Ngöbe Win Major Victory at Inter-American Commission on Human Rights

Panama’s Ngöbe Win Major Victory at Inter-American Commission on Human Rights

Washington, D.C.—After two years of brutal government repression and destruction of their homeland, the Ngöbe Indians of western Panama won a major victory yesterday as the Inter-American Commission on Human Rights called on Panama to suspend all work on a hydroelectric dam that threatens the Ngöbe homeland. The Chan-75 Dam is being built across the Changuinola River by the government of Panama and a subsidiary of the Virginia-based energy giant AES Corporation. The Commission’s decision was the result of a petition filed last year by the Ngöbe, after AES-Changuinola began bulldozing houses and farming plots. When the Ngöbe protested the destruction of their homes, the government sent in riot police who beat and arrested villagers, including women and children, and then set up a permanent cordon around the community to prevent anyone from entering the area. In addition to threatening the community, the dam will irreversibly harm the nearby La Amistad UN Biosphere Reserve.

“We are thrilled to have the Commission take these measures to protect Ngöbe communities,” said Ellen Lutz, executive director of Cultural Survival and lead counsel for the Ngöbe. “We are hopeful that this will help the government of Panama and AES recognize their obligation to respect Ngöbe rights.”

The Commission, which is a body of the Organization of American States, is still considering the Ngöbe’s petition and issued this injunction, called precautionary measures, to prevent any further threat to the community and the environment while the Commission deliberates on the merits of the case.

Specifically, the Commission called on the government to suspend all construction and other activities related to its concession to AES-Changuinola to build and administer the Chan-75 Dam and abutting nationally protected lands along the Changuinola River.

In addition to Chan-75, for which land clearing, roadwork, and river dredging are already well underway, the order covers two other proposed dam sites upstream. The Commission further called upon the government of Panama to guarantee the Ngöbe people’s basic human rights, including their rights to life, physical security, and freedom of movement, and to prevent violence or intimidation against them, which have typified the construction process over the past two years. The Commission required the government to report back to it in 20 days on the steps it has taken to comply with the precautionary measures.

Chan-75 would inundate four Ngöbe villages that are home to approximately 1,000. Another 4,000 Ngöbe living in neighboring villages would be affected by the destruction of their transportation routes, flooding of their agricultural plots, lack of their access to their farmlands, and reduction or elimination of fish that are an important protein source in their diet. It would also open up their territories to non-Ngöbe settlers.

According Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD) the dam also will cause grave environmental harm to the UNESCO-protected La Amistad Biosphere Reserve, an international World Heritage Site that upriver from the dam site. Scientists believe that there is a high risk of losing important fish species that support the reserve’s wildlife, including several endangered species, because the dam will destroy their migration route.

“The Panamanian government must follow the precautionary measures issued by the Inter-American Commission on Human Rights and prevent further human rights violations and environmental damage” said Jacki Lopez, staff attorney for the Center for Biological Diversity, an organization that submitted an amicus curiae to the Inter-American Commission on Human Rights in support of the Ngöbe.

The Ngöbe people’s situation was the subject of a report by the UN Special Rapporteur on the Situation of Human Rights and Fundamental Freedoms of Indigenous People, James Anaya, on May 12, 2009. Anaya concluded that the government ignored its obligation under international law to consult with the communities and seek their free, prior, and informed consent before moving ahead with the construction project. He urged AES-Changuinola to meet international standards for corporate social responsibility and not contribute, even indirectly, to violations of human rights.

CIDH ordena suspender hidroeléctrica Chan 75

CIDH ordena suspender hidroeléctrica

El proyecto Chan 75, que construye la empresa Aes Changuinola, en Bocas del Toro, enfrenta escollos legales debido a los desalojos hechos por la compañía en comunidades indígenas.

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió al Gobierno panameño suspender la construcción de la hidroeléctrica Chan 75, que efectúa la empresa Aes Changuinola sobre el río Changuinola, en Bocas del Toro.

Además, la CIDH pidió que se suspendan las actividades relacionadas con la concesión que el Estado le otorgó a la empresa a lo largo del río Changuinola, hasta que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos adopte una decisión definitiva sobre las supuestas violaciones a los derechos de los indígenas.

