológicos ni siquiera son conocidos por la comunidad científica, mucho menos por el público en general.

3- Por internalizar las ganancias corporativas y externalizar hacia el resto de la nación los costos ambientales de los proyectos planteados. Recordemos que el bien común prima sobre el bien individual. El gobierno nacional a través de las instrumentaciones del Estado debe ser el principal defensor y aplicador de este principio.

4- Porque afecta la biodiversidad del Parque Nacional Camino de Cruces y el complejo biótico que representan las áreas verdes de la áreas revertidas.

5- Porque afecta la calidad de vida de todos los ciudadanos de la ciudad de Panamá, ya que se pierden partes substanciales de los recursos naturales que al enajenarlos y transformarlos se pierden oportunidades de investigación, educación ambiental y esparcimiento para siempre.

6- Porque destruye la belleza escénica de una parte de la ciudad de Panamá y por que de esta manera perjudica las inversiones turísticas. Una de las grandes riquezas de la ciudad de Panamá son justamente sus bosques urbanos y parques naturales que le dan un enorme valor agregado a esta ciudad. Es la única ciudad en el mundo con bosques naturales de la calidad que tienen los bosques de las denominadas áreas revertidas.


    Rechazamos los estudios de impacto ambiental (EIA) presentados por la promotora Inmobiliaria P & P por las siguientes razones:

    1- Ambos EIA han sido sub-categorizados bajo categoría II en vez de ser EIA categoría III, ya que la ejecución de los proyectos residenciales planteados por la Promotora P & P en áreas boscosas como las propuestas producirá impactos ambientales negativos de significación cuantitativa o cualitativa, que ameritan un análisis más profundo para evaluar los impactos y su respectivos Planes de Manejo Ambiental. El proyecto generará impactos negativos significativos que no pueden ser eliminados ni mitigados, con efectos negativos en la sociedad, los vecinos, la flora, la fauna, y el paisaje. Los únicos “impactos positivos” aparentan ser los beneficios económicos que obtendrá el promotor a costo de la merma en la calidad de vida de los residentes y vecinos. Un EIA categoría II nunca podrá proponer un Plan de Manejo Ambiental que “evalúe y mitigue todos los impactos de semejante perjuicio ambiental.” Sin un buen plan de manejo ambiental, el promotor ni la ANAM podrán sopesar los costos de los impactos ni evaluar si dichos costos restasen factibilidad al proyecto. Pues, la ejecución de un plan de manejo ambiental adecuado para este caso podría superar los beneficios económicos de dicha obra y lucirla NO factible.2- También rechazamos los EIA presentados porque el Promotor, Inmobiliaria P & P, ni la ARI involucraron a la ciudadanía directamente afectada en la etapa más temprana posible de su proyecto, a pesar que se ha insistido en las afectaciones que causará, de manera que se está rompiendo los requerimientos formales establecidos para la revisión del Estudio de Impacto Ambiental. Denunciamos que como ciudadanos hemos sido sistemáticamente desoídos en nuestros legítimas reclamos de la afectación de un bien común y por lo tanto se han ignorado nuestras preocupaciones en el proceso de toma de decisiones ambientales, que por ser un bien nacional afecta a todos por igual.

    3- Los inventarios realizados sobre línea base, especialmente la biótica han sido altamente deficientes y ameritan ser rechazados totalmente por no ajustarse a la realidad biótica del área. Es obvio que estos estudios no se realizaron con profesionalismo y responsabilidad. Si no se ha levantado honesta y correctamente la línea base, mal se puede esperar la evaluación ambiental respectiva.

    4- La matriz de identificación de impactos no es compatible con los impactos evaluados.

    5- La evaluación de los impactos no utilizó ninguna metodología cuantificable y por lo tanto nunca identificaron la significancia de ningún impacto ambiental.

    6- Obviaron un número significativo de impactos ambientales y las descripciones que dan sobre algunos impactos son altamente incompletos y carentes de análisis teoréticos que los interpreten.

    7- El lote CL-43 es un bosque secundario maduro de más de 85 años de edad que en la Ley 21 de Uso de Suelos de la ARI, zonificó estos reductos boscosos como AREAS VERDES URBANAS NO DESARROLLABLES, por tanto permitir o realizar un proyecto de esta magnitud es totalmente violatorio de la Ley mencionada.

    8- Ambos rompen el principio y espíritu básico de la Ley en cuanto a Ciudad Jardín. El espíritu de la Ley es un valor supremo cuando en una ley con tantos detalles como la Ley 21, se encuentran incongruencias. Cabe destacar que los residentes de Clayton, alertaron a la ARI de estas incongruencias, más fueron ignorados y los procesos violadores de este espíritu continuaron hasta el día de hoy.

      Alternativas

      Cualquier uso que no ponga en riesgo, ni impacte de manera significa el bosque y los recursos arqueológicos de la zona. Un parque temático sería ideal.

      INSTAMOS AL GOBIERNO NACIONAL A INVOCAR EL PRINCIPIO DE BIENESTAR COMÚN Y DEFENSA DE LOS INTERESES NACIONALES DE CARA A LAS PRESENTES Y FUTURAS GENERACIONES CON LAS SIGUIENTES MEDIDAS:

      Negociar con el empresario promotor del proyecto, Carlos Pasco, el error en que se incurrió al venderle áreas revertidas que contienen valores patrimoniales inadjudicables que no pueden ser utilizadas para los otros fines que no sea la conservación o restauración de los bienes allí presentes.

