Inicia división Ngobe sobre proyectos en la Comarca

ANTAGONISMO. Cuestionan legitimidad de líderes Ngöbe.

Los proyectos de la discordia

Indígenas se oponen a una serie de proyectos como medida de protección del medio ambiente.Otro grupo argumenta que el desarrollo de obras traerá beneficios económicos para la región.

ESPECIAL PARA LA PRENSA/ Ney Castillo
Protestas. El movimiento contra los proyectos en la comarca lleva años luchando en las calles.1047271

Ney Abdiel Castillo
ÑURÜM, Ngöbe Buglé.

En la comarca Ngöbe Buglé se escuchan criterios encontrados sobre los proyectos hidroeléctricos, los mineros y turísticos. Están los que se oponen, pero también hay quienes están a favor.

Los que están en contra mantienen un firme movimiento que plantea el rechazo por el temor a la destrucción de la naturaleza y el desplazamiento de las poblaciones indígenas, mientras que los a favor conforman un naciente grupo que expone como justificación a los proyectos las oportunidades económicas.

Este enfrentamiento llega hasta las autoridades comarcales que han tomado caminos distintos: El cacique general, Máximo Saldaña, está a favor de los proyecto siempre que se cumpla con ciertas condiciones sobre el cuidado del medio ambiente, mientras que el presidente del Congreso General, Pedro Rodríguez, está en contra, de plano.

El enfrentamiento llega a poner en duda la legitimidad de los líderes. Saldaña argumenta que el congreso general del 11 de marzo de 2006, que eligió a Rodríguez, fue anulado.

Rodríguez a su vez plantea que en ese mismo congreso se emitió la resolución número uno a través de la que se rechaza toda actividad minera e hidroeléctrica en la comarca y se desconoce la autoridad del cacique Saldaña.

Pero estas posturas encontradas generan polémica más allá de las simples discusiones, pues se han registrado retenciones, quema de vehículos, empujones y hasta persecuciones.

También hay un incontable número de protestas que se han escenificado en las calles por ambos grupos; muchos de estas culminaron en enfrenamientos con las autoridades.

Bernardo Jiménez, comisionado de derechos humanos del Congreso General Ngöbe Buglé, comentó que ninguno de los proyectos tiene la aprobación de las autoridades de la comarca.

Pedro Rodríguez estimó que la única forma en que se puedan desarrollar proyectos hidroeléctricos o mineros es que la población de la comarca los apruebe a través de un referéndum, y que sea esta consulta pública la que determine el futuro de estas inversiones.

Residentes de La Trinidad piden cese de la violencia

Fermín Franco, morador de La Trinidad, quien está a favor de los proyectos, entregó un comunicado a la Gobernación de Veraguas, a través del cual pide que se suspendan todos los actos de violencia y que reine la paz y tranquilidad.

Apuntó que se está buscando que las opiniones se puedan expresar libremente sin que alguien trate de imponer sus criterios. Dijo que igual continuarán viviendo en las mismas comunidades, por lo que hay que buscar las buenas convivencias, sin necesidad de tomar acciones de violencia.

Explicó que se le está pidiendo a las autoridades que atiendan los llamados, para evitar derramamientos de sangre innecesarios, que más que ayudar, perjudicarán la vida en la comarca.

Turismo y sostenibilidad en Panamá

CAMBIOS EN LA INDUSTRIA.

El turismo y la sostenibilidad en Panamá

Ana Cecilia Young
opinion@prensa.com

La evolución en la industria del turismo en Panamá a servicios de mayor demanda debe involucrar el desarrollo de prácticas sostenibles diseñadas para maximizar la eficiencia en la venta de nuestros productos turísticos de una manera ética y responsable.

El crecimiento del turismo en Panamá presenta muchos retos: la implementación de la nueva ley de turismo, la falta de infraestructura hotelera, la falta de guías y personal capacitado en diversas áreas, la certificación de productos turísticos y la puesta en práctica de un turismo responsable y sostenible.