La medida de la CIDH obedece a una denuncia que presentaron la Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD), de Panamá, y Cultural Survival, de Estados Unidos, en representación de las comunidades indígenas afectadas por las obras.

La denuncia se basa en que Aes Changuinola y el Gobierno panameño “violaron” los derechos de los indígenas al desalojarlos de sus comunidades de manera “forzosa” y, además, no se les permitió el libre consentimiento para decidir sobre la construcción del proyecto hidroeléctrico.

La CIDH también pidió al Gobierno panameño adoptar medidas para garantizar la libre circulación, la vida y la integridad personal de los indígenas Ngäbe, con el fin de evitar actos de violencia. Esto, luego que en enero de 2008, la Policía Nacional arrestó a unos 40 indígenas que protestaban en contra del proyecto.

Plazo de 20 días para informar sobre proyecto Chan 75

JOSÉ ARCIA
jarcia@prensa.com

El Gobierno panameño tiene 20 días para presentar un informe a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), sobre el cumplimiento de una medida cautelar que pidió el organismo internacional a favor de las comunidades indígenas ngäbe, afectadas por la construcción del proyecto hidroeléctrico Chan 75 en Changuinola, provincia de Bocas del Toro.

El organismo internacional decidió, el pasado miércoles 17 de junio, adoptar una medida cautelar a favor de los indígenas, a “fin de evitar daños irreparables al derecho de propiedad y a la seguridad del pueblo ngäbe asentado en la provincia de Bocas del Toro”.

En este sentido, la CIDH pidió al Gobierno suspender las obras de construcción del proyecto hidroeléctrico Chan 75, que desarrolla la empresa Aes Changuinola, subsidiaria de Aes Panamá.

El informe sobre el cumplimiento de esa acción debe ser actualizado periódicamente y, luego, la Comisión decidirá si levanta la medida o la prolonga. La CIDH adoptó la medida en respuesta a una demanda –por violación de derechos humanos– que presentaron Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD) y Cultural Survival en nombre de las comunidades indígenas.

Susana Serracín, de la ACD, dijo que la medida “constituye un logro importante en la lucha del pueblo ngäbe, que se encuentra sumido en una situación de gravedad y urgencia por la construcción del proyecto”.

Al consultar a la empresa, esta consideró que es al Gobierno a quien le corresponde emitir comentarios sobre la decisión de la Comisión.

Se intentó, sin éxito, buscar una versión del Gobierno sobre este caso.

CIDH solicita detener construcción de hidroeléctrica Chan 75

CIDH solicita detener controversional represa en Panamá

Burica Press –Derechos Humanos y Ambiente

El Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Santiago Cantón, ha confirmado que han solicitado al Gobierno de Panamá medidas cautelares en beneficio del pueblo indígena Ngäbe asentado en el Valle del Río Changuinola con el fin de evitar daños irreparables al derecho de la propiedad y la seguridad de los ciudadanos Ngobes afectados por un megaproyecto de energía hidráulica denominado Chan 75 en el noroccidente de Panamá. Este proyecto está siendo desarrollado por AES Changuinola, subsidiaria de AES Corp., donde el Estado panameno también es accionista.

La CIDH solicita suspender las obras de construcción y demás actividades relacionadas con la concesión otorgada a AES-Changuinola a lo largo del Río Changuinola en la provincia de Bocas del Toro, hasta tanto los órganos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos adopten una decisión definitiva sobre el asunto planteado en la petición P-286/08, en la cual se alega que el Estado panameno a incurrido en violaciones a los derechos consagrados en varios artículos de la Convención Americana sobre los Derechos Humanos”.

La denuncia ante la CIDH se realizó el 7 de marzo de 2008 y fue admitida en junio de 2008. Ahora luego de un ano ha resuelto de manera provisional solicitar medidas cautelares del caso denunciado. En veinte días el Gobierno de Panamá debe rendir un informe de actuación donde se observe el acatamiento de las medidas cautelares impuestas.