      Reevaluar la zonificación que afecta a coberturas boscosas, pulmones de la ciudad y reservorio del legado cultural, de biodiversidad de toda la nación panameña, actualmente en riesgo con la Ley 21 de la ARI.

      Apoyar en la Asamblea Nacional, la modificación de la nefasta Ley 21 de Uso de Suelo de la ARI, en la cual se permitió algunos exabruptos como la mala zonificación residencial de patrimonio natural y cultural de incalculable valor para la nación.

      Solicitamos al IPAT y al INAC que condene la pretendida e irremediable afectación que se le causaría al Camino de Cruces y por ende al modelo de turismo, ecoturismo, conservación e investigación de estas áreas. El estudio casi omite el aspecto cultural y arqueológico que representan la existencia de un importante tramo del Camino de Cruces dentro del perímetro del CL35 el cual no se ha investigado en forma científica. De acuerdo a mapas y testimonios de personas que han explorado el área existen ramificaciones que parten hacia el sitio de La Palangana (una vieja ruta hacia Panamá Viejo). ¿Entonces vamos a destruir los cimientos de tan importante monumento histórico sin siquiera haberlo estudiado detenidamente?

      INSTAMOS A INMOBILIARIA P & P HA DESISTIR DE ESTE PROYECTO QUE NOS AFECTA A TODOS LOS PANAMEÑOS, INDEPENDIENTEMENTE QUE NO SEAN RESIDENTES DE LAS ÁREAS REVERTIDAS.

      Consideraciones cientificas de línea base biótica

      El estudio se realizó con una metodología deficiente. Hay carencia de la incorporación de conceptos biológicos actuales. Carencia del uso de la estadística cuantitativa y se dieron conclusiones contrarias a los resultados. Se dan innumerables datos inexactos y faltaron datos reconocidos por la comunidad científica y publicados en diversos medios.

      El estudio incorpora metodologías no estandarizadas, carece integridad científica y contiene conclusiones refutables.

      El estudio falla por no incluir a la extensa mayoría de las especies conocidas del bosque del lote CL-43, de algunas que se consideran en peligro por la ley panameña y por lo menos de 4 especies que se consideran en peligro crítico y que se conocen por existir en el área. Es por lo tanto la conclusión del comité científico que el estudio debe ser rechazada.

      Por otra parte nuestra investigación y análisis antepone en tela de juicio la validez ecológica del =desarrollo propuesto en sí. Nuestros datos encuentran que CL43 es un habitat importante para tanto especies comunes y raras, algunos protegida por ley panameña y reconocidas como en peligro de extinción. Además CL43 es un corredor vital para la fauna que permite la dispersión entre el metropolitano y los parques nacionales de Camino de Cruces y los bosques de las áreas revertidas, incluyendo Cárdenas, Albrook, Diablo y Ancón.

      Los servicios del ecosistema (agua limpia, aire limpio, suelo, hábitat) que este bosque proporciona no fueron considerados por el actual estudio, no obstante el probable es sustancial. La importancia internacional del área está más allá de toda duda, ya que proporciona hábitat para especies en peligro. La posible ventaja económica que esta área y todas las áreas revertidas del bosque puedan traer dejándolas intactas no se ha explorado adecuadamente, pero tiene el potencial de ser grande con viabilidad a largo plazo y por ende sustentabilidad.

      Es nuestra firme creencia que mayores beneficio económicos y bienestar se obtendrían para el mayor número de personas si permanecen los bosques intacto.

      Consideraciones generales

      El hecho que la empresa indique que sólo se afectará el 20% del bosque es muy cuestionable.

      Para tener una forma de comparar, vale la pena fijarse en un proyecto cercano a El Dorado y el Parque Metropolitano en donde se taló todo el soto bosque y el bosque principal de manera progresiva.

      El hecho que la promotora haya comprado los terrenos no es una carta abierta a deforestar, ni a destruir el bosque compuesto de miles de entes e interacciones.

      Debemos cuestionar a la ANAM el monto de las multas o retribuciones por una supuesta deforestación de tal magnitud y los proyectos que se les exigirá para compensar por dicha deforestación. Este tipo de análisis económico debería incluirse en un EIA Categoría III, evaluando alternativas, para que el promotor y la ANAM puedan evaluar el valor económico del impacto y la magnitud de los proyectos del plan de manejo ambiental para compensar dichos impactos.

      Un gran problema del proceso actual de evaluación de impacto ambiental es que no se exige la comparación con alternativas. Si esto se hiciera en este proyecto, rápidamente podríamos ver (igualmente el promotor) que deforestar de tal manera es lo menos conveniente. Por ejemplo, si nos enfocamos en la necesidad de desarrollar estas propiedades, solamente considerando la alternativa de construir un hotel ecoturístico podemos ver muchas ventajas sobre una urbanización. En un hotel ecoturístico, la cantidad de deforestación sí podría ser de 20% o mucho menos y bien focalizada. Podemos observar el concepto de hoteles que operan en medio de un bosque donde parte del bosque se utiliza para senderos y otras actividades que no impactan tan negativamente. En esta alternativa, el promotor puede obtener beneficios adicionales de pagos ambientales por conservación (actualmente en proyecto por parte de la ANAM) y el plan de manejo ambiental tendría un costo muy bajo. Concluyendo, no es cierto que lo único rentable que el promotor puede hacer es deforestar para urbanizar.

      FUENTE ORIGINAL