Panamá se mueve por las aguas y bosques

Panamá se mueve por las aguas y bosques

Burica Press -Medio Ambiente

El próximo domingo 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua y este acontecimiento ha promovido actividades conmemorativas en la ciudad de Panamá y en la provincia occidental de Chiriquí. En Chiriquí se realizará una Caminata por el agua, liderado por el Movimiento Agua y Juventud de la ciudad de David.

En la capital, la Universidad de Panamá a través del Centro de Estudios de Recursos Bióticos, el Centro de Incidencia Ambiental (CIAM) y la Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD), realizarán el próximo lunes 23 de marzo de 2009 una ceremonia de conmemoración del Día Mundial del Agua y proclamarán el 23 de marzo como el Día Nacional de los Bosques Urbanos.

En el marco de este evento la Universidad de Panamá y las dos ONG´s ambientalistas harán honor a seis destacados comunicadores sociales que han apoyado la defensa del agua, de los ríos y de los bosques de Panamá.

Los comunicadores reconocidos para este acto serán los periodistas José Arcia del diario La Prensa y Malema De León de El Panamá América por sus excelente reportajes y coberturas sobre el tema de bosques urbanos y agua respectivamente; los comunicadores radiales Demetrio Miranda, Juan B. Gómez y Miguel Hidalgo serán premiados por su gran defensa de las cuencas hidrográficas y ríos de la región de Chiriquí y Veraguas. En el área de comunicadores televisivos será reconocida la labor de Alejandro Balaguer de Fe Tv Canal 5 por su amplia cobertura fílmica de los bosques y aguas.

Los organizadores de este evento esperan concienciar a la comunidad panameña y los comunicadores sociales de la importancia vital de no dejar pasar de manera desapercibida días conmemorativos que marcan agendas de trabajo ambiental y retos de cara a una conservación de los recursos naturales y la biodiversidad.  Igualmente esperan consolidar los criterios ambientales en el ciudadano panameño.

Inauguran Foro Mundial del Agua con 19 detenidos

Activistas protestaron contra la comercialización de los recursos hídricos

EFE

ESTAMBUL.- Diecinueve activistas de diferentes organizaciones fueron detenidos el 16 de marzo por protestar contra la comercialización de los recursos hídricos y el Foro Mundial del Agua, que fue hoy inaugurado ese mismo día en Estambul, Turquía.

Dos miembros de la ONG International Rivers, Ann Kathrin Schneider y Payal Parekh, fueron detenidos en el salón de actos donde se celebraba el acto inaugural cuando trataban de abrir una pancarta contra la construcción de presas y gritaron eslóganes ecologistas, informó el portal de internet Bianet.

Por otra parte, 200 militantes de diversas organizaciones sindicales y ecologistas turcos organizaron una manifestación de protesta en las inmediaciones del Palacio de Congresos de Sütlüce en el Cuerno de Oro, donde se celebra el grueso del foro.

Los manifestantes, agrupados en la Plataforma contra la Comercialización del Agua, subrayaron que el agua es un derecho humano, por lo que no puede ser un producto comercial.

Cuando los activistas trataban de leer una declaración de condena a la comercialización del agua cerca del recinto del foro, la policía trató de disolver la protesta por la fuerza y detuvo a 17 personas.

Según la cadena de noticias CNN-Türk, la misma plataforma organizó otra manifestación en el muelle de Kadiköy, en la orilla asiática de la ciudad, que transcurrió sin incidentes.

Las asociaciones implicadas han pedido la puesta en libertad inmediata de los detenidos.

Diversas organizaciones ecologistas y ONG de diversa índole han convocado varias manifestaciones de protesta contra el Foro Mundial del Agua, que concluirán con un Foro Alternativo los próximos días 20 y 22.

Cómo combatir la escasez de agua

Cómo combatir la escasez de agua

BBC Ciencia

Es un recurso esencial para sobrevivir, pero millones de personas alrededor del mundo todavía carecen de agua.

Sequía

En el futuro podrá haber guerras a causa de la escasez de agua.

Y esta escasez se verá exacerbada en los próximos años debido al rápido crecimiento de la población y al cambio climático.

La Organización de Naciones Unidas ya ha advertido que a medida que el planeta se caliente y se seque, podríamos presenciar conflictos y guerras a causa de este recurso.

Para encontrar formar de combatir el problema unos 20.000 expertos, activistas y políticos de más de cien países están reunidos en el Foro Mundial del Agua que se celebra en Estambul, Turquía.