El turismo global ha cambiado radicalmente en tan solo una década. Un número creciente de turistas desea que sus vacaciones sean más beneficiosas a las comunidades locales y al medio ambiente, y opta por empresas que promueven turismo responsable, lo que no significa una disminución en el costo de los programas turísticos. Un número creciente de empresas turísticas internacionales empieza a implementar, con fuerza, este tipo de oferta y busca socios estratégicos en los países de destino: hoteles, reservas privadas, tour operadores, transportistas, etc.

Pero, ¿qué es turismo sostenible? Es simplemente un equilibrio adecuado entre el aspecto ambiental, económico y sociocultural que garantice sostenibilidad a largo plazo en el desarrollo turístico. Es, entonces, la práctica de un turismo que debería beneficiar a las personas en las áreas visitadas (locales), sus recursos naturales, sociales y culturales. Sin embargo, esta gran oportunidad se pierde muchas veces al no ver el interés común y pensar en corto plazo.

No somos sostenibles cuando de un día a otro cambiamos las tarifas hoteleras, sin respetar los acuerdos formales; cuando no apoyamos al empresario local y optamos por estrategias que no hacen balance con la economía del país, su cultura y su ambiente. Cuando adaptamos o copiamos estrategias de otros destinos que no se asemejan al nuestro y esperamos un beneficio inmediato.

Según el informe Bruntland, Our Common Future, se define desarrollo sostenible como el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.

Estamos a tiempo para implementar las prácticas responsables en turismo hoy para mantener un hermoso destino mañana. Esta es la opción de Panamá, y es ahora que podemos lograr los cambios que involucren a todos los sectores de la industria del turismo en Panamá.

La autora es Presidenta de la Asociación Panameña de Turismo Sostenible

Proteger costas es prioritario para el turismo

desarrollo.hotel, más beneficioso que segunda residencia.

Protección de costas, clave para turismo

Roberto González Jiménez
rgjimenez@prensa.com

El consultor español Miguel Ángel Rodríguez destacó ayer la necesidad de proteger las costas para mantener el atractivo turístico del país.

“Los turistas de elevado poder adquisitivo cada vez tienen una mayor sensibilidad medioambiental y prefieren un hotel un poco más apartado de la costa para no desvirtuar el paisaje”, señaló el asesor a La Prensa.

Durante su intervención en la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE), el especialista destacó las diferencias entre el turismo de hotel y el residencial. “El hotelero genera más empleo, fiscalidad y es más sostenible que el residencial”.

Según el abogado, el turismo residencial solamente genera empleos durante la construcción de los complejos. En cambio, un hotel genera empleos tanto en la construcción como durante la posterior administración.

Además, acotó, el turismo residencial es una opción que podría funcionar en la ciudad de Panamá “por el clima, las compras, el dólar y las posibilidades de inversión”, pero no en una zona costera con turismo de sol y playa.

Las carpas ambientales y sociales de la lucidez

EL MALCONTENTO.

Las carpas de la lucidez

Paco Gómez Nadal
paco@prensa.com

Acostumbrado a convivir con el pesimismo, uno está desarmado contra las buenas cosas. Bueno, no desarmado, pero sí con las antenas plegadas, desacostumbrado a llevarme sorpresas positivas de esas que me hacen apartar los nubarrones y ver por unos minutitos el sol. Menos aún, cuando las buenas nuevas aparecen fantasmales, en la noche, sin avisar.

Plaza Catedral, donde casi todo confluye aunque casi nadie vaya. Los robocops del SPI, las verjas miedosas del poder, el poder amedrentador de la iglesia, las vallas de los proyectos inmobiliarios de mentira, y los estragos de los de verdad que dejan patrimonio reducido a tres paredes, los dueños de la calle que no tienen nada, y los que divagan en las calles sin nada que hacer en sus casas, el museo de la historia que nos gusta recordar y los edificios que acogen a los políticos sin memoria…

Plaza Catedral es como el centro de la desigualdad y la periferia de la Panamá de vidrio y mentira. Allí, en la noche, como espectros en carpa, me encontré a estudiantes y campesinos que protestaban contra la devastación natural de sus tierras, de sus historias, contra el desarrollo de mal rollo, contra la sordera de los gobernantes que solo representan a inversores y no a los moradores.