El gobierno de Panamá ha negado de manera reiterada que el Estado panameno haya incurrido en violaciones a los Derechos Humanos de los indígenas residentes en el valle del Río Changuinola. Sin embargo, los propios indígenas Ngobes, junto a los peticionarios han reiterado las violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos en los diferentes procesos administrativos y civiles que ha ejecutado el Estado panameno y la empresa AES Changuinola en el área del conflicto donde el Estado también es parte interesada por ser accionista.

Vista del Valle del Río Changuinola, área del primer sitio presa del Proyecto Hidroeléctrico Chan 75 de AES Corporation (AES Changuinola)

Vista del Valle del Río Changuinola, área del primer sitio presa del Proyecto Hidroeléctrico Chan 75 de AES Corporation (AES Changuinola). Reserva de la Biosfera La Amistad Panamá. Foto. Cortesía de ACD.

El fundamento de esta decisión de basa en el artículo 25 del Reglamento Oficial de la CIDH, que trata sobre medidas provisionales. Este artículo menciona que “en cualquier estado del procedimiento, siempre que se trate de casos de extrema gravedad y urgencia; y cuando sea necesario para evitar daños irreparables a las personas, la Corte, de oficio o a instancia de parte, podrá ordenar las medidas provisionales que considere pertinentes…”.

La Alianza para la Conservación y el Desarrollo (ACD) de Panamá y Cultural Survival (CS) de EE.UU. ratificaron en julio de 2008 con documentación adicional y nuevas pruebas, la solicitud de medidas cautelares. Los peticionarios refutaron la defensa del Gobierno de Panamá ante esta instancia internacional que evalúa el avance del Proyecto Hidroeléctrico Changuinola I (Chan 75) y los daños que está causando a los bienes, honra y cultura de los Ngäbe asentados en el valle del Río Changuinola, área indígena y área legalmente protegida denominada Bosque Protector de Palo Seco, además es Reserva de la Biósfera y área de amortiguamiento del Sitio de Patrimonio Mundial de la Humanidad La Amistad .

Larissa Duarte, Directora de ACD, ha dicho que “hoy como organización nos sentimos complacidos por la decisión de la CIDH y esperamos el cumplimiento inmediato por parte del Estado panameno“.

ACD como organización ha argumentado a través de un comunicado que el Estado de derecho real y efectivo es una prioridad que como organización civil del país hemos estado exigiendo para evitar danos irreparables a las culturas indígenas y a la magnífica área protegida de categoría internacional como lo es La Amistad, que protege la inmensa riqueza biótica, paisajística y cultural de la cuenca del Río Changuinola.

A nivel internacional el Center for Biological Divers (CBD), quien ha catalogado como atrocidad ambiental este proyecto, ha mostrado su complacencia por la decisión adoptada por la CIDH en favor de los Ngäbes.

Burica Press todavía no ha podido obtener la reacción de los indígenas del valle del Río Changuinola beneficiados por estas medidas cautelares que debe cumplir el Estado panameno.

MEDIDAS CAUTELARES DE LA CIDH

1-) Suspensión de las obras de construcción y demás actividades relacionadas con la concesión otorgada a AES Changuinola a lo largo del Río Changuinola en la Provincia de Bocas del Toro, hasta tanto los órganos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos adopten una decisión definitiva sobre el asunto planteado en la petición P-286/08, en la cual se alega presuntas violaciones a los derechos humanos consagrados en los artículos 5, 7, 8, 13, 19, 21, 23 y 25 de la Convención Americana de Derechos Humanos.

2-) Adopción de las medidas que sean necesarias para garantizar la libre circulación y la vida e integridad personal de los miembros de la comunidad Ngobe con el fin de evitar actos de violencia o medidas intimidatorias adicionales.

AES Corporation inside of lands of Panama tribes

AES Corporation Participating in the Demise of the Ngobe Tribe of Panama and La Amistad Biosphere Reserve

Arlington, Va.— La Amistad Biosphere Reserve is a UNESCO-designated site that provides habitat for hundreds of rare, endemic, endangered, and migratory species, and is also home to members of the Ngobe tribe. It is currently threatened by the plans of AES Corporation, a Virginia-based transnational company, to construct three hydroelectric dams on the Changuinola River , the lifeblood of the park. The dams will flood Ngobe villages and create insurmountable barriers for numerous fish species upon which the tribes rely.