Durante la reunión, organizada por el Consejo Mundial del Agua y el gobierno del país anfitrión, se discutirán los problemas y desafíos que enfrenta el mundo a raíz de la escasez de este preciado recurso.

De hecho, muchos expertos creen que el acceso al agua es uno de los mayores desafíos que enfrenta hoy el mundo.

Desafíos

“Es un asunto sumamente grave”, le dijo a la BBC Jon Lane, director ejecutivo del Consejo de Colaboración para Abastecimiento de Agua y Sanidad (WSSCC), una agencia de la ONU que se encarga de llevar agua y sanidad a las comunidades pobres.

Esta conferencia, que se celebra cada tres años, es una buena oportunidad para que los profesionales que trabajan en el sector se acerquen a los políticos, tanto locales como nacionales
Jon Lane, WSSCC

“En años recientes los titulares de los medios se han centrado en el cambio climático, la crisis financiera, la crisis alimentaria”.

“Y quienes trabajamos con el agua, pensamos que este recurso está en la base de todos estos problemas que está viviendo el mundo, en particular, lo que se refiere al cambio climático”, afirma el experto, uno de los asistentes a la conferencia.

Según el funcionario, el impacto que el cambio climático está teniendo sobre el ser humano está relacionado al agua.

Las cifras que presenta la ONU no son alentadoras.

Según la organización 1.100 millones de personas viven en el mundo sin agua potable.

Cerca de 70% de los abastecimientos de agua se usan para irrigación y gran parte de ésta se pierde antes de que alcance a la planta.

Para el año 2017, dice la ONU, cerca de 70% de la población global tendrá problemas para acceder a agua dulce.

Y para 2025, aproximadamente 40% de la población vivirá en regiones donde escasea el líquido.

Acercamiento

Se espera que la conferencia emita una declaración conjunta sobre formas de combatir estas tendencias.

Pero algunos expertos creen que hay muy poco consenso internacional sobre la forma como se puede atacar la crisis del agua.

Escasez de agua

Para el año 2025, 40% de la población vivirá en regiones donde escasea el agua.

“Esta conferencia, que se celebra cada tres años, es una buena oportunidad para que los profesionales que trabajan en el sector se acerquen a los políticos, tanto locales como nacionales”, dice Jon Lane.

“Porque ellos son quienes deben tomar las decisiones sobre la asignación de recursos de agua potable y sanidad”.

“Así que a menudo me muestro muy optimista sobre el impacto que se puede tener en estas reuniones”, expresa.

Las advertencias que escuchamos, sin embargo, no son tan optimistas.

La Organización de Naciones Unidas advirtió que en dos décadas casi la mitad de la población del mundo enfrentará una escasez grave de agua y como resultado habrá guerras y conflictos.

Y esto se puede explicar porque más de 260 cuencas fluviales alrededor del mundo están compartidas por dos o más países.

Según Jon Lane, varios países ya están manteniendo conversaciones sobre la mejor forma de compartir los recursos de sus ríos compartidos.

“Es un tema muy sensible, pero si analizamos los registros históricos nos damos cuenta de que el agua, en lugar de dividir, ha acercado a los países o regiones vecinas que la comparten”.

“Y en la conferencia se está trabajando para buscar formas para que estas regiones colaboren para cuidar juntas sus recursos de agua”, expresa el funcionario.

Según Jon Lane, más que el cambio climático, el principal problema hoy en día es el enorme número de personas que está extrayendo agua.

Ése es el principal desafío para evitar la crisis que enfrenta este recurso, afirma el experto.

…“aquí casi todo el mundo recibe plata de esta gente”

El Estado, ausente en disputa entre indígenas y multinacional

Goliat genera energía

Comunidades amenazadas por el megaproyecto hidroeléctrico de AES Changuinola

AVANCE. Los trabajos de construcción del dique principal de Chan 1 van a toda máquina. ESPECIAL PARA LA PRENSA/Paco Gómez

Paco Gómez Nadal
CHANGUINOLA, Bocas del Toro

nacionales@prensa.com

Hay 112 escalones que separan a la comunidad de Charco La Pava del imponente río Changuinola. El aliento no alcanza para el caminante urbano, pero el empinado reto no logrará evitar que esta comunidad quede anegada cuando la represa que se construye a escasos 300 metros entre en operación.

Cuando esto ocurra, la comunidad habrá sido trasplantada a la loma de un cerro que alcanza a divisarse desde el caserío actual. Estará a unos 20 minutos a pie del agua y a una derrota de su tradición, de su forma de vida.