Y pensé en la necesidad de darles un premio, un reconocimiento a la inteligencia porque han ejercido su ciudadanía de manera hábil, digna y festiva. En un país donde se demonizan los movimientos sociales, donde se les ve agresivos y salvajes, es emocionante presenciar una protesta cívica no violenta, propositiva, con la paciencia de quien viene de la tierra y sabe que vuelve a la tierra.

Claro que se ha vendido desde el punto de vista folclórico. Los medios de comunicación han mostrado fotos de niños indígenas durmiendo en la calle, de mujeres cocinando… pocos análisis de fondo, poco destaque al hecho de que el Gobierno, que se sienta con el primero que tire piedras y rompa vidrios, mandó al dúo “antimedioambiental” (Castro–Arosemena) a hablar con estas gentes, nada más: buenas y vacías palabras que terminarán en hidroeléctricas o minas plantadas en sus territorios.

Hablamos del mismo gobierno que está permitiendo que la mina de Petaquilla abra una herida lacerante en el corazón del Corredor Biológico Mesoamericano, hablamos del gabinete de los pescadores deportivos de lujo, del que hace negocio para que personajes sombríos hagan el oleoducto que faltaba para enfangar Taboga, nos referimos al mismo gobierno que está permitiendo la construcción indiscriminada sin reglas ni sentido, los administradores del país que le regalan metros de mar y de privacidad al hotel Miramar o al Club de Yates… ese gobierno era el interlocutor de estos manifestantes y eso es injusto.

Es algo parecido como a poner en la misma mesa a un ciervo y a un león. Sin embargo, la dignidad de estos manifestantes me conmovió. No es que tenga la lágrima fácil, ya expliqué que mi pesimismo existencial es un antídoto contra romanticismos “facilongos”.

Creo que son un ejemplo y un síntoma a la vez. Un ejemplo de lo que se debe hacer y un síntoma de lo que está sucediendo. Y lo que está sucediendo es que hay un divorcio profundo entre los que gobiernan y la sociedad civil. Una sociedad civil cada día más organizada, más preparada y más combativa.

Por esta razón, parece un mal chiste la publicidad pseudoelectoral que contamina nuestras calles y carreteras. Los eslóganes son tan profundos como un ensayo filosófico escrito por un vendedor de llantas –con todo el respeto–; y las propuestas son tan ausentes como la plata en la cuenta de ahorros de un raspadero. Uno mira las vallas y luego gira la vista a lado y lado y es como un viaje por mundos paralelos.

¡Están tan lejos! Es tan evidente que están en una pelea que poco tiene que ver con los intereses de la mayoría, que por eso emociona cuando un puñado de campesinos, indígenas y estudiantes ponen sobre el tapete los temas de la realidad.

Esa es la fuerza de este siglo, la de la sociedad civil, la que le exige a los políticos que aterricen y que, además de inventar cintas costeras y derrochar en campañas publicitarias vacuas, hagan su trabajo no por el típico argumento que se les echa en cara: el salario, sino porque cuando uno entra en política debería mantener un sentido de lo público, del servicio a la comunidad que te elige y que te alimenta el ego y el bolsillo.

No creo que haya cambios. Todo seguirá igual. Pero puede ocurrir un día, en que, siguiendo los designios del Elogio de la Lucidez de Saramago, los ciudadanos nos cansemos y no votemos a nadie para botar a todos. Como ven, al final del cuento, sí soy un optimista. ¡Je!