AES is moving forward despite this while maintaining it has a “commitment to environmental and social responsibility.” Center for Biological Diversity Conservation Director Peter Galvin attended Thursday’s annual shareholder meeting to make sure AES leadership and shareholders are aware of the irreversible damage the dams will cause.

Galvin spoke and distributed a letter to AES President and Chief Executive Officer Paul Hanrahan and AES shareholders highlighting the developments that have occurred since Galvin last wrote Hanrahan in August 2007, including:

* March 2009: The Ombudsman Office of Panama issued a special report on human-rights violations and the construction of the dam.
* October 2008: The InterAmerican Commission on Human Rights held a public hearing on the legality of the displacement of the Ngobe tribe and the alleged failure of AES to obtain prior, informed consent.
* August 2008: Mr. James Anaya, a UN special rapporteur on indigenous peoples, issued a declaration expressing concern about the Ngobe affected by the dam.
* July 2008: The World Heritage Committee found that there is an “absence of any planned measures to mitigate the impact of the hydroelectric dams…and…absence of an effective participatory management process involving civil society and government authorities,” and requested that Panama develop and implement measures to monitor mitigation, ensure the needs of the community are met, and carry out a cumulative-effects analysis of the dam construction.

Having first attempted to deny Galvin entry to the meeting, AES management relented upon Galvin’s insistence that as a shareholder, he was fully entitled to enter and address the shareholders and management. At the meeting, Galvin announced: “The Changuinola dam project includes the highly controversial forced relocation of Ngobe indigenous people and is causing massive destruction inside the UN-designated La Amistad Biosphere Reserve.” He pointed out that in addition to the destruction of the environment and biodiversity, AES is endangering shareholders by conducting activities that are resulting in massive citizen resistance and protracted litigation and will serve to further stain the reputation of the AES Corporation. He urged AES to withdraw from the ill-fated project.

Many AES shareholders and investment-fund managers appeared eager to receive the information packet on the issue Galvin handed out at the meeting. Said Galvin: “Many of the shareholders appeared surprised and dismayed to learn of the environmental and social atrocities being caused by AES’s Changuinola Projects. With our Panamanian and international allies, we intend to keep up the pressure on AES until the company finally comes to its senses and halts the further planning and construction on the Changuinola River dam projects.”

Galvin further noted that, “Studies have shown that these projects will actually increase greenhouse gas emissions due to the massive amount of methane released from tropical dam reservoirs.”

Proyecto hidroeléctrico afecta derechos humanos de Ngobes

Proyecto afectó derechos


SAÚL QUINTERO QUIRÓS
squintero@lsiglo.com

El defensor cuestiona papel estatal en protección de comunidades afectadas por hidroeléctrica

Un informe elaborado por el Defensor del Pueblo, Ricardo Vargas, determinó que los mecanismos de consulta, indemnización y reubicación implementados con los moradores afectados por la construcción del Proyecto Hidroeléctrico Chan-75, en el sector de Palo Seco, Bocas del Toro, no cumplió con disposiciones en materia de derechos humanos de los pueblos indígenas.

El Estado otorgó la concesión para la construcción de tres hidroeléctricas en el Río Changuinola: Chan-75, Chan-140 y Chan-220, ubicadas en sector de Palo Seco, zona de amortiguamiento del Parque Internacional La Amistad.

Para el funcionario, es evidente la falta de tutela y acompañamientos efectivos por parte de las instituciones públicas. Esta situación produjo una relación de total desventaja en las negociaciones bilaterales entre los moradores de las comunidades afectadas y el consorcio desarrollador, para el pago de las indemnizaciones correspondientes.

Recomendó al Estado evaluar y analizar los actos u omisiones de las instituciones correspondientes, para subsanar los procedimientos utilizados y que no se repitan hechos similares en proyectos futuros”. Mientras instó al MIDES y a la ANAM propiciar un diálogo entre las comunidades afectadas y AES Changuinola, S.A.