Alrededor de Charco La Pava, AES Panamá –la principal empresa generadora de energía en el país– avanza a pasos de gigante en su proyecto de Hidroeléctrica Chan 75 (Ahora Chan 1) y, a cada paso, las tensiones con y entre la comunidad crecen alimentadas a punta de salarios y discursos.

Algo más de 563 millones de inversión, unos 900 trabajadores, campamentos para sus técnicos que se parecen a los enclaves en la antigua Zona del Canal y… un “pequeño” problema: las comunidades indígenas ngöbe como Charco La Pava, Guayabal, Lazo o Valle del Rey, entre otras. Según los datos de AES, 159 familias con 800 miembros cuyas tierras quedarán dentro de las mil 394 hectáreas que serán anegadas.

Desde hace cuatro años, la empresa ha jugado a dividir la comunidad y desde entonces el pleito ha pasado de las palabras a los enfrentamientos violentos, por la represión policial [la empresa tiene un contrato de prestación de servicios de seguridad con la Policía Nacional] y llegando a la visita de James Anaya, relator especial de Naciones Unidas para los Derechos y Libertades Fundamentales de los Pueblos Indígenas el pasado 29 de enero. “Desde que vino Anaya, la empresa presiona un poco menos”, explica Bernardino Tera, de Guayabal. “Bueno, en realidad han cambiado la técnica, ahora utilizan gente de la misma comunidad para convencer y presionar a los que no le vemos el beneficio al proyecto”.

No opina lo mismo Thais Mejía, actual enlace de AES con la comunidad. “No se crean que ese señor [Anaya] les va a solucionar algo, es con nosotros con quien hay que negociar”. Sus palabras se escuchan en el precario salón de la escuela de Charco La Pava donde varios empleados de AES y funcionarios de diversas instituciones del Estado se reúnen con algunos miembros de la comunidad favorables al proyecto. La negociación se acaba cuando se trata de lo que AES denomina Reasentamiento Participativo. “Lo que sí les digo es que el reasentamiento va por que va. Vamos atrasados y no vamos a parar porque tres o cuatro personas no estén de acuerdo”. Concluye “la licenciada”.

A pocos metros de la escuela, Rafael Ábrego, uno de los que se enfrenta a AES mantiene otra versión de la historia. “Ellos nos desprecian, nos dicen que vivimos sucios, entre los animales y la basura, en casas feas… Nos quieren meter en casas de bloque, lejos del río”. Desde el lugar donde está sentado Rafael y Amelia Pineda –otra líder contundente en su posición– se pude ver el incómodo camino de piedritas hecho por AES como aporte a la comunidad. “Debe ser para no mancharse ellos cuando vienen, nosotros vamos con botas de caucho”.

Desde Charco La Pava se pueden ver las obras del dique principal de 99 metros de altura. La devastación es evidente. Ahora, unas 40 personas de las comunidades trabajan temporalmente para AES. Se pasean por el área con casco y chaleco, pero con muy pocas funciones. “Engañan a unos porque son analfabetos o no hablan español. A otros, los compran por un salario, aprovechando su pobreza”, se lamenta Ábrego.

El caso simbólico que muestra AES de estos reasentamientos “participativos” es el de Isabel Beker. De hecho, en su sitio web la ponen como ejemplo de mejora de calidad de vida. Cuando James Anaya visitó a la señora, el símbolo no cumplió con el guión y contó que quiere volver a Charco La Pava y cómo la forzaron abandonar el terreno en el área de la represa.

Valentín Pineda, administrador regional de la Autoridad del Ambiente en Bocas del Toro, cree que debido a lo “conflictivo” del proyecto la mayoría de las delegaciones provinciales del Gobierno central “no han sido suficientemente beligerantes”. En Chan 75 “se dejó la parte social para el final y tuvimos que jalarle las orejas a la empresa”, continúa Pineda quien al final reconoce que, en cualquier caso, sus competencias son limitadas. “Hay decisiones que se toman en Panamá”.

La ausencia del Estado en estos conflictos es evidente. Las comunidades deben negociar por su cuenta y eso las deja en clara desventaja. En el caso de Charco La Pava la desconfianza de los habitantes ante cualquier extraño es contundente. Llegar allá es difícil, porque la empresa controla la carretera pública y registra e interroga a todo aquél que quiera entrar a la zona. Ganarse la confianza de los habitantes es igual de difícil.