[A mi amigo C le hubiera gustado ser Fernando Pessoa: “Tres días seguidos de calor sin calma, tempestad latente en el malestar de la quietud de todo, vinieron a traer, para que esa tempestad se desplazara a otro sitio, un leve fresco, tibio y grato a la superficie lúcida de las cosas. Así, a veces, en este transcurso de la vida, el alma que sufrió porque la vida le pesó, siente súbitamente un alivio, sin que en ella tuviese lugar nada que lo explicase”].

El autor es periodista

Se abre el mercado turístico en Panamá

Se abre el mercado turístico

 

LA PRENSA/David Mesa
DESTINOS. Cuatro operadores de Costa Rica han mostrado interés por competir en el mercado local.977470

Marianela Palacios Ramsbott
marianelap@prensa.com

Los operadores turísticos extranjeros pueden competir con los locales desde el pasado 11 de enero. Ese día entró en vigencia la apertura del mercado contemplada en la Ley 5 de 2007, que cambió el estatus comercial de los operadores de turismo y las agencias de viajes, de minoristas a mayoristas, y con eso se puso fin a la norma que reservaba este negocio a empresas panameñas.

“Antes, si un operador alemán quería traer mil turistas a la semana a Panamá, no podía hacerlo porque estaba prohibido por ley. Ahora está totalmente habilitado para hacerlo”, dijo David Saied, quien en nombre del Ministerio de Economía y Finanzas participó en el diseño de la Ley 5.

Hasta la fecha, ningún competidor extranjero ha entrado al mercado local, pero ya varios han manifestado su interés.

“Cuatro empresas ticas ya están haciendo sus diligencias”, reportó Saied. La Asociación Panameña de Operadores Turísticos dice que no le teme a la competencia foránea, pero advierte que Panamá no está lista para la apertura de este mercado.

LEY 5. operadores locales quieren competir en ‘buena lid’.

Apotur pide reglamentación

Pequeños empresarios temen que los gigantes del turismo internacional los saquen del mercado.

Marianela Palacios Ramsbott
marianelap@prensa.com

“No nos oponemos a la apertura del mercado, lo que pedimos es una estructura legal justa para poder competir en buena lid con las empresas internacionales, que no solo cuentan con más dinero sino con capital humano y tecnología que nosotros no tenemos”, declaró ayer Ana Royo, presidenta de la Asociación Panameña de Operadores Turísticos (Apotur).

Por mandato de la Ley 5 de 2007, los operadores turísticos internacionales pueden competir en el mercado local desde el 11 de enero. Y las agencias de viajes extranjeras podrán hacerlo a partir de 2010.

Royo admite que el turismo es un negocio globalizado e internacional y que esa tendencia, que ya ha sido adoptada con éxito en países como México y las islas del Caribe, se consolidará tarde o temprano en Panamá.

Pero sostiene que el país no está preparado aún para ese escenario.

“La Ley 5 no se ha reglamentado, no sabemos cómo va a implementarse eso que se contempló allí, hay un borrador de proyecto de ley de turismo que se está armando y que no aclara esta materia. Aún hay muchos vacíos legales”, alegó. “El tema de la apertura del mercado a los operadores extranjeros debe quedar bien definido en el reglamento o en la nueva ley”.

Apotur reclama que hay que poner la casa en orden antes de recibir a los grandes operadores foráneos y que eso implica ampliar la capacidad hotelera y de transporte aéreo y mejorar la infraestructura turística y vial . “No estamos listos”, concluyó Royo.

El gremio está solicitando al Ejecutivo que defina y reconozca en la nueva ley de turismo el estatus de los operadores de servicios turísticos. “Las personas que están prestando servicios de river rafting o los paseos en bote por el Canal, para poder trabajar, han tenido que solicitar licencia de agencia de viajes o de operadores de turismo, pero ellos no son ni lo uno ni lo otro, sino operadores de un servicio turístico y eso debe quedar claro”.

La Prensa, 31 de enero de 2008
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Ojalá este turismo acreciente el valor de la naturaleza como atractivo turístico sin usurparla o depreciarla por falta de regulaciones y principios que resguarden la integridad de las áreas naturales.

Burica Press