Los indígenas ngöbes saben que esta pelea les toca solos. En Charco La Pava, Ernesto López está seguro de que la comunidad tendrá que tomar otra vez “medidas de fuerza”. “El Gobierno está para ayudar a la empresa y en Changuinola todos los medios de comunicación están comprados… no quedan muchas alternativas”. Una mirada que confirma un periodista local en Changuinola, aunque pide el anonimato por miedo a represalias: “aquí casi todo el mundo recibe plata de esta gente”. Un único cabo suelto para Goliat: la diminuta población que sigue oponiéndose a reasentamientos o a compra de tierras.

Día Mundial de Acción contra las Represas

Día Mundial de Acción contra las Represas

Susana Serracín
Abogada Ambientalista

En 1997, el Primer Encuentro Internacional de Afectados por Represas, reunido en Brasil, declaró el 14 de marzo como el “Día Internacional de Acción contra las Represas en Defensa de los Ríos, el Agua y la Vida”.  Se trata de un esfuerzo global en defensa de nuestros ríos, sus ecosistemas, las comunidades indígenas y campesinas amenazadas por proyectos hidroeléctricos.

Según la Comisión Mundial de Represas, más del 50% de los ríos se han represado y cerca de 45 mil grandes represas se han construido en todo el mundo desplazando a más de 80 millones de personas de sus lugares de vida.  Información ampliamente validada por diversos estudios científicos revela que los impactos más visibles son: la transformación irreversible del territorio y el patrimonio natural y cultural, con graves consecuencias directas sobre la población, flora y fauna por inundación de extensas áreas del territorio, migración de especies, remoción de fondos y destrucción de los ecosistemas que dependen de las cuencas hídricas afectadas.

Hoy es más clara la relación que existe entre las represas, las infraestructuras, el sector eléctrico, los intereses de la industria de la construcción, la privatización y el acaparamiento de las fuentes hídricas.

Además, provocan el desplazamiento masivo de población, pérdida de áreas cultivables, deterioro de los recursos naturales, destrucción de bosques y paisajes, disminución del caudal de los ríos, destrucción de economías locales, conflictos sociales relacionados al aprovechamiento de los recursos naturales, corrupción de autoridades públicas, impunidad frente al daño ambiental y el olvido de la cultura y las tradiciones de los pueblos.  La descomposición de materia orgánica produce emisiones de gas metano, que contribuye al calentamiento global.  Por ello, la generación mega hidráulica no es “limpia” y tampoco es la más “barata”,  porque no ha internalizado los costos sociales, culturales, económicos y ambientales, mientras que los beneficios económicos van redondos a las ya abultadas arcas de los actores del negocio energético.

Casos emblemáticos en el Bosque Protector Palo Seco, área de amortiguamiento del Parque Internacional La Amistad, causan consternación internacional: indígenas Ngobes afectados por el proyecto Chan – 75 o Chan – I, promovido por AES Changuinola, acuden a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH), en defensa de sus derechos; mientras que indígenas Naso Tjerdi, llevan casi cuarenta años solicitando su comarca, petición que ha sido ignorada sistemáticamente, sufren los embates del proyecto Bonyic.  Éstos son ejemplos entre tantas comunidades que resisten frente a la imposición de emprendimientos energéticos devastadores del ambiente y un sistema que no respeta la participación ciudadana en la toma de decisiones que les concierne.

La política panameña en materia de energía es miope e irracional. La Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), otras autoridades competentes, empresas y candidatos presidenciales, promueven muy a la ligera la construcción de más hidroeléctricas, como una solución simplista a los complejos problemas de pobreza, atraso e inequidad social, ignorando el bienestar de las comunidades y en ausencia de un análisis científico orientado al desarrollo energético, basado en el uso responsable de nuestros recursos y la promoción del desarrollo humano integral.

La ausencia de una cultura ambiental, la contaminación, el despilfarro desenfrenado de energía, aunado al desarrollo inmobiliario urbano, caótico y deficiente, al margen de una planificación socio ambiental que desconoce las verdaderas opciones de energías renovables no convencionales, son problemas cuya solución no puede postergarse, ya que generan condiciones de alta vulnerabilidad que afectan la calidad de vida de la población y promueven violaciones a los Derechos Humanos.

Hoy es más clara la relación que existe entre las represas, las infraestructuras, el sector eléctrico, los intereses de la industria de la construcción, la privatización y el acaparamiento de las fuentes hídricas. Es por ello que las organizaciones ambientalistas, sociales y populares nos unimos en alianzas y campañas globales, sensibilizando a la comunidad sobre los efectos del cambio climático y el impacto sobre el ambiente que generan las represas, proponiendo cambios estructurales en el desarrollo energético y la formulación de alternativas para la soberanía energética de los pueblos.